dissabte, 6 de desembre de 2014

La querella argentina a Els Matins de TV3


Si no se ve hay que ir al enlace original de CeAQUA clicando en el título de abajo.


Posted: 05 Dec 2014 12:52 AM PST
Mercè Puig Antich, germana d’en Salvador, i Felipe Moreno, representant de la Xarxa Catalana i Balear de Suport a la Querella Argentina contra els crims del franquisme a Els Matins de TV3. El company Juan amb la seva companya Paquita, querellants, obren pas a l’entrevista de la Mercè, en Felipe i un dels advocats de la querella, Carlos Slepoy.

dijous, 4 de desembre de 2014

El 'cura verdugo' del penal de Ocaña


http://www.publico.es/politica/452554/el-cura-verdugo-del-penal-de-ocana



Entre 1939 y 1959, 1.300 presos políticos fueron asesinados en Ocaña. El capellán de la prisión era el encargado de dar el tiro de gracia.

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 24/03/2013 09:09 Actualizado: 26/03/2013 10:42

Grupo de presos dentro de la carcel de Ocaña

Grupo de presos dentro de la carcel de OcañaCEDIDA POR AFECO

"La luna lo veía y se tapaba / por no fijar su mirada / en el libro, en la cruz / y en la Star ya descargada. / Más negro que la noche / menos negro que su alma / cura verdugo de Ocaña".
Estos versos anónimo escritos por presos republicanos de la cárcel de Ocaña en 1941 bajo la supervisión de Miguel Hernández, según relató el militante comunista Miguel Nuñez en sus memorias, es el único documento escrito que da fe de los crímenes cometidos por “el cura verdugo de Ocaña”, tal y como los reos le bautizaron. Se trataba del capellán del penal de esta localidad toledana, también conocido entre los familiares de los reclusos como el“cura asesino”. Un religioso entre cuyas funciones se encontraba dar el tiro de gracia a los republicanos condenados a muerte.
“Todos sabíamos que era el cura. Participaba en las palizas y después gustaba de coger su pistola y dar el último disparo. Pero poco sabíamos de él. No se dejaba ver por el pueblo y un buen día desapareció de la prisión. Ni siquiera recuerdo su nombre”, cuenta a PúblicoCeledonio Vizcaíno, de 75 años. Su abuelo, de quien heredó el nombre, fue fusilado el 8 de julio de 1939 por “el gran delito de pertenecer a Juventudes Comunistas”.  
En la memoria de este hombre, sin embargo, sí ha quedado marcada una imagen: la de decenas de presos caminando desde el penal hasta el cementerio en mitad de la noche. En una larga y profusa fila. Presos cabizbajos seguidos de una camioneta militar. Los registros dan fe de que una noche llegaron a ser 57 los fusilados. “A veces, cuando eran pocos, iban todos en la camioneta”, recuerda. Después llegaba el silencio más absoluto y, por último, el ruido de una ametralladora que los verdugos apoyaban sobre un montón de piedras.
Los registros recogen hasta 57 fusilamientos en una nocheTambién recuerda Celedonio las mañanas en las que acompañaba a su madre al cementerio para poner flores a la fosa común donde descansan los restos de su padre. Las tres fosas del pequeño cementerio permanecieron abiertas hasta 1945 y él, siendo un niño de 5 años, podía ver los cuerpos de los fusilados comidos por la cal. Entre ellos, el de su progenitor
Otros días, llegar hasta la fosa se hacía imposible. “Muchas veces tuvimos que salir corriendo y escondernos en cualquier lugar cuando íbamos al cementerio. Las familias de derechas nos señalaban, nos insultaban y temíamos que nos mataran”, señala este hombre. El miedo no es de extrañar. Además de su abuelo, murieron otros tres familiares fusilados en el penal.

1.300 fusilados

Sólo en Ocaña, un pueblo de apenas 11.000 habitantes de la provincia de Toledo, se registraron entre 1939 y 1959, fecha del último fusilamiento, 1.300 víctimas de la represión franquista. En su pequeño cementerio se concentran tres fosas comunes. La mayoría murieron fusilados, pero un gran número de ellos lo hicieron enfermos dentro de la prisión.La Asociación de Familiares de Ejecutados en la Cárcel de Ocaña, tras examinar los registros del penal, señala que en invierno la lista de fallecidos aumentaba considerablemente debido a las penosas condiciones de vida a las que estaban sometidos los presos. En muchos casos los verdugos ni siquiera necesitaban balas para cometer sus crímenes.
“Hemos encontrado varias partidas de defunción de bebés, que morían en la cárcel. Era habitual que las presas tuvieran allí a sus hijos. De hecho, conozco un caso escalofriante”, narra Carmen Díaz, vicepresidenta de la asociación. “Una presa fue condenada a muerte pero tenía un bebé en edad de lactancia. Las monjas permitieron que la presa continuara con vida hasta que el bebé cumplió dos años. Entonces, se lo quitaron de los brazos y la fusilaron. El bebe fue abandonado entre los matojos, aunque me consta que logró sobrevivir”, cuenta esta mujer, cuya historia familiar no es menos  trágica.
“En el penal de Ocaña conocí lo más duro para un condenado a muerte: la soledad", detalla Marcos Ana
Su abuelo murió en la prisión tras ser juzgado tres veces:una para condenarle a muerte, otra para conmutarle la pena por 30 años de prisión y, finalmente, una última ocasión, en la propia cárcel, para condenarlo de nuevo a muerte. La sentencia fue ejecutada inmediatamente sin avisar a los familiares. “Sospechamos que el último juicio fue un fraude ya que no aparece en ningún registro. Simplemente, querían verlo muerto”, cuenta a PúblicoCarmen.

Marcos Ana y Hernández

La cárcel de Ocaña ha pasado a la historia como uno de los símbolos de la represión franquista. Tanto por el alto número de fusilados como por el nombre de los presos que albergó. Entre sus barrotes estuvieron Miguel Hernández y el poeta Marcos Ana en el año 1940-41, el primero, y a partir de 1944, el segundo. A pesar de la breve estancia de Hernández en la prisión, su figura se ha transmitido en la historia oral de los familiares de las víctimas.
“Siempre se ha contado que Miguel Hernández enseñaba a leer y a escribir a los presos republicanos y que, a escondidas de los guardias, organizaba clases de poesía. El poema de El cura verdugo surgió de esas clases”, asegura Julián Ramos, cuyo abuelo fue fusilado en el cementerio de Ocaña por ser el alcalde socialista de San Bartolomé de las Abiertas (Toledo).
La versión de Julián del poema fue corroborada por el militante comunista Miguel Nuñez, fallecido en 2008, quien estuvo preso en el mismo municipio en aquellos años y relató este episodio en sus memorias. No obstante, este diario no ha podido corroborar la autoría del poema tras consultar biógrafos y expertos de la vida y obra de Hernández.
Marcos Ana, el reo político que pasó más tiempo en las cárceles franquistas (23 años), describió para el documental ‘Memoria Viva’ las condiciones de vida del penal de Ocaña, donde estuvo preso hasta 1946.
“En el penal de Ocaña conocí lo más duro para un condenado a muerte: la soledad. Me llevaron a una pequeña celda, de unos dos metros de largo y tan estrecha que con los brazos en cruz tocaba las paredes. Una puerta de hierro, un retrete en un rincón, un colchón de esparto y un pequeño y alto tragaluz enrejado iban a formar mi nuevo universo.Nos dejaban salir al patio dos veces al día, una hora por la mañana y otra por la tarde”, detalla el poeta, que añade que el momento más triste del día era el atardecer, cuando se despedían unos de otros “sin saber si aquél sería el último abrazo”.  






Poema íntegro

Muy de mañana, aún de noche,
Antes de tocar diana,
Como presagio funesto
Cruzó el patio la sotana.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!
Llegó al pabellón de celdas,
Allí oímos sus pisadas
Y los cerrojos lanzaron
Agudos gritos de alarma.
“¡Valor, hijos míos,
que así Dios lo manda!”
Cobarde y cínico al tiempo
Tras los civiles se guarda,
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!
Los civiles temblorosos
Les ataron por la espalda
Para no ver aquellos ojos
Que mordían, que abrasaban.
Camino de Yepes van,
Gigantes de un pueblo heroico,
Camino de Yepes van.
Su vida ofrendan a España,
Una canción en los labios
Con la que besan la Patria.
El cura marcha detrás,
Ensuciando la mañana.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!
Diecisiete disparos
Taladraron la mañana
Y fueron en nuestros pechos
Otras tantas puñaladas.
Los pájaros lugareños
Que sus plumas alisaban,
Se escondieron en los nidos
Suspendiendo su alborada.
La Luna lo veía y se tapaba
Por no fijar su mirada
En el libro, en la cruz
Y en la “star” ya descargada.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña! 

dimecres, 3 de desembre de 2014

“Venía el camión de la basura, abría el seguro y los echaba”


http://www.andalucesdiario.es/politica/venia-el-camion-de-la-basura-abria-el-seguro-y-los-echaba/



VANESSA PERONDI / 2 Dic 2014
La fosa común del cementerio de Puerto Real. //AYUNTAMIENTO DE PUERTO REALLa fosa común del cementerio de Puerto Real. //AYUNTAMIENTO DE PUERTO REAL
Aún se pueden ver las suelas de goma de las ruedas con las que se hacían las alpargatas, algún que otro zapato y lo que parece una bota.Treinta y tres cadáveres se amontonan uno encima de otro en un espacio de ocho metros de largo y dos y medio de ancho. Han encontrado hasta ocho más, que ya han exhumado, y todavía tienen que seguir excavando más abajo. Donde la tierra casi se funde con el hueso.
Es la fosa común del cementerio de San Roque, en Puerto Real (Cádiz), donde la primera fase de la excavación ha devuelto la dignidad a 41 personas que murieron asesinadas por los fascistas entre los meses de agosto y septiembre de 1936.
La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica Social y Política de Puerto Real lleva desde 2008 luchando para poder abrir la fosa del cementerio local y poder rescatar a todos los fusilados. Francisco Aragón, su presidente, calcula que puede haber entre 175 y 200 cuerpos en los 21 metros que puede medir la zanja, que está siendo excavada gracias a una subvención de la Dirección General de la Memoria Democrática.
FUERON MALTRATADOS
Y la violencia es manifiesta. Lo cuenta el coordinador del equipo de arqueólogos, Jesús Román, cuando explica que “el 80 por ciento de los cuerpos presenta indicios de violencia”. “Todos murieron con un tiro de gracia”, insiste Aragón. Como el número 16, que presenta un tiro en el lateral del cráneo o el 11, en el que han encontrado incluso restos de plomo. Lo que se ve es el orificio de salida; “la entrada está en la frente”, aclara Aragón. Además, de que los cuerpos presentaban extremidades rotas y algunos fueron maniatados. “Fueron maltratados”.
La forma de apilarlos es otra de esas evidencias. “Están colocados sin ningún respeto”, señala Román, mientras que Aragón detalla cómo era el procedimiento: “Venía el camión de la basura, abría el seguro y los echaba”. Cuando la montaña de cadáveres era ya demasiado alta, “los cogían de brazos y piernas y los tiraban entre los huecos para buscar el espacio”. Y así quedaron, con los brazos levantados como si anhelaran salir de ahí.
La fosa mide 21 metros.
La fosa mide 21 metros.
Ahora comienzan la extracción y continuarán fase por fase, pero antes de retomar de nuevo el proceso, han querido organizar una jornada de puertas abiertas. Para que todo el mundo viera el horror. “Estos son crímenes de lesa humanidad. Esto es un genocidio, un holocausto”, insiste Román, al tiempo que se pregunta “por qué todos los países sacan a sus ciudadanos, tengan la bandera que tengan, y España no”. Especialmente, “cuando aquí no hubo un frente estabilizado que luchara contra un ejército; fueron a por la población civil”.
Pero todavía queda mucho por hacer: sólo han excavado una tercera parte de la fosa. “La población de Puerto Real fue diezmada pero aquí también yacen ciudadanos de San Fernando, Chiclana o El Puerto de Santa María”. Incluso, continúa Aragón, de Rota, “que estuvieron presos en el Penal de El Puerto y, una vez muertos, los trajeron aquí que estaba más cerca”.
La segunda fase del proyecto es la que se antoja más complicada porque se trata de identificar los cuerpos con las pruebas de ADN de los familiares. Y ni quedan tantos, ni tienen el registro de todos los fallecidos al ser naturales de otros municipios.
UN ALCALDE Y SUS TRES HIJOS, ASESINADOS
Como es el caso de la familia de Cayetano Roldán: el último alcalde republicano de San Fernando que fue asesinado. A él lo mataron en el cementerio local pero sus tres hijos –también fusilados- pueden estar en la fosa común del camposanto porterrealeño. Y, de hecho, uno de los familiares ya se ha puesto en contacto con ellos para verificar si están allí.
El que sí va todos los días en busca de un indicio de encontrar a sus familiares es Francisco Lebrón. Natural del municipio, sabe que allí están enterrados su bisabuela, su abuelo y su tío abuelo. Su familia no sólo tuvo que hacer frente a tanta muerte sino que tuvo que apañárselas para sobrevivir los casi dos años que duró la ocupación de su casa. “Mi abuela tenía una tienda de antigüedades. Tenía algo de dinero y los falangistas echaron al resto de la familia y confiscaron la casa”. Volvieron pero Paco no ha dejado de luchar para cumplir el anhelo de su abuela: “Ya que nos los habéis matado, dádnoslos para poder darles sepultura y llevarles unas flores”, rememora.

Auschwitz Memorial / Muzeum Auschwitz.



El 29 de noviembre de 1944 durante un ataque aéreo de la Fuerza Aérea Estadounidense a Monowitz (planta química IG Farbenondustrie) fueron tomadas fotografías aéreas en las que son visibles los campos Auschwitz I, Auschwitz II-Birkenau, Auschwitz III-Monowitz. En la fotografía: el campo Auschwitz II-Birkenau en momentos en que se estaba preparando parar ser evacuado.
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Stanbrook, 1939. L’exili republicà cap al nord d’Àfrica


http://www.uv.es/uvweb/cultura/ca/exposicions/presentacio-/exposicions-preparacio/stambrook-1939-exili-republica-nord-africa-1285866236311/Activitat.html?id=1285901639626


Centre Cultural La Nau. Sala Estudi General.
Data: De 29 de setembre de 2014 a 18 de gener de 2015.
Centre: La Nau, Centre Cultural.
Sales: La Nau. Sala Estudi General.
Horari:De dimarts a dissabte, de 10 a 14 i de 16 a 20 hores. Diumenge i festius, de 10 a 14 hores. Dilluns tancant
 24, 31 de desembre i 6 de gener, obert només al matí,  de 10 a 14 hores.
Tancat: 25 de desembre i 1 de gener
 Entrada lliure



L'Stanbrook al port d'Alacant. @ Fons Rodolfo Llopis. Biblioteca Gabriel Miró. Alacant.


 
Comissari
 
Ricard Camil Torres
 
Col·laboren

 
 
 
 
 
Republicans espanyols desembarcant de l'Stanbrook al port d'Orà, 30 de març de 1939. FOT-029271. Fundació Pablo Iglesias.
 
 
 
 
 
Després de la batalla de Terol (desembre 1937-febrer 1938), les tropes franquistes també s'imposen en l’ofensiva de l'Ebre (juliol-novembre 1938), per la seua superioritat material, davant d’un exèrcit republicà mal proveït degut al tancament de la frontera francesa, que els va impedir d’abastir-se, i al canvi polític internacional sorgit del pacte de Munic, que deixava la República en mans dels enemics, els qui van iniciar la conquesta de Catalunya. Malgrat l'èxit dels plans de retirada esgraonada de Negrín i Rojo cap als ports mediterranis, determinats factors (colp de Casado, deserció de la flota de Cartagena, rendició de Menorca, caiguda de Madrid) desferen les expectatives republicanes i els fronts s'enfonsaren. L’única esperança de fugida es trobava als ports de Llevant.

Tres dies després de la deserció de la flota republicana, el 5 de març de 1939, l’armada franquista bloqueja tota la zona mediterrània i l’accés de vaixells als ports quedà pràcticament paralitzat. Tot i això, quaranta embarcacions de diversos tipus aconseguiren esquivar el bloqueig i fer arribar més de 10.000 persones a les costes nord-africanes.

En aquesta gesta fou sens dubte l'Stanbrook, un vaixell mercant d’escàs tonatge, el que va aconseguir una proesa major, tant per la seua envergadura en el pla humà com per les dificultats superades durant la perillosa travessia, una autèntica odissea plena de riscos en la qual va estar a punt de sotsobrar vàries vegades a causa de l’enorme sobrecàrrega humana; i amb la dificultat afegida d’haver d’evitar la flota i els bombardejos franquistes. Si la nau arriba a destí es gràcies a l’habilitat del seu capità, el gal·lès Archibald Dickson.

L’Stanbrook, un buc de la naviliera France Navegation, havia de carregar tabac, taronges i safrà al port d’Alacant, però el seu capità, esbalaït davant el drama de milers de republicans amuntegats al port desesperats per eixir d’Espanya fugint de les represàlies, optà per embarcar el major nombre possible de persones.

Així, salpà rumb a Orà el 28 de març de 1939, a les onze de la nit i sense cap llum per tal de no ser detectats pels vaixells franquistes, portant a bord 2638 persones en un espai previst per a una vintena de tripulants.

En arribar a Orà, vint hores més tard, les autoritats franceses negaren l’autorització per al desembarcament dels viatgers no obstant les gestions del diputat socialista Rodolfo Llopis, que sols aconseguí el permís per a que dones i infants abandonaren el vaixell. Davant les deplorables condicions higièniques, amb el consegüent risc d’epidèmies i demés, quasi un mes després es permetia baixar a la resta del passatge.
 
 
 
 
Tram abandonat de vies del Transsaharià a la rodalia de Bou Arfa. 2013. @ Famía Mataix
 
 
 
Després de tan penosa i llarga experiència, poc imaginaven que la seua destinació immediata seria l’internament en camps de refugiats, autèntics camps de concentració batejats eufemísticament per les autoritats franceses com a centres d’accueil; en realitat, camps de treballs forçats on els exiliats patiren condicions infrahumanes, maltractament i vexacions de tota classe, en ser considerats pels conservadors francesos com una xusma de perillosos revolucionaris, quan no elements molt perillosos —comunistes i anarquistes— que van anar a parar directament a presidis com ara el de Kasserine o Fort Lyautey (avui Kenitra).

Però amb tot, la situació encara va anar a pitjor amb la capitulació i la posterior col·laboració de la França de Pétain, i no comença a millorar fins a l’alliberament del territori per part dels aliats.
 
 
 Cementeri cristià abandonat de Bou Arfa @ Família Mataix
 
 
 

Mitjançant una sèrie d’objectes, documents, mapes, fotografies, imatges, audiovisuals i il•lustracions de Paco Roca, l’exposicióStanbrook, 1939. L’exili republicà al nord d’Àfrica aspira a rememorar de forma fidedigna i didàctica l’odissea de la trajectòria de l’Stanbrook i examinar el sòrdid i dolorós destí que van haver de patir els seus passatgers: vençuts, perseguits, fugits, exiliats, maltractats, humiliats i bandejats... havien de posar en peus una nova vida.
  
  
 
 
 
Antonio Miró, El Stanbrook. Sèrie L'exili, 2009. Universitat de València
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Prestadors
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Antoni Miró 
Arantza Torrecillas
Arxiu de la Democràcia - Universitat d’Alacant 
Associació Stanbrook. Centre d’Estudis i de Documentació de la Memòria Republicana 
Carmina Mendoza 
Clara Icardo 
Companyia Hongaresa de Teatre 
Cristina Escrivá
Diego Quevedo 
Emili Payà 
Família Mataix 
Família Muñoz Castanyer 
Familia Roca-Torrijos 
Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana 
Fundació Caixa Mediterrani-Biblioteca Gabriel Miró d’Alacant 
Fundació Pablo Iglesias 
Helena Bonet 
Josep Medina 
Juan Carlos Narbona
Libertad Illescas
Laura Gassó 
MacDiego 
Matías Alonso 
Museu Naval de Cartagena 
Museu Valencià d’Etnologia 
Paco Roca 
Pascual Marzal 
Pilar Bonet 
Rafael Arnal 
RTVE 
Sonsoles Giner 
Toni Esteve 
Toni García 
Vicenta Pérez


El CSIC se olvida de su herencia franquista


http://elpais.com/elpais/2014/11/24/ciencia/1416857980_556372.html?utm_source=Materia+%7C+Noticias&utm_campaign=b5d771394d-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_fa9f704361-b5d771394d-23577721


Se celebra el 75 aniversario de la creación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas

Los actos pasan "de puntillas" por el exilio y la depuración de científicos por el régimen de Franco

Francisco Franco, en 1958, durante la inauguración del Instituto de Investigaciones Biológicas del CSIC. / MIGUEL CORTÉS (EFE)
Tal día como hoy, hace 75 años, Francisco Franco firmó la ley por la que se creaba el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La institución debía ser una pieza clave del régimen para “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias, destruida en el siglo XVIII”. Ante la” pobreza y paralización pasadas”, reza el texto, se buscaba renovar la “gloriosa tradición científica” del país.
No se puede negar que hubo renovación. Gran parte de la élite científica del país se exilió o fue depurada. Severo Ochoa, que ganaría el Nobel de Medicina en 1959, se instaló en EE UU. México acogió al físico Blas Cabrera, anfitrión de Albert Einstein en 1923, a Ignacio Bolívar, padre de la entomología española, Odón de Buen, pionero de la oceanografía…Otros, como Antonio Zulueta, uno de los primeros impulsores de la genética experimental en el país, o Luis Calandre, introductor de la cardiología moderna, fueron depurados y separados de la ciencia. La lista del exilio científico español tiene al menos 200 nombres. Muchos de ellos formaban parte de la Junta de Ampliación de Estudios (JAE), un organismo creado en 1907, que llegó a presidir Santiago Ramón y Cajal y que supuso el principal impulso de modernización y apertura de la ciencia en España a principios del siglo pasado. El CSIC heredó las infraestructuras de la JAE, pero una concepción de la ciencia totalmente opuesta. El principal auditorio de la JAE que antes acogiera charlas científicas internacionales era demolido y transformado en una iglesia. Para pilotar el cambio, Franco eligió a un cura del Opus Dei, José María Albareda, como secretario general.
Esta semana otro acto en la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona  se centrará precisamente en este capítulo de la historia
El CSIC es hoy el mayor organismo público de I+D del país y uno de los mayores de Europa. El Rey Felipe VI ha presidido hoy en Madrid el acto central de la celebración de los 75 años del CSIC. El aniversario no está exento de polémica, debido a que apenas se ha abundado en los orígenes franquistas de la institución. Entre las ochenta conferencias que se han programado como parte del aniversario hay casi de todo, desde la nanotecnología al fracking pasando por la calidad del aire en Barcelona, o "75 años de vino en el CSIC". No hay ni una cuyo título se centre en los antecedentes históricos del CSIC, en el exilio científico ni en los profesionales depurados por el régimen de Franco.
Esta misma semana, otro acto, en este caso en la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona (UPF), se centrará precisamente en ese capítulo. Historiadores de la ciencia de varias instituciones españolas y extranjeras, incluido el CSIC, participarán durante dos días en un congreso titulado "75 años del CSIC: Ciencia y poder en la España de Franco". Varias ponencias explorarán la represión de la ciencia de la JAE, la visión “totalitaria” de la investigación del consejo o el papel clave que jugó el cura Albareda en la primera década del CSIC.
“Mi impresión es que se ha improvisado con el programa del aniversario, porque una reflexión sobre el pasado de la institución era fundamental”, explica Albert Presas, historiador de la ciencia de la UPF y organizador del simposio. Este experto lo ve como una oportunidad perdida para entender mejor los problemas a los que hace frente el CSIC. “Si haces una revisión de su historia encuentras razones que ayudan a explicar la situación en la que se encuentra ahora, es necesario y conveniente”, resalta.
“Han dejado a los historiadores de la ciencia del CSIC completamente al margen de la celebración”, dice Puig-Samper
La falta de historia crítica se ve como un problema también desde dentro del CSIC. “Han dejado a los historiadores de la ciencia del CSIC completamente al margen de la celebración”, denuncia Miguel Ángel Puig-Samper, del Instituto de Historia del CSIC. En 2007, Puig-Samper fue el encargado de coordinar el libro de otro aniversario, el de 100 años desde la creación de la JAE, en el que sí se hablaba del exilio científico y las depuraciones tras la Guerra Civil. “Hubo una fractura real entre la JAE y el CSIC, que se construyó sobre sus cenizas, y que no se haga un mayor reconocimiento a esa generación previa de científicos que se exiliaron o fueron depurados como Antonio Zulueta queda feo”, opina. “Están pasando de puntillas por esa historia previa y habría que contarlo”, añade.
El actual presidente del CSIC conoce la historia del organismo que preside. Emilio Lora-Tamayo ha sido presidente de este centro en dos ocasiones, la primera entre 2003 y 2004 y la segunda desde 2012. También tiene muy cerca la etapa del CSIC previa a la democracia ya que su padre, Manuel Lora-Tamayo, fue ministro de Educación con Franco y también presidente del CSIC (entre 1967 y 1971).
En su discurso para celebrar el 75 aniversario, hace una semana en el Congreso de los Diputados, Lora-Tamayo solo citó el exilio científico previo a la creación del CSIC en una frase que no era suya. "Ni siquiera la guerra civil y el exilio de muchos de nuestros mejores científicos fue capaz de yugular la obra iniciada por la junta [JAE]", dijo en una cita de Salvador de Aza. Sí señaló Lora-Tamayo que “la conmemoración de estos 75 años es un excelente momento para recordar y poner en valor el trabajo muchas veces callado y siempre meritorio de todas estas personas y sobre todo de las asociadas a los primeros años del CSIC, que corresponden a la inmediata posguerra, una época marcada por carencias y carestías, por una orientación autárquica de muchas iniciativas y unas rigideces que también encontraron reflejo en el plano de la investigación científica y técnica”. Como parte de los actos del aniversario, Lora Tamayo tenía programada a principios de mes una charla sobre "micro y nanotecnologías para el almacenamiento de información”.
"La fundación del CSIC en 1939 significó la destrucción del tejido científico español construido por la Junta de Ampliación de Estudios", dice CCOO
Este periódico ha intentado infructuosamente recabar la versión del CSIC. La responsable del departamento de prensa de este centro informó que Lora-Tamayo no podía atender las preguntas de este diario.

Herencias recibidas

Esta misma semana el sindicato Comisiones Obreras dijo que no hay “nada que celebrar” en este 75 aniversario. “La fundación del CSIC en 1939 significó la destrucción del tejido científico español construido por la Junta de Ampliación de Estudios, institución clausurada tras la guerra civil, de quien nos sentimos herederos directos”, dijo el sindicato en un comunicado de prensa difundido por Alicia Durán, investigadora del consejo y miembro del Consejo Rector del CSIC en representación de CC OO. “Estamos muy distantes y nos indigna recordar al nacional catolicismo que, en nombre de la fe, expulsó a la generación más brillante de científicos que había tenido este país. Una exaltación que sigue viva en algunos personajes relevantes del CSIC en 2014, como el director de la Revista Arbor, la revista de pensamiento del CSIC”, decía el comunicado.
Los expertos consultados destacan que no se trata solo de hacer memoria. Y afirman que algunos de los mayores problemas que tiene el CSIC actual son una herencia del franquismo. Uno de ellos, dice Presas, es la elección del presidente, que sigue siendo una competencia del Gobierno de turno desde los tiempos de Franco. “A cada cambio político que hay en España se cambia al presidente y este, a su vez, impone cierta marca personal que se transmite a los trabajadores del consejo”, detalla. Lo mismo piensa Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencias de Alicante, uno de los más de 120 centros que tiene el CSIC repartidos por toda España. “El Gobierno impone a una persona de su favor y yo pienso que el presidente debería ser elegido por un comité de expertos internacionales que sepa de ciencia”, afirma Lerma.
La burocratización de la ciencia, con científicos funcionarios, también comenzó en los años del franquismo. En la actualidad, el CSIC es nominalmente una agencia, lo que, según muchos expertos, le debería dar más flexibilidad para contratar científicos y manejar sus fondos en función de sus necesidades. Pero la falta del llamado contrato de gestión le impide ser independiente del Gobierno. “El mayor problema del CSIC es que está integrado en la administración del Estado, se rige como cualquier ministerio funcionarial y los científicos no podemos estar regidos por los mismos contratos que un funcionario de Hacienda”, señala Lerma. Este ha sido uno de los principales problemas destacados por el propio Lora-Tamayo en los últimos días, junto a la desaparición de las becas JAE para jóvenes investigadores, que él mismo decretó por falta de fondos.

El Rey alerta de la fuga de cerebros

España se arriesga a sufrir “un lapso generacional” debido a la marcha de jóvenes científicos al extranjero, lo que supondría un “retraso difícil de remontar”. Así lo ha asegurado hoy el rey Felipe VI durante el acto central de celebración del 75 aniversario del CSIC, informa Efe. El país, ha dicho el Rey, no puede permitirse el lujo de formar a jóvenes cerebros para que después tengan que marcharse “sin retorno posible”, un problema que ha achacado a “una tasa de paro inaceptable”. El monarca ha expresado así su preocupación por un problema que afecta de forma importante al mayor organismo público e I+D de España, pero que también a todo el sistema de I+D. Sobre este mal se ha mostrado más optimista Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, al decir que la fuga de cerebros existe, pero que se trata de una "leyenda urbana exagerada”, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press. Lora-Tamayo ha destacado que no hay fuga de talento si éste después tiene posibilidad de volver, aunque ha reconocido que actualmente esta situación no se explica solo por la "movilidad" de los investigadores ya que, cada vez más, son "los graduados y doctores los que no encuentran plaza para investigar".