divendres, 12 de gener de 2018

La fosa común de Blas Infante es cuatro veces mayor de lo que creían los investigadores

http://elcorreoweb.es/sevilla/la-fosa-comun-de-blas-infante-es-cuatro-veces-mayor-de-lo-que-creian-los-investigadores-CE3699598




La delimitación del espacio de Pico Reja descubre que arrojaron cadáveres hasta el final de la Guerra Civil

11 ENE 2018 / 14:18 H - ACTUALIZADO: 11 ENE 2018 / 18:27 H.





  • Zona de la fosa común de Pico Reja en el Cementerio de San Fernando. / Txetxu Rubio
    Zona de la fosa común de Pico Reja en el Cementerio de San Fernando. / Txetxu Rubio
  • Zona de la fosa común de Pico Reja en el Cementerio de San Fernando. / Txetxu Rubio
    Zona de la fosa común de Pico Reja en el Cementerio de San Fernando. / Txetxu Rubio










La arqueóloga Inmaculada Carrasco, que ha concluido los trabajos de delimitación de la fosa común de Pico Reja, en el cementerio de Sevilla y donde se cree que están los restos de Blas Infante, entre al menos otros 1.103 represaliados constatados por los investigadores, avanzó este jueves los resultados de estas tareas. Entre ellos destaca que la fosa, que creían de 175 metros cuadrados a lo sumo, ocupa en realidad hasta 700.
En ella los cuerpos aparecen desordenados, y además hay otra sorpresa: las investigaciones de, entre otros, José Díaz Arriaza y otros memorialistas situaban la fecha de funcionamiento de la fosa entre el 21 y el 31 de julio de 1936, 10 días en los que los asesinatos en masa tras el golpe de Estado bastaron para colmatarla. Sin embargo, entre los seis cuerpos hallados en una cata de dos metros cuadrados han aparecido dos cuerpos cuya muerte se tuvo que producir entre marzo de 1938 y abril de 1939, posiblemente brigadistas internacionales.
La arqueóloga ofreció estos datos en una rueda de prensa respaldada por el alcalde, Juan Espadas (PSOE) y el consejero de Administración Local (de la que depende la política de memoria democrática) Manuel Jiménez Barrios, en el salón de gobierno de la casa capitular. El lunes se reunirá la comisión de memoria que coordina las actuaciones de la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento para conocer de forma oficial estos resultados. Para este año decidirá cómo se emplean los 300.000 euros destinados para proseguir la excavación y exhumación de los asesinados por el golpe de Estado de 1936 en esta fosa, un trabajo que, explicó Carrasco, se prolongará “dos o tres años”y para el que los políticos comprometieron que habría fondos tanto para 2018 como para 2019 y siguientes, aunque aún no hay fecha para el reinicio de los trabajos.
Pico Reja, una zona hoy ajardinada al fondo del cementerio de San Fernando, no es la mayor fosa común del cementerio de Sevilla. La supera la conocida como del Monumento, con el doble de víctimas, y en todo el recinto, que se sepa, hay ocho. Siempre ha sido un secreto a voces que estaba abarrotada de restos de defensores de la República asesinados en 1936.
De hecho, investigadores como Díaz Arriaza señalan Pico Reja como el lugar más probable para los restos de Blas Infante (aseisnado el 19 de agosto), de los mineros de Riotinto acribillados en una emboscada en Camas, de los concejales del último ayuntamiento democrático antes del estallido de la guerra, diputados y alcaldes de localidades de la provincia que se hallaban el fatídico sábado 18 de julio de 1936 en Sevilla. A los 10 días de arrojar cadáveres en ella se llenó y el nuevo lugar donde se arrojaron los cadáveres de represaliados fue la fosa del Monumento.




http://elcorreoweb.es/temas-de-portada/pico-reja-pone-en-evidencia-la-necesidad-de-investigar-las-fosas-XF3700981


«Pico Reja pone en evidencia la necesidad de investigar las fosas»

El histórico sindicalista es responsable del grupo de trabajo ‘Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía’ (RMHSA), perteneciente a la Confederación General del Trabajo (CGT), y califica positivamente el anuncio de la exhumación de la fosa

11 ENE 2018 / 21:21 H - ACTUALIZADO: 12 ENE 2018 / 10:34 H.



  • Cecilio Gordillo ha dedicado numerosos esfuerzos en la investigación de los represaliados enterrados en fosas comunes. / Jesús Barrera
    Cecilio Gordillo ha dedicado numerosos esfuerzos en la investigación de los represaliados enterrados en fosas comunes. / Jesús Barrera





Cecilio Gordillo es la voz de la Memoria Histórica. Sus años de trabajo al frente del grupo RMHSA de CGT le han proporcionado un vasto bagaje que le ha permitido confeccionar una base de datos detallada de cuantos muertos reposan en las cunetas y fosas comunes. Gordillo valora en El Correo de Andalucía los nuevos datos sobre Pico Reja.
—¿Qué significa la fosa de Pico Reja para el movimiento memorialista?
—Es famosa por los fusilados que, se sospecha, están ahí enterrados. Están la corporación municipal, Blas Infante, líderes de organizaciones políticas y sindicales de la ciudad... Eso tiene una repercusión importante más allá de la intriga que significa que las dimensiones sean mucho más grandes de las que en un principio se sospechaba. Esto pone en evidencia la necesidad de investigar las fosas para sacar una idea más aproximada de la extensión que puede haber en cada una de esas fosas.
—¿Y qué supone el anuncio de la inminente exhumación de dicha fosa?
—¡Ya era hora! Han pasado más de 40 años desde que murió el dictador y ya era hora de que se hiciera algo en este sentido. Las solicitudes de exhumación no son actuales. Desde la muerte de Franco, mucha gente comenzó a solicitar exhumaciones. Pero como no había respuesta, la gente se cansó. Ese silencio extraño y casi cómplice le sube la tensión al personal. El que se empiece a hacer estas catas y se hayan dado estos datos, anima a que se haga una intervención en condiciones.
—¿Alberga grandes esperanzas al respecto?
—Cualquier cosa que sea una intervención ya es una esperanza. Las propias catas han sido una satisfacción. Las fosas comunes son un enigma desde su inicio, porque todo el mundo habla de ellas sin comprobar si las hay. Hasta que no se hace el agujero y se ven los restos, no se confirma que hay una fosa común. Cada paso que se da es la resolución de una incógnita. Además, no llega al 20 por ciento los restos de cuerpos exhumados que han podido identificarse, porque hay muchos problemas.
—¿Qué sentirán las familias cuando conozcan el verdadero paradero de sus parientes?
—No es fácil ponerle nombre a unos restos. Una mujer extremeña, cuyo padre era alcalde de un pueblo de Badajoz al que le pilló el golpe de Estado en Sevilla y lo fusilaron, lleva años solicitando la exhumación de Pico Reja. Hace poco dijo: «Me voy a morir y no me van a sacar una muestra de ADN para luego contrastarla por si sacan a mi padre». Mientras se exhuman las fosas, ¿por qué no empiezan a sacar muestras de ADN a los vivos? Se podría ir avanzando en este sentido. ¿Por qué hay que esperar a exhumar los restos?
—¿Qué significaría para Andalucía encontrar los restos de Blas Infante?
—Sería un hito para Andalucía, pero habría que haber dado un primer paso y es que la familia tenía que haber pedido la exhumación. Para ponerle nombre y apellidos a los restos de Blas Infante habrá que cruzar sus muestras con las de la familia y ni un solo miembro de su familia se ha ofrecido a ello. Hay que felicitarse de que el Ayuntamiento de Sevilla sea de los pocos que ha creado la Oficina de Atención a las Víctimas. Por ejemplo, desde CGT nos hemos personado en el caso de José Sánchez Rosa y un grupo de anarquistas. Yo quiero saber si desde el PSOE, UGT o PCE han solicitado las exhumaciones correspondientes.
—¿Qué otras actuaciones requiere la Memoria Histórica en Sevilla?
—El tema de las fosas es fundamental. Si sale adelante, tendremos ocho o diez años de trabajo. Pero habría que señalizar el monumento a Blas Infante como Lugar de Memoria Histórica. Se aprobó en 2011 y aún no se ha señalizado, al igual que tampoco se ha señalizado el lugar donde dispararon a Rodríguez Ledesma, en el Cerro del Águila. Parques y Jardines también ha confirmado que señalizará el campo de concentración que existió en La Corchuela. Asimismo, estamos esperando a que se inicie la instalación del monumento a los sevillanos deportados a campos nazis, que debería estar antes del 5 de mayo de este año y aún no se sabe nada. Estos lapsus hay que ir rellenándolos con información y el Ayuntamiento podría decir algo.
EL DETALLE

«Que mi nombre no se borre de la historia»

El proyecto Todos los nombres, no solo evoca la novela con la que José Saramago obtuvo su Premio Nobel, sino que persigue el reconocimiento de todas las personas que perecieron en Andalucía a causa de la represión franquista, siguiendo así el último deseo de Julia Conesa, una de las Trece Rosas fusiladas en Madrid el 5 de agosto de 1939. Cecilio Gordillo es el coordinador general de este trabajo, cuya base de datos cuenta a día de hoy con 93.526 personas registradas, 762 microbiografías, 1.255 documentos generados y un detallado mapa de fosas.

http://www.sevilladirecto.com/ayuntamiento-junta-y-diputacion-presentan-el-acuerdo-para-la-exhumacion-de-la-fosa-de-pico-reja/



Ayuntamiento, Junta y Diputación presentan el acuerdo para la exhumación de la fosa de Pico Reja

Sevilla Directo - 11/01/2018 14:47:16

Las dimensiones de la fosa son más de las previstas, en torno a los 700 metros cuadrados, y podría albergar restos de más de 1100 personas. Además se han localizado próximas a la superficie enterramientos de fechas posteriores. En concreto se han localizado seis cadáveres. Se cree que tras la represión inicial posterior al golpe de Estado del 36, la fosa fue usada para "arrojar" los cadáveres de personas represaliadas posteriormente.
El alcalde de Sevilla, Juan Espadas; el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios y el presidente de la Diputación Provincial, Fernando Rodríguez Villalobos, han presentado este jueves los términos del acuerdo alcanzado entre las tres administraciones para impulsar el proceso de exhumación de la fosa de Pico Reja, ubicada en el Cementerio de San Fernando, una vez que se han culminado los trabajos de localización, señalización e investigación llevados a cabo por el Ayuntamiento durante 2017.
Tal y como ha recordado el Ayuntamiento, durante los últimos meses se ha llevado a cabo un proceso de intervención arqueológica, antropológica y de documentación de forma “minuciosa y con el máximo rigor” en la fosa de Pico Reja, que está datada en torno a 1936. Estos trabajos han estado coordinados por la empresa TCA Geomática tras un contrato adjudicado por la Delegación de Educación, Participación Ciudadana y Edificios Municipales. Según el Consitorio, en dicha intervención se han encontrado indicios evidentes de que, tal y como se preveía por la documentación recabada y por la labor realizada por expertos como José Díaz Arraza, esta parcela del cementerio albergaba una fosa con restos humanos con evidentes signos de violencia.
Los trabajos han podido constatar que las dimensiones de la fosa alcanzan los 700 metros cuadrados, más de lo previsto inicialmente y que, por tanto, podría albergar restos de más de 1.100 personas, tal y como consta en distintos estudios realizados. Es más, de los trabajos ejecutados se desprende que, además de los restos de personas represaliadas en 1936 que estaban documentados, se han localizado en capas superiores y próximas a la superficie enterramientos de fechas posteriores, tal y como se ha podido comprobar por los objetos que se han localizado en la fosa.
“Hemos realizado todo este trabajo de la mano de las asociaciones memorialistas, de los expertos, de los sindicatos y de las otras administraciones. Pero sobre todo hemos trabajado pensando en los familiares que han podido visitar los trabajos y que han estado en permanente contacto. Hemos actuado desde la prudencia y el rigor y sólo hemos hecho públicos los resultados, que se presentarán de forma completa a las comisiones de participación y de expertos el próximo lunes, una vez que el recinto estaba protegido y asegurado”, ha explicado el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, quien ha destacado la envergadura de los trabajos que se tienen que llevar a cabo a partir de ahora.
Por este motivo, el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, ha anunciado que el proceso de exhumación de los restos de la fosa de Pico Reja se ejecutará en colaboración entre la administración autonómica, la Diputación y el Ayuntamiento de Sevilla a través de un convenio que se enmarca dentro de la recientemente aprobada Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía y del acuerdo marco suscrito el pasado mes de diciembre entre la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial.
Las tres administraciones colaborarán económicamente en este proyecto que se ejecutará en varias anualidades y que incluirá la identificación de las personas (entre las que está documentada la presencia de líderes políticos, sindicales y sociales de Andalucía) así como su exhumación.
En este marco, el alcalde de la ciudad de Sevilla ha anunciado que el proyecto de presupuestos que se encuentra ahora en tramitación recoge una partida de 210.000 euros destinada a Memoria Histórica, y que será suplementada con otros 110.000 euros presentados vía enmienda del Grupo Municipal Socialista con el objetivo de dar cobertura tanto a los trabajos de exhumación de la fosa de Pico Reja como a la señalización y localización del resto de fosas documentadas en el cementerio de Sevilla, así como a otros proyectos relacionados con la Memoria Histórica.
Seis cadáveres descubiertos 
Las actuaciones acometidas por TCA Geomática entre el 3 de noviembre y el 14 de diciembre han comprendido la excavación de un sector de dos metros cuadrados del perímetro detectado de esta fosa común, donde los restos humanos se percibían directamente en estratos “muy superficiales” del suelo. En estas prospecciones “superficiales”, los arqueólogos han descubierto restos óseos pertenecientes a seis personas.
Estos restos óseos, según la arqueóloga, se encuentran “en buena estado de conservación” de cara a la identificación de estas personas, si bien están “removidos”. Además, “al menos dos” de los cadáveres presentan “impactos de proyectil” y uno de ellos presenta laamputación de una extremidad, lo que induce a pensar que los restos pertenecerían a una persona “procedente de un hospital”.
Junto a estos restos óseos han sido localizados una medalla de carácter religioso y “un colgante de cristal de bohemia” asociada a la Segunda República Checoslovaca, que rigió entre 1938 y 1939. Gracias a estos materiales asociados, los arqueólogos han descubierto que después de la represión inicial posterior al golpe de Estado de julio de 1936, la fosa común de Pico Reja fue usada para “arrojar” los cadáveres de personas represaliadas más tarde.