dissabte, 21 de desembre de 2013

Los cordeles de la Dehesa


Estos correos que me envía Antonio Ortiz son tanto de memoria como de otras cosas. Prefiero no tocarlo y ponerlos enteros (hasta con saludo y firma) antes que cortarlos. Ahí van varios que se me habían quedado escondidos.

21-D

Hola:

Como ya anunciamos, esta mañana ha tenido lugar en el cementerio de Fuencarral la inauguración de una placa en reconocimiento a los Brigadistas Cubanos. Para quienes no habéis podido estar presentes...

Os recordamos que mañana domingo, a las 11:00 vamos a realizar la Ruta del arte o Tetuán, barrio obrero versus Soho castizo. Salimos de Marqués de Viana/Bravo Murillo, junto al mercado Tetuán.

"Visiones de terror", un poema de Miguel Barragán Criado escrito tras salir del campo de concentración de Dachau, mientras se reponía en un hospital

"Nosotras parimos. Nosotras decidimos". Contra la reforma retrógrada del derecho al aborto y el recorte en los derechos y libertades de la mujer.

Garantizar los suministros mínimos vitales.

Un cordial saludo
Antonio Ortiz

@antonioortizma2


18-D

Hola:

Os mando enlace con algunas de las novedades publicadas en el blog

Tetuán, barrio obrero versus Soho castizo. Ruta del arte urbano. "Redecora tu barrio, redecora Tetuán", artículo de Francisco López Groh

Inauguración placa en reconocimiento a los Brigadistas Cubanos. Sábado 21 de diciembre en cementerio Fuencarral

Los Viajes de agua de Madrid. Coordinadora Salvemos la Dehesa de la Villa. 3 vídeos.

Encuentro fraternal en Fuencarral-El Pardo

Memorial cárcel de Carabanchel

Un cordial saludo

Antonio Ortiz
@antonioortizma2


15-D

Hola:

Os mando enlace con algunas de las entradas habidas en los blogs Los cordeles de la dehesa y La H/historia en la memoria:

1) Memorial Cárcel de Carabanchel.

2) Memorial democrático 1931-1978. Avance

3) Homenaje a brigadistas internacionales del @europeanleft

4) Raquel López pregunta por los autobuses que circulan por Madrid con propaganda antiabortista. Curiosa la respuesta del representante del PP

5) Manifestación contra la venta de las viviendas del IVIMA a fondos "buitre"

6) Tetuán, barrio obrero versus Soho castizo. Recorrido por Marqués de Viana, Pº de la Dirección, Nuestra Señora del Carmen y Plza del Poeta Leopoldo de Luis

Un cordial saludo

Antonio Ortiz

El Colegio de Abogados cesa a Franco como decano honorífico pero mantiene a José Antonio

http://www.publico.es/490729/el-colegio-de-abogados-cesa-a-franco-como-decano-honorifico-pero-mantiene-a-jose-antonio

La Junta de Gobierno resolvió la cuestión al valorar que el dictador ni siquiera era abogado, pero Primo de Rivera sí

ANDRÉS MUÑIZ Madrid 21/12/2013 08:00 Actualizado: 21/12/2013 08:49

La Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Madrid ha cesado a Franco como decano honorífico, distinción que le fue otorgada en marzo de 1939 tras su victoria en la Guerra Civil, y que, por tanto, ha ostentado durante casi 75 años, según informaron a Público fuentes de la institución. En la misma sesión, decidió no despojar de idéntico título a José Antonio Primo de Rivera, valorando entre otros méritos que el fundador de Falange sí fue abogado, lo que no era el dictador.
La cuestión se trató tras tomar conocimiento de la propuesta de la Asociación Libre de Abogados (ALA) que pidió que se tratase el asunto de los decanatos honoríficos de Franco y José Antonio en la Junta Ordinaria de colegiados que se celebró este jueves, para anular esas distinciones. Entre otros argumentos, señalaban que la Ley de Memoria Histórica  "exige la remoción de las menciones conmemorativas y de exaltación de la memoria de la sublevación militar y de los alzados ilegalmente que condujeron a la guerra", como fueron Franco y Primo de Rivera.
La Junta de Gobierno, que preside la decana, Sonia Gumpert, entendió que la cuestion, estatutariamente, correspondía ser tratada en el seno del órgano de gobierno del colegio, y no en la Junta Ordinaria de colegiados, aunque este último es "el órgano soberano de decisión del Colegio" e integrado por sus 70.000 miembros.
Hace unos díass, la Junta de Gobierno estudió la propuesta de ALA y acordó anular la distinción de Franco, pero sin embargo, en una votación apretada, estimó que no procedía quitarle el decanato honorífico a José Antonio, atendiendo entre otros motivos a que fue abogado. De hecho, se defendió a sí mismo en el proceso --que se produjo de acuerdo a la legalidad vigente durante la República-- en el que fue condenado por conspiración y rebelión militar por su apoyo y el de su partido, Falange, al golpe militar del 36 (fue ejecutado en noviembre de ese año).
La concesión de ambas distinciones se hizo inmediatamente después del triunfo de los militares golpistas, el 28 de marzo de 1939, cuando la Junta de Gobierno Provisional del Colegio de Abogados de Madrid acordó nombrar decanos Honorarios de la corporación a Francisco Franco Bahamonde y a José Antonio Primo de Rivera y Saénz de Heredia, "precisamente por su participación en el golpe y posterior alzamiento militar". 
Por ese motivo, ALA entiende que no puede valorarse que José Antonio fue abogado para quitarle o no la distinción, ya que no le fue concedida por esa circunstancia de su curriculum sino como "mártir de la revolución".
En cualquier caso, ALA considera que la decana debió someter a la Junta Ordinaria de colegiados, al menos, la votación de si debía o no debatirse la cuestión, y no transmitir sin más que se había acordado que no era competencia de dicha asamblea sino de la Junta de Gobierno. Y debió conceder al menos dos turnos de palabra, uno a favor y otro en contra, sobre el polémico asunto.

CeAQUA. 20/12/13.

CeAQUA

Link to CeAQUA

Posted: 20 Dec 2013 05:15 AM PST
Libro de Notas, 20.12.2013
Soledad Luque Delgado es presidenta de la asociación Todos los niños robados son también mis niños y una de las portavoces de la Coordinadora Estatal de apoyo a la Querella argentina contra los crímenes del franquismo (Ce AQUA). La asociación nace para buscar a su mellizo, Francisco, nacido en la Maternidad de O’Donnell el 25 de enero de 1965 y desaparecido el 21 de febrero del mismo año en ese centro médico. También ayudan con sus actividades a los propósitos de búsqueda de otras víctimas, así como a movilizar a la sociedad española ante una de las mayores atrocidades que ha vivido nuestro país. En la actualidad, Soledad representa en la Ce AQUA a las nueve asociaciones de víctimas por el robo de bebés que participan en la Querella argentina, a donde ha viajado dos veces como parte de la delegación representante de la Ce AQUA para declarar y presentar la querella como asociación, y en representación de las otras asociaciones de víctimas de bebés robados. También como representante de la Ce AQUA y de su propia asociación viajó el 4 de noviembre, con Amnistía Internacional y otras ONGs, a Ginebra para presentar sus peticiones ante el Comité de Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas.
¿Por qué se robaban o desaparecían niños en España?
La multitud de factores que existen alrededor de la desaparición de bebés en España desde los años 40 hasta bien entrada la Democracia hace que sea altamente complejo analizar este tema.
Se ha podido determinar que existieron tres etapas que se corresponden con los tres motivos que movieron a que se produjera este crimen:
Para nosotros todo esto tiene su origen en el tráfico de niños que se inició en la década de los 40, como medida de represión política, cuando a las mujeres republicanas les arrebataron sus hijos. Una medida sustentada en la teoría nazi del Doctor Vallejo Nájera. Fue el perfecto caldo de cultivo que creó una demanda de niños por parte de familias pudientes y adeptas al régimen franquista. Durante los últimos años 50, años 60 y primeros 70, en plena época del Nacional Catolicismo, las familias desfavorecidas también comenzaron a ser el objetivo. Una época de represión ideológica y social donde ciertos médicos y religiosos se pusieron en la piel de un dios. Esta trama o serie de tramas continuaron, no solo hasta la muerte del dictador, sino hasta los años 90, aunque ya como un mero negocio. Durante todo momento, el móvil económico existió, pero no fue el único. Diferentes motivos en diferentes etapas, pero siempre bajo la permisividad del Estado, un Estado que en un primer momento realizó esta barbarie como acto de Derecho y más tarde como un acto de hecho, fundamentalmente en la dictadura pero que continuó en los primeros años de Democracia al no haber una ruptura profunda con determinadas actitudes y conductas del pasado.
La sociedad, no sé si dirigida o no, una vez que se destapa mediáticamente, rápidamente se centra en los casos particulares y, por lo tanto, se queda en la anécdota, en la superficie del problema. ¿Se puede hablar de un entramado, de múltiples y diversos culpables que van más allá de una o dos monjas malignas?
A lo largo de nuestra búsqueda por mi hermano mellizo, nos hemos dado cuenta de que nuestro caso no es único, no es un hecho aislado y hemos conocido no a decenas, ni a centenares, sino a miles de personas que están en nuestra misma situación. Decidimos montar nuestra asociación “Todos los niños robados son también mis niños” y empezar a realizar movilizaciones dentro de campañas de sensibilización social y actos reivindicativos. Era muy importante la difusión de los casos para que la sociedad se conciencie de que esto ocurrió aquí y también podría hacer que otras personas se reconozcan en ellos y puedan tomar conciencia también de posibles víctimas.
La labor de los medios de comunicación, por tanto, en esta difusión es primordial pero no solo debería estar centrada en los casos particulares sino también en la causa en general: la ubicación temporal de este asunto, sus orígenes, los motivos, el estado actual de las denuncias, los motivos inexplicables del archivo masivo, etc. Es decir, no solo debería interesar lo particular sino el hecho criminal y todo lo que le rodea.
En cuanto a la idea de trama, puedo decir que, en nuestra búsqueda, mientras más hacíamos, más gente encontrábamos y pudimos comprobar que el robo de niños no era algo de hacía unos años, sino que se produjo durante décadas y en todo el territorio nacional. Y esto solo se podría haber realizado con la implicación de mucha gente, personal sanitario, funcionario de Registros, de los cementerios, de la Iglesia. Y cuando estamos hablando de una red así, estamos hablando de trama o de diferentes tramas que solo pueden funcionar con la connivencia de las Estructuras del Estado porque son personal de estas estructuras los que están presuntamente implicados.
¿Qué papel jugaban las familias adoptantes?
No podemos saberlo con exactitud, pero de ninguna manera son el objetivo de nuestras demandas. En todo este asunto hubo muchas víctimas, principalmente los niños a los que se les robo su identidad y el derecho a vivir junto a su familia de origen; las familias que buscamos a estos niños también somos víctimas al ser despojadas de parte de nuestras vidas y las familias receptoras es muy posible, y así lo pensamos, que también fueran engañadas. Obviamente, en algunos casos podrían sospechar que estaban haciendo “algo irregular” porque estaban dando dinero por el bebé pero seguro que no tenían ni idea de que estaban participando en un delito tan abominable. Hay que decir que los que han sido valientes, y han dado un paso al frente para ayudar a buscar los orígenes de sus hijos adoptivos, han dicho que ese dinero pensaban que iba dirigido a cuidar a la madre biológica en el hospital o para pagar alguna prueba médica, pero que nunca pensaron que estaban comprando un niño. Nosotros les creemos. Aquí, los únicos culpables fueron los criminales que nos robaron a nuestros niños.
En tus conferencias hablas constantemente de que el robo de niños desde el fin de la Guerra civil hasta los años 80 se fundamenta en una estructura de miedo al poder, a la autoridad.
Sin lugar a dudas. Por el recorrido histórico que presenté al principio, tenemos muy clara la vinculación del robo de niños con la dictadura. Tuvimos un estado de represión feroz donde se cometieron todo tipo de barbaries. El robo de bebés fue una de ellas, en diferentes épocas, por diferentes motivos como hemos visto, pero dentro de la más absoluta impunidad. Cuando a esta impunidad, se le une el miedo y el silencio se producen tragedias como esta que se pueden prolongar tanto en el tiempo y que se extienden por todo un Estado.
El miedo, aunque parezca mentira, todavía continúa. Hablar del franquismo todavía hoy cuesta, pero hablar de la lucha contra los crímenes del franquismo asusta. Algunas asociaciones de víctimas por el robo de bebés no quieren vincular esos delitos con la dictadura. “Mejor no lo muevas que nos puede perjudicar” este es el argumento de algunas personas. Cuando crees que es mejor no hacer algo porque puedes salir perjudicado es porque todavía hay algo negativo que circula a tu alrededor. “Larga sombra la del franquismo que todavía hoy nos cubre”, decimos otros.
¿Y qué hay de real en ese miedo? ¿Hay, para ti, ejemplos concretos de esa sombra del franquismo?
Hay muchos ejemplos de incidentes y altercados donde se muestran actitudes franquistas, donde se muestran insignias y banderas que nada tienen que ver con conductas democráticas. Recordemos que en este país hay una Fundación que se llama Francisco Franco donde se enaltece al dictador, ¿podríamos pensar que hubiera una Fundación Videla en Argentina por ejemplo? Hace poco la librería Blanquerna, durante el acto de celebración de la Diada, sufrió un ataque por un grupo de extrema derecha que exhibía símbolos franquistas. En Lugo, el alcalde de Baralla, Manuel González Capón, justificó en un pleno del Ayuntamiento la represión franquista al decir que los que fueron condenados a muerte «será porque lo merecían». ¿Podemos imaginar en Alemania que alguien con un cargo similar dijera que los judíos se merecían morir gaseados? Creo que no. Y si pasara, el escándalo sería mayúsculo y se pedirían responsabilidades y la dimisión de tal nazi.
También hay ejemplos donde la investigación de los crímenes del franquismo no gusta o se intenta entorpecer. En mayo pasado, en la Embajada argentina, situada en Madrid, varias víctimas iban a declarar dentro de la causa abierta contra los crímenes del franquismo en el Juzgado N1 de Buenos Aires, a través de videoconferencia, ante la Jueza Servini de Cubría. Estas declaraciones se anularon por presiones del Ministerio de Asuntos Exteriores de España a la propia Embajada.
Dices que no robaban bebés, sino «vidas enteras».
Efectivamente. Hay que tener en cuenta que apartaban a un bebé de su familia y dirigían el destino de esa personita y de la propia familia. Es decir, un bebé pasa a ser un niño, y el niño crece hasta ser un adolescente, y el adolescente se convierte en un joven que en poco tiempo será un adulto con una vida a sus espaldas que no es la hubiera tenido si no le hubieran arrebatado de su familia de origen. No estoy diciendo que una vida hubiera sido mejor que otra, no se puede saber esto, lo que digo es que nadie tiene derecho a cambiar las vidas de las personas. Se robaban bebés pero no eran juguetes sino personas a las que les robaron su vida.
Eso ocurre exactamente igual con los padres y los hermanos que nos vimos privados de ver crecer a ese bebé o de compartir la vida con él. ¿Acaso hubiera sido mejor o peor mi vida si mi hermano mellizo Francisco hubiera estado conmigo? No lo sé, lo único que siento es que alguien que se creía dueño de nuestro destino nos robo la oportunidad de una vida compartida.
¿Qué se puede hacer hoy? ¿Qué hacen nuestros Gobiernos?
Las víctimas nos encontramos en una situación de bastante indefensión. Estos crímenes no se consideran delitos de ninguna manera vinculados a la dictadura porque, en opinión de nuestras autoridades, no seguían patrones comunes y no formaron parte de un plan sistemático sino que, como mucho, era una práctica generalizada.
En primer lugar: Había patrones comunes porque las familias, como nos ocurrió a nosotros, se reconoció en los casos que iban saliendo en los medios de comunicación.
En segundo lugar: no solo es crimen de estado o genocidio aquel que se produce por un plan sistemático de exterminio, también los producidos como práctica generalizada cuando los ciudadanos están en una situación de vulnerabilidad que los convierte en víctimas. Y eso fue lo que ocurrió. No solo robaban los niños a los rojos sino a aquellos que estaban en una posición vulnerable y desfavorecida, que en definitiva eran el sector perdedor.
Aunque algunos casos están en la Fiscalía o Juzgados, se está produciendo un archivo masivo de las denuncias por prescripción y por falta de pruebas ya que estos delitos son considerados como casos aislados y de origen económico fundamentalmente. Sin embargo, según el Derecho Internacional son delitos de Lesa Humanidad y por tanto permanentes e imprescriptibles. En España no hay una causa abierta general, afortunadamente sí la hay fuera de aquí. Muchas de las familias que buscamos y de las personas en busca de su identidad estamos acogiéndonos a la Querella contra los crímenes del franquismo abierta en Argentina y que está llevando la Jueza María Servini de Cubría. Hay muchas áreas querellantes dentro de la Coordinadora de apoyo a la Querella argentina (Ce AQUA) y entre ellas está el colectivo de víctimas por el robo de bebés. Somos diez las asociaciones de nuestra temática que nos estamos querellando en Argentina porque nos consideramos víctimas de un estado de terror que hubo en este país durante décadas y de su herencia posterior. La búsqueda de la Verdad es primordial pero no puede hacerse sin encontrar primero la Justicia que te ayuda a saber cuál es esa verdad. En España no la hemos encontrado, por eso estamos en Argentina.


divendres, 20 de desembre de 2013

El día que Carrero voló por los aires


http://www.infolibre.es/noticias/politica/2013/12/20/el_dia_que_carrero_volo_por_los_aires_11287_1012.html


  • Hace 40 años, el 20 de diciembre de 1973, el entonces presidente del Gobierno y sucesor de Franco fue víctima de un atentado de ETA en Madrid
  • La revista tintaLibre analiza las incógnitas de un asesinato que marcó el declive de la dictadura. 
Actualizada 20/12/2013 a las 11:40  
El atentado contra Carrero Blanco provocó un inmenso socavón en la calle Claudio Coello de Madrid.  EFE
El atentado contra Carrero Blanco provocó un inmenso socavón en la calle Claudio Coello de Madrid. EFE
Madrid, finales de 1973. El primer presidente del Gobierno en quien el dictador de España, Francisco Franco, se ha atrevido a delegar las funciones ejecutivas rutinarias, sale de un céntrico cine de la capital acompañado por su escasa escolta. Acaban de ver Chacal, la adaptación que el director Fred Zinnemann había estrenado ese mismo año de la novela de Frederic Forsyth en la que un mercenario, contratado por la Organisation de l´Armée Sècrete (OAS), intenta acabar con la vida del presidente Charles de Gaulle, en venganza por conceder la independencia de Argelia. Cerca estuvo de morir el general, pero, según dijo Carrero a sus guardaespaldas, “eso sólo ocurre en las películas”.

El 20 de diciembre, como cada mañana, el presidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco, de 69 años, sale de su casa en la calle de los Hermanos Bécquer y se dirige a la iglesia de los jesuitas de la calle Serrano, frente a la Embajada norteamericana. A las 10.30 de aquel jueves tiene previsto reunirse con su Gobierno en Castellana 3 para preparar el Consejo de Ministros de los viernes, en El Pardo. Tiene la costumbre de ir a misa a las9.30. Allí reza y comulga, y luego vuelve a desayunar a su casa, junto a su esposa y su hija. Poco después de salir, se sube a su coche, un Dodge Dart negro sin blindar, al que sigue otro coche de vigilancia. Toma la calle Maldonado, y gira la primera calle a la izquierda y rodea la iglesia y el convento. Avanza por la calle Claudio Coello, y al pasar por el número 304, una enorme explosión tiene lugar justo debajo del coche del presidente.

La confusión es total. ¿Un escape de gas? Uno de los escoltas del coche de vigilancia, tras reponerse de los golpes que ha recibido tras la explosión, transmite por radio un mensaje desesperado a su central: “No veo el coche del presidente”. Sale corriendo en dirección a la casa del presidente, a apenas unos cien metros del lugar, creyendo que hasta allí podría haberse dirigido el coche. Pero no está. Como retransmite la radio de la propia Policía Armada: “Se ha encontrado un coche en la azotea del convento de los jesuitas y parece ser que es el presidente del Gobierno, y parece ser que está muerto, aunque todavía no lo podemos confirmar, ¿eh?”. Las autoridades, desconcertadas, se agarran aún a la hipótesis de una desgraciada explosión de gas. A nadie escapa la posibilidad de que aquello tuviera que ver con el conocido Proceso 1001 que aquella mañana comenzaba en el Tribunal de Orden Público contra la cúpula de las entonces ilegales Comisiones Obreras.

El almirante llega vivo al hospital, pero muere a los pocos minutos. Aquel espectacular vuelo de un coche oficial hasta una terraza sí que no se había visto en ninguna película. Se cumplía el vaticinio que, sollozando, había hecho crípticamente su esposa cuando fue nombrado presidente. “Lloro porque casi todos los presidentes de España acaban siendo asesinados”. Prim en 1870, Cánovas en 1897, Canalejas en 1912, Dato en 1921, y ahora él. En España, el Gobierno da la orden de mantener la hipótesis del accidente mientras no haya más pruebas. El presidente en funciones, Torcuato Fernández Miranda, acude a El Pardo a hablar con Franco. “Se mueve la tierra bajo nuestros pies, Miranda”, le contesta lloroso el Caudillo.

¿Quién era Carrero Blanco y qué significaba para el Régimen?

Aunque en muchos documentos oficiales se dice que Luis Carrero Blanco había nacido en Santoña, Cantabria, en 1903, realmente lo había hecho un año después. Huérfano de madre a temprana edad, hijo de familia de tradición marinera, su padre había falsificado los documentos para que pudiera ingresar antes en la Escuela Naval de San Fernando. De duro carácter y férreo catolicismo, el monárquico Carrero Blanco recorrió los mares de España, tomó parte en las guerras de Marruecos y fue escalando en la jerarquía militar en una época convulsa para España y de desprestigio de su ejército. En 1934 se casó con Carmen Pichot, con la que tendría cinco hijos.

Cuando la guerra civil estalló, Carrero se encontraba en Madrid, y hubo de refugiarse en las embajadas de Francia y México hasta que consiguió pasar a la zona llamada nacional. Pese al teórico dominio que, por las zonas que controlaban, los republicanos debían ejercer sobre los mares, Franco siempre concedió un papel clave a Carrero en la toma de los mismos. Fue en uno de esos barcos cuando se conocieron. El joven Carrero se dirigió en cubierta a un joven pero ya barrigón Franco para ofrecerle algo de comer. “Entro en batalla en ayunas”, le respondió el entonces líder de la insurrección, que además le explicó que lo hacía desde que estuviera a punto de morir en Marruecos tras haber recibido un disparo en el bajo vientre, en 1916, con el estómago lleno.

Ganada la guerra civil española, sobrevino la II Guerra Mundial. España tomó claro partido por el Eje, aunque no dejó de coquetear con los aliados, siempre más prestos a ayudar en asuntos de intendencia alimentaria en una España devastada. En 1940, Franco, atormentado por el baile de máscaras al que jugaba con unos y otros, dudando entre sus preferencias fascistas y la ruina de su país, quedó marcado por elinforme que Luis Carrero Blanco, miembro de la secretaría general de la Presidencia del Gobierno, le enviara aconsejando la neutralidad en la II Guerra Mundial. Aquello le supuso el nombramiento como subsecretario general de la Presidencia en 1941.

Franco ya no se separaría de él. Se convirtió entonces en lo que popular e internacionalmente se conoció como “la eminencia gris” del Régimen. Su ascenso a ministro de la Presidencia en 1951 y a vicepresidente en 1967 lo confirmaban como el continuador del Caudillo, como el guardián de las esencias del Régimen que debía perpetuar en la jefatura del Estado el príncipe Juan Carlos, con quien tenía Carrero una cordial relación de protección y asesoramiento.

En junio de 1973, Franco, de 82 años y enfermo, nombró al almirante su primer presidente del Gobierno. Sólo le impuso un ministro, el de Gobernación, el ladino exfiscal Carlos Arias Navarro, ex director general de Seguridad y exalcalde de Madrid, conocido comocarnicerito de Málaga por su vesania vengativa como fiscal en La capital de la Costa del Sol durante la posguerra. Nunca confiaría Carrero Blanco en él. Sin saberlo, Franco había desbaratado con este nombramiento una operación que llevaba fraguando meses una organización terrorista vasca a la que las fuerzas de seguridad del momento, obsesionadas con el comunismo y la subversión clásica, apenas prestaban atención, ETA, que había cometido su primer asesinato en 1968.

¿Secuestro o muerte?

Euskadi Ta Askatasuna (ETA), que había nacido en 1958, vivía en las décadas de 1960 y 1970 del pasado siglo una pugna interna que acabó por dividir a la organización en dos tendencias: las conocidas como ETA V Asamblea (más violenta e intransigente) y la ETA VI Asamblea, que apostaba por la posibilidad de un pacto con otras fuerzas antifascistas españolas y una estrategia menos virulenta. Sería ETA V Asamblea la que se quedara con la marca y las pistolas, y la que comenzó a organizar el secuestro del entonces vicepresidente del Gobierno. Tal y como relata Eva Forest, mujer del dramaturgo Alfonso Sastre, en su libro Operación Ogro, un informante misterioso, del que aún se desconoce la identidad, pero a quienes los etarras describieron como un tipo con aspecto de policía de alto rango o diplomático, entregó en la cafetería del hotel Mindanao en Madrid a uno de los etarras, miembro del comando Txikia, encargado de la operación, un papel con información valiosa sobre un alto cargo del Régimen: el vicepresidente del Gobierno viajaba con escasa escolta, y su vida se desarrollaba con una rutina inamovible. De su casa, andando o en coche, iba a la iglesia de los jesuitas de la calle Serrano y de allí volvía a casa a desayunar. Después, cruzaba la Castellana hasta su despacho, en el número 3, en el Palacio de Villamejor. Su coche no estaba blindado.

Quién y por qué ofreció esa información al comando de ETA es uno de los interrogantes del magnicidio, el que más pie ha dado a las teorías de la conspiración. ¿Un alto cargo del Estado? ¿Un miembro de algún servicio de inteligencia extranjero que veía en Carrero un freno a las reformas que quería implantar el príncipe en España? Incluso, ¿alguien del entorno de El Pardo que deseaba acabar con el mayor protector de don Juan Carlos para favorecer un cambio en la línea sucesoria a favor de la nieta del Caudillo, Carmen Martínez-Bordiú, y su esposo, de sangre real, Alfonso de Borbón y Dampierre?

El comando Txikia, que había tomado su nombre de uno de sus miembros, abatido por la policía en Euskadi, estaba integrado por Iñaki Múgica, Ezkerra; Iñaki Pérez, Wilson; José Miguel Beñaran, Argala; Jesús María Zugarramurdi, Kiskur; y Javier María Llarreategui, Atxulo. Comenzaron a preparar el secuestro con vistas a un intercambio del vicepresidente del Régimen por los numerosos presos vascos de ETA, diseminados en distintas cárceles de España. Organizaron turnos de vigilancia en la iglesia de los jesuitas, y para su asombro, era cierta la información que habían recibido en el hotel Mindanao. La iglesia, con tres salidas, y la escasa escolta del presidente, ofrecían la posibilidad del secuestro. El zulo, tras algunos incidentes con la primera opción barajada, ya estaba preparado. Pero el nombramiento del almirante en junio de 1973 como presidente truncó sus planes. El leve aumento de la escolta, pese a que no conllevó el blindaje del Dodge negro, hacía el secuestro una operación demasiado arriesgada. La cúpula de ETA transmitió la nueva orden a su comando: matad a Carrero.
Libros, cine y televisión

Pese a que la lucha contra ETA no era prioridad de las fuerzas de seguridad, la Policía Armada, alertada por su jefe en Bilbao, José Sáinz, conocido como Pepe el secreta, pisaba los talones a los miembros del comando. Por otro lado, éstos tampoco habían disimulado mucho su presencia en la capital: habían robado carnés de identidad y otros documentos en una comisaría, y habían atracado una armería. Ni siquiera hicieron por disimular su acento y eran conocidos en su barrio como “los vascos”. Unos días antes del magnicidio, fue suspendida repentinamente una redada en uno de los pisos francos pocos segundos antes de que se llevara a cabo. Se alegaron imprecisas “órdenes de arriba”. Dicha actuación habría supuesto la detención del comando y habría evitado el asesinato. ¿Quién dio esa orden? Es algo que se desconoce y otro de los misterios del caso.

Se suma a todo ello que el sótano del número 304 de la calle donde cavaron un túnel hasta el punto exacto por donde debía pasar el coche oficial del presidente, estaba a unos 80 metros en línea recta de la Embajada norteamericana. ¿Era posible que pasaran desapercibidos estos movimientos y los hedores del gas a la seguridad de la legación? Difícil, según muchos, más aún cuando el secretario de Estado, Henry Kissinger, había visitado Madrid el día 19, donde se había reunido con el almirante Carrero en Castellana 3.

Los espacios de sombra del magnicidio no se quedan ahí. El sumario de la investigación judicial de su muerte permaneció inaccesible hasta hace pocos años. Pasó de la jurisdicción civil a la militar, y de ahí otra vez a la civil. Además, el fiscal que investigó el caso, Fernando Herrero Tejedor, murió en un extraño accidente automovilístico en 1975. El sumario que comenzó a instruir recoge todas estas dudas. Dos libros han tenido acceso al mismo, el primero, Todos quieren matar a Carrero(Libros Libres, 2011), del periodista Ernesto Villar, cuyo subtítulo, La conspiración dentro del Régimen, indica a las claras la tesis que defiende, y el más reciente Matar a Carrero - La conspiración (Plaza & Janés, 2013), de Manuel Cerdán, con une tesis parecida pero menos contundente. A principios de los ochenta, los periodistas de El PaísJoaquín Prieto, Javier García e Ismael Fuente publicaron la menos sensacionalista y más seria investigación, Golpe mortal, ahora descatalogada, y lastrada por el paso de los años y las nuevas revelaciones, pero no por ello un relato menos ejemplar.

También el cine y la televisión se han ocupado del magnicidio. Las películas Comando Txikia. Muerte de un presidente (José Luis Madrid, 1976) y Operación Ogro (Gillo Pontecorvo, 1979), basada en el mencionado libro de Eva Forest; y la serie de televisión en dos capítulosEl asesinato de Carrero Blanco (Miguel Bardem, 2011), quizá la más completa de todas, y, sin duda, la más valiente en sus planteamientos finales. La fuerza de la explosión, sugiere la cinta, se debió al refuerzo que varios mercenarios de la OAS aplicaron en los explosivos del túnel. Sí, esa OAS que intentó matar a De Gaulle en Chacal y que Carrero tomaba por unos fantasmas.

El consenso de los historiadores es que la muerte del presidente del Gobierno no cambió el curso de la historia que acabaría en la Transición. El cambio de Régimen no dependía de una persona, pero la muerte del almirante facilitó el paso a la democracia, y quizá aceleró la decrepitud de Franco. Y, sin duda, evidenció que no todo estaba tan “atado y bien atado”. El llanto en público de un Franco tembloroso dando el pésame a la viuda del almirante fue la imagen más poderosa del declive del Régimen. Los restos de Carrero Blanco descansan en el cementerio de El Pardo, en una de las tumbas menos lustrosas del lugar, en un último homenaje involuntario a la austeridad que todos reconocen al asesinado presidente, un duro pero incorruptible representante de un Régimen que hizo de la corrupción su esencia.

Especial La Marea nº 12 - Escrache a la policía del franquismo

http://www.youtube.com/watch?v=oYDmGp7eE5w

La Brigada Político Social (BPS) en Valencia, la policía del franquismo que
se dedicaba a perseguir a los movimientos de oposición al régimen, sufrió
en el año 1972 un escrache incitado por las páginas del periódico
clandestino Verdad, órgano del Comité Provincial del Partido Comunista de
España.

En su contraportada se publicaron los nombres de los agentes, sus
domicilios y teléfonos. Esta fue la respuesta a las torturas que denunció
haber recibido un grupo de jóvenes estudiantes detenidos en abril de 1971.
Algunos de ellos se han adherido a la querella argentina que investiga los
crímenes del franquismo, en la que denuncian haber sufrido las torturas y
malos tratos de policías como Manuel Ballesteros, Benjamín Solsona o
Jacinto López Acosta.

La Marea ha hablado con ellos, ha recogido el relato de los hechos, de esos
15 días en comisaría donde aseguran que se sintieron en manos de una
policía que "podía hacer lo que quisiera", una historia escalofriante más
de cuatro décadas después. Solo cuando salían de la comisaría y perdían de
vista a los policías de la BPS, respiraban con tranquilidad.

Muchos de estos miembros de la BPS tuvieron puestos de gran responsabilidad
tras la caída del franquismo. Ellos ya lo decían en su momento: "no os
equivoquéis, cuando llegue la democracia nosotros seguiremos aquí". Y se
cumplió. Ahora, la vía argentina abre una nueva vía para que sus actos "no
queden impunes", según cuentan los denunciantes, que la resumen en una sola
frase: "no es una cuestión revanchista, sino de justicia".

La juez argentina que investiga los crímenes franquistas pide un refuerzo de personal ante el aluvión de denuncias


http://noticias.lainformacion.com/policia-y-justicia/penas/la-juez-argentina-que-investiga-los-crimenes-franquistas-pide-un-refuerzo-de-personal-ante-el-aluvion-de-denuncias_ucLb6PyerwZczvdbdXCVL5/


lainformacion.com
jueves, 19/12/13 - 19:11
0 ]
La juez argentina María Servini de Cubría ha solicitado un refuerzo de personal ante el aluvión de denuncias y querellas que ha recibido en el marco de la investigación abierta contra los crímenes de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
MADRID, 19 (EUROPA PRESS)
La juez argentina María Servini de Cubría ha solicitado un refuerzo de personal ante el aluvión de denuncias y querellas que ha recibido en el marco de la investigación abierta contra los crímenes de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
El Juzgado dirigido por María Servini ha recibido en las últimas fechas un gran número de escritos procedentes de colectivos y familiares de desaparecidos, 'bebes robados' o condenados a trabajos forzados, entre otros, según informaron a Europa Press fuentes de los querellantes.
Argentina ha abierto las puertas de sus consulados en todo el mundo para recibir los escritos de las víctimas del franquismo. La Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA) tiene constancia de que ya se han recibido acciones judiciales desde países como Reino Unido o Chile.
La voluntad de la magistrada es retomar las declaraciones por videoconferencia, que fueron "paralizadas" el pasado mayo por elMinisterio de Asuntos Exteriores y Cooperación.
Además, ha expresado a las víctimas su deseo de trasladarse a Españapara llevar adelante nuevas actuaciones, después de que suspendiera su anterior viaje al obtener el permiso de que este solo podía prolongarse durante una semana y acompañada de solo un secretario judicial.
(EuropaPress)

"La resistencia a encontrar a los desaparecidos convierte este problema en político"


http://www.eldiario.es/norte/euskadi/resistencia-politicos-encontrar-desaparecidos-convierte_0_208929784.html


La UPV/EHU rescata el documental 'Haragia', rodado en 2000, para reflexionar sobre los desaparecidos de la Guerra Civil y el padecimiento de sus familiares.
Begoña Vicario, directora de la cinta, considera que la película continúa vigente porque la "herida sigue abierta".
Miembros de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa) en trabajos de exhumación de víctimas.
Trabajos de exhumación de víctimas de una fosa común.
“Cuando hablamos de desaparecidos, hablamos de una muerte virtual, sin cuerpo. Pero necesitamos ver el cadáver de aquellos de quienes nos despedimos para poder hacerlo”. Esta es la sinopsis de ‘Haragia’, un corto realizado en el 2000 pero que la UPV/EHU ha rescatado para ‘Memoriaz tartean’, un proyecto que aúna diferentes actividades que reflexionan sobre las consecuencias del alzamiento militar contra la II República, la Guerra Civil y la dictadura.
A pesar del tiempo transcurrido desde su rodaje, 13 años, la directora de la cinta, Begoña Vicario, opina que su cortometraje está de plena actualidad. “Las resistencias que todavía existen para encontrar a los desaparecidos son enormes, y la negativa de los políticos a hacerlo consiguen que este problema humano siga siendo político”, afirma la realizadora y profesora de Bellas Artes de la UPV que considera que el momento de hacerlo fue cuando se aprobó la Ley de Memoria Histórica. A su juicio la paralización de los trabajos “solo hace que las heridas permanezcan abierta, y enquistar un problema que está ahí”, denuncia.
‘Haragia’ habla sobre la desaparición de personas y la situación que padecen familiares y amigos. Vicario señala que los desaparecidos siguen vivos en la memoria de sus seres queridos, que solo tras ver sus restos pueden empezar a despedirse. “En esta película he querido imaginar este pulso interno dándoles a ellos mismos la palabra desde donde quiera que se encuentren”, explica la directora del cortometraje.

Una película de animación experimental

Begoña Vicario se planteó la realización del corto a finales de los años 90, cuando Argentina comenzaba a abrir fosas comunes y a entregar los cuerpos de los desaparecidos durante la dictadura de Videla. “Lo veíamos cada día en los telediarios, y oíamos a esas personas decir que por fin podían comenzar con el duelo”, recuerda la realizadora. Vicario pudo entender realmente este sentimiento cuando falleció su padre, “yo pude despedirme de él” cuenta, “y me pareció interesante plantear la fisicidad de la muerte, porque para los familiares esas personas están desaparecidas, pero no están muertas”.
‘Haragia’ es una película de animación experimental que supone “un viaje repetitivo de la superficie a debajo de la tierra donde permanecen vivos los cuerpos de los muertos”, explica Vicario. Para trasladar este mensaje la directora utilizó la técnica de la pixilación que permite “mediante la animación dar vida a los fotogramas, de manera que se crea una ilusión de movimiento”, añade.