dissabte, 25 de març del 2023

ENTTREVISTA A IAN GIBSON "La familia de Lorca llegó a un pacto de silencio con el régimen de Francisco Franco".

Esta semana alguien contactó con blogspot para protestar por tres artículos sobre Lorca publicados en mi blog. El algoritmo o alguien borró esos artículos, copiados de la prensa, no sé muy bien por qué. 


https://www.elconfidencial.com/cultura/2023-03-19/ian-gibson-franco-lorca-memoria-historica_3594641/

El hispanista de origen irlandés publica sus memorias, en las que relata desde su paso por una clínica en Suiza para 'curar' gais hasta el origen de su pasión por el poeta granadino.


En 2008, un año después de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica que empezó todo sobre la revisión de la Guerra Civil por parte de la izquierda, el historiador Pío Moa escribió: "Me llamó Julio Martín Alarcón pidiéndome un resumen de entre 100 y 150 palabras. Le mandé uno de 139, que me redujeron por las buenas a 22, privándoles de gran parte de su sentido (al prochekista Gibson le correspondieron 78). Un fallo informativo y periodístico, porque, además, faltan historiadores importantes, y de otros solo los especialistas saben qué han podido escribir".

 

Más allá de las razones de Pío Moa sobre aquel artículo en el suplemento Crónica de El Mundo que firmé con otros, sorprende aquella afirmación. ¿Ian Gibson prochekista? Más de diez años después, cara a cara con el hispanista irlandés, las cosas han cambiado mucho. Gibson, que escribió de hecho un libro en 2005 sobre la matanza de Paracuellos me explica sobre el actual gobierno de coalición y la memoria: "González tenía que haber empezado con la memoria pero no se atrevieron. Además este gobierno está a la gresca a la izquierda. Yo soy socialdemócrata, esta deriva no es interesante". Poco lugar para un prochekista al que, al igual que a Paul Preston, cierta derecha le ha llamado "puto guiri" y que se vaya del país.

placeholderEl historiador Ian Gibson. (Cedida)
El historiador Ian Gibson. (Cedida)

Es también célebre la bronca que tuvo lugar mucho antes, en un programa del legendario José Luis BalbínLa Clave emitido por TVE, en el que ambos tertulianos protagonizaron fuera de las cámaras una escena definitoria de la Transición hasta el punto de que el guardaespaldas de Blas Piñar amenazó al irlandés por un quítame allá esas pajas.

 

Gibson vuelve a la palestra con un libro de memorias titulado Un Carmen en Granada (Tusquets) que por supuesto no puede esquivar a Federico García Lorca, la razón académica y vital de toda su obra. Sorprende descubrir en esas memorias de pijo irlandés metodista, más que prochekista, ciertas cuestiones turbias: esa escena en Suiza, en los cuarteles de una secta denominada MRA, en donde Gibson fue aleccionado para olvidar a sus amores de juventud y en donde al mismo tiempo su hermano Alan, periodista de renombre durante una época en la televisión irlandesa, quiso curar su homosexualidad. No salió bien. Psiquiátrico para Alan y amargura para Ian.