dilluns, 12 de desembre de 2016

Inaugurada la señalización como Lugares de Memoria de cuatro puntos del Canal de los Presos, construido con el “trabajo esclavizado”.

http://www.elplural.com/andalucia/2016/12/11/este-canal-se-construyo-costa-de-sangre-y-muerte




Presos republicanos trabajando en el Canal del Bajo Guadalquivir.
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Fuente
GRUPO RMHSA-CGT
MEMORIA HISTÓRICA

‘Este Canal se construyó a costa de sangre y muerte…’

Inaugurada la señalización como Lugares de Memoria de cuatro puntos del Canal de los Presos, construido con el “trabajo esclavizado”

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Dom, 11 Dic 2016 
Viendo discurrir hoy sus plácidas aguas por la fértil campiña del Guadalquivir, pocos podrían imaginar cuánto sufrimiento personal y familiar esconde su cauce y cuánta ferocidad política e ideológica se invirtió en su construcción. 
‘Este Canal de los Presos fue construido a costa de sangre y muerte, con el trabajo esclavizado al que la dictadura franquista sometió a los presos republicanos en beneficio de las oligarquías terratenientes. ¡Verdad, Justicia y Reparación!’. Esta es descarnada la leyenda inscrita en cada uno de los cuatro hitos inaugurados este fin de semana para señalizar el denominado Canal de los Presos cuyo tramo central riega los términos municipales de Sevilla, Dos Hermanas, La Rinconada, Los Palacios y Villafranca y Alcalá de Guadaíra.
El canal, en cuyas obras participaron entre 6.000 y 7.000 penados,  habría de suponer la aparición en el campo andaluz de un fenómeno inédito: ‘el latifundio de regadío’.
'El camino de la infamia'
Hasta tal punto está la construcción del Canal vinculada íntimamente a la historia de esos municipios, que barriadas sevillanas como Torreblanca y Bellavista crecieron de forma casi exponencial al ir instalándose en ellas cientos de familias de presos obligados a ‘redimir penas por el trabajo’ en la gigantesca obra de casi 160 kilómetros. Con el acto de este sábado, ‘el camino de la infamia’ –como lo denominó en su intervención el director general de Memoria Democrática de la Junta, Javier Giráldez– la provincia de Sevilla daba un paso más contra el olvido.
Representantes de todos esos ayuntamientos y de la Dirección General de Memoria Democrática participaron en los actos, así como familiares de los presos y miembros del grupo Recuperando la Memoria Histórica y Social de Andalucía de CGT (RMHSA de CGT.A), la incansable entidad que desde hace más de tres lustros viene luchando por la señalización y recuperación de estos lugares.
Dieciséis años después 
De hechola iniciativa para que el llamado oficialmente Canal del Bajo Guadalquivir fuera reconocido como Lugar de Memoria partió del grupo RMHSA en 2011 y fue aprobada por el Consejo de Gobierno en diciembre de 2013. Han tenido que pasar, sin embargo, tres años para dar cumplimiento a dicho acuerdo haciendo efectiva la señalización.
Según recordaba el grupo RMHSA en una nota pública, el reconocimiento ha llegado “16 años después de iniciarse las investigaciones y de que, lamentablemente, hayan fallecido todos los presos que colaboraron en las investigaciones que, en forma de avance, se presentaron a principios de 2002 en Sevilla y unos meses después en el Museo de la Historia de Catalunya, en Barcelona”. Los resultados de la investigación se publicaron en 2004, en editorial Crítica, con el título de ‘El Canal de los Presos 1940-1962. De la represión política a la explotación económica’, una obra colectiva que hoy es una referencia indispensable para los estudiosos de la represión franquista y los trabajos forzados, así como del movimiento memorialista de España.
Escribientes, médicos, sastres, albañiles...
Según la ficha histórica publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) que consagrada oficialmente el canal como Lugar de Memoria, “fueron penados los que cubrieron prácticamente todas las necesidades de ejecución de las obras y de funcionamiento interno de los campamentos. Presos fueron los listeros que anotaban los destajos; los escribientes que llevaban al día la administración; los auxiliares técnicos de las obras que, en ocasiones, fueron sus verdaderos directores; los médicos, enfermeros y practicantes que atendieron a los lesionados y enfermos; los sastres y zapateros que remendaron una y otra vez la ropa vieja de los voluntarios italianos; los barberos, los rancheros, los encargados del economato y los mecánicos que mantuvieron el precario parque de automóviles y los servicios de agua y electricidad”.
Su construcción tuvo dos etapas. La primera de ellas, de 1939 a 1943, fue la de mayor dureza y donde más hincapié se hizo en la ‘reeducación del rojo’. En la segunda etapa (1943-1956), el proyecto político funcionó como un negocio privado. Si le faltó personal militar, lo sustituyó por civil, buscó su autofinanciación y se acogió a las ordenanzas laborales del sector. En junio de 1960 se decidió su supresión”, recoge el BOJA.
'¿Qué delito cometieron?'
El canal nacía en la presa de Peñaflor, recorría 158 kilómetros, por la margen izquierda del río, y moría en el caño de Trebujena en la provincia de Cádiz. El segundo tramo, el central, es en el que más trabajaron los presos. Tiene una longitud de 82 kilómetros y su construcción se extendió entre 1940 y 1962. Cruza los términos municipales de Carmona, Villanueva del Río, La Rinconada, Sevilla, Alcalá de Guadaíra, Dos Hermanas y Los Palacios.
“Estaban redimiendo causas, pero ¿qué delito cometieron, si solo querían la igualdad de los hombres y los pueblos?”. Enriqueta Adámez narraba así las duras vivencias que tuvo que soportar ante las alambradas del campo de los Merinales, en Dos Hermanas. Su hermano trabajó como mano de obra esclava en el Canal de los Presos.
El investigador Ángel del Río destaca que la Redención de Penas por el Trabajo en obras como el canal “se ideó para solucionar el problema del hacinamiento de las cárceles que, en la primavera de 1939, albergaban a más de 250.000 presos políticos”.