dimecres, 14 d’octubre de 2015

La necesaria colaboración. ¿Quién organizó la represión en las Merindades?


https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2015/10/14/la-necesaria-colaboracion-quien-organizo-la-represion-en-las-merindades/



Como el resto de España. La violencia de los golpistas se trató de un trabajo exhaustivo y coordinado, no un momento de descontrol. Los pilares de una sociedad democrática deben contener la JUSTICIA y la REPARACIÓN que reconstruya la convivencia, precisamente lo contrario al olvido. Son casi 80 años los que han transcurrido, pero se sigue sin abordar la época sin pasión y objetividad… Parece que no hay ninguna duda que se pida un arrepentimiento a ETA y a los miembros de la organización del terror. Imaginemos que en 2012 en vez de haber vencido el estado de derecho hubiera ganado ETA. ¿Cómo contarían la historia? ¿Tendríamos que pedir perdón los que fuimos activos contra el asesinato y la extorsión? ¿Quién se haría cargo de aquella gente? Es imprescindible reconocer el daño causado.
Creemos que es necesario que los que sustentaron al verdugo se arrepientan, para ayudar a restañar las heridas, para continuar la convivencia sobre la verdad y la comprensión. Las dictaduras no perviven solamente con el miedo, la represión y la tortura, siempre tienen apoyos sociales. Con Franco destacarían los pequeños y medianos propietarios rurales, la oligarquía empresarial, el Ejército y la iglesia. El mundo rural del Norte de Burgos apoyó al franquismo por su mentalidad defensora de la familia, la propiedad privada y la religión consecuencia del sometimiento a los curas.
¿QUIÉNES FUERON RESPONSABLES?
Ningún gobernante ha seguido jamás una política de total expulsión o destrucción sin que la sociedad cooperase. Gutmaro Gómez y Jorge Marco exponen en su libro “La obra del miedo” (Península 2011). Detrás del rostro del caudillo o de su simbólica mano firmando sentencias de muerte, hay muchos hombres y mujeres anónimos que sustentaron y participaron en políticas de eliminación, castigo y exclusión del enemigo interno. La participación proactiva de una parte importante de la población facilitó la represión, de manera especial se implicaron los católicos, que en demasiadas ocasiones pasan desapercibidos, pero su actuación fue clave.
Especialmente en pueblos tan pequeños como los nuestros de las Merindades, en los que se emplearon con saña. ¿Quiénes fueron y por qué lo hicieron?: ¿Deben pagar los pecados? ¿Deben seguir disfrutando de los réditos de la rapiña?
LA IMPLICACIÓN SOCIAL DE LA REPRESIÓN Y LA VIGILANCIA DEL OTRO.
El sistema franquista se desarrollaba con la participación de los cargos públicos municipales, funcionarios públicos, vecinos destacados, militantes locales de la Falange, y como no, no podía faltar la iglesia, la gran valedora moral de la represión socio-política. Estos dedicaban gran parte de su tiempo a la labor de recoger y sistematizar la información sobre todos los vecinos y vecinas, como una red de delación, pero además fueron informadores de los juicios y expedientes a los que sometió a la población a fin de dar cobertura legal a la venganza.
1.-Las autoridades municipales. Nombradas a dedo, sus componentes eran lacayos del poder político, religioso y económico. Las nuevas autoridades locales cooperaron con entusiasmo, no solamente en las depuraciones, también en las denuncias y detenciones. En muchos lugares existieron las Juntas locales informativas, ¿también funcionaron en Las Merindades?
asturias guardia civil2.-La Guardia civil y el ejército. La Guardia civil fue el complemento necesario para acabar con la legalidad y la disidencia. Se inmiscuyeron en la vida pública y privada de las gentes durante 40 años. Los militares principales actores del golpe, aglutinando a los sectores más reaccionarios de la vida política. Como dato paradójico señalar que en “La España Masacrada” de Julio Prada cuenta que solamente 1 de los 8 responsables de Divisiones se subleva, que 17 de los 21 generales de división permanecieron fieles, y que 42 de 59 brigadas también. La conjura golpista fue de mandos intermedios.
Los cuarteles de la Guardia Civil estaban extendidos por todas las Merindades, así en todos los lugares hubo un plan de detención y coerción en general.
acto_de_la_falange_en_19363.-La Falange Tradicionalista. La necesaria colaboración de organizaciones políticas como la Falange y los Requetés. Desde luego, los falangistas y carlistas mataron a mucha gente, pero no ocupaban puestos de mando que ordenaron las matanzas. ¿Quiénes fueron aquellos? A posteriori se aprovecharon, se convirtieron en una red de corrupción y fueron (siguen) saqueando a pocos el país a su conveniencia.
obispo--santiago-franco4.-La iglesia y sus párrocos. El papel de la iglesia siempre fue determinante, ejercieron de manera soberbia el control social que les facilitó el régimen. En la búsqueda de legitimación en el uso de la violencia, la iglesia desempeñó un papel clave, convirtiendo todo en unaCruzada. La jerarquía católica ligó su suerte a los sublevados desde la consumación del golpe, al fin y al cabo la Iglesia fue la inductora y apologista intelectual. Unos eran Mártires, y otros CANALLA a extirpar de la faz de la tierra. Pueblo a Pueblo fueron un elemento coercitivo más.
March5.-La élite económica local y significados políticos de CEDA, Renovación Española o de la Comunión Tradicionalista contribuyeron al golpe aportando la financiación del pistolerismo falangista, recursos para la recogida de información y fondos. Se beneficiaron durante lustros de dictadura del dominio político (una gran cárcel) y de la placidez obligada a la que se sometió a España.
6.- La sociedad. Una parte de la sociedad se implicó en la violencia, como parte activa de la represión de sus vecinos y vecinas, la mayor parte de las veces con entusiasmo. De forma inhumana e injustificable a todas luces. La parte más oscura, tanto porque eran los pobres (los pobres no tenemos historia), como lo también era menos regularizable, pero terrible a todas luces. La participación del vecino en la represión brutalizó la vida cotidiana y las relaciones sociales. No solo confidentes y personas dispuestas a delatar a un vecino.
La cultura de la delación se impuso en la España sublevada, así no solo se implicó a la élite económica… vecinos, compañeros de trabajo… se prestaron a la persecución del disidente. Esta trama de delatores e informantes pone en evidencia que la responsabilidad de barbarie en la retaguardia fuera únicamente de los militares.
¿NO HAY NADA POR LO QUE PEDIR PERDÓN?
Mucha, mucha gente, muchos abuelos y abuelas implicados. Habrá algún momento en la historia de España, cuando en vez de olvidar o mirar para otro lado, se pida perdón y reflexionemos juntos para evitar un futuro parecido. Tener un abuelo colaborador con la violencia de la dictadura no es malo, ni bueno; al contrario debe ser un acicate para descubrir un momento terrible de la historia de España
La convivencia se construye con la memoria, con el recuerdo y el análisis de lo ocurrido que permite no volver a erra de forma tan terrible.