diumenge, 25 de novembre de 2018

EL SILENCIO DE OTROS, ¡QUÉ INJUSTOS SOMOS LOS HUMANOS!



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EL SILENCIO DE OTROS, ¡QUÉ INJUSTOS SOMOS LOS HUMANOS!el silencio 1
El viernes 23 estuve con mi pareja en los cines Princesa, viendo esta inmensa e imprescindible película documental dirigida por Almudena Carracedo y Robert Bahar.almudena y robertLa directora hizo una breve presentación en la sala.
Está avalada por el Premio del Público y el Premio Cine por la Paz, en el Festival de Berlín, uno de los certámenes más prestigiosos de ámbito mundial.
Ha sido producida, entre otros por Pedro Almodóvar.
No es sólo un documental sobre el proceso de la Querella Argentina, aunque ese proceso sea el hilo conductor. El montaje incluye las entrevistas y actos filmados en directo en asambleas, manifestaciones y acciones de diversos colectivos memorialistas; pero también incluye material de archivo muy relevante para entender la atípica realidad de la desmemoria en el Estado español.
Me gustó mucho una frase de María Martín al principio de la película. “Qué injusta es la vida, no, la vida no, los humanos, qué injustos somos los humanos”. Creo que es un resumen muy gráfico de la película. Porque de eso trata el documental, de la injusticia.el silencio 2Lo que más me ha gustado, sobre todo porque lo desconocía, ha sido descubrir el monumento a las víctimas del franquismo, del valle del Jerte. Se trata del conjunto escultórico “El mirador de la Memoria”, obra del artista toledano Francisco Cedenilla Carrasco, inaugurado en 2009 en El Torno, se encuentra instalado junto a la carretera que une la N-110 con El Torno. Este monumento fue tiroteado pocas horas después de su inauguración. ¡¡¡Y aún hay fascistas que dicen que somos los memorialistas los que “abrimos heridas”!!!mirador-de-la-memoriaMe encantó el monumento y desde esta tribuna propondría que el Estado contratase a Francisco Cedenilla para redecorar el Valle de Cuelgamuros, una vez que sean exhumados los restos del dictador y de José Antonio, líder de Falange, principal partido instigador del golpe de Estado militarista y fascista; y una vez despojado el monumento nacional del grandilocuente símbolo nacional católico.
Especialmente me parecieron muy inteligentes y muy esclarecedoras las imágenes de archivo donde, para ilustrar que el pacto de silencio empezó mucho antes de la Ley de Amnistía de 1977, vemos la connivencia de diversos jefes de Estado y dirigentes europeos con el dictador para dar internacionalmente legitimidad a la dictadura y a los crímenes de Estado. La connivencia entre el emérito rey Juan Carlos I con Franco. Y, finalmente, la apuesta del actual rey Felipe VI por el olvido y la impunidad.
Sorprende la inclusión de la entrevista al representante de la Fundación Francisco Franco, ignoro si es una entrevista realizada por los directores o si se trata de imágenes de archivo. Pero a su vez sorprende como el testimonio acusa directamente a los dirigentes políticos actuales de ser los mismos que ya estaban en las instituciones del régimen franquista.
Tras ver la película, queda meridianamente claro que mientras la jefatura del Estado siga siendo  hereditaria y esté en las manos de una familia reinstaurada e impuesta por el dictador; en España no habrá verdadera Justicia para las víctimas del terrorismo de Estado. Mientras sean legales partidos conformados por seguidores, continuadores y herederos del régimen terrorista, no habrá Justicia para las víctimas. Y mientras no haya Justicia no podremos hablar de verdadera Democracia en el Estado español. Para muchas y muchos, esta película, entre otras tesis, demuestra que España aún se encuentra políticamente en un período de Transición entre la dictadura y la Democracia. Quienes afirman que la Transición ya se acabó, que hay que recuperar el “espíritu” de la Transición; quienes incluso atacan a quienes queremos romper los pactos de silencio achacándonos que eso sería acabar con el “espíritu” de la Transición, etc, etc…simplemente mienten para mantener vivo el “espíritu” de la dictadura y la impunidad del terrorismo de Estado.
En la película vemos algunas imágenes de la Ronda de la Dignidad, la manifestación de todos los jueves en la Puerta de Sol convocada por la Plataforma contra la impunidad del franquismo; entristece descubrir los rostros de algunos de nuestros compañeros que han fallecido en estos años luchando por la Justicia y la Democracia.
Me ha gustado que la película, al centrarse en la Querella, hace especial hincapié en las demandas de Justicia y en los colectivos memorialistas que reclamamos Justicia; frente a los otros colectivos presuntamente memorialistas, que durante las últimas décadas han estado exhumando fosas comunes, sin orden ni inspección judicial, y en gran parte de los casos ocultando las pruebas de los crímenes franquistas.
En ese sentido quedamos reflejados gran parte de las víctimas y los colectivos de víctimas del franquismo que exigimos Justicia. Sin embargo se quedaron en el olvido algunos colectivos muy relevantes, como el de los exiliados que también fueron víctimas del franquismo y especialmente es llamativa la ausencia de los miles de presos que fueron internados y asesinados en los campos de concentración nazis, al ser considerados “apátridas” por el régimen que usurpó y ocupó ilegalmente todas las instituciones del Estado tras asesinar a cientos de miles de compatriotas. Personalmente no comulgo con ningún tipo de patriotismo, pero desde luego eran y deben ser reconocidos como mucho más y mejores patriotas los republicanos que lucharon en Europa por la libertades y contra el fascismo y el nazismo, que los que no dudaron en aniquilar a casi la mitad de la población de su “patria” con el único objetivo de usurpar ilegalmente el poder. En cualquier caso sí ví en pantalla aunque sin voz a Elsa Osaba, representante del colectivo Amical de Mauthausen y otros campos.elsa osabaOtro colectivo muy injustamente olvidado es el de los presos sociales,expresos socialesLesbianas, gais y transexuales que fueron internados en las cárceles de Badajoz, Huelva, Carabanchel o Tefía (Fuerteventura).tefíaFueron sistemáticamente torturados siguiendo las instrucciones de nazis como Vallejo Nájera o López Ibor, con el objetivo de “curarlos”.
Otro punto que me ha gustado de la película es que no hace hincapié en reivindicar los símbolos del pasado. En todas las manifestaciones sacamos la bandera tricolor porque es la que representa la República de la cultura, de la alfabetización, de las maestras y los maestros. Porque es la bandera que defendieron y el modelo de Democracia que defendieron nuestros familiares asesinados por el franquismo. Pero debo reconocer que yo prefieron la bandera del Arcoiris, símbolo de la paz, de los Derechos Humanos y de los Derechos LGTB.bandera arcoirisYa me habría gustado ver alguna Arcoiris en la película en representación de los gais y transexuales víctimas del franquismo. Pero hay símbolos con los que no comulgo en absoluto y que afortunadamente no aparecen en la película, como el himno de Riego que cada jueves se sigue cantando en la Puerta de Sol y en otros muchos foros y que es un himno absolutamente militarista, trasnochado y antilibertario y que nos divide tanto como víctimas cuanto como republicanos.
Lo más sangrante es que a día de hoy seguimos teniendo en Madrid y en todo el Estado calles que homenajean a los golpistas y a la dictadura; a día de hoy el gobierno sigue impidiendo la extradición de los torturadores para que puedan ser juzgados, a día de hoy no se ha derogado la Ley del Silencio de 1977; a día de hoy en España sigue siendo el segundo Estado con mayor número de fosas comunes tras Camboya. A día de hoy los restos del dictador y de José Antonio, principal líder político instigador del golpe de Estado, siguen expuestos en el Valle de Cuelgamuros, sobre la mayor fosa común de todo el Estado, sobre los cadáveres de miles de víctimas.
Al finalizar la película irrumpimos en un emocionado aplauso.
Con sus peros y sus ausencias es una película imprescindible en todos los institutos y universidades. En la misma cinta vemos entrevistas a jóvenes que no tienen ni la más remota idea de quien fue Franco, ni de la dictadura, ni de la guerra de España, y ya ha habido muchos pensadores y personalidades de la cultura y los derechos humanos que nos han recordado que los pueblos que olvidan su pasado está  abocados a repetirlo. Como dijo la directora en su presentación, lo más importante es poder llegar a esa gente que no son militantes ya concienciados, sino a quienes desconocen la realidad y a quienes durante ochenta años han preferido olvidarla.
No os la perdáis y llevad a vuestras amigas y amigos, hijas e hijos, madres y padres, parejas y ex. Apta para todos los públicos.
Trailer:
Salud y Memoria.
Pedro Polo

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