divendres, 16 d’octubre de 2015

Francia asume su más oscura memoria en la historia del siglo XX: los campos de concentración en los que hubo decenas de miles de españoles.




http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/15/actualidad/1444926569_136320.html



Un memorial recuerda a los 60.000 españoles, judíos y harkis encerrados en el mayor campo de concentración de Occidente, construido en Rivesaltes

El memorial y los barracones del campo de Rivesaltes. / C. Y.
En Rivesaltes, a 30 kilómetros de la frontera oriental con España, ha dormido durante 70 años un vergonzante capítulo de la historia de Francia y Europa. En un páramo barrido por la Tramontana, aún son visibles los esqueletos de decenas de barracones y letrinas. Es el Campo de Concentración de Rivesaltes, el más grande de los construidos en Occidente. De 1939 a 2013, aquí malvivieron más de 60.000 “indeseables”. Los primeros, refugiados españoles. Luego, judíos, gitanos, alemanes, colaboracionistas y harkis argelinos. Los últimos, migrantes irregulares. Este viernes, el primer ministro, Manuel Valls, inaugura en el lugar un Memorial. Hora de asumir la historia.

El barracón para "indeseables"

C. Y.

Una mujer, en octubre en Rivesaltes. / B. HORVAT (AFP)
Longitud: 30 metros.
Anchura: 6 metros.
Altura: 5 metros.
Puertas: una de entrada y tres en los laterales.
Ventanas: en la parte alta de cada barracón.
Tabiques: de ladrillo y bloques de cemento de baja calidad.
Vigas de la estructura: de madera.
Organización: 80 a 100 barracones en cada una de nueve partes del campo.
Letrinas comunes: En grupos de diez en diez. A un metro de altura. Con un agujero en el suelo.
El
La Cataluña francesa, en el Languedoc-Rosellón, fue en 1939 el refugio del medio millón de españoles de La Retirada, el éxodo que todo el mundo conoce en la región, pero no en España. Uno de ellos era el comandante Victoriano Gómez Díaz, de Torrejón el Rubio (Cáceres). Entró en julio de 1940 en el campo de 600 hectáreas de Rivesaltes en el que terminarían levantándose 650 barracones.
“Dormía en un camastro con mucha humedad. Había piojos, sarna… Comían poco y mal. Pasaban mucho frío. Los guardianes, muchos de ellos marroquíes, les daban palizas”. Lo cuenta su hija, Rosy Gómez, que hoy vive en Argelés-sur-Mer, al lado de la enorme playa en la que hacinaron a los españoles antes de enviarlos a otros campos.
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Gómez preside la asociación Hijos e hijas de republicanos españoles y niños exiliados y organiza todos los años La Marcha de La Retiradapara recorrer caminos que usaronlos republicanos españoles en su entrada a Francia por los Pirineos. A sus 63 años, aún se emociona cuando enseña sobre el terreno por enésima vez tumbas, monolitos, fotos de la época. “Este anillo de hueso de animal, con las siglas V.G., lo hizo mi padre en Rivesaltes”.


Ficha de un refugiado español expuesta en el memorial.
Uno de los pocos supervivientes españoles que pasó por el Campo es Gilbert Susagna, de 80 años, que vive en Perpiñán. Lo encerraron son su madre en Rivesaltes en 1941. “Solo tenía cinco años. Como era un niño, no tengo recuerdos siniestros”. Vino de Almenar (Lleida). Su padre, comunista, era alguacil del pueblo. Perdió un pulmón en la batalla de Madrid y huyó a Francia en el 39. “Los judíos y los gitanos las pasaban muy negras, me contaba mi madre. Yo, como niño, no tanto, pero me marcó toda mi vida”. Este viernes estará en el Memorial.
Casi la mitad de los 20.000 españoles que pasaron por Rivesaltes fueron enviados a los campos de la muerte nazis. Murieron el 65%. También perdieron la vida 2.300 de los 7.000 judíos deportados de allí. “A mi padre lo enviaron a Mauthausen en 1941 y, en el último momento, una mano amiga lo apartó cuando ya lo metían en el tren”, narra Rosy Gómez.


Refugiados españoles sin identificar en el campo de Argelés-sur-Mer.
En el campo, diseñado y gestionado por autoridades francesas, fueron recluidos después soldados alemanes presos tras la II Guerra Mundial, colaboracionistas y, a partir de 1960, harkis argelinos, las milicias que se unieron a los franceses contra de los partidarios de la liberación de Argelia. Para cerrar el círculo de la ignominia, en los ochenta, los noventa y hasta 2007, ahí se enviaba a los migrantes irregulares. Hasta 2013 permanecieron en un centro cercano.

Las ignominias de Rivesaltes

C. YÁRNOZ
1939: La Retirada: éxodo de medio millón de españoles. Miles de ellos construyen barracones. Hubo 650 en 600 hectáreas.
1941: 6.475 internos en el campo. La mitad, españoles. Un tercio, judíos.
1941-1942: 21.000 detenidos. Españoles, judíos y gitanos. Deportaciones de judíos (2.300) a Auschwitz. Y de españoles (entre 8.000 y 10.000) a varios otros campos de exterminio, sobre todo Mauthausen.
1944-1948: Prisiones de guerra alemanes y colaboracionistas franceses.
1957-1962: Formación de tropas para la guerra de Argelia. Prisión para partidarios de la independencia de este país.
1962-1964: 22.000 harkis repatriados de Argelia.
1977: Salen las últimas familias de harkis.
1986-2007: Centro de retención de migrantes irregulares.
El paseo entre barracones y letrinas estremece. Cada nave tiene 30 metros de largo, seis de ancho y cinco de alto. Las endebles paredes y portezuelas no protegían a los hacinados refugiados ni del helador viento en invierno frío ni del asfixiante calor en verano. “Era terrible. Las enfermedades, el frío… El viento, el viento…, me repiten supervivientes con los que he hablado. Los niños volaban”, dice durante un paseo entre los barracones el presidente del Comité Científico del Memorial, Denis Peschanski. Su padre luchó como brigadista en Albacete en la guerra civil y fue internado en campos franceses.


Foto de españoles expuesta en el memorial de Rivesaltes.
Los intentos de destruir las pruebas de este agujero negro han sido numerosos. En 1998, se encontraron en un basurero miles de archivos del campo. Gobierno y autoridades locales decidieron derribar las barracas. Lo impidieron las asociaciones civiles, los hijos de exiliados españoles y la sensibilidad de algunos altos cargos regionales.
Uno de los que se movilizó fue el alcalde socialista de Argelés, Pierre Aylagas, hijo de un agricultor republicano español encerrado en varios campos, entre ellos Rivesaltes. “He trabajado por este memorial porque recuerda los valores que yo defiendo”, dice en su despacho.
El Memorial, obra del reconocido arquitecto Rudy Ricciotti, es un enorme edificio de cemento sin ventanas, enterrado bajo el suelo, para no restar protagonismo a los barracones circundantes. Es un símbolo del encierro forzado. En su interior, en 4.000 metros cuadrados, una gran sala con fotos, vídeos, mapas, un auditorio y un gran espacio pedagógico para alumnos y profesores.


Rosy Gómez, presidenta de la asociación de Hijos e hijas de republicanos españoles y niños exilados. / C. Y.
“Simboliza una etapa poco gloriosa de Francia, pero se reconoce por fin”, dice por teléfono Geneviève Dreyfus-Armand, prestigiosa historiadora del exilio. “Estaría bien que España reconociera también sus pasados negros. Un pueblo sin memoria no puede construir una verdadera democracia. No se puede confundir a víctimas y verdugos”.
Al acto de este viernes, asistirán Valls y otros tres ministros franceses, además de colectivos de afectados. Por España, se espera una baja representación. “Un escándalo” para los organizadores.


"Aquí hay una parte importante de la historia de España"

CARLOS YÁRNOZ

El presidente del Comité Científico del Memorial, Denis Peschanski, entre los barracones de Rivesaltes. / C. Y.
El prestigioso historiador Denis Peschanski (París, 1954), presidente del Comité Científico del Memorial de Rivesaltes, recordaba en esta entrevista el pasado miércoles en el Campo de Internamiento que su padre, ruso, fue brigadista en la guerra civil española. “Parte de mi corazón está en España”.
Pregunta. ¿Qué importancia tiene este campo para los españoles?
Respuesta. Es el principal lugar de la memoria de España de la II Guerra Mundial. Esa guerra empieza en España con la victoria de Franco y con La Retirada, el paso a Francia de 450.000 refugiados españoles. Entre 1941 y 1942, había 17.000 encerrados en Rivesaltes, de los que 9.000 eran españoles.
P. ¿En qué condiciones?
R. Terribles. Todos los testigos recuerdan con horror el viento, la Tramontana, la malnutrición, la catastrófica higiene. El invierno era helador. Y el verano, asfixiante. En unos barracones de paredes muy endebles y delgados. Y aún estaban contentos, porque venían de Argelés. Mi padre, brigadista con 30 años, estuvo en Argelés. Pasó durante La Retirada tras luchar en Albacete. Era chófer. Luchó luego en la Resistencia y había españoles en su grupo.P. Y para Francia, ¿qué significa este campo?
P. ¿Y para Francia?
R. Aquí están las trazas de dos grandes traumatismos que Francia sufrió en el siglo XX: la II Guerra Mundial y la guerra de Argelia. En enero de 1941, en Rivesaltes hay españoles, judíos y gitanos. O sea, Los Indeseables. Para el régimen de Vichy, eran los responsables del hundimiento de Francia: los judíos, los comunistas y los francmasones. Había que excluirlos y el Campo de Rivesaltes es una pieza decisiva en la política de exclusión.
P. ¿Cuántos judíos había?
R. Más de 7.000. Y aquí se aplicaba la lógica de la deportación para la exterminación. Vichy aceptó cogestionar con Alemania la solución final. Entre 1941 y octubre de 1942, cuando no había ni un solo soldado alemán en el sur de Francia, las autoridades francesas enviaron a campos de exterminio nazis 2.300 judíos desde Rivesaltes.
P. ¿Y cuántos españoles?
R. Los españoles fueron los únicos que, siendo excombatientes, fueron encerrados en el campo por los franceses y, luego, considerados prisioneros de guerra por los alemanes después de 1942. Y como tales fueron los únicos, juntos con los judíos, enviados a campos de exterminio. Entre 8.000 y 10.000 fueron enviados a Maunthausen y otros. Murieron el 65%. Por eso, la Memoria española está muy marcada por esta historia.
R. Una parte de mi corazón está en España. Por ese combate por la República en España, contra el franquismo, que ha sido también mi combate.
P. Aunque con tardanza, Francia al menos empieza a recuperar la Memoria.
R. Hace años que sí, que se mira de cara a la historia. Y es curioso, porque la sensibilidad, la movilización, ha partido de la sociedad civil. También asociaciones españolas de descendientes de refugiados. El Estado se sumó después. Había ya un proyecto para destruir el campo de Rivesaltes, pero ese movimiento y el apoyo de algunas autoridades forzó este Memorial. Yo entré en el proyecto en 2000.
P. ¿Contactaron con el Gobierno español o pidieron su participación?
R. Hubo contactos al comienzo, pero luego se desvaneció la colaboración. Para los españoles, es “su” lugar…a pocos kilómetros de la frontera. Es una importante parte de la historia de España que está aquí. No hay nada equiparable. Yo espero a España, al Gobierno español, a la Generalitat de Cataluña… Tienen que venir. Y tienen que venir los escolares, los profesores…
P. Usted conoce el problema con la Memoria en España.
R. Habrá que construirla. La transición se basó en parte en el olvido de la fractura de la guerra, pero está ahí. La condición para que la España democrática se desarrolle es que asuma su historia, su pasado. Es una condición para construir la democracia del presente.
P. ¿Este Memorial puede aportar algo en ese objetivo?
R. Sí. Este Memorial es el recuerdo de historias negras, pero también un espacio de esperanza. Porque por aquí pasaron muchos que lucharon primero por unos ideales y luego otros para que fuera un lugar libre.
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Philippe Pif
16 de octubre de 2015 1:29
no Jordi, lo siento, pero ESO ES INEXACTO: justamente la Francia oficial ( de esos gobiernosy historiadores burgueses) no quiere asumir la Verdad historica. Siguiendo a llamar esos campos de "hébergement" y no DE CONCENTRACION. Lo que fueron , y que fue su nombre a esa epoca, titulo oficial en los documentos oficiales y ministeriales de esa epoca. ! Es verguenza !, mentira y revisionismo ( a ver mi trabajo de difusion de esos documentos en mi Facebook).... Protestan las nuestras Asociaciones de Memoria en toda la Francia...Te dejo aqui abajo mi declaracion sobre este asunto de Rivesaltes

Philippe Pif
16 de octubre de 2015 1:32
Ce 16 octobre 2015 sera inauguré Le MEMORIAL de RIVESALTES, projet ambitieux de 23 M d'euros.... Bonnes intentions, sans doute - rappeler ce que furent les affreuses conditions des "accueils" de différentes communautés de réfugiés. Mémoires plurielles - mais projet bancal !.. Voila maintenant qu'on prétend faire de la pédagogie, mais en ne disant qu'une partie des choses, en oubliant les mots de l'époque. Voila qu'on dépense des millions, qu'on programme et creuse depuis si longtemps... mais qu' on omet d'appeler chat un chat. Comment croire qu'il s"agit d'un oubli ? Non. C'est donc qu'il y a des mots qui les fâchent, leur sont insupportables, au point qu'ils tortillent du cu et tournent autour du pot pour surtout éviter de les dire, même s'ils sont la Vérité. Ils ne savent donc pas que quelque soit la taille du trou, il y a toujours des bords tout autour ! Et voila la présentation officielle du Mémorial, telle que la diffuse le journal l'Indépendant qui montre l'ampleur de cette manipulation anti-pédagogique - j'insiste !-. Jamais dans le texte il n'est question de "camp de concentration", jamais ! Dans ce travail léché de pros de la communication, sans doute ! A si bien chromer le plafond, pailleter les lustres, "channeliser" les murs et l'"oréaliser" la moquette, il eut été juste honnête d'employer l'expression pourtant, celle des ministres, des officiels de l'époque, des gardes, des espagnols... Eh bien non !... Ces messieurs des salons cossus ont tout fait, ont multiplié les efforts, se sont creusé le neurone ou deux, pour n'avoir pas à écrire "concentration". Alors, on lira ces quelques périphrases brumeuses : là, "archipel du mépris", ici " "camp d'internement ou plutôt d'hébergement", si-si, c'est écrit, je vous assure !... Tiens, pour preuve je vous laisse même le lien de l'Indépendant pour voyage en "tour de babel" ( si-si, ça y est aussi .. comme les patates dans l'alcool des Tontons flingueurs). Pourtant, on va tout de même s'enhardir à une métaphore : "le Drancy de la zone libre" - tiens, on y vient !.. Mais pof ou prout ! Et tout retombe comme un soufflet : jamais, non jamais, il n' est dit Camp de concentration. ! Que pena ! Et pauvre Pepita de Bedoya dont ils cherchent la caution... sans l'avoir. Et quel mauvais montage! Ils ne manquent pourtant pas de culot nos créateurs façon-"'événementiel " et effaceurs de l'Histoire - du type que dénonce Orwell -, non, ils osent... Ils osent même mettre en avant - les fourbes ! - une phrase de Elie Wiesel, Prix Nobel de la Paix: " Oublier, c'est se choisir complice". Mais, mes petits pères ou pépères, c'est que cela ne vaut pas que pour les barbelés, les baraques et les souffrances... c'est vrai aussi pour les mots. CAMP DE CONCENTRATION, bon sang, CAMP DE CONCENTRATION ! Alors permettez-moi d'essayer de compléter Wiesel : Oublier les mots, c'est se choisir complice ................................... Philippe Guillén (12/10/2015)