dilluns, 17 de juliol del 2017

Los desaparecidos y las fosas del incómodo pasado Julián Casanova

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/2017/07/17/los_desaparecidos_las_fosas_del_incomodo_pasado_67647_2002.html

Los desaparecidos y las fosas del incómodo pasado


Julián CasanovaPublicada 17/07/2017 a las 06:00Actualizada 16/07/2017 a las 20:56

Desaparecido fue el eufemismo con el que se denominó a las víctimas del terrorismo de Estado planificado y puesto en marcha por la dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1983. El término desaparecido ya lo había definido uno de los golpistas del 24 de marzo de 1976, el general Rafael Videla, en respuesta a las primeras indagaciones y presiones internacionales sobre la represión: "Mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está ni muerto ni vivo, está desaparecido".

Desaparecido en España no puede tener el mismo significado que en Argentina, porque en la dictadura argentina nunca hubo ejecuciones oficiales, todas eran clandestinas, y los cadáveres fueron enterrados en cementerios sin ningún tipo de identificación, quemados en fosas colectivas o arrojados al mar.

En España, sin embargo, una buena parte de las 100.000 personas que se llevó a la tumba la violencia militar y fascista durante la guerra y de las 50.000 que fueron ejecutadas en los 10 años que siguieron en la paz incivil de Franco, están identificadas, tienen nombres y apellidos y, aunque con muchas anomalías y falseamientos sobre las causas de la muerte, constan en los registros civiles de cientos de localidades que han sido rastreados por los historiadores.

De lo que se trata ahora es de conocer las circunstancias de la muerte y el paradero de otras miles de personas a las que nunca se registró, abandonadas por sus asesinos en las cunetas de las carreteras, en las tapias de los cementerios, en los ríos, en pozos y minas, o enterradas en fosas comunes. El número de víctimas sin registrar, desaparecidos, puede llegar, como mucho, a 30.000 en toda España, paseados casi todos en los primeros meses de la guerra, en el verano y otoño de 1936, o en las semanas que seguían a la ocupación de las diferentes ciudades por las tropas franquistas, desde Málaga a Madrid, pasando por Barcelona o Valencia. Asesinados sin procedimientos judiciales ni garantías previas hubo también miles en la zona republicana y aunque a casi todos ellos se les registró y rehabilitó después de la guerra, las excepciones a esa regla merecen también ser conocidas.

Pasan los años, décadas ya, y seguimos constantando lo difícil que resulta en la sociedad española tener una mirada libre hacia las experiencias traumáticas del siglo XX, recordar para aprender. Es la incomodidad que produce a muchos el recuerdo de la violencia franquista, ejercida desde arriba, durante 40 años, por el nuevo Estado surgido de la sublevación militar y de la Guerra Civil, que puso en marcha mecanismos extraordinarios de terror sancionados y legitimados por leyes hasta la muerte del dictador.

Todo se refiere a una historia real de asesinatos, tortura y violación sistemática de los derechos humanos, que destruyó a familias enteras e inundó la vida cotidiana de terror, humillación y castigo. Es una  historia real,  pero lo que hay frente a ella en muchos casos, incluidos algunos polítitos muy influyentes y conocidos, es indiferencia y desprecio hacia las víctimas y hacia todos aquellos que quieren honrarlas.

Por eso, no resulta sorprendente que cuando comenzó a plantearse entre nosotros, por fin, casi tres décadas después de la muerte de Franco, la necesidad de políticas públicas de memoria, como se había hecho en otros países, apareciera un enérgico rechazo de quienes más incómodos se encontraban con el recuerdo de la violencia, con la excusa de que se sembraba el germen de la discordia y se ponían en peligro la convivencia y la reconciliación. Acostumbrados a la impunidad y al olvido del crimen cometido desde el poder, se negaron, y se niegan, a recordar el pasado para aprender de él.

Para muchos españoles, el rechazo de la dictadura y de las violaciones de los derechos humanos no ha formado parte de la construcción de su cultura política democrática. Y por eso tenemos tantas dificultades para mirar con libertad, conocimiento y rigor a las experiencias traumáticas del siglo XX. Parece que estemos en un eterno debate y, en realidad, seguimos rodeados de miedos y mentiras. Y, lo que es más importante para el futuro, sin claras políticas educativas y culturales hacia esas manifestaciones de violencia.

Lo hemos propuesto muchas veces y nunca se ha hecho caso: debería crearse una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas por la violencia política durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco. Esa comisión tendría que reunir la información ya elaborada por numerosos estudios, coordinar las investigaciones que sobre ese tema se están llevando a cabo en la actualidad y organizar una agenda de investigación sobre los hechos todavía inexplorados y las personas sin localizar.

Mientras que los vencedores de la la Guerra tuvieron reconocimientos y privilegios, lugares de memoria, y muchos de los  mártires de la Iglesia católica han sido ya beatificados, las familias de miles de republicanos asesinados sin registrar, que nunca tuvieron ni tumbas conocidas ni placas conmemorativas, andan todavía buscando sus restos. Es uno de los legados irresueltos que nos queda todavía de la Guerra Civil.

Más de 40 años después del final de la dictadura de Franco, el Estado democrático, sus principales responsables e instituciones, no quiere gestionar ese pasado de violencia y muerte, ni está interesado en tomar decisiones sobre políticas públicas de memoria y educación. La principal: rescatar del olvido y de las fosas a todas esas víctimas sin registrar o en paradero desconocido. Es una cuestión fundamental, de dignidad, más allá del debate historiográfico o de las ideologías políticas.
______________

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, autor de 'España partida en dos. Breve historia de la guerra civil' (Crítica).

diumenge, 16 de juliol del 2017

Las Maestras de la República y Las Sinsombrero tienen plaza en Madrid


http://radicaleslibres.es/las-maestras-la-republica-las-sinsombrero-tienen-plaza-madrid/




Las maestras de la república
Escuela republicana

Las Maestras de la República y Las Sinsombrero serán los nuevos nombres de dos plazas del barrio de Moratalaz en Madrid. El pasado 6 de julio fue aprobada una proposición de la Mesa de Feminismos del Foro Local de Moratalaz que pedía cambiar los nombres de la Plaza del Corregidor Sáncho de Córdoba y de la Plaza del Corregidor Licenciado Antonio de Mena por los anteriormente mencionados. La propuesta salió adelante con los votos afirmativos de Ahora Madrid y del PSOE. El PP y C’s votaron en contra.
El callejero de Moralataz contará así con dos plazas que rescatan a dos colectivos de mujeres que aportaron sus conocimientos, sus inquietudes y sus creaciones artísticas al patrimonio educativo y cultural español y que no han sido suficientemente reconocidas. Se da además la circunstancia de que en este barrio del sur-este de Madrid solo existía una calle con nombre de mujer, Calle de Carmen Amaya, frente a las 35 que hay con nombre de varón, casi todas ellas de corregidores o alcaldes. Los cambios de nombre van acompañados por campañas de difusión educativas y culturales para que los vecinos y vecinas de Moratalaz conozcan el valor de las figuras históricas que se esconden bajo estos nombres colectivos. Ya se proyectó, con gran éxito de público, el documental Las Maestras de la República (Goya a la mejor película documental en 2014), que fue seguido de un coloquio en el que participó su Directora, Pilar Pérez Solano. Se tienen previstas otras actividades como la difusión de material didáctico, adaptadas para los centros educativos del distrito, y acciones culturales en espacios públicos.
Si hay un aprendizaje común a todas las corrientes del feminismo es el de dar importancia y valor a la acción colectiva como mecanismo transformador de la sociedad.
Visibilizar a las mujeres y el trabajo realizado por ellas es una cuestión clave para asentar la cultura de la igualdad, tan necesaria para poder combatir el machismo. Las integrantes de la mesa de Feminismos de Foro Local de Moratalaz propusieron la nominación de las nuevas calles con nombres colectivos para “reconocer la labor de las mujeres que unieron sus conocimientos, habilidades y energías en la defensa de objetivos que trascienden las aportaciones individuales y se dirigen a la mejora y avance del conjunto de la sociedad”. Ellas aseguran que “si hay algún aprendizaje común a todas las corrientes del feminismo es el de dar importancia y valor a la acción colectiva como mecanismo transformador de la sociedad”, según expusieron en el pleno de distrito para defender el cambio de nombre.
Las Maestras de la II República
En este sentido, rendir homenaje a Las Maestras de la II República española, bautizando una plaza con su nombre en la ciudad de Madrid, es un acto histórico de justicia hacia un grupo de mujeres modernas y valientes, que simbolizan el ambicioso proyecto de transformación social y cultural de la II República. La profesión de maestra era uno de los pocos ámbitos en el que las mujeres habían ido conquistando espacios desde el siglo XIX. Durante los años treinta del siglo pasado numerosas maestras se sintieron identificadas con los valores de igualdad, libertad y laicismo. Ellas fueron la avanzadilla educativa y cultural de la II República, llevando la instrucción pública hasta el último pueblo de España. Su empeño por construir una escuela pública, inclusiva, igualitaria, laica, donde niños y niñas compartieran espacios, una escuela abierta a la imaginación, a la experimentación, a la duda… conecta a las Maestras de la República con tod@s aquell@ docentes que en la actualidad continúan luchando por la igualdad entre los hombres y las mujeres y por una educación garantista, de calidad, pública, laica y democrática.
Lamentablemente la labor pedagógica de mujeres como Justa Freire, Carmen de Burgos, María de Maeztu, María Sánchez Arbós, Pilar de Madariaga o Margarita Comas (entre otras muchas mujeres que se dedicaron a la docencia durante este rico periodo) quedó truncada con el triunfo del fascismo sobre la legalidad democrática republicana. Desde 1936 en la zona franquista y desde 1939 en toda España Las Maestras de la República fueron perseguidas, depuradas y apartadas de la docencia. Padecieron el exilio, el exterior y el interior, y muchas de ellas fueron asesinadas y/o desaparecidas.
Las Mujeres de la Mesa de Feminismos del Foro Local de Moratalaz han tirado el sombrero de la ceguera histórica y del olvido a la basura proponiendo estos cambios de nombre. La visibilidad de las mujeres en la esfera pública es un acto de justicia y de igualdad, además de un gesto de normalidad democrática que debe ser aplaudida y apoyada.


Las Sinsombrero
Asimismo el grupo conocido como Las Sinsombrero fueron también un colectivo injustamente olvidado y silenciado. Sus integrantes son un grupo de mujeres artistas, pensadoras y literatas pertenecientes a la Generación del 27, entre las que destacan Maruja Mallo (pintora surrealista), María Zambrano (pensadora), Marga Gil Roësset (escultora, ilustradora y poeta), Margarita Manso (pintora), Rosario de Velasco (pintora), María Teresa León (escritora), Josefina de la Torre (poeta), Rosa Chacel (escritora), Ernestina de Champourcín (poeta), Concha Méndez (escritora) o Ángeles Santos (pintora y artista gráfica).
Su nombre colectivo proviene del gesto de quitarse en sombrero que Margarita Manso y Maruja Mallo realizaron en la Puerta del Sol de Madrid junto a Federico García Lorca y Salvador Dalí a finales de los años 20. Fue un acto artístico reivindicativo de mujeres junto a hombres realizando un gesto de hombres, para simbolizar igualdad y para reivindicar la libertad de pensamiento: al levantarse el sombrero dejaban volar libres las ideas y la imaginación. Era la época de la Dictadura de Primo de Rivera y como mujeres significaba también abandonar los corsés de la época. Según contó Maruja Mallo en una entrevista que la hicieron cuando regresó a España -tras un periodo de largo exilio en Argentina (país que la considera una de las grandes figuras de la pintura surrealista del siglo XX)-, durante la realización de este acto de libertad, en el que atravesaron los cuatro la Puerta del Sol con la cabeza descubierta, fueron insultadas y apedreadas.
Las Mujeres de la Mesa de Feminismos del Foro Local de Moratalaz han tirado el sombrero de la ceguera histórica y del olvido a la basura proponiendo estos cambios de nombre. La visibilidad de las mujeres en la esfera pública es un acto de justicia y de igualdad, además de un gesto de normalidad democrática que debe ser aplaudida y apoyada.







Carmen Barrios

La Diputación de Valencia inyecta en dos años 200 millones a los municipios

http://www.lavanguardia.com/local/valencia/20170713/424096355237/la-diputacion-de-valencia-inyecta-en-dos-anos-200-millones-a-los-municipios.html


València, 13 jul (EFE).- La Diputación de Valencia ha inyectado en los dos años de gobierno un total de 201 millones de euros en los 266 municipios de la Comunitat, 76 de los cuales en este 2017, que refuerzan "la autonomía de los alcaldes y alcaldesas" y triplica los servicios sociales en un 98 %.
El presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez ha explicado que uno de los ejes de trabajo de estos dos años ha sido "la cooperación con el resto de instituciones y comarcas", ya que "no estamos para competir, sino para trabajar codo con codo", porque el "dinero es de la ciudadanía que paga sus impuestos, no de ninguna administración".
En una rueda de prensa, el también alcalde de Ontinyent ha explicado que primero consiguieron que esta institución "dejara de dar vergüenza" y después recuperaron "el pulso que jamás debió perder, confiando en la responsabilidad de los alcaldes".
Rodríguez ha explicado que la Diputación ha colaborado a partes iguales con la Generalitat en el Fondo de Cooperación municipal con el que se han suministrado 41 millones entre los consistorios en materia de gasto social.
Ha expresado que "gracias a la colaboración", han construido cuatro nuevos centros sociales y se ha mejorado la instalación de 44 colegios en un "momento complicado" en el que la Diputación "ha sufrido un recorte de 15 millones por parte del estado".
A su vez ha destacado que este gobierno ha mantenido la igualdad como uno de los ejes principales, "gracias al proyecto de municipios protegidos contra la violencia de género".
La vicepresidenta Mª Josep Amigó , ha manifestado que se ha hecho una "pequeña revolución" porque "cuando llegamos no tuvimos otro remedio que cambiar las cosas ya que era una institución obsoleta".
"Hemos cambiado la imagen y el funcionamiento de Imelsa por Divalterra", ya que "tenemos que creer en las empresas públicas, en que se utilicen de forma lógica y no para lo que se usaban".
En relación al trabajo con los ayuntamientos, Amigó ha explicado que "se han acabado los planes teledirigidos", y el objetivo es acabar con los convenios singulares para "que todos los valencianos y valencianas tengan las mismas oportunidades vivan donde vivan".
Ha destacado la transformación del antiguo Plan Provincial de Obras y Servicios, que "no se había revisado en los últimos 20 años" y que se ha convertido en el Plan de Servicios y Obras Municipales (SOM), con el que la Diputación ha invertido 34 millones entre los municipios.
La vicepresidenta ha sentenciado que "la arbitrariedad y la opacidad se han acabado" y ha comentado que espera que "si en la siguiente legislatura no estamos en el cargo, no cambien todo aquello que hemos modificado con nuestro trabajo y con el respaldo de alcaldes y consellerías por tal de mejorar la calidad y por tal de que el dinero llegue de una forma objetiva".
La diputada de Izquierda Unida, Rosa Pérez, ha destacado que ahora tenemos un modelo basado en "la justicia social" y que en dos años se ha "triplicado la cuantía para los servicios sociales, aumentándola en un 98 %.
En relación a la cuestión de la memoria histórica, Pérez ha recordado que la Diputación de Valencia "es la primera administración valenciana que está invirtiendo en las exhumaciones de las fosas", ya que "un país no puede ser digno mientras tenga represaliados por el Franquismo en fosas comunes". EFE

Galiza se prepara para el homenaje nacional a las víctimas del franquismo (cast/gal)

http://kaosenlared.net/galiza-se-prepara-homenaje-nacional-las-victimas-del-franquismo-castgal/



Por Sermos galiza
A isla de San Simón acogerá el próximo domingo, 16 de julio, el homenaje nacional anual a las víctimas del franquismo que como cada año organiza la Iniciativa Galega pola Memoria.
Según la Iniciativa está prevista la participación de unas cuatrocientas personas en esta jornada que en este 81º aniversario del golpe fascista estará dedicada a las cárceles y campos de concentración que los golpistas habilitaron en las distintas ciudades de Galiza para confinar a las personas que defendieron la legalidad republicana: San Simón, Camposancos, Oia, Figueirido, Rianxo, Padrón, A Pobra do Caramiñal, Muros, Lavacolla, Betanzos, Ferrol, Cedeira, Ribadeo, Celanova y  otras. El acto central de la jornada será  a las doce del mediodía en la isla de Santo Antón y contará con la intervención de la escritora Susana Sánchez Arins.
La isla de San Simón es, según la Iniciativa pola Memoria, todo un símbolo tanto de lo que supuso a la represión franquista como de la resistencia que, pese a lo que se hace pensar, opuso el pueblo gallego al golpe, así como de la solidaridad que, con los presos del Lazareto demostraron muchas personas vecinas y muy especialmente las mujeres, que les llevaban comida, ropa limpia y consuelo.
Este espacio fue  campo de concentración entre 1936 y 1943 en el estuvieron más de 6.000 personas confinadas en unas condiciones muy duras. Desde la Iniciativa se critica nuevamente el desmantelamiento de la política de la memoria que se iniciara en el año 2006 precisamente en este lugar con su declaración como Illa da Memoria. “Todas estas iniciativas fueron eliminadas a partir del 2009, vaciando el actual gobierno la isla de cualquier contenido relacionado con su pasado como campo de concentración franquista, llegando inclusive a cambiar la denominación de Isla de la Memoria por Isla del Pensamiento. A partir de ese momento fue la Iniciativa Galega pola Memoria la que tomó las riendas de la organización del Homenaje Nacional, a la que siempre se otorga un doble carácter de reconocimiento y también de reivindicación”.


A illa de San Simón acollerá o vindeiro domingo, 16 de xullo, a homenaxe nacional anual ás vítimas do franquismo que como cada ano organiza  a Iniciativa Galega pola Memoria.
A illa de San Simón é, segundo a Iniciativa pola Memoria, todo un símbolo tanto do que supuxo a represión franquista como da resistencia que, pese ao que se adoita pensar, opuxo o pobo galego ao golpe, así como da solidariedade que, cos presos do Lazareto amosaron moitas persoas da contorna e moi especialmente as mulleres, que lles levaban comida, roupa limpa e consolo.
Este espazo foi campo de concentración entre 1936 e 1943 e nel estiveron máis de 6.000 persoas confinadas nunhas condicións moi duras. Desde a Iniciativa critícase novamente o desmantelamento da política da memoria que se iniciara no ano 2006 precisamente neste lugar coa súa declaración coa Illa da Memoria. “Todas estas iniciativas foron eliminadas a partir do 2009, baleirando o actual goberno a illa de calquera contido relacionado co seu pasado como campo de concentración franquista, chegando mesmo a cambiar a denominación de Illa da Memoria por Illa do Pensamento. A partir dese momento foi a Iniciativa Galega pola Memoria a que tomou as rendas da organización da Homenaxe Nacional, á que sempre se outorga un dobre carácter de recoñecemento e tamén de reivindicación”.

Se abren las fosas y resucitan los demonios


http://www.elplural.com/opinion/2017/07/16/se-abren-las-fosas-y-resucitan-los-demonios



Nos encontramos en un período de segunda transición, donde deberíamos avanzar superando todo aquello que se hizo mal, reconociendo los hechos y tratando de enmendar los errores

223
Dom, 16 Jul 2017 
Todos hemos conocido la ardua batalla que ha tenido que dar Ascensión Mendieta para conseguir que los restos de su padre, Timoteo, fueran exhumados de una fosa común del Cementerio de Guadalajara.
Gracias a una jueza argentina, esta mujer ha podido, por fin, dar una digna sepultura a Timoteo, que fue asesinado hace 78 años. La razón: sus ideas y compromiso político. Lo mismo que sucedió a 114.226 personas que no estaban en el campo de batalla, sino haciendo sus vidas con la "normalidad" que permitía la España fratricida que se impuso desde 1936.
Como se señala aquí, los desaparecidos de la dictadura franquista tienen que esperar la ayuda de un sindicato noruego de electricistas, o de un grupo de forenses llegados de cualquier parte del mundo, o como decía más arriba, de la intervención de la justicia argentina. Porque aquí, parece que nadie quiere "meterle mano" al asunto. Ni un euro por parte de las instituciones públicas para encontrar a nuestros muertos, para identificarles y para darles una sepultura que en su día no tuvieron. Y Rajoy se jacta de ello. Y la hermana de Miguel Angel Blanco dice que no le gusta que se compare a las víctimas del franquismo con las del terrorismo. Ver para creer. ¿Qué diferencia hay entre lo que le sucedió al concejal popular hace ahora veinte años y lo que le sucedió a cientos de miles de personas asesinadas hace ochenta? Ninguna, se lo digo yo. Ninguna diferencia, puesto que fueron asesinados por sus ideas de libertad, democracia y justicia. Eso si, parece que desde el gobierno nos quieren hacer tragar con que la imagen que ha de representar a todos debe ser una, la de Miguel Angel Blanco: para ello crean fundaciones (que según se ha informado estos días han estado también inmersas en ciertas actividades que podrían ser delictivas, dentro de las tramas de corrupción); visibilizando a través de cargos institucionales como el escaño de Maria del Mar Blanco, diputada nacional por el Partido Popular.
Dígame usted si le parece equitativo, equilibrado el trato que se está dando a las víctimas del franquismo. Familiares que deben pagar de su bolsillo, o con la ayuda que les prestan distintos colectivos (sobre todo internacionales) para encontrar a sus familiares, identificarlos y darles un entierro en las mínimas condiciones de dignidad y humanidad. Porque todos los gastos del proceso corren por cuenta de los "interesados". (Y digo yo que los "interesados" deberíamos ser todos, debería ser un país que ha de limpiar sus heridas antes de que cicatricen en falso e infectadas).
Nadie desde las instituciones ha ayudado a Ascensión Mendieta. Ni siquiera teniendo un gobierno regional socialista. Esta mujer ha tenido que gastar sus ahorros para poder darnos una lección a todos. Y por si esto fuera poco, después de conseguir encontrar a su padre, identificarlo, y darle ahora un entierro digno, el Ayuntamiento de Guadalajara le pide que pague  2.057 euros en concepto de tasa. A pesar de que en el pasado mes de diciembre se aprobase una moción que, precisamente, tenía como finalidad la eliminación de dicha tasa.
Pero la barbaridad no termina ahí: Timoteo Mendieta estaba en una fosa común junto a otros 49 asesinados. Lógicamente, ahora, los familiares van a poder identificarlos y proceder a su correcta sepultura. Pues bien: el Ayuntamiento pide por escrito que esos restos vuelvan a depositarse en la misma fosa común en la que estaban.
Y yo me pregunto: ¿qué tipo de personas nos gobiernan? ¿de qué materia están hechos quienes no tienen el más mínimo sentido de la humanidad, del respeto ni de la sensibilidad? ¿Tenemos que seguir aguantando 80 años después este maltrato, esta falta de principios?
Nos encontramos en un período de segunda transición, donde deberíamos avanzar superando todo aquello que se hizo mal, reconociendo los hechos y tratando de enmendar los errores en la medida de lo posible.  Pero desgraciadamente se hace todo lo contrario: se legisla con saña, se opera con absoluto desprecio y se abusa, de manera continua, ahondando en el dolor más profundo.
Asco, rabia, indignación. Eso me produce todo lo que estoy leyendo estos días después de haberme sentido en cierto modo aliviada y reconfortada porque Ascensión y muchas otras personas, podrían por fin, saber dónde estaban sus familiares y conocer un poco más en qué circunstancias habían sido asesinados.
Ahora parece que resucitan de nuevo aquellos demonios: y entre todos debemos enterrarlos para siempre. 
 
Beatriz Talegón es miembro de Somos Izquierda