diumenge, 15 de gener del 2017

La huella del fascismo patrio en la arquitectura de Madrid.

http://www.publico.es/politica/huella-del-fascismo-patrio-arquitectura.html



Publicado: 13.01.2017 23:48 |Actualizado: Hace 14 horas


La obra 'Construyendo Imperio', de David Pallol, propone hasta siete rutas turísticas para conocer los principales edificios construidos durante los primeros años de dictadura franquista y la ideología que encierran. 


En la imagen: El antiguo Ministerio del Ejército del Aire, Edifico España, una torre del Paseo de Rosales, el Colegio Mayor San Pablo CEU y los Nuevos Ministerios.- IMÁGENES DE DAVID PALLOL. 

MADRID.- La victoria de Franco en la Guerra Civil significó la victoria de la España eterna. La inmortal. Esa España que nace con los Reyes Católicos para convertirse en el Imperio en el que nunca se pone el Sol. El liberalismo y la democracia, cánceres que habían hecho enfermar a la patria según el Catequismo Patriótico, ya habían sido extirpados a sangre y fuego. Con la victoria en la mano, los delirios de grandeza de la nueva España franquista debían plasmarse también en las ciudades, en los edificios, en las calles y, sobre todo, en Madrid, alma de la España inmortal que había sido secuestrada por la Anti-España, esa amalgama de rojos en diferentes tonalidades que habían conseguido resistir contra las bombas franquistas durante casi tres años.

Los valores de la España eterna, por tanto, debían quedar inmortalizados. Símbolo de la victoria contra las hordas rojas del comunismo internacional. Y nada mejor que la arquitectura y la piedra para cumplir semejante objetivo. A finales de junio de 1939, se celebraba en Madrid la I Asamblea de Arquitectos y en septiembre de ese primer año de la Victoria se creaba la Dirección General de Arquitectura, con el falangista Pedro Muguruza al frente. La arquitectura era un vehículo privilegiado para plasmar la ideología y los valores del nuevo régimen y debía demostrar la gloria y la fuerza de los vencedores. 
"La frivolidad en la creación era un pecado contra dios y contra la patria. En la nueva España ya no había espacio para el gusto personal"
La huella del fascismo patrio en el Madrid actual es recogida y analizada por el historiador David Pallol en la obra Construyendo Imperio. Guía de la arquitectura franquista en el Madrid de la posguerra(Ediciones La librería): "En la arquitectura se pasó de la evolución a la involución. Las líneas racionalistas de la II República fueron reemplazadas en la posguerra por un lenguaje arquitectónico rancio, apolillado, caduco. (...) Algunas de sus obras más representativas fueron, desde un principio, cadáveres exquisitos", escribe Pallol, que señala que la arquitectura fascista de posguerra no fue un estilo unitario sino más bien ecléctico, dentro de su anticuado tono general. 
"El estilo preferido era el herreriano, expresión grandiosa pero austera del alma inmortal española. También estaban el neoclásico o villanoviano y el neobarroco. Algunas construcciones, como la Casa Sindical o el Arco de la Victoria, se asemejaron más a los modelo nazi y fascista italiano", prosigue Pallol. Así, con la victoria franquista los arquitectos afectos al régimen fueron los primeros en ofrecerse para construir nación a través de la arquitectura. Uno de ellos fue el ya afamado arquitecto Gutiérrez Soto.

"En opinión de Gutiérrez Soto, los arquitectos dejaban de ser profesionales liberales. La frivolidad en la creación era un pecado contra dios y contra la patria. En la nueva España ya no había espacio para el gusto personal. Las formas arquitectónicas debían derivar de las políticas. Y ser convenientemente utilizadas para transmitir la idea de una España pura y eterna", reflexiona el autor de la obra, creador también de la aplicación La Batalla de Madrid

El ladrillo es la plebe y la pizarra representa lo ario

Colegio Mayor San Pablo CEU.- DAVID PALLOL
No faltaron propuestas, incluso, que señalaron la necesidad de mover la capitalidad de España a Sevilla, mucho más fiel que Madrid a los principios del Movimiento Nacional
La nueva arquitectura del régimen debía desarrollarse sobre tres materiales básicos. A saber: piedra, pizarra y ladrillo. Tiene una explicación. Al menos para los arquitectos franquistas de la época. La ofrece el falangista Ernesto Giménez Caballero, quien en 1944 señala que el ladrillo debía aparecer "sometido", ya que representaba al pueblo llano, díscolo por naturaleza. Debía encuadrarse ante los que mandan y, por supuesto, someterse ante ellos. De esta manera, los ladrillos debían quedar sometidos por la pizarra, que mostraba las raíces germánicas del pueblo español y la piedra, que era la portadora del estilo romano, elemento matriz de la España eterna.

"De ahí que la piedra, necesariamente, hubiera de contener y enmarcar al ladrillo. Esa y no otra era su función simbólica: encuadramiento, jerarquización, ennoblecimiento, falangización de la masa roja ladrillar", escribe Pallol, que señala que la pizarra, el elemento germánico y ario en palabras de Ernesto Giménez, se reservaba para coronar las construcciones recuperando para ello los chapiteles austriacos".  
Museo América
Museo América
Los ejemplos del uso ideológico de ladrillos, pizarra y piedra son más que abundantes en Madrid. Quizá los edificios más emblemáticos de este nuevo estilo sean el edificio del Colegio Mayor de la Universidad San Pablo CEU, situada en la calle Isaac Peral, 58; el antiguo Ministerio del Aire; el actual edificio de la Agencia Española de Cooperación Internacional (antiguo Instituto de la Cultura Hispánica); y el Museo de América.

El historiador Pallol analiza especialmente el caso del Colegio Mayor del CEU. "Es otro de esos edificios de la época entre Herrera y Villanueva: lo mismo usa pináculos y tejados de pizarra que un pórtico de columnas toscanas rematado por un frontón. En el uso de materiales se atiene al manual: granito para el basamento, ladrillo visto para los muros y lajas de pizarra para las cubiertas. Completa el repertorio un gran chapitel sobre la capilla, visible desde la distancia". 

La plaza de Moncloa o de los Mártires 

La plaza de la Moncloa es, según define Pallol, el recinto "neoherreriano más completo e imponente de Madrid". La dictadura quiso que la plaza de Moncloa fuera un acceso imperial a la ciudad flanqueada de edificios simbólicos: el Arco de la Moncloa, el Monumento a los Caídos y el mismo Ministerio del Aire: "Formaban parte de un eje triunfal que arrancaba en ella y terminaba a kilómetros de allí, en El Escorial. En época del Imperio Romano, todos los caminos llevaban a Roma. En la época de Franco, conducían invariablemente a El Escorial". La nueva plaza pasó a llamarse plaza de los Mártires de Madrid. 
Antiguo Ministerio del Ejército del Aire
Antiguo Ministerio del Ejército del Aire
La actual sede de la Junta Municipal del distrito Moncloa-Aravaca fue concebida como Monumento a los caídos y su arquitecto fue Manuel Herrero Palacios, ganador del concurso público que convocó en 1950 el Ayuntamiento de Madrid. Según las bases del mismo, el edificio debía ser sobrio para no quitar protagonismo al Arco de la Victoria, situado justo enfrente y cubrir las viviendas de la calle Isaac Peral, que no eran dignas de la monumentalidad que se quería dar a la plaza. "El conjunto muestra su adhesión inquebrantable a los materiales de rigor: techos de pizarra, paños de ladrillo y zócalo, esquinas y recercados de granito", escribe el autor de la obra. 
No obstante, el gran protagonista de la plaza es el antiguo Ministerio del Aire, actual cuartel general de la aviación militar. El edificio, obra de Luis Gutiérrez Soto, es el que sienta las bases para el uso de materiales que se ha señalado anteriormente. "Él mismo declararía que con este proyecto quiso contribuir al logro de una arquitectura 'genuinamente nacional'", explica Pallol, que recuerda que Gutiérrez Soto presentó dos proyectos tras sendas visitas a Roma y a Berlín en pleno apogeo del fascismo. Una propuesta estaba inspirada en la arquitectura nazi del momento y la segunda propuesta transplantaba una réplica del monasterio del Escorial. "El Ministerio del Aire fue la primera y más monumental obra de una arquitectura fascista netamente española", añade el autor.
Una propuesta estaba inspirada en la arquitectura nazi del momento y la segunda propuesta transplantaba una réplica del monasterio del Escorial
Frente al antiguo Ministerio se encuentran los arcos de la Moncloa, una doble arcada que comunica la plaza con las calles Isaac Peral y Fernando el Católico. El objetivo principal era servir de digno telón de fondo al ministerio, tapando el resto de construcciones.

El tercer gran edificio de este complejo es el Arco de la Victoria, un monumento de casi 40 metros de altura que ensalza el triunfo bélico de Franco: "Es un monumento ambivalente, porque si bien se le puede despreciar desde las ideas, es imposible hacerlo artísticamente: despojado de sus turbias connotaciones, queda como una obra de un clasicismo impecable, esbelto de proporciones y con un conjunto de esculturas de muy fina factura".  

De paseo a la Gran Vía: el edificio España, símbolo de la autarquía

La reconstrucción de la Gran Vía fue una de las obsesiones del régimen. Ernesto Giménez Caballero en el ensayo La arquitectura y Madrid (1944) describió de la siguiente manera la emblemática Gran Vía: "En Madrid, el reino del cemento es la Gran Vía. Y el cemento es atroz. Huele a socializar, a planes quinquenales, a novela bolchevique, a película yanqui, a mujer libre, a miseria organizada, a disolución de la familia, a funcionarios numerados. Si hay un material hostil para colgar un crucifijo, es el cemento". 
Edificio España.- DAVID PALLOL
Así, 'españolizar' la Gran Vía y las calles adyacentes fue una de las tareas que emprendió el régimen. El gran ejemplo se encuentra en la plaza de España con el Edificio España, una de las construcciones más emblemáticas de Madrid. Construido en plena etapa autárquica del régimen de Franco fue utilizado por la dictadura como muestra del progreso y el bienestar que vivían en la capital de España. Las obras comenzaron en 1948 y fue inaugurado el 4 de octubre de 1953. Corrió a cargo de los hermanos Otamendi, que contaron con la financiación del Banco de Vizcaya. "El Edificio España, con su gigantismo en época de vacas flacas y su lenguaje nacionalista, fue el mayor alarde del país en plena autarquía", dice Pallol.

La línea estilística inaugurada por el Edificio España es continuada por edificios como la sede social de la compañía de seguros Ocaso, que se encuentra en la calle 21 de la calle Princesa. La Gran Vía continuó su renovación con nuevos edificios como el Intercontinental, situado en la esquina de la calle Reyes con Gran Vía; el antiguo Edificio y Cine Pompeya y el Teatro Compac Gran Vía. Por último, cabe destacar el Edificio Los Sótanos o Lope de Vega, situado también en Gran Vía. Construido entre 1945 y 1949, el edificio se adscribe a la arquitectura oficial de posguerra en el uso de materiales: "ladrillo visto y piedra con detalles decorativos herrerianos como los óculos y los pináculos". 

Paseo de la Castellana y Paseo del Prado

El eje Castellana-Prado fue el elegido por Francisco Franco para celebrar el desfile de la Victoria en la Guerra Civil. Por la Castellana desfilaron las tropas victoriosas del régimen ante miles de personas que vitoreaban el nombre del dictador. Y también este eje vio cómo nacieron nuevos edificios que simbolizaban los valores de la nueva España.
"La Casa Sindical es muy importante por lo que supone de ruptura. Es el primer edificio oficial que vuelve a asimilar el racionalismo, aunque sea a través de la arquitectura fascista italiana"
En el número 20 del Paseo del Prado se levantó la Casa sindical o de los Sindicatos, que actualmente es el Ministerio de Sanidad. El edificio fue construido por el falangista Francisco de Asís Cabrero Torres-Quevedo, que adoptó un estilo más moderno y más relacionado con la arquitectura que había fuera de España. "La Casa Sindical es muy importante por lo que supone de ruptura. Es el primer edificio oficial que vuelve a asimilar el racionalismo, aunque sea a través de la arquitectura fascista italiana", escribe Pallol.

En el mismo Paseo del Prado, en los números 6 y 56 se encuentran respectivamente la antigua sede de Campsa, actual Dirección General del Tesoro, y la antigua sede del Instituto Nacional de Previsión, actual Agencia de Seguridad Alimentaria. Ambos edificios siguen el uso de materiales ortodoxos: muros de ladrillo enmarcados en piedra. 
Nuevos Ministerios
Nuevos Ministerios
Pero si hay un símbolo que brilla por encima del resto en el mencionado eje se trata de los Nuevos Ministerios. Las obras comenzaron en 1933 durante la II República y se paralizaron durante la Guerra Civil. Finalmente, la primera fase se inauguraría en 1958. El diseño del bloque en L se debe al arquitecto de ideas republicanas Secundino Zuazo. "Lo irónico es que con este edificio Zuazo ayudó a crear el patrón para la arquitectura estatal de posguerra. Quién le iba a decir a él, urbanista comprometido con la República, que con este edificio ciclópeo y severo con reminiscencias de patio herreriano iba a inspirar también el modelo arquitectónico del primer franquismo", reflexiona el autor.

En el Paseo de la Castellana se encuentra el estadio de fútbol del Real Madrid, el Santiago Bernabéu, antiguo estadio de Chamartín. "Fue la construcción de mayores dimensiones de la España de los 40, absorbiendo todo el hierro disponible en el mercado nacional". El estadio fue la sede habitual de las llamadas Demostraciones Sindicales que se celebraban cada Primero de Mayo y que se vendían como "el homenaje que le rendía a Franco la España laboral". 

El Paseo más "chic"

Esquina de Rosales con Moret
Esquina de Rosales con Moret
El barrio de Argüelles abunda en construcciones o reconstrucciones de posguerra, ya que fue casi arrasado por los bombardeos franquistas. Manzanas enteras fueron destruidas y multitud de edificios seriamente dañados.  La reconstrucción del barrio implicó la reconstrucción del Paseo de Rosales, que quedó devastado. "El Paseo se irá conformando con una serie de edificios residenciales de alto standing que se apuntan entusiasmados a la moda del cóctel de ladrillo y piedra y el tejado de pizarra. El Paseo de Rosales se convierte así en el digno friso residencial de la fachada imperial al Manzanares. Era su tramo más chic y exclusivo, no asequible a cualquiera. Sus pisos, de hecho, eran de los más caros de Madrid en la posguerra", apunta el autor del libro.

Pallol señala que el paradigma de los nuevos edificios del Paseo Rosales es el que se levanta en la esquina con el Paseo de Moret, una torre visible desde la distancia que marca el encuentro entre las dos calles. "Hay muchos edificios que son buenos ejemplos de la arquitectura residencial franquista de los años 40. Comparten característica de diseño: tejados de pizarra, fachadas de ladrillo con terrazas en voladizo, zócalos de aspecto noble, normalmente de piedra, y entradas señoriales. El estilo oficial de posguerra se adaptó aquí a las clases altas", sentencia Pallol. 

Madrid, capital imperial

El objetivo de todas estas reformas era convertir a Madrid en una ciudad digna de ser la capital de la España inmortal. No faltaron propuestas, incluso, que señalaron la necesidad de mover la capitalidad de España a Sevilla, mucho más fiel que Madrid a los principios del Movimiento Nacional. Esta propuesta llegó a discutirse en un Consejo de Ministros en Burgos durante la Guerra Civil, asegura el historiador. Pero los planes de Franco eran otros. Quería convertir Mafrid en la capital imperial, una ciudad en la que la España eterna se mirase con honor y gloria. En palabras del falangista Giménez Caballero: Madrid era una ciudad maldita que debía llorar sus culpas y expiar sus pecados.

De hecho, un día después del desfile de la Victoria de Franco, el 20 de mayo, Serrano Súñer pidió a los nuevos responsables del Ayuntamiento que hicieran un Madrid nuevo: "No en el sentido material y proletario de los ayuntamientos republicano-socialistas sino con la grandeza que corresponde a la capital de la España heroica". Si Franco y los suyos consiguieron sus objetivos es una respuesta que puede tomar el lector. Para ello, David Pallol ofrece hasta siete rutas por Madrid desgranando las características arquitectónicas de cada rincón de la ciudad. Recuerden el título: Construyendo Imperio, guía de la arquitectura franquista en el Madrid de la posguerra (Editorial La Librería). 

La Huella Solidaria. Exposición en Memoria del Dr. Bethune y de los canadienses que apoyaron el combate contra el fascismo en España.

http://www.brigadasinternacionales.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1078%3Ahuella-solidaria&catid=42%3Acronicas&Itemid=62



Estamos celebrando el 80 aniversario de la presencia en España de Norman Bethune (noviembre de 1936 a junio de 1937) y de la llegada de los primeros canadienses que se integraron, en primer lugar, en el batallón Lincoln y que luego, al aumentar el contingente de voluntarios, formaron el batallón Mackenzie-Papineau, encuadrado en la XV Brigada Internacional.
El número de voluntarios canadienses supera la cifra de 1400. Integrados en el batallón Mackenzie-Papineau, o en otras unidades, todos ellos dieron un ejemplo de heroísmo y generosidad en las batallas en que participaron hasta ser retirados, como el conjunto de las Brigadas Internacionales, en septiembre de 1938.
El presente homenaje a los canadienses que vinieron a España para defender la II República española es una propuesta abierta a todas aquellas personas, asociaciones e instituciones que reconozcan su gesta y compartan sus anhelos.
La principal actividad de este homenaje va a consistir en la Exposición La Huella Solidaria, dedicada a dar a conocer la personalidad y la obra del Dr. Norman Bethune, que ha alcanzado la categoría de héroe de su país y es una referencia histórica por su compromiso político y moral en la lucha por la justicia social y contra todas las formas de fascismo, aparte de ser un pionero del movimiento de Médicos sin Fronteras.
Con esta Exposición (que se suma a las ya realizadas en Andalucía, Valencia, Salamanca y Madrid, en el Centro Cultural de China, 2014) y con las actividades programadas como complemento de la misma, pretendemos acercar a este personaje al público madrileño y resaltar su legado de espíritu humanista, solidario e internacionalista. Así contribuiremos a saldar la deuda del pueblo español con quien se jugó su vida para salvar la de los demás.
Presentación de La Huella Solidaria











JUEVES, ACTO EN EL ATENEO DE MADRID EN HOMENAJE A LOS EXILIADOS



Te adjunto la invitación al acto organizado por la Asociación Ateneísta Juan Negrín en homenaje a los españoles exiliados tras la Guerra Civil, que se celebrará el próximo jueves día 19 en el Salón de Actos.

Me ruegan la máxima difusión, que se agradece.

Un fuerte abrazo.

Ateneo Republicano de Bélgica.




Un poema de Angelina Gatell: IMAGEN.

http://telasmalcortadas.blogspot.com.es/2015/09/un-poema-de-angelina-gatell.html



martes, 15 de septiembre de 2015


Un poema de Angelina Gatell

IMAGEN

Me miro en el espejo, me escudriño
en esa imagen confusa que ante mí comparece
solicitada aún por la memoria.

Pero ya nada en ella es como fue.
El tiempo
ha ido trabajando sobre su piel el frío,
la extinción de la luz, la afrenta
inopinada de los días.

Por sus manos gastadas cruzan
prominentes arroyos por donde va la sangre
en busca de la muerte.
                                   En sus ojos
persisten las imágenes
que habitaron el llanto de dos siglos,
las guerras, el derrumbe de los sueños,
el nunca ya posible claror de lo olvidado.

Y sin embargo, cuánta vida
queda detrás, fluyendo hacia el mañana,
atestiguando que ella también estuvo aquí
y a fuerza de dolor fue construyendo
su pálida figura, todavía
                laboriosamente absorta ante los vientos.

ANGELINA GATELL

Angelina Gatell: Cenizas en los labios.


http://www.ojosdepapel.com/Article.aspx?article=4254


Por Angelina Gatell, martes, 03 de enero de 2012
Se tiende a vincular la experiencia amorosa con la felicidad, con un tiempo luminoso, con una realidad acogedora, apacible. Pero muchas más veces de lo habitual —incluso en pleno siglo XXI—, el amor se construye, se vive, se goza o se sufre en escenarios especialmente duros, hostiles. Cenizas en los labios es la crónica de una intensa experiencia amorosa vivida en los más duros años de nuestra posguerra por una mujer, “niña de la guerra”, hija de la derrota: “Años 40. No hubo / ninguna luz entre la pétrea niebla, / tan sólo la esperanza / de que el amor vendría a protegerme”. Angelina Gatell, con este libro, nos muestra la plenitud de su saber poético, de su intuición, de su capacidad para aunar una alta ambición lingüística con la recreación de un mundo gris, cruel, en blanco y negro, en el que la humillación, la falta de horizontes y la demolición de los sueños de un mundo mejor se atemperan con la experiencia amorosa. El amor como refugio, como protección de quien aspiró a la felicidad con el telón de fondo de una ciudad derruida, derrotada, de una sociedad en claroscuro, que, a pesar de todo, busca la luz. Un hermoso libro: intenso, emotivo, maduro. Una obra mayor de una de nuestras grandes poetas de la generación del medio siglo (por Manuel Rico).



1


Amor es cuanto aquí se trata
BOSCÁN

Basta con descorrer un poco la penumbra
que, intrusa, desespera este final del día,
para verte llegar igual que entonces
a la placita de Cisneros,
impasible en su luz, ensimismada,
como esculpida en un retablo de oro.

La tarde –fuego ya respirado por la sombra–,
solía demorarse en las campanas
remolona y astuta, y tú decías
desde el fondo indefenso de mis ojos:
           –No te vayas, amor, aún es temprano–.

En los muros llagados de la iglesia,
ocupando un retazo
de cal amarillenta,
quedaron nuestros nombres como pájaros
de pronto sorprendidos
por su propio fulgor y en él cegados

Entonces eran frecuentes estos actos
–quizá lo son aún, no sé…–,
a los que reconforta
volver alguna vez llevando entre las manos
los restos del naufragio,
cuando apenas nos llega la noticia
de que seguimos vivos.


2

Desde un distante
lugar de la memoria –emergiendo
de una terrible fuente silenciosa–,
me regresas y rasgas esos tules
que velan mis desiertos
donde tu nombre tintinea como una
campanilla de plata
agitada por alguien desde un sueño.

Veo también tus manos, tan hermosas,
aquella claridad que desprendían
cuando a las mías acercaban
las fragancias del sur, la piedad del espliego,
la intensidad severa del olivo.

Y, surtiendo de ti, como impulsado
por el designio de estrellar la noche,
algo que nunca he conseguido
disociar de tus labios.

Hablo de Federico.
De la mano de luz que te llevaba
por los lentos caminos de la Alhambra,
a su raíz, a su dolor exacto,
entre los versos que, sin siquiera intuirlo,
guardaste para mí
mucho antes de que el tiempo decidiera
edificar sus puentes y surgiéramos
los dos de lo ignorado.

Aún oigo su palabra –de Federico hablo–,
subiendo gradual desde tu aliento
hasta quedar flotando en el espacio
y allí, burbuja de oro efímera y hermosa,
estallar de repente entre las púas
implacables del viento, anonadando
mi corazón que apenas conocía
–en la asfixia de sus dieciséis años–,
más melodía que el rumor del sueño.


3

Qué inaudita tu voz, qué misteriosa
la reverberación de sus metales,
el rastro que dejaba en la arboleda
apócrifa del aire.
Era como
un suavísimo adorno
de la tarde inclinada sobre el río,
cayendo nota a nota en el acero
intranquilo del agua.

Y yo como naciendo en una
dimensión ignorada de mí misma,
todo lo más augurio, nebulosa,
girando en el espacio, extraviada
en el dulce dominio del asombro,
respirando palabras como flores
confusamente abiertas
y en los parterres de la tarde.
                       (Amor, no entiendo lo que dices.
                       Sólo sé que me duele…)


4

A nuestro alrededor, distorsionadas luces,
desdibujados límites de la ciudad caída
igual que una azucena sobre el barro;
su tiempo resignado y tanta sangre
brotando con violencia y estruendo
del desamparo de las tapias;
y la muerte ocultada en los barrancos;
en los vagidos del arroz naciente;
los gritos silenciosos
detrás de cada puerta…

Todo lo ya sufrido y lo que aún quedaba
por sufrir en el mapa del futuro
trazado en la tristeza azul de las pizarras,
sin otra claridad que los reflejos
asustados del agua, malhiriendo
aquella juventud, el mínimo baluarte
donde tú y yo nos encontramos una tarde.


5

Atravesados por el miedo,
indefensos, perdidos
en la ciudad que se llamó posguerra,
recorrimos sus calles
–tierra quemada, convicción del odio–,
con aquel pobre amor –ay, fuente silenciosa–,
anegando el cristal inmaduro de mis años,
sin más misericordia
que la fragancia del azahar, su blanca
respiración enmarañando el vuelo
tranquilo de los pájaros…

Largos, silenciosos paseos donde,
en un momento dado afluía mi nombre,
–golondrina acentuando
la soledad del aire–.
Sólo entonces
tenía la certeza de estar viva,
emanada de ti, de tu costado
adánico y oscuro,
y me sentía
latido entre tus dedos
junto a restos de llanto y nicotina




Nota de la Redacción: agradecemos a Bartleby Editores en la persona de su director, Pepo Paz, la gentileza por permitir la publicación del extracto del libro de Angelina GatellCenizas en los labios (Bartleby, 2011), en Ojos de Papel.

Angelina Gatell: <i>Cenizas en los labios</i> (Bartleby, 2011)

Angelina Gatell: Cenizas en los labios (Bartleby, 2011)
    AUTORA
Angelina Gatell

    LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO
Barcelona (España), 1926

    BREVE CURRICULUM
En 1952 fundó con su marido Eduardo Sánchez uno de los primeros teatros de cámara españoles, El Paraíso y, años después, la tertulia literaria independiente Plaza Mayor, junto a José Hierro, Manrique de Lara y Aurora de Albornoz. Actriz de doblaje, dedicada a la adaptación de diálogos y a la dirección

    LIBROS DE POEMAS
Ha publicado, entre otros, Poema del Soldado (Premio VALENCIA de Poesía, 1954), Esa oscura palabra (1963), Las Claudicaciones (1969, reeditado por Torremozas en 2010), Los Espacios Vacíos y Desde el Olvido (Bartleby Editores, 2001), Noticia del tiempo (100 sonetos de ayer y de hoy) (Bartleby Editores, 2004) y Mujer que soy (La voz femenina en la poesía social y testimonial de los años cincuenta) (Bartleby Editores, 2007)

    LITERATURA INFANTIL

Ha traducido al castellano para diversas editoriales más de cien obras de literatura infantil, genero donde además publicó Mis primeras lecturas poéticas (Antología poética para niños) (1980), Mis primeros héroes (Biografías cortas para niños) (1981), El hombre del acordeón (1984) y La aventura peligrosa de una vocal presuntuosa (1988)

    FICHA TÉCNICA DEL LIBRO
Poesía. 91 páginas. PVP: 10 €. Madrid, 2011. 1ª Edición. ISBN: 978-84-92799-28-2


Angelina Gatell (fuente de la foto: bartlebyeditores.blogspot.com)

Angelina Gatell (fuente de la foto: bartlebyeditores.blogspot.com)


TODOS LOS ROSTROS. Prontuario de Memoria Democrática y su represión fascista. Acto 10º: ANTIFASCISMO, ULTIMO ASILO DEL REFUGIADO SIN REFUGIO.

http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2017/01/todos-los-rostros-prontuario-de-memoria_14.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+TodosLosRostros+(TODOS+LOS+ROSTROS)


sábado, 14 de enero de 2017



ANTIFASCISMO, ULTIMO ASILO DEL REFUGIADO SIN REFUGIO 
550.000 españoles huyen. 300.000 regresan engañados y miles son asesinados; muchos se exilian a América; 35.000 entran en la Resistencia contra Hitler. 7.000 son exterminados en Mauthausen, Buchenwald, Dachau,... 85 de ellos gaditanos. En masa, los antifascistas españoles se alistan y desembarcan en Normandía, liberan París y terminan con sus nazis. Resisten en Bir-Hakeim (Libia), ocupan Narvik (Noruega), conquistan el Nido del Águila de Hitler en Berchtesgaden, izan la tricolor republicana en la embajada española en Berlín mientras sus camaradas toman el búnker del führer, paran a Hitler y mueren en Moscú, Leningrado y Stalingrado como pilotos de cazas, infantería, guerrilleros y partisanos por toda Europa empotrados en unidades soviéticas o en batallones mayoritariamente españoles. Los antifascistas españoles jamás se rinden.

Por paco.de.jerez@gmail.com

A Guerra também foi nossa - Portugueses na Guerra Civil de Espanha.

http://www.rtp.pt/noticias/pais/a-guerra-tambem-foi-nossa-portugueses-na-guerra-civil-de-

Para ver el documental id al enlace original.

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Oitenta anos passados do início do conflito, a RTP propôs-se investigar o "lado português" da Guerra de Espanha. E descobrimos muitas histórias com protagonistas portugueses.

País


Começou em 1936 e foi, no século XX, o teatro de guerra mais próximo do território português.

A Guerra civil de Espanha, autêntico ensaio para a 2ª Guerra Mundial, foi um sangrento conflito que dividiu Espanha, mas também marcou para sempre a vida de milhares de portugueses.

Pessoas que viviam perto da fronteira ou trabalhavam nas várias regiões de Espanha e foram apanhados no turbilhão do conflito.

Quando rebentou a guerra em 1936 havia 30 mil portugueses emigrantes em Espanha, constituindo a comunidade estrangeira mais numerosa.


Processo Militar do português Telmo Freitas Lima, fuzilado em Vigo em 1936.

Três anos de guerra, que provocou meio milhão de mortos.

Mais de 100 mil pessoas continuam desaparecidas até hojeenterradas em valas comuns por toda a Espanha.

Estima-se que centenas desses desaparecidos sejam portugueses.
Manuel Graciano Araújo fuzilado em Pontevedra em 1936. A única foto conhecida é a da caderneta militar portuguesa. (Arquivo Histórico do Exército)

Carta de despedida, escrita por Manuel Graciano horas antes de ser fuzilado. (Arquivo Histórico-Diplomático).

Documento do Arquivo Histórico-Diplomático 1936-1937.

Na reportagem "A guerra também foi nossa", a RTP conta histórias inéditas de portugueses que, apesar de não terem ido para a frente de batalha, foram fuzilados ou desapareceram às mãos das forças franquistas.

Oitenta anos depois percorremos a raia luso-espanhola, da Galiza ao Alentejo, do Minho à Andaluzia e resgatámos as histórias destes portugueses. Encontrámos ainda os seus descendentes, filhos, netos, famílias destroçadas pelo horror da guerra.

Operários portugueses a trabalhar na construção do caminho de ferro Zamora-Orense.



Selo de homenagem ao português António Augusto Seixas, Tenente da Guarda Fiscal que salvou mil refugiados espanhóis.