dissabte, 22 d’abril de 2017

EL GOBIERNO DESTINA DINERO PÚBLICO EN UNA OPERACIÓN SECRETA PARA TRASLADAR LOS RESTOS DEL GOLPISTA GENERAL SANJURJO A MELILLA Y ENTERRARLO CON HONORES EN PRESENCIA DE ALTOS CARGOS MILITARES Y POLÍTICOS.

http://jerezrecuerda.blogspot.com.es/2017/04/el-gobierno-destina-dinero-publico-en.html


SÁBADO, 22 DE ABRIL DE 2017




Izquierda: Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, General Francisco Javier Varela Salas. Derecha: Comandante General de Melilla, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu.

EL GOBIERNO DESTINA DINERO PÚBLICO EN UNA OPERACIÓN SECRETA PARA TRASLADAR LOS RESTOS DEL GOLPISTA GENERAL SANJURJO A MELILLA Y ENTERRARLO CON HONORES EN PRESENCIA DE ALTOS CARGOS MILITARES Y POLÍTICOS


LA NOTICIA SUPONE UN AGRAVIO COMPARATIVO POR LOS CERO EUROS DE LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO DESTINADOS A LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA QUE IMPIDEN EXHUMAR MÁS DE 2.050 FOSAS COMUNES DE VICTIMAS DEL GENOCIDIO GOLPISTA.


Una de las primeras medidas de Mariano Rajoy al llegar a la Moncloa fue eliminar la Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y la dictadura. En 2012 redujo la dotación presupuestaria para Memoria Histórica de los 6,2 millones el anterior gobierno a 2,5 millones. En 2013, el Gobierno del PP directamente eliminó la partida presupuestaria y cumplió una legislatura completa sin dar un euro a las víctimas del franquismo, que se costean las exhumaciones con la ayuda de voluntarios. Su nuevo ciclo político incide en la decisión y la partida -que se llamó Comisión Interministerial y estaba dentro del Ministerio de Presidencia- sigue desaparecida de los Presupuestos Generales del Estado 2017.

El General Sanjurjo junto al todavía Comandante Franco, en la posición de Ras-Medún (Melilla) en noviembre de 1921
Ahora nos viene la noticia de que este viernes pasado el Ejército español acaba de admitir que altos cargos acudieron al entierro del general golpista Sanjurjo en Melilla, tras la exhumación de sus restos en noviembre pasado en aplicación de la Ley de Memoria Histórica de Navarra, y que las autoridades llegaron a conseguir evitar que se difundiera esta noticia durante semanas.

Dicha inhumación fue realizada el pasado 23 de marzo en el Pabellón de Héroes Regulares del Cementerio de Melilla, en secreto y con representación de altos mandos militares y políticos. Según fuentes presenciales, la ceremonia se llevó a cabo respetando su rango (teniente general) y fue presidida por las autoridades militares y civiles de la ciudad autónoma, incluido el presidente y senador por dicha circunscripción, Juan José Imbroda, así como el Comandante General de Melilla, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu.

El Ejército español ha admitido, no obstante, y a través del Departamento de Comunicación del Gabinte del Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (Gabinete JEME),  que aquel día se celebró "una sencilla ceremonia, íntima y privada", pero niega que se realizara con "Honores Militares""No formó ninguna unidad ni piquete ni guion ni cornetín. Asistió el actual Comandante General de Melilla acompañado de una pequeña comisión", aseguran los militares.

La Cripta de Los Caídos en Pamplona, con las tumbas de Mola y Sanjurjo antes de la exhumación
Sanjurjo, general dos veces golpista, había sido exhumado del Mausoleo franquista de Los Caídos de Pamplona el 16 de noviembre en virtud a la Ley de Memoria Histórica, junto a otro de los “cerebros” del golpe de estado de julio de 1936, el general Emilio Mola. La iniciativa, recurrida por la familia de Sanjurjo, partió del pleno del Ayuntamiento de Pamplona, contando con respaldo judicial y el beneplácito del arzobispo de la ciudad. 

Después de meses de negociaciones con la familia, la noticia de su inhumación en Melilla apareció por primera vez en “Siempre P’alante”, un boletín carlista, y ahora ha sido confirmada por el investigador y bloguero local Enrique Delgado. “Fui al cementerio y corroboré los datos con varios trabajadores. Diversas personas me dijeron después que no se ha hecho oficial porque era una ceremonia secreta. Un traslado así requiere unos recursos, y un despliegue, además de los permisos administrativos del Ministerio de Defensa”, asegura Delgado.


Fuentes del Ejército de Tierra aseguraron que fue la familia quién solicitó que fuese enterrado en un panteón militar. "Atendiendo a que fue Comandante General de Melilla, estuvo al mando de las fuerzas Regulares y estaba en posesión de dos cruces Laureadas de San Fernando (1914 y 1926) se autorizó que el entierro se celebrase en el cementerio municipal de Melilla, en el panteón de Regulares número 2, que se sigue utilizando para la inhumación de los fallecidos de Regulares que lo requieran". Las mismas fuentes describieron el acto como "sencillo, íntimo y privado" y concretaron posteriormente que el traslado se realizó en helicóptero, en uno de los traslados regulares a la ciudad autónoma.

A Sanjurjo se le consideró durante décadas “el salvador de Melilla”por haber desembarcado en la ciudad tras los sucesos de Annual, al frente de un ejército en el que Francisco Franco era un oficial más. El investigador Delgado recuerda que el general tiene un barrio a su nombre en la ciudad y que su hazaña bélica en Melilla es anterior al golpe de estado de julio de 1936, por lo que resulta ideal para “blanquear” su memoria.

Imagen del pabellón militar donde reposan los restos del general Sanjurjo, que han recibido sepultura en Melilla, tras ser exhumados en Pamplona en aplicación de la Ley de Memoria Histórica de Navarra
“Lo que más me extraña de este tema es cómo aparece en Melilla. A Mola, por ejemplo, se lo llevaron los familiares. Al resto de enterrados en Pamplona, también. Pero con Sanjurjo se ha llegado a un acuerdo para que se quede en un pabellón militar en Melilla, y se ha hecho todo en secreto para que no se genere debate, dice.

La inhumación del general se llevó a cabo con secretismo y se cursaron invitaciones limitadas a algunas personalidades de Melilla. Su nombre no aparece en el registro oficial y no hay acceso sin autorización al interior del Pabellón, que sólo se puede ver desde la verja.

Monárquico, golpista y sifilítico 


El 20 de julio de 1936 el "héroe" de la aviación española Juan Antonio Ansaldo aterriza en Estoril. El país está en llamas desde que dos días antes, el 18 de julio, una parte del ejército ha protagonizado un golpe de Estado contra el gobierno de la II República y Ansaldo tiene una misión esencial en la estrategia de los golpistas. Tiene que transportar en su avioneta Puss Mouth al general José Sanjurjo a Burgos, donde, según los planes del llamado Director del complot, el general Emilio Mola, debe ponerse al frente de la sublevación.

Última imagen con vida de Sanjurjo momentos antes de subir en la avioneta que se estrellaría en Estoril el 20 de julio de 1936.
Pero la avioneta se estrella nada más despegar envuelta en llamas contra una valla de piedra en la rua de Santa Cruz de la pedanía de Areia Cascais. Ansaldo sufre heridas leves y atribuirá después el accidente al exceso de equipaje del coronel, especialmente a su pesada colección de medallas. Sanjurjo muere dejando la vía expedita al ascenso de otro general, más tarde generalísimo: Francisco Franco.

No era la primera vez que Sanjurjo, el más celebre militar español africanista, se ejercitaba en la práctica del golpe de Estado. Suya fue la primera tentativa de insurrección el 10 de agosto de 1932 contra una república recién nacida, la ‘Sanjurjada’, una maniobra confusa y torpe que pretendía liquidar la "dictadura anticlerical de Azaña" y que fracasó estrepitosamente. Tras el pronunciamiento, el general fue expulsado del ejército y condenado a muerte, aunque la pena se conmutó después por una cadena perpetua que empezó a cumplir en el penal del Dueso, Santoña, hasta que el posterior gobierno de Lerroux le indultó en 1934.

Sanjurjo se convirtió así en el "héroe" moral y principal referencia para todos aquellos que soñaban con tumbar la república, un héroe por cierto, y según descubría una biografía reciente de su sobrino nieto Enrique Sacanell Ruiz de Apodaca, que vivió una vida tan recta en lo militar como disoluta en lo afectivo, protagonizada por sus constantes líos de faldas que le llevarían a enfermar de sífilis. En 1936, con la oposición de Goded y la reticencia de Franco, el general Sanjurjo fue nombrado jefe de la Junta y estaba previsto que se erigiera en el jefe de gobierno de los golpistas en caso de triunfo. Un plan cortocircuitado el 20 de julio de 1936 cuando se estrelló la avioneta del piloto Ansaldo.



Fuentes:











El día en que un ministro de Franco planteó matar a Serrano Suñer

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/21/actualidad/1492804310_983775.html


Una carta secreta del embajador británico hallada en un archivo británico revela la voluntad del titular de Comercio, Demetrio Carceller, de “liquidar” en 1941 al cuñado del dictador


Serrano Suñer jura su cargo de ministro de Exteriores junto a otros compañeros de Gabinete. A la derecha, cabizbajo, está Demetrio Carceller.
Serrano Suñer jura su cargo de ministro de Exteriores junto a otros compañeros de Gabinete. A la derecha, cabizbajo, está Demetrio Carceller. VIDAL. (EFE)
El Madrid de principios de los años cuarenta era un sitio peligroso. También para los vencedores de la Guerra Civil, que se movían dentro de una complejísima madeja de intereses cruzados en la que nadie podía estar del todo seguro de qué pie cojeaba el vecino. Había generales sobornados por los británicos para asegurar la neutralidad española en la Segunda Guerra Mundial, pactos secretos con la Alemania nazi, complots falangistas o monárquicos para ganar poder e, incluso, para quitar de en medio al dictador... El pulso soterrado entre unos y otros emergía, de cuando en cuando, con picos de tensión que amenazaban con hacer saltar todo por los aires. Uno de ellos se vivió en el verano de 1941, tras la entrada de Rusia en la guerra, cuando la presión alemana para que España hiciera lo mismo del lado del Eje tenía a su mejor aliado, al menos aparentemente, en el ministro de Exteriores y cuñado del dictador, Ramón Serrano Suñer.
Aquel 9 de julio, el embajador británico en Madrid, Samuel Hoare, envió una carta al secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Anthony Eden, para explicarle que no podía ausentarse de España porque aquello era una olla a presión. Y le ponía como ejemplo una “sorprendente conversación” que acababa de tener David Eccles, agregado económico británico en Lisboa de paso por Madrid, con el ministro español de Industria y Comercio, Demetrio Carceller, y el principal asesor de este. “Los dos declararon que Suñer es tan insoportable que debe ser liquidado, y con esa horrible expresión obviamente quieren decir asesinado”. Añadía que Carceller, sin embargo, veía dos objeciones: “La primera, el efecto sobre las tropas alemanas en la frontera [con Francia, permanente amenaza de una invasión nazi de la península] y la segunda, el resentimiento que provocaría un asesinato en la familia de Franco”. En todo caso, añade Hoare en la carta, “esta es en sí misma una sorprendente declaración procediendo de uno de los principales ministros y su segundo”.


Esta carta, que el Gobierno británico desclasificó junto a centenares de papeles de la Segunda Guerra Mundial en 2013, es parte de los documentos digitalizados que se pueden consultar a través de Internet en los Archivos Nacionales Británicos. En este caso, bajo el sugerente título de ‘Planes para liquidar a Suñer’.
El historiador Ángel Viñas ha sido el primer especialista que la ha recogido; lo hizo en su libro Sobornospublicado en la editorial Crítica el año pasado, en el que hace una minuciosa descripción y analiza las consecuencias de la estrategia británica para mantener a España fuera de la contienda comprando las voluntades de generales franquistas como Nicolás Franco, el hermano del dictador, Kindelán, Orgaz o Aranda. Para Viñas, lo que hace Carceller en esta carta es expresar un mero deseo. “Este fue un episodio más, muy significativo porque demuestra hasta qué punto el cuñadísimo exasperaba a los propios franquistas. Ni que decir tiene que Churchillnunca dio luz verde a la eliminación de Serrano”.
Pero la carta de Hoare, además, hace referencia a un plan concreto, presuntamente urdido por distintos generales, para asesinar a Serrano Suñer, una amenaza a la que ya se había referido, quizá de forma más ambigua, en otras comunicaciones con Londres apenas un mes antes. En este caso, Hoare dice que una fuente, “al menos de la misma importancia”, asegura que el asesinato era inminente y que, para aplacar las iras alemanas, preveían “la firma inmediata de la Triple Alianza con el Eje”.
“De lo que la diplomacia británica se hace eco es únicamente de rumores sobre un golpe dirigido contra Serrano Suñer y su política de alineamiento incondicional respecto del Tercer Reich”, opina Carlos Collado Seidel, profesor de la Universidad de Marburg (Alemania) y experto en la materia. Además, pone precauciones tanto a las palabras del embajador como a las del ministro de Comercio. “Carceller perseguía intenciones determinadas y particulares en todo lo que les decía a los ingleses y Hoare también pretendía rehabilitarse dentro del partido conservador británico”, explica.

Una hambruna gigantesca

La postura de Carceller, empresario, falangista cercano a José Antonio y al propio Serrano (al que acompañó durante su visita al Berlín nazi en 1940), podría parecer realmente pasmosa. Sin embargo, Viñas dibuja un contexto en el que el ministro tenía que llevarse bien con los británicos porque de su bloqueo naval dependía la llegada de suministros a un país que estaba “sufriendo una hambruna como nadie puede imaginarse hoy”. Además, Carceller “hizo durante aquellos años una inmensa fortuna” como responsable de todos los permisos sobre los productos que entraban o salían del país, añade.
“Tal vez el vanidoso e incompetente Hoare estaba sondeando a Eden sobre su parecer en caso de ‘liquidar’ a Serrano. Que los militares desearan su muerte es una cosa; que la planearan, en pleno favor del caudillo, otra muy distinta”, aporta el escritor Ignacio Merino, autor de Serrano Suñer. Valido a su pesar (La Esfera, 2013). Y añade: “Don Ramón hizo algún vago comentario sobre el tema, pero yo no lo tomé en serio y creo que él tampoco, al menos jamás lo consideró un complot auténtico. O no se enteró”.
Sea como fuere, el propio Hoare también se pregunta en la carta de julio de 1941 si el cuñado del caudillo sería consciente de su delicadísima situación. La duda le surge porque solo un día antes Serrano Suñer se había mostrado, “por primera vez” en todos sus encuentros con él, “educado”. “Escuchó mejor que de costumbre mis reiteradas quejas”, añade, e incluso “se disculpó” por no haberle podido recibir una semana antes.
El hecho es que Serrano Suñer no sufrió ningún sospechoso accidente aquel verano, pero sí fue perdiendo poco a poco el favor de Franco hasta ser definitivamente defenestrado un año después, entre fuertes luchas internas de las distintas facciones del régimen. Terminada la Guerra Mundial, el cuñado mantuvo hasta su muerte en 2003 que ni su cercanía a la Alemania nazi fue tanta, ni fue tal su interés por que España entrara a toda costa en la contienda. Sin embargo, Viñas está convencido de que solo fue un intento de “reescribir su historia”. “Franco y Serrano iban a por el Imperio”, zanja el historiador.

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/22/actualidad/1492879910_020178.html

Un gesto de diplomacia económica

La pretensión del ministro franquista Demetrio Carceller de matar al cuñado del dictador la guiaba una estrategia comercial


Que un ministro español dijera a un representante de otro país que quería ver asesinado a un compañero del mismo Gobierno no deja de ser una bomba. Y esto es lo que sugirió en julio de 1941 Demetrio Carceller, ministro de Industria y Comercio, respecto del todopoderoso ministro de Asuntos Exteriores Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco. Para el gran público será una revelación sensacional la carta del embajador británico sir Samuel Hoare a su ministro de Asuntos Exteriores, Anthony Eden, en la cual cuenta la conversación de Carceller con David Eccles, representante del británico Ministerio de Guerra Económica. De hecho, los especialistas ya habrán visto el análisis pertinente que hizo Ángel Viñas en su magnífico libro reciente Sobornos. El exabrupto del ministro español quizás no era tan espontáneo como parecía. Por supuesto que, al decir que Serrano era tan intolerable que había que liquidarle, Carceller reflejaba una corriente importante dentro de la coalición franquista. Serrano Suñer era un admirador de la Italia fascista. En los círculos militares españoles y entre la comunidad diplomática de Madrid se suponía que sentía la misma devoción por la Alemania nazi. A muchos generales anglófilos les habría gustado que Serrano fuese, como mínimo, destituido, porque sabían que la entrada de España en la guerra al lado del Eje sería desastrosa. Sin embargo, explicó a Eccles que un proyecto de matar a Serrano tendría consecuencias peligrosas ya que la Alemania nazi disponía de poderosas unidades militares en la frontera francoespañola. Además, difícilmente se podría prever el impacto dentro de la política española del asesinato del cuñado del Caudillo.
Dada la imposibilidad de implementar su probablemente sincero deseo, el significado de la declaración de Carceller era seguramente un gesto dentro de la diplomacia económica. Como demostró hace tiempo Denis Smyth, el gran experto en las relaciones hispanobritánicas durante la II Guerra Mundial, Carceller era consciente de la necesidad de mantener los lazos comerciales con el bloque anglosajón en un momento en que parecía que la política pro-Eje de Franco y Serrano Suñer podría impedir las necesitadas entregas de trigo y petróleo que dependían del beneplácito de Londres y Washington. Que este fuera el caso se revelaba menos de un mes después en una conversación con el consejero económico de la embajada estadounidense, Willard Beaulac. Sin abundar en sus inclinaciones homicidas, le dijo que Serrano era “un hombre malo de ambición sin límite” y le pidió encarecidamente que el comercio con EE UU se reanudara. Dos meses después, Carceller le explicaba a Emiil Karl Josef Wiehl, director de política económica en el Ministerio de Exteriores alemán, que la inmediata supervivencia económica del régimen franquista necesitaba un acercamiento al bloque angloamericano. En cada una de estas conversaciones, Carceller se presentaba como entusiasta del país de su interlocutor. Este es el contexto en el que interpretar su intercambio con Eccles.
Paul Preston es historiador británico, autor, entre otros, de Franco, caudillo de España.

MÁS INFORMACIÓN

divendres, 21 d’abril de 2017

MAGNÍFICAS CELEBRACIONES DEL 86 ANIVERSARIO DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA EN BOBIGNY Y PARÍS, 14 DE ABRIL DE 2017.








El 14 de abril  de 2017 por la mañana acompañamos al republicano español Daniel Serrano (combatiente en varios frentes de 1937 a 1939) al único lugar por ahora existente en la Región parisina para homenajear a todos los republicanos españoles, la calle de los Republicanos españoles de Bobigny. Allí cantamos alegremente, leímos un texto de las Jornadas  Republicanas de Orihuela de 2016  con el que estamos en perfecto acuerdo (¿Qué República queremos? firmado en particular por la Asociación de Víctimas del franquismo 17 de noviembre) ;  dimos vivas a la República y pusimos flores tricolores en la placa de la querida calle, adornada un momento con la efigie de la Niña Bonita. Nos entrenamos alegremente para la tarde parisina.


   Por la tarde, a la plaza de  la République acudió mucha gente a pesar de ser día laboral pero "viernes santo" y de vacaciones escolares.


   Paseamos alrededor de la magnífica estatua recién limpiada, con una fiesta del nuevo año bengalí celebrada  de  espaldas  a la estatua. Nosotros habíamos dado cita frente a la estatua, mirándola a los ojos, bien altos, en el cielo soleado de abril.



   Al dar la vuelta, vimos del lado derecho, cara a la estatua, una estela de piedra ocre con los nombres de los "Caídos de la Francia Combatiente el día 25 de agosto de 1944", día de la liberación oficial de París.




   Llegaron los amigos, entre ellos un republicano español de 90 años, que espera ver la Tercera. Se sentaron debajo del león (tan parecido al de la Niña Bonita) a escuchar a los oradores. Paul leyó el texto de Jean Ortiz, con el que compartimos (entre otras opiniones) la manera de ver las celebraciones del 14 de Abril. Se distribuyeron esloganes del tipo « los borbones a las elecciones », « rey impuesto, pueblo descontento » y se nos juntaron con una larga bandera tricolor que iluminó la estatua de la República francesa,  con sus espléndidos colores republicanos españoles,  unos jóvenes de la emigración de Canarias, de Valencia, de Andalucía.


Se leyeron y fueron muy aplaudidos los textos del Colectivo ANEMOI y el de la Fundación Domingo Malagón de Madrid (se adjuntan como el de Jean Ortiz que será pronto traducido al castellano), con quienes compartimos la visión de la lucha por la Tercera, no solo necesaria, sino imprescindible.


   Annette intervino sobre el papel (nefasto) de la Iglesia católica en la guerra y el franquismo y comentó la cuestión de la susodicha orientación « estalinista » de la República, mencionada por Jean Ortiz en su texto sutil y entusiasta.


   Por fin cantamos el pacífico Himno de Riego del Coro de niños republicanos en el exilio mexicano, el Paso del Ebro,  unas  coplas de la Estaca en catalán y otros cantos revolucionarios (ya que se nos juntaron también los amigos del Choeur Debout (Coro De Pie) que a eso se dedican los viernes tarde),  entre ellos la Internacional en francés y en castellano,  con gran entusiasmo. También tuvimos la suerte de que se nos juntara Michel Taupín de Cuba Sí, en recuerdo de  querido nuestro amigo Jacques Milhás, siempre presente para nosotros.

                       Foto de Palmyre Burgaleta

  Las amigas se llevaron las flores tricolores que alegraron este  14 de Abril la place de la République, a depositarlas en el monumento del Père-Lachaise a los deportados españoles y en el de los deportados a Mauthausen, trágicos monumentos ante los que no caben cantos  alegres, sino que basta el silencio, no el silencio al que el fascismo y el franquismo condenaron España, sino el silencio de recogimiento y de respetuosa  memoria. 

                                 Foto de Palmyre Burgaleta
   Esperamos que la Alcaldía de París conceda pronto a los Republicanos españoles un lugar propio de homenaje y de regocijo en París, como el de Bobigny, para su « día nacional », el  de la legítima República, el 14 de Abril,  para depositar flores y entonar cantos de alegría y solidaridad.

¡ Viva la República !
¡ Viva la Tercera !

París,  15 de Abril de 2017 
Rose-Marie Serrano (Amigos de los Republicanos españoles en Región parisina)

 1- A propósito del 24 o del 25 de agosto, personalmente estoy (desde 2012, en que obtuvimos que la bandera tricolor española constara entre las demás banderas de la Resistencia en las celebraciones del 25 de agosto, día oficial de la Liberación de París)  por que se homenajee a los Republicanos españoles, quienes ayudaron a dicha liberación el mismo día, o sea el 25 de agosto, sin separarlos de los demás resistentes, ya que si empezaron la Resistencia al fascismo, solos no pudieron vencerlo en su patria y para mí no se debe aislarlos con  un día especial de homenaje : ser aislada no le vino bien a la II República. Estoy por homenajear a « todos los republicanos españoles »  el 25 de agosto, entre todos los Resistentes, invitando a los viejos republicanos aún vivos  y a sus asociaciones, a todos unidos bajo la Tricolor. Tal  es mi sueño desde 2010 en que vi cómo se actúa en Alta Saboya, invitando a todas las celebraciones de la Resistencia a la Asociación  de la Resistencia española de Alta Saboya. Pero « los sueños sueños son » y la realidad es muy compleja y mi sueño no parece granjearse la « unanimidad » aquí en París :   muchos dicen estar totalmente satisfechos de que haya también grandes homenajes el 24 de agosto a la Nueve y al parecer habrá más homenajes generales  ( dicen que a todos los republicanos españoles)  este 24 de agosto del 2017. ¿ Estaremos todos invitados al Jardín de la Nueve o a inaugurar la placa al Resistente José Barón Carreño en el Boulevard Saint-Germain  el 24 de agosto ? Por ahora no se sabe.

 2- Textos leídos : 
a) de Jean Ortiz :¿ Cómo celebrar la República española (14 de abril de 1931) 
b) Comunicado n° 33 del Colectivo ANEMOI de militares demócratas del 7 de abril de 2017
c) 86 aniversario de la proclamación de la II R)epública en España, Fundación Domingo Malagón, Madrid, 14 de abril de 2017
d) La Iglesia católica, pilar del franquismo, Libre Pensée du Gers (15-04-2016)


 14 DE ABRIL: MAGNÍFICAS CELEBRACIONES DEL 86 ANIVERSARIO DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA EN BOBIGNY Y PARÍS