dissabte, 14 de juliol del 2018

Lecciones de Castroncelos: solo un metro más.

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sábado, 14 de julio de 2018


Trabajos de exhumación: a la búsqueda de la esquina NW de la antigua iglesia.
El sábado pasado estuvimos vendiendo en la feria medieval de A Pobra do Brollón distintos productos de nuestro proyecto del castro de San Lourenzo: camisetas, gorras, vino, bolsas... El dinero recaudado nos permite pagar la pala mecánica que empleamos en la exhumación de Castroncelos, dos días después. Otro equipo de colegas valencianos (Arqueoantro) organizan fiestas con bandas-tributo heavys. La venta de merchandising se destina a pagar los análisis de ADN para identificar a los combatientes de la guerra civil exhumados en las sierras de Castellón. Así está la llamada memoria histórica en el reino de España. El equipo de la ARMH que participa en esta investigación se nutre también de voluntarios extranjeros. Un alumno californiano de la Duke University vino aquí a hacer el trabajo que no hacen las universidades españolas. Significarse en España no augura nada bueno en el cursus honorum de un aspirante a académico.


Localización de la esquina NE de la antigua iglesia.
Gracias a Cristina Sánchez-Carretero, antropóloga del INCIPIT, conocemos bien los procesos de duelo en las comunidades locales. En Galicia (y en más sitios, claro), las mujeres gobiernan los cementerios. Hace años, en una charla impartida por un tecnócrata dedicado al desarrollo rural afirmaba sin complejos que las mujeres rurales son un grupo débil que hay que priorizar. Con dos cojones. Estas mujeres sostienen la comunidad, la identidad y la memoria. Pepe Ogando, nieto de uno de los hombres que estamos buscando, nos muestra en su tablet una fotografía histórica: tres señoras, enlutadas, vecinas de Montefurado, sonríen a la cámara. Las tres fueron represaliadas por el franquismo. Como ellas, en las parroquias de Brollón las mujeres empoderadas son las emprendedoras, las que se preocupan por el patrimonio, por el pasado y el futuro.
 
Quizás por ello, la periodista Ana Pastor, y su productora, Fátima (oriunda de Monforte de Lemos), eligieron nuestra exhumación para grabar un capítulo sobre la recuperación de la memoria histórica. En estos tiempos de PRISA por la noticia, de zozobra periodística, es un orgullo contar con mujeres como Ana y Fátima. Además de ellas, acudieron a la cita otros dos profesionales del audiovisual que trabajan para la cadena estadounidense HBO. Están grabando, a su vez, un documental sobre los crímenes del franquismo. A pesar de que sabían que esta exhumación no es nada agradecida, que es muy compleja y con apenas margen de éxito, estos y estas profesionales reconocen algo que venimos defendiendo desde este blog: el propio proceso de investigación, los procesos que se activan cuando excavamos, son más importantes e interesantes que los propios resultados del estudio.

Ana Pastor entrevista a Pepe Ogando en el atrio de la iglesia de Castroncelos.
Si Lévi-Strauss hubiese conocido cómo funciona una parroquia rural gallega quizás no se hubiera ido a América y en vez de Tristes trópicos habría escrito el Trópico de Grelos. Durante la exhumación contamos con la escritora y profesora Olga Novo (nacida en Vilarmao, Castroncelos) quien jugó un papel clave durante los trabajos, igual que su amiga Noelia Besteiro, de la vecina Ferreirúa. Contactó con las mujeres mayores que mandan en el templo y alrededores, se hizo con la llave de la iglesia para dejar acceder a los periodistas, se trajo a ancianos del lugar para que aportasen su testimonio y convenció al cura párroco para continuar con los trabajos en el futuro. Casi nada. Otra mujer, Carmen Garcia-Rodeja (ARMH) acudió también al rescate. Atender a los familiares de las víctimas durante la exhumación es fundamental. Aquello es un carrusel de emociones, de frustraciones y esperanzas que se suceden tras cada palada de tierra.

El secretario del ayuntamiento de A Pobra do Brollón, Rafa Castillo, la escritora Olga Novo y la periodista Ana Pastor, muchas gracias a los tres. (Fot. de Carmen García Rodeja).
La ausencia del Estado se cubre con la colaboración de personas y entidades. El CSIC aporta tecnología, como el gradiómetro que nos permitió localizar el trazado de la antigua iglesia, de la mano de Carlos. El ayuntamiento, con su alcalde Xosé Lois y su secretario, Rafa, colabora en la exhumación y da amparo oficial a la intervención. Dos equipos, el del castro de San Lourenzo y el de la ARMH, hacen lo posible por alcanzar el objetivo. Muchos colegas defienden la idea de que la sociedad no debe de marcar la agenda arqueológica. En estas situaciones todo es diferente. Los nietos nos piden que intentemos de nuevo abrir más área en la zona sondeada hace dos años. Cuando consideramos que aquello estaba agotado, le indicamos al palista, al Pulga, que lo deje. En ese momento, con los ojos vidriosos, Pepe Ogando se acerca y nos pide que, por favor, abramos medio metro más, solo medio metro más, por favor. Se nos cae el alma a los pies. Si mi abuelo estuviese allí enterrado, yo excavaría con las uñas. Es muy duro quedarse a centímetros de la verdad.

Carlos pasa el gradiómetro en la zona oriental del atrio de la iglesia.

Una vez más, la tradición oral acaba por confirmarse. El cambio de orientación de la planta de la iglesia hizo que los cuerpos de los hermanos García Moral quedasen en un recoveco cerca del altar mayor, dentro del nuevo templo. A la tercera irá la vencida. A los habitantes de A Pobra do Brollón se nos conoce como guímaros, que significa, entre otras cosas, tozudos.

Croquis con la ubicación de la fosa, aportado por una vecina de Castroncelos (gentileza de Olga Novo).




El nacionalismo y la guerra

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sábado, 14 de julio de 2018


 Una casa no nacionalista (c) El País.

En los últimos meses se ha hablado mucho de nacionalismo en España. En general, la idea que prevalece es que el nacionalismo equivale a xenofobia, racismo, autoritarismo y guerra. Indudablemente, los sentimientos nacionales han ido con frecuencia aparejados a todos estos fenómenos, pero la realidad es bastante más compleja. Porque nacionalismo es el separatismo corso, el nacionalsocialismo de Hitler, la violencia de los ustachas croatas y la UPA ucraniana o la lucha pacífica de Gandhi por independizar la India del Imperio Británico. Si vamos al debate de los números, que tanto le gusta a la extrema derecha, convendría recordar que la suma de todas las guerras separatistas del siglo XX arroja un balance de unos cuatro millones de muertos (desde las guerras balcánicas de los años 10 hasta las más recientes de los años 90, pasando por los secesionismos de Biafra y Sudán del Sur), mientras que las dos guerras mundiales, en cuyo origen desempeñó un papel fundamental el nacionalismo de Estado, suman cerca de 90 millones de víctimas mortales. 

De hecho, una de las cosas que se tienden a olvidar en las tertulias periodísticas y las discusiones de bar (valga la redundancia) es que el nacionalismo no es un fenómeno exclusivo de pequeñas regiones que se quieren independizar. La primera definición del concepto que ofrece el diccionario de la Real Academia de la Lengua es "Sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia". Desde ese punto de vista, me atrevería a decir que hay más nacionalistas en los barrios madrileños de Chamberí o Argüelles (por el número de banderas por balcón) que en buena parte de Cataluña o el País Vasco. Lo que pasa es que el término nacionalismo se ha convertido en un insulto que se utiliza para criticar los sentimientos nacionales de los demás. Desde la perspectiva de la ciencia política, que es la que nos interesa aquí, tan nacionalismo es el centrífugo como el centrípeto.

Todo esto viene a cuento de un pequeño gran hallazgo efectuado en la excavación esta mañana. Se trata de una insignia con la bandera de la Falange y la bandera de España que ha aparecido casualmente (o no tan casualmente) a apenas dos metros de donde el año pasado recuperamos una insignia con el yugo y las flechas. 



 La insignia de la excavación y tal y como sería originalmente (c) todocoleccion.


La Falange tenía un fuerte componente nacionalista. De hecho, constituía uno de los pilares de su ideología. Y eran claves en su idea de la nación el elemento castrense e imperial. Los de Falange aspiraban a "ser padres de generaciones que sueñen con el dominio de la tierra" (palabras de Dionisio Ridruejo), una idea que encontraba eco entre los partidarios de Mussolini y el nacionalsocialismo. Precisamente esta ambición les llevaba a rechazar las formas de nacionalismo tradicional, típicas del siglo XIX, representado por estatuas y fiestas, que consideraban derrotista, pseudo-patriótico, "pueril y femenil en sus aspectos seductores" (1). Era el tipo de nacionalismo, sin embargo, que tenía mayor arraigo entre los conservadores de la época (que apoyaron el golpe de julio del 36). 

En lo que estaban de acuerdo falangistas y conservadores era en que el enemigo número uno eran los nacionalistas periféricos. De ahí que se considerara la lucha en el País Vasco y sobre todo Cataluña como una guerra de reconquista. La propaganda lo deja bien claro, como se puede ver en estos pasquines, a los que ya nos hemos referido en otra ocasión:

 

La guerra de España tuvo muchas facetas. Fue una guerra de clase y de religión, pero también fue una lucha entre nacionalismos -entre ideas incompatibles de nación. Pero el nacionalismo que introdujo los tanques en el debate no fue el de las periferias, sino el del imperio hacia Dios. Se dice mucho estos días que el nacionalismo es la guerra. Y con frecuencia es verdad. Pero igual no es el nacionalismo en el que ellos están pensando.
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(1) Saz, Ismael. España contra España: los nacionalismos franquistas. Marcial Pons Historia, 2003.








 




 

Las mujeres perdidas


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viernes, 13 de julio de 2018


 

En el siglo XVI había en Madrid un Hospital de Mujeres Perdidas. Trataba a mujeres enfermas de sífilis. Cuando el adjetivo "perdido" se aplica a una persona suele tener dos connotaciones. Una de ellas es moral: que ha perdido la virtud (se ha echado a perder), se ha descarriado, ha pecado. Se dice de quien tiene una "conducta relajada e inmoral" (según el Diccionario de la RAE). Otra connotación es de carácter fisiológico y se refiere a las expectativas de supervivencia: cuando a alguien se le da por perdido es que está deshauciado, solo le espera morir o la invalidez permanente. Con frecuencia, la perdición moral y fisiológica van de la mano, como en el caso de las enfermas de sífilis. Los asilos de finales del siglo XIX eran instituciones para gente perdida, mujeres abandonadas, prostitutas, enfermas y enfermos, ancianos. Se mezclaba lo moral y lo fisiológico. 

El adjetivo perdido significa algo más, sin embargo. Lo que está perdido es lo que no se sabe dónde está. Algo "muy escondido o apartado del tránsito común", según el diccionario de la Academia. Los arqueólogos tratamos con civilizaciones perdidas -escondidas, olvidadas. Pero también, y esto es más importante, con personas perdidas. Y lo son porque no se las encuentra: en la memoria colectiva o en los libros. 

Entre los intersticios del asilo de Santa Cristina, en los desagües y los drenajes, descubrimos el rastro de las mujeres perdidas. De ellas nunca podremos recuperar sus voces. Difícilmente podremos saber lo que decían o pensaban. Porque nadie en su momento consideró que sus palabras pudieran ser importantes. Porque ellas mismas no escribían o escribían poco -raramente para contarse a sí mismas, como los hombres (al menos los hombres poderosos). 


No tienen palabras las mujeres del asilo, las internas, las mujeres perdidas o más bien abandonadas, pero tienen objetos que hablan por ellas. Muy escondidas y apartadas del tránsito común aparecen sus cosas: elementos personales que definieron su identidad en una sociedad que intentaba anularlas. Cuentas de collar, pendientes, botones de camisa y de ropa interior, sandalias.

Sus objetos son palabras y son una acusación también. Desde los desagües y las fosas sépticas las mujeres nos preguntan a dónde las hemos relegado, a dónde ha ido a parar su memoria.

CRÍMENES franquistas contra la población REPUBLICANA de Llerena (Badajoz) en 1936


https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2018/07/13/crimenes-franquistas-contra-la-poblacion-republicana-de-llerena-badajoz-en-1936/



Represión en Llerena word pressHacia 1930 la tierra en Llerena estaba en manos de unos pocos terratenientes, había alguna industria y un potente movimiento obrero. El campesinado extremeño malvivía con salarios de hambre. Con el triunfo del Frente Popular en 1936, se invadieron fincas por miles de yunteros que optaron por organizarse de forma común. Las expropiaciones y la privación de mano de obra barata sentaron muy mal a los terratenientes que durante siglos habían detentado el poder.
Los milicianos obreros hicieron fracasar el levantamiento militar de julio de 1936 en la provincia de Badajoz. Los rebeldes en Extremadura arrasaron a sangre y fuego como Queipo en Andalucía. El 2 y 3 de agosto los militares fascistas Asensio, Castejón y Tella unificaron sus columnas de moros y legionarios hacia Extremadura, varios miles de hombres, la “columna Madrid” dirigida por el brutal teniente coronel Yagüe. El 4 y 5 de agosto ocuparon Monesterio, Fuente de Cantos, Calzadilla de los Barros, Los Santos de Maimona y avanzaron para tomar hacia Llerena por su importancia estratégica como nudo de comunicaciones entre Sevilla, Mérida y Córdoba.
En Llerena los terratenientes huyeron, y los Republicanos formaron un Comité de Defensa Antifascista para la defensa, reorganizar la vida local, el trabajo, las cosechas. Los derechistas detenidos no recibieron mal trato, no murió nadie. Se incautaron armas, bienes y alimentos de los cortijos para garantizar la nutrición de la población. Hasta 110 guardias civiles concentrados en Llerena desertaron, entregando a 30 Republicanos a Castejón, que inmediatamente los fusiló. Otro grupo de 40 milicianos interceptado por una avanzadilla rebelde fueron igualmente fusilados. Los milicianos hicieron frente a los fascistas, pero la desproporción era notable, los rebeldes ocuparon Llerena tras un asalto brutal usando todo su potencial bélico. Ramón Franco Escudero, jornalero de 37 años, fue la primera víctima, él solo hizo frente con una vieja escopeta a un blindado fascista. Su cuerpo, como otros muchos, fue a parar a la fosa común del cementerio.
Las matanzas franquistas arrancaron en Llerena. La cadena de mando golpista puso en marcha con efectividad un plan para acabar con todos los republicanos, socialistas, anarquistas o comunistas. El terror fue el método para asentar un nuevo régimen nacional-católico sobre una población que estaba consolidando estructuras organizativas potentes para lograr avances sociales, reforma agraria, prácticas colectivistas, generando costumbres sociales laicas, liberales, progresistas.
Las tropas ocupantes capturaron a José Tena Chaparro y a su abuelo Blas Muñoz Herrera, y los mataron cerca del puente del arroyo Romanzal. A todos los ferroviarios que cogieron, los mataron. Llenaron la plaza de España de cadáveres, una humareda negra olía a pólvora y carne quemada. Los Republicanos fallaron tratando de recuperar Llerena, lo que desató una nueva fase represiva, los milicianos capturados y parte de la población civil fueron fusilados, sobre la marcha, en las calles, en los campos, en las cunetas de las carreteras, en las puertas de las casas, en las tapias de los cementerios o en cualquier lugar visible.
La columna de 8.000 refugiados andaluces que huían de las columnas africanas internándose en la provincia de Badajoz, encontraron cortadas las vías y se dividieron en 2 grupos, de 2.000 y 6.000 personas. Los nazionales los ametrallaron, más de 2.000 fugitivos cayeron prisioneros y fueron transportados a Llerena. Muchos centenares fueron capturados y muertos por partidas de guardias civiles y falangistas. Los prisioneros concentrados en Llerena fueron ametrallados en la plaza de toros.
Se establecieron lugares fijos para los fusilamientos, las tapias del cementerio y el arroyo Romanzal, donde se abrieron grandes fosas para enterrar a numerosos Republicanos, las víctimas caían en fila según les disparaban, los enterraban, y los iban apilando como sardinas. Mataban, quemaban, echaban, tapaban y volvían a echar, los vecinos podían reconocer a muchas cuerpos que aún asomaban días después. Durante años muchos familiares encontraban en la superficie objetos personales y algunos restos humanos. Las excavaciones recientes en fosas comunes del Arroyo Romanzal así lo han confirmado.
Los falangistas fueron a la casa de Encarna Ruiz y se llevaron a su madre María Morgado y después a su tía Cándida Morgado, embarazada y a punto de dar a luz para fusilarlas, sus cuerpos desaparecieron junto con otros muchos en la fosa del arroyo Romanzal. Igualmente fusilados los “Maltrana”, miembros de una misma familia. Hubo fusilamientos cerca del Instituto nuevo y en el cementerio, todos iban a parar a las fosas, echaban capas de tierra y cal, mataban y otra tanda. La orgía de violencia y terror de Llerena lleva el sello de Castejón, la marca de los africanistas. En su recorrido por las carreteras extremeñas los golpistas esparcían los cadáveres de los rojos, llegaron a colgar cabezas de los árboles. Los franquistas dejaron una horrorosa huella en Llerena, más de 330 Republicanos fueron asesinados, la cifra en realidad es mucho mayor, hay un gran número de fusilados que no se anotaron en el registro civil. Hay que añadir los muertos en la cárcel o fusilados.
Ha sido necesario el paso de los años para que fuera posible la colocación de un monumento en el cementerio de Llerena con los nombres de las personas fallecidas de las que existen datos. El 28 de abril de 2007 se realizó un homenaje y reconocimiento público para quienes sufrieron las consecuencias de aquel levantamiento militar de julio de 1936 y la larga dictadura franquista.

Documentos: El libro Llerena 1936. Fuentes Orales para la Recuperación de la Memoria HistóricaÁngel Olmedo Alonso, en CazabaretForo por la memoriaDe la esperanza revolucionaria a la fosa común, Represión franquista en el caso de Llerena (Badajoz) pg 59. Ángel Olmedo Alonso

Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE

divendres, 13 de juliol del 2018

Una Clase de Historia. Cortometraje de Pruden Castilla.



https://www.facebook.com/groups/138340472876749/permalink/1979503855427059/


Pruden Castilla ha compartit la seva primera publicació.
Buenos tardes,
Soy Pruden Castilla, realizador y guionista del cortometraje de ficción Una Clase de Historia, que propone un paseo en primera persona por las fosas comunes del extrarradio de Valencia (Paterna) para mostrarnos el dolor de aquellos que luchan por rescatar la dignidad de sus familias.
El cortometraje se rodó en Valencia provincia y alrededores (Cementerio de Paterna y Trincheras de Cabeç Bord de Náquera)
Me pongo en contacto con ustedes para comunicarles que nuestro cortometraje ya se encuentra disponible online para su visionado.
Enlace siguiente:
Esta es su breve sinopsis:
Durante los años de dictadura, el régimen, se encargó de anular a sus ciudadanos y de moldear españoles afines al Movimiento. En las últimas etapas el Franquismo cambió sus códigos, siempre con el afán de perpetuarse. Y justo cuando se avanzaba hacia la recuperación de la democracia, logró introducir en la conciencia social la idea falaz, tan profunda que aún generaciones después perdura, de que buscar justicia, exigir reparación, es buscar el enfrentamiento y perturbar la paz. Así, hay personas que, como nuestro protagonista, no se resignan a aceptar esta situación. Personas que buscan devolver la dignidad a esta sociedad que, manipulada y adormecida, continúa aceptando barbaridades como la existencia de fosas comunes y víctimas del franquismo sin localizar.
Gracias por vuestra atención.
Enlace página en facebook del cortometraje:
This is "Una Clase de Historia Cortometraje 2018" by Pruden Castilla Pérez on Vimeo, the home for high quality videos and the people who love them.
VIMEO.COM

Un paseo por la España republicana exiliada en Toulouse

https://www.eldiario.es/edcreativo/viajes/historia/exilio-Espana-republicana-Toulouse_0_696780507.html


Toulouse es sin duda la ciudad con mayor influencia española de toda Francia. Hoy en día para nosotros Toulouse es un destino perfecto para una escapada de fin de semana, pero no hace tanto se convirtió en la residencia de miles de españoles durante décadas.
Con el estallido de la Guerra Civil española y la posterior victoria del bando nacional “la ciudad rosada” llegó a acoger a 100.000 exiliados republicanos españoles, que en el país vecino encontraron un nuevo hogar y un lugar desde donde combatir el franquismo que se impuso en España. Fue tal la afluencia que se la llegó a conocer popularmente como “la 5ª provincia catalana”.
Toulouse junto a Montpellier se convirtió en una pequeña España donde civiles, políticos y militares se asentaron para mantener su resistencia antifranquista desde sus sedes en el exilio; tantos que hoy en día el 10% de la población es de origen español y nuestro idioma es el segundo más hablado en la ciudad.
Fue tras la liberación de Francia en 1944 cuando Toulouse tomó aún más forma de capital del exilio republicano español, la actividad combatiente se intensificó y se extendió por toda la ciudad. Pasear hoy por sus calles, donde perduran los edificios que albergaron el movimiento de los exiliados, es hacer un recorrido por la memoria de la ciudad.
Sede del Casal Català en Toulouse
La sede del Casal Català (Rue des Novars nº 7) encontró aquí su lugar en 1952 y aún hoy en día acoge la Associació Tolosenca de la Cultura Catalana.

La influencia española en Toulouse

La lucha política y sindical española estuvo presente en numerosas formas. Allí estuvieron formaciones como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), la Unión General de Trabajadores (UGT), el Partido Comunista Español (PCE), la Confederación Nacional del trabajo (CNT), las Juventudes Socialistas de España (JSE), el Movimiento Libertario Español (MLE) o el Moviment Socialista de Catalunya (MSC), el Casal Català, el Ateneo Español o los Amigos del Teatro Español, entre otros.
Entre 1944 y 1960 la producción editorial de libros, panfletos, novelitas, y revistas en español y para españoles fue notable y se calcula que de todos los que emigraron unos 40.000 se quedaron para siempre.
Sin ir más lejos, en el cementerio de Rapas, en el barrio de Saint-Cyprien, uno puede caminar entre las lápidas de las familias Fernández, García, Toledano… o la de la propia Federica Montseny, dirigente de la CNT y primera mujer ministra de Europa.  

Ruta por los lugares históricos del exilio español en Toulouse

Toulouse es una ciudad para ser paseada, pero además de las rutas más turísticas que nos llevarán por el Capitolio, la Basílica de Saint-Sernin, el Convento de los Jacobinos, el Museo de los Agustinos o el propio Canal de Midi, podemos hacer una ruta alternativa en la que conocer los lugares que marcaron la historia del exilio español. Variedad no nos va a faltar.
  • En la céntrica Rue du Taur nº 69 encontramos la que fue la sede del PSOE en el exilio, hoy actual filmoteca de Toulouse. Aquí se celebraron numerosos congresos del PSOE, fue centro de mítines, actuaron numerosos grupos artísticos del exilio y en 1972 Felipe González materializó la renovación de su partido. En el primer piso se encontraba la Casa del Pueblo y en el nº 71 la sede de la UGT.
  • En la Rue de l’Étoile nº 14, a finales de 1959, se fundó El Ateneo Español. Una iniciativa de los anarcosindicalistas a imagen de los Ateneos de la República, a favor de todas las organizaciones democráticas y contra todo proselitismo.
  • En el número 4 de la Rue Belfort se instaló la sede de la CNT. En este barrio colorido y cosmopolita los anarcosindicalistas tuvieron su centro de actuación. Desde agosto de 1945 albergó la Dirección del MLE-CNT, de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) y de la Solidaridad Internacional Antifascista (SIA), para más tarde quedar como Secretariado Intercontinental de la CNT.
Sede del PSOE y la UGT en Toulouse durante el franquismo
La antigua sede del PSOE y la UGT recuerda su pasado con una placa en su fachada.
  • En la Place Wilson los republicanos solían reunirse para mantener largas discusiones y debatir sobre la situación en España. Se convirtió en su centro de reuniones al aire libre donde se vendían periódicos editados en Toulouse como el CNT, Ruta, Mundo Obrero o El Socialista. La propia plaza del Capitolio acogió también numerosas manifestaciones de los exiliados contra el franquismo.
  • En la Place Dupuy, La Halle aux Grains acogía cada año a los militantes y simpatizantes de la CNT para conmemorar su “19 de julio de 1936, aniversario de la Revolución”, día en el que los republicanos tomaron las armas para defender sus ideales. Este lugar fue también escenario de numerosas reuniones del PCE con la presencia de su histórica dirigente Dolores Ibárruri, La Pasionaria.
Las calles de Toulouse están llenas de historia y la ciudad muestra con orgullo cada uno de sus rincones. La mejor manera de conocerla a fondo es recurriendo a la Oficina de Turismo de Toulouse, situada a la espalda del Capitolio, desde donde se organizan visitas guiadas incluso en español para recorrer los puntos de mayor interés de la que es la cuarta ciudad en tamaño de toda Francia.