dissabte, 22 d’agost de 2015

Detienen a más de 100 inmigrantes españoles que llegan de forma ilegal a Venezuela.


http://legalteam.es/lt/detienen-a-mas-de-100-inmigrantes-espanoles-que-llegan-de-forma-ilegal-a-venezuela/#


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Un velero destartalado ha llegado a la costa con 106 inmigrantes irregulares a bordo. Los sin papeles detenidos, entre los que había diez mujeres y una niña de cuatro años, se hallaban en condiciones lamentables: famélicos, sucios y con las ropas hechas jirones. La bodega del barco, que sólo mide 19 metros de eslora, parecía un vomitorio y despedía un hedor insoportable.
Ésta podría ser una historia de hoy. Pero la noticia se produjo el 25 de mayo de 1949, los emigrantes eran españoles y el puerto al que habían arribado, venezolano. El suceso fue publicado en la primera página del diario Agencia Comercial. Aquella portada se ha convertido en mil carteles editados por el Gobierno de Canarias con la leyenda ‘Nosotros también fuimos extranjeros’. El consejero de Empleo y Asuntos Sociales del Ejecutivo autónomo, Marcial Morales, espera que sirvan para ayudar a comprender el fenómeno de la inmigración irregular que ahora llega a nuestras playas.
Cuando aquellas 106 personas desembarcaron en Latianoamérica, España estaba hundida en la miseria y machacada por la represión franquista, mientras que Venezuela era una nación emergente. Aunque la diferencia entre ambos estados era menor de la que hoy existe, por ejemplo, entre Nigeria y nuestro país, los españoles experimentaban el mismo efecto salida que empuja a los inmigrantes subsaharianos que llegan a las islas.
La historia comenzó el Sábado de Gloria de 1949. Un centenar de personas se deslizaron por el muelle de Las Palmas y embarcaron en varias falúas. La mayoría eran campesinos de Gran Canaria que ganaban 20 pesetas por trabajar de sol a sol y que habían tenido que vender sus cabras para pagar las 4.000 pesetas del billete, una pequeña fortuna para la época. En el pasaje también había 15 tinerfeños, 10 palmeros, cinco cubanos hijos de isleños y 15 peninsulares de Murcia, Madrid, Almería, León, Ourense, Asturias, Cuenca, Cádiz, Navarra y Baleares, un canario nacido en Filadelfia (EE UU) y una española venida al mundo en Auxerre (Francia).
Durante varios días habían permanecido ocultos en casas particulares. Juan Azcona, uno de los organizadores del viaje, ha declarado que alojó en su vivienda a más de 20. Si le hubieran aplicado la actual Ley de Extranjería habría pasado una buena temporada a la sombra por tráfico de personas. De ese mismo delito habría podido ser acusado Ramón Redondo, que un mes antes había pagado 250.000 pesetas por una goleta llamada La Elvira, que durante 96 años había sido dedicada a la pesca en las costas de África. Redondo pensaba amortizar la compra con el precio de los pasajes y con la venta del lastre de sal que llevaba el barco.
Las falúas pusieron proa hacia la península de Jandía, al sur de Fuerteventura, donde les esperaba La Elvira. Los pasajeros acababan de abordarla cuando oyeron dos tiros y vieron acercarse vertiginosamente la lucecita verde de una patrullera. Huían con todas las velas desplegadas, pero la lancha ganaba terreno. ‘¡Deténganse en nombre de España!’, ordenó la Guardia Civil por el altavoz. Los agentes se colocaron en paralelo a la goleta: ‘¡Entréguense!’, volvieron a ordenar. ‘¡Que se entregue tu madre!’, les respondió una voz en la oscuridad. Un golpe de viento feliz lanzó al velero hasta aguas internacionales.
La Elvira tardó 36 días en cruzar el Atlántico, empujada por los alisios. Durante ese tiempo sus pasajeros se alimentaron de patatas podridas, garbanzos con gorgojos y gofio picado. El agua estaba racionada.
Gonzalo Morales, que escribió un libro sobre la historia, Fugados en velero, cuenta que pasaban casi todo el día en la bodega, donde sólo cabían tumbados y apretados como sardinas en lata. ‘No podíamos ni darnos la vuelta’, ha declarado Paco Azcona. Hacían sus necesidades tras unos tablones. Vomitaban unos sobre otros y pronto se llenaron de piojos. El ácido de los vómitos y el salitre del mar desgastaron sus ropas, que se convirtieron en harapos. Con aquellos jirones, las mujeres hicieron compresas cuando se les presentó la regla. La Elvira hedía como una cloaca.
Antonio Domínguez, apodado El Puro por su afición al tabaco, era el capitán costero encargado de sacar el barco de las islas. Luego debía pasarle el mando a Antonio Cruz Elórtegui, capitán de altura. Pero Elórtegui había mentido: ‘Soy un perseguido político vasco. No tengo dinero y presentarme como capitán era la única forma de embarcar’, confesó. Intentaron lincharlo, pero el armador, el costero y los cinco marineros lo evitaron. ‘Tenemos que volver a Canarias’, anunció El Puro al ver que carecían de capitán. Pero un pasajero llamado Regino Camacho, que antes de la guerra civil había sido acusado de asesinato, armó un motín y, pistola en mano, le persuadió de que se hiciera cargo de la nave. No era Camacho el único homicida que viajaba en el barco, ni el suyo el único revólver a bordo. Al final de la travesía las autoridades venezolanas intervinieron tres armas de fuego en La Elvira.
El Puro navegó contra la salida del sol. Sólo se auxiliaba con el cronómetro de Ramón Redondo, el armador, que le permitía calcular cómo se reducía la diferencia horaria entre Canarias y Venezuela. En el medio del Atlántico un huracán rompió el timón y estuvo a punto de enviarlos a pique. Al amanecer del 22 de mayo, tras 36 días de viaje, alcanzaron el puerto de Carúpano, en Venezuela.
Antes de fallecer, Ramón Redondo, el armador, dejó escrito el final de la aventura: ‘Fuimos remolcados hasta La Guaira por una lancha de la Guardia Nacional. Las autoridades nos reseñaron como inmigrantes voluntarios. Luego nos trasladaron hasta un centro de inmigración de Caracas. De ahí nos llevaron al estado de Yaracuy, a un central azucarero llamado Matilde, donde estuvimos limpiando surcos y abonando los cañaverales. Después de un mes viajé en autobús hasta Caracas, donde viví en una pensión y limpié coches por la noche. Me enteré de que habían trasladado La Elvirahasta Puerto Cabello. Allí me fui. Unos pescadores me acercaron hasta ella y me dejaron solo. Lo encontré todo tan desmantelado que me dieron ganas de llorar. Subí por las jarcias hasta lo alto del mástil y rescaté la bandera española que habían hecho las mujeres con trozos de tela (…). Regresé a Caracas y, después de muchos contratiempos, organicé mi vida, me casé con Aura Vera y tuve cuatro hijos’.
El año pasado, Ramón Redondo quiso volver a Tenerife con su familia. Llegó herido de muerte. No había tenido tiempo de poner su documentación en regla, y lo rechazaban en el hospital. Falleció en febrero. La Administración ha informado a su esposa de que, dado que no convivieron un año en España, no tiene derecho a la pensión de viudedad. ‘¡Pero si llevamos casados 52 años!’, ha protestado ella. Le han respondido que la ley protege al Estado de los matrimonios de conveniencia.

Españoles en el campo francés de Gurs


http://elpais.com/elpais/2014/08/15/opinion/1408124899_136501.html


No hay mucha gente que sepa lo que ocurrió en esta zona del sur de Francia. Y, sin embargo, el campo de concentración que se instaló allí resume uno de los momentos más trágicos de la historia del viejo siglo XX

Lo primero que llama la atención al llegar es la altura de los árboles y la frondosidad del bosque. No porque los árboles sean más altos que otros de la vecindad, ni porque el bosque sea más tupido que otros muchos que pueblan el Bearn, frescos en verano, gélidos en invierno. Lo que ocurre es que uno no esperaba encontrar allí un bosque. Ni mucho menos que, tras comprender que solo puede tener unas décadas, fuera tan compacto, tan oscuro y silvestre. Sorprende el empuje de la naturaleza, parejo al de aquellas películas de ciencia ficción donde la Estatua de la Libertad figura en medio de la selva o mecida por las olas. Solo que en esta ocasión los árboles no esconden un símbolo de la libertad, sino todo lo contrario: bajo sus raíces hubo no hace tanto un campo de concentración.
Fue desmantelado a finales de 1945. Sus desechos se vendieron como chatarra, los restos se incendiaron. Sobre su emplazamiento, en 1950, se plantó el bosque. Y frente al bosque solo quedó un cementerio con más de mil muertos: no se atrevieron a arrasarlo. Es fácil comprender que quisieran borrarlo del mapa: nadie desea vivir junto a un símbolo de la ignominia. Al fin y al cabo, Gurs es un hermoso pueblecito de la Navarra francesa. El camino hacia el campo está festoneado de coquetas casas residenciales, palacetes a la parisina construidos para veraneantes al comenzar el siglo pasado o típicas viviendas de estilo local, con sus enormes tejados. Ciertamente, desentonaba con el encanto del pueblo.
El campo de Gurs es uno de los varios espacios en los que Francia refrenó la avalancha de republicanos españoles que atravesó los Pirineos huyendo de las tropas de Franco al acabar la Guerra Civil, en el invierno de 1939: cerca de medio millón cruzaron la frontera tras la caída de Cataluña. No quiso el Gobierno republicano francés que sus correligionarios españoles se extendieran por todo el país y estableció en el sur varios centros de internamiento: Argèles-sur-mer, Rivesaltes, Barcarès, Septfonds, Gurs… Algunos apenas albergaban construcciones, como la playa de Argèles, cerca de Colliure, donde una cerca delimitaba el espacio en el que a la intemperie se hacinaron 100.000 españoles en un invierno tan frío como no se recordaba en años, con varios centímetros de nieve sobre la arena mediterránea.

No había en los barracones ningún equipamiento; los presos dormían en el suelo
Gurs se construyó entre marzo y abril de 1939 para aliviar la sobrepoblación de la playa de Argèles. Fue el mayor de los “campos de internamiento administrativo” —como eufemísticamente los denominaba la jerga burocrática francesa— destinados a contener a los españoles. Cercado por una doble red de alambre de espino, medía casi dos kilómetros de largo y estaba dividido en 13 islotes, cada uno de ellos con 25 barracones de madera: todos iguales, de 6 metros por 30, alojaban a 60 presos cada uno. No había en los barracones ningún equipamiento: ni camas, ni estanterías; los presos dormían en el suelo. Cada islote tenía cocinas y letrinas comunes. El suelo era de tierra y con la lluvia, siempre copiosa, se transformaba en un pantano: “En cuanto salíamos del barracón, nos hundíamos en un suelo esponjoso hasta los tobillos”, recordaba un superviviente. Gurs podía retener a unas 20.000 personas: era el núcleo más poblado de la región tras Pau y Bayona. Por él pasaron más de 25.000 españoles y brigadistas internacionales que lucharon en España. Cerca de una treintena perdieron allí la vida y hoy reposan en su cementerio.
Los españoles, empero, constituyen solo una pequeña parte de los habitantes del cementerio de Gurs. La mayoría son judíos. Y ello es así porque el campo tuvo en sus seis años de vida una intrincada historia. La mayoría de los españoles fueron expulsados entre finales de 1939 y principios de 1940. A muchos los repatriaron: el Gobierno francés los entregó en mano a la maquinaria represiva franquista. Otros, sin alternativas, regresaron por su cuenta y afrontaron una suerte parecida. Algunos fueron reclutados —más o menos voluntariamente— para los batallones de trabajo que construían trincheras en el frente, a la espera de la invasión alemana, o en el Ejército francés. Solo unos pocos tuvieron la fortuna de permanecer en el sur de Francia, de encontrar allí un trabajo o una familia que les brindaran la oportunidad de empezar una nueva vida.
Entre agosto de 1939 y la primavera de 1940 los franceses confinaron en Gurs a ciudadanos alemanes. Fueron los meses de la drôle de guerre, o guerra de broma. Mientras los nazis estuvieron ocupados en el frente del este no hubo operaciones bélicas en Europa occidental, pero la contienda ya había comenzado y Francia recluyó en campos a los alemanes residentes en el país. Una terrible paradoja, pues la mayoría eran refugiados políticos o judíos huidos del Tercer Reich. Hannah Arendt, por ejemplo, pasó por Gurs aunque logró abandonarlo en julio. Cuando finalmente llegaron los nazis se encontraron que los franceses habían hecho el trabajo sucio de recluir a sus opositores. Como observó Arendt con ironía, los disidentes alemanes fueron ingresados “por sus amigos en campos de internamiento y por sus enemigos en campos de concentración”.

La última tanda de reclusos fue de 1.500 guerrilleros que luchaban contra el franquismo
Tras la ocupación alemana y la creación del régimen títere de Vichy, entró la tercera oleada de cautivos. Los nazis y sus aliados franceses llenaron el campo con quienes reputaban como indeseables: disidentes políticos, gitanos y judíos. Judíos franceses detenidos por las autoridades de Vichy, judíos alemanes trasladados desde Baden, Renania y el Sarre: llegaron, en total, unos 18.000 judíos. Más de mil murieron debido a la desnutrición y al frío, implacable en el crudo invierno del Bearn. No corrieron mejor suerte los supervivientes. Gurs fue la “antesala de Auschwitz”, escribió hace unos años Jorge Semprún, pues allí fueron deportados los internos judíos entre 1942 y 1943. No era un campo de exterminio, no tenía cámara de gas. Pero sí fue una escala en el camino hacia las cámaras de gas.
Expulsados los judíos, Gurs languideció hasta la liberación del sur de Francia, en agosto de 1944, cuando las nuevas autoridades encerraron allí a prisioneros alemanes y colaboracionistas franceses. La última tanda de reclusos la integraron… republicanos españoles. Esta vez fueron cerca de 1.500 guerrilleros que desde la frontera francesa hostigaban a la España franquista. Habían perdido dos guerras, la española y la mundial, y la Francia recién liberada no sabía qué hacer con ellos. Fueron puestos en libertad en pocos meses y en diciembre de 1945 el Gobierno francés clausuró el campo. De este modo se cerró el círculo: presos españoles estrenaron Gurs; presos españoles fueron los últimos en abandonarlo. Luego vinieron el bosque y el olvido.
No hay mucha gente en España que sepa dónde está Gurs ni qué ocurrió allí o en otros campos del sur de Francia como Septfonds, Barcarès o Argelès. O en Mauthausen, el campo de concentración nazi donde murieron más de 8.000 españoles. Son nombres chocantes, de extraña resonancia. Parecen ajenos y sin embargo constituyen una pieza esencial de nuestra historia. A principios de este siglo Jorge Semprún escribió su única obra de teatro: la tituló Gurs, una tragedia europea. Superviviente del campo de concentración nazi de Buchenwald, Semprún sabía que en aquellos años la historia de España y la de Europa formaban una sola y que Gurs testimoniaba dicho vínculo, como también atestiguaba la barbarie que asoló el continente en las décadas centrales del pasado siglo, desde Algeciras hasta los Urales.
Así lo refleja su cementerio, sito frente a un bosque oscuro y húmedo, plantado para borrar el recuerdo de todo aquello. Un cementerio donde más de mil hombres y mujeres hallaron la paz que les fue negada en vida. Paseando entre sus lápidas se pueden ver apellidos tan diferentes como Klein, Durlacher, Gómez, Kauffmann u Orzolkowski. Nombres de gentes venidas al mundo en lugares tan distantes, y allí tan cercanos, como Karlsruhe, Odessa, Rotterdam, Torredonjimeno...
Miguel Martorell es profesor de Historia Contemporánea de España en la UNED.


http://www.elholocausto.net/parte03/cam18.htm

  CAMPO DE CONCENTRACIÓN GURS (FRANCIA)
Creado el 16-04-1939
Evacuado el 01-11-1943
Fallecidos: 3.000
   HISTORIA DEL CAMPO

El 15 de Marzo de 1939 comienza la construcción de Gurs sobre unos terrenos arcillosos de la comarca del pueblo que le da nombre y situado a escasos 35 kilómetros de la frontera española. La forma era la de un gran pasillo de 1.400 metros de longitud y 200 de ancho y a cuyos lados de esta calle o avenida se construyeron parcelas en las que se levantaron, en cada una de ellas, 30 barracones, de 25 metros cuadrados, para los internos teniendo en total 382. En los momentos de mayor hacinamiento, cada barracón llegó a alojar a más de 60 prisioneros a la vez.
Gurs era un campo de concentración destinado en un primer momento para la reclusión de refugiados republicanos españoles; de hecho y cuando el campo no estaba terminado, el 4 de Abril de 1939 llegaron los primeros españoles. Desde Septiembre de 1940, Gurs sirvió como centro de internamiento de alemanes residentes en Francia y franceses cuya ideología era afín al nazismo alemán; con la invasión de las tropas alemanas a Francia, el campo pasó a alojar a judíos galos que serían enviados a los campos de exterminio, principalmente a Auschwitz (Polonia).
   LAS DETENCIONES

Los recluidos en Gurs fueron de origen diverso según la gestión del campo.
Del 4 de Abril al 31 de Agosto de de 1939:
Vascos: 6.555
Brigadistas: 6.808
Aviadores: 5.397
Españoles: 5.760
TOTAL: 24.520  
Del 1 de Septiembre de 1939 al 30 de Abril de 1940:
Otros: 2.820



TOTAL: 2.820  
Del 1 de Mayo al 24 de Octubre de 1940:
Indeseables
españoles:
3.695
Indeseables
alemanes y austriacos:
9.771
Indeseables
franceses:
1.329

TOTAL: 14.795  
Del 25 de Octubre de 1940 al 31 de Octubre de 1943 (Detención de todos los judíos franceses):
Alemanes
de Badem:
6.538
Prisioneros del
campo Cyprien:
3.870
Españoles
en general:
1.515
De origen
variado:
6.262
TOTAL: 18.185  
Del 9 de Abril al 29 de Agosto de 1944 (Gobierno colaboracionista de Vichy):
En general: 229



TOTAL: 229  
Del 30 de Agosto de 1944 al 31 de Diciembre de 1945 (Campo liberado):
Prisioneros de
guerra germanos:
310
Españoles
republicanos:
1.475
Colaboracionistas
franceses:
1.585

TOTAL: 3.370  
En resumen, estas son las cifras totales de los prisioneros que pasaron por el campo Gurs:
ANTES DE LA
LIBERACIÓN:
60.559
DESPUÉS DE LA
LIBERACIÓN:
3.370
TOTAL
1939 - 1945:
63.929
   LAS DEPORTACIONES

 Véase los originales de la lista de deportaciones número 1 desde el campo-hospital Noe hacia un destino desconocido (posiblemente Auschwitz en Polonia). (7 páginas).
 Véase los originales de la lista de deportaciones número 2 desde el campo-hospital Noe hacia un destino desconocido (posiblemente Auschwitz en Polonia). (3 páginas).
 Véase los originales de la lista de deportaciones número 3 desde el campo-hospital Noe hacia un destino desconocido (posiblemente Auschwitz en Polonia). (8 páginas).
 Véase los originales de la lista de deportaciones número 1 desde el campo de trabajo Recebedou hacia un destino desconocido (posiblemente Auschwitz en Polonia). (6 páginas).
 Véase los originales de la lista de deportaciones número 2 desde el campo de trabajo Recebedou hacia un destino desconocido (posiblemente Auschwitz en Polonia). (3 páginas).
 Véase los originales de la lista de deportaciones número 3 desde el campo de trabajo Recebedou hacia un destino desconocido (posiblemente Auschwitz en Polonia). (3 páginas).


VÍDEO RELACIONADO

Fotografías antiguas del campo Gurs.

   PLANOS Y MAPAS


http://www.eitb.eus/es/videos/detalle/343785/etb-visita-campo-concentracirurs-francia/

http://www.memoriales.net/topographie/francia/gurs.htm

Se busca gente de Ciudad Real


https://www.facebook.com/groups/231378513588537/permalink/937784032947978/


Estimados colegas, mi nombre es Jorge Moreno Andrés, soy de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Actualmente me encuentro en México DF por tres meses para realizar una estancia de investigación. Mi tema trata el exilio español, concretamente de la gente que era de Ciudad Real. Necesitaría ayuda para localizar a personas que tengan ese origen. A continuación les dejos los pueblos de los que estoy buscando exiliados así como los nombres de algunas personas que he encontrado que pertenecen a ese departamento.

Pueblos de Ciudad Real:
Abenójar, Agudo, Alamillo, Albaladejo, Alcázar de San Juan, Alcoba, Alcole Calatrava, Alcubillas, Aldea del Rey, Alhambra, Almadén, Almadenejos, Almagro, Almedina, Almodóvar del Campo, Almuradiel , Anchuras, Arenales de San Gregorio, Arenas de San Juan, Argamasilla de Alba, Argamasilla de Calatrava, Arroba de los Montes, Ballesteros de Calatrava, Bolaños de Calatrava, Brazatortas, Cabezarados, Cabezarrubias del Puerto, Calzada de Calatrava, Campo de Criptana, Cañada de Calatrava, Caracuel de Calatrava, Carrión de Calatrava, Carrizosa, Castellar de Santiago, Chillón, Ciudad Real, Corral de Calatrava, Los Cortijos, Cózar, Daimiel, Fernán Caballero, Fontanarejo, Fuencaliente, Fuenllana , Fuente el Fresno, Granátula de Calatrava, Guadalmez, Herencia, Hinojosas de Calatrava , Horcajo de los Montes, Las Labores, Llanos del Caudillo, Luciana, Malagón , Manzanares, Membrilla, Mestanza, Miguelturra, Montiel, Moral de Calatrava, Navalpino, Navas de Estena, Pedro Muñoz, Picón, Piedrabuena, Poblete, Porzuna , Pozuelo de Calatrava, Los Pozuelos de Calatrava, Puebla de Don Rodrigo, Puebla del Príncipe, Puerto Lápice , Puertollano, Retuerta del Bullaque, El Robledo, Ruidera, Saceruela, San Carlos del Valle, San Lorenzo de Calatrava, Santa Cruz de los Cáñamos, Santa Cruz de Mudela, Socuéllamos, La Solana, Solana del Pino, Terrinches, Tomelloso, Torralba de Calatrava, Torre de Juan Abad, Torrenueva, Valdemanco del Esteras, Valdepeñas, Valenzuela de Calatrava, Villahermosa, Villamanrique, Villamayor de Calatrava, Villanueva de la Fuente, Villanueva de los Infantes, Villanueva de San Carlos, Villar del Pozo, Villarrubia de los Ojos, Villarta de San Juan y Viso del Marqués.

Personas de Ciudad Real:

Abad Rodríguez, Esteban
Abengosar Lorente, Antonio
Aguado Aguado, Jorge
Alcaide Zapata, Eugenio
Alhambra Mulal, Francisco
Blasco Marco, Pedro
Cárdenas Gallego, Juan
Díaz Pérez, Juan Bautista
Donoso Millán, Federico
Enriquez Calleja, Isidoro
Escudero Martínez, Adrián
Esteve Torres, Adrián
Fernández Bustos, Joaquín
Fernández Delicado, Juan
Guzmán Izquierdo, Julio
López Tercero Merchán, José
Martín Sánchez, Francisco
Mateo Alcolea, Emilio
Miguel Clemente, Jose de
Mora Ojeta, Lucio
Nova Tercero, Luis de
Pareja Usero, Brígido
Pasamontes Santos, Juan
Ramírez Gómez, Ramón
Ruiz Navarrete, Atilano
Vera Zamora, Ángel
Zoido Fernández de Simón, Crisantos

Para cualquier información póngase en contacto conmigo en el email:
tel: 5538857596

LA INSOPORTABLE MIRADA DE FEDERICO GARCÍA LORCA, (intimo y personal).


http://germinal999.blogspot.com.es/2015/01/la-insoportable-mirada-de-federico.html





Nunca olvidaré mi despertar como ser humano, mi madre tampoco lo puede olvidar, tenia cuatro años, hice que mi madre me escuchase con atención porque lo que le preguntaba era muy serio: yo no puedo ser hijo vuestro, ¿como es posible que vosotros seáis mis padres?, la mujer se quedó estupefacta, soy de Bilbao y me crié cerca de un importantísimo puerto de mar, ¿me habéis secuestrado de algún circo? ¿de algún buque que haya atracado en el puerto? -le dije- no puede ser.... yo pertenezco a otro país, a otra familia.
Mi madre y yo jamás nos hemos llevado bien, y siempre recuerda aquel encuentro. Por aquel entonces mi tía, la pintora Nieves Corella, era emigrante en la Gran Bretaña, y tras pasar unos días con nosotros, partía para Inglaterra  en el buque "Patricia" desde Santurce hacia el puerto inglés de Southamton. Yo quería escapar de allí a toda costa, y tras muchos ruegos inútiles a mi tía para que me llevase con ella, me intenté colar de polizón en el barco, recuerdo bien los tresillos de terciopelo verde en cuyos bajos me escondí mientras mi madre, mi tía y varios empleados del barco me buscaban afanosamente, me encontraron, y fracasado mi intento de viajar como polizón a la Gran Bretaña, pensé en la posibilidad de robar un coche y escaparme para siempre... con cuatro años, no era fácil encontrar un coche de mi talla, había uno, fabricado en Munguía (Vizcaya), el goggomobil, como el que ven en la foto, recuerdo bien que mientras mi padre leía el periódico en el parque de Santurce al lado de la pérgola de los músicos, me fui con disimulo hacia uno de estos microcoches, estaba abierto, me introduje en el y cuando intentaba ponerlo en marcha, aparecieron mi padre y el dueño, todo quedó en un detalle simpático de un niño con ganas de conducir.

Por aquel entonces, mucha gente escuchaba la Pirenaica, la emisora en la que Santiago Carrillo lanzaba proclamas: "españoles sublevaros contra franco, tendréis apoyo soviético"... cosas de la vida, la Repsol de Santurce estalló en llamas, mi madre vociferaba: "los rojos" vienen los rojos con sus tanques y su artilleria... otra vez tenemos aquí la guerra, ¿la guerra? ¿los rojos? no conocía mas rojos que los pieles rojas, también en un viaje a nuestra ciudad de uno de  los llamados "niños de la guerra" me trajo unos soldados con una manta en bandolera, según decía, eran soldados del Ejercito Rojo, por lo que para mi el temor de mi madre era algo que sonaba a aventura, un ejercito de pieles rojas con tanques y con una manta en bandolera....¡que hemocionante! nada de aquello vino, solo era un cigarro que se dejó algún operario encendido y provocó la explosión.... y a partir de los cuatro años me tocó lidiar con aquella situación, había nacido bajo la bota de un tirano, con unos padres insoportables y un gato que era mi verdadero amigo, aparte de los del barrio, los cuales no parecían tener ni mucho menos mis inquietudes.

Con aquel estado de cosas, mis padres decidiéron enviarme a un internado, con los escolapios de Getafe, si, con todo lo trágico que puede sonar aquello, los curas eran los que todos conocemos y también los había pedófilos, pero siempre he sido navajero, y de automática de las de botón, y mantuve a raya a esa panda de sinvergüenzas, hoy la uso de abrecartas.

 En aquel ambiente solo veía una escapada, la cultural y ahí fue cuando descubrí al grandioso Federico García Lorca, pero lo que mas me impactó fue su foto, la que ven en el encabezado. Con esa firma, que asemeja un ser que vive en las profundidades, pero con sus iniciales pretende elevarse al infinito. A lo largo de mi vida, he oído muchas versiones de eso que llaman conciencia, los nazis decían que la conciencia era un invento judío, y junto con el hombre mas odiado de Inglaterra: Aleister Crowley, eran partidarios de hacer cada uno su voluntad, así lo refleja su obra: el Libro de Thelema. Sin embargo desde que vi la mirada de Federico García Lorca, tengo que decir que no necesito eso que llaman conciencia, desde siempre su mirada me ha perseguido y me persigue, y creo que me perseguirá hasta la tumba, la tengo siempre encima, si muestro defectos, sean de obra o de pensamiento, enseguida esta su mirada inquisidora, recordándome que los muertos delegan en los vivos para continuar todo aquello que ellos, dejaron inacabado.

Federico me legó de pleno derecho una patria extraña: la República Española, me presentó a todos, quizás el mas impactante después de él fue don Antonio Machado, en esa foto famosa del café de las Alesas, me mostró los afanados debates entre don Américo Castro y don Claudio Sanchez Albornoz en busca de los orígenes del "cainismo" español, al cual solían concluir con un culpalble genético: por la mezcla de pueblos tan dispares como han pasado por esta tierra, desde los Vándalos a las Brigadas Internacionales, todos haciéndoles hijos a las insatisfechas españolas... 

En lo político, en lo cultural, e incluso en lo militar, gracias a él, conocí héroes de la talla del General Escobar, o grandes estrategas como el General Vicente Rojo, siempre, siempre, esa patria perdida, esa patria inacabada cuyas fatales consecuencias que acarrea su pérdida, nos sigue persiguiendo  hasta nuestros días. Federíco, mis abuelos, mi tío Gregorio de la Guardia de Asalto, y todas las personalidades ilustres y heroicas de la República Española, me ataron con una férrea cadena a aquella "patria perdida" él no me abandona ni un momento, por supuesto ni su vida, ni su obra ni su muerte, todo forma parte de mi ser, de mi cultura, de mis hemociones y mis profundos anhelos, vivo y viviré siempre con la insoportable mirada de Federíco García Lorca sobre mi vida.

Inician la desafección del monolito de Franco como BIC para tirarlo


http://www.diariodeavisos.com/2015/08/inician-desafeccion-del-monolito-franco-como-bic-para-tirarlo/



El lugar que recuerda el levantamiento militar de 1936 en el monte de Las Raíces se encuentra lleno de pintadas. / F. PALLERO
El lugar que recuerda el levantamiento militar de 1936 en el monte de Las Raíces se encuentra lleno de pintadas. / F. PALLERO
El monumento a Franco, que recuerda el inicio del golpe militar de 1936, ubicado en el monte de las Raíces, será retirado para cumplir así con la Ley de Memoria Histórica. Pese a esta intención y a que el Cabildo ha encargado un proyecto para la demolición del obelisco, este procedimiento tendrá que esperar a que a este lugar se le retire la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC). Así lo explicó a DIARIO DE AVISOS la consejera insular de Patrimonio Histórico, Josefa Mesa, quien confirmó que la Institución insular ha reactivado el proceso para desafectar este sitio.
Precisamente, el obelisco de Las Raíces y su entorno fue declarado como conjunto histórico de interés el 23 de diciembre de 1964, bajo la dictadura franquista.
En este sentido, Mesa explicó que “hay que desafectarlo para poder tirarlo, pero lleva su proceso” y matizó que el citado obelisco “cumple los requisitos para que no sea BIC”. Además, compartió la idea de que el monumento debe ser retirado en cumplimiento de la Ley y recalcó que más bien lo que es de interés histórico es el lugar y no tanto el monolito, ya que considera que no tiene valor patrimonial. “La retirada fue aprobada por todos los partidos, creo que no hay que crear debate, sino trabajar con seriedad y con el consenso de todos”, aclaró la responsable insular de Patrimonio Histórico. Cabe recordar que el Cabildo aprobó en 2008 una moción institucional para retirar el monolito y cederlo al Museo Militar de Almeyda.
Pese a este acuerdo, finalmente, como explicó hace una semana el consejero insular de Sostenibilidad, ahora la intención es derribarlo, un proceso que se prevé realizar antes de finales del presente año. Al respecto, el director general de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo, confirmó a este medio que el Ejecutivo regional colaborará con el Cabildo tinerfeño en el proceso de desafección del BIC. Clavijo aplaudió la decisión de la Institución insular, “que cumple la Ley de Memoria Histórica al tratarse de un símbolo que exalta el golpe militar” y confirmó que el obelisco carece de valor patrimonial. No obstante, el responsable regional de Patrimonio matizó que, en su opinión, se podría abogar por preservar, o la totalidad o una parte del monumento en el Museo Militar o en el Museo de Historia de la Isla, puesto que “al final recuerda un hecho histórico”.
Ahora hay que esperar a que se retire la categoría de sitio histórico de este lugar, para su posterior derribo, siete años después del acuerdo tomado por el Cabildo tinerfeño.

La ARMH recurrirá la no investigación de insultos a víctimas del franquismo


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La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) considera una decisión más política que judicial la negativa de Fiscalía General del Estado
elbierzonoticias.com       21/08/2015

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) considera una decisión más política que judicial la negativa de la Fiscalía General del Estado de no investigar los insultos por parte de representantes políticos a las víctimas de la dictadura franquista, las justificaciones de las violaciones de derechos humanos del franquismo o el enaltecimiento de golpistas y criminales de guerra a través de monumentos en espacios públicos.

El informe contenía ocasiones en las que el Partido Popular se ha negado a condenar la dictadura franquista, el mayor atentado de nuestra historia; la renovación desde el ministerio de Justicia de títulos nobiliarios, otorgados por Franco a criminales de guerra; las declaraciones de Mariano Rajoy, cuando la Audiencia Nacional tomó la decisión de que se paralizasen las exhumaciones de desaparecidos; el veto del Partido Popular en el Parlamento Europeo a una exposición sobre las exhumaciones de fosas en España; el reconocimiento del ministro del Interior, Jorge Fernández, a la División Azul que apoyó al ejército nazi; o las declaraciones del alcalde popular de Baralla, Lugo, en las que dijo que los asesinados por la dictadura franquista quizá se lo merecían.

Hace unas semanas la ARMH presentó en la Fiscalía un informe en el que recogía numerosas declaraciones de representantes políticos que atentaba con el honor y el respeto que merecen las víctimas de la dictadura. La Fiscalía aseguró no ver razones para llevar a cabo una investigación cuando con víctimas de otros delitos y por hechos similares se han llevado actuaciones de oficio.

La ARMH no puede entender que el Estado español haya establecido un apartheid entre víctimas de delitos violentos; las víctimas del terrorismo tienen atención por parte del Estado y las del franquismo no pueden ejercer sus derechos como han señalado dos informes del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas que han enunciado la marginación que padecen las víctimas de graves violaciones de derechos humanos que se llevaron a cabo en la dictadura franquista. No puede ser que un Estado actúe dependiendo del discurso de los responsables de la violencia y no indiscriminadamente para reparar el daño. En España si el uso de la violencia procede de quienes quieren “romper España” el Estado actúa y si dan un golpe de Estado y reivindican una España grande y libre el Estado mira para otro lado.

La represión de los franquistas hizo desaparecer al menos a 114.226 personas y todavía en nuestras calles y plazas hay miles de placas, monumentos y denominaciones que celebran el mayor uso de la violencia de nuestra historia reciente.

El Grupo de Trabajo contra la Desaparición Forzada e Involuntaria de la ONU y el Relator Especial para la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No Repetición han señalado los numerosos incumplimientos por parte de los gobiernos españoles de sus obligaciones humanitaria, adquiridas mediante la ratificación de convenciones de derechos humanos y aceptación de legislación penal internacional.

La ARMH trabaja ahora en la presentación de una querella en la Audiencia Nacional por considerar que la gravedad de los hecho requiera la protección de las víctimas por parte de los poderes del Estado y en especial por el poder judicial. Adjuntamos la carta, el informe que se presentó a la Fiscalía General del Estado, captura del acta del pleno del alcalde de Baralla y la carta de rechazo de la Fiscalía.