Patrick Claude:
https://drive.google.com/file/d/1trhlK87FV3njn1qQKFDObqCbBG7hXA9i/view?usp=sharing
Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme..... "Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).
Patrick Claude:
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El concejal de Memoria Histórica, Sergi Tomàs, junto a las obras del panteón que se construye en el cementerio. / Levante-EMV

Sueca no quiere que el olvido sea la última palabra. Los trabajos para levantar un panteón de la memoria histórica en el lugar exacto donde durante décadas se ocultó la fosa común del Cementerio Municipal avanzan a buen ritmo y estarán concluidos este mismo mes de octubre. La construcción, que cuenta con un presupuesto total de 46.486,34 euros —37.189,07 financiados por el área de Memoria Democrática de la Diputación de Valencia y 9.297,27 aportados por el ayuntamiento—, servirá para enterrar adecuadamente a las personas fusiladas y represaliadas durante la Guerra Civil y la posguerra.
El concejal de Memoria Democrática, Sergi Tomàs, ha explicado que el panteón consistirá en tres bloques de nichos de pequeñas dimensiones con capacidad para albergar los restos de los 54 cuerpos exhumados en 2023, una vez concluyan los estudios de identificación genética que se realizan en Madrid. «Las familias decidirán después si prefieren que permanezcan aquí o, en su caso, llevárselos a sus lugares de origen, como Tavernes, Gandia u Oliva. El panteón podrá contener también restos de víctimas de Sueca que han permanecido en otras fosas comunes», ha señalado Tomàs.
La construcción estará cubierta, dispondrá de dos accesos abiertos, un banco y una zona para realizar ofrendas o depositar escritos, y conservará las lápidas originales que en su día se instalaron en la fosa común, tras someterlas a una restauración previa. Para el edil, este espacio supondrá «un lugar de justicia y de dignidad, un espacio de reparación hecho a medida del recuerdo que merecen las personas que fueron fusiladas y sus familias».
La fosa común del cementerio de Sueca contiene los restos de 54 hombres asesinados entre mayo y julio de 1939, recién terminada la Guerra Civil. Se trata de agricultores, albañiles, carpinteros, barberos, pastores, molineros, chóferes y un estudiante de 19 años, en su mayoría vecinos de la comarca de la Ribera Baixa.
La nómina de víctimas es un mapa del dolor de toda una comarca. De Sueca eran, entre otros, Francisco Saavedra Rodríguez, Estanislao Pedralva Martí, Asensio Escrivá Escrivá, Salvador Campillo Ribes, Miguel García Pascual, Joaquín Serrano Serra, José Royo Llopis y José Orti Ballester. Pero junto a ellos fueron enterrados hombres de Tavernes de la Valldigna —como Juan Bautista Franco Escrihuela, Vicente San Antonio Cardona y Emilio Benavent Escandell—, de Gandia —Vicente Noguera Tomás—, de Oliva —como José Ramón Camps Barber y Manuel Mestres Barreres—, de Cullera —Pablo Castelló Sabater—, de Carcaixent, Almussafes, Riola, El Perelló, Xeraco y también de València.
Los cuerpos fueron exhumados entre julio y octubre de 2023 por la empresa especializada ArqueoAntro, en una intervención impulsada por la Associació per a la Recuperació de la Memòria Històrica de la Ribera Baixa. Se recuperaron los 54 cuerpos documentados, en dos fosas: una con las víctimas de las sacas de mayo y junio, mayoritariamente suecanas, y otra bautizada como «Els forasters», con los fusilados en julio, provenientes de otras poblaciones.
El alcalde de Sueca, Julián Sáez, ha subrayado el compromiso del consistorio con esta causa: «Desde el primer día, el actual gobierno municipal ha luchado firmemente para saldar una deuda histórica de nuestro pueblo con los represaliados y sus familias. Gracias a la colaboración entre la Diputación y el Ayuntamiento conseguiremos dar un descanso digno a quien sufrió la represión y ofreceremos a sus descendientes un lugar donde poder recordarlos con solemnidad».
La deuda se remonta a más de ocho décadas. El panteón no solo cierra un círculo administrativo; cierra una herida que las familias de los fusilados han llevado en silencio durante demasiado tiempo. «En una democracia sólida, todo esto ya tendría que estar zanjado», lamentaba Jesús Alonso, presidente de la asociación memorialista de la Ribera Baixa.
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Los trabajos para exhumar la fosa común del cementerio municipal de Cáceres han comenzado este miércoles con unas estimaciones que apuntan a la posible localización de hasta 300 cuerpos. Por la dimensión del enclave, la actuación podría convertirse en la mayor exhumación de una fosa común realizada hasta la fecha en la región.
El inicio de las labores sobre el terreno se produce tras completar la tramitación administrativa y obtener los permisos correspondientes. La intervención se enmarca en el convenio suscrito entre la Sociedad de Ciencias Aranzadi, la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (AMECECA) y la Diputación de Cáceres para investigar, localizar, exhumar e identificar a víctimas de la represión franquista, y cuenta con financiación de la propia corporación provincial y de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.
Debido a la envergadura del espacio, los trabajos se prolongarán durante varios meses y se ejecutarán de forma gradual por fases. Según señalan desde la Diputación de Cáceres, las fuentes documentales y los estudios históricos previos ubican los restos de varios centenares de represaliados justamente en el ámbito que hoy ocupa el Memorial dedicado a las víctimas en el propio camposanto cacereño.
El equipo técnico de Aranzadi ha arrancado las tareas con la delimitación arqueológica y la apertura de las primeras catas y áreas de excavación. A esta fase inicial le seguirá la recuperación minuciosa de los restos, su documentación científica y el posterior análisis antropológico forense. Durante todo el proceso se aplicarán los protocolos científicos para el contraste de muestras biológicas y la realización de pruebas genéticas, con el fin de avanzar en la identificación de los represaliados y posibilitar su devolución a los allegados.
Desde AMECECA han subrayado que el arranque de los trabajos supone “un paso esperado durante años” por los familiares y descendientes de las víctimas. La entidad ha participado activamente en la recogida de testimonios, el análisis de documentación histórica y la búsqueda de allegados para facilitar los cotejos de ADN. Desde la organización de las obras han precisado además que se extremarán las precauciones para no interferir en la actividad habitual del cementerio durante el desarrollo de la investigación.
REDACCIÓN - 06/10/2026
La plaça Valldecabres de Quart de Poblet ha sigut l’escenari on s’ha dut a terme la presentació oficial de «El Pes de la Memòria», una escultura de l’artista valencià Miguel Borrego que ret homenatge als 14 veïns de Quart de Poblet afusellats pel franquisme entre 1939 i 1942. L’obra s’incorpora des d’ara a l’espai públic del municipi com a lloc de record, reconeixement i reflexió sobre la memòria democràtica.
L’acte ha comptat amb la presència de l’alcaldessa de Quart de Poblet, Cristina Mora, així com amb l’Agrupació de Familiars de Víctimes Afusellades en el Paredó d’Espanya, i familiars de les víctimes homenatjades, que han pogut compartir este moment de reconeixement i memòria.
L’alcaldessa, en l’acte homenatge a les víctimes, ha assenyalat que Quart de Poblet “fa un pas més i els diu: ‘No us hem oblidat’. Una societat democràtica es reconeix també en la manera com tracta els qui van quedar arrere”. Així mateix, ha posat en relleu que “reconéixer les víctimes no significa negar el dolor d’altres. Perquè una democràcia no ha de triar entre memòries, però sí identificar perpetradors i víctimes de la violència”.
Cristina Mora, a més, ha assegurat que el “consens democràtic continua sent possible quan hi ha una voluntat sincera de trobar allò que ens unix”, i ha reivindicat la importància que “cap família haja de tornar a preguntar-se per què el seu pare, el seu iaio, el seu germà o el seu familiar va ser esborrat de la memòria pública. Que cap home torne a desaparéixer, i que cap víctima haja d’esperar una altra vegada dècades per a ser reconeguda”.
Per la seua banda, la historiadora Rosa Puig, membre de la Comissió de Memòria Democràtica Local, ha recordat els “milers d’espanyols que van patir eixa injustícia que els va matar, i als supervivents, als quals va convertir en ciutadans de segona. Gràcies a les famílies que no han oblidat, els historiadors podem omplir els buits que van deixar en la història aquells que van voler el silenci”.
Igualment, Ismael Fita, president de l’Agrupació de Familiars de Víctimes afusellades en el Paredó d’Espanya (a Paterna) i familiar d’Ángel Torres Tolosa, una de les víctimes, ha posat en relleu que les víctimes van pagar “amb la seua vida la defensa de la democràcia”, i ha relatat com des de l’Agrupació porten des de l’any 2008 lluitant pel reconeixement i la dignitat de les víctimes. El nostre somni s’ha complit.
En l’acte homenatge ha participat també Pascual Monzó, net d’una altra de les víctimes, qui ha expressat el seu agraïment a l’Ajuntament de Quart de Poblet per l’homenatge.
Durant la presentació s’ha posat en relleu la importància de recuperar les històries de les persones que van ser víctimes de la repressió franquista i de transmetre la seua memòria a les noves generacions. L’obra de Borrego ha sigut concebuda precisament com un espai de retrospecció i reflexió sobre el passat, i el projecte municipal assenyala «El Pes de la Memòria» com una peça especialment adequada per a homenatjar les víctimes afusellades durant els anys de la dictadura.
La ubicació de l’escultura en la plaça Valldecabres té a més un significat històric. El projecte destaca que es tracta d’un espai vinculat a la memòria política del municipi i a la seua evolució històrica, per la qual cosa la instal·lació de la peça busca convertir-lo en un lloc de record i coneixement.
Junt amb l’escultura s’ha instal·lat una placa amb els noms de les 14 víctimes i un codi QR que permet accedir a informació sobre les seues biografies, el context en què es van produir els afusellaments i el significat d’este espai, amb l’objectiu de facilitar el coneixement i la difusió d’esta part de la història de Quart de Poblet.
L’escultura de Miguel Borrego, artista valencià la trajectòria del qual es caracteritza per una mirada reflexiva sobre el llenguatge de l’art i la història, passa així a formar part del patrimoni artístic i de memòria del municipi. El projecte destaca que la seua incorporació suposa també enriquir el patrimoni de Quart de Poblet i generar un espai de reflexió sobre els esdeveniments de la dictadura i les seues conseqüències.
Amb esta iniciativa, l’Ajuntament de Quart de Poblet reafirma el seu compromís amb la memòria democràtica, el reconeixement de les víctimes i la preservació de les seues històries per a les generacions presents i futures.
Cristina Mora ha destacat durant la clausura de l’acte la importància que la memòria tinga també una presència visible en els espais quotidians del municipi i que les noves generacions puguen conéixer la història dels seus veïns i veïnes. “Que esta escultura, ‘El Pes de la Memòria, ens recorde precisament això: que la memòria pot pesar, però que també pot alliberar. Que recordar no ens fa més dèbils, sinó més conscients del que som”.
La nova escultura queda així com un símbol permanent en Quart de Poblet: un lloc per a detindre’s, conéixer, recordar i mantindre viva la memòria dels qui en van ser privats.
La Diputación de Valencia, a través de la delegación de Memoria Democrática que coordina la vicepresidenta Natàlia Enguix, ha concedido una ayuda directa de 90.000 euros a la Agrupación de Familiares de Víctimas del Franquismo de las fosas comunes del cuadro II del cementerio de Paterna. El objetivo es colaborar en el proyecto de excavación y exhumación de restos de represaliados en osarios del cuadro segundo del cementerio, donde 2.238 personas fueron asesinadas después de la Guerra Civil.

Los trabajos de la cuarta campaña de excavación y exhumación de las fosas localizadas en el cuadro segundo del cementerio de Paterna podrán ejecutarse hasta el 1 de septiembre de 2027, con un plazo de justificación que finalizará el 15 de octubre del mismo año.
Estas actuaciones “contribuyen a los principios de verdad, justicia y reparación reconocidos por el Derecho Internacional y vinculados a los derechos humanos”, señala la vicepresidenta Enguix.
La presidenta de la Agrupación del Cuadro II de Paterna, Silvia Talens, destaca la rápida respuesta de la Diputación a la petición realizada hace menos de un mes por la plataforma que dirige. Talens, que busca a su abuelo desde hace 20 años, destaca la importancia del respaldo que prestan instituciones como la Diputación de Valencia, al tiempo que lamenta “la lentitud de un proceso que debería centralizarse a través del Estado”.
En el caso del Cuadro II de Paterna, “la dificultad es mayor porque hay fosas perfiladas en las que no sabemos cuántos cuerpos puede haber enterrados, y además hay restos que se trasladaron al Valle de los Caídos”.
En septiembre de 2026, la Agrupación de Familiares de las Fosas Comunes del Cuadro II solicitó una nueva subvención a la Diputación para ayudar a financiar la cuarta campaña de excavación, con la intención de abrir el mayor número posible de fosas comunes, teniendo en cuenta que el estado de las mismas y los restos que puedan hallarse condicionarán los trabajos, que podrían prolongarse durante al menos un par de meses.
Natàlia Enguix, que visitó el cementerio de Paterna el pasado mes de abril, asegura que la Diputación “seguirá estando al lado de las familias y los ayuntamientos que promuevan estas campañas para recuperar los restos de las personas represaliadas”.
La responsable provincial de Memoria Democrática añade que, en paralelo a los procesos de localización, exhumación e identificación de las víctimas, “tenemos en marcha otras iniciativas culturales y educativas para difundir la memoria y permitir que las nuevas generaciones conozcan unos hechos históricos que no deben repetirse”. Enguix se refiere a programas como ‘La Memòria a l’Escola’, ‘La Memoria en las Bibliotecas’ o el premio de investigación ‘María la Jabalina’.
Las actuaciones desarrolladas en el Cuadro II del Cementerio de Paterna entre 2019 y 2026 comprenden la prospección geofísica del terreno, la excavación y exhumación de la Fosa 2, la identificación de nuevas estructuras funerarias y la preparación de una cuarta campaña, que es la que se desarrolla actualmente. En conjunto, las intervenciones han permitido exhumar los restos de 30 víctimas y localizar otras posibles fosas comunes que deben ser investigadas.
En 2019, la Diputación realizó una prospección geofísica con georradar antes de emprender futuras excavaciones. La iniciativa respondía a los antecedentes arqueológicos e históricos, así como al interés y los testimonios de los familiares reunidos en la Agrupación. En aquel momento se invirtieron algo más de 4.000 euros para precisar la ubicación de los enterramientos colectivos.
En febrero de 2021, la Diputación y la Agrupación de Familiares de las Víctimas del Franquismo de las Fosas del Cuadro II formalizaron un convenio para la exhumación e identificación de los restos de la Fosa 2, con una ayuda de 55.000 euros. La fosa localizada en la parte izquierda del Patio Inferior se denominó Fosa 2 y se pudo determinar gracias a las declaraciones de José Fambuena, testigo directo de los fusilamientos e inhumaciones de la primavera de 1941.
La campaña se interrumpió después de 40 días de trabajo y se retomó a finales de 2022, esta vez con ayuda de la Conselleria de Calidad Democrática. Los trabajos sirvieron para culminar la exhumación de todas las víctimas inhumadas en la fosa común. Se recuperaron los restos de otros 15 individuos que, junto a los 15 localizados en 2021, suman la treintena.
Antes, en mayo de 2022, la Diputación y el Ayuntamiento de Paterna suscribieron otro convenio por valor de 16.000 euros para indagar en la posibilidad de que en el Cuadro II hubiera más fosas comunes que pudieran contener restos de las víctimas. Se hallaron 19 estructuras relacionadas con procesos de enterramiento, de las cuales ocho podrían encajar con las dimensiones de las fosas comunes ya excavadas.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) pide autorización a la Junta de Castilla y León para buscar víctimas de la represión franquista en el cementerio de Trabadelo, en El Bierzo. El expediente sale a información pública en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).
La solicitud, tramitada por la Dirección de Relaciones Institucionales y Acción Exterior de la Junta, sitúa las actuaciones en el cementerio de la localidad berciana. El anuncio detalla las coordenadas concretas del lugar en el que se plantea intervenir.
La Junta abre ahora un plazo de 20 días hábiles, a contar desde el día siguiente a la publicación del anuncio, para que puedan formularse alegaciones. Durante este periodo, el expediente puede consultarse y las alegaciones presentarse ante la Dirección de Relaciones Institucionales y Acción Exterior de la Consejería de la Presidencia, en la calle Santiago Alba de Valladolid, en horario de 9.00 a 11.00 horas. La Junta facilita además el teléfono 983 411 100, extensión 800283, y el correo memoriahistorica@jcyl.es para este trámite.
El Gobierno impulsa el Banco Estatal de ADN de víctimas de la guerra y el franquismo
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la regulación del Banco Estatal de ADN de víctimas de la guerra y la dictadura franquista, cuyo objetivo es "facilitar su localización e identificación".
Leer más: https://www.europapress.es/nacional/noticia-gobierno-impulsa-banco-estatal-adn-victimas-guerra-franquismo-20261006182747.html

LLEGIR EN CASTELLÀ
La figura del rector Joan Peset Aleixandre —metge, acadèmic i intel·lectual—, afusellat el 1941 al cementeri de Paterna, és un dels símbols de la repressió franquista al País Valencià. Però al territori hi va haver molts altres Peset, metges o científics depurats o que van haver de viure a l’exili després de la Guerra Civil. Almenys, 400.
El catedràtic emèrit d’Història de la Ciència de la Universitat de València Josep Lluís Barona, una de les veus més autoritzades en la matèria, ha liderat un equip per a construir una base de dades que recupere tots els casos. Professionals de la medicina, la infermeria, la ciència o la vida acadèmica que van patir la repressió. És la primera base d’aquest tipus, segons assegura la institució acadèmica.
Després de més de tres dècades de recerca, l’equip de Barona ha documentat centenars de casos en aquest arxiu digital, que porta el nom de Ciència represaliada. Es pot consultar en medcieval.uv.es o en l’enllaç sobre aquestes línies. El projecte naix de la proposta de “documentar la cartografia de la repressió”, com també de reflexionar, des d’un punt de vista historiogràfic, sobre “l’interés de la perspectiva valenciana”, aprofundint en la investigació dels centenars de metges i personal sanitari —infermers i infermeres, comares, practicants, farmacèutics...—, de químics, naturalistes, enginyers i arquitectes que “van veure truncades la seua vida i la seua carrera —acadèmica i professional— en els anys de la guerra i, sobretot, en els posteriors a aquesta, durant la repressió franquista”, en què l’exili republicà va fer desaparéixer el seu rastre, segons relata Josep Lluís Barona en un comunicat difós per la UV.
L’objectiu, prossegueix Barona, “no és només reivindicar figures com Joan Baptista Peset, José Puche, Luis Urtubey o José Chabás, les persones més eminents i emblemàtiques de la ciència i de la medicina valencianes, sinó també totes aquelles anònimes: posar-los nom i rostre i, en la mesura que siga possible, arribar a reconstruir la seua biografia, el seu procés de penalització i el que van viure al final de la guerra”.

La base de dades inclou una definició àmplia de professionals: professionals de la salut i altres sanitaris —metges, infermers, practicants, comares, farmacèutics i odontòlegs—; i científics —biòlegs, arqueòlegs, físics, químics, naturalistes, matemàtics i tecnòlegs, entre els quals hi ha enginyers i arquitectes—. El projecte compta amb fons del Ministeri de Política Territorial i Memòria Democràtica.
El catàleg s’ha presentat aquest dijous en unes jornades a l’Institut López Piñero, on diversos investigadors han oferit les seues ponències sobre l’exili i la repressió. El franquisme va suposar “un empobriment general en tots els sabers, una ruptura personal i col·lectiva i una pèrdua irreparable”, assenyala Joan Lloret Pastor en la presentació.
La investigadora Isabel Ortega, des de Mèxic, ha abordat la història de Cecilia Sanz Sanz, la seua besàvia. És una de les poques dones que formen part d’aquesta base de dades, ateses les dificultats documentals. Nascuda a Xàtiva, filla del director de l’hospital Ernesto Sanz Roselló, va ser secretària d’algunes cèl·lules del PCE valencià i metgessa en l’exèrcit republicà. El 1939 va travessar la frontera francesa i va emprendre el camí cap a Mèxic. Hui, un festival a Tampico porta el seu nom en homenatge al seu treball.
En l’equip es troben Joan Lloret, metge pediatre que va impartir classes d’Història de la Ciència a la Universitat de València; Àlvar Martínez, professor jubilat de la Universitat de València i investigador de l’Institut López Piñero; Josep Bernabeu, catedràtic d’Història de la Ciència de la Universitat d’Alacant; i Àngel Beneito, doctor en Geografia i Història i investigador de memòria històrica, repressió i exili de la Guerra Civil espanyola.
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