diumenge, 23 d’agost del 2026

Un pueblo de Teruel se convierte en el primero en identificar al completo a su población represaliada tras la guerra civil

 https://www.elperiodicodearagon.com/aragon/2026/08/22/pueblo-teruel-convierte-identificar-completo-133555144.html


El antropólogo Sergio Yanes presenta Valbona 1936-1952, el proyecto en el que recoge las historias de 96 vecinos de la localidad que fueron asesinados, detenidos, torturados o exiliados desde el inicio de la contienda hasta el final de la guerrilla del maquis.

El antrópologo Sergio Yanes, en una imagen cedida.

El antrópologo Sergio Yanes, en una imagen cedida. / El Periódico

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Sergio H. Valgañón

Sergio H. Valgañón

Zaragoza

En Valbona, en la provincia de Teruel, hoy están censadas unas 170 personas. En 1936, cuando la guerra civil estalló, eran unos 700. Entre aquel infausto 18 de julio y 1952, cuando finalizó la guerrilla del maquis, 96 vecinos de la localidad sufrieron la represión. Hoy están totalmente identificados, convirtiendo a esta localidad turolense en el primer municipio de España que pone nombre, apellidos e historia a los habitantes que fueron ejecutados, murieron en el frente, padecieron torturas o tuvieron que huir del país. Todo ello gracias al antropólogo Sergio Yanes y su proyecto Valbona 1936-1952.

El estudio de Yanes fija en 96 los valboneros represaliados en esas casi dos décadas de estudio. Hasta 34 fueron encarcelados por "adhesión a la rebelión", 28 fueron "detenidos, apaleados o torturados" por la Guardia Civil y otros 19 tuvieron que exiliarse a Francia. Cuatro fueron ejecutados por la Benemérita y dos o tres, según el estudio de Yanes, lo fueron por la guerrilla. La nómina de valboneros represaliados la completan dos muertos en prisión, tres condenados a muerte y fusilados, un muerto en el frente y otro ejecutado en campos de concentración nazis.

El antropólogo reconoce en conversación telefónica que "el cariño y la cercanía" le movió a comenzar la investigación en Valbona, ya que la familia de su pareja procede de este municipio turolense. "Ha habido conversaciones sobre aquellos años, acceso a archivos y no he parado hasta completarlo", cuenta Yanes, que recuerda que en 2019 fue cuando empezó la aventura, "de manera lenta pero constante", para conseguir que toda la historia de Valbona pudiera salir a la luz.

La ambición del 100% de los perfiles completados reconoce que es una afirmación "dentro de la hipótesis investigadora", facilitada porque el municipio es "muy pequeño" y permite "exprimir del todo la documentación y la memoria de sus habitantes". El largo proceso investigador del pasado, de una época que comenzó hace ahora 90 años, "no tiene información nueva, sino que se da vuelta sobre lo que ya existe y se ha podido documentar". Yanes habla del "juego del dato" y cree que el contexto le ha permitido llegar a una suerte de "solución de investigación": "Si apareciese un nombre nuevo, siempre tendría lazos familiares con cualquiera de los perfiles ya identificados".

Una guerra que duró más de tres años

El estudio se dilata hasta 1952, "cuando la guerrilla del maquis huye a Francia", explica Yanes, que considera que la guerra civil duró "socialmente" mucho más de los tres años que se cita en muchos libros de historia. "Muchos historiadores lo analizan así, porque al fin y al cabo la última víctima de esta guerra no fue en 1939", cuenta el antropólogo, que desarrolla su trabajo en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

"Lo interesante de analizar un municipio tan pequeño está en poder estudiar en detalle un proceso muy general", resume Yanes, que ha estudiado "la historia, los hechos y los personajes particulares" que vivieron en Valbona durante la guerra civil y la primera década de la posguerra. El académico rechaza "tratar a los pueblos como agentes pasivos en la historia y que solo se pueden reconocer por su folclore" y defiende que cada localidad tiene "su propia historia dentro de la historia, con su gente que la vive en cada momento".

El tamaño del municipio tampoco fue un impedimento para la investigación. Según cita en la página web que sostiene al proyecto, Yanes ha analizado más de 2.100 documentos, ha entrevistado a 23 personas y ha consultado una decena de archivos diferentes. "No debería haber problemas para investigar", reflexiona el antropólogo, que destaca que, como en muchos otros lugares, en la guerra civil se perdieron archivos "quemados en ambos bandos" o los ayuntamientos "no tenían la infraestructura para conservar todos sus papeles". "Ahora todo está mucho más preparado, hay mucha digitalización y a nivel documental es mucho más fácil indagar", concreta.

Sobre esos personajes, el historiador de Valbona destaca "los caciques, con un papel muy importante en las zonas rurales". Y un rechazo más, el de que la guerra civil fue "un drama entre hermanos": "Miras la documentación y queda claro que no, que aquello fueron comunistas o anarquistas contra fascistas, que había un conflicto político y social más que evidente".

La relación con los vecinos

Ahondar en la historia de una localidad en la que veraneas puede generar un cierto conflicto interno. Sergio Yanes no lo ha tenido, ya que en Valbona es "la pareja de" y no el historiador. Un antropólogo curioso que ha conseguido conversar con muchas personas "sin prejuicios" y que celebra saber moverse entre archivos, "aunque cualquier puede investigar si lo hace con método y mucho rigor".

No hay problema en abrir este tema de conversación, el de la guerra civil, con los vecinos del pueblo. "La gente te cuenta cuando ve que hay interés y una documentación y una investigación seria detrás, por eso todo el proyecto es combinación de esos archivos con la memoria oral del municipio", concreta Yanes.

"Los vecinos se lo toman bien porque es poner sobre la mesa unos documentos que hablan solos", resume el historiador, que cree que la web que ha creado, Valbona 1936-1952, "permite a todos reconstruir historias familiares que quedaron quebradas, igual que los documentos llenan esos espacios vacíos". "La población tiene ganas de conocer la historia", certifica Yanes, que destaca en este papel a los más jóvenes de Valbona. Su siguiente proyecto es un paso más allá. "Estoy acabando una novela con elementos documentados en esta iniciativa, pero será un poco mi versión de lo visto, con licencias de ficción", concluye el historiador.


El barco del exilio español de Neruda: “Nos obliga a preguntarnos qué puertos estamos dispuestos a abrir hoy”

 https://www.eldiario.es/sociedad/barco-exilio-espanol-neruda-obliga-preguntarnos-puertos-dispuestos-abrir-hoy_1_13418032.html



El barco Winnipeg

Guillermo Martínez

22 de agosto de 2026 21:56 h

12


Se vieron obligados a huir como fuera. Aun sin sus más preciadas pertenencias, mientras dejaban atrás sus casas y pequeñas posesiones, casi con lo puesto, y hasta con familiares que se quedaban en tierra. Miles de españoles encontraron en los barcos del exilio la única escapatoria al avance de las tropas sublevadas durante la Guerra Civil. Nombres propios como los de Stanbrook, Ronwyn, Lézardrieux, Sinaia, Cuba y Volendam grabados en el casco de las naves zarparon de distintos puertos con un solo objetivo: que aquellos perseguidos por la violencia pudieran escapar.

Entre aquellos buques se encontraba el renombrado Winnipeg, al que homenajea una película, que adapta una novela gráfica de Lucía Martel. “Recordar aquello nos obliga a preguntarnos qué puertos estamos dispuestos a abrir hoy”, adelanta Beñat Beitia, uno de los directores del film.

‘Winnipeg, el barco de la esperanza’ cuenta la historia de esta nave fletada con la ayuda de Pablo Neruda, que partió del puerto de Pauillac el 4 de agosto y arribó en Valparaíso el 2 de septiembre. Chile, por entonces gobernado por Pedro Aguirre Cerda, no fue el único que recibió a refugiados, sobre todo niñas y niños, que pretendían salvarse de los horrores de la guerra que había estallado en julio de 1936.

“Hubo varias expediciones marítimas que trataban de proteger a la población civil republicana. México, la Unión Soviética o Reino Unido recibieron solidariamente estos contingentes y muchos de ellos no regresaron nunca a España”, explica Jorge de Hoyos, profesor del departamento de Historia Contemporánea de la UNED y uno de los mayores estudiosos de los barcos del exilio.

Los últimos de Alicante

Juan Martínez Leal, historiador jubilado y miembro del Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante, ha estudiado en profundidad la realidad que vivieron los barcos del exilio al final de la guerra, sobre todo aquellos cuyo destino fue el norte de África. Su investigación se centra en lo sucedido en Almería y la Comunitat Valenciana a partir de los sucesos del 5 de marzo en Madrid, cuando el coronel Segismundo Casado intentó derrocar al Gobierno republicano de Juan Negrín mediante un golpe de Estado.

A partir de ese momento, Alicante se convirtió por su posición central y más alejada de los frentes en la puerta de evacuación durante marzo de 1939 de los barcos más importantes. El 1 de abril terminó la guerra. “Se dieron trágicos sucesos en el puerto. Cuando ya habían zarpado los barcos, seguía llegando gente pensando que podría haber más. Miles de personas quedaron atrapadas en el puerto, hechas prisioneras por las tropas de ocupación franquistas, tanto por tierra como por mar”, ilustra Martínez. Detuvieron en masa a unas 15.000 personas.

Según sus datos, fueron más de 50 naves las que aquellos días de marzo zarparon desde Alicante, entre los que se contaban también barcos de pesca y pequeños navíos, además de grandes buques mercantes. Entre los segundos se encontraba el SS Ronwyn, que el 12 de marzo partió hacia Orán con 646 pasajeros a bordo.

La jornada en que los sublevados se hicieron con Madrid, el 28 de marzo, también con destino a Orán, partió el barco Lézardrieux con más de 500 refugiados seleccionados por el Frente Popular de Valencia. Entre los pasajeros se encontraba un grupo selecto de periodistas y redactores de la prensa comunista y de izquierda, además de muchos oficiales y jefes del Estado Mayor, alcaldes, consejeros provinciales y diputados.

El mismo día que este último, partió de Alicante a las 23 horas otro buque más conocido, el SS Stanbrook. Fletado por la Federación Socialista Provincial de Alicante, acogió a bordo a entre 2.638 y 3.028 pasajeros apretujados por todas partes, desde las bodegas y las sentinas y las cubiertas hasta el palo mayor, tal y como recoge el mencionado Archivo de la Democracia. En esas condiciones navegó hasta Orán donde los pasajeros, excepto las mujeres y niños, fueron retenidos en el barco casi un mes en deplorables condiciones.

Martínez recalca que lo sucedido con estos barcos “fue una epopeya realmente dramática” para aquellas personas que habían perdido una guerra, se exiliaban y no sabían con certeza qué les depararía el destino más próximo. El historiador admite que es difícil cerrar una cifra, pero sostiene que en torno a 12.000 personas en total pudieron abandonar España gracias a estos barcos.

Francia, salida de los últimos embarques

Sobre la procedencia y casuística de los barcos, el experto de la UNED apunta que es muy variada. “Durante la guerra, los acuerdos internacionales con los pocos gobiernos amigos de la República contribuyeron a organizar los viajes, aunque el peso de la solidaridad de organizaciones sindicales y obreras jugaron un papel clave”, añade. Bilbao, Gijón y Valencia se convirtieron en los principales puertos de salida.

Una vez finalizada la contienda, con la derrota de las fuerzas democráticas, el Estado republicano desplegó buena parte de sus recursos económicos para financiar pasajes hacia América, en un contexto internacional muy incierto, comenta De Hoyos. El objetivo de las expediciones era salvar al mayor número de compatriotas posible, aunque los recursos no daban para todos, añade. Por eso, se buscó también ayuda internacional para complementar los gastos excesivos en un momento prebélico mundial, con escasez de pasajes.

De esta forma, Francia se convirtió el país en el que tuvieron lugar la mayor parte de los embarques, pues en él se concentraba el grueso del exilio. “Es difícil dar una cifra exacta total. Una aproximación arriesgada sería en torno a 40.000 personas” las que huyeron por mar desde el país galo, cuantifica el historiador. Durante el trayecto y gracias a los diarios de viaje de sus moradores, los exiliados dejaban ver una mezcla de incertidumbre hacia lo desconocido, un alivio por el horror dejado atrás y un interés por aprender sobre los nuevos destinos en los que se adentraban, tal y como precisa el docente de la UNED.

El Winnipeg se convirtió en una de las naves de mayor renombre. Según el Ministerio de Cultura, fue el Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE) la entidad que organizó la expedición que trasladó a 2.300 exiliados españoles a Chile tras un mes de viaje. La expedición fue promovida por el poeta chileno Pablo Neruda, quien viajó a Francia como cónsul especial para la emigración española en París y que, en coordinación con el SERE, organizó la expedición marítima.

La solidaridad, una decisión política

Laura Martel, autora de la novela gráfica 'Winnipeg. El barco de Neruda' y coguionista de la película de animación que le da movimiento, no conocía su historia. Le impresionó tanto la primera vez que la escuchó que preguntó a algunos de sus allegados si sabían de ella. Respondieron que no, así que decidió publicarla en formato cómic. “Quería mostrar que es posible que cualquier persona pueda crear un mundo mejor por el simple hecho de hacer algo por los demás”, reconoce a elDiario.es.

Ese espíritu es el que ha seguido vivo en Beñat Beitia y Elio Quiroga, directores de la cinta. El primero de ellos admite que “Neruda fue esencial, pero aquello fue una obra colectiva que demuestra la solidaridad que se convierte en fuerza para ser capaz de transformar y mejorar la vida de miles de personas”. “Aquellos barcos no transportaban solo refugiados, sino vidas, conocimiento y futuro, justo lo que la dictadura y previamente las tropas sublevadas quisieron interrumpir en España”, agrega.

Desde el punto de vista del cineasta, cada barco del exilio habla de una pérdida, pero también de una sociedad que, no sin algunos sectores de la población en contra, permitieron abrir un puerto allí donde otros habían cerrado la frontera. “Recordar aquellos barcos obliga a preguntarnos qué puertos estamos dispuestos a abrir hoy”, reitera Beitia.

El director, asimismo, traza un paralelismo entre lo ocurrido hace casi 90 años y lo que sucede en la actualidad con la cerrazón y la insidia hacia los migrantes que esgrime la derecha y extrema derecha en España. Al igual que hoy en día, en Chile hace nueve décadas se utilizaron los bulos y las informaciones falsas para propagar el rechazo al extranjero. “Decían que llevarían enfermedades, que iban a quitarles el trabajo, que eran rojos hijos del demonio”, ejemplifica.

Beitia recuerda una realidad con ecos en el presente. Mientras Europa expulsaba a algunas de sus gentes, las perseguía y encerraba, contados países decidieron recibirlas, abrieron sus puertos. “La solidaridad no es un sentimiento abstracto, sino una decisión política para intentar mejorar la vida de las personas que nos rodean”, finaliza el director de la película.

Iniciativas de AMECECA ante la incoación del expediente de declaración de BIC a favor de la “cruz de los caídos” de Cáceres.

 Estimados amigos:

El pasado 18/08/2026 se anunciaba en el Diario Oficial de Extremadura la incoación expediente de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) a favor de la "Cruz" (“cruz de los caídos”) sita en la plaza de América de Cáceres por parte del gobierno autonómico del PP y VOX.

 

Ante ello, desde AMECECA hemos tomado varias iniciativas: estamos preparando un documento para presentar las alegaciones oportunas, hemos solicitado el acceso a todos los informes, etc.

 

Además, se ha lanzado desde diversas entidades de memoria histórica de Extremadura campaña pública exigiendo la retirada inmediata de la "cruz de los caídos", de Cáceres, por tratarse de un vestigio de la dictadura franquista. Y para ello se ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en change.org ¡Firma por la retirada de la Cruz de los Caídos de Cáceres! ¡Cumplimiento de la ley ya!

El enlace para la recogida de firmas es el siguiente:

 

https://c.org/ZShvXh7Sf4

 

Animamos a firmar y agradeceríamos la mayor difusión posible.

 

Adjuntamos el comunicado de prensa que hemos remitido a los medios de comunicación

 

Un saludo, la Junta Directiva.



AMECECA 

Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres

Apartado de Correos 313 – 10080 Cáceres.

memorialcaceres@gmail.com

www.amececa.es

www.portaldelamemoria.org


Agustina 'La Zapatera', la intelectual olvidada que inspiró a Lorca y fue asesinada en el mismo lugar

 https://www.publico.es/sociedad/agustina-zapatera-intelectual-olvidada-inspiro-lorca-asesinada-lugar.html

  • La escritora granadina fue fusilada en el barranco de Víznar poco después que el poeta, a quien conocía.

  • Durante un tiempo se vestía de hombre para tener más libertad, hasta que acabaron descubriéndola. Aquello se interpretó como una señal de desequilibro. Agustina respondió hablando de "locura social", la de una sociedad incapaz de comprender a quienes se salen de sus normas.


Agustina González López
Retrato de Agustina González López.Wikimedia Commons


Ilustración de "Amelia"

¿Qué se sabe de la vida de Agustina?

Primeras páginas de uno de sus escritos

Sobre la firma

Redactora de Vivienda y Memoria Histórica.