dimecres, 21 de juny de 2017

Lluvia de querellas contra el torturador del franquismo 'Billy el niño'. Compendio.





http://www.publico.es/politica/lluvia-querellas-torturador-franquismo-billy-nino.html
Decenas de víctimas de la dictadura franquista presentarán desde este miércoles denuncias contra el torturador Antonio González Pacheco en los juzgados españoles. La Audiencia Nacional rechazó su extradición a Argentina al considerar que los delitos que se le atribuyen ya están prescritos.-









'Billy el Niño' sale de la Audiencia Nacional tras la vista de extradición Foto: GERARD JULIEN/ AFP

'Billy el Niño' sale de la Audiencia Nacional tras la vista de extradición Foto: GERARD JULIEN/ AFP












Felisa Echegoyen tenía 26 años cuando fue detenida por Antonio González Pacheco, alias 'Billy el Niño'. Fue golpeada hasta que su cuerpo quedó rígido e inmóvil por un ataque nervioso. Adolfo Rodríguez contó 257 golpes durante uno de los interrogatorios en la Dirección General de Seguridad. Willy Meyer vio como metían una pistola entre sus costillas y disparaban. El arma, por suerte, estaba descargada. Rosa María García fue llevada a "pasear" fuera de los calabozos. Le hicieron creer que la fusilarían en cualquier cuneta. Chato Galante nunca olvidará cómo le colgaron de una barra y lo lincharon a palos cual saco de boxeo. Luis Suárez pensó en repetidas ocasiones en suicidarse en aquellos calabozos. "Billy el Niño era el más conocido, pero él así lo quería. Exhibía constantemente su identidad", concreta Jesús Rodríguez, también víctima de torturas. 
Son siete nombres de víctimas de torturas. Son siete nombres de luchadores por la democracia. Siete casos que sirven como espejo de la sistematicidad de las torturas ejercidas por Antonio González Pacheco en la Dirección General de Seguridad. "De allí no se libraba nadie. Si entrabas allí, eras torturado", prosigue Rosa, que se reconoce como una simple militante de base del FRAP.
42 años después de aquellas torturas, de aquellos golpes, de aquellas humillaciones, decenas de víctimas de 'Billy el Niño' acudirán a los tribunales españoles para conseguir lo que el Estado lleva 42 años negándose a ofrecer: justicia. La primera querella será presentada este miércoles por Luis Suárez, exmiembro de la Liga Comunista Revolucionaria. Antes, la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA) ofrecerá una rueda de prensa en Madrid a las 10.00 horas en la Junta de Distrito de Tetuán en la que explicará los motivos que le llevan a adoptar esta nueva estrategia contra la impunidad de la dictadura. 
"'Billy el Niño' estaba ufano de su fama. Tengo la sensación de que no ocultaba en ningún momento que se trataba del famoso torturador. Él, de alguna manera, estaba muy orgulloso de hacer lo que hacía y de ser quien era", recuerda Luis Suárez, impulsor de la primera querella, en declaraciones a Público

Los querellantes, no obstante, conocen la dificultad de conseguir su objetivo: ver a 'Billy el Niño' responder ante las preguntas de la Justicia. No están locos. Prácticamente todos ellos ya denunciaron ante la Justicia de Argentina las torturas de este hombre y ya vieron cómo la Audiencia Nacional rechazó la extradición del torturador al país sudamericano a pesar de las orden de detención internacional emitida por la Interpol.

Rosa García, ex miembro de base de los FRAP.- PÚBLICO
Rosa García, ex miembro de base de los FRAP.- PÚBLICO





Según razonó la Audiencia Nacional, las torturas de 'Billy el Niño' no pueden ser calificadas como crímenes de lesa humanidad ya que éstas no formaban parte de un "ataque sistemático y organizado a un grupo de población". Por tanto, la Audiencia Nacional consideró que los crímenes que este miércoles se volverán a denunciar están ya prescritos y no pueden ser juzgados. 

"Quiero que dé explicaciones"

Las víctimas consideran que las torturas de Billy el Niño eran sistemáticas. Independientemente de si el interrogado era un miembro de una organización política clandestina o si era dirigente, las torturas siempre se producían como modo de escarmiento a todo aquel que simpatizara con el movimiento obrero y/o universitario. Por tanto, sí que había una sector de la población específico: todo aquel que se resistiera a la voluntad del franquismo. Por ello, creen que, al menos, debería juzgarse a González Pacheco para dilucidar si fueron crímenes de lesa humanidad, si están prescritos o si están bajo el amparo de la Ley de Amnistía. 
"Yo quiero que le juzguen para que dé explicaciones. Quiero saber por qué se empleaba con mucha más dureza que sus compañeros", dice Rodríguez
"Yo quiero que le juzguen para que dé explicaciones. Quiero saber por qué se empleaba con mucha más dureza que sus compañeros. Qué le motivaba a ser tan cruel", explica a Público Adolfo Rodríguez, que ni siquiera pide penas de cárcel. De hecho, ninguna de las siete víctimas entrevistadas por Público para este artículo quiere que 'Billy el Niño' termine entre rejas. Se trata, más bien, del deseo de obtener Verdad, Justicia y Reparación y, tal y como describe Willy Meyer, terminar esa transición a la democracia que parece que nunca llega. 
"Nadie pensó que esa ley de Amnistía taparía delitos como tortura o exterminio, pero la verdad es que ha servido para encubrir crímenes que conforme al derecho universal nunca prescriben. A estas alturas, como usted comprenderá no quiero que González Pacheco entre en prisión. Esta querella que voy a presentar busca que Antonio González Pacheco sea juzgado y señalado como un torturador y que así pase a la historia", sentencia Meyer, ex portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo. 

Adolfo Rodríguez, ex miembro del PCE
Adolfo Rodríguez, ex miembro del PCE



http://www.eldiario.es/sociedad/Primera-Espana-torturador-Billy-Nino_0_656185093.html












Primera querella en España contra el expolicía de Franco acusado de torturas José Antonio González Pacheco, alias 'Billy el Niño'. La denuncia ha sido presentada en Madrid por el exmilitante de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) Luis Suárez-Carreño. Busca que la justicia española juzgue al presunto torturador franquista tras fracasar la vía argentina.
La titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº 1 de Buenos Aires (Argentina), María Servini, ya emitió en 2013 una orden de captura internacional contra el antiguo inspector de la Brigada Político Social y  otros imputados por crímenes contra la humanidad. Pero la Audiencia Nacional rechazó la extradición al considerar que los delitos imputados prescribieron 30 años antes.
La  "fama" de 'Billy el Niño' como "uno de los torturadores más conocidos del tardofranquismo" deja episodios de "crueldad extrema" y "violencia injustificada" ejercidos por el policía de la dictadura, según informa en un comunicado la Coordinadora estatal de apoyo a la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo (CeAQUA). La plataforma considera acreditado que causó "daños de diversa consideración" a "más de 70 personas".

"Me pegan" durante "tres días", dice el querellante

"Me tienen tres días en la cárcel en los cuales me pegan y me agreden violentamente", dice el querellante. "Prácticamente no dormí en esos días". Uno de sus torturadores era González Pacheco, asegura Luis Suárez-Carreño, que sufrió diversas detenciones y fue condenado a tres años de prisión por su militancia antifranquista.






Luis Suárez-Carreño, querellante contra el "torturador" franquista 'Billy el Niño'. | LA COMUNA PRESXS DEL FRANQUISMO
Luis Suárez-Carreño, querellante contra el "torturador" franquista 'Billy el Niño'. | LA COMUNA PRESXS DEL FRANQUISMO
Los momentos "más complicados" de su cautiverio están marcados por las celdas de castigo. El régimen de severo aislamiento suponía "periodos de delirio" para los presos, que llegaban a perder "la noción del tiempo", recuerda.
Las técnicas de tortura consistían en técnicas como el "agotamiento", según el denunciante. "Me subían y bajaban del calabozo constantemente" con el objetivo de que perdiera "la orientación". Ya no sabía "si era de día o de noche", recuerda. "Te pegan, te vuelven a bajar, te vuelven a subir y así durante tres días", resume el miembro de La Comuna Presxs del Franquismo. Otros métodos consistían en poner al detenido "ropa de invierno para que sudaras y no te daban agua". Era verano, cuenta, "y te morías de sed".

Boicot de España a investigar el franquismo

Tras las denuncias de varios torturados a manos de 'Billy el Niño' ante el juzgado bonaerense, María Servini solicitó al Gobierno español su extradición para ser juzgado en el país austral. La solicitud, sin embargo, fue bloqueada por el Gobierno español, recibió la  oposición de la Fiscalía y acabó siendo  rechazadapor la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
El  boicot de España a la investigación de los  crímenes asociados a la dictadura de Franco sumaba así un capítulo más. Aquellas denuncias por tortura presentadas en la denominada querella argentina derivaron en una orden, nunca cumplida, de detención internacional contra varios torturadores franquistas.
Luis Suárez-Carreño, exmilitante de la Liga Comunista Revolucionaria, espera que la justicia española asuma el caso tras presentar denuncia en Madrid por haber sufrido torturas durante el franquismo. Su verdugo fue, según su testimonio, el inspector de la Brigada Político Social franquista 'Billy el Niño'.









  • Tres policías franquistas denunciados ante la justicia española. José Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, Manuel Gómez Sandoval y Tomás Nieto Berrocal eran inspectores de la Brigada Política Social. Están acusados de torturas en un contexto de crímenes contra la humanidad. E identificados por una de sus presuntas víctimas: el militante antifranquista Luis Suárez-Carreño.
    El "sadismo y crueldad" de Billy el Niño eran "vocacionales", cuenta Suárez-Carreño a eldiario.es. Fue una de sus víctimas y recuerda su cara. Relata cómo el policía "disfrutaba" torturando. Ahora quiere ver ante el juez a su verdugo. Lo ha denunciado 44 años después.
    Luis Suárez-Carreño fue detenido en 1970 y 1973. Procesado por el Tribunal de Orden Público, pasó tres años de cárcel en Carabanchel. Estaba acusado de asociación ilícita y propaganda ilegal. Pertenecía a la Liga Comunista Revolucionaria (LCR). El texto de la querella incorpora un periodo concreto: los tres días que sufre torturas en la Dirección General de Seguridad (DGS) de la madrileña Puerta del Sol.
    Su denuncia es la  primera a título individual y el arranque de una secuencia que busca obligar a actuar a la justicia española. Otros futuros querellantes serán el exparlamentario europeo Willy Meyer, Felisa Echegoyen, Rosa María García, Adolfo Rodríguez,  Jesús Rodríguez o Chato Galante. Que los jueces decidan: o no aplican la Ley de Amnistía o amparan a quienes "se les imputan delitos de torturas en un contexto de crímenes contra la humanidad", en palabras del abogado Jacinto Lara.
    La denuncia aporta un documento: el informe El franquismo y la violación sistemática de los derechos humanos que acredita el contexto como aspecto esencial para que los delitos sean considerados como crímenes contra la humanidad. "El dictamen pericial de contexto está firmado por cuatro doctores en Historia: José Babiano, Gutmaro Gómez Bravo, Antonio Míguez Macho y Javier Tébar", señala el letrado.

    Luis identifica a los tres policías franquistas ahora denunciados. Los funcionarios de la dictadura de Franco, además, dejan constancia documental. "Firman la orden de registro de la vivienda y ponen a disposición de la BPS al detenido". Luis es sometido "a interrogatorio durante tres días" en los que "sufre torturas" y la declaración queda firmada "por Billy el Niño y Nieto Berrocal".

     

    ¿Cómo actuaba Billy el Niño?

    Destacaba, se había hecho famoso entre la gente de izquierda porque tenía un modo de involucrarse en los interrogatorios muy entusiasta. Disfrutaba. Su sadismo y su crueldad eran vocacionales. Otros policías te golpeaban sin una especial pasión. No digo que sin fuerza e indiferencia ante lo que nos pudiera pasar. Pero él intentaba dominarte psicológicamente, transmitir que sabía mucho, en el plano personal, sobre la organización... Billy el Niño mostraba una pasión y un interés perverso y morboso sobre ciertos aspectos. Era su clave diferencial.
    ¿Qué le ocurrió?
    En el año 73 me detienen por segunda vez. Ya había sido detenido y procesado en el 70. La policía tenía bastante información sobre mí y era una presa de la que querían sacar tajada. Se ensañan conmigo. Saben que tengo un puesto de responsabilidad en la LCR y quieren aprovechar para sacar información sobre otros compañeros y la estructura de la organización.
    ¿Qué métodos usaban los torturadores franquistas?
    Era una sucesión de golpes en el cuerpo. Intentaban no dejar marcas y para eso te ponían un abrigo. Como era verano, ayudaba a que pasaras un calor espantoso, sudaras y tuvieras una sed enorme. Los golpes en la planta de los pies eran bastante dolorosos, sobre todo al cabo del tiempo, de unas horas. Acabé con las plantas de los pies destrozadas. También te obligaban a caminar en cuclillas por la sala de tortura. Esto fomentaba el agotamiento y en unas horas ya eres víctima del desconcierto, no tienes claro ni dónde ni cómo estás. Pierdes las referencias.
    Los policías se tomaban unos cubatas y yo seguía allí, torturado y sudando después de horas de calor y sin beber ni una gota de agua. Sí, tengo cosas grabadas que no las puedo olvidar.
    ¿Tres días así?
    Todo eso durante tres días que son muy largos. Soy torturado sistemáticamente, con interrogatorios constantes. La dinámica era que te bajan al calabozo, para que te relajes, y luego te vuelven a subir. Y vuelta a empezar. Provocaban un estado general de pánico y agobio. Insufrible. Permanezco en la Dirección General de Seguridad los tres días máximos que permitía entonces la ley antes de pasar al juez.
    En el 73 detienen también a su mujer (menor de edad, con 18 años, la mayoría entonces estaba en los 21).
    Junto a mí detuvieron a mi mujer, que era muy joven y tenía poca relación con la actividad militante, aunque conocía mi implicación. Me decían lo que le iban a hacer a ella, lo que había hablado de mí, era un proceso psicológico de intentar romperte, de querer hacerte culpable. Cuando me bajaban al calabozo y mi mujer oía pasos, pensaba que era yo y gritaba. Lo único que podíamos hacer era gritarnos.
    ¿Los fantasmas de aquellos días le siguen persiguiendo?
    No he pensado recurrentemente en ello. No es un recuerdo agradable, desde luego, pero no lo he olvidado. Recuerdo muchas cosas con nitidez, aunque seguro que algunos detalles se habrán perdido. Como cuando los policías se tomaban unos cubatas y yo seguía allí, torturado y sudando después de horas de calor y sin beber ni una gota de agua. Sí, tengo cosas grabadas que no las puedo olvidar.
    Estaba detenido en la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol. Un lugar de infausto recuerdo para muchos.
    Era el lugar de paso obligado. Ahí es donde estaba la Brigada Político-Social, los sociales que les llamábamos entonces. Y por ahí teníamos que pasar todos. Ahí tiraron a Enrique Ruano por la ventana y a fecha de hoy no hay ni una sola referencia ni testimonio sobre la importancia que tuvo el edificio como espacio de represión pero también de lucha por la libertad y contra el franquismo. Es un ejemplo de cómo este país, en términos de memoria, sigue teniendo mucho por hacer.







    La Fiscalía se opone a la extradición de Billy el Niño a Argentina
    'Billy el Niño', en primer plano. | EFE
    ¿Qué episodios de violencia contra detenidos recuerda?
    Muchos salieron con heridas y daños físicos graves. En el tiempo que estuve en [la cárcel de] Carabanchel había compañeros que venían tocados. Yo llegué con severas lesiones en los pies y recuerdo algún compañero que quedó cojo, o un compañero del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota) que murió hace poco y arrastró toda su vida las secuelas que le acarreó aquel episodio de tortura. Serían miles de personas, pero la Administración no se ha preocupado por recuperar estas historias, no se han recopilado ni siquiera los testimonios orales, y se pierden.
    Sufrió tortura en sus dos detenciones, ¿y en la cárcel?
    No. Cuando hacíamos huelgas de hambre o protestábamos había represalias como las celdas de castigo, el aislamiento. Porque en la cárcel seguíamos la resistencia. De hecho, así alcanzamos en los años 70 un cierto estatus de respeto de las autoridades franquistas como presos políticos. Aunque no estábamos reconocidos como presos políticos oficialmente, pero eso nos daba opción de estudiar, discutir, formarnos, compartir recursos y comida… un cierto aire de libertad y organización que se había luchado tanto dentro como fuera. También era muy importante el apoyo social y estudiantil y el internacional como un movimiento que hizo mucho por los presos y la lucha por las libertades.
    La justicia argentina ya intentó sin éxito procesar a Billy el Niño y otros presuntos torturadores franquistas. ¿Cree que la justicia española atenderá ahora el caso?
    Es nuestra esperanza. Quiero puntualizar que la querella argentina no está muerta. El Estado español no está prestando la obligatoria colaboración con la justicia argentina pero el proceso sigue adelante, no se ha anulado ni suspendido. Lo que pretendemos es abrir más frentes de acción de justicia. Que haya justicia. Obligar a los jueces a que tengan que pronunciarse y se nieguen a amparar estos delitos, que quede claro que la Ley de Amnistía no tiene validez ante crímenes contra la humanidad. Estamos en un proceso de arranque de una secuencia.
    A mí me ha tocado ir delante, pero nuestros abogados, especializados en derechos humanos, y las asociaciones de víctimas del franquismo, preparamos una serie de querellas individuales que se suman a las iniciativas y denuncias de ayuntamientos como los de Pamplona o Vitoria para defender a los ciudadanos que sufrieron estos crímenes. Con la esperanza, siempre, en que la verdad y la justicia resplandezcan.
  • http://www.publico.es/politica/billy-nino-torturador-quiso-pasar-historia-cruel.html
  • 'Billy el niño', el torturador que quiso pasar a la historia como el más cruel de todos

    Este miércoles se ha presentado la primera querella en España contra el torturador Antonio González Pacheco. Ha sido la primera de muchas. Víctimas realizan para 'Publico' un retrato de su verdugo. 


    'Billy el Niño', exinspector de la policía de Franco. | EFE


    Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, quería pasar a la historia como el policía más cruel y sanguinario de la Brigada Político y Social. Esa es una frase recurrente de quienes han padecido sus métodos de tortura y, a juzgar por los relatos, lo consiguió. No ocultó nunca su rostro en los interrogatorios. Tampoco su nombre. Ni siquiera esa cara de placer al golpear que describen sus víctimas. El consenso en este punto es casi total. "En mi primera detención, Billy el Niño me abrió la cabeza con la culata de su pistola y me dijo: 'Ala, ya puedes decir que Billy el Niño te ha abierto la cabeza'", recuerda Chato Galante, una de las víctimas que se querellará en las próximas fechas contra el torturador, tal y como informó el martes este diario. 
    Siete de los querellantes visitaron hace pocos días el plató de Público TV. Todos juntos, en una suerte de sala de espera en la redacción de este periódico, revivieron los golpes, amenazas e insultos del torturador más conocido del tardofranquismo. "Esto parece la sala de espera de la Dirección General de Seguridad. Por favor, no me delatéis", decía Galante entre risas, mientras esperaban pacientemente a ser llamados por el periodista, como si de una peluquería se tratara, para ir grabando el vídeo de manera individual. Una de estas personas es Adolfo Rodríguez y antes de sentarse ante la cámara destapa su temor: "No hagamos de este señor un mito por malo, por favor. Este señor no merece ni eso". Toda la razón. No lo hagamos.
    Adolfo Rodríguez, que prefiere que le llamen Fito, confiesa que la gran incógnita que mantiene respecto a González Pacheco es saber cuánto de su motivación para golpear y torturar era ideológica (fascismo) y cuánto era un rasgo psicopático de su personalidad. "Me gustaría que declarara ante la Justicia para que responda por qué lo hacía. Por qué decidía ensañarse con cada uno de los detenidos. Cuáles eran sus motivaciones", explica a Público
    "Se veía que era un tipo absolutamente dedicado a lo suyo. Era un prescriptor. Cuando él hablaba y pegaba, los demás le seguían. Dedicaba mucho tiempo a su trabajo. Un día me estaba torturando a las doce de la noche y a las seis de la mañana ya estaba otra vez. Su vida era la tortura", relata Fito, que describe a González Pacheco como una persona débil, tanto en apariencia como en fuerza. "Aunque sabía karate y, por tanto, sabía donde pegar para hacer daño", matiza.
    "Lo veías en su cara cuanto te golpeaba". "Y si no se ha tratado... pues seguirá disfrutando", dice Galante
    Así, Chato Galante, que fue detenido hasta en cuatro ocasiones por la Brigada Político y Social, describe a González Pacheco como alguien que disfrutaba haciendo daño. "Lo veías en su cara cuanto te golpeaba". "Y si no se ha tratado... pues seguirá disfrutando", dice Galante, medio en broma medio en serio. El gusto en la cara de 'Billy el Niño' al golpear es un detalle que repiten todos y cada uno de las víctimas. También lo mencionó la feminista Lidia Falcón cuando presentó su querella contra el torturador ante la Justicia de Argentina. Así lo narró a Público entonces.  
    "Hay una frase que me dijo que no se me olvidará. Nunca. Mientras me golpeaba en el estómago me dijo: 'Ahora ya no parirás más, puta'. Falcón describió también esos ojos que chispean ante el dolor ajeno, que disfrutan infundiendo terror y ejerciendo la superioridad que otorga tener a la víctima atada e indefensa: "Era un sádico. Le gustaba. Se veía que disfrutaba de esos momentos", prosigue Falcón, que reconoce que en la mayor parte de las sesiones de 'interrogatorios' terminaba perdiendo el conocimiento.
    Poco a poco las víctimas que han acudido a Público van pasando delante de la cámara. Las últimas en llegar, con cierto retraso, son Rosa María García y Felisa Echegoyen, que prefiere el nombre de 'Kutxi'. Las dos mujeres son poco dadas a aparecer ante los medios de comunicación. Kutxi, por su parte, ha ido superando poco a poco el pánico a la exposición (no del todo) a raíz de su implicación en la conocida como Querella Argentina. Rosa insiste en que no sabe "si lo hará bien". 
    "El día que me detienen llevaba un vestido ese día y me decían que si lo iba enseñando todo... y me amenazaban con violarme", relata Rosa
    En su caso, se trata de una de las primeras veces que habla ante un desconocido (el periodista) y ante una cámara sobre las torturas que sufrió por parte de González Pacheco. Llama la atención la manera en la que trata, en un inicio, de restar importancia a los golpes que recibió, a las amenazas, a los insultos. Poco a poco comienza a soltarse. Las lágrimas aparecen irremediablemente en sus mejillas. Rosa ya no tiene el corsé con el que llegó: 
    "La tortura era sistemática. Maltrataban a todo el que entraba por ahí. No se escapaba nadie de la tortura. (...) Los insultos y humillaciones machistas eran frecuentes. Por ejemplo, el día que me detienen llevaba un vestido ese día y me decían que si lo iba enseñando todo... y me amenazaban con violarme", relata Rosa, que explica de esta manera las razones que la han llevado a querellarse contra González Pacheco:
    "No ha sido posible juzgarlo en 40 años. Esto da idea de lo falso de la transición y del acomodamiento de la ilusión de democracia. La idea es que no se vaya de rositas. Él nos fastidió nuestra juventud, hasta el punto de cambiar nuestros planes de vida, pues ahora que no tenga una vejez tranquila. Eso es lo que quiero intentar. Como dice la canción de Lluis Llach, que ojalá nuestra memoria le persiga hasta sus últimos días. Ojalá", dice Rosa, ex militante de base del FRAP, que recuerda que fue detenida en la puerta de su casa. 
    "No ha sido posible juzgarlo en 40 años. Esto da idea de lo falso de la transición y del acomodamiento de la ilusión de democracia. La idea es que no se vaya de rositas"
    También en su casa detuvieron a 'Kutxi'. La Policía tiró la puerta abajo y comenzó a buscar la máquina con la que imprimían las octavillas de la Liga Comunista Revolucionaria. Los agentes, sin embargo, estaban equivocados. En esa casa se habían estado quemando documentos, sí, pero no era propaganda. Eran las actas de las reuniones de la cúpula de la Liga. Ahí es nada. A 'Kutxi' se la llevaron a rastras. En los interrogatorios con 'Billy el Niño' sufrió tanto pánico que se quedó rígida a causa de un ataque. González Pacheco no llegó a acercarse a ella nunca más. 
    "'La primera noche fue terrible. La pasé entre golpes, palizas y careos con otros detenidos. Negué conocer a todos ellos, menos a uno. Era mi marido', relata 'Kutxi', que presentará una querella contra González Pacheco en las próximas fechas. La primera de todas ellas, no obstante, ha sido presentada este miércoles por Luis Suárez. Después vendrán las de, entre otros, Willy Meyer, Chato Galante, 'Kutxi', Rosa García, 'Fito' y Jesús Rodríguez. 
    Esta vez las querellas apuntan a 'Billy el Niño' pero su objetivo es mucho mayor. Su deseo es acabar con la impunidad del franquismo. Que los responsables vivos de aquella dictadura se sienten en el banquillo de los culpables y expliquen qué y por qué lo hicieron. Pero hay más. A largo plazo la apuesta es que los referentes de la lucha por la democracia en España dejen de ser ministros franquistas, como Manuel Fraga, que se creyeron los dueños de la calle, y pasen a ser aquellos que se jugaron su integridad para que los militares regresaran a los cuarteles y la calle pudiera ser de todos y para todos.  
    Víctimas de 'Billy el niño'
  • Rueda de prensa por la presentación una querella por torturas de Billy el niño

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    Rueda de prensa por la presentación una querella por torturas de Billy el niño
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