dissabte, 8 d’agost de 2015

Sobre los niños evacuados a Dinamarca en la Guerra Civil española / Josefina Ceballos


https://dedona.wordpress.com/2015/08/07/sobre-los-ninos-evacuados-a-dinamarca-en-la-guerra-civil-espanola-jose-ceballos/


Posted on 2015/08/07


Los niños españoles de Dinamarca - En Hasmark izando banderaDesde pequeña sentí curiosidad por las cosas que mi madre contaba sobre su estancia en Dinamarca durante la guerra civil y la emoción y el cariño con que ella recordaba al pueblo danés. Hace cinco años me decidí a conocer un poco más sobre su historia. Escribí a la embajada danesa para saber si ellos podían proporcionarme algún tipo de información y me remitieron al “Museo del Obrero”, uno de los más importantes de Copenhague, donde se conserva gran parte de la historia de este grupo social desde los inicios de la revolución industrial. Envié un e-mail al museo solicitando información y me contestó la Sra. Dorte Hansen, agregada cultural del museo, que muy amablemente se ofreció a ayudarme, iniciándose así nuestra correspondencia. Entre la documentación que me envió se encontraba una lista de 122 niños y niñas en la que se encontraban el nombre de mi madre y mis tíos como parte del grupo que en 1937 había sido acogido en aquel país. Tras un año de correspondencia con la Sra. Dorte, que para entonces ya estaba muy implicada en mis investigaciones, mi madre y yo decidimos viajar a Dinamarca. El hecho de ir acompañada con un protagonista directo de aquellos hechos me facilitó mucho las cosas. A nuestro regreso tuve la oportunidad de publicar un artículo en el periódico El Comercio de Asturias y fue así como contacté con varios de los supervivientes de aquella experiencia, que me ayudaron con sus recuerdos a esclarecer esta parte de la historia del exilio republicano. Comencé entonces a reconstruir la historia de estos niños desde su salida de Santander hasta su regreso a casa.
En agosto del 37, cuando la guerra civil española estaba en pleno auge, se creó “El Consejo Nacional para la infancia evacuada” con la intención de poner a salvo a los más pequeños; más tarde se creó “El Comité Internacional de Coordinación”, porque los niños estaban siendo repartidos por diferentes países. Estos organismos dependían del Ministerio de Instrucción Pública y los niños de entre 5 y 15 años podían ser inscritos en las oficinas de “Asistencia Social”, que se hallaban en la calle Hernán Cortés, nº9,entresuelo, antes llamada calle General Espartero, para enviar a los niños temporalmente a Francia.
Los niños españoles de Dinamarca - Retrato en grupo
El día 1 de Agosto de 1937, salió de la estación de Bilbao, situada en la Plaza de las Cachabas, un tren cargado de niños con el emblema de la cruz roja en el techo de cada vagón. Este convoy iba en dirección a Gijón (Asturias). Desde Santander salieron niños vascos que se encontraban refugiados allí y, sobre todo, cántabros, que se unieron a un numeroso grupo de niños asturianos en el puerto del Musel en Gijón. Allí les esperaba un barco carbonero francés, llamado Ploubalanec, que los llevaría a Burdeos. Salieron de Gijón al atardecer, escoltados por dos barcos ingleses. Todos recuerdan el miedo que pasaron porque los buques nacionales el “Almirante” y el “Cervera” les persiguieron en su salida; incluso recuerdan el sonido de las bombas que estos lanzaron a modo de amenaza. Llegaron al puerto de Pauillac, cerca de Burdeos, a media mañana del día 2. Después de darles algo de comer los llevaron en tren hasta Saint-Cloud, en Val d’Or, cerca de París, donde fueron alojados en una antigua fábrica de coches acondicionadapara la ocasión,junto con miles de personas, entre niños y adultos. Allí fueron alimentados y vacunados. Tras mes y medio de estancia en Francia los niños fueron distribuidos a otros países. Al despertar la mañana del 21 de septiembre, cada niño tenía un cartel a los pies de la cama con el destino que les daban: Rusia o Dinamarca. Así se seleccionó el grupo de 122 niños entre vascos, cántabros y asturianos.
Los niños españoles de Dinamarca - Recibimiento en Odense
Durante nuestra visita a Dinamarca pude comprobar la implicación que el pueblo danés había tenido desde el inicio de la guerra civil en España. La opinión pública danesa conocía la terrible situación que se estaba viviendo en España gracias a la labor de la “Fundación Matteoti“, una de las primeras organizaciones creada en París para ayudar a los niños españoles, y más tarde se creó un comité en Dinamarca, “The Danish Nationalwide Collection for the help for distressed spanish women and children”, que se encargó de colectar y gestionar las ayudas enviando tanto ropa como comida para las mujeres y niños refugiados en las colonias españolas situadas en Cataluña.
Los niños españoles de Dinamarca - Prensa danesa 1937En Julio de 1937, el encargado de negocios español en Dinamarca había pedido al Comité de ayuda danés que se hiciera cargo de alguna colonia de niños en su propio territorio, ya que la situación en Francia era insostenible. En respuesta a esta petición se creó el “Comité para la residencia de los niños españoles en Dinamarca”, y el Ministro de justicia dio su visto bueno para albergar de forma temporal un pequeño grupo de niños españoles. Uno de los personajes implicados en este comité fue el socialdemócrata Hans Hedtoft-Hansen, miembro del Parlamento y lider de la fundación Matteoti. El Comité se encargó de recoger fondos para el mantenimiento de los niños. La colecta de estos fondos comenzó de forma tradicional, pidiendo contribuciones a todo el pueblo danés. Por 50 coronas al mes podían apadrinar uno o varios niños. Esta opción fue muy bien acogida entre particulares, centros de trabajo, compañías y asociaciones de distinta índole. Las contribuciones de juguetes y ropa eran bien recibidas también. La campaña iniciada por el Comité tuvo un gran apoyo popular, incluso el Rey de Dinamarca y empresas como la Compañía cervecera Calsberg apadrinaron niños españoles.
Mi madre y yo tuvimos la oportunidad de comprobar que todos los periódicos de la época dedicaban una o varias columnas diarias a los distintos incidentes de la vida de los niños. Frases como “estos valientes pequeños refugiados” o“con sus grandes ojos marrones”, algo exótico en aquel país Nórdico, eran comunes en la prensa diaria.
Los niños españoles de Dinamarca - Estacion de Copenhague
Los niños, acompañados de algunos maestros y maestras españoles, fueron enviados en tren hasta Dunkerque. Allí fueron embarcados en el A.P. Bernsdorff hasta Esbjerg y, finalmente, Copenhague. El día 22 de septiembre llegó un primer grupo 14 niñas y 56 niños; el día 29 del mismo mes llegó el segundo y último grupo, con 52 niños más. Todos coinciden en que el recibimiento fue muy cariñoso. Al llegar al puerto les regalaron una banderita danesa y una bolsa de golosinas. A su paso por todas las estaciones desde Esbjerg, a través de la isla de Fionia, hasta Copenhague la gente salía a recibirlos en todas las estaciones. Los niños fueron alojados en un colegio situado en Ordrup, una zona residencial a las afueras de la capital. El día 20 de Octubre un grupo de 30 niños, los más mayores, fueron enviados a un colegio de verano en la playa de Hasmark, en Odense. Esta colonia era mantenida por sindicatos locales y un buen número de comerciantes que les proporcionaban distintos materiales. La vida de los más pequeños en Ordrup estaba muy bien organizada. Los niños tenían clases, impartidas por profesores españoles, gimnasia, talleres, excursiones, visitas, y todos participaban en la limpieza y organización de la colonia. Tenían además un equipo de fútbol que llegó a ser muy famoso en las competiciones organizadas por los colegios de los alrededores.
Los niños españoles de Dinamarca - En clase con D_ J_ Revaque
Entre las cosas que más les impresionaron de aquel país algunos recuerdan las escaleras eléctricas que aún no existían en España; otros, el poder contar con agua corriente, o la cantidad de comida que les servían hasta saciarse.
También pudimos visitar el colegio San Andrés, en Ordrup, donde habían estado alojados, pero fue imposible para mi madre reconocer el edificio, ya que había sido parcialmente destruido durante la 2ª Guerra Mundial.
Visitamos la Biblioteca más grande de Dinamarca, situada en un pueblo cercano a Copenhague, donde pudimos consultar, incluso fotocopiar, unos libros donde se registraban los nombres de los niños, su procedencia, su edad y sus respectivos padrinos. Cada niño tenía entre 4 ó 5 que podían ser empresas, asociaciones o particulares, que se encargaban de las distintas necesidades, e incluso los llevaban a sus casas en los periodos vacacionales. Asimismo pudimos consultar un libro donde quedaron registrados los análisis médicos que les realizaron a su llegada, con datos como la altura, el peso, el estado de su dentadura, etc.
Los niños españoles de Dinamarca - En el tren
Entre el profesorado español desplazado a Dinamarca para encargarse de la enseñanza de los niños estaban Filomena Ruiz Rebollo, Cionin Ruiz Rebollo y Luis Cubel; más tarde se incorporaron Alexandre Solana Ferrer y su mujer. El director era Zabala, un personaje argentino que había sido campeón de maratón. Todos le recuerdan como una persona dura y cruel que les golpeaba y castigaba a menudo y sin motivo. A los pocos meses de su estancia en el campamento fue descubierto cuando intentaba, aprovechando un viaje del equipo de futbol, pasar a los niños a territorio alemán para entregárselos al gobierno de Hitler, que pretendía dárselos a Franco, y fue expulsado. Su puesto fue ocupado por D. Jesús Revaque Garea, hasta entonces exiliado en Francia. D. Jesús Revaque era un maestro de Valladolid afincado en Santander. Había sido director del colegio Menedez Pelayo, y además de que muchos de los críos ya habían sido alumnos suyos en Santander, enseguida supo ganarse el cariño de todos los niños y adultos de la colonia. El resto de la plantilla lo formaban 8 personas danesas, entre ellas Krag-Müller, un veterano jugador de fútbol internacional que se encargaba de las clases de gimnasia y deportes.
Los niños españoles de Dinamarca - Elogio al Horizonte 01
A finales del mes de mayo los niños son reunidos de nuevo en el colegio de Vejstrup, cerca de Svendborg, en plena naturaleza y muy cerca de la playa. Por un lado, el colegio de Hasmark tenía que iniciar su función habitual como campamento de verano para niños daneses y, por otro, el colegio San Andrés de Ordrup había incrementado mucho el alquiler. En este nuevocolegio se concentraron 96 niños. Los periódicos mencionan que algunos de los niños habían sido devueltos a Francia al poco tiempo de llegar, que otros habían sido reclamados por sus padres al lograr salir de España, que dos regresaron para unirse con sus hermanos en un campamento francés y tres fueron adoptados por familias francesas, mientras que una de las niñas, Dionisia Contreras Larena, de 9 años y natural de Portugalete, había muerto. Todos los protagonistas con los que he podido hablar recuerdan este episodio como algo muy triste, aunque ninguno recuerda como ocurrió, ni cuál fue la causa de su fallecimiento. En este nuevo campamento los niños continuaron con sus clases y actividades, además de ir a la playa, organizar excursiones y reuniones en las que recitaban poesías, cantaban, representaban pequeñas piezas o bailaban bailes tradicionales de su tierra para entretener a sus visitantes. La vida de los niños trascurría apacible y feliz, ajenos a los problemas que su presencia estaba provocando en el gobierno danés.
Los niños españoles de Dinamarca - Equipo de fútbol
El gobierno de Franco en Burgos mostró un gran interés en la repatriación de los niños, pero dado que no existían relaciones diplomáticas entre los gobiernos danés y franquista, el embajador alemán, Alfred Tweede, actuó como mediador, solicitando una lista completa de los niños, que le fue denegada por el ministro de asunto exteriores danés.
En Abril de 1938, la presencia de los niños españoles se convirtió en un tema candente dentro del Parlamento danés. El Sr. Purshel, un parlamentario simpatizante con el régimen fascista, defendía en la postura alemana de entregar los niños al gobierno de Franco y reconocer así la legitimidad de éste, según habían hecho ya Inglaterra y Francia. Por su parte, el Sr. Larsen, comunista, y el Sr. Hancroft, socialista, defendían la estancia de los niños. En Agosto, el comité se reunió con el delegado de la España Republicana en Dinamarca para decidir el futuro de los niños y acordaron finalmente enviarlos a Francia, entre otras razones porque la situación política en Dinamarca era muy delicada, así como por problemas financieros, ya que resultaba más barato mantener la colonia en Francia, además de ser más fácil la repatriación desde allí.
El 24 de septiembre los niños abandonaron su colonia en Vejstrup. Todos recuerdan que fue un día muy triste. Le entregaron a cada uno una maleta con sus iniciales llena de ropa, regalos y un pequeño libro que contenía fotos y detalles de su vida en Dinamarca, además de una carta de despedida escrita por el comité, donde les expresaban su tristeza y su deseo de un feliz regreso a casa. El trayecto a Francia fue el mismo que habían realizado un año antes. Fueron albergados en el castillo de Bessy cerca de París. Esta nueva colonia se mantenía con fondos daneses, gestionada por “la Comisión Internacional para los niños españoles evacuados”, cuyo lider era el Sr. Solana Ferrer y el supervisor danés, el Sr. Henrik Seedorff, de la embajada de Dinamarca en París. Allí se intentó en todo lo posible que los niños continuaran con su vida diaria, clases, talleres, deportes, etc.
Varios niños, sobre todo los mayores, fueron enviados a otros campos, otros se reunieron con sus padres, y la colonia acogió a otros pequeños necesitados. Un gran número de niños abandonaron el campamento el 30 de Abril de 1939, entre ellos mi madre y sus dos hermanos. Un año más tarde, el día 1 de Abril de 1940, la ayuda danesa fue definitivamente interrumpida por el estallido de la 2ª Guerra Mundial. Muchos de los niños que quedaban fueron trasladados a otros campamentos en Francia o Bélgica, de acuerdo con el desarrollo de la Guerra Mundial; otros regresaron a casa por su propia cuenta. Algunos fueron retenidos en la frontera con España y obligados a trabajar para el ejército francés, limpiando camiones, establos o realizando tareas de diversa índole. Allí permanecieron varios meses viviendo en unas condiciones miserables, pasando hambre y frío, hasta que fueron embarcados en un tren hacia España.
Algunos me contaban que al entrar por la frontera había grandes montones de dinero republicano y los soldados les animaban a cogerlo, entre risas, porque ya no tenía ningún valor. Cuando llegaron a sus respectivas ciudades se les llevó a orfanatos; en el caso de Santander, fueron entregados en La Gota de Leche. Al ir sus padres o familiares a recogerlos les obligaban a firmar un documento en el que culpaban al gobierno de la República como único responsable de la evacuación de los niños en contra de su voluntad. Mi abuela se negó a firmar dicho papel y eso le produjo algunos problemas, aunque finalmente logró reunir de nuevo a toda la familia. Los niños cuyos familiares habían desaparecido o se encontraban en prisión se quedaban a vivir en el orfanato.
Hace dos años Iñaki Ibisate (realizador asturiano), me propuso realizar un documental sobre mi investigación histórica, tuvimos la suerte de contar con muchos de sus protagonistas, gracias, entre otras, a la inestimable ayuda de José Cezón, periodista de El Comercio, gente encantadora que nos dio la oportunidad de conocer de primera mano experiencias muy diversas, recuerdos de una historia dura y cruel, pero todos coinciden en una cosa: el agradecimiento y cariño que, después de 70 años, aún sienten por el pueblo danés. Tras varias averiguaciones descubrímos que existía una filmación del año 1937, con imágenes de unos niños refugiados en suelo danés. Escribí a varias bibliotecas y videotecas hasta que la localicé en el Danish Film Institute de Copenhague, donde se ofrecieron a enviármela muy amablemente.
Los niños españoles de Dinamarca - Elogio al Horizonte 01
Cuando recibí la película no sabía muy bien qué era lo que me iba a encontrar. Fue uno de los momentos más emocionantes que he vivido en toda esta andadura cuando pude ver a mi madre, una preciosa niña de 8 añitos, con cara de asustada, esperando en una estación para subirse a un tren hacia un destino desconocido. En otras imágenes aparece asistiendo a clase con D. Jesús Revaque, haciendo gimnasia, juegos y distintas actividades.
Los niños españoles de Dinamarca - Elogio al Horizonte
El día 13 de Septiembre de 2008 conseguimos, Iñaki Ibisate y yo, reunir a muchos de estos niños de la guerra en torno al monumento llamado “Elogio del Horizonte”, erigido en Gijón, a pocos metros del puerto del Musel, de donde habían partido hacía tantos años. Fue una jornada inolvidable para mí, llena de emociones y cariño, produciéndose encuentros realmente conmovedores. Frases como “es mi segunda patria”, “cariño, todo el que quisieras”, “nos trataron como a reyes” o “me emociono cuando hablan de Dinamarca” fueron comunes en aquel encuentro y nos dan una idea del afecto con que estos “niños” recuerdan aquel país 70 años más tarde. El título que Iñaki Ibisate le puso a este documental es Elogio al Horizonte (Iñaki Ibisate, 2008), porque, como alguien dijo una vez, “La verdadera patria del ser humano quizá se encuentre en el horizonte”. Espero que nunca nos encontremos en una situación semejante, que nunca cerremos los ojos ante la realidad de personas que hoy están pasando por ella.

‘Para que se haga justicia después de 69 años’


http://www.andalucesdiario.es/politica/para-que-se-haga-justicia-despues-de-69-anos/


G. RODENAS / 8 Ago 2015
Retrato de los años 40 de Franco como 'Caudillo victorioso'.Retrato de los años 40 de Franco como 'Caudillo victorioso'.

“Armando Cáceres Expósito, mayor de edad, vecino de Almadén de la Plata, por medio del presente expone…”. El escrito es de 1 de agosto, tiene fecha de entrada en el registro municipal dos días más tarde y está dirigido a al alcaldesa Felicidad Fernández y a los grupos municipales para solicitar la celebración de un pleno extraordinario cuyo único punto del orden del día sería retirar al dictador Francisco Franco el título de Alcalde Honorario, otorgado el 10 de agosto de 1946. De momento, no ha trascendido ninguna respuesta oficial del Ayuntamiento, gobernado el PSOE, que relevó al PP tras las elecciones municipales de mayo pasado.

Poco a poco y con cuentagotas, sucesivos ayuntamientos españoles han ido retirando en los últimos años los títulos honoríficos concedidos al dictador durante el franquismo, aunque en instituciones gobernadas con mayoría absoluta por el Partido Popular la resistencia a ‘reabrir heridas del pasado’ ha impedido llevar a cabo las iniciativas política y ciudadanas en este sentido.

El vecino de la localidad sevillana firmante del escrito solicita que el pleno se celebre el próximo 10 de agosto para que “se haga justicia después de 69 años”. Armando Cáceres también propone que la sesión para “darle voz al pueblo” sea “debidamente publicitada” y se celebre “en un horario al que pueda asistir el mayor número de vecinos”.

LAS VÍCTIMAS
La iniciativa vecinal ha sido difundida por el grupo de memoria histórica de CGT Andalucía que, citando el libro de José María García Márquez ‘Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla. 1936-1963’, recuerda la relación de víctimas mortales de la represión en Almadén de la Plata: 17 por bando de guerra, 1 en consejo de guerra, 7 muertos en paradero desconocido y 5 en prisión o al salir de ella. La nota informa de que en las bases de datos de la webwww.todoslosnombres.org aparecen hasta “40 nombres de vecinos de Almadén represaliados (perseguidos, expoliados,  exiliados, desaparecidos, deportados en campos nazis, en trabajos forzados…)”. Almadén cuenta hoy con unos 1.500 habitantes.

Con la letra de caligrafía picuda de los escribanos de la época, el acta de nombramiento de Franco como alcalde honorario dice textualmente: “Se acuerda por unanimidad y a propuesta de la Alcaldía-Presidencia nombrar Alcalde Honorario de este pueblo a SE el Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, Francisco Franco, y ofrecerle una vez más la más inquebrantable adhesión por venir conduciendo con inigual acierto a nuestra querida España por el camino…”

Las huellas que dejó la Guerra Civil en Ciudad Universitaria de Madrid.


http://www.publico.es/politica/huellas-dejo-guerra-civil-ciudad.html


La exposición Paisajes de una guerra que ofrece la Universidad Complutense de Madrid, permite adentrarse en la historia española a través de fotografías, maquetas, fichas de alumnos, instrumental científico, libros afectados por la guerra, indumentaria y objetos hallados en las excavaciones posteriores a la contienda.



Viaducto de los Quince Ojos y Agrónomos./ S.f. Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla. UCM
MADRID.- Miles de personas pasan a diario por Ciudad Universitaria. Lo que no imaginan cuando caminan entre las facultades es que lo que hoy es el campus más transitado de la Universidad Complutense de Madrid, fue en su día uno de los paisajes de la Guerra Civil española, sucedida entre 1936 y 1939.

Desde entonces, Ciudad Universitaria ha cambiado tanto morfológicamente como estilísticamente. La exposición que ofrece la Universidad Complutense de Madrid, junto con la Politécnica, la Casa de Velázquez y el Campus de Excelencia Internacional Moncloa, Paisajes de una guerra, que estará en el centro de arte complutense (Museo del Traje. Avenida Juan de Herrera, s/n), hasta el 29 de noviembre de 2015, presenta la evolución de "CIU", que pasó de ser el centro donde se ubicaban las universidades a un teatro donde se enfrentaron el bando nacional y republicano. Fruto de esta batalla resultaron las ruinas y de las mismas cenizas, Ciudad Universitaria fue reconstruida.

La profesora Carolina Rodríguez-López, y comisaria de la exposición, aclara a Público que el objetivo didáctico de la misma consiste en "explicar todo el siglo XX español con la historia del campus universitario". Según ella, con esta exhibición se puede explicar la Guerra Civil (1936-39) mostrando "dónde estaban las frentes, quiénes estaban enfrentados y cómo se organizaban", señala. Una vez acabada la Guerra, "se puede explicar el franquismo, porque durante la posguerra se reconstruye prácticamente todo el campus siguiendo el ideario político de la dictadura" añade. Desde la Transición hasta hoy, "ha crecido y se ha completado mucho el espacio" asevera.

La capital albergaba universidades que estaban ubicadas de forma dispersa por la ciudad madrileña. "Que Madrid era un campus en el que ubicar sus decadentes edificios universitarios era una demanda generalizada", cuenta la exposición. Los proyectos para concentrar las facultades comenzaron en 1927, con motivo de la conmemoración del 25º aniversario de Alfonso XIII, el principal precursor de la construcción de una 'gran universidad'. 
En la exposición se exhibirán dos grandes maquetas. Una de ellas es especialmente emblemática: la maqueta que muestra el proyecto de la Ciudad Universitaria tal y como fue concebido en el año 1943.
Una vez listos los bocetos, creados en 1928, comenzó el diseño y la construcción de los "tres primeros núcleos temáticos", en el 1932. El complejo médico, las Facultades de Ciencias -Física, Química y Matemáticas- y las de Humanidades -Filosofía, Letras, Derecho y la Biblioteca Histórica de Letras- empezaron a ser edificados.

Durante la Segunda República Española (1931-1939), las obras no cesaron y en 1933 vio la luz la primera facultad de Ciudad Universitaria: Filosofía y Letras. Sin embargo, la construcción del resto, aunque bien avanzada, tuvo que ser paralizada debido al estallido de la Guerra el 18 de julio de 1936.

El campus se convirtió en el frente que dividía -tan sólo por 50 metros- a los dos bandos, y pasó a ser el teatro de una guerra de desgaste. Los ejércitos crearon laberintos de trincheras y refugios para estabilizar allí la batalla y hacer de Ciudad Universitaria el lugar protagonista de la contienda en Madrid.

El Ejército franquista se apropió de las ruinas del Hospital Clínico de Madrid, el asilo de Santa Cristina, el Instituto de la Higiene, las residencias universitarias, la Escuela de Agrónomos, la Casa de Velázquez, el palacete de Moncloa y la Escuela de Arquitectura. Sin embargo, fueron los republicanos quienes se hicieron con los esbozos de las facultades de Medicina, Farmacia, Odontología, Ciencias y Letras, algunas de ellas casi terminadas.
Ciudad Universitaria se reconstruyó acorde al contenido político del régimen franquista
A pesar de que el 23 de noviembre Franco abandonase la ofensiva sobre Madrid, el frente de CIU permaneció hasta el 28 de marzo de 1939, día en el que el bando nacional asaltó el campus universitario. Aquel día, Ciudad Universitaria pasó a ser un paisaje en ruinas y la prueba de la victoria del bando nacional. Era el paso triunfal de los vencedores hacia el centro de la capital.

El campus de la Universidad Complutense de Madrid sirvió para magnificar la victoria franquista. Franco se sentía orgulloso de los escombros de Ciudad Universitaria, significaba que habían ganado.
Un postal miliciano expuesto en la exhibición
Un postal miliciano expuesto en la exhibición
Asimismo, el dictador vio este espacio como el puente para facilitar la celebración de eventos religiosos, deportivos y militares afines al franquismo, por ello puso en marcha su reconstrucción. "El espacio se reconstruyó acorde al contenido político del nuevo régimen", explica uno de los carteles de la exposición. Ciudad Universitaria fue la plataforma que utilizó Franco para reforzar su poder y ubicar a los representantes de los pilares ideológicos que conformaban el régimen: la Falange y la Iglesia.

Las inauguración de 'CIU' y la incorporación a las aulas fue en 1943: la Guerra había dejado huellas en los edificios pero los nuevos habitantes de estas paredes veían las batallas como algo ajeno.

Sin embargo, El Caudillo no quería que nadie olvidase quién ganó la Guerra Civil. Por ello, puso el broche final a su victoria imperialista con la construcción del Arco de la Victoria en 1956, monumento que recibía y despedía a los que acudían a Ciudad Universitaria.

Rodríguez-López relata: "Hice una encuesta a muchísimas personas en la que preguntaba¿Qué conmemora el Arco de la Victoria? Y muchos decían: una guerra carlista, la guerra contra los franceses… muy poca gente acierta. No hay en el mundo arcos demostrando la victoria contra un enemigo nacional".

En el Museo del Traje, donde se encuentra esta demostración, uno puede aprender la historia española a través de todas las fotografías, las dos maquetas, las fichas de alumnos, instrumental científico, libros afectados por la guerra, indumentaria y objetos hallados en las excavaciones posteriores a la contienda.
Escuela de Agrónomos en 1939 y en 2015

Espinosa o la fuerza del perdón


http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2015/08/07/opinion/tribuna-abierta/espinosa-o-la-fuerza-del-perdon#



POR GABRIEL Mª. OTALORA - Viernes, 7 de Agosto de 2015 - Actualizado a las 06:18h
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Espinosa o la fuerza del perdón
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Hace pocas fechas se cumplieron 78 años del asesinato del consejero de Sanidad, Alfredo Espinosa. Para muchas personas, Espinosa (1903-1937) sigue siendo un perfecto desconocido, aunque motivos no le falten para haber pasado a la historia por su comportamiento ejemplar como político vasco y como persona.
Nacido en Bilbao en el seno de una familia republicana, estudió medicina mientras alternaba las prácticas médicas con la política. Entre otros cargos, fue concejal del Ayuntamiento de Bilbao y días después de aprobarse el Estatuto de Autonomía vasco, el lehendakari Aguirre le nombró consejero de Sanidad, representando a Izquierda Republicana con apenas 36 años.
Realizó una gran labor organizando la sanidad vasca y se distinguió por humanizar la guerra gracias a su dedicación a la población civil; él fue quien supervisó desde el punto de vista sanitario la evacuación de los miles de niños cuando ya era inminente la invasión de Bilbao por las tropas franquistas, además de preocuparse por mejorar la calidad de vida de los presos enemigos, franquistas y fascistas italianos. Aún tuvo tiempo para fundar la Cruz Roja del País Vasco y de participar en la creación de la primera Facultad de Medicina vasca.
En junio de 1937, quiso volar a Santander para reunirse con sus compañeros del Gobierno Vasco que se habían trasladado allí tras la evacuación de Bilbao ante la inminente entrada de los franquistas. A tal efecto, tomó un avión en Toulouse, pero fue traicionado por el piloto al servicio del Gobierno Vasco. El avión aterrizó en la playa de Zarautz el 21 de junio, donde esperaban a Espinosa las autoridades golpistas. Lo primero que hicieron fue transmitir por las emisoras de radio la falsa noticia de que le habían detenido cuando huía cargado de dinero que había robado a los bancos.
Trasladado a la prisión de Vitoria, es interrogado, sometido a juicio sumarísimo y condenado a muerte. El Gobierno de Euzkadi (entonces se escribía con zeta) ofreció canjear todos sus presos por su consejero Espinosa. La oferta se hizo a través del cónsul argentino en Baiona, Aquilino López, con resultado negativo por decisión expresa de Franco. Pocos días después, el 24 de junio de 1937, sería fusilado con el tiempo justo para escribir unas pocas cartas, casi todas perdidas. Una de estas cartas originales, la encontré por casualidad muchos años después cuando debió entregarse a quien iba dirigida, el lehendakari Aguirre. Estaba oculta en la casa de mis padres, y todo indica que esperando una oportunidad para llevarla a su destino. La clandestinidad la traspapeló durante décadas una vez que su autor hizo lo más difícil: escribirla y lograr que saliera, posiblemente por medio de mi tío jesuita Alfonso Moreno. En ella se recogen los sentimientos finales de un hombre horas antes de ser ejecutado por un pelotón franquista. Son unas líneas estremecedoras, escritas desde el corazón, sin odio ni venganza, llena de perdón, que es exactamente lo que nosotros necesitamos.
Recomiendo a los lectores a que lean esta maravillosa carta (http://es.wikisource.org/wiki/Carta_del_Consejero_Alfredo_Espinosa_Oribe_al_Lehendakari_Agirre). Fue muy emotivo escuchar al lehendakari Juan José Ibarretxe el día 8 de octubre de 2006 leyendo públicamente esta carta en Gernika, él también emocionado, con motivo del homenaje al primer Gobierno Vasco en el 70º aniversario de la toma de posesión del lehendakari Aguirre.
Alfredo Espinosa demuestra, antes que nada, que fue capaz de perdonar no solo la traición del piloto sino a los causantes del franquismo, los que dieron la orden de asesinarle ante una tapia. Y muestra, además, estar reconciliado consigo mismo. Nadie que no lo esté puede escribir semejantes sentimientos y menos en los últimos minutos de vida, poco antes de ser fusilado por la traición de uno de los suyos. Dejó viuda y dos hijos pequeños. Si la paz es posible aun en las peores circunstancias, no hay razón para que el perdón y la reconciliación sean un imposible. Perdonar no puede ser una actitud al alcance de unos pocos, ni patrimonio único de personas religiosas y excepcionales, tipo Gandhi, como si el perdón y la reconciliación solo cupiesen en el ámbito religioso. De hecho, son miles, millones las personas capaces de perdonar a diario y mantener la mano tendida a la reconciliación en conflictos de muy diverso signo. No son noticia en los periódicos, pero sus gestos humanizan la existencia. Y es que la reconciliación y el perdón son conceptos perfectamente concretos, que exigen un esfuerzo individual añadido para que den resultados reales.
La actitud de Alfredo Espinosa es pionera en nuestra historia reciente, de la vía Nanclares, los encuentros llamados restaurativos o la iniciativa de Glencree que, a su vez, pueden verse como antecedente de la iniciativa del Gobierno Vasco actual (Programa Zuzendu) dentro de su Plan de Paz y Convivencia. Es el camino para que el perdón no pueda considerarse una debilidad ni un coto cerrado del que excluimos a quienes juzgamos indignos del mismo. Es necesario perdonar por la necesidad de liberarnos de los efectos de la rabia y rencor que impiden la paz interior y la restauración de la armonía dañada. Cincuenta años después de la Segunda Guerra Mundial, algunos de los internados en campos de concentración de las junglas asiáticas tramaban aún la venganza. De hecho, la palabra resentimiento viene de re-sentir, es decir, volver a sentir intensa e insanamente una y otra vez, que influye directamente en nuestro bienestar emocional hasta repercutir en el bienestar físico.
Alguien dijo con mucha razón que el perdón es, sobre todo, el medio para reparar algo que se ha roto. Memoria y perdón no es olvido ni echarse las culpas. Se trata de aceptar el pasado, convivir en el presente y prepararse para que no vuelvan a ocurrir ciertas cosas con una actitud regenerada ¿Existe mejor reinserción que esta? Me pregunto por qué la aversión a ligar la justicia penal con la actitud de perdón y reconciliación, aunque sea de forma experimental; creo que revolucionaría el resultado de la reinserción. Nos cuesta pedir perdón y aceptar el perdón que nos viene del ofensor. Pendiente queda de realizar el relato compartido de mínimos en clave de memoria histórica, desde el reconocimiento y homenaje a todas las víctimas de la dictadura franquista y del terrorismo posterior de un lado y del otro. Lo han logrado en todo o en parte, en Sudáfrica, en Argentina, en Chile, en Alemania, en Francia (Vichy), en Irlanda… ¿por qué no aquí?
La ética y la inteligencia demandan preguntarnos qué estamos entendiendo por justicia mientras creamos que el perdón es un signo de falta de carácter; el recurso del débil y del perdedor. Experiencias como la de Alfredo Espinosa deben ser publicitadas ante el largo camino pendiente, con demasiadas víctimas y victimarios que no se sienten con fuerzas para emprender esta liberadora senda. Como le ocurre a una parte de la sociedad. Pero el camino que humaniza y libera es una realidad a pesar de tantas personas interesadas en que fracasen este tipo de iniciativas, olvidándose de la gran reflexión de Alfred d’Houdelot, de que nadie se atreve a ofender de nuevo a quien perdona siempre.
El pasado no es solo una fábrica de nostalgias; es la escuela que nos permite alcanzar la madurez asimilando las experiencias pasadas. Alfredo Espinosa debe ser el poderoso revulsivo ético en su “locura” de perdón y reconciliación. Alguien como él no puede caer en el olvido, no es un lujo que nos podemos permitir. Estoy seguro de que si él hubiese podido escapar de su captura, les hubiera perdonado a todos: al piloto Yanguas y a quienes le calumniaron y estuvieron bien dispuestos a asesinarle. Aprendamos de Alfredo Espinosa.
Alfredo Espinosa debe ser el poderoso revulsivo ético en su “locura” de perdón y reconciliación. No puede caer en el olvido, no es un lujo que nos podemos permitir

La reconciliación y el perdón son conceptos perfectamente concretos, que exigen un esfuerzo individual añadido para que den resultados reales

VICENTE GARCÍA RIESTRA. HOMENAJE A SU HERMANO GORÍN 2015





Publicado el 5 ago. 2015

Conocí a Vicente en el 2010 haciendo un documental que se llama "34-45. Diez asturianos en el exilio francés".
Vicente García Riestra, siendo niño, es uno de los protagonistas de, quizás, la foto más famosa de la RETIRADA ESPAÑOLA. Cuando, ya en Francía, se hizo adolescente colabora con la Resistencia. Iba a un bar a escuchar las conversaciones de los alemanes. La Resistencia le comunica que le han detectado, que van a ir a buscarlo, ha de huir. Entra en la guerrilla, es detenido y lo llevan a Bunchenwald. Os podéis imaginar lo que allí sufrió...
Hoy ha vuelto a Noreña desde Francia, a sus 91 años, a poner una placa a su hermano GORÍN, fusilado a los 17 años, que a su vez es protagonista de una de las fotos más famosas de la guerra antifascista en Asturies. 

Quiero recordar aquí que su padre está en la fosa común de Oviedo y que su hermana Rosario y su otro hermano Luís pasaron muchos años en las cárceles de Franco. No quiero hablar aquí nada de lo mal que se portó la Iglesia asturiana con Vicente estos años y su intento de poner la placa. No voy a hacer sangre. Se explica todo en el video. Resulta que la fosa donde está Gorín está muy, pero que muy pegada a una pared de la Iglesia de Noreña 

Por algo será…. Noreña es un pueblo peculiar. Un pueblo conservador de toda la puta vida. La Iglesia gestiona el cementerio. El ex ministro Moratinos vive cerca de Vicente con su pareja y se conocen. Pues gracias a las presiones de Moratinos, al menos se pudo poner esta placa en el cementerio y no al lado de la Iglesia que es dónde verdaderamente está la fosa. Moratinos llama al gobierno asturiano y se abren puertas, se presiona a la Iglesia. O sea, que si no hay presiones políticas debido a la casualidad de que Vicente y Moratinos sean vecinos, este acto no se hubiera celebrado. 

La Iglesia ha estado en contra totalmente y todo el tiempo de este acto de memoria que Vicente quería realizar. Paso de echar pestes contra el cura de Noreña y sus contradicciones. La normalidad democrática y la justicia en España brillan por su ausencia cuando hay tantas trabas para realizar un acto de paz y memoria antifascista. Quiero dar las gracias a Moratinos, a IU de Noreña y Siero, a IU de Asturies, a FAMYR, a la alcaldesa y al alcalde anterior y a todos los amigos y familiares de Vicente que le acompañaron, especialmente a Cristina Sans y quiero dar las gracias también a los políticos socialistas asturianos que colaboraron con Moratinos y de los que desconozco el nombre. Vicente es un comunista redomado que ha rechazado volver a ser español hasta que no vuelva la República. Un héroe que recorre los colegios de Francia contando la historia de los resistentes antifascistas.

Abajo el rey sus aduladores. Abajo la Iglesia. VIVA LA REPÚBLICA y VIVA VICENTE.

MEMORIA/ROSAS. Francisco Pimentel.


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La Voz de Ronda 08.08.2015
MEMORIA/ROSAS
Hoy he conocido a Paqui la carabinera. Es una bella mujer de unos 85 años que vive en San Roque pero hoy había venido de compras a Ronda con sus familiares. Por eso estaba en la tienda de cortinas de mi gran amigo Antonio Manuel y así de forma natural sin conocernos pegamos la hebra y pronto nos dimos cuenta que teníamos en común el sufrimiento que nos ha hecho padecer el fascismo toda la vida.
Su padre era del Cuerpo de Carabineros, que era un cuerpo armado cuya misión era la vigilancia de costas y fronteras y la represión del fraude fiscal y el contrabando. Fue creado en 1829 y tras la guerra civil en 1940 fue integrado en la Guardia Civil. Tenían presencia en las fronteras terrestres, provincias marítimas y en Madrid. El lema de los Carabineros era: moralidad, lealtad, valor y disciplina y su insignia era un sol que surge con todos sus rayos en el horizonte.
Durante la Guerra Civil, el Cuerpo de los Carabineros se alineó con el Gobierno de la República, siendo uno de los cuerpos donde menos apoyos tuvo el Golpe de Estado de julio de 1936, y que posteriormente se convirtió en la élite del Ejército Republicano. Hubo unidades del incipiente Ejército Popular cuyos efectivos llegaron a estar compuestos enteramente por carabineros. Las brigadas mixtas 3ª y 5ª de carabineros fueron de las más famosas y participaron en las principales batallas de la contienda, como la Defensa de Madrid, el Jarama, Brunete, Teruel. Por la defensa que habían hecho de la república la dictadura franquista hace desaparecer el cuerpo de carabineros y lo integra en la Guardia Civil.
Paqui me cuenta retazos de su vida, la desaparición de su padre y cómo a su madre y a ella las detienen y las encarcelan para que digan donde está. Años después tras la guerra regresa habiendo sufrido la represión del régimen, vivo pero privado de cualquier derecho porque como tantos otros se niega a ser integrado en la guardia civil.
Cuando Paqui me cuenta el encarcelamiento que sufrieron ella y su madre recordé a otras mujeres valientes que en esas mismas fechas estaban encarceladas en Ronda para ser asesinadas por fusilamiento como Amparo Bandera Vergara “la banderita” de 17 años y posteriormente el grupo de chicas jóvenes que conocemos como las trece rosas, torturadas y fusiladas el 5 de Agosto del 1939. Una de ellas Blanca Brisac escribió a su hijo de 11 años: “Voy a morir con la cabeza alta. Sólo por ser buena: tú mejor que nadie lo sabes, Quique mío. Recibes después de una infinidad de besos el beso eterno de tu madre”. Otra, Julia Conesa pidió a su familia: “Que mi nombre no se borre de la historia”. Y para ignominia del fascismo y gloria de las mujeres recordemos los nombres de las trece rosas: Carmen Barrero de 20 años, Luisa Rodríguez de 18 años, Victoria Muñoz de 18 años, Dionisia Manzanero de 20 años, Blanca Brisac de 29 años, Julia Conesa de 19 años, Ana López de 21 años, Adelina García de 19 años, Martina Barroso de 24 años, Pilar Bueno de 27 años, Elena Gil de 20 años, Virtudes González de 18 años y Joaquina López de 23 años.
No sé porqué Paqui recordó con poca simpatía “uno que se hacía llamar Isidoro y se hacía pasar por sevillano que no era ni sevillano ni siquiera era andaluz que era vasco del mismo sitio que Botín”…
Quien sí era andaluz de Casares era Blas Infante también vilmente asesinado y hecho desaparecer el 11 de Agosto del 1936 después que un grupo de falangistas lo sacaran de su casa en Coria del Río. Fue asesinado en el kilómetro 4 de la carretera de Sevilla a Carmona. Cuatro años más tarde Franco le condenó a muerte y a sus herederos a una multa económica “porque formó parte de una candidatura de tendencia revolucionaria en las elecciones de 1931 y en los años sucesivos hasta 1936 se significó como propagandista de un partido andalucista o regionalista andaluz.”
En Ronda, también en Agosto, hemos encontrado otro listado de asesinados-fusilados: 22 hombres y 1 mujer, aparte de los que aparecen muertos en cualquier lugar por peritonitis o por derrame cerebral o por otras extrañas causas que habrá que investigar para que podamos saber la verdad de lo sucedido y no las patrañas que los nazi-franquistas llevan 78 años difundiendo.
Paqui me da su dirección y me dice que cuando vaya a verla pregunte por “Paqui la carabinera" que es como la conoce todo el mundo desde toda la vida en recuerdo de su padre. Es la memoria de la lealtad a la república guardada por el pueblo.
Francisco Pimentel
asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es