dijous, 12 de maig del 2016

Una reforma legal de Rajoy frena las exhumaciones de víctimas de Franco en el Valle de los Caídos



http://www.eldiario.es/sociedad/Valle-Caidos_0_514448821.html


La justicia ha autorizado en una sentencia histórica exhumar a dos represaliados enterrados allí, donde hay más de 33.000 cadáveres, 12.000 de ellos anónimos
Será difícil que se repita con otros muertos porque Rajoy derogó en julio de 2015 los 9 artículos de la Ley de Enjuiciamiento Civil que hubieran permitido recuperar cuerpos
Monjes benedictinos recibieron y enterraron durante la dictadura las cajas que llegaban con cuerpos al Valle, y ahora gestionan sin transparencia la fosa común más grande de España
España vive con serenidad los 40 años de la muerte de Franco
El Valle de los Caídos, que consta de una gran iglesia, una gran cruz y una abadía de monjes EFE
El franquista más conocido enterrado en el conjunto monumental del Valle de los Caídos es Francisco Franco. También es el único, junto al falangista José Antonio Primo de Rivera, que tiene lápida y nombre. Ambos reposan sobre la mayor fosa común de España, porque en la misma basílica están enterrados otros 33.833 cadáveres –12.000 de ellos desconocidos– de franquistas, represaliados por la dictadura o republicanos fusilados. Comparten sepultura en el conjunto monumental que el dictador ordenó construir para conmemorar  "la dimensión de nuestra Cruzada (...) y la trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya, que no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos". Lo dejó por escrito el BOE en 1940. Allí llevó a franquistas "caídos por Dios y por España" (son la mayoría), pero también se enterró allí a republicanos represaliados.
Levantó, con manos y brazos de presos políticos, la basílica del Valle de los Caídos (donde están enterrados los miles de cadáveres repartidos por capillas laterales y la nave central), la cruz más grande del mundo cristiano y una abadía de monjes benedictinos que custodian la tumba del dictador, de sus seguidores y de sus víctimas. También hay una escolanía, donde estudian 50 niños de toda España. Además de ser  la casa de retiro espiritual del ministro de Interior.
Ahora, un juez de San Lorenzo del Escorial acaba de sentenciar que se puedan rescatar dos cuerpos de ese amasijo de huesos anónimos. Es la primera decisión judicial que permite que puedan entrar las piquetas a buscar a alguien allí. Concretamente, a los hermanos Manuel y Antonio Ramiro Lapeña Altabás, fusilados en 1936 en Calatayud (Zaragoza) y trasladados a Madrid. Hasta ahora, el Valle ha sido intocable, pese al empeño de decenas de familias de republicanos por sacar a sus muertos de la misma iglesia donde reposa el dictador y pese a las recomendaciones de la comisión de expertos que se formó en 2010 con el Gobierno de Zapatero.  
Los hermanos Lapeña, que serán exhumados / ARICO Memoria Aragonesa
Los hermanos Lapeña, que serán exhumados / ARICO Memoria Aragonesa
Este hito judicial se estrella con una reforma legal del Gobierno de Mariano Rajoy que va a impedir que las familias de los otros muertos se puedan beneficiar de esta histórica sentencia. En julio de 2015 entró en vigor la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil y se derogaron los nueve artículos (2.002 a 2.010) que regulan el concepto de "perpetua memoria". Estaba en nuestro ordenamiento –y en la mayoría de ordenamientos hispanoamericanos– desde el siglo XIX. Se usaba en origen para las herencias cuando se había dado a alguien por desaparecido. Si esa persona volvía, utilizaba este articulado para recuperar su identidad y el derecho a heredar. Así es como se ha ganado esta sentencia.
"Este proceso estaba regulado, era claro. Lo que era una cuestión automática ya no lo es. Ahora hay que buscar otros procedimientos", cuenta el abogado Eduardo Ranz, que es quien ha llevado el caso de los hermanos Lapeña y representa otros seis casos de Catalayud. El concepto, directamente, se ha extinguido.  "Si el Gobierno no hubiera hecho esta reforma, otras familias podrían haber solicitado también la exhumación y se habría conseguido al 100%". El caso Lapeña ha podido salir adelante porque estaba ya en marcha durante la reforma de la ley. 

Los monjes benedictinos

¿Cómo se pueden localizar dos cuerpos entre los miles que hay en el Valle? La clave está en el libro de registro de los monjes benedictinos. Esta orden, encargada de la basílica desde su fundación y gestora del mayor cementerio de la represión de la historia de España, recibió durante la dictadura miles de c ajas llenas de muertos. Los monjes fechaban la entrada de esos cadáveres en un libro e iban acomodando los huesos en las criptas de las capillas y la nave central, especificando dónde hacían cada enterramiento. Así hasta completar 28 niveles irregulares de fosas, que los expertos dividen en cuatro plantas según su conservación. En las dos primeras, las más antiguas, se considera imposible determinar los restos. En la tercera y cuarta todavía es posible. Los Lapeña están en ese tercer piso. Por ellos, y por todas las víctimas incluyendo a su represor, hay una misa diaria en la basílica.   
Captura del documental 'A la sombra de la cruz', de Alessandro Pugno.
Captura del documental 'A la sombra de la cruz', de Alessandro Pugno, sobre el Valle y la escolanía
El padre Anselmo, que fue abad en el Valle de los Caídos hasta 2014, ha atendido a eldiario.es pero prefiere no opinar: "No tenemos el auto del juez, así que no sabemos qué piden. Las personas interesadas tienen derecho a hacer una reclamacion, pero tiene que estar justificado".
La orden religiosa gestiona las criptas desde la fundación del Valle y saber en qué situación están es, 40 años después de la muerte de Franco, un misterio. Francisco Ferrándiz, antropólogo social del CSIC, es una de las personas que ha visto fotos del estado real de los enterramientos, porque estuvo en la comisión de expertos del Gobierno de Zapatero. "Visitamos algunas capillas y estaban vacías porque había goteras y los monjes habían trasladado los cuerpos a otras zonas. Solo nos enseñaron  fotos brevemente, de mala calidad, con flash. En alguna se veían cajas más deterioradas que otras".
Este experto recuerda que "una recomendación de la comisión precisamente fue que se convirtiera en cementerio público para transferir la jurisdicción al Estado" y cree imprescindible que se haga una valoración real de la situación, para lo que los monjes tendrían que abrir las puertas. Las recomendaciones se guardaron en un cajón, y allí siguen.
Cuando Patrimonio Nacional dé los permisos, entrarán por primera vez en la basílica del franquismo los científicos y tendrán que extraer los huesos para hacer pruebas de ADN, el único sistema posible de identificación, que cotejarán con el ADN de los familiares vivos. Por suerte para ellos, los cinco o seis compañeros de fosa de los Lapeña podrían ser también enterrados "en base al derecho de digna sepultura", cuenta Ranz. Es decir, una vez salen de la fosa común al laboratorio, lo más probable es que no vuelvan a la fosa. A la espera de su turno quedan los huesos y los familiares de miles de personas enterradas en el Valle de los Caídos.
DOCUMENT
PAGES
TEXT
Zoom
hazte socio/socia

dimarts, 10 de maig del 2016

Conmemoración del 71 aniversario de la Victoria sobre el nazismo en la Courneuve (afueras de Paris).



Buenos dias

Aqui van los textos francés y español de los Amigos de los Republicanos españoles de Región parisina  leidos (en francés) en la conmemoración del 71 aniversario de la Victoria sobre el nazismo en la Courneuve (afueras de Paris) el 8 de mayo de 2016.

Se pueden ver fotos en el enlace  español y se pueden enviar màs fotos si se desea.
Gracias de difundir.

¡ Salud y República !


Bonjour

Voici le texte français des Amis des Républicains Espagnols de Région parisienne lu le 8 mai 2016  à la Courneuve lors de la commémoration de la  Victoire du 8 mai 45 . On peut voir des photos dans le lien  espagnol et d'autres photos à la demande.

Merci de diffuser.

Amicalement, 

Rose-Marie Serrano

http://victimasfascismolatorreestebanhambran.blogspot.com.es/2016/05/conmemoracion-del-71-aniversario-de-la.html




Conmemoración del 71 aniversario de la Victoria sobre el nazismo en La Courneuve (París)  Texto de los Amigos de los  Republicanos españoles en región parisina  (8 de Mayo de 2016)

Buenos días Señor Alcalde, Sr Presidente del Consejo del Departamento de la Seine-Saint-Denis, Señora Diputada, Sres Presidentes de las Asociaciones de la Resistencia y de los Antiguos Combatientes, Sres representantes de los partidos políticos, Señoras y Señores,
En este 8 de mayo de 2016, en este 80 aniversario  del principio de la guerra de España, en este 71 aniversario de la Victoria sobre la Alemania nazi y sus cómplices (entre los que contaba el verdugo de España, Franco), los Amigos de los Republicanos españoles queremos conmemorar la heróica resistencia de los Republicanos españoles al fascismo y al nazismo.

Los Republicanos españoles fueron los primeros combatientes de la Libertad y de la Democracia a principios del conflicto mundial que asoló Europa y el mundo en el siglo pasado. Primero en su país, enfrentando  desde julio de 1936 a Mussolini y a Hitler y a su Legión Cóndor que bombardeó Guernica en abril de 1937 para apoyar al fascismo español y a las hordas franquistas de la peor de las reacciones del nacional-catolicismo y de la aristocracia latifundista coalizados en contra del Frente Popular y de sus enormes progresos.

Desgraciadamente, la República francesa del Frente Popular decretó la No-Intervención e Hitler y Mussolini, los criminales intervencionistas, tuvieron las manos libres en el Mediterráneo y a pesar de la ayuda heróica de las Brigadas Internacionales, de Henri Rol-Tanguy, del Coronel Fabien,  de la de André Malraux,  de la de la Unión Soviética, España que tenía razón fue vencida. Porque, como lo decía Albert Camus, « Fue en España donde el ser humano ha aprendido que se puede tener razón y ser vencido ».

Fue el éxodo, el exilio político para 500 000 refugiados en los puertos de los Pirineos  en el Perthus en febrero-marzo de 1939. El franquismo fueron (pero no solo) 40 000  desaparecidos, 50 000 fusilados entre 1939 y 1949, 250 000 exiliados, 270 000 presos políticos en 1939, 45 000 en 1945, 20 000 presos de colonias penitenciarias dignas de los campos de exterminio nazis, entre ellas el Valle de los Caídos o el campo de Castuera. Fueron 8000 Republicanos españoles declarados apátridas en el campo de Mauthausen, entre los cuales muchos habían combatido en Francia con los ejércitos franceses, como un superviviente que vive en Levallois, nuestro amigo Ramiro SANTISTEBAN, preso en el campo de exterminio austríaco con su padre y su hermano.

Los Republicanos españoles combatieron entre los FFI en Ariège, en Foix con el « Comandante ROBERT » (José Antonio Alonso Alcalde), fallecido en diciembre de 2015, condecorado con la Legión de Honor, con la Medalla del Orden del Mérito y con muchas más distinciones ;  con Cristino GARCIA, héroe de Nîmes, al que Francia ha dedicado numerosas calles ; con los Resistentes de Alta-Saboya, en los Glières (donde mataron al toledano Avelino ESCUDERO PEINADO, escapado del fascismo español pero caído bajo las balas de la milicia de Pétain) ; en Bretaña. Hubo 13 fusilados de origen español o españoles en el Mont-Valérien, entre ellos Celestino ALFONSO. Conrad MIRET i MUSTÉ fue el primer jefe de los grupos armados de la MOI y José BARÓN CARREÑO (jefe de los guérilleros españoles para la zona norte) participó en la Resistencia en París.  Numerosos fueron los Republicanos españoles en la II División Blindada del General Leclerc, la Nueve, entrada la primera con los ejércitos franceses en París la tarde del 24 de agosto de 1944 y de la que algunos combatientes llegaron hasta el nido de águilas de Hitler. Charles Tillon, creador de los Francs-Tireurs et Partisans Français (FTPF), recordó que casi 4000 españoles estaban inmersos en la Resistencia en París y en las afueras (ver Cyril García, AMADO GRANELL, liberador de París).

El republicano español Virgilio PEÑA  ha  recibido la Legión de Honor (decreto del 15 de abril de 2016) publicado en el Journal Officiel (Boletín Oficial) el 17 de abril de 2016. Se ha juntado con el puñado de Republicanos españoles condecorados por Francia. (1)

No olvidemos a los Republicanos españoles, los primeros combatientes antifascistas, resistentes desde desde el primer momento.

Los Republicanos españoles se merecen, nos parece, un lugar de homenaje en París, como lo tienen en Bobigny, desde 2013, la calle de los Republicanos españoles de Bobigny.
Esperamos, confiados, la respuesta de la  alcaldía de París, quien sabrá honrar dignamente a los primeros combatientes antifascistas, de los que algunos, como Daniel Serrano (con 96 años) están con nosotros en este 80 aniversario de la guerra de España, en este 71 aniversario de la Victoria sobre la Alemania nazi.

La República española ha sido robada al pueblo español por el fascismo y el nazismo coalizados en España. Europa fue salvada de ellos. El franquismo persiste en España, se aferra a sus privilegios, oprime al pueblo español. El pueblo español, si lo desea, tiene el derecho a recuperar la República. Volverá. Muchos la esperan, como la Junta Estatal Republicana, Republicanos, Ezquerra Republicana de Catalunya, partidos de Izquierda Unida y otras fuerzas políticas y sociales que se pronuncian por un proceso constituyente que devolverá al pueblo español su soberanía total, entre ellas el colectivo de militares republicanos ANEMOI (2) y nosotros, los Republicanos españoles en Región parisina y sus amigos.

Viva la República ! Viva España ¡ Vive la République !
Los Amigos de los Republicanos españoles en Región parisina.

(1)     Citación  de Cyril García. : « Il a rejoint la poignée de Républicains espagnols décorés par la France »
(2)     ANEMOI significa  en griego  los Vientos del Pueblo.


_________________________________________



La Courneuve, le 8 mai 2016
ARElogo_petit

M. Le Maire, M.  Le Président du Conseil Départemental de la Seine-Saint-Denis,  Madame la Députée, Messieurs les Présidents des associations de la Résistance et des Anciens Combattants,  Messieurs les représentants des partis politiques, Mesdames et  Messieurs,

A deux mois du 80 ème anniversaire du début de la guerre d’Espagne, en ce 71 ème   anniversaire de la Victoire sur l’Allemagne nazie et ses complices (dont fut le bourreau de l’Espagne, Franco), les Amis des Républicains Espagnols en Région parisienne nous tenons à commémorer l’héroïque Résistance des Républicains espagnols au fascisme et au nazisme.
Les Républicains espagnols ont été les premiers combattants de la Liberté et de la Démocratie lors des prémices du conflit mondial qui a ravagé l’Europe et le monde au siècle dernier. D’abord dans leur pays en faisant face dès juillet 1936 à Mussolini et à Hitler et à sa Légion Condor qui  bombarda Guernica en avril 1937 pour appuyer le fascisme espagnol et les hordes franquistes de la pire des réactions du national-catholicisme et  de l’aristocratie terrienne  coalisés contre le Front Populaire et ses énormes progrès.
Malheureusement, la République française du Front Populaire décréta la Non Intervention et Hitler et Mussolini, les criminels interventionnistes, eurent les mains libres en Méditerranée et malgré l’aide héroïque des Brigades Internationales,  d’Henri Rol-Tanguy, du Colonel Fabien,  celle d’André Malraux,  celle de l’URSS,  l’Espagne qui avait raison fut vaincue. Car, comme disait Albert Camus, « C’est en Espagne que l’Homme a appris qu’on peut avoir raison et être vaincu ».
Ce fut l’exode, l’exil politique pour 500 000 réfugiés au Col du Perthus en février-mars 1939. Le franquisme  ce furent notamment 40000 disparus, 50000 fusillés entre 1939 et 1949, 250 000 exilés, 270 000 prisonniers politiques en 1939, 45 000 en 1945, 20000 prisonniers de colonies pénitentiaires  dignes des camps d’extermination  nazis, dont le Valle de los Caidos ou le camp de Castuera. C e furent 8000 Républicains espagnols déclarés apatrides au camp de Mauthausen, dont nombreux avaient combattu en France avec les armées françaises, comme un survivant qui vit à Levallois, notre ami Ramiro SANTISTEBAN, prisonnier au camp d’extermination autrichien avec son père et son frère.
Les Républicains espagnols combattirent parmi les FFI en Ariège, à Foix avec Le Commandant ROBERT (José Antonio Alonso Alcalde), décédé en décembre 2015, Chevalier de la Légion d’Honneur, décoré de l’Ordre du Mérite et de nombreuses autres distinctions, avec Cristino García, héros de Nîmes, auquel la France à dédié de nombreuses rues, avec les Résistants de Haute-Savoie, aux Glières (où fut tué le Tolédan Avelino Escudero Peinado échappé au fascisme espagnol mais tombé sous les balles de la milice pétainiste), en Bretagne. Il y eut 13 fusillés  d’origine espagnole ou Espagnols  au Mont-Valérien, dont CELESTINO ALFONSO.  Conrad MIRET i MUSTÉ fut le premier chef des groupes arméés de la MOI  et  José BARÓN  CARREÑO  (chef des Guérilleros espagnols pour la zone nord)  participa  à la Résistance à P       aris.  Nombreux furent les Républicains espagnols dans la Deuxième Division Blindée du Général Leclerc, la Nueve, entrée la première avec les armées françaises dans Paris le soir du 24 août 1944 et dont certains combattants parvinrent ensuite jusqu’au nid d’aigle de Hitler. Charles  Tillon, créateur des Francs-Tireurs et Partisans Français, rappela que près de 4000 Espagnols étaient engagés dans la Résistance à Paris et sa banlieue (voir Cyril Garcia, Amado GRANELL, libérateur de Paris)
Le Républicain espagnol Virgilio  PEÑA, a eu la Légion d'Honneur - Décret du 15 avril 2016 publié au Journal Officiel le 17 avril 2016. « Il a rejoint la poignée de Républicains espagnols décorés par la France » (1)
N’oublions pas les Républicains espagnols, les premiers combattants antifascistes, Résistants de la première heure.
Les Républicains espagnols méritent, croyons-nous, un lieu d’hommage à Paris, comme ils en ont un à Bobigny depuis 2013, la rue des Républicains espagnols de Bobigny.
Nous attendons, confiants, la réponse de la Mairie de Paris, qui saura honorer dignement les premiers combattants antifascistes, dont  certains, comme Daniel Serrano ( de 96 ans) sont parmi nous en ce 80 ème anniversaire de la guerre d’Espagne, en ce 71 ème   anniversaire de la Victoire sur l’Allemagne nazie.
La République  a été volée au peuple espagnol par le fascisme et le nazisme coalisés en Espagne. L’Europe en a été sauvée. Le franquisme persiste en Espagne, s’accroche à ses privilèges, opprime le peuple espagnol. Le peuple espagnol, s’il le désire, a le droit de récupérer la République. Elle reviendra. Nombreux l’espèrent, comme la Junta Estatal Republicana, Republicanos, Ezquerra Republicana  de Catalunya, des partis de Izquierda Unida, et d’autres forces politiques et sociales qui se prononcent pour un processus constituant qui rendra au peuple espagnol  sa souveraineté pleine et entière, dont  le collectif de  militaires républicains espagnols, ANEMOI (2) , et nous-mêmes, les Républicains espagnols de Région parisienne et leurs amis.
¡ Viva la República ! Vive L’Espagne !   Vive la République !
Les Amis des Républicains espagnols en Région parisienne
(1)   Citation de Cyril García.
(2)   ANEMOI signifie en grec les vents du peuple

dimecres, 4 de maig del 2016

El tombant dels fets de Maig del 1937.

http://enciclopedia.cat/ec-hp-0929201xml?inf_contact_key=7044884529a90dd7a4c2d53ef424f9bfdaaef01f80275b8d792d2d10578519fb



Les autoritats republicanes i de la Generalitat de Catalunya representaven la legalitat democràtica. Això, que internacionalment no era discutit per cap democràcia europea, era negat com a valor polític legítim des del principi de la Revolució iniciada a partir del fracàs militar del 19 de juliol.
La Generalitat era un poder autònom sorgit per l’audàcia i el triomf electoral d’uns republicans nacionalistes catalans amb profunda sensibilitat social, però el que hi havia al carrer i s’havia imposat arreu de Catalunya era una Revolució molt allunyada d’aquests pressupòsits. Posteriorment, la preponderància anarcosindicalista que tenia la força i l’existència constitucional de la Generalitat que era la “legalitat” entraria en un conflicte en el qual el poder autònom només gosava existir i el poder real el tenien les forces proletàries. La Generalitat podia mantenir-se com a façana de legalitat vers l’exterior, però qui exercia al principi el poder era el Comitè Central de Milícies Antifeixistes.
La Generalitat gosava legislar, sempre amb retard, però, sobre uns fets que la Revolució havia imposat. La seva existència marcava de manera determinant el futur. l’aparició de diferents vies revolucionàries, fins i tot en el cos de les mateixes organitzacions proletàries, va impedir una via única que s’imposés sobre les altres. Va ser aleshores que, a poc a poc, la Generalitat va esdevenir l’organisme legal des d’on era possible l’exercici del poder a escala catalana. l’evolució i la solidesa dels plantejaments economicosocials que cada sindicat o partit va imposar o proposar es pot veure a partir del final del doble poder existent a Catalunya des de les jornades de juliol. El poder real que es va exercir a partir dels homes armats, en el qual la CNT-FAI era predominant, i el legal, el d’una Generalitat que, a poc a poc, depassant molt i molt les competències estatutàries, esdevingué legalitat.
Una altra escletxa naixia, la d’una creixent desconfiança entre el poder de l’Estat i el d’una Generalitat que anava ocupant competències per raó de la força dels fets que li donava la presència de les organitzacions obreres en les diferents composicions de govern. Uns governs que eren l’exemple més clar de la canviant relació de poders que s’establia a Catalunya a conseqüència, també, del pes de la Guerra als fronts de batalla.

La CNT entra al govern de la Generalitat i al de la República

La Generalitat, desbordada pels esdeveniments revolucionaris, que no tenia ni el control real de l’ordre públic, ni el de la justícia, i que tampoc no podia referendar ni refutar els acords que adoptés el Consell Econòmic de Catalunya, constituït l’11 d’agost per iniciativa de la CNT, era un govern carent de veritable poder. Alhora, però, el manteniment de la voluntat legislativa havia de determinar que la institució autònoma encarés problemes que calia resoldre, com ara la creació de la Comissió d’Indústries de Guerra nascuda a l’escalf de les imperatives urgències de Josep Tarradellas, conscient que calia transformar la indústria catalana de pau en una adaptada a les necessitats bèl·liques.
Les seves realitzacions van ser la prova més palpable que la Generalitat era útil. No solament permetien la coordinació de les tasques polítiques i econòmiques, sinó que podia redreçar el control de l’ordre públic en una rereguarda atemorida per una violència que produïa una allau de sang. També el suport que rebé dels partits polítics marxistes i els republicans li donava un pes dins la societat catalana que no es podia ignorar.
La CNT-FAI hauria pogut imposar, les primeres setmanes de la Revolució, el seu poder a Catalunya, però no l’exercí de ple per obtenir un paper més protagonista en la nova situació política a la resta de l’Estat. És per això que es va avenir a un equilibri contradictori en l’aspecte doctrinal, el de rebutjar el poder tot tenint-lo.
El 24 de setembre el ple regional de Sindicats Únics va discutir la política econòmica i laboral, les col·lectivitzacions que s’havien dut a terme i la necessitat de coordinar un ordre oficial en tota aquesta matèria. S’afegia el fet que la tibantor entre el govern de la Generalitat i el de la República obligava a prendre decisions transcendentals.
Les paraules de Joan P.Fàbregas, vocal de la CNT en el Consell d’Economia, sobre el fet que Catalunya continués sent “centre espiritual de les idees antifeixistes, baluard inexpugnable contra el feixisme i lloc de la més gran garantia”, van ser el preàmbul de l’entrada, el dia 27, de tres membres de la CNT en el govern de la Generalitat. Les conselleries d’Economia, amb Joan Porqueras i Fàbregas, Proveïments, amb Joan Josep Domènech, i Sanitat i Assistència Social, amb Antonio García Birlán, van quedar sota responsabilitat anarcosindicalista. ERC tenia també tres representants, Presidència, amb Josep Tarradellas i les conselleries de Cultura, amb Ventura Gassol, i Seguretat Interior, amb Artemi Aiguader. El PSUC controlava dues carteres, la de Serveis Públics, amb Joan Comorera, i la de Treball i Obres Públiques, amb Miquel Valdés. El POUM tenia un sol representant, Andreu Nin, a Justícia. La Unió de Rabassaires tenia Josep Calvet a Agricultura, i Acció Catalana Republicana, Rafael Closas, conseller sense cartera. Finalment, el tinent coronel Díaz Sandino ocupava la Conselleria de Defensa.
Era un govern de concentració format per les principals organitzacions sindicals i polítiques catalanes, el domini del qual, però, corresponia a la CNT, no solament per la seva presència al carrer, sinó pel control que tenia de la política militar a través de la Secretaria General de Defensa, càrrec que ocuparia Garcia Oliver, i la d’Ordre Públic, amb Aurelio Fernández a la Secretaria General de la Junta de Seguretat Interior.
Aquest pas de la CNT la duria, un mes després, a entrar en el govern de la República, i era el senyal inequívoc del replegament de l’ideari antiestatista. La participació de la CNT en el govern de la Generalitat i la dissolució del Comitè de Milícies Antifeixistes significava una recuperació de les institucions republicanes. ERC començava a recuperar-se, però creixia al seu costat el PSUC, que defensava un govern de Front Popular després de la incorporació cenatista. El POUM era el partit més reticent a la nova situació, defensava una política plena de lemes revolucionaris. La recuperació de l’autoritat seria el primer pas per posar fi al doble poder, això volia dir també la dissolució dels comitès locals i la reinstauració dels ajuntaments.
El Diari Oficial de la Generalitat publicava, el dia 9 d’octubre, un decret en què es constituïen els nous ajuntaments, la composició dels quals era paral·lela al repartiment de carteres de la Generalitat.

Successius governs de la Generalitat

Els enfrontaments gens secrets que tenien les diverses forces sindicals i polítiques que formaven el govern de la Generalitat dificultaven la possibilitat d’atomització del poder. Els nous poders municipals constituïts a partir del decret de 9 d’octubre de 1936 estarien compostos proporcionalment a la representativitat que tenia cada partit o central sindical en el Consell de la Generalitat; sobre el paper es posava fi a la multiplicitat de poders. L’autoritat efectiva que exercien els comitès locals o de milícies supervivents no es va sotmetre fàcilment al Consell de la Generalitat que era, per a ells, un organisme llunyà i completament mancat de significació. Va ser una font ininterrompuda de tensions que esclatarien en tota la seva virulència al maig del 1937 a Barcelona, però els antecedents venien d’aquest període.
La primera crisi de govern, que es va produir al mes de novembre, va venir de la denúncia per part del PSUC i també de la CNT de l’anomenat “complot Casanovas”.
Va ser un fosc episodi mai encara no prou aclarit en el qual, en síntesi, s’acusava el president del Parlament, Joan Casanovas, destacat dirigent d’ERC, de preparar un complot que tenia la intenció de derrocar el govern de la Generalitat amb el suport del feixisme italià i, amb una suposada aquiescència i neutralitat de França i Anglaterra, promoure una sortida independentista a una República Catalana. El cert és que el comissari general d’Ordre Públic fou assassinat i que el secretari general d’Estat Català, Torres Picart, va fugir a l’exili.
El PSUC va sortir reforçat de la crisi i a poc a poc va anar obtenint una quota més gran de poder. La seva política de defensa de la legalitat republicana i el pes de l’ajut soviètic l’empenyia a disputar amb èxit l’espai polític a ERC. El POUM, també un partit comunista, encara que heterodox, era un enemic més assequible. Contra ell van adreçarse uns atacs que cal entendre dins el context internacional de l’època —l’estalinisme— i pel fet de ser partidari de la revolució social quan la relació de forces a Catalunya i Espanya no ho feia viable. Al desembre esclatà una crisi que va treure Andreu Nin del govern català. El POUM estava cada cop més aïllat.
La CNT-FAI, malgrat certes coincidències conjunturals amb el POUM sobre la immediatesa de continuar la revolució social, preferia consolidar el seu paper polític a escala estatal i tampoc no podia anar gaire en paral·lel amb un partit amb el qual, a més a més de la fossa ideològica i la seva escassa força, els separava la pretensió del POUM de substituir la CNT-FAI en el paper de força hegemònica.
En el nou govern format el 17 de desembre i presidit per Josep Tarradellas, la CNT tenia quatre conselleries: la de Defensa, amb Francesc Esgleas; la d’Economia, amb Diego Abad de Santillán; la de Sanitat i Assistència Social, amb Pere Herrera, i la de Serveis Públics, amb Domènech. El PSUC augmentava la seva presència amb tres conselleries: Valdés igualment a Treball; Rafael Vidiella substituïa Andreu Nin a Justícia, i Joan Comorera, secretari general del PSUC, ocupava la Conselleria de Proveïments. ERC mantenia tres conselleries: la d’Hisenda, amb Josep Tarradellas; la de Seguretat Interior, amb Artemi Aiguader i la de Cultura, on Antoni Maria Sbert substituïa Ventura Gassol. Finalment, Josep Calvet, de la Unió de Rabassaires, continuava a la Conselleria d’Agricultura.
El PSUC sortia enfortit de la crisi de govern, marginava el POUM i afeblia la CNT, que perdia un possible aliat.
L’ajut soviètic, l’atracció de les classes mitjanes, les febleses i les contradiccions, si no enfrontaments, entre la CNT-FAI i ERC van ser els grans suports del creixement de poder i influència del PSUC. l’hegemonia anarcosindicalista va ser a poc a poc laminada. Els enfrontaments esclataren al maig del 1937, però, a partir del desembre, dos conceptes diferents i enfrontats del moment politicosocial ja s’excloïen mútuament. Les tensions entre l’una i l’altra força eren presents arreu del país: diferent judici sobre les col·lectivitzacions; visió contrària de com es formaren i s’executaren; el posicionament polític advers entre els beneficiaris o els perjudicats; la carestia del cost de la vida com a conseqüència de la mancança de queviures fruit de la pèrdua militar de més zones agrícoles de l’Estat i la presència constant de més refugiats; les protestes davant la manca de pa i l’increment de preus o bé l’aparició del FSAC (Federació de Sindicats Agrícoles de Catalunya), que sota la direcció de la Unió de Rabassaires no aconseguia enquadrar tots els pagesos o controlar la venda de les collites, van provocar constants enfrontaments localitzats a les zones rurals, acompanyats per les protestes urbanes, van ser símptomes d’unes diferències econòmiques i polítiques d’arrel, d’un distanciament ideològic que feia la situació del govern insostenible. Era la manifestació d’una constant crisi de governabilitat que aparegué pel fet que el govern volia el control absolut de l’ordre públic a la rereguarda, la CNT-FAI i el POUM, considerant-ho un intent de desarmar la revolució, s’oposaren a la dissolució de tots els cossos de seguretat i la seva unificació en un sol cos de Seguretat Interior.
La crisi més llarga del Consell de la Generalitat durant la Guerra es va plantejar el 16 de març, i fins un mes i mig després no es va mal resoldre tot mantenint gairebé el mateix consell. A Justícia, Comorera va substituir Vidiella, també del PSUC, el qual va ocupar la Conselleria de Treball. Miret, de la UGT, va anar a la conselleria que ocupava Comorera, la de Proveïments, mentre la CNT conservava Serveis Públics, Sanitat i Economia, si bé Aurelio Fernández i Andreu Capdevila ocuparen els càrrecs que tenien Pere Herrera i Abad de Santillán. La Conselleria de Defensa va desaparèixer. Malgrat tota aquesta cosmètica política, la crisi va esclatar igualment i amb escreix amb l’assassinat del dirigent del PSUC, Roldan Cortada, el 25 d’abril, a la sortida de Barcelona. La detenció del conseller de Defensa de l’Hospitalet de Llobregat quedà sense efecte, malgrat que expedia llicències d’armes. Tots aquests incidents, arreu de Catalunya, amb temps diferents, que s’havien produït a la Fatarella o a Bellver de Cerdanya eren el preludi dels fets de Maig.

Els fets de Maig

La historiografia més seriosa defineix els enfrontaments ocorreguts a Barcelona a l’inici del mes de maig del 1937 com una petita “guerra civil” dins la Guerra Civil. Hom tendeix a acceptar que la lluita començada el 3 de maig de 1937 i donada per mal closa el dia 8 no requeria un pla previ per a fer esclatar la guspira entre els que, simplificant, es podrien designar com a partidaris dels anarquistes i els partidaris del PSUC.
Els fets de Bellver de Cerdanya el 27 d’abril, en què morí el capdavanter faista Antoni Martín, el “Cojo de Málaga”, a mans de la defensa armada dels veïns en un intent d’ocupació del poble per part d’uns 350 milicians armats, havia excitat molt els ànims de per si prou enfrontats entre els qui creien que calia consolidar el poder de la Generalitat, el PSUC i ERC com a forces més importants, i els qui s’hi oposaven per temor de veure disminuir el seu pes polític i social, fonamentalment la CNT-FAI i el POUM.
L’1 de maig, la Festa del Treball no va poder celebrar-se en una de les ciutats aleshores amb més poder proletari del món, a causa de la tensió existent.
El control de la Telefònica a la plaça de Catalunya de Barcelona per part de la CNT i la seva interferència, de vegades censora, fins i tot amb el president de la Generalitat o de la República, dugué Artemi Aiguader i Rodríguez Salas a la determinació, el diá 3, de desallotjar l’edifici i prendre’n el control. Des d’allí, però, es va disparar contra l’escamot d’ordre públic que havia enviat Aiguader i, immediatament, la lluita es va estendre per tot Barcelona.
Malgrat la crida apassionada de tots els dirigents sindicals i polítics demanant que s’abandonessin les armes, 218 persones identificades van morir en els enfrontaments en combat obert durant gairebé una setmana. El seu ressò polític fou transcendent. Azaña manifestà una por personal que pot considerar-se tragicòmica —cal no oblidar que era el president de la República—, la qual cosa aguditzà encara més el seu recel polític davant la Generalitat i fins i tot la personalitat de Catalunya.
Unitats militars es plantejaren fins i tot deixar el front per una intervenció partidista a favor de l’opció respectiva davant els esdeveniments que passaven a la rereguarda. Van tenir lloc un altre cop actuacions atribuïbles a incontrolats. Les represàlies polítiques mitjançant assassinats eliminaren adversaris ideològics.
Arreu de la geografia de Catalunya es produïren “altres fets de maig”, abans o durant els enfrontaments de Barcelona. Són els casos anteriors esmentats de la Fatarella, o de Bellver de Cerdanya, però també els de Cervià de les Garrigues, Palau d’Anglesola, Sant Martí de Centelles. I també deixava restes de sang, paral·lelament als fets que succeïen a Barcelona, la violència desfermada a Tarragona, Tortosa, Cadaqués, el Port de la Selva, Salomó, Cardona. Menys virulenta va ser a Castellterçol, Caldes de Montbui, Ripoll, Montesquiu, Llessui, Granollers, Vilafranca del Penedès, que, si bé no ocasionaren víctimes, no es poden menystenir.

La Generalitat sense poder

Els fets de Maig del 1937 a Barcelona van situar el govern de la República en una situació immillorable per a recuperar el poder de l’ordre públic. Van anar com un anell al dit per a les apetències del govern central de posar fi a l’autonomia d’actuació que seguia la Generalitat de Catalunya. Darrere quedava el record que Barcelona havia estat l’única ciutat de l’Estat on en combat obert l’exèrcit sediciós fou derrotat, també totes les mesures que permeteren encarar la greu problemàtica d’enfrontar-se a una situació totalment nova que el govern central de la República no resolia, des de la manca d’una infraestructura bèl·lica o armamentística fins a la necessitat d’actuar sobre fets consumats. El govern de la República era centralista, tenia un model d’Estat que mirava amb hostilitat les mesures que s’endegaven des de Catalunya. l’hora de passar factura començava.
El desgovern, pel que fa al control de la rereguarda, va possibilitar que s’anul·lés, per un govern central cada cop més acaparador de poder, un element clau de l’Estatut de Catalunya, l’ordre públic. Negrín aprofitava les tensions internes entre les diverses forces polítiques catalanes per enviar forces militars i de seguretat des de València, aleshores capital de la República. El 6 de maig a la tarda, dues hores després d’anunciar-se la submissió de les patrulles de control, arribaren vuitanta camions amb 5 000 guàrdies d’assalt. Cada partit tingué la llibertat d’interpretar els esdeveniments, clàusula que no amagava l’evidència que hi havia vencedors i perdedors.
La Conselleria de Defensa de Catalunya va desaparèixer definitivament de forma administrativa, i amb l’excusa de l’eficàcia i la unitat antifeixista es va disminuir la capacitat de govern de la Generalitat fins que, amb el temps, aquesta quedà reduïda a gairebé una simple diputació.
Les memòries de Maurici Serrahima sobre aquest període fan escruixir: esmenta la contradicció que comportà la fi de la por indiscriminada a la rereguarda, que havia passat a la història com el període del temor dels “incontrolats”, i l’inici de la seguretat d’una rereguarda amb repressió selectiva, que era alhora la pèrdua de poder per part de la Generalitat. Naixia una temença diferent, la que produïa un Estat cada cop més militaritzat que no havia de filar prim a l’hora d’obtenir els seus objectius.

Tensions entre la República i la Generalitat

Com a president de la Generalitat de Catalunya, Lluís Companys intentà compondre un govern en el qual quedés reflectit el resultat final de la crisi del maig del 1937. Finalment fou inclòs Bosch i Gimpera, que, malgrat el seu indiscutit prestigi com a prehistoriador, era vist per la CNT com un home d’Acció Catalana Republicana, partit autonomista d’una dreta moderada. Però la CNT era apartada de tot arreu: a partir d’aleshores, al govern ja no hi apareixia l’organització confederal.
No foren aquests els únics problemes del nou govern. Es gestionava, inútilment, la devolució de l’ordre públic. Malgrat que Companys es declarés un ferm defensor de les conquestes populars, alhora que del respecte a la llibertat del treball i l’esforç de les classes mitjanes de la ciutat i del camp, la Generalitat era menyspreada pel govern presidit per Juan Negrín, que va fer esperar dies els consellers enviats a València. Indalecio Prieto, adduint la seva inexperiència, no els informà sobre qüestions militars referents al front d’Aragó, i el president de la República, Manuel Azaña, els va rebre a la Pobleta —anys després es va saber que allí escrivia uns quaderns on s’acusava greument Catalunya del decurs desfavorable de la guerra— i els acusà d’haver lliurat Catalunya a la tirania de la FAI i fins i tot d’una certa complicitat. Massa elements de discordança que no eren sinó un reflex de la fossa que cada cop més separava el govern central i l’autonòmic català.
Diverses negociacions posteriors també fracassaren. Els deutes de l’Estat a Catalunya no eren abonats; entre altres coses, es va prohibir la utilització de trens catalans per a transportar blat comprat a l’Aragó; tots els comandaments de l’antiga Conselleria de Defensa, com també els caps i oficials d’ordre públic, foren renovats; la censura es va fer present arreu de manera despòtica. En definitiva, tot i que en reduir-se el territori de la República el pes de Catalunya hauria hagut d’augmentar, va passar exactament el contrari.
Al final d’octubre, quan Barcelona esdevingué capital de la República, els problemes d’incomprensió i comunicació es van fer encara més evidents. Els agents del govern central s’apropiaven d’edificis sense cap consulta i conculcaven contínuament els drets que l’Estatut atorgava a Catalunya. d’aquí derivaren problemes d’ordre polític, però el cert és que la moral de la població al front i a la rereguarda es va ressentir una vegada més d’aquests cops que es van haver de sumar als de les derrotes als fronts de batalla i a la vida en una rereguarda militaritzada, que es trobava sota sospita del SIM i amb el constant temor dels bombardeigs.

El brigadista George Orwell

George Orwell és el nom amb què es coneix l’escriptor anglès Eric Arthur Blair (Motihari, Bengala, 1903 — Londres, 1950). Fill d’un funcionari colonial britànic, aviat prengué una orientació política esquerrana i anticolonial. Pel desembre del 1936, atret per l’impacte que la Guerra Civil havia produït en l’opinió pública mundial, es traslladà a Barcelona i ingressà com a voluntari en les milícies del POUM. Va combatre al front d’Aragó i va viure intensament a Barcelona els fets de Maig del 1937. Deixà un important i emotiu testimoni d’aquestes experiències en el llibreHomenatge a Catalunya (1938), on descriu amb cruesa, i des de posicions antiestalinistes, els enfrontaments interns que tenien lloc a la zona republicana. Posteriorment, va publicar una dura sàtira del règim soviètic, La revolta dels animals (1945), i una original al·legoria sobre el futur de la humanitat sota un règim totalitari, Mil nou-cents vuitanta-quatre (1949).

Repressió contra els trotskistes

El 9 de maig de 1937, just acabats els enfrontaments de Barcelona, el dirigent del PCE, José Díaz, pronunciava un discurs al cinema Capítol de València on es feia el resum polític del que seria l’atac als poumistes. Era una acusació concloent: “En España, ¿quiénes sino los trotskistas han sido los inspiradores del putsh criminal de Cataluña?”. No es difícil d’imaginar, doncs, a partir d’aquestes paraules, la repressió consegüent, en un període de guerra civil i sota el pes d’un partit comunista cada cop més influït per l’estalinisme.
La CNT era l’adversari afeblit, però encara massa poderós tot i la seva gradual i constant pèrdua de decisions a llocs clau. No així el POUM, que podria ser eliminat no solament pel fet de ser antiestalinista, i víctima ideològica i política d’una manera paral·lela als processos que s’esdevenien a l’URSS, sinó també pel seu aïllament polític. La CNT no podia donar suport als plantejaments leninistes del POUM i a les discrepàncies internes davant les crítiques de Trotski per haver participat en governs no estrictament proletaris. Menys, encara, quan un grup anarquista radical oposat a la direcció de la CNT, “los amigos de Durruti”, donà suport al POUM amb un manifest que demanava la formació d’un govern revolucionari, l’afusellament dels responsables de l’atac a la Telefònica i el desarmament de la Guàrdia Civil, i que, alhora, denunciava el PSUC com a provocador dels fets de Maig.
Passats els enfrontaments oberts hi hagué unes represàlies de tipus ideològics que segaren la vida de molts militants d’organitzacions diverses. Són els casos de Barcelona, on foren assassinats el pensador anarquista Camilo Bernieri, Francesco Barbieri o Antoni Sesé, l’aparició de dotze cadàvers de militants confederals a Cerdanyola o la desaparició d’Andreu Nin, el màxim dirigent del POUM, que esdevindria símbol de la repressió. Però el cert és que s’hi han de sumar les represàlies a l’intel·lectual uruguaià àcrata Juan Rúa i a vuit persones que eren d’ERC, a Tarragona. A Tortosa, les lluites partidistes entre les centrals sindicals van provocar la mort de sis combatents en lluita oberta, però encara cal sumar-hi l’execució arbitrària o assassinat, a mans de les forces d’ordre públic enviades des de València, de 17 militants, pertanyents la majoria a la FAI, encara que dos eren membres del POUM i un altre de la UGT de passat força tèrbol.
Desaparegué després de ser segrestat el periodista austríac Kurt Landau i el també periodista Mark Rein, i cal incloure-hi l’execució de Marcià Pena, comissari afusellat a Lleida, o bé de Francesc Pina Orce, executat al camp de treball dels Omells de Na Gaia junt amb altres reclusos. Hi va haver també l’execució de combatents del front d’Aragó, després de ser reclamats per diligències judicials a la rereguarda, com la de Joan Hervàs, excomissari de l’Escola de Transmissions de la Generalitat, i Jaume Trepat, antic militant del partit.
La xifra total de víctimes ideològiques que s’ha pogut localitzar a Catalunya és de 57 persones i, si bé no eren majoritàriament del POUM, va ser contra aquest partit que es féu la repressió política.

“L’Esquella de la Torratxa”

G.S.
El 17 de juliol de 1937, el número de “L’Esquella de la Torratxa” va aparèixer dedicat, tot ell, a criticar la revolució dels anarquistes. Però aquesta caricatura, obra del director de la revista José Alloza, és tota una anàlisi política. Els guàrdies d’assalt enviats per Negrín des de València a Barcelona per ofegar la resistència d’anarquistes i poumistes, arrenglerats sota els plàtans de la Rambla, vetllen pels ciutadans que hi passegen. Són burgesos ben vestits i ben cofats (fins les nenes duen capell!), com per a desmentir avant la lettre aquell eslògan de postguerra de “Los rojos no usaban sombrero”, i no hi manca una mainadera d’uniforme que empeny el cotxet. l’acudit compara aquest passeig amb els macabres “passeigs” a l’Arrabassada. El més discutible de la caricatura és el títol, La Generalitat reviscoíada, quan l’arribada dels guàrdies d’assalt i, uns mesos després, del govern de la República, no va servir per a reforçar el poder de la Generalitat sinó, pràcticament, per a prendreli el que tenia.
La imatge mostra un acudit sobre la seguretat després dels fets de Maig (J.Alloza, “L’Esquella de la Torratxa”, Barcelona, 23-7-1937, BAM).





L’afer Nin

La desaparició i el posterior assassinat d’Andreu Nin tingué un impacte extraordinari en el decurs de la Guerra. Ell era el cap més visible d’una organització comunista heterodoxa, el POUM, que es trobava immers en un moviment comunista internacional fidel al estalinisme. Tot i el muntage d’un procés en què es falsificaren acusacions i testimonis per tal de presentar els poumistes com a aliats del franquisme, i fins i tot del feixisme internacional, el POUM defensava, encara després dels fets de Maig del 1937, la lluita pel poder de part del proletariat, plantejament revolucionari idèntic al que s’havia establert inicialment el 19 de juliol de 1936.
La policia política espanyola, radicalitzada des de posicions socialistes a plantejaments estalinistes, era dirigida per Orlov —que actuava clandestinament a l’Espanya republicana i que possiblement disposava de la col·laboració de Iósif Grigulévitx— i executava les ordres del responsable d’Ordre Públic de Barcelona, Ricardo Burillo. Al seu torn, aquest obeïa les del director general de Seguretat de la República, el coronel Ricardo Ortega. El 16 de juny de 1937 la direcció del POUM fou detinguda i la seu del partit fou clausurada.
Nin va ser traslladat a Madrid i va desaparèixer el dia 21 de maig, després de tres dies d’interrogatoris, com testimoniava l’expolicia de la Brigada Especial José Jiménez, que va intervenir en la primera fase de l’operació. Segrestat per uns militars de la presó d’Alcalà de Henares, fou assassinat i enterrat entre aquesta població i Perales de Tajuña, si bé alguns informes recents ho situen prop d’Albacete. Sigui com sigui, la mort d’Andreu Nin representà la inflexió darrera de la pèrdua definitiva de l’hegemonia anarquista, el control de Catalunya per part del govern de la República i la liquidació legal del POUM com a partit.
Aquest final representà la caiguda del cap de govern Largo Caballero, que no havia acceptat la versió d’un POUM feixista, malgrat la pressió del PCE. Les gestions d’Azaña, president de la República, les d’Irujo, ministre de Justícia, i les de Zugazagoitia, ministre de Governació, no van donar cap resultat. l’enigma de la desaparició d’Andreu Nin no va quedar aclarit fins a l’ensorrament de l’URSS.
La resta de membres del Comitè Executiu del POUM van ser jutjats pel Tribunal d’Espionatge i Alta Traïció de la República a l’octubre del 1938. Aquest tribunal va dictaminar que les proves eren falses i que Andreu Nin era una víctima de l’estalinisme.

El Parlament de Catalunya

El parlament de Catalunya.
Dennis Dolkens / Dreamstime
Pel desembre del 1932 el Parlament de Catalunya s’instal·là a l’arsenal de l’antiga Ciutadella de Barcelona construïda per Felip V. Segons l’Estatut, la seva missió era elegir i controlar el govern de la Generalitat i realitzar tota la tasca legislativa competencial. Estava compost per 85 diputats, la majoria d’Esquerra Republicana, i els seus presidents foren Lluís Companys (desembre del 1932-juny del 1933), Joan Casanovas (juny del 1933-octubre del 1938) i Josep Irla (des de l’octubre del 1938). El Parlament inaugurà les sessions plenàries el 6 de desembre de 1932 i aviat començà a desenvolupar una intensa vida política i legislativa. Com a conseqüència dels fets d’Octubre del 1934 hi foren suspeses les activitats durant disset mesos, fins el 29 de febrer de 1936. En total, el Parlament català realitzà 259 sessions plenàries, sis de les quals durant la Guerra Civil: els dies 21 de juliol de 1936, que va mantenir una sessió de 5 minuts amb pocs diputats, el 18 d’agost, l’1 d’octubre i el 9 de novembre de 1937, i l’1 de març i l’1 d’octubre de 1938. Va debatre i aprovar un total de 133 projectes de llei.

Reunions del parlament

El Parlament de Catalunya vivia des de l’inici del període revolucionari, al juliol del 1936, en un estat letàrgic. Molts dels seus membres havien estat represaliats o eren fugitius, sense possible vida democràtica. El Parlament era un ens legal buit de tota capacitat legislativa.
Paral·lelament a la recuperació del poder per part de la Generalitat, a mitjan octubre, el Parlament va començar un altre cop a aparèixer en la vida política catalana. Alguns dels seus diputats més destacats van actuar, sota el càrrec corresponent, en mítings i actes polítics.
L’afer Revertes i la inculpació del president de la cambra legislativa catalana, Joan Casanovas, en aquest mai no aclarit assumpte del final de novembre del 1936, va tornar a deixar gairebé inactiu el Parlament fins al juny del 1937.
Fou el 15 de juny de 1937 que, després del seu retorn de París, Joan Casanovas va prendre possessió de la presidència del Parlament, que alguna vegada havia estat presidit accidentalment per Serra i Húnter. Les circumstàncies havien canviat. El “perill a la rereguarda” indiscriminat que denunciava Joan Peiró en el diari “Llibertat” de Mataró els mesos de juliol, agost i setembre del 1936 i que havia fet fugir, tement per la pròpia vida, fins i tot consellers de la Generalitat com ara Ventura Gassol, Josep Maria Espanya i diputats republicans com Artemi Aiguader, ja no existia. Es volia recuperar el pes de les institucions catalanes, però recuperar el pols democràtic era impossible dins la guerra. És per això que Companys era eximit de convocar eleccions fins passats tres mesos d’obtinguda la victòria en la contesa militar.
Les reunions parlamentàries esdevenien rutinàries, amb lluites interpartidistes innòcues, ja que des de l’I de novembre de 1937 el govern central s’havia instal·lat oficialment a Barcelona. El millor exemple per a entendre el que significa de respecte i poder per a la Generalitat és la nota que es va veure obligat a publicar el mateix Ministeri de la Governació titulada Respeto al idioma catalán, on en un paràgraf es diu “Producirán una pertubación incancelable aquellos que, por estolidez o mala fe, lesionen al pueblo catalán en su idioma, quedando expuestos a sanciones que ningún recurso podrá modificar”.
El Parlament de Catalunya va viure la seva darrera sessió important durant la Guerra Civil el dia 1 d’octubre de 1938, sota la presidència accidental de Serra i Húnter i després de la dimissió de Joan Casanovas, en què va ser elegit nou president Josep Iria. d’aquí nasqué el fet que quan Companys fou executat pel règim franquista a l’octubre del 1940, després de ser segrestat per la policia militar alemanya i lliurat a la policia espanyola, la presidència de la Generalitat recaigués sobre qui era el president del Parlament, aleshores ja a l’exili, Josep Iria.
Exili forçat a seguir després que, ocasionalment, en plena retirada de Catalunya, el Parlament de Catalunya fos acollit al saló de sessions de l’ajuntament de Girona, el 24 de gener de 1939. Aleshores, però, tot estava perdut.

Darrers governs de la Generalitat

La Guerra, que era omnipresent a tot arreu, no solament havia ofegat gradualment la revolució, sinó que, de fet, també havia ofegat l’autonomia de Catalunya.
El govern de la Generalitat, progressivament marginat pel de la República, va quedar veritablement paralitzat a partir de la crisi política de l’agost del 1938. Aleshores van trencar-se els fràgils acords entre els dos components de la coalició —ERC i PSUC— en substituir Negrín la representació catalana en el govern de la República, després de la dimissió de Jaume Aiguader —d’ERC—, per Josep Moix —del PSUC—, perquè aquest darrer mantenia el suport incondicional a la seva política.
Aleshores no hi hagué una greu crisi en el govern de la Generalitat per la crítica situació militar i per manca d’alternativa viable, però el cert és que des del govern del 5 de maig de 1937 —les carteres foren atribuïdes el dia 7—, hi hagué una concentració de conselleries, reflex de la situació bèl·lica i d’uns equilibris polítics que tampoc no representaven la relació de forces existents en la societat catalana.
Sempre sota la presidència de Lluís Companys, la composició governamental del maig del 1937 quedava així: Governació, Finances i Cultura, Carles Martí i Feced (ERC); Justícia, Proveïments, Treball i Obres Públiques, Rafael Vidiella (UGT i PSUC); Agricultura, Joaquim Pou (Unió de Rabassaires); Serveis Públics, Economia, Sanitat i Assistència Social, Valeri Mas (CNT); finalment, conseller sense cartera, Antoni Sesé (UGT), que no arribà a ocupar el càrrec perquè fou assassinat.
Aquest feble govern d’una Generalitat disminuïda fou seguit per un altre de prou semblant el 29 de juny del mateix 1937, encara que amb un pes més gran del PSUC. Ara la distribució de les conselleries es repartia així: Governació i Assistència Social, Antoni Maria Sbert (ERC); Finances, Josep Tarradellas (ERC); Cultura, Carles Pi i Sunyer (ERC); Proveïments, Miquel Serra Pàmies (PSUC); Treball i Obres Públiques, Rafael Vidiella (UGT i PSUC); Economia, Joan Comorera (PSUC); Agricultura, Josep Calvet (Unió de Rabassaires) i Justícia, Pere Bosch i Gimpera (Acció Catalana Republicana).
L’absència de la CNT era producte de la maniobra de Companys d’assumir plenament el càrrec de president del Consell, tasca que va creure que facilitaria la recuperació del poder per la Generalitat i que alhora recuperaria el clima de confiança en Catalunya i milloraria les relacions amb el govern de la República. Aviat es va veure que ambdues coses eren una vana il·lusió. El govern de la República, instal·lat a Barcelona, interferia en totes les migrades competències estatutàries existents.
No hi hagué més crisis governamentals perquè la Generalitat era un organisme polític sense poder, per la catalanofòbia de les instàncies republicanes i perquè l’esforç en vides i sacrificis de tota mena que més de dos anys de guerra havien ocasionat a Catalunya van provocar un cansament que afeblí la moral d’una població abatuda i decebuda pels resultats i per uns objectius que no s’albiraven enlloc.

Els darrers dies de la generalitat

Les narracions dels darrers dies de la Catalunya autònoma no poden deslligar-se dels estralls finals de la Guerra Civil sobre la població de Catalunya i de la de milers de persones que s’hi havien acollit com a refugiats.
Les memòries d’Antoni Rovira i Virgili sobre l’èxode català són una de les pàgines més dramàtiques de la nostra història. El seu escrit Els darrers dies de la Catalunya republicana parla, pas a pas, de la desfeta militar, de la fugida de Barcelona, l’arribada a Girona, i posteriorment a Olot, l’estada a l’Agullana, a Can Perxers, i finalment l’exili. Un exili que per a molts seria sense retorn, que s’inicià de forma separada per territori català entre les autoritats republicanes espanyoles i les catalanes. Un fet que parla de la fossa tan profunda existent entre els governants de la República i els de la Generalitat.
El govern de la Generalitat veia com l’autoritat militar s’imposava a qualsevol pretensió de poder coordinar les tasques civils per allunyar la població de l’avanç de les forces franquistes. Per això s’explica que després, com passa sempre en l’ensulsiada final d’un exèrcit, en ple desgavell, quan les línies del front havien gairebé desaparegut, sobretot en ser ocupada Barcelona el dia 26 de gener de 1939, la Generalitat hagués de vetllar per les persones més amenaçades per la previsible repressió franquista.
La principal tasca que exercí la Generalitat fou la d’assegurar el pas a França de consellers, diputats, alts càrrecs polítics i personalitats culturals i socials. No hi havia res preparat per a aquesta avinentesa, i per aquesta raó les històries de l’exili són tan divergents. I cruels per a la gran massa anònima que hagué d’anar a uns centres de detenció que la terrible experiència dels supervivents ha convertit en camps de concentració i que, d’altra banda, tingué ajuts incerts, passis o estades més o menys legals gràcies a una escassa solidaritat dels partits polítics francesos que ja vivien el càncer d’un col·laboracionisme psicològic davant certs valors del feixisme internacional.
El govern de la Generalitat estava tan desunit en els darrers dies de la Catalunya republicana que ni tan sols va tenir la capacitat de reunir tots els seus consellers. Era la prova més fefaent del poc que representaven i de l’encara menys poder que podien exercir.
La Generalitat, que passà a l’exili, estava profundament dividida per partidismes sectaris i atribucions pel que fa a la derrota. Les lluites fratricides que s’havien viscut durant el conflicte bèl·lic van continuar sense treva a l’exili, un exili que no respon a aquella imatge idíl·lica estereotipada que s’ha donat fins fa pocs anys. La Generalitat quedava personificada en Lluís Companys, la seva persona intentava englobar la tasca de fer front al problema de la supervivència de milers de compatriotes tancats en camps de concentració. l’esclat de la Segona Guerra Mundial i la fosca posició de França van impedir que la Generalitat pogués anar més enllà de potenciar una migrada presència cultural —la “Revista de Catalunya”—, i crear uns organismes polítics on la representació de personalitats per damunt de partit polítics ja marcaven la contracció d’una derrota. Derrota militar, però també política dins de les mateixes forces socials i polítiques republicanes catalanes.
Text: 
Josep Maria Solé i Sabaté