dissabte, 16 de juny de 2018

Sacar a Franco del Valle de los Caídos está al alcance de la mano

https://elpais.com/elpais/2018/06/13/opinion/1528911159_891287.html


La democracia dura ya más que la dictadura, pero aún tiene deudas importantes que saldar

Vista del Valle de los Caídos, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid.
Vista del Valle de los Caídos, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid. CLAUDIO ÁLVAREZ
La llegada del PSOE al Gobierno ha abierto la puerta a una docena de cambios de enorme relevancia que presentó como iniciativas de oposición y que, repentinamente, están aquí, al alcance de la mano. Una de las más simbólicas es sacar los huesos de Franco del Valle de los Caídos, una deuda histórica con la sociedad española que, aunque tarde, al fin puede llegar.
La democracia española ha durado por fortuna ya más tiempo que la dictadura de Franco, pero aún tiene asignaturas pendientes. Muchos se resisten aún a superar la etapa negra y a procesarla de forma conjunta y madura en la línea de lo que han hecho Alemania, Suráfrica o países del Cono Sur. En España, como en la URSS, el dictador venció e impuso su silencio o su verdad y los ejecutados quedaron en las cunetas mientras él reposa casi 43 años después de su muerte en un monumento gestionado por un prior benedictino de prontos autoritarios a tono con su inquilino principal. Por eso la Ley de Memoria Histórica que el PSOE presentó en diciembre en el Congreso y que el Gobierno vetó tiene ahora una inmensa oportunidad.
El borrador pretende refomar la ley de 2007 del Gobierno de Zapatero para resolver con contundencia asuntos pendientes que deberíamos haber sido ya capaces de zanjar: la nulidad de las condenas por razones ideológicas en los juicios del franquismo; la reparación y reconocimiento personal a las víctimas; la creación de una Comisión de la Verdad para elaborar un informe final sobre violaciones de los derechos humanos; la búsqueda y exhumación de más de 100.000 represaliados, una tarea que hoy no cuenta con presupuesto y que ha quedado prácticamente en manos de la iniciativa privada; la retirada de los restos mortales de Franco del Valle de los Caídos y la conversión de este monumento en un Centro Nacional de Memoria de las víctimas de la Guerra Civil.
El proyecto es ambicioso, pero básico en una democracia, y puede concitar al menos la misma mayoría que la moción de censura que puso fin al Gobierno de Rajoy. Ciudadanos tendrá ocasión de retratarse y también un Partido Popular que alegó dificultades económicas para vetarlo en el Congreso.
El nuevo Gobierno tiene por delante una lista de más de 60 vetos que impuso el anterior Ejecutivo por razones presupuestarias para frenar proyectos de la entonces oposición. El Tribunal Constitucional derribó en abril esta fórmula que empleó masivamente el PP, pero los letrados del Congreso han rechazado recientemente la revisión de todos esos vetos en bloque. “No podemos pasar del hambre a la lujuria”, comentaba ayer un diputado del PSOE. Por ello, el nuevo Ejecutivo tiene previsto desbloquearlos paulatinamente y volver a colocar en la agenda asuntos, como por ejemplo, esta proposición de ley de la Memoria Histórica.
El PP consideró que esta ley iba a costar más de 200 millones en exhumaciones y compensaciones y alegó estas razones económicas para bloquearlo. Pero conviene saldar la deuda con los hijos de las víctimas antes de que mueran también. Y si el argumento de la derecha es el dinero, sepan que sacar los restos de Francisco Franco será casi gratis. ¿O se atreverán a defender la pervivencia del mausoleo del dictador?
Puedes seguir EL PAÍS Opinión en FacebookTwitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

La ministra Delgado reforma Justicia para "garantizar el acceso a la verdad en los casos de la represión franquista"

http://www.elmundo.es/espana/2018/06/15/5b23bedf46163fea1c8b4598.html



TRIBUNALES

Dolores Delgado, el pasado martes en los estudios de la Cadena Ser durante una entrevista. Emilio NaranjoEFE
La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha informado este viernes al Consejo de Ministros de su intención de reestructurar el Ministerio para potenciar dos áreas, entre ellas, "aquellas cuya misión es promover los derechos humanos". Para ello creará una nueva Dirección General de Cooperación Jurídica Internacional, Derechos Humanos y Relaciones con las Confesiones que "permitirá reforzar los mecanismos que tratan de garantizar el acceso a la verdad en casos relacionados con la dictadura franquista y su sistema represivo".
La ministra, que en su día mostró públicamente su apoyo al ex juez Baltasar Garzón cuando fue juzgado por investigar el franquismo, quiere "reforzar la dimensión humana" de la nueva dirección general, que asumirá nuevas competencias en materia de promoción de los derechos humanos y recuperación de la memoria histórica, "sin perjuicio de las competencias de otros ministerios". El Ministerio precisa que la reforma "no tendrá coste presupuestario alguno".
El otro área que Delgado quiere potenciar es la encargada de acometer "el proceso de modernización y desarrollo tecnológico" de la Justicia. La ministra ha añadido que las medidas que adopte "serán consensuadas" con las organizaciones profesionales de jueces y fiscales y los restantes operadores jurídicos. Con ese objetivo, la ministra tiene la intención de recuperar la Dirección General de Modernización de la Justicia y Desarrollo Tecnológico, competencias que en la actualidad están repartidas en unidades con nivel administrativo de subdirección general.
Justicia informa de que estas actuaciones de Delgado se dirigen a cumplir su "compromiso" de acometer "las reformas modernizadoras necesarias para conseguir una Justicia rápida, independiente y transparente al servicio de la ciudadanía y, sobre todo, de las víctimas".
En el Consejo de Ministros de este viernes se ha aprobado también que el número dos del Ministerio será Manuel Dolz, el fiscal que pidió juzgar al ex dirigente socialista José Blanco por el caso Campeón. El nuevo secretario de Estado de Justicia era hasta ahora fiscal del Tribunal Supremo y pertenece a la Unión Progresista de Fiscales, al igual que la ministra de Justicia, Dolores Delgado.
Manuel Dolz. | SERGIO GONZÁLEZ VALERO
En 2013 Dolz propuso al juez del Supremo que investigaba a Blanco que pidiera al Congreso la autorización para juzgarle por un delito de tráfico de influencias relacionado con sus gestiones para la obtención por la empresa Azkar de una licencia para instalar un almacén próximo al aeropuerto de El Prat. El juez estuvo de acuerdo pero la Sala de lo Penal del Supremo archivó el caso.
Igualmente se ha confirmado que el gobierno propone a la fiscal jefe de Sevilla, María José Segarra, como fiscal general del Estado, tal y como se conoció hace unos días. También Segarra pertenece a la Unión Progresista de Fiscales. Ahora Segarra deberá pasar los trámites correspondientes en el CGPJ y la Comisión de Justicia del Congreso para ser definitivamente nombrada para el puesto que hasta ahora ocupaba Julián Sánchez Melgar.

Más 4.000 cuerpos de represaliados franquismo han sido recuperados Andalucía

http://www.lavanguardia.com/local/sevilla/20180614/45104976452/mas-4000-cuerpos-de-represaliados-franquismo-han-sido-recuperados-andalucia.html



Los Barrios (Cádiz), 14 jun (EFE).- Un total de 4.100 cuerpos de víctimas del golpe militar franquista y de la dictadura han sido recuperados en fosas andaluzas en los trabajos emprendidos hace hoy 15 años, cuando se llevó a cabo la primera exhumación pública tutelada por las administraciones en la región.
El vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática, Manuel Jiménez Barrios, ha mostrado el compromiso de la administración andaluza con la recuperación de la Memoria Histórica en la conmemoración, hoy, del "Día de Recuerdo y Homenaje a las Víctimas del Golpe Militar y la Dictadura".
La Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía eligió esta fecha para recordar que el 14 de junio de 2003 se celebró la primera exhumación pública tutelada por las administraciones en Andalucía.
Fue en Lecrín (Granada) y se buscaban los restos de Aniceto Góngora y 24 personas más.
Jiménez Barrios ha indicado en un acto celebrado en Los Barrios (Cádiz) que aunque aquella intervención no tuvo éxito, supuso un punto de inflexión en el desarrollo de políticas públicas de Memoria en Andalucía y en la recuperación de los restos de las víctimas.
Desde entonces se han desarrollado en Andalucía casi un centenar de intervenciones, con más de 4.100 cuerpos recuperados.
Jiménez Barrios ha destacado el compromiso de la Junta con este trabajo: "no se trata de reabrir heridas, sino de que una sociedad madura y democrática, como la nuestra, sea consciente de lo ocurrido" y ofrecer a las víctimas y familiares "justicia y reparación".
El vicepresidente ha aprovechado esta conmemoración para inaugurar la señalización del Camino de los Prisioneros del Valle de Ojén en Los Barrios (Cádiz), una senda de 25 kilómetros en la que más de 30.000 prisioneros estuvieron realizando trabajos forzados tras la Guerra Civil.
La Junta ha explicado que el régimen franquista creó unidades disciplinarias y las trasladadas a varios puntos de esta zona, en condiciones de esclavitud, para la construcción de fortificaciones.
En concreto, con estos presos se llevaron a cabo entre 1939 y 1943 más de 300 obras en este camino que transcurre, entre Facinas, en el término municipal de Tarifa, hasta el Puente de Hierro en Los Barrios, en el interior del Parque Natural de los Alcornocales.
La Junta, en colaboración con el historiador y experto, José Manuel Algarbani, ha colocado siete paneles explicativos de la historia de estos batallones de prisioneros, en todo este recorrido.
El vicepresidente andaluz ha subrayado también el compromiso de las administraciones locales para difundir la historia de este camino.
"Una sociedad como la nuestra tiene que ser consciente de que conocer la verdad nos hace más fuertes y más libres", ha afirmado.
Jiménez Barrios ha señalado que la Junta, de la mano del movimiento memorialista, ha dado "un salto muy importante" en la recuperación de la Memoria Histórica.
También ha mostrado su confianza en que "ahora, el nuevo Ejecutivo, acompañe a la Junta en todo lo que está haciendo en esta materia" después de unos años en los que, con el anterior Gobierno central, "se había ralentizado la implicación en la ley de la Memoria Histórica". EFE

Cuatro décadas de represión y 984 víctimas en las tres comarcas

https://www.diariodeferrol.com/articulo/ferrol/decadas-represion-984-victimas-comarcas/20180613222536228615.html


Durante quince días, la página web del Concello de Ferrol muestra el listado de nombres y apellidos de las 984 víctimas del franquismo contabilizadas .
El castillo de San Felipe acoge cada año un homenaje a las víctimas | d.a.
El castillo de San Felipe acoge cada año un homenaje a las víctimas | d.a.
Durante quince días, la página web del Concello de Ferrol muestra el listado de nombres y apellidos de las 984 víctimas del franquismo contabilizadas en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal, entre los años 1936 y 1976, con el fin de que las personas interesadas puedan realizar sus aportaciones así como las correcciones, errores u omisiones que se estimen oportunas a través de un formulario web o bien de modo telemático.
Con esta publicación se avanza en el camino del compromiso adquirido por el pleno de la corporación local el pasado 29 de septiembre del pasado año para la construcción de un memorial a las Vítimas do Franquismo que recogería la lista nominal –alfabética y cronológica– de los asesinados en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal, tomando como centro de referencia la ciudad naval, como el lugar donde la represión mortal fue cuantitativamente más elevada.

La iniciativa parte de los historiadores Bernardo Máaiz Vázquez y Xosé Manuel Suárez, que fueron quienes trasladaron esta propuesta al Concello y también a la Mancomunidade de Concellos da Comarca de Ferrol –el pasado 15 de enero–, a los 21 ayuntamientos del área y a la Diputación .
Con este memorial, el Concello quiere rendir un homenaje “físico e perdurable”  a los hombres y mujeres que entre el 36 y el 76 perdieron sus vidas en la defensa de la democracia y la igualdad, una pérdida, indican los responsables locales, “que deixou un baleiro irreparable como sociedade”.

Datos
Para poder llevar a cabo este listado de nombres y apellidos, los investigadores han tenido que verse con dificultades como las consultas en registros civiles, parroquiales, sumarios de guerra de Ortegal y Eume y como consecuencia, indican, queda de manifiesto que entre fusilamientos y “paseos” se llegó del 36 al 39 a las 900 víctimas. La continuación de la represión tras estos años y durante la dictadura hizo que la cifra aumentase hasta las mil.
El propio Bernardo Máiz explicó en su momento a los representantes municipales que el número de demócratas que perdieron la vida se estima en Ferrolterra en 1.000 –la mayoría entre el 36 y el 39, más de cien entre los años 40 y 55 y algunos más en los años setenta–, entre los que resultaron víctimas alcaldes como los de Cabanas, Cedeira, Fene, Mañón, Monfero, Mugardos y Serantes, además de 40 concejales o, en Ferrol, Quintanilla que abandonaría la alcaldía unos meses antes de morir. También se contabilizan los 42 ocupantes del mercante “Udondo”, ejecutados en el cementerio de Serantes.

La realización de este listado público es un paso importante de cara a la plasmación de este proyecto “in memoriam” y, como reclaman los investigadores implicados en esta iniciativa histórica, “o monumento deberá ser un lugar perdurable onde lembrar a todas as persoas asasinadas, perseguidas, condenadas a un esquecemento que queremos corrixir por xustiza, será un espazo de revitalización e mantemento da memoria, parte visible da presenza da nosa herdanza democrática colectiva para coñecemento das xeracións presentes e futuras”.

Los otros 'Aquarius' de la Guerra Civil


https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/06/13/los_otros_aquarius_guerra_civil_83899_1012.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=smmshare&utm_campaign=noticias&u=Syt4uWb0xsCOfKDAbx9wBUA9kCtmfp9eVqyL2bpSAyM&n=xT_y5NNjg4sSSd4xXXH9E3MkQx4uZRmSAq2g8T4WrkE


MEMORIA HISTÓRICA

  • Más de 2.600 exiliados españoles consiguieron en los últimos compases de la Guerra Civil escapar de Alicante a bordo del carbonero británico Stanbrook
  • Casi 4.000 refugiados españoles consiguieron llegar a México y Chile en barcos como el Sinaia o el Winnipeg, fletado por el poeta Pablo Neruda

Publicada el 13/06/2018 a las 06:00Actualizada el 12/06/2018 a las 22:00
Imagen del carguero Winnipeg, fletado por Pablo Neruda para trasladar a refugiados españoles a Chile.

Imagen del carguero Winnipeg, fletado por Pablo Neruda para trasladar a refugiados españoles a Chile. 
WIKIMEDIA COMMONS
Es uno de los primeros movimientos del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez de cara al exterior y la primera decisión de carácter humanitario que toma el Ejecutivo socialista tras su llegada a la Moncloa. El próximo sábado desembarcarán en el puerto de Valencia los más de 600 migrantes y refugiados que llevan desde el pasado sábado a la deriva a bordo del buque Aquarius, gestionado por la ONG SOS Méditerranèe y Médicos Sin Fronteras (MSF). La negativa de las autoridades maltesas e italianas de permitir su desembarco en cualquiera de sus puertos, combinada desde el primer momento con las incendiarias declaraciones del ministro del Interior italiano y líder del partido xenófobo Liga Norte, llevaron al Gobierno capitaneado por Pedro Sánchez a ofrecer Valencia como puerto “seguro” para atracar. Un movimiento que fue aplaudido por varios dirigentes de la Comisión Europea y que permite que 600 seres humanos puedan pisar tierra tras una semana en medio del Mediterráneo.

El paso al frente humanitario dado por España, pero sobre todo el trabajo que hacen estos navíos de salvamento en un Mediterráneo que ha engullido más de 14.000 vidasdesde 2014, evoca tiempos pasados. Años en los que aquellos que trataban de escapar de la miseria y la guerra cruzando el inmenso océano no eran sirios, sudaneses o iraquíes. Una época en la que la esperanza del barco Aquarius estaba en navíos como el Winnipeg, el Sinaia o el Stanbrook. Eran los últimos compases de los años 30 y principios de los 40. Los del éxodo masivo de españoles tras la victoria del bando golpista del general Franco en la Guerra Civil. Los de la política de brazos abiertos en el México de Lázaro Cárdenas o en el Chile de Aguirre Cerda. Los de un valiente capitán escocés que, desafiando las órdenes de su jefe, sacó a más de dos millares de personas de un Alicante arrasado por los bombardeos.

El Winnipeg de Neruda

El Winnipeg es, probablemente, uno de los barcos de la esperanza más famosos de la posguerra española. Su historia arrancó a mediados de 1939. Con el bando golpista controlando ya todo el territorio, y con miles de personas cruzando desesperados la frontera con Francia, el poeta Pablo Neruda decidió plantear al presidente de Chile, Pedro Aguirre Cerda, la necesidad de conceder asilo a miles de estos refugiados españoles abandonados a su suerte en suelo galo. A pesar de las presiones, el Gobierno del Frente Popular decidió dar luz verde a la propuesta, nombró al poeta cónsul especial para la emigración republicana española y Neruda comenzó a preparar la operación de rescate. Mientras voluntarios del Partido Comunista galo se empleaban a destajo para acondicionar el buque de carga Winnipeg, el escritor viajó por toda América Latina recaudando fondos.




Después de meses de trabajo, el plan trazado por Neruda se ejecutó pocos días antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. El 4 de agosto de 1939, el Winnipeg zarpó del puerto de Pauillac, al oeste de Francia, entre lágrimas y puños en alto, con un Neruda controlando en todo momento la partida hacia tierras chilenas. Un mes después, el 3 de septiembre –el mismo día que Alemania invadió Polonia–, el carguero alcanzó las costas de Valparaíso. Los casi dos mil españoles comenzaron a descender por la escalinata. De fondo, los aplausos y los cánticos de todos los grupos de chilenos que fueron a recibirles. Entre ellos se encontraba el entonces ministro de Salubridad del Ejecutivo de Cerda, un joven Salvador Allende. Tras el desembarco en Valparaíso, unos 1.200 españoles fueron trasladados a Santiago para ser distribuidos por la capital y otras ciudades del Sur.

Sinaia, el comienzo del exilio

Sin embargo, la trágica historia del exilio español tras la Guerra Civil no arrancó en Pauillac. El pistoletazo de salida se produjo a 500 kilómetros al oeste, en la localidad gala de Sète. Desde allí zarpó el 25 de mayo de 1939 el buque de vapor francés Sinaia rumbo al México de brazos abiertos de Lázaro Cárdenas. Con unos 112 metros de longitud, este navío galo construido en Glasgow en 1924 alcanzó la costa de Veracruz a mediados de junio con más de 300 familias de refugiados españoles a bordo, unas 1.800 personas que habían decidido refugiarse en Francia tras el final de la Guerra Civil. La expedición, organizada por el Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles (SERE) en colaboración con el Comité Técnico de Ayuda a los Refugiados Españoles –la filial del SERE en México–, fue financiada por el National Joint Committee for Spanish Relief, una organización humanitaria británica.

Este viaje no fue el primer gesto de la política de puertas abiertas de Lázaro Cárdenas –en 1937, los mexicanos recibieron “con hondas simpatías” a unos 400 niños españoles que llegaron al país a bordo del barco con bandera francesa Mexique–. Tampoco fue el último. Al Sinaia, que terminó convertido en 1942 en barco hospital por la Alemania nazi y echado a pique cuatro años después para ser utilizado como bloqueo, siguieron otros muchos buques con nombre propio: el Ipanema, el Mexique, el Flandre, el Nyassa o el Serpa Pinto II. En total, se calcula que todos estos navíos trasladaron a México entre mayo de 1939 y octubre de 1942  entre 22.000 y 30.000 españoles, según consta en el Portal de Archivos Españoles del Ministerio de Cultura.

Stanbrook y el héroe escocés

Pero de todos los barcos que se hicieron un nombre durante esos años, hay uno que ha quedado grabado a fuego en la memoria colectiva: el Stanbrook, el último barco –junto con el Maritime– con exiliados que salió de las costas españolas justo antes de que se desmoronara por completo la Segunda República. El último exilio masivo de la Guerra Civil se produjo el 28 de marzo de 1939 en el puerto de Alicante. Allí se encontraba fondeado un buque carbonero británico, el Stanbrook, con la orden de cargar naranjas y azafrán. Frente a él, miles de civiles se amontonaban con la esperanza de poder salir del país antes de que las tropas franquistas tomasen el enclave. Una imagen que cambió por completo los planes del capitán galés Archibald Dickson.

Aunque el propietario del barco había dado la orden de no evacuar civiles, Dickson decidió desafiar la instrucción y dejó las naranjas de lado para tratar de salvar el mayor número de vidas posibles. Aunque el buque sólo tenía capacidad para un centenar de personas, esa noche subieron por la escalinata del navío más de 2.600 personas. Con la lluvia de bombas cayendo sobre la ciudad, el Stanbrook partió ese mismo día hacia Orán, por entonces territorio colonial francés. El desembarco también se tornó complicado, por las trabas que iban poniendo las autoridades. Muchos de los exiliados que consiguieron salir de Alicante en el Stanbrook lograron embarcarse hacia Francia o México. Otros tantos, sin embargo, fueron recluidos durante mucho tiempo en campos de internamiento franceses en territorio argelino.
Más contenidos sobre este tema