divendres, 1 de març de 2019

¿Conoces la historia de la curva de los muertos de Jumilla?


https://cadenaser.com/emisora/2019/02/28/radio_murcia/1551367943_289440.html



En Hoy por hoy hemos hablado con Antonio Martínez Ovejero, doctor en Historia por la UMU y autor 

de una tesis sobre la  represión franquista y las condenas a muerte en la Región de Murcia



El Plan urgente de exhumación de fosas que permitiría recuperar los restos de unas 25.000 víctimas de la Guerra Civil y del Franquismo. Foto: fosa común en Lugo. / 
Los expertos de la Memoria Histórica proponen al Gobierno un plan urgente de exhumación de fosas que permitiría recuperar los restos de unas 25.000 víctimas de la Guerra Civil y del Franquismo.

Escuchar / Pausar08:33Entrevista a Antonio Martínez Ovejero, doctor en Historia por la UMU

En Hoy por hoy nos preguntamos cuántas de estas fosas se encuentran en la Región de Murcia y en busca de una respuesta hemos hablado con Antonio Martínez Ovejero, doctor en Historia por la Universidad de Murcia y autor de una tesis sobre la represión franquista y las condenas a muerte en la Región de Murcia.
Martínez Ovejero ha reconocido que quizá la cifra puede rondar los 1.000 cadáveres. Según el historiador, entre los cementerios de Cartagena y Murcia se encuentran enterradas en torno a 600 personas fusiladas durante el franquismo; una cifra a la que hay que sumar las muertes por tortura y enfermedades que sucedieron durante la dictatura de Francisco Franco en las cárceles de Murcia, Cartagena y Totana.
Antonio Martínez ha aclarado que esta cifra habla de las personas muertas o asesinadas durante la época de Franco y que se sabe dónde están enterradas. "Desconocemos dónde pueden estar enterradas las personas a las que se les aplicó la Ley de fugass", ha dicho.
 ¿Qué sucedió en la llamada 'curva de los muertos' de Jumilla?
Precisamente, por la aplicación de la denominada Ley de fugas. En junio del año 1.939, la Guardia Civil detuvo y fusiló a cuatro personas sin ningún tipo de juicio ni motivo, según ha dicho en Hoy por hoy Martínez Ovejero.

Las albarcas de una persona ejecutada en el cementerio de Pomer (Zaragoza) / Miguel Ángel Capapé

Los cuatro fusilados fueron enterrados en una cuneta, historia que conocían todos los vecinos de la pedanía jumillana de Fuente del Pino, hasta el punto de llegar a denominarse de forma popular el lugar donde ocurrieron los asesinatos la 'curva e los muertos'.
Curiosamente, en 1.967 el párroco de Fuente del Pino, que se llamaba Juan Cortés Pérez, y a petición de los familiares de las cuatro víctimas, hizo una serie de gestiones ante el Juez de zona y el Gobernador Civil; Nicolás de las Peñas, siendo esté último el que inició el proceso de exhumación de los cuatro cadáveres que tuvo que hacerse de madrugada y sin ningún tipo de publicidad. Aun así, según ha relatado el doctor de Historia, la noticia del desenterramiento de los cuatro represaliados por la dictadura franquista corrió como la pólvora por la zona y fueron muchos los vecinos que se acercaron en silencio antes del amanecer a presenciar la exhumación de los cuerpos y acompañar a los familiares. Una vez desenterrados los restos mortales de los cuatro fusilados recibieron sepultura eclesiástica en el cementerio del pueblo.

Uno de los pinos que da nombre a la pedanía jumillana de Fuente del PIno / regmurcia.com

Se trata de la primera exhumación que se llevó a cabo en la Región de Murcia y que, aunque parezca mentira, ocurrió durante la dictadura, y por lo tanto, con el dictador  Francisco Franco todavía vivo.
¿A qué nos referimos cuándo hablamos de la Ley de fugas?
La ley de fugas se aplicaba simulando la evasión de un detenido; por ejemplo, cuando eran conducidos de una cárcel a otra, para, saltándose todo derecho del canocido como habeas corpus; procedimiento jurídico mediante el cual cualquier ciudadano puede comparecer inmediatamente ante el juez para que este determine sobre la legalidad del arresto, poder eliminar la vigilancia que custodia al preso y ocultar el asesinato del reo tras el precepto legal que permite hacer fuego sobre un fugitivo que no obedece al "¡alto o disparo!" intimidante de la guardia civil.
Ante la desconfianza que lograban despertar las ejecuciones por la aplicación de la Ley de fugas, los 'paseos' que terminaban con uno o varios tiros en la nuca, fueron sustituidos por los llamados consejos de guerra, donde se simulaba un juicio justo, que según los historiadores se convertían en "verdaderos asesinatos judiciales".