dissabte, 18 d’abril de 2009

PP Vice. 18/04/2009. Rajoy ha impuesto la ley del silencio a pesar de que el caso Gürtel hiede.

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El tribunal valenciano acepta el auto de Garzón sobre Camps
LYDIA GARRIDO
El juez ponente propondrá asumir la investigación al presidente autonómico

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Cuando el tesorero y Galeote quizá saben demasiado
Rajoy ha impuesto la ley del silencio a pesar de que el caso Gürtel hiede


Bárcenas, Galeote y Costa aseguran estar “tranquilos”
El PP exhibe su triada Gürtel en Sevilla


Dan por bueno el auto de Garzón, que implica al presidente de la Generalitat y a otros tres altos cargos
El TSJ de Valencia acepta su competencia para juzgar a Camps


El club de rugby del eurodiputado recibió múltiples subvenciones
Los socialistas de Pozuelo denuncian un posible trato de favor a Galeote


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Castilla y León asciende a un imputado en el 'caso Navas del Marqués'
R. M.

divendres, 17 d’abril de 2009

PP Vice. 17/04/2009. El TSJ se inclina por investigar los regalos de los trajes a Camps.

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El TSJ se inclina por investigar los regalos de los trajes a Camps

Los magistrados argumentarán su decisión de asumir el asunto en un auto que se notificará a las partes en los próximos días


El Fiscal General del Estado asegura que el caso Gürtel «durará años»

Conde-Pumpido desconoce si el procedimiento, que no es "contra políticos", acabará en el Tribunal Supremo

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El Gobierno estudia personarse en el caso Gürtel por si hay delito fiscal
"Paco Camps ha sido, es y será siempre "molt honorable" por lo que significa en política"
Garzón pide a Compromís informes del Síndic críticos con el Consell por si afectan al caso Gürtel
Costa insiste: "el caso Gürtel es absolutamente ajeno a la C.Valenciana"
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Pese a estar imputado por blanquo de capitales...
El Albondiguilla será también vocal de Economía y Hacienda de Boadilla, epicentro de la trama corrupta


Panero tendrá voz y voto en la comisión que decidirá la personación del Ayuntamiento de Boadilla en el caso Gürtel
¡El PP también nombra a El Albondiguilla vocal de Justicia!


Bárcenas, Galeote y Costa aseguran estar “tranquilos”
El PP exhibe su triada Gürtel en Sevilla


¿Destrucción de documentos confidenciales en Génova 13 en plena Operación Correa?
¿El PP acuciado por el caso Correa, la trama de espionaje interno y las sospechas sobre su tesorero, y una empresa de destrucción de documentos...


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Anticorrupción pide que declaren por el 'caso Gürtel' varios empresarios


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Granados es incapaz de aclarar su comida con Vieira
Comentarios: 1 ALICIA GUTIÉRREZ
La oposición pregunta sin éxito "en calidad de qué" habló del caso Gürtel con el magistrado.

El PP tumba la reprobación de Granados solicitada por el PSOE


Bárcenas crea desconcierto al acudir a una cita del PP
Comentarios: 15 MARÍA JESÚS GÜEMES

Algunos alababan su coraje "por haber dado la cara" y otros criticaban su presencia.
Bárcenas niega ser L.B.

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dimecres, 15 d’abril de 2009

PP Vice. 15/04/2009. El fiscal pide al TSJ valenciano que interrogue a Camps y Ricardo Costa por los trajes.

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caso gürtel
El fiscal pide al TSJ valenciano que interrogue a Camps y Ricardo Costa por los trajes

El auto revela que el sastre entregó ropa al número 2 del PP en su casa de Castelló

Levante-EMV, Valencia

La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana que sea el órgano competente para tomar declaración al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y al portavoz del PP en las Corts Valencianes, Ricardo Costa, para esclarecer su supuesta implicación en el caso Gürtel. En un escrito remitido a la Sala de lo Civil y lo Penal del TSJ, Anticorrupción pide que se interrogue a los dos aforados valencianos y considera que los hechos que deben ser investigados por el TSJ son "exclusivamente los atribuidos a ambos". Estos hechos, según concreta, consisten en la "recepción de dádivas procedentes de alguno de los imputados" en la presente causa sin que, en el momento presente y sin perjuicio de lo que resulte de la posterior investigación, resulten "vinculados a una concreta actividad" de las empresas de Francisco Correa, el cabecilla de la trama de presunta corrupción.

El escrito de la Fiscalía señala que existe "abundante documentación aún sin examinar", intervenida tanto en las sedes de Madrid como en la de Valencia, de las empresas del denominado grupo "fcs", iniciales que aluden a Francisco Correa. Respecto a Camps, se recuerda que en la causa obra "documentación que parece reflejar la recepción" por parte de distintas prendas de vestir de las tiendas Milano y Forever Young "abonadas por el entorno de Correa". Según Garzón, los casi 12.800 euros de la ropa fueron pagados por Orange Market, Servimadrid Integral y Diseño Asimétrico. Se recuerda que de esa cantidad, 4.700 euros corresponden a compras en Milano y 8.073 en Forever Young. Las entregas referidas estarían, además, "confirmadas por las declaraciones de imputados y testigos". A Costa se le atribuyen hechos "semejantes, en el estado actual de la instrucción, a los expuestos en relación con Camps", y difieren en el importe de las dádivas.

También con Orange FactorySegún recoge el documento, el sastre de Milano y Forever Young José Tomás García, en sus distintas declaraciones ha afirmado haber entregado distintas prendas de vestir de Milano y de Forever Young a Costa en su domicilio de Castelló. Recuerda el escrito que el Juzgado Central de Instrucción número 5 acordó su inhibición en favor del TSJ no sólo respecto de los dos aforados sino también sobre los hechos atribuidos a Víctor Campos, secretario de organización del PP valenciano hasta abril de 2007 y ex vicepresidente del Consell, y Rafael Betoret, actual jefe de protocolo de la Diputación de Valencia. El objetivo es determinar la posible relación de las eventuales dádivas percibidas con la actividad de las mercantiles vinculadas a Correa y, en concreto, con las sociedades Orange Market, S. L., y Orange Factory, S. L., domiciliadas en Valencia. Esta segunda firma fue creada en marzo de 2008 para pescar contratos audiovisuales y, por ahora, no ha trascendido que lograra adjudicaciones. El administrador único es Cándido Herrero, consejero delegado de Orange Market. La Fiscalía Anticorrupción considera que, en el estado actual de la causa, no procede elevar al Tribunal Supremo el caso Gürtel y que, por tanto, los TSJ de la Comunitat y de Madrid son competentes para asumir la parte que le corresponda de la investigación de la supuesta trama de corrupción.

La documentación y el plazo
Se da la circunstancia de que a las 00.00 horas de hoy finaliza el plazo fijado para la presentación de documentación por las diferentes partes en el Registro Único de Entrada (RUE) de la Ciudad de Justicia de Valencia, según fuentes del TSJCV. Este plazo fue fijado por el magistrado José Flors, que es el ponente de la investigación y en realidad se extiende hasta la una de la tarde de hoy para incluir la documentación remitida por correo. Una vez transcurrido, el magistrado deberá decidir si el Tribunal Superior valenciano asume la investigación por ser competente para ello o la remite al Supremo. En caso de asumirla, podría decidir archivarla, de no apreciar indicios de delito, o citar a declarar a los aforados Francisco Camps y Ricardo Costa, como solicita la Fiscalía Anticorrupción. El portavoz del PSPV en las Corts, Ángel Luna, instó ayer a Camps y Costa a que se expliquen ante el tribunal y también en las Corts, "delante de los representantes valencianos".

Que Camps "permanezca en silencio, empieza a sonar como una confesión de culpabilidad", apuntó Luna. De esta manera Camps podrá explicar la "existencia" en la Comunitat de "una sucursal" relacionada con "la trama delictiva" destapada por el juez Baltasar Garzón.
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El fiscal no ve indicios contra Bárcenas y Galeote para enviar el caso al Supremo
Ulibarri siempre triunfa en las adjudicaciones
DOCUMENTO: Informe de la Fiscalía al TSJ CV
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La fiscalía insta a que Camps declare por sus trajes
Anticorrupción recomienda seguir investigando a Bárcenas y Galeote

JOSÉ MARÍA GARRIDO
La Fiscalía Anticorrupción ha anunciado este martes que aún no hay indicios suficientes para imputar en el caso Gürtel al tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas, y al eurodiputado Gerardo Galeote. Por tanto, de momento no se elevará la causa al Tribunal Supremo.

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Así, serán los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y Valencia los únicos órganos competentes para asumir la investigación sobre la supuesta trama de corrupción vinculada con el Partido Popular. Pese a todo, la Fiscalía aboga porque se siga investigando a Bárcenas y Galeote, "especialmente teniendo en cuenta la abundante documentación aún por examinar", y no descarta que se pueda identificar al primero como la persona que aparece con las inciales "L.B." o "Luis el Cabrón".

Acusaciones gravísimas
Cabe recordar que el juez Garzón acusó a Luis Bárcenas, de recibir 1.353.000 euros por parte de Correa. Por su parte, según el magistrado de la Audiencia Nacional, Galeote habría percibido “directa o indirectamente” otros 625.000 euros de la trama de corrupción vinculada al Partido Popular y varios coches de lujo. Sin embargo, la Fiscalía Anticorrupción no ve, de momento, indicios claros y pide seguir investigando.

Investigación a Camps
En lo que se refire a la trama valenciana, Anticorrupción sí avala la tesis de Garzón e insta al TSJ de Valencia a investigar los hechos atribuidos a los aforados Francisco Camps y Ricardo Costa, consistentes en la recepción de dádivas de alguno de los imputados en el caso Gürtel. En este sentido pide que se teme declaración a ambos. En el informe remitido al Valencia, Anticorrupción asegura que el presidente de la Generalitat parece haber recibido varios trajes de la trama corrupta y también su segundo en el PP valenciano, Ricardo Costa.

Indicios contra 3 diputados
Por su parte, el TSJ de Madrid ya se declaró competente el 31 de marzo para instruir el caso Gürtel. En un auto, el tribunal apuntó que tres diputados del Partido Popular en la Asamblea de Madrid -Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch- podrían haber cometido delitos de cohecho y tráfico de influencias.

Importantes cantidades de dinero
En concreto, el TSJM cree que estos tres diputados populares podrían haber recibido "importantes cantidades de dinero en atención a sus actividades de mediación e influencia, con motivo de la adjudicación de contratos a varias empresas relacionadas con imputados en la causa seguida en dicho Juzgado Central de Instrucción".

jmgarrido@elplural.com
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El Gobierno no descarta personarse en el 'caso Gürtel'

La Abogacía tomaría esta medida en caso de que hubiera perjuicio para el Estado.

EP - Madrid - 15/04/2009 10:42

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, asegura que la Abogacía del Estado se personará en el 'caso Gürtel' si hay perjuicio para el Estado.

No obstante, De la Vega precisó que aún no se ha decidido. El magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha dado traslado a la Abogacía del Estado para que se persona en el 'caso Gürtel', en el que se investiga la presunta corrupción de una trama de empresas con administraciones gobernadas por el PP. Al ser preguntada si ya se ha adoptado una decisión sobre si el Estado se personará o no, De la Vega respondió que aún no se ha decidido.

"Es verdad que se ha dado traslado", admitió, pero añadió que aún no se ha tomado una decisión "que yo sepa" ya que, argumentó, lo tiene que analizar desde el punto de vista técnico el Abogado del Estado, "que es el que va a conocer directamente las actuaciones".

Sin embargo, quiso dejar claro que "si hay perjuicio para el Estado, el Abogado del Estado se personará y defenderá los intereses del Estado".

Sobre la fecha en la que pueda personarse, De la Vega expuso que será cuando "procesalmente tenga los datos que avalen que ese perjuicio se ha producido". Además, insistió en este sentido y pidió que no se tenga "ninguna duda" de que "el Abogado del Estado defenderá los intereses del Estado".

También explicó que se está pendiente de un informe de la Agencia Tributaria para conocer "los extremos a los que podría extenderse ese perjuicio en función de supuestos delitos de tipo fiscal y actuaremos como hemos actuado siempre en defensa de los intereses generales, de los intereses del Estado y la Abogacía del Estado lo hará en el momento procesal oportuno".

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La trama, en el juego 'Cluedo de los espías'
El fiscal pide que se interrogue a Camps
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Se buscarán más indicios contra Bárcenas

Reuters - 14/04/2009 16:52

La Fiscalía Anticorrupción dijo el martes que de momento no hay "indicios bastantes" contra el senador y tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas y el eurodiputado del PP Gerardo Galeote, y que no considera que haya que elevar la investigación judicial sobre el "caso Gürtel" ante el Tribunal Supremo.

Garzón, que ha instruido esta operación contra la corrupción en la que ha implicado a varios altos cargos 'populares', implicó a Bárcenas y Galeote en un auto de finales del mes pasado.

Anteriormente había remitido la investigación al TSJ de Madrid al ver indicios de delito contra tres diputados autonómicos del PP, Alberto López Viejo, Alfonso Bosch Tejedor y Benjamín Martín Vasco. El tribunal aceptó la competencia del caso y había pedido un informe al fiscal sobre si debía remitirse al Supremo.

Ahora el fiscal argumenta en su informe que "pese a lo expuesto en el Auto de 31/3/09 del Juzgado Central de Instrucción nº 5 (en el que Garzón implicaba a Bárcenas y Galeote), en el momento actual no pueden equipararse los indicios referidos a los tres aforados de la Comunidad Autónoma de Madrid con la de Luis Bárcenas y Gerardo Galeote".

Sin embargo, no descarta que dado que la instrucción está en una fase inicial, posteriormente pudieran aparecer otros indicios.

El fiscal también considera que no hay aforados de una comunidad autónoma que hayan cometido presuntamente delitos fuera de ella, por lo que no es necesario que intervenga el Supremo.

Además, pide al TSJ de Madrid que tome declaración a los tres diputados autonómicos madrileños del PP.

VALENCIA
que tiene aún que resolver si acepta parte de la instrucción que le remitió Garzón por la implicación de dos aforados del PP en esa comunidad, el presidente regional Francisco Camps y el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa -, el fiscal solicita también que les tome declaración.

Al mismo tiempo, considera que los hechos que el TSJ valenciano debe investigar "son exclusivamente los atribuidos a Francisco Camps Ortiz y Ricardo Costa".

"Dichos hechos consisten en la recepción de dádivas procedentes de alguno de los imputados en la presente causa sin que, en el momento presente y sin perjuicio de lo que resulte de la posterior investigación, resulten vinculados a una concreta actividad del entorno de Francisco Correa", señala.

Estas dádivas serían prendas de vestir, valoradas en 12.000 euros en el caso de Camps.
El fiscal agrega que "existe abundante documentación aún sin examinar" intervenida tanto en las sedes de Madrid como en la de Valencia, de las empresas de Francisco Correa, considerado el cerebro de la trama y que está en prisión.
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El Gobierno abre la puerta a su personación en el caso Gürtel
ELPAÍS.com / EUROPA PRESS

La vicepresidenta De la Vega afirma que la Abogacía del Estado será parte en la causa si el Estado ha sido perjudicado

Bárcenas evita una reunión con Rajoy en el Senado - 15-04-2009
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El fiscal pide que Camps declare y que se investigue más al tesorero del PP - 15-04-2009

Anticorrupción choca con Garzón y no ve claro aún que "L. B." sea Luis Bárcenas - El auto señala que hay pruebas por analizar y no descarta que llegue al Supremo

JULIO M. LÁZARO - Madrid - 15/04/2009

La Fiscalía Anticorrupción emitió ayer sendos informes para los tribunales superiores de justicia de Madrid y Valencia en los que solicita que se tome declaración a todos los aforados autonómicos de la Operación Gürtel, pero se opone a elevar aún una exposición razonada al Tribunal Supremo para que se haga cargo del proceso, al considerar que debe avanzar aún la investigación respecto al tesorero del PP, Luis Bárcenas, y el eurodiputado del mismo partido Gerardo Galeote. El juez Baltasar Garzón les acusa de haber recibido 1,3 millones y 600.000 euros, respectivamente, como sobornos de la red de Francisco Correa, contratista durante años de la mayoría de actos y viajes del PP.

Informe de la Fiscalía para el TSJ de Madrid sobre el 'caso Gürtel'
DOCUMENTO (PDF - 233,75Kb) - 14-04-2009

Informe de la Fiscalía para el TSJ de Valencia sobre el 'caso Gürtel'
DOCUMENTO (PDF - 205,51Kb) - 14-04-2009

La fiscalía responde "no" a la petición del juez para enviar ya el caso al Supremo

El fiscal insiste en profundizar la investigación respecto a Bárcenas y Galeote, aforados al Supremo, puesto que el primero es senador y el segundo eurodiputado. Anticorrupción argumenta que la causa está en sus inicios, queda abundante documentación aún por examinar y puede que a lo largo de la instrucción aparezcan datos que permitan identificar a la persona que aparece tras las iniciales "L. B." o "Luis el Cabrón". Sólo si aparecen más indicios, señala, habría que elevarlo al Supremo.

La fiscalía responde así de forma negativa al juez Baltasar Garzón, que en su auto del pasado 31 de marzo pidió un informe sobre la procedencia de elevar toda la causa al Tribunal Supremo. Anticorrupción insiste en que hay que seguir investigando y cree que los indicios contra Bárcenas y Galeote no son tan sólidos como los que se refieren a los aforados madrileños, entre ellos el ex consejero de Transportes Alberto López Viejo.

"En el estado actual, no cabe sino reiterar lo expuesto sin perjuicio de que, a lo largo de la instrucción, aún en estado inicial, aparezcan datos que permitan identificar la persona que aparece tras las iniciales L. o L. B., así como el origen de los cobros", señala Anticorrupción.
En su auto, basándose en la información de la policía, y en las declaraciones tanto del contable de la red de Correa, José Luis Izquierdo, como de una trabajadora, Felisa Jordán, Garzón señalaba sin ninguna duda a Bárcenas. De hecho, algunos apuntes contables aportados por el juez hablan de "Fra. L. Bárcenas" y "retirada por P. C. (L. Barc.?)". Igualmente, el magistrado explicó en su auto que los funcionarios policiales ratificaron en presencia judicial, que Gerardo Galeote y Luis Bárcenas fueron, "sin género de dudas, las personas a las que se refieren las anotaciones recogidas". Sin embargo, la fiscalía no está de acuerdo con Garzón y pide seguir investigando, aunque admite que aún no se ha encontrado a nadie que pueda responder a las siglas de L. B. que no sea el propio Bárcenas.

Anticorrupción sí está en sintonía con el juez en lo que se refiere al presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, y pide que se le tome declaración, a pesar de que él sigue negando cualquier implicación e incluso asegura que nunca nadie le pagó ningún traje. En un segundo informe al Tribunal Superior de Valencia, Anticorrupción asegura que Camps parece haber recibido distintas prendas de vestir de Milano y Forever Young, abonadas por el entorno de Correa, cuyo valor ascendió, respectivamente a 4.700 y 8.073,5 euros.

El fiscal considera que los hechos que deben ser investigados por el Tribunal Superior de Valencia son "exclusivamente" los atribuidos al presidente Francisco Camps y a Ricardo Costa, su mano derecha, que presuntamente también recibió regalos de trajes, por lo que solicita que se tome declaración a ambos. En cambio, los referidos a los también implicados de Valencia Víctor Campos Guinot y Rafael Betoret, deben investigarse aparte, "con el conjunto de la causa", según el fiscal.

La fiscalía explica que desde su primer informe sobre competencia ha considerado que los hechos atribuidos al presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, eran escindibles de la causa principal.

En consecuencia, si el Tribunal Superior de Valencia acepta la competencia sobre Camps, se formarían dos causas independientes.

De ahí que, según el fiscal, al tratarse de "dos causas independientes", no quepa aplicar la doctrina del Supremo invocada por Garzón según la cual, al concurrir "en la misma causa" aforados de distinta comunidad autónoma, la responsabilidad será exigible ante la Sala Penal del Tribunal Supremo.

Fuentes de la fiscalía informaron ayer de que Anticorrupción no ha hecho públicas otras diligencias de prueba, cuya práctica ha solicitado de ambos tribunales superiores, porque se refieren a personas que aún no han aparecido públicamente y no se quiere comprometer el resultado de los interrogatorios.
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Yak 42. Trillo movilizó al Estado para intentar anular el caso.

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Com a fervorós catòlic que és, no sap el ministrillo que anirà a l'infern per a tota l'Eternitat? Déu ho sap tot, Federico, i ni tu ni el PP ni Aznar ni Telemadrid no el podeu enganyar!

Jo, però, com a fervorós ateu que sóc, vull que se'l jutgi i se l'engarjoli. Confesso que cada vegada tinc més dubtes sobre la intenció -prevaricadora?- del Tribunal de jutjar només subordinats: afortunadament, s'ha vist forçat a permetre el testimoni dels forenses turcs. Que si no, ni això.
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Trillo movilizó al Estado para intentar anular el caso

El PP trató de declarar ilegal la pruebaclave tras perder las elecciones de 2004

MIGUEL GONZÁLEZ - MADRID - 15/04/2009

El juicio por las falsas identificaciones de las víctimas del accidente del Yak-42, que hoy se reanuda en la Audiencia Nacional, nunca se habría celebrado si hubieran tenido éxito las maniobras del entonces ministro de Defensa, Federico Trillo. Incluso después de perder las elecciones generales de 2004, con el Gobierno Aznar en funciones, los responsables del PP movilizaron al aparato del Estado para intentar anular la prueba clave del proceso que ahora se ventila ante los tribunales: el acta que demuestra que las autoridades turcas entregaron a la delegación del Ministerio de Defensa español, encabezada por el general Vicente Navarro, 32 cadáveres identificados y 30 sin identificar. Y que Navarro se comprometió a identificar a estos últimos en España.

Un forense turco ratifica que los cadáveres del Yak viajaron sin identificar

Federico Trillo
A FONDO

La catástrofe del Yak-42
A FONDO

Llegan a Madrid dos forenses turcos a los que el tribunal no quiere escuchar

El acta fue publicada el 2 de marzo de 2004 por EL PAÍS y El Heraldo de Aragón. A pesar de que el Ministerio de Defensa jamás había reconocido su existencia y de que Navarro aseguró no haberse traído copia del mismo, el Gobierno difundió esa misma madrugada una nota en la que calificaba el documento de "preliminar y parcial" y acusaba a los periodistas de tergiversarlo.
Ese mismo día, el número tres de Trillo, Javier Jiménez-Ugarte, remitió una carta a las familias en la que tildaba la noticia de "campaña sensacionalista y cruel hacia el dolor de los parientes de las víctimas". Y añadía: "Sin duda, responde a los momentos electorales que vive nuestro país".
Cuando Trillo se convenció de la inutilidad de negar la evidencia, inició otra estrategia: tratar de anular legalmente el acta, para impedir que pudiera presentarse ante la Justicia española, como efectivamente sucedió.

El 24 de marzo de 2004 [y no de 2003 como consta por error en la carátula] el secretario general de Política de Defensa, Jiménez-Ugarte, remitió un Fax al embajador de España en Ankara, Manuel de la Cámara, en el que le recordaba: "Sigo pendiente de los dos temas que comenté con el cónsul en Estambul: legalidad de la entrega del acta sobre identificación de cadáveres incluida en el sumario secreto sobre la investigación del accidente y normativa nacional turca que hubiese sido violada por una entrega precipitada de cadáveres insuficientemente identificados por no haberse procedido a las pruebas de ADN".

Un informe del embajador De la Cámara, en poder de EL PAÍS, revela que, en marzo de 2004, consultó efectivamente al Ministerio de Justicia turco la legalidad de la entrega del acta, que había realizado el fiscal de Maçka, a la letrada Belkis Baysal, representante en Turquía de las familias españolas.

"El Ministerio de Justicia turco manifestó que consideraba válida la entrega en aplicación de la ley de Procedimiento Criminal de Turquía. Afirmaba que los que tienen derecho a estar presentes en el procedimiento de examen de cadáveres tienen derecho a obtener una copia de las actas", explica el informe.

La Embajada no se contentó con esa respuesta. Contrató a un despacho de abogados, Oz & Oz, (el documento no detalla el coste), según el cual "la entrega de copias de las actas a la abogada Baysal fue irregular", pues en Turquía no había ningún procedimiento penal abierto.

El asunto lo zanjó la Asesoría Jurídica del Ministerio de Defensa, que en un informe explicó que, "aunque la obtención de los documentos hubiera sido irregular [en Turquía], ello no afectaba a su validez en posibles procedimientos judiciales [en España]". Es decir, el acta no podía anularse como prueba ante los tribunales españoles, por lo que toda la maniobra puesta en marcha carecía de interés.

A la vista de este chasco, Trillo buscó otra estrategia: echarle la culpa a los forenses turcos. La Embajada en Ankara encargó otro informe al bufete Oz & Oz (de nuevo se ignora la minuta) que subrayaba el incumplimiento del Acuerdo sobre Traslado de Cadáveres, que exige un salvoconducto mortuorio. No obstante, el mismo informe advertía de que los turcos habían cedido, a petición española, la responsabilidad sobre la custodia y traslado de los cadáveres. Por tanto, la culpa no podía ser suya.

Jiménez-Ugarte viajó a Turquía el 9 de marzo y se reunió con el jefe del Instituto de Toxicología de Estambul, Keramettin Kurt, a quien intentó convencer de que los forenses turcos asumiesen la responsabilidad de las 30 identificaciones erróneas. Se negó de plano.

Dos de estos forenses -que el día del siniestro se trasladaron desde Estambul a Trabzon para dirigir las autopsias-, Bülent Sam y Omer Muslumanoglu, llegaron anoche a Madrid atendiendo a la demanda de la asociación que agrupa a la mayoría de las familias de las víctimas del siniestro. Su esperanza es que el tribunal, que preside el magistrado Javier Pérez Bermúdez, cambie de criterio y les permita finalmente declarar.

En varias entrevistas, estos forenses han revelado que se comunicaban con Navarro en inglés, que éste era plenamente consciente de que se llevaba 30 cadáveres sin identificar y que les confesó que tenía prisa porque se preparaba una ceremonia militar en Madrid.
El tribunal rechazó estos testimonios por considerarlos innecesarios y sólo admitió los de Fátima Mukaddes, que cotejó muestras de ADN en el laboratorio de Estambul; y de dos de los forenses de Trabzon, Mustafa Gündüz y Bülent Savran, quienes según sus colegas turcos tuvieron un papel menos relevante. Está previsto que los tres declaren hoy por videoconferencia.
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'Prometieron acabar de identificarlos en España'

La Audiencia Nacional admite el testimonio de dos forenses turcos, que dicen que los responsables militares “insistieron en llevarse (los cadáveres) sin identificar porque tenían que llegar al funeral”

El juez acepta la declaración de dos médicos locales, invitados por las familias, que hicieron las autopsias.- "Querían firmar el acta cuanto antes y salir para llegar al funeral", declara uno de los especialistas

ELPAÍS.com - Madrid - 15/04/2009

El presidente del tribunal que juzga las identificaciones erróneas del accidente del Yak 42, Javier Gómez Bermúdez, ha admitido la declaración de los forenses turcos Bülent Sam y Omer Muslumanoglu, que participaron en la identificación de los 62 militares fallecidos y que mantienen que las autoridades españolas se llevaron los cuerpos sabiendo que 30 de ellos no pudieron ser reconocidos. Ambos aterrizaron anoche en Madrid atendiendo a la demanda de la asociación que agrupa a la mayoría de las víctimas del siniestro. El magistrado desestimó su presencia, como solicitaba la fiscalía y las acusaciones, el pasado 31 de marzo, pero hoy ha reconsiderado su decisión. "Se pueden proponer nuevas pruebas. Las defensas no pueden declararse sorprendidas porque sabían que las acusaciones proponían a estas personas", ha explicado Gómez Bermúdez tras la nueva petición del fiscal.

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"Éramos un equipo de cuatro médicos forenses que dirigía yo y en todo momento estaban presentes los militares españoles", ha afirmado ante el juez Bülent Sam, el primero en comparecer. "Hubo 30 cadáveres que no pudimos identificar. Les dijimos que había que hacer el test de ADN pero los responsables españoles insistieron en llevárselos incluso sin identificar porque aseguraban que tenían que llegar al funeral. Prometieron que terminarían el trabajo de identificación en España y firmaron el acta". Bülent Sam ha confirmado que advirtieron a la delegación española de que tendrían que desplazarse familiares directos para efectuar pruebas biológicas pero respondieron que no podían esperar. Este testimonio contrasta con el que esgrimió el primer día del juicio el general Vicente Navarro, que atribuyó los errores a las autoridades turcas durante "el trasvase" de las bolsas con los cuerpos.

Presencia de traductor
En varias entrevistas, los forenses turcos han revelado que se comunicaban con el general Vicente Navarro en inglés. En su declaración ante el tribunal, Navarro aseguró que firmó sin saber el contenido del acta porque estaba escrita en turco. Pero Bülent Sam ha vuelto hoy a confirmar su versión ante el juez. "Nos comunicábamos en inglés y había traductor; se leyó el acta y no pusieron objeción; querían firmar cuanto antes y salir porque el avión estaba esperándoles". Preguntado por si el general se encontraba en condiciones cuando dirigía los trabajos, después de que el forense haya sugerido en otras ocasiones que estaba borracho, hoy se ha vuelto a ratificar: "El general Navarro olía a alcohol, eso lo vio todo el equipo".

El forense ha asegurado además que el acta fue elaborada conjuntamente con el propio Navarro y con el teniente general José Antonio Beltrán, comisionado por el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, como jefe de la delegación española. Tras la ronda de preguntas de la acusación ha llegado el turno de la defensa del general Navarro y un familiar ha sido expulsado de la sala por increpar al letrado, al que ha llamado "impresentable", cuando intentaba cuestionar las tareas de los médicos turcos. El juez Gómez Bermúdez ha interrumpido constantemente algunas de las preguntas de la defensa por considerarlas capciosas. "¿Por qué no se dio un certificado de defunción a los españoles?", ha interrogado el abogado. "Es responsabilidad de los fiscales de Turquía, habría que preguntar a un fiscal", ha respondido Bülent Sam.

"El objetivo de nuestra visita es solidarizarnos con los militares fallecidos en el accidente del Yak-42 en Turquía y prestar declaración si el juez nos invita a hacerlo", explicaron los forenses a su llegada a Madrid. "A ellos les debemos que se recuperaran los cadáveres; sólo estos señores son capaces de poner la verdad y la luz", ha asegurado esta mañana en la Cadena Ser el presidente de la asociación de familiares de víctimas, Miguel Ángel Sencianes.

Intento de anulación del acta
El presidente del tribunal había negado también la petición realizada por los familiares de las víctimas de que declararan el ex ministro Trillo y el ex presidente José María Aznar. Trillo movilizó al Estado para intentar anular la principal prueba del proceso, el acta que Turquía entregó a las autoridades españolas en el que se indicaba que había 30 cadáveres sin identificar. Defensa trató de declarar ilegal este documento y ante la imposibilidad de hacerlo, posteriormente trasladó la culpa de los errores a los forenses turcos.

Estaba previsto que hoy declararan además por videoconferencia dos de los forenses de Trabzon, Mustafa Günduz y Bület Savran, quienes según sus colegas turcos tuvieron un papel menos relevante. Pero el juez no ha aceptado la declaración, pese a que uno de ellos estaba dispuesto a hacerlo, al no contar con la autorización de Turquía.

Tras reanudarse hoy el juicio, la prueba documental se practicará los días 20, 21 y 22 de abril, y después se dictará el visto para sentencia. El fiscal Fernando Burgos pide cinco años de prisión para el general Navarro y cuatro años y medio para el comandante médico José Ramírez y el capitán médico Miguel Sáez, al acusarles de un delito continuado de falsedad en documento oficial.
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"Prometieron que terminarían las identificaciones en España"

El juez admite el testimonio de dos forenses turcos que realizaron las autopsias en la morgue a la que fueron traslados los fallecidos

Uno de los forenses ha señalado que el general les "prometió" hacer pruebas de ADN en España y que no podían esperar a los resultados

CADENA SER/ AGENCIAS 15-04-2009

El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga las identificaciones erróneas de 30 de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, que se produjo el 26 de mayo de 2003, ha aceptado los testimonios de los forenses turcos Bülent Sam y Ömer Müslümanoglu, que realizaron las autopsias en la morgue de Trabzon, Turquía, a la que fueron trasladados los cuerpos de los fallecidos tras el accidente y que se encuentran desde ayer en Madrid.

El juez Bermúdez admite que se escuche a los forenses turcos

VNEWS - 15-04-2009

La Audiencia Nacional ha aceptado que declaren los dos forenses turcos traídos por las familias de los militares fallecidos en el Yak-42, y cuyas comparecencias habían sido rechazadas en dos ocasiones anteriores. El tribunal que juzga las identificaciones erróneas de 30 de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, aceptó en la sesión de hoy, la séptima de la vista oral, los testimonios de los forenses turcos Bülent Sam y Ömer Müslümanoglu, que realizaron las autopsias en la morgue de Trabzon (Turquía) y que se encuentran desde ayer en Madrid.

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El forense turco Bülent Sam, que participó en las autopsias que se realizaron a los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42, ha asegurado en la Audiencia Nacional que el general Vicente Navarro y su equipo "insistió en llevarse" los 30 cadáveres que se encontraban sin identificar porque "habían dicho que tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España".

Sam, que está declarando como testigo en la séptima sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por la identificación errónea de 30 de los 62 fallecidos, ha señalado que, al adoptar esta decisión, el general español "prometió" a las autoridades turcas que los trabajos de identificación que faltaban por hacer se llevarían a cabo "en España".

Tras este compromiso, según el relato del forense, las autoridades de la Fiscalía turca firmaron con el teniente general Beltrán y el general Navarro el acta de entrega de los cadáveres, en el que constaba explícitamente que 30 de los cuerpos no habían sido identificados.
Según explicó, los trabajos de reconocimiento se realizaron a partir de signos externos como los elementos de graduación que los militares tenían en el uniforme o los anillos y las cadenas que portaban. A su finalización, en la medianoche de 27 al 28 de mayo, "había 30 cadáveres que no pudieron ser identificados", por lo que los forenses turcos propusieron y llevaron a cabo la toma de muestras para hacer pruebas de ADN.

Sin embargo, Sam explicó que las autoridades españolas les dijeron que "no podían esperar los resultados" de estos trabajos, que se habrían dilatado en el tiempo porque precisaban del cotejo de muestras de los fallecidos con los de sus familiares. "Les dijimos que sólo de este modo se podía llevar a cabo la identificación de todos los cadáveres", señaló.

Contradice al general Navarro
El compareciente, miembro de Instituto Forense de Estambul, detalló con la ayuda de un traductor de español y turco cómo se produjeron las autopsias de los cadáveres en la morgue de Turquía a la que se trasladaron los cadáveres, en la que, según dijo, estuvieron presentes en todo momento "los militares españoles y gente del Ministerio de Defensa".

Este testimonio contrasta con el que aportó el primer día del juicio el general Navarro, que atribuyó la responsabilidad de los posibles errores a las autoridades turcas, a las que culpó de haber podido cometer "errores" en la entrega de los cuerpos porque "hubo mucho trasvase de bolsas".

El grupo que llevó a cabo las autopsias estaba formado por cuatro médicos y patólogos y actuaba bajo la dirección del propio Sam, que detalló que todas las labores se realizaron "en presencia de militares españoles". "Hemos tomado las decisiones conjuntamente", dijo. "Tenian prisa. Había que llegar al funeral de Estado que estaba programado. Insistían en llevarlo aún sin identificar. Prometieron que terminarían el trabajo de identificación en España", ha señalado

El juez Bermúdez cambia de opinión
La resolución del tribunal, que había rechazado estas declaraciones en otras dos ocasiones anteriores, se produce después de que la Embajada de Turquía en España remitiera un fax a la Audiencia Nacional en el que le advertía de la imposibilidad legal de que dos de los tres forenses cuyo testimonio sí había sido aceptado comparecieran por videoconferencia desde las oficinas comerciales de la Embajada española.

La decisión fue recibida con aplausos por parte de las familias de las víctimas, lo que les valió el reproche del presidente de la Sala, Javier Gómez Bermúdez, que les pidió que se mantuvieran en silencio. "Entiendo los sentimientos pero hay otras personas están sufriendo otra parte del proceso", les dijo.

El testimonio de los forenses también fue solicitado por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y las acusaciones particulares que representan a las víctimas del accidente del Yak-42, aprovechando su presencia en la sede de la Audiencia Nacional.

"Mejora la prueba"
El fiscal, Fernando Burgos, justificó estos testimonios indicando que permitiría "sustituir las declaraciones de los que no se desplazan" y "cumplen la función testifical que ya había admitido el tribunal e incluso la mejora porque no son superiores o directores del equipo, sino los sujetos forenses que realizaron materialmente las operaciones".

En los mismos términos se manifestó el abogado de la Asociación de Familias Afectadas por la Catástrofe del Yak-42, Leopoldo Gay, que consideró los testimonios necesarios "para poder tener un juicio donde se pueda establecer la contradicción".

La defensa del principal acusado, el general Vicente Navarro, pidió que se rechacen las comparecencias porque el tribunal ya las desestimó en otras dos ocasiones y porque uno de los forenses señaló que su cliente "estaba en coma etílico", lo que, a su juicio, pone en cuestión su objetividad.

En relación con los tres testigos cuyo testimonio estaba previsto para hoy -los miembros de la Institución Forense de Trabzon (Turquía) Mustafá Gündüz y Bülent Sabrán, que intervinieron en las autopsias a que fueron sometidos los cadáveres de los militares españoles; y la responsable del Instituto de Toxicología de Estambul, Fátima Mukaddes, propuso que se hagan mediante una comisión rogatoria.

"Los militares españoles han mentido en el juicio"
En declaraciones en exclusiva al programa Hora 25 de la Cadena Ser,el pasado día dos de abril, el médico forense que se encargó de las labores de identificación del Yak-42, Bulent Sam, acusó a los militares españoles juzgados por este caso de mentir durante el juicio. Sam señaló que la responsabilidad de la mala identificación de los cadáveres es del ejército español porque ellos sabían que de los 62 militares muertos, 30 estaban sin identificar.

"Había un traductor y yo hablaba en inglés con el General Vicente Navarro que habla un inglés perfecto", asegura el forense turco. Ellos sabían que estaban firmando un documento en el que se detallaba que faltaban por identificar 30 cadáveres.

Según las declaraciones del forense turco, el ejército español solo realizó pruebas externas porque según el general Vicente Navarro "no había tiempo para realizar todas las autopsias porque había prisa por repatriar los cadáveres para celebrar una ceremonia militar en Madrid". Según Sam, el general Navarro les aseguró que los "no identificados serian identificados en España".

Bulent Sam confirmó a la Cadena Ser que conservan muestras de ADN "porque son las pruebas de su inocencia". El forense ha añadido que "normalmente conservamos las muestras durante cinco años y en casos especiales como este las conservamos al menos durante 10 años".
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El PP insiste en respaldar a Trillo
Audio: Entrevista en la SER a uno de los forenses

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"Insistían en llevarse los cuerpos sin identificar"

Navarro insisitió en que tenían que llevarse los cadáveres sin identificar para llegar al funeral.

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Forenses turcos culpan a España

Denuncian que el equipo de Trillo les pidió que asumieran los fallos en las identificaciones.

MIGUEL Á. MARFULL / AGENCIAS - MADRID - 15/04/2009 00:10

"Traen la verdad en sus maletas", según los familiares de las víctimas del Yak 42. Los forenses Bülent Sam y Omer Müslümanoglu, llegaron anoche a Madrid desde Estambul para apoyar a los familiares de los 62 militares fallecidos en el accidente de Turquía. "Queremos solidarizarnos con ellos y, si se nos invita a declarar, aportar nuestro testimonio", aseguraron nada más descender del avión.

Su verdad, sin embargo, no cruzará hoy las puertas de la Audiencia Nacional cuando se reanuden las declaraciones en el juicio por los errores en la identificación en el accidente del Yak 42, ocurrido el 26 de mayo de 2003. El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga las identificaciones erróneas de 30 de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, que se produjo el 26 de mayo de 2003, aceptó hoy los testimonios de los forenses turcos Bülent Sam y Ömer Müslümanoglu, que realizaron las autopsias en la morgue de Trabzon (Turquía) a la que fueron trasladados los cuerpos de los fallecidos tras el accidente y que se encuentran desde ayer en Madrid.

Tanto el fiscal como las acusaciones habían solicitado su declaración, pero el juez había desestimado esta posibilidad. Los familiares que recibieron anoche a los dos forenses eran pesimistas. La posibilidad real de que puedan declarar "apenas es de cero entre mil", admitía uno de ellos. La decisión fue recibida con aplausos por parte de las familias de las víctimas, lo que les valió el reproche del presidente de la Sala, Javier Gómez Bermúdez, que les pidió que se mantuvieran en silencio. "Entiendo los sentimientos pero hay otras personas están sufriendo otra parte del proceso", les dijo.

"La última esperanza"
Su testimonio, sin embargo, resulta clave para los familiares. "Son nuestra última esperanza", reconocía Granada Ripollés, hermana de un comandante fallecido en el siniestro. Estos dos funcionarios turcos trabajaron sobre el terreno en la identificación de los restos de las víctimas del Yak 42 y defienden el rigor con el que realizaron sus análisis. "No cometimos ningún error, hicimos bien nuestro trabajo", asegura Müslümanoglu.

"Entregamos 30 cadáveres sin identificar porque se los quisieron llevar así"

Este forense denunció ayer que las autoridades españolas sabían que había 30 víctimas pendientes de que se confirmara su identidad cuando fueron repatriadas. La responsabilidad, a su juicio, es únicamente de las autoridades españolas que operaban sobre el terreno del accidente. "Entregamos 30 cadáveres sin identificar porque se los quisieron llevar así. Nos dijeron que ellos asumían la responsabilidad de identificar esos cuerpos", recuerda este funcionario.

Quienes les trasladaron esa exigencia fueron las autoridades españolas, el Ministerio de Defensa dirigido por Federico Trillo y representado en el lugar del accidente por el general Navarro, que asegura que firmó el acta de recepción de los restos sin conocer su contenido porque estaba en turco, según aseguró en el juicio. Un año después, los forenses turcos conocieron la cadena de errores que ha sentado ahora a tres militares en el banquillo.

Presiones desde España
Los dos técnicos se exculpan de los errores en la identificación de las víctimas. "No fuimos nosotros, todo ocurrió después de que hiciéramos nuestro trabajo", defiende Sam. Ambos admiten, además, que recibieron presiones por parte de las autoridades españolas para cargar con la responsabilidad de los errores. "No nos dijeron que teníamos que asumir los errores a nosotros, pero sí a nuestros jefes", afirma sin aclarar quién ejerció esa presión.

"Quien hizo algo por nuestros muertos y por nosotros fueron ellos. Si alguien puede decir la verdad, son ellos", asegura Miguel Angel Sencianes, hermano de un sargento fallecido en el accidente de Turquía y presidente de la asociación que agrupa a las familias de los militares del Yak 42. "Queremos que nuestros 62 vean esa verdad y esa declaración durante el juicio", explica Sencianes.

"Quien hizo algo por nuestros muertos y por nosotros fueron ellos"

Esta palabra, verdad, fue la más empleada anoche por los familiares de las víctimas. "Han venido por sus propia iniciativa. Saben que el general Navarro está diciendo mentiras y quieren pedir al juez que les escuche. Si no accede, el juicio no va a estar completo", denunciaba anoche Ripollés.
La vista por las identificaciones erróneas del Yak-42 se reanuda hoy con los testimonios de los forenses de Trabzon Mustafá Gündüz y Bülent Sabrán, que participaron en las labores de recogida y reconocimiento de los cadáveres.

Fuentes jurídicas señalaron que previsiblemente sólo declarará Gündüz a través de una conexión por videoconferencia. La vista oral se aplazó el pasado 31 de marzo porque problemas técnicos impidieron declarar a estos testigos.


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El forense turco del Yak-42 refuta ante el juez la declaración del principal inculpado
“Prometieron que terminarían el trabajo de identificación de los cadáveres en España”

“Nos dijeron que acarreaban con la responsabilidad de los 30 cadáveres que estaban sin identificar”

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dilluns, 13 d’abril de 2009

La infame mentira del Yak 42. Cuatro.

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El Gobierno estudia personarse en la trama corrupta ligada al PP
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León de la Riva, muy cercano a Aznar, se jactaba de su amistad con el empresario leonés
El alcalde de Valladolid dio concesiones millonarias al imputado en la trama Gürtel Ulibarri

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Como en Madrid y Valencia, el Tribunal Superior de Justicia Balear tiene tintes conservadores
Jueces cercanos al PP juzgarán los casos de corrupción en Baleares
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diumenge, 12 d’abril de 2009

Los familiares de las víctimas del Yak-42 exigen la presencia en el juicio de los forenses turcos.

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El general Navarro mintió y "estaba muy borracho"

Los familiares de las víctimas del Yak-42 exigen la presencia en el juicio de los forenses turcos

EL PLURAL.COM

El presidente de la Asociación de Familias de las víctimas del Yak 42, Miguel Ángel Sencianes, ha criticado en la Ser al presidente del Tribunal que lleva el caso, Javier Gómez Bermúdez, por su decisión de no citar como testigos a los forenses turcos que participaron en la identificación de los cadáveres de los militares españoles, después de salir a la luz nuevos datos que revelan que el general Vicente Navarro ha mentido en sus declaraciones y que “estaba muy borracho”.

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“Nos dijeron que acarreaban con la responsabilidad de los 30 cadáveres que estaban sin identificar”

El Mundo publica hoy que datos relevantes para la investigación serán desaprovechados por la decisión del juez, como la afirmación de los especialistas turcos de que avisaron al general Vicente Navarro de que 30 de los 62 cuerpos seguían sin ser identificados cuando partieron hacia Madrid.

30 cadáveres no habían sido identificados
Según la entrevista realizada a los forenses (Bulënt Sam, Ömer Müslümanoglu y Fatih Akyüz), fue imposible determinar quiénes eran los 30 cadáveres porque estaban carbonizados, según constaba en un informe escrito por el fiscal de Trabzon, entregado a los responsables españoles encargados de la repatriación, quienes aceptaron, en una Declaración de Investigación e Identificación de Víctimas, fechada el 28 de mayo de 2003, que los cuerpos sin reconocer eran soldados españoles, por sus botas, anillos y uniformes, y pidieron a las autoridades turcas que les entregaran los cuerpos para hacerse ellos cargo.

"No se acuerda porque estaba muy borracho"
Los forenses han afirmado que no son ciertas las declaraciones hechas por el general Vicente Navarro de que firmó el documento sin entender lo que estaba firmando, y que él no era consciente de que faltasen por hacer las identificaciones de esos cuerpos, ya que en ese momento había un traductor presente, que “tradujo palabra por palabra” el informe de las autoridades turcas, además, que se entendían muy bien con él en inglés, pero “no se acuerda porque estaba muy borracho”, confesó uno de los forenses.
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ENTREVISTA Hablan los peritos turcos del Yak-42
Los forenses turcos acusan: 'El general Navarro iba borracho'

Los forenses turcos que participaron en la identificación de los 62 cadáveres del Yak-42 se defienden. No les dejan participar en el juicio.

Carla de la Vega Estambul. Actualizado domingo 12/04/2009 06:19 horas

Ellos fueron los forenses que hicieron las identificaciones y las autopsias de los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yakovlev-42. El avión en el que regresaban, el 26 de mayo de 2003, de Afganistán a España, se estrelló en Trebisonda (este de Turquía). Los cuatro especialistas a los que llamaron para desenmarañar 62 identidades en aquel amasijo de hierros, cuerpos y humo trabajaban en el Consejo de Medicina Forense de Estambul y tienen muchas cosas que decir. Sorprendentemente, ninguno declarará en el juicio que se celebra en España.

Si el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, hubiese accedido a la petición de la acusación particular, habría sabido que los forenses avisaron al general Vicente Navarro de que 30 de los 62 cuerpos seguían sin ser identificados cuando partieron hacia Madrid.

Crónica habla con Fátima Mukaddes y dos de los cuatro forenses que tendrían que haber sido llamados a declarar -Bulënt Sam y Ömer Müslümanoglu-. El tercero, Fatih Akyüz, respalda esta versión y posa para la foto pero no puede permanecer durante la entrevista.El cuarto, Hüseym Afsin, ya no trabaja en el centro.

-¿Son ustedes los culpables de que 30 de los 62 cuerpos fueran mal identificados?
-Sam (S): En absoluto. Nosotros identificamos 32 cuerpos gracias a los efectos personales que portaban, a sus uniformes y a las placas que llevan los militares en el cuello.
-Müslümanoglu (M): Fue imposible determinar quiénes eran los otros cadáveres porque estaban carbonizados. Así consta en el informe escrito por el fiscal de Trabzon [muestra a Crónica un documento oficial llamado Declaración de Investigación e Identificación de Víctimas y fechado el 28 de mayo de 2003, día de la repatriación].En él, el Ejército español reconoce que los cuerpos sin identificar eran soldados españoles, por sus botas, anillos y uniformes, y piden que les entreguemos los cuerpos. Ellos, a su vez, garantizan que se los darán a sus familias. Se hicieron responsables de las víctimas no reconocidas.

-Pero el general Navarro dice que firmó ese documento sin entender lo que estaba firmando, que él no era consciente de que faltasen por hacer las identificaciones de esos cuerpos.
-M: Había un traductor, A. Jean Pierre [en el documento del fiscal de Trabzon aparece citado]. Tradujo palabra por palabra en alto y el general Navarro escuchó. Todos estaban de acuerdo cuando se firmó el documento. ¿Puedes creer que un general del Ejército español firme algo sin leerlo, sin saber lo que ponía? Yo no.
-S: No es verdad que no supiera lo que firmaba. Navarro, además, hablaba muy bien inglés y nosotros le habíamos dicho lo que ponía.
-M: Hablamos con él en inglés sobre el accidente. Incluso, durante los descansos, hablamos sobre el jugador de fútbol turco, Nihat Kahveçi, que juega en España. Si no recuerdo mal, me dijo que era un gran seguidor del Real Madrid. Todos los soldados españoles hablaban inglés muy bien.
-S: Creo que no se acuerda porque estaba muy borracho.

Lea la noticia íntegra en EL MUNDO
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Nuevo juicio al 23-F.

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Nuevo juicio al 23-F

Javier Cercas aborda en su próximo libro, 'Anatomía de un instante', la noche más larga de la transición española

JESÚS RUIZ MANTILLA 12/04/2009

¿Qué paso aquella noche? ¿Qué papel desempeñó realmente el Rey? ¿Y Suárez? ¿Y los militares? Tal como hiciera con la Guerra Civil en 'Soldados de Salamina', Javier Cercas aborda en su próximo libro la noche más larga de la transición. Un relectura valiente, polémica y sin prejuicios. Éstas son sus conclusiones y el recuerdo de los hechos con varios protagonistas.

Ese hombre solo, recostado con aparente tranquilidad en su escaño, puede que contemple la escena consciente de su gesto y puede que no. Un puñado de guardias civiles, pistola en mano, con un personaje al frente llamado Tejero, ha entrado en el Congreso para secuestrar la democracia y, casi sin mediar palabra, ha comenzado a disparar. Quizá él no se ha tirado al suelo, como casi todos, porque no tiene nada que perder. Porque ha sido abandonado por todos. Desde varios de sus colaboradores hasta el Rey, que no se inmutó cuando le presentó su dimisión. Quizá no ha capitulado porque al defender la dignidad de su cargo de presidente del Gobierno, todo el país, a partir de ese instante y pese a que en los días previos ha querido quemarlo en la hoguera, lo juzgará como un héroe.

"Es cierto que el Rey paró el golpe. Y a él debemos agradecerle su reacción esa noche. Pero es igual de cierto que sus indiscreciones y su deseo de acabar con Suárez lo facilitaron" , dice Cercas

"Esa noche coincidieron dos golpes. El de Armada y el de Tejero y su inspirador, Milans del Bosch, con intenciones más cruentas"

Ese hombre, entre sombrío y decidido, desconcierta con la mirada, como en un duelo, la actitud de aquellos bárbaros uniformados que se han alzado en la tribuna de oradores con la dialéctica del ¡Se sienten, coño! y las ametralladoras. Pero no ha sido el único que ha permanecido sentado mientras tronaban los disparos. También lo han hecho su vicepresidente, el general Gutiérrez Mellado, y otro diputado, Santiago Carrillo, secretario general del PCE. Acaso las únicas dos personas que permanecieron junto a él hasta el final. Más que nunca en ese momento, cuando faltaban minutos para que lo dejara todo -se votaba la investidura de su sustituto, Leopoldo Calvo Sotelo-, pero él mismo no podía humillar esa encarnación de la soberanía popular metiéndose debajo de los bancos. Ya se habían ocupado de abaratar sus logros todos los demás conspirando en su contra. Desde el Ejército hasta la oposición, de la prensa a su propio partido, Unión de Centro Democrático (UCD), con varios de sus ministros incluidos. Por no hablar del mismo Rey, que durante meses había estado clamando a quien quisiera escucharle para que se lo quitaran de encima, según se desprende del último libro de Javier Cercas, Anatomía de un instante (Mondadori).

Pero ni aun así piensa tirarse al suelo. De esa forma, no. Bajo las amenazas del pistoletazo, no. Por la fuerza, no. "Porque no me daba la gana", decía en una entrevista posterior. Para chulo él, listillo de Ávila, arribista en las postrimerías del franquismo y encantador de serpientes; guapetón, yerno perfecto para las suegras de toda España, tipo temerario y decidido. El mismo que hace días ha soportado la humillación de don Juan Carlos en La Zarzuela cuando aceptó sin rechistar su dimisión; el mismo que ha debido pasar el trago de aguantar cómo en su despacho, sin mirarle, sin pedirle que se lo pensara, sin hacer un gesto para frenar su decisión, el Monarca, sencillamente, ha llamado a su secretario y le ha dicho: Sabino, éste se va. Él, que hacía cinco años había confiado casi a ciegas en su instinto y su talento político para aniquilar el régimen y construir sobre sus ruinas una duradera monarquía parlamentaria que consolidase de nuevo a su dinastía...

El significado de ese momento ha dado pie a Javier Cercas para revisar los acontecimeintos que rodearon el 23-F en su nuevo libro. Sabe que va a dar que hablar porque se trata de una relectura generacional, distante, cruda y desprejuiciada de los hechos. La visión de una dinámica perversa y enloquecida que llevó al país hacia aquella tremenda equivocación. Un error que a punto estuvo de tirar abajo la todavía balbuceante democracia.

Fue una noche tensa. Horas con líneas de teléfonos al rojo vivo. Se jugaba una partida de póquer en los despachos, la calle y los cuarteles. Pero aquel precipicio estuvo en el ambiente durante meses. Era un clamor el descontento de los militares por la España de las autonomías, las cruentas campañas de ETA, la situación económica, la legalización del PCE y las reformas del Ejército. "Aunque éste no fue un golpe propiciado sólo por el descontento de los militares", afirma mientras toma un café Javier Calderón, que entonces era hombre fuerte del CESID y años después escribió el libro Algo más que el 23-F, con su compañero Florentino Ruiz Platero.

Contra todo eso, el propio Suárez se encontraba impotente, acorralado, inerme. No hacía nada. Su actitud de encierro y resquemor alentaba a conspirar contra él a todos los niveles. La posibilidad de un Gobierno de concentración presidido por un general como Alfonso Armada no era una quimera para algunos, sobre todo para el propio Armada, hombre de ambición desmedida que se movía como una serpiente a todos los niveles. Ni siquiera era una locura para los propios socialistas que, en teoría, formarían parte de él y del que estaban prevenidos en una reunión que mantuvieron Armada y Enrique Múgica, número tres del PSOE, según relata Cercas en el libro.

"Claro que se sabía aquello. A mí me lo comentó el propio Rodríguez Sahagún, entonces ministro de Defensa. Era su principal preocupación", asegura Alberto Oliart, que después del golpe ocupó también ese puesto y se encargó del juicio a los conspiradores. "Pero", como comenta el propio Santiago Carrillo ahora, tranquilamente, fumándose un cigarrillo a sus 94 años en su casa, "una vez trasladas el poder a un militar, sabes que no va a dejarlo nunca".

Aquello era una locura visto con distancia, pero no en mitad del meollo. La desgracia de Armada fue que esa noche coincidieron, por lo menos, dos golpes. El suyo, que le alzaría tras una increíble cadena de conspiraciones al poder más o menos por las buenas, y el de Tejero y su inspirador, Jaime Milans del Bosch, que tenían intenciones más cruentas. De hecho, el último había sacado los tanques por las calles de Valencia mientras el resto de mandos dudaban qué hacer, mostraban su lealtad a la Corona o esperaban órdenes no saben de quién.

La incapacidad de Armada de convencer a Tejero aquella misma noche para que le diera el mando e implantara la solución ansiada por él con un Gobierno de concentración lo echó todo por la borda. Según Carrillo, "Tejero montó el golpe, y Tejero se lo cargó". Aquel hombre básico no podía consentir que después de habérsela jugado, Armada le ofreciera una salida digna en Portugal para él y para sus hombres y se diera entrada en ese futuro Gobierno a políticos socialistas, incluso comunistas. Ni la conversación telefónica de Tejero con Milans del Bosch en presencia de Armada, como relata Cercas, consiguió que diera su brazo a torcer. Ahí terminó todo.

¿Improvisación? ¿Ninguna planificación clara? Todo junto quizá. "Fracasó porque fue una auténtica chapuza", comenta Calderón. Una chapuza que, pese a todo, "estuvo a punto de salir; eso es lo preocupante", cree Cercas. Y una chapuza que precipitó la dimisión de Suárez...
De esa conversación en el Congreso de los Diputados hay testigos, pero no queda rastro. Cercas ha estado buscando las grabaciones que existen por varios sitios. Para llegar hasta ese desenlace ocurren muchas cosas. Primero, lo que él describe como la placenta del golpe.

La entrada de los guardias en el hemiciclo fue el resultado en parte de aquella confabulación universal que se desarrolló contra Suárez a partir de 1980. "Las operaciones políticas fueron el contexto que propició la operación militar. La placenta del golpe, pero no el golpe. El matiz es capital para entenderlo", escribe Cercas.

En ese estado de ánimo conspirativo se encontraban todos: los partidos políticos, la prensa y el Ejército, que en aquella época era, asegura Alberto Oliart, "completamente franquista". Suárez era el gran Satán. Para todos. Incluido el Rey, que le echaba la culpa de la situación. Éste es uno de los puntos más polémicos del libro. "Como casi toda la clase política, en los meses previos al 23 de febrero el rey se comportó de forma como mínimo imprudente y -porque para los militares él no era sólo el jefe del estado, sino también el jefe del ejército y el heredero de Franco-, mucho más que la de la clase política su imprudencia dio alas a los partidarios del golpe. Pero el 23 de febrero fue el rey quien se las cortó". Eso escribe el autor. Y ahora puntualiza para El País Semanal: "Sí, es cierto que el Rey paró el golpe. Y a él, ante todo, debemos agradecerle su reacción aquella noche, pero es igual de cierto que sus indiscreciones y su deseo de acabar con Suárez también lo facilitaron", sostiene Cercas. Una afirmación que tiñe de luz y sombra el papel del Monarca. Una de las tesis fundamentales.

Esas supuestas indiscreciones, sin duda, empujaron a Armada a lanzarse hacia la aventura. El general había sido tutor de don Juan Carlos desde la adolescencia. Su relación siempre fue especial. ¿Debió escoger el Rey otras personas con las que desfogarse por aquel entonces? Sin duda, sí. Más, a juzgar por la manera de ser de un hombre como Armada. Sinuoso y "con una enorme ambición, según me han contado quienes fueron compañeros suyos y le conocieron a fondo", afirma Oliart. "Era una de esas personas que confunden su ideología con la verdad absoluta, como buen miembro del Opus", afirma Javier Calderón. Para muestra, el teniente general hoy retirado recuerda una frase que le dijo Gutiérrez Mellado a Armada con ocasión de alguna de esas apocalípticas conversaciones que mantuvieron en la transición: "Alfonso, tú eres uno de esos exaltados que, con tal de salvar al Rey, te cargas la monarquía".

Su papel fue extraño y huidizo, como el de una auténtica culebra, en la gestación del golpe. Pero hoy nadie duda de que el conocido como Elefante Blanco, aquella autoridad que iba a presentarse en el Congreso después del asalto, era él. Lo supo Suárez, lo sostiene Cercas, lo contaron los periodistas José Luis Barbería y Joaquín Prieto en su larga investigación titulada El enigma del elefante, todavía hoy de referencia. Lo afirma sin ningún género de dudas Carrillo. "A Suárez nunca le gustó la idea de Rodríguez Sahagún de nombrarle segundo jefe del Estado Mayor en los meses previos al golpe. Es más, se lo reprochó delante de mí y del Rey en una reunión posterior en La Zarzuela", comenta el ex líder comunista.

Durante meses, Armada fue inoculando en los cuarteles y en los cenáculos la idea de que el Rey estaba en peligro y a continuación se postulaba como presidente de un Gobierno de concentración. Sus ambiciones confluyeron con las de otros. Las de Milans y Tejero, que ya había realizado sus ensayos en la Operación Galaxia. Por eso utilizaron también su nombre para justificar las acciones y provocaron una confusión monumental con ello entre los mandos de los cuarteles. Sobre todo en Madrid, donde el general Juste, entonces jefe de la División Acorazada Brunete, esperaba noticias de La Zarzuela. Más cuando su colega Torres Rojas, encargado por los golpistas de tomar el mando de la Brunete, actuaba de manera extraña.

Pero una de esas casualidades que unen el sexto sentido con la intuición y la habilidad detuvo lo que podía haber cambiado todo. El cometido de Armada aquella noche consistía, a toda costa, en conseguir permiso para subir al palacio a detallarle la situación al Rey. Una vez se supiera en algunos cuarteles que estaba allí, no habría hecho falta otra explicación para decantarse a favor o en contra. Cuando Juste y Sabino Fernández Campo hablaron, el jefe de la División Acorazada preguntó si Armada estaba ya en La Zarzuela, a lo que Fernández Campo respondió: "Ni está, ni se le espera". Una frase determinante para Juste.

Aquella pregunta encendió las alarmas de Fernández Campo. Según quienes le rodeaban, y como recordaron Prieto y Barbería, el secretario del Rey, al colgar, sólo dijo: "Huy, huy, huy". Y se dirigió al despacho donde se encontraba el Monarca. Justo al tiempo, Armada había conseguido hablar por teléfono con el Rey. Cuando Fernández Campo apareció por la puerta le desaconsejó que le diera permiso a Armada para venir al palacio de la Zarzuela. "Es mejor que te quedes donde estás", le ordenó.

Ese cúmulo de casualidades, que fueron recogidas primero por Prieto y Barbería y narradas en la serie que emitió el pasado febrero Televisión Española, desmontó en buena parte el golpe. Pero sí consiguió Armada permiso para acudir al Congreso a mediar, según sostenía él, para no delatarse como líder de la conspiración, con Tejero. No estaba claro entonces qué cartas jugaba el general. Fernández Campo le advirtió de que en ningún caso utilizara el nombre de la Corona. "El Rey no tiene nada que ver con esto. ¿Está claro?", le ordenó Sabino. Pero, ¿era esa garantía suficiente para alguien que se había llenado la boca en su nombre? ¿Qué les hacía suponer en La Zarzuela que no lo haría? "Fue un error, a mi juicio", dice Calderón. "Un error quizá comprensible por la situación, pero muy peligroso", cree Cercas.

Armada no logró convencer a Tejero. Lo que ocurrió después también lleva a Cercas a sacar una conclusión polémica. Nada más y nada menos que sobre el discurso que pronunció el Rey aquella noche. Sirvió para desmontar el golpe. El de Tejero. Pero ya que la solución Armada también se presentaba como una salida constitucional, pudiera haber explicado esa otra opción.

Éstas fueron las palabras del Rey: "Cualquier medida de carácter militar que, en su caso, hubiera de tomarse, deberá contar con la aprobación de la Junta de Jefes de Estado Mayor. La Corona, símbolo de la permanencia y la unidad de la patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum".

La interpretación del autor del libro es polémica. "Las palabras tienen amo, y es evidente que si Armada hubiese conseguido pactar con los líderes políticos el Gobierno previsto por los golpistas y presentar como solución al golpe lo que en realidad era el triunfo del golpe, esas mismas palabras hubieran continuado significando desde luego una condena a los asaltantes, pero hubieran podido pasar a significar un espaldarazo", apunta Cercas. "Eran una condena al golpe de Tejero, pero no necesariamente al de Armada".

El caso es que no hubo manera de llegar a la siguiente fase. Armada abandonó la sala en la que discutió con Tejero muy irritado: "¡Este hombre está loco!". La salida de los diputados fue tranquila. El cansancio les confundía. El propio Suárez, al ver allí a Armada, creyó que había acudido a mediar realmente y que gracias a su intervención se había reventado todo. El presidente del Gobierno, que siempre le consideró un conspirador, durante unas horas pensó que estaba equivocado con Armada. "Incluso se lo dijo al Rey. Y fue el propio don Juan Carlos quien le devolvió a la realidad: 'No estabas equivocado. Ha sido él quien lo ha montado', le dijo", recuerda hoy Carrillo.

El caso es que visto así, con distancia, el golpe del 23-F no pudo escapar de un complicado nudo paradójico. Entre sus tensiones, bajo sus motivaciones y a juzgar por lo que ocurrió después, aquel acontecimiento despertó e hizo madurar al país. Lo que parece claro es que España andaba ya muy poco dispuesta a ser tutelada. Que la tradición de los salvapatrias parecía ya ridícula a los ojos de la mayoría. En los meses previos, que un militar volviera a poner orden, para muchos -clase política incluida- se antojaba como la mejor opción.

¿Y la calle? La calle no quería tensiones. No quería uniformes en los bancos del Gobierno. No quería revivir el fantasma de la guerra. "Sentido común", dice Cercas. "Es a lo que aspiraban". Eso tan preciado que no le podían ofrecer entonces dirigentes, periódicos exaltados, diplomacias vigilantes -como la de Estados Unidos-, militares que veían esfumarse a base de reformas necesarias todo su peso, su poder.

"El golpe terminó con la Guerra Civil, con el franquismo y con la transición a la vez", concluye Cercas. Es algo que apoya Santiago Carrillo: "Muy posiblemente fue así", dice este personaje clave en la arquitectura que devolvió la democracia a los españoles. Sin embargo, ese papel crucial de la izquierda en la transición corre peligro, según ellos dos, de ser barrido de la memoria colectiva. "Existe un revisionismo de aquel periodo preocupante. La transición fue un logro sobre todo de la izquierda al que últimamente parece que ha renunciado. No se puede colgar esa medalla la derecha", afirma Cercas. "Yo creo que es algo que debía constar y reivindicarse entre los logros de la historia del Partido Comunista, principalmente, y me da la impresión de que se está dejando pasar", asegura Carrillo. "Me empiezan a cansar ciertas cosas de lo que llaman la memoria histórica".

El viaje de Carrillo hacia la reconciliación fue largo. Primero, en el exilio. Después, en la transición. Demasiado para pagar todo un sacrificio. Aquella noche, Carrillo pensó que le podrían matar cuando fue conducido a la Sala de los Relojes. "Al entrar vi que allí estaban cara a la pared Felipe González y Alfonso Guerra. En otra parte, Rodríguez Sahagún, y junto a mí, Gutiérrez Mellado".

Ironías de la historia. Aquellos dos hombres enfrentados antaño en la guerra cumplían esa noche castigo hombro con hombro. Compartieron cigarrillos y meditaciones. Porque los guardias que los tenían vigilados con sus Cetme no les dejaban hablar. Javier Cercas ha reparado en esa casualidad. Durante la guerra, cuando Carrillo era uno de los responsables de la seguridad en Madrid, Gutiérrez Mellado pasó una temporada en la prisión de San Antón, de donde salían las sacas en camiones que llevaban a Paracuellos de Jarama. El que fuera vicepresidente suarista se salvó entonces. "Fuimos enemigos en la Guerra Civil y esa noche defendíamos la misma causa", cuenta ahora Carrillo en la misma Sala de los Relojes.

De vez en cuando, Tejero se paseaba a ver a los prisioneros. Suárez estaba en otra sala. El golpista solía desafiarles con la mirada. Algunos la evitaban. El presidente del Gobierno, no. Que no les faltaban ganas de ejecutarle, saltaba a la vista. De haber triunfado el golpe de Tejero y Milans, pocos dudan de que lo habrían pasado por las armas. Esa noche, el cabecilla sublevado le dio una pista. Le amenazó con la pistola. Suárez le contestó con una orden: "¡Cuádrese!". Cercas lo recuerda. De todas las anécdotas del heroísmo suarista esparcidas por sus hagiógrafos, da crédito a pocas. Una es ésta, que no es poca cosa.

La tensión se palpaba en el hemiciclo, en los pasillos y en los salones donde los cargos y los políticos permanecieron apartados. A Antonio Chaves le tocó vivirlo todo muy de cerca. Entonces trabajaba como ujier; ahora sigue en el Congreso, pero le cuesta recordar aquel día. Cómo entró al hemiciclo avisando de que llegaban hombres armados, cómo se tiró al suelo cuando escuchó los disparos, cómo le caían casquillos y cascotes encima de la cabeza. Cómo Tejero le pidió que le buscara un sitio discreto para hablar con Suárez. "Les metí en esta habitación", comenta entrando en una pequeña sala que queda a la derecha de la tribuna de oradores cruzando una puerta.

¿De qué hablaron? "No pienso contarlo. Sólo diré una cosa. Yo en esos años era de izquierda, casi revolucionario, pero me impresionó la dignidad con la que se mantuvo en su sitio; a partir de ese día me hice incondicional suyo". En un momento determinado, le llevó un cigarrillo. "Años después, iba paseando por la plaza de Oriente y un coche oficial se detuvo junto a mí. Se bajó la ventanilla y era Suárez. ¿Sabes qué me dijo?: Antonio, te debo tabaco".
Cuando este empleado del Congreso abandonó el recinto, los guardias estaban acabando con las reservas del bar. "Bebían de todo. Unos iban de chulos y otros estaban por las esquinas llorando". Tampoco la actitud de los empleados del Congreso fue unánime. "Muchos se pusieron a las órdenes de Tejero. Estaban encantados".

La noche acabó con los golpistas abandonando el Congreso por la puerta y las ventanas. Lo difícil era juzgarlos. Pero se hizo. Y en aquel ambiente. Estaba claro que el Ejército franquista se había aniquilado a sí mismo. Alberto Oliart, que fue ministro de Defensa, lo recuerda. "Fue complicado, pero logramos lo que nos habíamos propuesto: que se celebrara y se dictara una sentencia con arreglo a la ley". Pero fue polémico. Dos de los responsables principales, Tejero y Milans, fueron condenados a 30 años. Armada, al principio, sólo a seis. El Tribunal Supremo quintuplicó la pena.
Aquel juicio cerró un capítulo ejemplarizante. Cercas ha llegado 28 años después para revisar muchos puntos oscuros. Hizo algo similar con la Guerra Civil en Soldados de Salamina. Fue el juicio de los nietos a esa parte de la historia. Ahora ha dictado la sentencia de los hijos de la transición.

ANTONIO CHAVES.
Ujier en el Congreso de los Diputados
"Alguien más entre los civiles debía de estar al tanto de aquello; si no, no se entiende"
Vio cómo entraban con sus armas y dio la voz de alerta. Después presenció cosas de las que pocos han sido testigos. "Tejero pidió que buscara una habitación para hablar con Suárez. Les metí en la sala de ujieres. Escuché y vi cosas que no voy a contar", avisa. ¿Insultos? ¿Humillaciones hacia quien los golpistas consideraban el culpable de todos los males? "En todo momento, mientras yo estuve allí, trataron a Suárez con respeto. Pero se respiraba la tensión". En aquel pequeño cuarto [en la foto] y en todo el recinto. No se quedó allí toda la noche. "Nos obligaron a salir. Primero, de la habitación donde les dejamos. Yo al principio me hice el loco, pero luego Tejero lo pidió de peor manera y uno de los guardias me apuntó la salida con su arma". Después, él mismo negoció con los asaltantes que el personal del Congreso abandonara el lugar. "Nos fuimos al Palace y luego quisimos volver a entrar, pero no nos dejaron". Le queda una duda: "Entre los civiles, alguien más debía de estar al tanto".

JAVIER CALDERÓN.
Hombre fuerte del CESID en la noche del 23-F
"Tejero pensaba que los militares eran unos calzonazos, por eso provoca el golpe"
A Javier Calderón, por haber formado parte de la cúpula del CESID mientras se cocía el 23-F, le han visto con resquemor en algunos sitios. La participación de algunos miembros de los servicios de información siempre ha planeado por encima de su cabeza. Pero Javier Cercas cree que en el caso de Calderón no hay asomo de duda. Este teniente general retirado pasó la noche protegiendo a los que estaban fuera del Congreso y tratando de enterarse de lo que ocurría dentro. Siempre fue fiel a un amigo: el general Gutiérrez Mellado. De quienes se descubrieron después como motores del golpe, sabe con certeza que uno de ellos, sobre todo, empujó a los demás. Cuando Adolfo Suárez dimitió como presidente del Gobierno acabó con la razón principal del golpe: ser defenestrado. Pero ellos siguieron. Ahora o nunca, pensaron los más duros. "Tejero creía que los militares eran unos calzonazos, que si no los provocaba, no se sumaban". El guardia civil se lió la manta a la cabeza, apostó y perdió.

SANTIAGO CARRILLO.
Secretario general del PCE y diputado en 1981
"No me tiré al suelo porque pensé: ¿qué dirán mañana mis hijos?"
Poco después de que los golpistas entraran en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, algunos líderes políticos fueron apartados de sus escaños. A Santiago Carrillo, líder del PCE, le condujeron a la Sala de los Relojes (en la imagen). "La recordaba más grande. Ahora me parece pequeña. Estuvimos 10 personas aquí: Felipe González, Alfonso Guerra, Rodríguez Sahagún, Gutiérrez Mellado, yo y los guardias que nos vigilaban", comenta al volver a entrar ahora. El dirigente comunista mantuvo en todo momento una actitud ejemplar. "Pensé que en cualquier momento podrían matarme", aseguró. Fue, junto a Adolfo Suárez y el general Gutiérrez Mellado, entonces vicepresidente del Gobierno, el único que permaneció sentado mientras tronaban los tiros. "No me tiré al suelo porque, entre otras cosas, pensé: ¿qué diran mañana mis hijos?".

MARIANO REVILLA Y RAFAEL LUIS DÍAZ.
El técnico y el cronista de la cadena SER que relataron el asalto
"Sobre el golpe existe todavía un silencio pactado"
Mariano se las arregló para dejar conectado todo el equipo, y Rafael, para contar lo que pudo. Su relato es a día de hoy una pieza mítica en la historia de la radio. "Lo más importante era que no cortaran la conexión", asegura Mariano Revilla. Al fin y al cabo, se trataba del único sonido ambiente que llegaba al exterior. Sacó los equipos con disimulo, pero dejó un micrófono tirado en el suelo para que captara el ambiente. Un micrófono que Rafael fue escondiendo cuidadosamente con los pies para que nadie viera lo que ocultaba. "Ése finalmente lo desconectaron. Pero la salida de los micrófonos de la sala a la que teníamos acceso directo, no", recuerda Revilla. "A las dos horas nos soltaron. Lo normal quizá hubiera sido marcharnos a casa. Pero nadie se movió de la zona. Estuvimos trabajando toda la noche hasta el final", afirma Rafael. Fue una noche para periodistas de raza. Pero un episodio del que aún quedan dudas. "Creo que hay un silencio pactado. Sólo conocemos la punta del iceberg", asegura Rafael Luis Díaz. Revilla, a su lado, sencillamente asiente.

'Anatomía de un instante' (Mondadori) está a la venta en librerías de toda España.
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Vídeo: Santiago Carrillo, en primera persona
Los comentarios de los lectores
'Anatomía de un instante', de Javier Cercas: Tres héroes de un instante
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