dissabte, 21 de juliol de 2018

Entrada 19.000: Colectivos memorialistas piden justicia para las víctimas del franquismo en Madrid



http://www.publico.es/sociedad/colectivos-memorialistas-piden-justicia-victimas-franquismo-madrid.html


"Los que se manifiestan en el Valle de Cuelgamuros lo único que hacen es exaltar la barbarie que acabó con todos los derechos humanos y sociales que había traído la República”, afirma Fernando Castillo, miembro de la Plataforma contra la impunidad del Franquismo.



Concentración de colectivos de memoria histórica para pedir que se condene la impunidad del franquismo en Madrid. / Erly Quizhpe

“Queremos justicia, queremos memoria”, coreaban este miércoles por la tarde las personas que se han reunido frente a la Puerta del Sol de Madrid para condenar la impunidad del franquismo. Un acto celebrado el 18 de julio, como en otras ocasiones, para recordar que hace 82 años España sufrió el golpe de Estado franquista.
El Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y de Víctimas del Franquismo, que reúne a 80 asociaciones, ha exigido a las instituciones que se instaure la Ley Integral de Víctimas y que se condene el franquismo en un encuentro que ha sido moderado por el periodista de Público Alejandro Torrús, encargado de coordinar Memoria Histórica y Derechos Humanos en este diario.
Para Torrús, hay que cambiar el mensaje que afirma que a las víctimas de la dictadura las mataron por nada porque “los mataron por defender la educación pública, por defender la sanidad pública, por defender la democracia. Los mataron por valientes. Los mataron por demócratas”, ha manifestado. 
El acto de este año ha contado con la participación de varias personas que defienden la memoria y que están en las instituciones como el senador de Compromís, Carles Mulet, quien ha querido denunciar "el silencio, la invisibilidad y la impunidad del franquismo”. Asimismo, ha pedido al Gobierno de Pedro Sánchez que se reconozcan a todas las víctimas, entre las que se encuentran "los niños y niñas robados durante el franquismo y el post franquismo y las mujeres que padecieron humillación, persecución y violación". 
Por su parte, varios miembros de la Plataforma contra la impunidad del Franquismo han exigido "verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo". “Queremos que el Estado asuma la responsabilidad de sacar a las víctimas del franquismo de las fosas comunes”, ha manifestado Julio Recuero, integrante de la plataforma. Una situación que está en el foco de atención por "esos que se manifiestan en el Valle de Cuelgamuros -para protestar contra la exhumación de Franco- que lo único que hacen es exaltar la barbarie que acabó con todos los derechos humanos y sociales que había traído la República”, afirmaba Fernando Castillo.
Precisamente este miércoles Fernando Martínez López, director general para la Memoria Histórica del Gobierno español, ha afirmado que el Estado está en deuda con las víctimas del franquismo durante un congreso internacional en Donostia. Unas palabras que para Castillo hay que matizar ya que "no solo el Estado está en deuda con las víctimas, sino la sociedad".

La guerra en el subsuelo.

http://guerraenlauniversidad.blogspot.com/2018/07/la-guerra-en-el-subsuelo.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+ArqueologaDeLaGuerraCivilEspaola+%28Arqueología+de+la+Guerra+Civil+Española%29


viernes, 20 de julio de 2018


 Excavando la entrada al inframundo.

Ayer os comentábamos que bajo el refugio antibombardeo que llevamos excavando desde 2017 hemos encontrado una entrada bajo el suelo. También os decíamos que teníamos una hipótesis sobre qué podía ser.

Pues bien, todo apunta a qué se trata del acceso a una galería subterránea de las que se utilizaban en la guerra de minas. Es un hallazgo fenomenal, pero desgraciadamente no podremos investigar mucho más porque es algo que está más allá de nuestras posibilidades técnicas en estos momentos. Por ahora nos contentaremos con excavar el acceso lo más posible. En cualquier caso, la galería puede explicar quizá algo de la cultura material que estamos descubriendo en el abrigo y en su entorno.

La guerra de minas viene de muy antiguo. Se practicó extensamente en la Baja Edad Media y en época moderna. Pero la que se desarrolló en la Guerra Civil Española tiene su origen inmediato en la Primera Guerra Mundial. El procedimiento consiste básicamente en perforar un túnel hacia las líneas enemigas, colocar una gran carga de explosivos debajo de un refugio de tropa o una trinchera y hacerla explosionar cuando uno se encuentra a salvo en sus propias líneas. Los ingleses recurrieron con frecuencia a los bantams, soldados que no llegaban a la talla mínima requerida para ingresar en el ejército, para desempeñar esta labor. En España, donde un buen porcentaje de los españoles de los años 30 estaba subalimentado y no llegaba al metro sesenta, no debía de ser difícil encontrar gente pequeña para meterse por los túneles.

 Soldados alemanes preparan una mina para destruir una posición enemiga durante la Primera Guerra Mundial.

Las víctimas que causaban estas explosiones eran aterradoras por su elevadísimo número, pero también por la forma en que morían. La mayor parte de los soldados quedaban enterrados vivos. Combatir en un escenario de guerra de minas intensa y continuada acababa produciendo trastornos psicológicos. En cualquier momento uno podía saltar por los aires o morir destrozado bajo una tonelada de escombros.  

Unos arqueólogos franceses excavaron hace unos años el resultado de una de estas explosiones subterráneas. Se trata de una trinchera alemana de Carspach, en Alsacia, en la que se recuperaron los restos de casi 30 soldados que quedaron sepultados por el barro. No solo eso: la deflagración selló la trinchera y el contexto anaeróbico (la falta de oxígeno) permitió la conservación de todos los objetos, incluidas trinchas de cuero, cartucheras, uniformes, periódicos, las famosas granadas de palo y demás. 

 Cartuchera de pistola en la trinchera destruida por una mina en Carspach.

Las minas británicas en Messines, colocadas en abril de 1917, se hicieron detonar simultáneamente y mataron a 10.000 alemanes de un golpe. Fue la explosión más grande registrada en el mundo hasta ese momento.  


Cuando se te va la mano con la dinamita: cráter dejado por una mina de la Primera Guerra Mundial en Messines.



En la Guerra Civil no se llegó a esos extremos, pero los horrores de las minas en muchos sentidos no difirieron de los de la Gran Guerra. Los republicanos eran los reyes de este tipo de combate. Los propios sublevados lo reconocían. Siempre llevaron la delantera en este terreno, en buena medida porque contaban con mineros experimentados que sabían cómo cavar túneles y manejar la dinamita como nadie. Comenzaron ya a practicarla en diciembre de 1936 y los franquistas solo pudieron defenderse de forma efectiva a partir de diciembre de 1937. Es entonces cuando llega a Madrid una unidad especializada en esta lucha subterránea. Se trataba de un batallón creado con veteranos de Oviedo, que había sufrido un cerco de varios meses por parte de tropas leales a la República.

A inicios de 1938 se inicia en serio la actividad de estos zapadores. Su labor consistió más en colocar contraminas que en minar el terreno contrario. Y una de sus ocupaciones prioritarias era tratar de evitar los ataques subterráneos al Clínico, que se habían cobrado ya cientos de víctimas desde el origen de la guerra y todavía se cobrarían muchas más. Los republicanos cavaban túneles y utilizaban colectores y cloacas preexistentes.  Una de ellas iba desde el hospital hasta el edificio cruciforme propiedad de la Universidad, donde se ubicaba la junta de obras (actualmente pabellón de gobierno) y que permanecía en manos del Ejército Popular. 

En un mapa en el que se recogen todas las minas explosionadas en la zona del Clínico y Asilo de Santa Cristina durante el conflicto se aprecia como los cráteres republicanos invaden todo el terreno. También se observa un detalle muy interesante. El edificio que estamos excavando se encuentra atravesado de lado a lado por una galería de contraminado que conduce, por un lado, al Clínico, donde se bifurca en varios ramales y, por otro, hacia los edificios vecinos del asilo. Es posible que la bocamina que hemos encontrado condujera a este túnel.
Minas republicanas (en rojo) y franquistas (en azul) en la zona del Clínico.


El objeto de cavar subterráneos no solo era minar o contraminar, sino también escuchar la actividad del enemigo. La obsesión era identificar el sonido de los picos abriendo un túnel. En el ambiente de psicosis propiciado por este tipo de guerra, algunos legionarios y regulares acabaron desarrollando métodos personales de detección: colocaban un tubo de calefacción o una cantimplora contra el suelo y aplicaban el oído.
 
La vida de los soldados en un sector afectado por la guerra de minas era un infierno. Pero la de los zapadores era quizá peor: cientos de horas pasadas bajo tierra, en el ambiente asfixiante de un túnel varios metros bajo el suelo, jornadas enteras sin ver la luz del día y con la amenaza constante de ser volado en pedazos sin ni siquiera verle la cara a tu oponente... Comprensiblemente, estas tropas recibían raciones extra de comida y, sobre todo, alcohol. 

Quizá tengamos que entender desde este punto de vista la gran cantidad y calidad de las vituallas que encontramos junto a la bocamina del Clínico. 

Son el menú de un condenado a muerte.


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 Referencia:

Estado Mayor Central del Ejército. 1948. Guerra de Minas en España (1936-1939). Contribución al estudio de esta modalidad en nuestra guerra de liberación. Madrid: Servicio Geográfico del Ejército. 

El domingo 22 de julio de 2018 está programada una actividad de Gefrema

https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=671872069858360&id=189970218048550


Estimados amigos.
Os recordamos que mañana domingo 22 de julio de 2018 está programada una actividad de Gefrema en el templo de Debod, lugar donde se ubicaba el cuartel de la Montaña en julio de 1936.
Como complemento y anticipo a esta actividad, hemos publicado en el blog Sol y Moscas una crónica donde desvelamos, gracias al testimonio de un tío del cantante Julio Iglesias, el misterio de una de las fotografías más conocidas de aquellos momentos, y ponemos nombre a su protagonista. Podéis encontrar la crónica en el siguiente enlace:
http://florentinoareneros.blogspot.com/…/el-misterio-tras-l…
ACTIVIDAD GEFREMA:
LA SUBLEVACIÓN DE 1936 EN MADRID
Y LOS SUCESOS DEL CUARTEL DE LA MONTAÑA
ASISTENCIA LIBRE Y GRATUITA
DOMINGO 22 JULIO 2018 10:00 HORAS
TEMPLO DE DEBOD (acceso por escalinata ppal.)
INTERVIENEN:
ANTONIO MORCILLO
La sublevación en Madrid
JOSÉ ANTONIO CARMONA
La sublevación en Melilla
GUILLERMO POZA
La Batalla de Brunete
Un recorrido fotográfico
Al finalizar la actividad tomaremos un refrigerio en el bar El Escalón en la calle Evaristo San Miguel 13.
Blog sobre la guerra civil española. Spanish civil war.
FLORENTINOARENEROS.BLOGSPOT.COM


Los asaltos durante el asedio del Alcázar (I)

https://toledogce.blogspot.com/2018/07/los-asaltos-durante-el-asedio-del.html?m=1



En el verano de 1936 la sublevación militar del 18 de julio desencadenó una larga guerra civil. En Toledo, las fuerzas sublevadas del coronel Moscardó y los miembros de la Guardia Civil con Romero Basart a la cabeza, quedaron aisladas y cercadas en el recinto militar del Alcázar toledano, sede de la Academia de Infantería, Caballería e Intendencia. Desde el mismo día 21 de julio, las hostilidades republicanas fueron en aumento hasta llegar a septiembre, sin duda el mes más duro de todo el asedio. La República no podía correr el riesgo de mantener un foco rebelde en el centro peninsular cuando las tropas de Franco amenazaban desde el sur. Los asaltos republicanos contra la fortaleza se incrementarán durante semanas, sobre todo a partir del día 18 de septiembre.


toledo asedio alcázar
Destrucción del Alcázar y la plaza de Zocodover el 22 de septiembre de 1936. Archivo PARES/Foto Marina. 

Esta es una selección de fotografías realizadas durante los últimos días de septiembre de 1936, cuando las tropas gubernamentales intentaban por todos los medios acabar con la resistencia de los defensores del Alcázar. Muchas de estas imágenes fueron tomadas por algunos de los mejores fotoperiodistas españoles de la época que con su cámara documentaron todo el conflicto entre 1936 y 1939.


La calle Santa Fe, muy cerca de la Plaza de Zocodover y el Museo de Santa Cruz, fue una de las principales vías de comunicación entre la retaguardia y la primera línea republicana. A pesar de estar batida por la fusilería, el paso de milicianos por la calle es constante desde los primeros días del asedio. Los soldados cruzan rápidamente, en fila, evitando el paqueo enemigo desde los restos de la fachada norte del Alcázar. Todo el camino debía hacerse entre los escombros de la manzana de casas de Zocodover que ardieron durante los primeros días de guerra, hoy sede del Gobierno Civil. 


toledo asedio alcázar toledo asedio alcázar


El convento de Santa Fe, al fondo de la calle, comunicaba con el Museo de Santa Cruz y el Paseo del Miradero donde se organizaban las fuerzas republicanas. En la imagen inferior, donde se puede ver el característico trampantojo de la calle, dos milicianos corren hacia las posiciones de vanguardia. 



toledo asedio alcázar 1936
Soldados republicanos en la calle Santa Fe, septiembre de 1936. Archivo PARES/Foto Manzano.

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1936/2018. ToledoGCE.

Los parapetos republicanos estaban ubicados a escasos metros del Alcázar, con los milicianos exponiéndose a un riesgo constante. Es el caso de la barricada hecha con ladrillos y tablones justo en el comienzo de la actual Cuesta de Carlos V. Las explosiones se suceden muy cerca de los arriesgados soldados que en realidad, poco pueden hacer desde esa posición. Uno de los milicianos mira hacia atrás, al fotógrafo que se encuentra en el medio de la calle para realizar la imagen.



toledo asedio alcázar guerra civil
Archivo PARES/Foto Del Moral. 

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Toledo GCE 1936/2018. 
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Parapeto republicano en la Cuesta de Carlos V, septiembre de 1936. Archivo PARES/Foto Del Moral. 

El día 20 de septiembre de 1936 las tropas republicanas decidieron romper el perímetro defensivo sublevado al norte de la fortaleza. Para este cometido, desde Pinedo trasladaron una de las piezas de artillería de 75mm y disparar directamente contra los restos del edificio del Gobierno Militar (actual Consejería de Presidencia y Administraciones Públicas en la plaza Santiago de Caballeros) desde la entrada del Museo de Santa Cruz. El traslado de la pieza artillera fue documentado por el fotógrafo David Seymour "Chim", pero pocos minutos después también seria inmortalizado por el reportero español Marina. 

toledo asedio alcázar guerra civil
Traslado de artillería desde Pinedo hasta el Museo de Santa Cruz el 20 de septiembre de 1936. 
Mangum Photos/David Seymour Chim. 

toledo asedio alcázar guerra civil
Pocos metros más arriba y minutos después, Marina realizaría esta foto de la misma pieza de artillería.
Archivo PARES/Foto Marina. 

toledo asedio alcázar guerra civil
Toledo GCE 1936/2018.

Desde el Museo de Santa Cruz, a bocajarro contra el Gobierno Militar, se conseguiría reducir la resistencia sublevada en esta zona permitiendo a los republicanos avanzar entre el día 21 y 22 hasta las posiciones defensivas externas del Alcázar. El coronel Moscardó, ante la impotencia de mantener durante más tiempo los edificios exteriores, daría la orden de retirarse a todas las guarniciones al interior del Alcázar. Sólo queda una semana para que el Ejército de África entre en la ciudad... 

Os dejo un vídeo con las escenas rodadas ese mismo día 20 de septiembre de 1936 donde se puede ver cómo se acabó con la resistencia del Gobierno Militar desde el Museo de Santa Cruz.







Continuará...




Veteranos y desconocidos. El grupo de Santiago Amir "El Sheriff"


https://www.elsaltodiario.com/ni-cautivos-ni-desarmados/veteranos-y-desconocidos-el-grupo-de-santiago-amir-el-cheriff



PUBLICADO
2018-07-21 16:15:00


Una imagen parecida a esta sufrieron parte de los integrantes del grupo en el Campo de la Bota. IMANOL


Pues mira tú lo que tienen las cosas, hace un tiempo escribí una entrada sobre el grupo de Santiago Amir Cruañes “el Sheriff”, y me quedé tan ancho con lo hecho...que atrevida es la ignorancia. Este año, durante mi visita al Archivo Nacional de Cataluña, encontré unas interesantes cartas del guerrillero urbano Pedro Meca López entre otro montón de papeles en el fondo de Pons Prades. No sé muy bien porqué me paré a leerlas, pues no eran lo que buscaba, pero gracias a ellas, la entrada sobre el grupo de Santiago Amir va a cambiar “ligeramente”. Las cartas, una remitida a Téllez y otra a Pons Prades eran para desmentir un posible malentendido en el libro sobre Sabaté y explicando un poco algunas informaciones equivocadas.
Pedro Meca
Pedro Meca López durante la guerra civil, miliciano de la Columna Ascaso, frente de Aragón. IMANOL

Empezaremos diciendo que el contacto de Amir con el movimiento libertario no se realizó tras uno de sus numerosos cruces de frontera tras el 45, sino que venía de antes. Por las cartas de Pedro Meca conocemos que ambos, junto a Emilio Damborenea Aguirregabiria y a otros libertarios a los que prefiere mantener en el anonimato, habían formado un grupo de acción, que actuaba preferentemente en Barcelona. Según Meca, disponían de caminos y bases propias, no compartidas con los otros grupos, que sus pasos normales de frontera eran principalmente por la zona de Sant Llorens de cerdá, y que el armamento era propio y no pedido a la organización. Como sabían de los chanchullos de Melís y otros infiltrados, redujeron en lo posible sus contactos con Francia entre los años 45 y 50, tratando de mantener su independencia en todo lo posible, de los pocos que conocían sus andanzas eran los del grupo Perpiñán, los compañeros Puzo, Martí y Carreño. 
Sabemos también que en uno de sus pasos a Francia, en mayo de 1949, Meca fue detenido por paso ilegal de fronteras, tras la delación del infiltrado Rafael Soto, residente en Banyuls, aunque realmente, al que querían pillar era al guía, conocido como “el Rubio” en medios policiales, y que no era otro que Santiago Amir. Pese a que este grupo era de los veteranos en la ciudad condal, la policía no tenía sus datos al estar fuera de la órbita de los delatores e infiltrados, lo cual significó que solo cumpliera los tres meses estipulados por dicho delito y que después fuera puesto en libertad. Cuando salió de la Modelo, en la puerta estaba Santiago Amir, esperándolo. Otra muestra de que la policía no los conocía es que fueron detenidos en marzo de 1949 en Barcelona, tras pedirles la documentación, Amir, Meca Y Damborenea fueron liberados poco después. 
Meca da como inicio del grupo el año 1944, y asegura que ya estaban bien “equipados”, posiblemente su armamento procedía de la resistencia francesa, pues por ejemplo Amir actuaba como guía en redes de evasión. Tras su detención en 1950, cuenta Meca que la policía se quedó con sus armas para su propio uso, no debían de ser malas.
Detención en La Vanguardia
Noticia de la detención del grupo en mayo de 1950. La Vanguardia.IMANOL

A partir del 48 empieza su relación con el grupo de “Los Anónimos”, sobre todo con Ginés Urrea. Con el grupo empiezan a colaborar el propio Urrea, José Torres Cuadrado, Antonio Moreno Alarcón “Cejablanca” o Francisco Martínez “Paco”. 
Entre las acciones que tenemos documentadas, ninguna anterior al 48 (toda la información relativa al periodo 44-48 estaba en los 1000 folios manuscritos por Pedro Meca, que él mismo acabó arrojando a las llamas y que posiblemente no descubramos nunca), encontramos el fallido asalto al banco al Banco Soler y Torra el 4 de enero de 1949, donde murió un lotero de un disparo accidental del “Sheriff”, retirándose seguidamente, el 28 de febrero asalto al Banco Central de Barcelona, el 20 de mayo, el domicilio del contratista Francisco Puig Alemany, caracterizados como inspectores de hacienda, el disfraz no funcionó, hubo un forcejeo, hubo un disparo, y la bala tras herir al empleado dio de lleno en Rosario Puig, hija del contratista que resultó muerta, el botín, 75000 pesetas. El 15 de octubre, esta vez en compañía del grupo del “Cubano”, asaltan “Construcciones Pamies S.A.”, durante la huida y persecución se entabla tiroteo con las fuerzas de seguridad, resultando muerta María Muñoz, que tuvo la mala suerte de pasar por allí.
Ginés Urrea
El murciano Ginés Urrea, miembro de "Los Anónimos" y del grupo de Santiago Amir. IMANOL

El día 21 de octubre moría acribillado Francisco Martínez, en la calle del Rosellón, tras frenar bruscamente un coche particular junto a él, repleto de agentes de la BPS que no dudaron un momento en abrir fuego. A principios de mayo de 1950, tras otra redada, era detenido Antonio Moreno, tras su interrogatorio, el siguiente que cayó en las garras policiales fue Ginés Urrea, a base de ostias y otras delicadezas le sacaron por fin el ansiado contacto de “el Rubio”, osea, Amir, y este acabó delatando a Pedro Meca, siendo todos ellos juzgados en febrero del 52, y condenados a muerte. La declaración de Amir exculpando a Pedro Meca, pues a este le encontraron una pistola pero no sabían de sus actuaciones anteriores, le valió que le conmutaran la pena de muerte y lo redujeran a 20 años y un día de los que cumplió 12. La sentencia se cumplió el día14 de marzo, con el fusilamiento en el tristemente célebre campo de la bota, de Santiago y Ginés, junto a los también guerrilleros Pere Adrover, José Pérez y Jordi Pons, estos dos últimos provenientes del grupo de Marcelino Massana. Por su parte, Antonio Moreno, vio conmutada su sentencia de muerte y fue condenado a 30 años de reclusión, saliendo en libertad en 1964.
Sentencia cumplida
Recorte de La Vanguardia del 15-3-52 sobre la ejecución de los guerrilleros libertarios. IMANOL


Fuentes: Sabaté (Antonio Téllez), El maquis anarquista (Ferrán Sánchez), correspondencia de Pedro Meca López y  http://losdelasierra.info/