dilluns, 24 de juliol de 2017

La guerra llega al asilo.


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domingo, 23 de julio de 2017


Localización del sondeo 6 que excavamos en estos momentos. Imagen de El Hotel de Sundance.

La excavación del asilo de Santa Cristina nos ha deparado varias sorpresas estos días. La ampliación de los sondeos nos ha permitido reinterpretar los fragmentos de edificio habíamos ido descubriendo en los primeros días de trabajo. Ahora sabemos ya que tenemos ante nosotros dos estructuras: un gran pabellón que aparece en los planos de la guerra identificado como cantina y un pequeño edificio exento al lado. 

Este último parece que se corresponde con un lavadero. No tenía paredes hasta el techo, sino que estaba rodeado por un muro bajo y quizá contaba con una techumbre sobre pilares, como tantos otros lavaderos de la época. El arranque de los pilares se ha conservado. Los restos que comienzan a salir a la luz pertenecen a cuatro piletas de ladrillo macizo y cemento, rodeadas por un canal de drenaje. Una institución como el asilo debía de contar con una instalación de este tipo para lavar cientos de sábanas y ropas de internos cada semana.

Detalle de la zona de la cantina en la que estamos excavando, con el lavadero a la izquierda. Imagen de Fernando Calvo "La Guerra Civil en la Ciudad Universitaria", 2012.

Lo más interesante es que el lavadero no está tan arrasado como el pabellón. Y eso a pesar de qué en la guerra quedó muy dañado. En la foto superior se advierte que está derruido y cubierto de escombro. Seguramente el hundimiento de la estructura se debió a los combates: en el suelo de cemento se aprecian multitud de perforaciones que tienen todo el aspecto de ser el resultado de impactos de metralla. En realidad, esta destrucción es lo que salvó al lavadero de la demolición de posguerra. La capa de derrumbe selló una gran parte del pavimento y, lo que es más importante a efectos de este proyecto, un estrato de tierra de unos 10 cm llena de restos de la Guerra Civil. En el espacio entre el lavadero y la cantina también se conserva un nivel de la guerra, que solo hemos comenzado a excavar. 


Restos del lavadero (a la izquierda del muro) con la pavimentación de cemento y el arranque de las piletas. La imagen está tomada desde el mismo lado que la fotografía de la guerra que mostramos más arriba.

Gracias a la preservación de este nivel bélico estamos encontrando una gran cantidad de objetos que nos llevan directamente  al período en que el ejército sublevado ocupó la colina del Clínico. Entre los restos que documentamos aparecen los elementos bélicos habituales, como munición de Máuser español y alemán, balas de varios tipos y casquillos de pistola. Pero también objetos menos comunes, como una insignia de la Legión, una insignia de Falange o un crucifijo. 

 Insignia de la Falange recuperada en el lavadero.
 
Los numerosos botones recogidos en la zona del lavadero nos indican posiblmente que el sitio fue reutilizado con fines de limpieza por la tropa -para lavarse y lavar la ropa. Es contexto propicio para perder botones. También hemos descubierto un trozo de tubo de pasta de dientes, que refuerza la idea de una espacio de higiene. 


En toda la zona aparece además un gran número de botellas de bebidas alcohólicas y restos de fauna (sobre todo de oveja o cabra) lo que encajaría con el uso del pabellón durante la contienda como cantina y bar. En los próximos días seguiremos con la excavación de este nivel tan prometedor. Y aquí os contaremos como siempre las historias que vayan saliendo a la luz.