dissabte, 17 de setembre de 2016

Diez pistas para no perderse en la búsqueda de Lorca

http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/09/02/diez_pistas_para_perderse_busqueda_lorca_54218_1012.html




  • El rastreo se centra en el Peñón del Colorao, en una parcelita con suelos de relleno por un proyecto de campo de fútbol, y está previsto que se incien este lunes
  • El terreno está irreconocible ochenta años después, lo que dificulta la búsqueda, con un presupuesto de algo más de 30.000 euros
  • Si aparecen restos, el equipo arqueológico debe informar al juzgado de guardia y a la Junta de Andalucía

Publicada 18/09/2016 a las 06:00Actualizada 17/09/2016 a las 22:07  
Facebook0
0TwitterMas Redes
Envíalo a un amigoImprimir
Federico García Lorca en 'Retrato de Familia', John J. Healey, 1998.  MNCARS
Federico García Lorca en 'Retrato de Familia', John J. Healey, 1998. MNCARS
Dos nietas del maestro republicano Dióscoro Galindo, asesinado y supuestamente enterrado junto a Federico García Lorca entre Víznar y Alfacar (Granada) en la madrugada del 17 al 18 de agosto de 1936, han impulsado la búsqueda de los restos de su abuelo, que puede llevar a su vez hasta el poeta de Fuente Vaqueros. Se han cumplido ya 80 años de su fusilamiento. A partir de los planes de trabajo, investigaciones históricas, testimonios y estudios geoarqueológicos que fundamentan la búsqueda,infoLibre desentraña las claves del tercer intento de encontrar la fosa de Lorca, la víctima más emblemática de la Guerra Civil.

1. ¿Dónde se busca?
El lugar de actuación se encuentra en el paraje denominado Los Llanos de Corbera o Peñón del Colorao, en la parcela catastral 10812A00900029 del término municipal de Alfacar, a la altura del punto kilométrico 4,5 de la carretera local de Granada 3101, en terrenos de titularidad pública dentro del Parque Natural de Sierra de Huétor.

Según el plan de trabajo del arqueólogo director de los trabajos, Javier Navarro, la zona más probable para el hallazgo es "un área de 10 x 18 metros", una superficie sobre una plataforma de rellenos (de entre 5 y 8 metros, según las distintas investigaciones) colocados en su día para la construcción de uncampo de fútbol que no se llegó a realizar.

La zona en cuestión está pegada a otra en la que ya se realizó unabúsqueda fallida en 2014, y a unos 400 metros del punto del actual Parque García Lorca en el que se excavó también sin éxito en 2009. La búsqueda fallida de 2009, la que alcanzó mayor repercusión pública, se basó en el testimonio de Manolillo el Comunista, recogido por los investigadores Agustín Penón e Ian Gibson.

2. ¿Por qué se busca ahí?

La búsqueda se basa en la reconstrucción de los hechos del periodista falangista Eduardo Molina Fajardo, publicada en 1983. El libro Las trece últimas horas en la vida de García Lorca, del historiador Miguel Caballero, publicado en 2011, realiza una comprobación documental de los testimonios recogidos por Molina Fajardo, al tiempo que amplía la investigación. Caballero, impulsor de este proceso de búsqueda junto al arqueólogo Navarro y a las nietas de Dióscoro Galindo, fundamenta la posible ubicación de la fosa en el testimonio del general José María Nestares, capitán responsable del frente de Víznar cuando fue asesinado Lorca, el de su hijo Fernando Nestares y de los falangistas Joaquín Espigares y Pedro Cuesta, entre otros.

"Todos los testimonios, prestados por distintas personas, en diferentes épocas y sin conexión personal entre ellos, dan verosimilitud al probable lugar de la ejecución, y apuntan a unospozos abiertos en la cabecera del denominado campo de instrucción, que era donde las tropas del sector realizaban las maniobras de instrucción militar", escribe Miguel Caballero en su libro sobre las últimas horas de Lorca. "Esto se debía a que era el único sitio cercano al cuartel del Palacio Moscoso de Víznar losuficientemente llano para tal tarea", añade

Los testimonios coinciden en que eran unos pozos ovalados, que se cavaron para la extracción de agua, posiblemente para abrevar el ganado. Pero la búsqueda de agua no dio resultado o lo dio por muy escaso tiempo. En esos pozos es donde se va a buscar.

3. ¿Cómo ha cambiado el terreno desde 1936?

La zona ha sufrido modificaciones sustanciales a finales de los 80 que dificultan el proceso de búsqueda, según José Luis Peña, catedrático emérito de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza, y Marta Sampietro, directora del Laboratorio de Geoarqueología de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán (Argentina), que han elaborado un estudio geográfico y cartográfico de la zona.

Su informe se realiza a partir de los testimonios sobre la posible ubicación de las fosas existentes en la zona del Peñón del Colorao y sobre la información estratigráfica resultante de la excavación anterior llevada a cabo en 2014, también liderada por el arqueólogo Navarro y el investigador Caballero. Los cambios producidos en la zona desde 1936, y especialmente desde 1997, "son de gran magnitud y generan problemas para la ubicación espacial de cualquiera de los testimonios existentes hasta el presente," señalan Peña y Sampietro en su informe.

La mayor parte del olivar que existía en las inmediaciones del Cortijo Pepino –lugar recurrente en los relatos sobre las últimas horas de Lorca– ha desaparecido. Dicho cortijo ha cambiado de dimensiones. La zona se ha utilizado como pista de motocross. La ladera ha sido removida y sus materiales trasladados para generar la explanada sobre la que se asentaría el campo de fútbol de Alfacar, que no se construyó. "Todas estas intervenciones dieron por resultado un nuevo paisaje cuya restitución total a las condiciones originales es compleja pero factible con la metodología adecuada", señala el informe.

4. ¿Cuál es el método de trabajo?

El plan de trabajo establece el inicio de la búsqueda el 19 de septiembre, si bien esta fecha no puede ser determinada con total seguridad. Lo primero será proceder al movimiento de los materiales de relleno. La tierra extraída será desplazada y acopiada en la zona de ladera que fue excavada para la obtención de dicho relleno.

Posteriormente el equipo arqueológico intentará detectar loscambios de coloración y textura en el primer estrato geológico que se encuentre inalterado, con el objeto de localizar los pozos, para lo que se realizará una nueva prospección geofísica sobre la base de los puntos obtenidos en el estudio geográfico y cartográfico de Peña y Sampietro. En caso de localizarse los pozos, se procederá a delimitarlos y se realizarán sondeos arqueológicos en el interior de los mismos para detectar la presencia de restos humanos.

Al finalizar la actuación arqueológica –y la exhumación en su caso de los restos humanos existentes– el equipo de investigadores repondrá la tierra retirada y compactará el terreno afectado.

Está previsto que todo el proceso de búsqueda en Alfacar dureentre tres y cuatro semanas, aunque el calendario seguramente variará por condiciones climáticas, resultados que se produzcan –o no–, prescripciones legales e imprevistos.

5. ¿Quién busca a Lorca?

La búsqueda es impulsada fundamentalmente por Nieves García, nieta de Dióscoro Galindo, asesinado y posiblemente enterrado junto a Lorca y los banderilleros anarquistas Joaquín Arcollas y Francisco Galadí. A la petición de autorización de Nieves García ante la Junta de Andalucía se sumaron la asociación Regreso con Honor, radicada en Zaragoza, y laCNT, en calidad de "familia ideológica" de los dos banderilleros, en palabras de Sonia Turón, secretaria de cultura del comité confederal de la CNT. Los directores de los trabajos son Javier Navarro, presidente de la asociación Regreso con Honor, en el aspecto arqueológico, y el historiador Miguel Caballero.

A ellos se suman los arqueólogos Miguel Ángel Zapater, especialista en munición, y Miguel Mezquida, especialista en la Guerra Civil, así como dos arqueólogos, Belén Jimeno y Javier Iglesias, y un equipo técnico de cinco personas de la CNT. La Universidad de Nottingham, que ya colaboró en la búsqueda de 2014, ha ofrecido apoyo.

"En segunda línea, ya en laboratorio, para el caso de que aparezcan restos", según explica Javier Navarro, "se incorporarían a los trabajos los forenses Miguel Botella y Francisco Etxeberría", ambos de enorme prestigio profesional.

6. ¿Qué pasa si aparecen los restos?

Si aparecen restos, la asociación Regreso con Honor perderá el control de los trabajos. Cualquier hallazgo debería ser puesto de inmediato en conocimiento del juzgado de guardia y de la Dirección General de Memoria Democrática de la Consejería de Cultura de la Junta, dirigida por Rosa Aguilar (PSOE). Los investigadores necesitarían el permiso de la Consejería de Cultura para intentar identificar, mediante estudio antropológico y genético, los restos de Dióscoro Galindo, cuya familia ha impulsado el proceso.

7 ¿Qué papel desempeñan las familias?

En principio, es hasta Dióscoro Galindo hasta donde llega este proyecto. Pero, si aparecieran realmente los restos de cuatro personas, supuestamente Galindo, Galadí, Arcollas y Lorca, ¿quién podría frenar la identificación de Lorca, en un previsible contexto de atención mundial? ¿Quién frena la posible identificación del poeta cuya muerte encarna el símbolo de la barbarie del fascismo frente al genio y la inteligencia?

"Si aparecen restos, creemos que la familia Lorca se avendrá...", señala prudentemente Javier Navarro. A la búsqueda de Lorca se opone la sobrina nieta del poeta y presidenta de la fundación que lleva su nombre, Laura García Lorca, reticente ante la espectacular dimensión pública que adquiere todo lo relacionado con el autor de La casa de Bernarda AlbainfoLibre ha intentado sin éxito recabar la opinión de Laura García Lorca.

Arcollas no dejó descendencia, por lo que la CNT se reivindica como su "familia ideológica" para implicarse en el proceso de búsqueda. Los herederos de Francisco Galadí –que se implicaron en la búsqueda fallida de 2009 y se llevaron una gran decepción– no se han pronunciado en esta ocasión. Nieves García Catalán, nieta de Dióscoro Galindo, asegura que mantiene contacto con uno de los nietos. "Entiendo y respeto que alguien prefiera quedarse al margen. La familia Galadí ha sufrido mucho. Ahora mismo si nosotros no empujamos, esto –la búsqueda de la fosa en la que podría estar Lorca– estaría parado", afirma Nieves.

8. ¿Qué coste tienen los trabajos?
La financiación de la búsqueda es privada, porque así lo han preferido los promotores. Es necesaria financiación –como en todo trabajo de este tipo– para: 1) medios auxiliares, como máquina excavadora, generador eléctrico... 2) intendencia, desplazamiento, alojamiento y manutención; y 3) honorarios de los profesionales. "Los dos primeros los tenemos asegurados. En el tercero, si hay remanente se cobrará y si no, pues no", afirma Javier Navarro, que se dice "acostumbrado al trabajo vocacional".

El total del presupuesto necesario para cubrir los tres aspectos anteriores es de 33.117 euros. Navarro no precisa de cuánto dinero dispone Regreso con Honor para el trabajo, pero sí asegura que, una vez superados los problemas burocráticos, el aspecto financiero "no será un problema". Regreso con Honor ha recibido aportaciones privadas, cuyo origen no aclara. CNT contribuye económicamente.

9. ¿Cómo afecta la investigación de la jueza Servini?
Una denuncia de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ante la jueza argentina María Servini de Cubría ha provocado la apertura por parte de ésta de unainvestigación.

Los denunciantes basan su denuncia en un documento de la 3ª Brigada Regional de Investigación Social de la Jefatura Superior de Policía de Granada, de fecha 9 de julio de 1965, que señala que Lorca fue “fue pasado por las armas” y enterrado en un paraje "muy a flor de tierra, en un barranco […] en un lugar que se hace muy difícil de localizar”. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica reclama a Servini que, a través de las autoridades judiciales españoles, recabe toda la documentación existente sobre el asesinato de Lorca en manos del Ministerio del Interior.

Así pues, en paralelo al inminente proceso de búsqueda discurre una investigación penal de la justicia argentina. Según Emilio Silva, las competencias de la jueza le permitirían incluso "tomar el control de la excavación, llegado el caso". El arqueólogo Javier Navarro asegura que no habría ningún problema con ello. El escenario que no quiere ni plantearse es que se produzca una paralización de los trabajos por parte de la jueza argentina.

Ambos procesos (la búsqueda a iniciativa civil y la investigación penal) pueden ser compatibles, aunque la investigación histórica de Miguel Caballero y el informe policial señalan que Lorca está en sitios distintos.

La investigación judicial "no es propiamente sobre la muerte de Lorca, sino sobre la existencia de documentación sobre la misma", explica Ana Messuti, una de las abogadas que ha presentado la denuncia. "No se le pide a España que investigue, sino que facilite investigar a Argentina", señala la abogada, que no se atreve a hacer una previsión sobre si Messuti podría o no tomar cartas en el proceso de búsqueda en marcha.

10. ¿Qué hacen los partidos políticos?
Los prolegómenos de la búsqueda de Lorca se están desarrollando en un clima de calma política que contrasta con el ruido que suele acompañar a todo lo que toca el caso del poeta, como ocurrió con las excavaciones en 2009 y 2014. Uno de los motivos es que la Junta no impulsa este proceso de búsqueda. Otro motivo es que los partidos están intentando llevar sin crispación el debate sobre la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, actualmente en tramitación parlamentaria.

La Consejería de Cultura es escéptica sobre los posibles resultados de la búsqueda, pero ha dado vía libre sin implicarse directamente. El departamento que dirige Rosa Aguilar está trabajando en multitud de excavaciones, con escasa repercusión, y podría ocurrir que un fracaso en esta búsqueda fuese todo lo que al final se recordara de su gestión a este respecto. Si aparecen restos, aparecerá la Junta de Andalucía.

Las búsquedas de Lorca han servido en varias ocasiones al PP para ridiculizar a la izquierda. El entonces vicesecretario ejecutivo del PP, Antonio Ayllón, dijo tras el fiasco de 2009 que la Junta de Andalucía había convertido Alfacar "en un teatro en el que no hacían falta tantos georradares ni consejeras", y en el que al final sólo se habían localizado "dos latas de atún, ni siquiera de melva, y una botella de refresco". En octubre de 2015 el senador del PP José Joaquín Peñarrubia dijo: "Ya no hay más fosas que descubrir, salvo que se empeñen en buscar a Federico García Lorca en los cuatro puntos cardinales de España".

La columna minera y los sucesos de la Pañoleta

http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/columna-minera-y-sucesos-panholeta/20160916100136131774.html?utm_medium=email&utm_source=Newsletter&utm_campaign=160917




La novela 'La memoria varada', del periodista granadino Rafael Adamuz, cuenta los sucesos acaecidos el 19 de julio de 1936 en la Pañoleta a comienzos de la Guerra Civil. 
memoria1Tenía muchas ganas de escribir este artículo, aunque aviso de antemano a las personas que lo lean, que más que una creación mía será un homenaje y muchas veces se limitará a contar los hechos que se narran en la novela 'La memoria varada' (Ed. Atlantis) del periodista granadino afincado en Huelva Rafael Adamuz, que cuenta los sucesos acaecidos el 19 de julio de 1936 en la Pañoleta a la que entonces se denominó “columna minera” y los acontecimientos posteriores, como elmacrojuicio celebrado en Sevilla a los 70 detenidos y las vicisitudes que pasaron a lo largo de su cautiverio en el barco-prisión Cabo Carvoeiro hasta ser condenados a muerte, tras una gran pantomima en forma de consejo de guerra, el 29 de agosto de 1936.
Imagínense Sevilla a mediados de julio. 70 hombres, la gran mayoría jóvenes, encerrados en la bodega de un barco, soportando temperaturas de más de 40 grados, hacinados, casi sin poder moverse esperando una sentencia que la gran mayoría sabían o imaginaban de antemano. 70 onubenses, en su mayoría de las localidades de Río Tinto, Nerva, Valverde y San Juan del Puerto, que la madrugada del 19 de julio salieron de sus pueblos montados en camiones cargados de dinamita con el objetivo de combatir la sublevación militar que en Sevilla triunfó de inmediato de manos del general Queipo de Llano. Una hilera de camiones a los que un en un principio se les iba a unir un grupo de guardias civiles comandados por Gregorio Haro Lumbreras, quien había hecho patente su lealtad al Gobierno de la República, pero que la mañana del 19 de julio, traicionó al gobierno legítimo, se presentó ante Queipo y, tras jurar lealtad al alzamiento militar, este mismo comandante, el mal llamado por los franquistas “héroe de La Pañoleta”, tendió una emboscada a la columna ametrallando los camiones y haciendo saltar uno de ellos por los aires. En la refriega no se sabe a ciencia cierta cuántos murieron (creo que sólo se han encontrado nueve cuerpos), pero 70 fueron los apresados y condenados.
Digamos que este es el marco histórico de la novela de Rafael Adamuz, pero lo interesante de su obra es que recoge los interrogatorios a los presos de la columna minera y los testimonios del consejo de guerra (recogidos en el expediente judicial 95/36 que consta de 764 folios con todo lo que ocurrió en ese proceso sumarial, desde las primeras declaraciones de los presos hasta el consejo de guerra, la intervención del fiscal y del defensor y la sentencia), además de incluir en la novela cartas personales de esos hombres a sus familiares, que dibujan la situación dramática por la que pasaron y las condiciones en las que estuvieron más de un mes encerrados en el Cabo Carvoeiro.
En concreto las cartas a las que Adamuz tiene acceso son las del minero de Río Tinto Luis Marín Bermerjo, que junto a los testimonios familiares, dibujan además la tragedia humana que tuvieron que sufrir estos hombres. Adamuz llega a transcribir literalmente fragmentos de esas cartas, como el siguiente: “Juanito, le dices a mis hijos y a la tita que yo no he cometido delito de ninguna clase, nada más que el abandonarlos a ellos, que no es poco”..., que dejan ver el drama familiar que sufrieron las familias de miles de represaliados durante la Guerra Civil; represión que por desgracia no acabó con el final de la contienda y que se mantuvo como una pesada losa a veces de silencio, miedo y resignación durante los años de posguerra.
Con la llegada de la democracia ese miedo de las familias de los represaliados no desapareció. De hecho cuenta Adamuz en una entrevista que cuando el hijo de Luis Marín le da las cartas de su padre al periodista, su madre todavía tiene miedo a las posibles represalias. Estamos hablando de que en plena democracia las familias siguen teniendo ese sentimiento de culpabilidad, zozobra espiritual y autocensura que el franquismo supo mantener vivo y que nuestra joven democracia no supo o no quiso cercenar de raíz.
memoria2
Presos republicanos en la Plaza San Francisco (Sevilla) antes de entrar al consejo de guerra.
Otro de los aciertos de la novela es que recupera para la memoria todos los nombres de los mineros capturados (aunque todos los presos no trabajaban en la mina, ya que había entre ellos hombres dedicados a otras profesiones, como los presos de San Juan del Puerto, que casi todos trabajaban en el campo) y además resulta muy interesante comprobar la relación que dichos trabajadores tenían con la Río Tinto Company Limited, compañía inglesa que era dueña de la mina. Adamuz nos cuenta a través del conocimiento que adquiere consultando los expedientes laborales de los mineros detenidos sacados del Archivo Histórico de Río Tinto, cómo la empresa seguía muy de cerca la actividad sindical de estos hombres, además de las duras condiciones laborales que sufrían en la mina.
A mi entender estos datos son muy valiosos no sólo para humanizar los nombres y dotarlos de una historia propia que les da vida más allá del argumento de la novela, sino también para resaltar la idea de que eran personas muy comprometidas con los valores de la izquierda y el movimiento sindical en defensa de los trabajadores, comprometidos con los ideales de la Segunda República. Me parece un dato muy importante para desmentir la idea de que los mineros fueron a Sevilla engañados y coaccionados, como declararon ante el tribunal militar, por los dirigentes republicanos onubenses, en concreto por los diputados Cordero Bel y Gutiérrez Prieto. Otra cosa es que estos hombres se esperasen lo que sucedió esa mañana del 19 de julio de 1936 en la Pañoleta, que no lo creo, pero que iban concienciados a luchar por una causa en la que creían, de eso, estoy convencido.
memoria3
Lo cierto es que durante años la versión oficial que el franquismo contó a sus familias fue la de que fueron engañados. Este es el caso de muchas familias de los presos de mi pueblo, San Juan del Puerto, cuyos familiares (algunos, no todos) siguen defendiendo a capa y espada que fueron engañados y que subieron a los camiones con la promesa del entonces alcalde republicano José Carrillo de que encontrarían trabajo en Sevilla. Es normal que las familias quieran “esconder” las que yo creo verdaderas razones por las que se montaron en los camiones rumbo a Sevilla, ya que sobre todo esta fue la versión que se dio en el pueblo durante toda la dictadura, pero ¿creen verdaderamente que un grupo de jóvenes se subiría a unos camiones con personal armado creyendo que iban a una simple visita de trabajo a Sevilla?... Yo creo que no.
Además todo este argumento queda refrendado por un hecho que hace que el tribunal militar los declare culpables y que no voy a contar aquí por respeto escrupuloso a la historia y a los lectores que se acerquen a esta novela, para que lo descubran por ellos mismos.
Otra de las cosas que me gustaría destacar es la estructura narrativa usada por Adamuz para esta novela y que me parece muy inteligente. El autor nos va contando la historia en cuatro planos diferentes. Las declaraciones de los presos ante el juez, la revisión ocular de los restos de los camiones que explosionaron y las autopsias que intentan reconstruir los hechos ocurridos en la Pañoleta, las impresiones de Haro Cumbreras y la caída de la provincia en manos del ejército rebelde y su obsesión por tomar Río Tinto y por último la propia investigación del periodista y el proceso de composición de la novela. Este puzzle nos permite a los lectores ir creando una historia  que se asemeja a una investigación detectivesca y que se resuelve al final con una sorpresa para los lectores. De hecho, que el propio Adamuz aparezca como personaje de la novela junto a familiares de los presos, nos da también esa visión de reportaje a la que el autor, por su profesión, no es ajeno.
Podría seguir hablando de la novela y de los hechos que cuenta durante páginas. Pero no les hago perder más el tiempo. Vayan a una librería y háganse con 'La memoria varada'. Su lectura les envolverá y emocionará. Recuperaremos parte de nuestra memoria robada y evitaremos el olvido, porque, como dijo Saramago, se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia.

Defensa incumple la Ley de la Memoria y retiene documentos de Lluís Companys.


https://www.cuartopoder.es/laespumadeldia/2016/09/16/defensa-incumple-la-ley-de-la-memoria-y-retiene-documentos-de-lluis-companys/20157


 Y LOS RELATIVOS A LAS OBRAS REALIZADAS POR PRISIONEROS REPUBLICANOS


LUIS DÍEZ | Publicado: 
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on Reddit
Lluis Companys, a la izquierda, en una marcha celebrada el 1 de febrero de 1939. / Efe
Lluis Companys, a la izquierda, en una marcha celebrada el 1 de febrero de 1939. / Efe
Los militares y, con ellos, el Ministerio de Defensa, mantienen su resistencia al cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica que desde hace ocho años les obliga a entregar la documentación incautada durante la Guerra Civil al Centro Documental de la Memoria Histórica. Según un alto funcionario del Centro, con sede en Salamanca, el Ejército tampoco ha entregado los documentos de las obras realizadas por los prisioneros republicanos que fueron sometidos a trabajos forzados bajo el mando y el control de los militares.
Esa renuencia a cumplir la ley aprobada en diciembre de 2007 impide todavía hoy, ochenta años después de la sublevación militar franquista de 1936, la devolución de toda la documentación incautada a la Generalitat de Cataluña que sigue en manos de Defensa y tampoco permite a los españoles conocer las obras de todo tipo, incluidas las restauraciones de obras y monumentos en manos de la Iglesia católica, que fueron realizadas por los presos republicanos.
Defensa ha hecho caso omiso a la petición de la Comissió de la Dignitat, que ya el año pasado reclamó al ministro Pedro Morenés la devolución de los documentos incautados por la Gestapo en la sede de la presidencia de la Generalitat en París en 1940 y que siguen almacenados en el Archivo del Ejército, en Ávila, donde sólo con un permiso previo del Ministerio y la buena voluntad de los funcionarios (oficiales en la reserva o segunda actividad) pueden ser consultados.
Según la proposición no de ley presentada en la Comisión de Defensa del Congreso por el diputado de ERC Xavier Eritja y firmada por su portavoz, Joan Tardá, exigiendo la restitución, los documentos requisados por los nazis en la sede de la Generalitat en París bajo la denominación de Layetana Ofice, reflejan la actuación del presidente Lluis Companys entre 1939 y 1940, dedicada a la difusión de la cultura catalana desde la Fundació Ramon Llull y al auxilio de los numerosos refugiados.
La documentación también contiene piezas reservadas del archivo institucional que se trasladaron desde Barcelona en los primeros días de 1939. La policía nazi intervino estos documentos que formaban parte del archivo reservado de presidencia de la Generalitat, junto con documentación del Gobierno Vasco, y los puso a disposición de la embajada española franquista y, por orden del director general de seguridad, Gabriel Coronado, se trasladaron a Madrid. El resto de la documentación quedó en París y al final de la guerra la recuperó el Gobierno Vasco, que después de su retorno del exilio, la devolvió a la Generalitat.
La ley de la Memoria Histórica obligaba al Ministerio de Defensa a trasladar esa documentación política al Centro de la Memoria Histórica, que para eso fue creado, desde donde podría haber sido ya devuelta a la Generalitat junto con la existente en el Archivo de Salamanca sobre la represión franquista. Pero Defensa incumplió y sigue sin cumplir la ley aprobada bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y ahora el Congreso ha de decidir sobre el asunto.
El Ministerio, del que Morenés es titular en funciones, tampoco ha entregado al Centro de la Memoria la documentación sobre los campos de trabajos forzados de los prisioneros republicanos. Según un encargado de la sección correspondiente del Centro Documental, la documentación trasladada desde el Tribunal de Cuentas del Reino después de una ardua negociación del Ministerio de Cultura en la época de la ministra Ángeles Gonzalez Sinde con los responsables de ese organismo, sólo recoge las altas y bajas de los prisioneros y el pueblo o la ciudad de donde procedían, pero no las obras que hicieron.
Por esa razón, sumada al absoluto desinterés gubernamental del PP, sigue sin aplicarse el precepto de la ley de la Memoria Histórica que ordenaba la colocación de placas informativas en las obras realizadas por los presos republicanos. Sin mencionar algunas tan conocidas como Cuelgamuros (Valle de los Caídos), las investigaciones recientes del historiador Victor Peñalver Guirao sobre la construcción del embalse y la presa del Cenajo, en los límites de las provincias de Albacete y Murcia, han dado lugar a una proposición no de ley del PSOE reclamando el reconocimiento de los presos sometidos a trabajos forzados que sufrieron y murieron en esa obra iniciada en marzo de 1947 e inaugurada por el dictador dieciséis años después.

C

Categoría | Espana

Aquella noche de diciembre en Candeleda.


http://blogs.publico.es/memoria-publica/2016/09/17/aquella-noche-de-diciembre-en-candeleda/



17Sep 2016



Sol López-Barrajón
Era la noche del 29 de diciembre de 1936. Esa noche cinco mujeres fueron arrancadas de sus hogares por una cuadrilla de asesinos falangistas, mandados por otro salvaje criminal llamado Ángel Vadillo y apodado ”el 501” porque asesinó a 501 personas en los pueblos de la zona. Llovía y el aire helado de la sierra les calaba los huesos. En el camión donde las habían subido ellas no tenían frio. Sabían que iba camino de la muerte.

La mayor era Virtudes de la Puente Pérez: 53 años. Su delito, según los vecinos, ser protestante. A Pilar Espinosa Carrasco, de 43, la mataron por leer El Socialista y enseñar a leer a sus vecinos. Completaban el grupo la hija de Pilar, Obdulia de 14 años, y la hija de Valeriana, Heliodora de 2. Nadie sabe bien porqué, al poco de arrancado el camión los falangistas mandaron a las niñas de vuelta a casa, quienes salvaron de esa forma la vida. Su hija, Obdulia Camacho, de 14, llevaba a su sobrina de dos años en los brazos. En medio de la locura, los asesinos sintieron compasión, y echaron del camión a las dos niñas, que salvaron así la vida.


Virtudes con su hijo Ezequiel.
La última asesinada, Valeriana Granada, de 26 años, estaba embarazada de varios meses. Es la que mayor sorpresa se llevó aquella noche: su marido luchaba en el frente nacional obligado por el ejército rebelde y no tenía nada que temer. Pero, según cuentan los viejos del pueblo, una dirigente falangista estaba enamorada del marido de Valeriana, la denunció y acabó a la vez con dos vidas que la torturaban: la de la madre y la del hijo que llevaba dentro.
Contaba el hombre al que mandaron enterrarlas y que estaba presente en la matanza que, al morir Valeriana, el feto se movió en su vientre. Uno de los salvajes la abrió en canal le saco el feto y a pisotones lo mató. El enterrador desde entonces, comentaban en el pueblo, que ni hablaba ni comía hasta que murió.candeleda-320-624x468
En la curva del Esparragal Obdulia y Heliodora, empapadas de miedo y frio fueron los testigos mudos de la barbarie .Allí escucharon los gritos de terror de sus madres, las suplicas para que no las mataran, las risas de los salvajes al violarlas. Escucharon  los tiros y todo, para ellas, quedo en silencio. Silencio que han guardado durante décadas. Pero cuando abrieron la boca, contaron y no pararon hasta que la fosa de la curva del Esparragal se quedó vacía. En el año 2002, rescataron sus cuerpos, era la primera fosa que se abría en Candeleda. Periódicos internacionales y televisiones, captaron las imágenes y contaron al mundo la barbarie y la sin razón de este país que tiene, aún hoy, a sus muertos por las cunetas.
Arenas de San Pedro tuvo el honor de ver como su alcalde, el herrero Serafín Felipe Gómez, fue ejecutado, arrastrado y quemado. Asesinaron a los 11 miembros de la corporación municipal de los trece que estaban en el ayuntamiento. Uno de ellos, con un tiro en la pierna, se escapó y otro de ellos, un carpintero llamado Apolonio Ferraz que era teniente de alcalde y que se pasó toda la vida aterrado y doblado por las palizas. Cuando la gentuza quería divertirse iban a buscarlo lo llevaban al cuartelillo y lo baldaban a palos. Los demás están en una fosa en el camino de Ramacastañas. “Todos ellos, llevan reunidos en un pleno eterno desde 1936, a seis metros bajo tierra “.como dice Mariano López, el fundador del Foro de la Memoria del Valle del Tiétar y la Vera.
Colgado de la ladera de la Sierra de Gredos se encuentra el pueblo de El Arenal, lugar de asesinatos y fosas. En el año 2008, se abrió una de ellas donde se encontraban, entre otros, los restos de una familia: padre, madre y un hijo, todos pertenecientes al partido comunista. Esta familia eran los abuelos y tío de Julián Muñoz, llamado “Cachuli” y alcalde de Marbella y por aquel entonces novio de Isabel Pantoja. No fue a la exhumación alegando que “para Isabelita iba a ser muy desagradable presenciar esas cosas y además se iba a armar un gran revuelo con su presencia”. Si acudieron al enterramiento, que se hizo, según ordeno el alcalde marbellí, de noche y sin nadie presente. Metieron la cajita con los restos en un nicho y mando que colocaran una placa con sus nombres. Ni lápida, ni año de muerte ni nada. La vergüenza por tener parientes “rojos” y asesinados por gente como él, pudo más que la dignidad de sus abuelos que murieron por defender un gobierno legal.
Sierra arriba junto al Parador de Gredos, cuenta las leyendas que en el lugar llamado Peña Histórica tuvo lugar la unificación, en Febrero de 1934, de Falange Española con las juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas, creadas por Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma Ramos, pasando a llamarse F.E. de las J.O.N.S bajo la dirección de José Antonio Primo de Rivera, Julio Ruiz de Alda y Ramiro Ledesma Ramos. Y aquí también hubo muchos muertos.
El Valle del Tiétar es un cementerio escondido hay muchas fosas por descubrir y muchas historias bárbaras que contar. La dignidad, el reconocimiento y el fin de la impunidad son importantes. No se puede dar la espalda a quienes defendieron los valores en los que presuntamente se asientan nuestras sociedades actuales. Pero en este país todavía no se han enterado.