dimecres, 13 de març de 2013

En el nombre de “Dios”. La historia de Leonor Ávila Amil y Alfonso Sanz Martín, "El Corneta"






Leonor había empezado ya semanas atrás su lenta agonía, la destrucción física y moral a la que la sometieron. La patrulla que la arranco de su casa a principios de abril la traslado a la cárcel del pueblo y de allí, cada día, era llevada a la casa cuartel de la guardia civil para “interrogar”. Las huestes del demonio se encarnizaron con ella y la abuela. De la abuela, mama Dolores, se cansaron pronto, poca carne, muchos huesos y muchos años, solo gritaba a cualquier pregunta “A mí me matareis pero yo no valgo nada, soy vieja, antes muerta que denunciar a mi yerno”.


 
Segunda Parte: Cautivos y desarmados.
Tercera Parte: La dura posguerra.