dimarts, 15 d’agost de 2017

Nota de prensa de la Asociación Memorialista de Soria. El Juzgado rehúsa hacer Justicia por el asesinato del Vicepresidente de la Diputación de Soria Abundio Andaluz.



El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Soria ha sobreseído, el pasado mes de julio,  la causa interpuesta por la desaparición forzada del Vicepresidente de la Diputación Abundio Andaluz. Según el Auto emitido por la Magistrada-Juez, el Juzgado de Instrucción no es competente, ya que “a los hechos atinentes a la persona cuya desaparición forzosa se denuncia, les son de aplicación el protocolo de actuación en exhumaciones de víctimas de la guerra civil y la dictadura”. Ello pese a que “Los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de delito de delito (sic) de desaparición forzada de personas y homicidio, fundándose en el contexto de crímenes contra la humanidad.” También alude a que el asesinato se produjo en la Cuesta del Temeroso y que “en principio la competencia territorial podría corresponder al Juzgado de Instrucción de El Burgo de Osma, y no a Soria” pero el cuerpo se halla en el Término Municipal de Calatañazor, perteneciente al Partido Judicial de Soria tal y como se explicaba en la denuncia ya que Abundio quedó malherido y se arrastró alejándose del lugar del crimen, siendo encontrado días después en el Término de Calatañazor en estado de descomposición y devorado en parte por las alimañas.

El Auto recoge también que el delito de asesinato habría prescrito tanto en el código penal de la II República, como en el actual código penal.
En sus Fundamentos de Derechos, se cita de igual manera el caso Scilingo. Aludiendo, en lo relativo a los crímenes de lesa humanidad, que dicho tipo penal no aparece en el  Código Penal de 1932.
La ASRD, en nombre de la familia, ha recurrido el Auto a la Audiencia Provincial. Desde la Asociación se recuerda que los delitos de lesa humanidad que incluyen la desaparición forzada son delitos continuados. Ya que, a día de hoy ninguna autoridad del Estado ha dado razón del paradero de esta persona hecha desaparecer por la fuerza y por tanto, a día de hoy, Don Abundio continúa desaparecido.

Es por eso que la familia ha tenido que recurrir a una asociación de voluntarios y que ésta ha recurrido a los Tribunales, como última salida. Se recurre a la Justicia por los gravísimos tratos inhumanos recibidos por civiles, en una provincia en la que no hubo barricadas ni dos frentes. Familiares y víctimas del fascismo español siguen, 81 años después del golpe de estado,  desamparados por el Estado Español, que se niega, a su vez, a permitir que se juzgue a responsables de los crímenes en el exterior.

Actualmente, y tras seis informes de Naciones Unidas condenando la desatención y el abandono a las víctimas y la impunidad de los crímenes del fascismo español, España es uno de los pocos países en los que los criminales son legales y sus víctimas criminales. De ahí la necesidad de aplicar los preceptos de la Legislación Internacional (como subrayan los distintos organismos de la ONU) y no la legislación que perpetúa esta aberración.

Abundio Andaluz Garrido nace en Vinuesa (Soria) en 1888. Vivía en el Burgo de Osma de cuyo Ayuntamiento era concejal a la fecha de su muerte (18-8-1936) así como diputado provincial. Abundio Andaluz forma parte de la primera Comisión Gestora (CG) de la Diputación en la II República como Vocal. Dicha Comisión abarca del 27 de abril de 1931 al 9 de febrero de 1934. También forma parte de la Segunda C.G. del 11 de febrero de 1934 a Enero de 1936, como Vocal. En la Cuarta y última, del 27 de febrero de 1936 al 15 de agosto del mismo año, Don Abundio Andaluz Garrido ocupa el cargo de Vicepresidente.

 De Izquierda Republicana, era abogado y gestor y luchó por los derechos de los más desfavorecidos, especialmente de los niños.
También trabajaba en Almazán, donde dirigió la banda de música unos años.
El 18 de agosto de 1936 es asesinado por varios Falangistas en La cuesta del temeroso. Malherido logró arrastrarse en dirección a Rioseco. Falleció en el Término Municipal de Calatañazor donde fue devorado, en parte por las alimañas.
Abundio es encontrado tres días después por un pastor y enterrado con el permiso del Alcalde de Calatañazor en el mismo lugar debido al estado de sus restos mortales.
80 años después por indicación de unos vecinos, el Alcalde de Calatañazor señalaba el lugar de enterramiento a la familia y a los miembros de la ASRD.