Aunque estuvo en funcionamiento durante toda la dictadura, los primeros momentos tras la llegada del Ejército sublevado a la ciudad en 1937 fueron los más terroríficos.
Tras su cierre en 2009, el Ayuntamiento proyectó abrir un centro cultural, pero ha acabado decantándose por un centro de enseñanza privada. A preguntas de Público, el consistorio asegura que el cambio se debe al "fomento de la educación".

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"Rafael Rivas Moreno. Hijo de Rafael y Catalina. Fusilado el 13 de marzo de 1938". Este es uno de los 200 nombres que el pasado miércoles 17 de diciembre llenó la valla que rodea la antigua prisión provincial de Málaga. El colectivo ciudadano Movimiento por la Antigua Prisión se concentró frente al edificio bajo el lema "No a la Privatización". Durante la dictadura franquista, miles de personas como Rafael fueron encarceladas en "uno de los principales espacios de represión" de la provincia, que se convirtió en "un infierno para las víctimas republicanas", como recoge la Junta de Andalucía en su web. Con la llegada de la democracia, continuó funcionando como cárcel hasta su cierre en 2009. Desde entonces, el debate sobre el futuro uso del inmueble se ha mantenido hasta hoy. Ahora, parece que el Ayuntamiento ha encontrado una propuesta definitiva: un centro de educación privada.
El cierre de la prisión y su declaración como Lugar de Memoria Histórica por la Junta en 2014 permitió a las instituciones —y la ciudadanía— pensar un nuevo uso para el edificio. 14.000 metros cuadrados —10.000 construidos— situados en el barrio de Cruz de Humilladero, una zona rodeada por viviendas y pisos modestos a unos 20 minutos a pie de la estación central de la ciudad. Tras el traspaso del edificio de manos del Gobierno nacional al Ayuntamiento, se plantearon propuestas para abrir un espacio cultural, un centro de interpretación de la memoria y hasta un Basque Culinary Center. Sin embargo, ninguno de esos proyectos se llegó a concretar y ahora la única placa que recuerda el pasado de la cárcel, colocada por el Gobierno autonómico frente al edificio, está llena de grafitis.
Más de 15 años después del cierre de la prisión, el Ejecutivo de Francisco de la Torre —alcalde de la ciudad desde el 2000— está "terminando de redactar" el pliego que regirá la concesión demanial para la rehabilitación y uso educativo del espacio, según detalla en declaraciones a Público. Ya han recibido una propuesta de la universidad privada Alfonso X El Sabio (UAX), pero quieren recibir también otros proyectos.
El Ayuntamiento aún no detalla cuestiones como el periodo de concesión o la inversión económica requerida, pero alega que con este proyecto quiere "fomentar la educación". Sin embargo, para el Movimiento por la Antigua Prisión (MAP) —que agrupa a colectivos sociales, memorialistas, profesores y vecinos— esta es una muestra más de la "privatización de los servicios públicos" que vive la ciudad.
Un símbolo de la represión franquista
La antigua prisión provincial fue inaugurada durante la Segunda República en 1933, tan solo unos años antes del estallido de la Guerra Civil. Aunque estuvo en funcionamiento durante toda la dictadura, los primeros momentos tras la llegada del Ejército sublevado a Málaga en 1937 fueron los más terroríficos. "Hay un primer terror caliente, cogen a la gente y sobre la marcha la detienen, ejecutan y entierran", explica Raquel Zugasti, historiadora, miembro de la Coordinadora de la Memoria Histórica de Málaga y ahora también del MAP. Las sacas —extracción masiva y sistemática de presos de las cárceles para ser ejecutados— hacia el cercano cementerio de San Rafael eran comunes en esos años. Además, según Zugasti, más de 90 personas fueron fusiladas directamente dentro de los muros de la cárcel.
Hay un primer terror caliente, cogen a la gente y sobre la marcha la detienen, ejecutan y entierran
Debido al aumento drástico de los presos, en 1938 la cárcel llegó a contar con más de 3.000 personas en una espacio diseñado para 800. "Con el tiempo hay un proceso de burocratización de la represión. A la gente la detienen, la llevan a un centro de detención y le hacen un juicio de urgencia sin ningún tipo de garantía para darle cierta apariencia de legalidad", explica Zugasti, que ha analizado numerosos archivos al respecto.
Desde presos políticos hasta represaliados por su nivel socioeconómico, etnia u orientación sexual —bajo la Ley de Vagos y Maleantes—, multitud de personas fueron víctimas de la represión franquista en la antigua prisión provincial. La muerte de Franco no acabó con esa realidad. Rafael Crossa Béjar, militante malagueño del PCE, o María Soledad Palma Vicario, sindicalista de CCOO de Algeciras (Cádiz), fueron solo algunas de las personas encarceladas durante la Transición.
Años de abandono y propuestas incumplidas
Desde el cierre de la prisión y su traspaso de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Penitenciarias (SIEP) —ahora denominada SIEPSE— al Ayuntamiento en 2012, el deterioro del edificio ha estado marcado por años de espera y propuestas inacabadas. Se pusieron diversos proyectos sobre la mesa, pero el que avanzó más fue Distrito 6. En enero de 2015, Francisco de la Torre presentó un plan para reconvertir el espacio en un centro cultural y multidisciplinar con una inversión de 24 millones de euros. En 2018, anunció que abriría en 2022.
Pero en 2023 aún no se había realizado nada de lo prometido y la única inversión que había recibido el espacio era el derribo de algunos muros y pabellones. Poco después, el Ayuntamiento comenzaría a plantear la idea de abrir un centro educativo privado y rehabilitar el edificio mediante colaboración público-privada. El Ejecutivo del PP ha declarado a este periódico que "el programa de Gobierno para el periodo de 2023-2027 ya incluía la intención de destinar este espacio a uso educativo".
Mientras tanto, se acumula la basura, los cristales rotos y el cableado expuesto a la intemperie. "Desde que lo tiene el Ayuntamiento se ha dejado abandonado completamente y bastante a propósito", asegura Raquel Zugasti. Para José Vargas, vecino malagueño y miembro del MAP, el Ejecutivo ha estado "mareando con la propuesta para realmente esperar la oportunidad para especular".
Un centro de FP privado
Hasta ahora, los únicos detalles que se conocen sobre el posible futuro de la antigua cárcel es el proyecto presentado por la Universidad Alfonso X El Sabio. En octubre de 2025, el fondo de inversión británico Cinven —propietario de Burger King en España y del portal inmobiliario Idealista— se convirtió en el accionista mayoritario de la institución.
La UAX ha propuesto reconvertir el espacio en un centro educativo con Formación profesional (FP), escuela de negocios y preparación para el examen MIR, como recoge el medio local Diario Sur. Además, se incluye la creación de un parque infantil y otro de memoria histórica. Aunque el proyecto de esta universidad no es el definitivo y el Ayuntamiento pretende admitir más planes similares, tanto la oposición como los colectivos ciudadanos han criticado la propuesta.
El Ayuntamiento asegura que las condiciones para la concesión incluyen la "rehabilitación del edificio y la obligación de dedicar un espacio para la puesta en valor de la historia de la prisión". Recientemente, el Gobierno local ha propuesto actualizar el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) para incluir el espacio en la lista de edificios protegidos. Sin embargo, para Zugasti esta medida es insuficiente. El Grado II de protección, el establecido por el Ejecutivo, solo protege la fachada, dejando en manos de la empresa que gane el concurso público la posibilidad de modificar el interior del espacio. Para la historiadora miembro del MAP, es necesario un Nivel de Protección Integral para preservar todas sus características arquitectónicas.
El MAP recuerda que los movimientos sociales siempre han reclamado que el espacio fuera "útil para el propio barrio". Para Vargas, el centro de FP privado se engloba en una situación de desplazamiento de los propios habitantes de la ciudad marcada, entre otras cosas, por la turistificación y la crisis de la vivienda: "Lo estamos viendo en directo y está siendo muy rápido en todos los espacios cercanos a la costa y al centro". A pesar de que en su inauguración en los años 30 la cárcel se encontraba a las afueras del municipio, en la actualidad la expansión de la ciudad y las buenas conexiones con las que cuenta la zona ha cambiado esta realidad. Zugasti denuncia que otros barrios del municipio, como el Perchel o Lagunillas, ya han vivido esta situación: "Si entra un fondo de inversión, va a intentar expulsar a los vecinos".
Si entra un fondo de inversión, va a intentar expulsar a los vecinos
Para el PSOE, el principal partido de la oposición, la propuesta del PP "es una barbaridad". "Cuando se traspasa el edificio al Ayuntamiento, había un consenso entre todos los grupos para darle un uso social. Aquí el Ayuntamiento quiere perturbar el acuerdo que se había alcanzado", explica Dani Pérez, portavoz de la formación.
Con Málaga, candidatura que agrupa a partidos como Podemos, Izquierda Unida o Verdes Equo, comparte el rechazo del PSOE. "Llevamos larguísimos años exigiendo que la antigua prisión provincial se transforme en un equipamiento público, social, vecinal y cultural tanto para el distrito de Cruz de Humilladero como para el conjunto de la ciudad", asegura Nicolás Sguiglia, portavoz de la coalición.
La FP privada triplica a la pública en Andalucía
El posible nuevo centro de FP privado sería un eslabón más en el claro auge de la educación privada en la ciudad y en toda la comunidad. Mientras la pública Universidad de Málaga (UMA) ha recibido un préstamo de la Junta de casi 50 millones de euros para poder afrontar una deuda millonaria, tres nuevas universidades privadas han abierto en la localidad en el último año —la Alfonso X El Sabio, la Universidad Europea de Andalucía y la Universidad del Mediterráneo (UTAMED)—.
Por otro lado, la oferta de FP privada triplica a la pública en Andalucía. El Gobierno de Juanma Moreno autorizó para el curso 2025-2026 9.450 plazas en centros privados frente a 2.588 plazas públicas, algo denunciado por organismos como USTEA, un sindicato de trabajadores de la educación pública andaluza.
A la pregunta de por qué el consistorio ha abandonado los proyectos anteriores para la antigua cárcel y ha decidido apostar por un centro de FP privado, el Ayuntamiento asegura que el cambio se debe al "fomento de la educación". Además, resalta que la Formación Profesional tiene "alta demanda y empleabilidad entre los jóvenes malagueños".
Ante la justificación del Gobierno local, en el MAP lo tienen claro: "Lo que hacen falta son centros públicos". Vargas asegura que muchos profesores que participan en el colectivo viven en su día a día la falta de plazas de FP públicas, y entienden que un nuevo centro privado solo "precariza mucho más la educación". "No va para las personas que estamos pidiendo enseñanza pública, va para quien lo pueda pagar, y no es el perfil del barrio" , añade Zugasti.
"Es vergonzosa la decisión justo en los que se está reivindicando por colectivos y docentes que se tiene que invertir en la educación pública", detallan desde Con Málaga. Para Dani Pérez, del PSOE, el PP —que cuenta con mayoría absoluta en el Ayuntamiento— está aprovechando "esta legislatura para vender todo lo que puede de la ciudad cachito a cachito".
Un espacio para los vecinos y la memoria
La cárcel se encuentra en el número 24 de la avenida Ortega y Gasset, enmarcado en el distrito de Cruz de Humilladero, el segundo más densamente poblado de la localidad con 86.952 habitantes en 2024 según datos del Ayuntamiento. Sin embargo, desde el MAP explican que la escasez de centros culturales y espacios verdes es un reclamo constante entre los vecinos. Por esto, para Raquel Zugasti la antigua prisión provincial es "una oportunidad para el barrio".
"Los vecinos y Málaga en general sienten esa necesidad de convertir el espacio en propio para que no se lo vuelvan a enajenar y a destinar a temas privados", explica Zugasti. A través de unas jornadas que realizará el MAP a finales de enero, buscarán definir su propuesta: "Queremos que sean los propios vecinos los que nos digan qué uso necesita el barrio y el distrito".
Además, la historiadora recuerda que "es importante destinar un espacio a la memoria de Málaga y a todas las facetas de la represión, porque no fue una sola, fueron muchísimas". Uno de los objetivos de la concentración del pasado 17 de diciembre fue "poner en valor la memoria propia y colectiva del edificio".
"Ese espacio tiene que ser para el barrio y para Málaga en general, y tiene que estar gestionado por las propias personas que saben lo que quiere la gente corriente y trabajadora de Málaga", explica José Vargas.
Desde los partidos políticos a la izquierda del PP comparten la necesidad de un espacio de uso social en la zona. "La demanda de los vecinos es que sea un gran centro ciudadano donde las personas mayores tengan su centro de día, donde haya espacios comunes y se puedan realizar actividades. El barrio carece de todo eso", explican desde el PSOE.
En Con Málaga creen que la antigua prisión presenta todas las condiciones para convertirse en "un pulmón para la cultura y la participación vecinal". Para su portavoz, "el Partido Popular se comporta como operadores al servicio de negocios privados".
Desde el MAP creen que la ciudad se ha convertido en "la oportunidad de todos los fondos de inversión". La cárcel vivió fusilamientos, fugas y hasta un atentado de ETA en 1991. Ahora parece que el comienzo de su próxima vida está cada vez más cerca. "Ellos tienen su relato y nosotros el nuestro. Esto es algo colectivo que no les pertenece, le pertenece a la gente de Málaga y está vinculado a su propia historia", explica Vargas. Raquel Zugasti se sincera, esta vez como vecina: "Al final, sin nosotros Málaga no tiene alma, es un escaparate de venta al turismo. Sin más."


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