divendres, 1 de juny del 2018

Los juzgados de Oviedo reciben tres querellas por torturas contra Pascual Honrado, el "Billy el Niño" asturiano


http://www.lne.es/asturias/2018/05/31/juzgados-oviedo-reciben-tres-querellas/2295556.html



"Era un auténtico bestia", afirma Gerardo Iglesias, uno de los represaliados se querellan contra el expolicía, que también fue condecorado

31.05.2018 | 14:15
Por la izquierda, José Babiano, director del Círculo de Historia de la Fundación Primero de Mayo; Alberto Suárez, Fausto Sánchez, Gerardo Iglesias, Vicente Gutiérrez y Carmen Prado.
El exsecretario general del Partido Comunista y fundador de IU, Gerardo Iglesias, junto a Vicente Gutiérrez Solís y Faustino Sánchez García, todos represaliados por la policía franquista, presentaron ayer ante los juzgados de Oviedo tres querellas por delitos de lesa humanidad y torturas contra el expolicía Pascual Honrado de la Fuente. Las acciones judiciales siguen la estela de otras que tratan de conseguir la revisión judicial de los crímenes no castigados de la dictadura. Frente al archivo de otros procesos, entre otros los abiertos contra el policía de la Brigada Político Social Antonio González Pacheco, "Billy el Niño", por la prescripción de los delitos la defensa de los tres querellantes, representada por el letrado Alberto Suárez, sostiene que la entidad de las tropelías cometidas las hace "imprescriptibles". Suárez alude también a la negativa del Gobierno español a la extradición de algunos de los acusados en la causa abierta por los crímenes del franquismo por la jueza argentina María Servini y a la vigencia en este caso del principio judicial de "si no extraditas, juzga".
Los represaliados se han extendido esta mañana, al presentar públicamente las querellas, en el relato de las torturas de Honrado de la Fuente, mano derecha del "siniestro" comisario Claudio Ramos y que tiene en común con "Billy el Niño" el haber sido condecorado, en su caso con las cruces al mérito policial con distintivos rojo y blanco, y ascendido ya en democracia a inspector de Primera. "Era un auténtico bestia", ha asegurado Iglesias antes de que Fausto Sánchez, antiguo militante comunista, relatase cómo tras su detención en 1969 y entre otras muchas torturas le rompió dos costillas y los tímpanos. Gerardo Iglesias volvió al presente para sostener que todo este movimiento en busca de reparación de las víctimas de la dictadura "no es un problema del pasado, como dicen tratando de meternos miedo. Es presente, porque las heridas están abiertas y los cadáveres en las cunetas, y los familiares de las víctimas siguen sufriendo". Llegando a la moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que hoy y mañana se debate en el Congreso, Iglesias ha asegurado que "el problema de corrupción institucional generalizada tiene muchísimo que ver con lo que fue el franquismo" y ha buscado las causas de el estado de las cosas en la actualidad en una Transición fallida que se hizo, ha dicho, "sin cambiar nada".
El antiguo líder comunista se ha referido al PP como "el pasado, los herederos del franquismo" y ha lamentado algo que pasa en España y que a su juicio sería impensable en otros países que sufrieron regímenes autoritarios, como Alemania o Italia. En referencia a la persistencia de los fondos públicos que recibe la Fundación Francisco Franco, ha dado por cierto que "aquí se sigue haciendo apología de Franco sin que pase nada". Los querellantes también han criticado doloridos la negativa del Gobierno a retirar las condecoraciones de "Billy el Niño": "Es la gran miseria que pesa sobre este país, vivimos un retroceso autoritario de mucho calado", dice Iglesias recordando que hasta la ley de memoria histórica de José Luis Rodríguez Zapatero, que era "bien poca cosa", "el PP se la está pasando por la entrepierna mientras el Ministro se ríe cuando se le reclama que le retire las condecoraciones a 'Billy el Niño'".

    dijous, 31 de maig del 2018

    Víctimas asturianas del franquismo denuncian: sus torturadores también tienen medallas

    https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2018/05/31/torturadores/00031527767608888436114.htm

    La Comuna de Asturias abre una nueva vía judicial con tres denuncias en Oviedo. Si no se reconoce el proceso en Argentina quieren que se haga en España


    Desde la derecha, Carme Prado, Vicente Gutiérrez Solís, Gerardo Iglesias, Fausto Sánchez García y el abogado Alberto Suárez
    Desde la derecha, Carme Prado, Vicente Gutiérrez Solís, Gerardo Iglesias, Fausto Sánchez García y el abogado Alberto Suárez

    REDACCIÓN 
    No solo Billy el Niño, el sobrenombre con el que se conocía a Antonio González Pacheco, el policía franquista cuyas torturas emocionaron a Pablo Iglesias, cuenta con una medalla. Pascual Honrado de la Fuente, la mano derecha en la Brigada Político-Social de la dictadura en Asturias, también tiene la suya. El Boletín Oficial del Estado (BOE) del 6 de agosto de 1969 anuncia la concesión a este policía, que cuenta con decenas de denuncias de asturianos por tortura, de la cruz al mérito policial con distintivo rojo. Ocho años después, también el BOE anuncia su ascenso, ya en plena democracia. Dice Gerardo Iglesias, el exdirigente del PCE, que esto solo significa una cosa, «que la impunidad sigue». Iglesias es uno de los tres asturianos que están abriendo una nueva vía judicial. Iglesias junto con Vicente Gutiérrez Solís y Fausto Sánchez García han presentado una denuncia contra su torturador en los juzgados de instrucción de Oviedo. El letrado que les representa, Alberto Suárez, explica que si la Justicia española no quiere reconocer la Querella Argentina -que son los procedimientos que la jueza María Servini en Buenos Aires- por una cuestión de territorialidad y, por tanto, rechaza cualquier extradición, entonces esos casos tienen que ser juzgados en España. ¿Qué pasa entonces con la ley de Amnistía de 1977 y el tiempo que ha transcurrido desde que ocurrieron los hechos? Para el letrado Alberto Suárez esos principios no se pueden aplicar en estos casos ya que son delitos de lesa humanidad para que las que no sirve ninguna ley de punto final.
    Esta nueva estrategia está auspiciada por la Comuna de Asturias, que es la organización que ha estado trabajando -y continúa- con la Querella Argentina. Estas tres víctimas con las que lanza este nuevo frente son las mismas que ya presentaron una denuncia en el año 2014, junto con otros cuatro más, y que en el 2015 reclamaron la extradición de los torturadores. No fructificó ninguna de las dos. «Lo que hacemos no es es darnos cabezazos contra una pared. En Argentina, cuando se abrieran los procesos contra la dictadura de Videla se habían presentado presentado 300 denuncias antes. Pero hubo un juez que atendió la siguiente. Vamos a continuar hasta que abramos brecha», explica Carme Prado, una de las portavoces del colectivo, junto con Francisco Rodríguez Amorín. Prado indica que es vergonzosa la situación que viven las víctimas.
    Este novedoso procedimiento cuenta, además, con el respaldo de José Babiano, coautor del libro Verdugos impunes. Esta obra publicada recientemente sirve de prueba pericial de contexto para fundamentar las querellas que se están presentando en el Estado español contra los crímenes del franquismo. Babiano está también en Oviedo respaldando esta nueva estrategia jurídica. 
    Les parece lamentable que Vicente Gutiérrez Solís se encontrase no hace mucho con uno de los hombres que le detuvieron en el año 1975 y le torturaron de servicio en un juzgado de Oviedo. «No sé su nombre pero era él», comenta a sus compañeros. Puede no recordar sus apellidos pero no olvida su cara. Gerardo Iglesias profundiza en esta ideas y habla de «otro de los grandes torturadores, Palacios, que llegó a jefe de la Policía en Mieres, ni siquiera tuvieron la consideración de sacarles de la zona donde más torturaron». Así que asistieron con poca perplejidad a la respuesta que el ministerio del Interior, Juan Ignacio Zoido, le dio a Pablo Iglesias, cuando el portavoz de Podemos pidió la retirada de la medalla que le permite a Billy el Niño cobrar un plus en la prisión. La negación de las denuncias solo les parece «un hecho más en un partido que se ha convertido en una organización y para el que las sentencias son papel mojado», en palabras de Gerardo Iglesias, para referirse a la Gürtell. Pero no solo culpan al PP. Todos tienen en mente a Felipe González y a José Luis Rodríguez Zapatero, que tampoco hicieron nada por ellos. La ley de la Memoria Histórica, por ejemplo, les parece «poca cosa» y ni siquiera se está cumpliendo. «Zoido hasta se ríe», lamentaron los tres denunciantes.
    Sus vivencias
    Recuerdan con precisión los días, las horas y hasta los minutos, la indumentaria de los torturadores, la sangre en las paredes de los pasillos y las celdas, los compañeros de palizas, hasta la sopa que sus familiares intentaban hacerles llegar. Faustino Sánchez, Fausto, dirigente del Partido Comunista, señala que no le «llega la ropa al cuerpo» cuando piensa en el rosario de torturas y detenciones a las que se refiere como «caídas»- que sufrió durante décadas. A la Querella Argentina solo incorporó dos, una octubre del 61 y otra en junio del 69. La voz se le quiebra cuando recuerda las patadas y los golpes, los tímpanos reventados sangrando y las costillas rotas, desnudo frente a los torturadores. «No hay ni un solo día en la vida que no lo recuerde», insiste Fausto siempre que recuerda. Hoy mismo hablaba de nuevo del «potro de tortura» en el que le «machacaban». Entonces hablaban entre lo malo y lo peor. «Entonces comentábamos que valía más que te detuviera la Guardia Civil que la policía política, porque era mucho peor», argumenta.

    Vicente Gutiérrez Solís reclama «que queden impunes los crímenes del franquismo tras 39 años de democracia». Este militante del Partido Comunista, con responsabilidades desde 1955, que fue detenido y sufrió un calvario de detenciones, exige la reparación para las víctimas y las familias que sufrieron la violación de sus derechos humanos. Precisa que «no se trata de buscar venganza sino justicia».

    Los compañeros de 'condecoración' de Billy el Niño: de Conesa al excomisario de Leganés

    http://www.publico.es/politica/billy-nino-companeros-condecoracion-billy-nino-conesa-excomisario-leganes.html


    El entonces ministro de Gobernación Rodolfo Martín Villa condecoró a cuatro días de las primeras elecciones democráticas, tras la II República, a 35 agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. 

    'Billy el Niño', exinspector de la policía de Franco. | EFE

    El 13 de junio de 1977 el aún ministro Rodolfo Martín Villa tuvo un día ocupado. Solo en aquella jornada el expresidente de Sogecable entregó 35 condecoracionesa miembros de la Policía franquista, entre ellas una Medalla de Plata al Mérito Policial al torturador Antonio González Pacheco", alias Billy el Niño, que le permitía cobrar un 15% más de pensión. Faltaban solo cuatro días para la celebración de las primeras elecciones libres desde los comicios de febrero de 1936 y el régimen se preparaba para dejarlo todo 'atado y bien atado'
    Así, González Pacheco fue condecorado aquel 13 de junio por el ministro Martín Villa a pesar del ya conocido currículum del torturador franquista, que había sido sancionado hasta por la propia administración franquista debido a las múltiples denuncias por torturas y malos tratos que acumulaba. Pero no fue el único. Aquel día también fue condecorado el conocido torturador Roberto Conesa, miembro de la policía franquista desde 1939; Manuel Gómez Sandoval, jefe de la unidad que vigilaba (y torturaba) a los estudiantes; y los hermanos Reglero, conocidos por sus 'excesos' a la hora de interrogar. 
    "Lo que hay detrás de todo esto es la protección que todos los gobiernos de España desde Franco han otorgado a estos policías, pero también nos preguntamos si además se estaba, de algún modo, comprando su silencio", señala Emilio Silva, presidente de la ARMH, que pidió el pasado 10 de mayo la retirada de la condecoración a Billy el Niño y ha provocado el debate que este miércoles se vivió en el Congreso. "No deja de ser triste que una democracia que no ha dado verdad justicia y reparación a las víctimas de la dictadura continúe premiando 40 años después a quienes cometieron violaciones de derechos humanos para proteger al dictador y hacer carrera en la policía franquista", prosigue Silva. 

    El caso de Billy el Niño

    Que Billy el Niño es un torturador no es un descubrimiento de la democracia. Durante la dictadura el policía recibió denuncias por los golpes que daba a todo aquel que entraba por la puerta de la Dirección General de Seguridad como detenido suyo. En 1973, por ejemplo, Billy el Niño tuvo que pagar una pequeña multa por una querella de Enrique Aguilar Benítez de Lugo y en 1974 fue condenado a una multa de 1.0000 pesetas y un día de arresto por una falta de malos tratos y coacciones contra el hoy conocido periodista Francisco Lobatón.
    Sin embargo, nada de esto fue óbice para que en aquel mes de junio de 1977 el ministro Rodolfo Martín Villa decidiera condecorar al torturador más conocido de la España franquista. Cuatro días después, Martín Villa pasaría a ser un demócrata de toda la vida y la Ley de Amnistía de octubre de 1977 permitiría al torturador González Pacheco librarse de otros procesos penales que mantenía abiertos.

    El 'superagente' Conesa

    Sin embargo, no fue el único caso. En aquella larga lista de policías condecorados por Martín Villa a las puertas de la democracia se encuentra también el conocido represor Roberto Conesa, que falleció en 1994. El funcionario español formaba parte de la policía franquista desde 1939, de hecho, se le ha atribuido el 'éxito' de haber capturado y ejecutado a las conocidas como 'Trece Rosas'
    La obra El grupo. 1964-1974 de Ana Puértolas recoge la siguiente afirmación sobre Conesa: "Se hizo conocido entre los sectores clandestinos de izquierdas por sus brutales métodos de interrogatorio y tortura. Algunos personajes destacados que recuerdan haber pasado por sus manos son el sindicalista Marcelino Camacho y el escritor Fernando Sánchez Dragó"
    Tras la muerte de Franco y con la llegada de la democracia, Conesa dio el salto a la lucha antiterrorista e incluso llegó a viajar a República Dominicana para ayudar al dictador Leónidas Trujillo. 

    El excomisario de Leganés 

    Entre la lista de condecorados de aquel junio de 1977, se encuentra también Jesús González Reglero, quien se jubiló hace escasos años tras ocupar durante los últimos años de su carrera el cargo de comisario de Leganés cuando ya estaba imputado en la conocida como 'querella argentina'. Asimismo, aquel día también fue condecorado su hermano Miguel Ángel Reglero.
    "Alrededor de la mesa estaba Jesús González Reglero, este último con la cadena con la que fui detenido, sonriendo y haciéndola girar, supongo que intentando amedrentarme"
    Su pasado como represor, sin embargo, no fue un obstáculo en el ascenso de este policíahasta su ascenso a comisario. Sin embargo, Reglero es uno de los 20 cargos franquistas reclamado por la Justicia de Argentina dentro de la causa que investiga los crímenes de la dictadura. Fue imputado debido a la declaración de una víctima, Alfredo Rodríguez, que fue torturado durante su detención el 20 de febrero de 1975 por el propio Reglero. 
    "En una de las mesas se encontraba sentado el Inspector José Ignacio Giralte González y en la otra el Inspector Jesús González Reglero, este último con la cadena con la que fui detenido, sonriendo y haciéndola girar, supongo que intentando amedrentarme. De pie se encontraba Antonio González Pacheco y otros dos miembros de la Brigada que no soy capaz de recordar. (...)  A partir de ese momento a cada lado se puso un policía (Giralte y González Reglero), y me decían que bajara la cara, cada vez que lo hacía me golpeaban en la misma, por la espalda recibí golpes incluidos los que me propinaban con las propias cadenas con las que fui detenido y patadas en la entrepierna. Según me iban golpeando, me decían: 'Di que tu madre es una puta'.A medida que la sesión de tortura se prolongaba, iba perdiendo resistencia y me caía al suelo con mayor frecuencia". 
    Cuando los hermanos González-Reglero fueron condecorados formaban parte del grupo policial 'anti-Grapo', que dirigía Billy el Niño. En un reportaje aparecido en El País el 13 de octubre de 1982 se afirmaba lo siguiente: "El grupo anti-Grapo que dirigía Billy el Niño estaba considerado, incluso en medios policiales, como uno de los más duros durante la época de la más fuerte represión franquista, y la relación de algunos de sus miembros -entre ellos, Baldomero Araujo o los hermanos Reglero- con personas de la extrema derecha es bien conocida en medios periodísticos". 

    Manuel Sandoval, la represión de los estudiantes

    Precisamente en ese reportaje de El País se habla del policía Manuel Sandoval, quien también fue condecorado por Martín Villa en junio de 1977. El artículo reconoce a Sandoval como el jefe del grupo de estudiantes durante un largo tiempo y especifica que este es el grupo "que se ocupaba de reprimir los movimientos universitarios". Su labor fue tan buena al frente de la represión estudiantil, que mereció el premio de Martín Villa. 
    Asimismo, la obra Los servicios secretos en España recoge que Gómez Sandoval fue jefe director de Joaquín Gambín Hernández, alias 'El Grillo', que en 1978 estaba en el grupo terrorista Batalón Vasco Español y que tenía vínculos con Emilio Hellín, el asesino de la joven Yolanda González.

    ANGEL ESPADA ZAMARRA, REPUBLICANO, ASESINADO por los nazis en el campo de exterminio de Gusen

    https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2018/05/30/angel-espada-zamarra-republicano-asesinado-por-los-nazis-en-el-campo-de-exterminio-de-gusen/



    Angel Espada Zamarra word pressEran los “Rotspanier” (Rojos españoles), los “triángulos azules”, y para diferenciarlos del resto les colocaron este símbolo con una “S” (Spanien) sobre su harapienta ropa. Eran civiles, refugiados apátridas que los franquistas  abandonaron a su suerte. Franco nunca les reconoció como españoles ni aceptó su repatriación. Las autoridades nazis preguntaron a sus homólogos españoles qué debían de hacer con los “dos mil rojos españoles de Angulema”. en septiembre de 1940. Tras una reunión de Serrano Suñer con Hitler y Himmler, la Oficina de Seguridad del Reich ordenó trasladar a todos los españoles, despojándoles previamente del estatus de prisioneros de guerra, a los campos de concentración. Los exiliados republicanos españoles fueron prisioneros deportados sobre la base política de la lucha antifascista.
    Ángel Espada Zamarra nació en 1910 en Torrubia del Campo (Cuenca), el pueblo del abuelo, Arturo Torres Barranco. Ángel era uno de los miembros del partido Izquierda Republicana que fundó el abuelo en abril de 1936. Era hijo de Felipe y Francisca. Antes de abandonar la infancia trabajaba de jornalero, como su padre, como su abuelo, como todos los hombres y mujeres de su familia y de la mayoría de las familias del pueblo, que soñaban con tener en propiedad un pequeño trozo de tierra que les sirviera de sustento. A los 25 años se casó con Manuela Barranco Zamarr; en 1936 nació su hija, Consuelo, que arrastró toda su vida una salud delicada debido a un accidente en la niñez que le fracturó la espalda.
    El 7 de octubre de 1936, el gobierno de la República aprobó un Decreto para expropiar sin indemnización, a favor del Estado, todas las fincas de las personas que el 18 de julio intervinieron de manera directa o indirecta en el golpe de estado contra la República. Ángel Espada formó parte de la Junta Calificadora de Torrubia del Campo como miembro de la C.N.T., junto a su compañero Fortunato Fernández Cavada y otros seis miembros del Consejo Municipal, Frente Popular y Federación Española de Trabajadores de la Tierra (FETT).
    Estuvo en la 68º Brigada Mixta de la 34 División del Ejército republicano. Luchó en la batalla de Brunete en el verano de 1937. En enero de 1938 combatió en el frente de Teruel, en noviembre fue nombrado cabo y en diciembre se traslada a Artesa de Segre donde la 68º BM, muy mermada, intentó mantener sus posiciones sin éxito. Ángel se retiró a la Sierra de Cadí, al norte de Lleida, junto con el X Cuerpo del Ejército. Cruzó la frontera francesa el 9 de febrero de 1939, mientras su esposa e hija se refugiaron en Socuéllamos esperando su regreso. No hay documentos sobre su paso por los improvisados campos de concentración franceses donde muchos murieron de hambre y frío. Estuvo enrolado en equipos de trabajo o batallones irregulares de extranjeros voluntarios.
    Ángel Espada fue capturado por el ejército alemán en Saint-Dié (Les Vosges) en junio de 1940, trasladado al campo de prisioneros de guerra de Villingen, después al Stalag VD Estrasburgo, hasta que en septiembre de 1940, el gobierno franquista, con el beneplácito del colaboracionista de Pétain, decidió que la maquinaria de exterminio nazi deportara a los españoles. Ángel fue uno de los 58 conquenses que el franquismo enterró en la sombra, al ser deportados y entregados a los horrores de la maquinaria nazi. De los 8.000 españoles que fueron encerrados en Mauthausen-Gusen tan solo sobrevivieron 817.
    El 11 de diciembre de 1940 Ángel Espada fue trasladado con otros 846 prisioneros a Mauthausen. Junto a él viajó José Alcolea García, vecino de Socuéllamos, matrícula 4560, que dejó de existir en Gusen el último día del año de 1941. A partir de ese momento Ángel solo será un apátrida, un RotSpanier marcado con el número 4762. Dejó a la entrada del campo sus escasas pertenencias y su pasado, su nombre, nacimiento, su esposa, su hija. Fue condenado al trabajo esclavo y al exterminio, sometido a esfuerzos sobrehumanos no tuvo fuerzas para resistir aquel horror y 3 meses después fue transferido con un nuevo número, 11255, al subcampo de Gusen (Austria) donde fueron asesinados 3.959 españoles, entre ellos Ángel el 15 de enero de 1942. Durante 3 días su cuerpo se amontonó junto a otros esperando un hueco en el crematorio, donde fue llevado el 18 de enero.
    Sus compañeros anarquistas no le olvidaron. Solidaridad Obrera en el exilio de Paris publicó su necrológica el 25 de junio de 1945 bajo el título “Los crímenes del fascismo”, junto con un listado de «los camaradas españoles asesinados en el campo de Gusen». En mayo de 1985 el Presidente de la República Francesa estableció legalmente que en el acta de defunción de todos los deportados fallecidos en campos de concentración nazis durante la 2ª Guerra Mundial, debe constar la leyenda “Muerto en la deportación”. Ángel Espada recibió este reconocimiento en diciembre de 2007.
    El 27 de enero, es el Día Internacional de la memoria de las víctimas del Holocausto. Tenemos el compromiso moral y la responsabilidad histórica de no olvidar, en esta España tan precaria en memoria hay que insistir en que el olvido es inadmisible. La larga dictadura española les desterró al olvido y lo que es casi peor, en el campo de concentración de Mauthausen brilla por su ausencia placa alguna del gobierno democrático español en recuerdo de la tragedia de aquellos españoles que lucharon por la libertad en España y junto al bando aliado durante la 2ª Guerra Mundial.

    Publicado por María Torres en Memoria de BúsquedaBúscame en el ciclo de la vida y Lo que somos. La fotografía de Ángel Espada fue facilitada por Daniel Garrido.

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