diumenge, 19 de juliol del 2015

El Foro por la Memoria homenajeó a dos guerrilleros antifranquistas en Anguita (Guadalajara)


https://memoriaguadalajara.wordpress.com/2015/07/19/el-foro-por-la-memoria-homenajeo-a-dos-guerrilleros-antifranquistas-en-anguita-guadalajara/


FMGU 18/07/2015.-
El Foro de la Memoria de Guadalajara ha homenajeado a dos guerrilleros antifranquistas que fueron enterrados en una fosa común en el municipio guadalajareño de Anguita, tras morir en una emboscada de la Guardia Civil en mayo de 1940.
El homenaje se ha a llevado a cabo coincidiendo con la campaña de la Federación de Foros por la Memoria para conseguir que el dia 18 de julio sea declarado “Día de Condena del Franquismo”.
El acto de homenaje a los dos guerrilleros ha tenido lugar al pie de la fosa común donde fueron enterrados, y que por desgracia fue destruida accidentalmente hace unos años debido a reformas y modificaciones en el entorno de la misma. Los arqueólogos del Foro por la Memoria apenas pudieron encontrar algunos huesos sueltos tras realizar varias prospecciones en el terreno, lo que ha impedido entregar los restos a sus familiares.
En el lugar se ha colocado una placa con el nombre de los dos guerrilleros, Francisco González Rebollo, natural de Badajoz, y Julián Muñoz Vela, nacido en la provincia de Toledo, en un acto al que han asistido familiares, miembros del Foro de la Memoria, vecinos del pueblo y representantes políticos, como es el caso de los concejales de Ahora Guadalajara en el Ayuntamiento de la capital, José Morales y Susana Martínez. Así mismo, acudió al acto la totalidad de la corporación municipal de Anguita y varios concejales de otros pueblos circundantes.
Xulio García, en nombre del Foro por la Memoria glosó la biografía de los homenajeados y los motivos del homenaje, exponiendo la necesidad de que “las víctimas de la violencia política sean honradas según indican los protocolos de la ONU, respetando sus propios símbolos y rituales y no de ninguna otra forma”  Así mismo, “tras agradecer a los concejales que han venido a titulo personal, vuestra presencia y apoyo a este acto,  hay que recordad que si esto fuera Francia, este sería un acto institucional, y aquí estarían las autoridades provinciales hasta con banda de música”. García indicó que “Estos mismos guerrilleros comunistas, que En España no tienen ningún reconocimiento oficial y son considerados todavía como bandoleros, en Francia son tratados como héroes. Además los mismos que lucharon aquí, son lo que lucharon por la libertad de Francia, pues José Manzanero, uno de los guerrilleros que formaba parte del grupo de los homenajeados, pudo huir a Francia y entró en la resistencia francesa”
Carmen González, sobrina de Francisco González, uno de los guerrilleros, habló en nombre de los familiares, agradeciendo a los vecinos su apoyo, e indicando cómo los hombres como su padre, Manuel González, hermano del guerrillero desaparecido, “soportaron en sus espaldas el recuerdo, el dolor y también la impotencia”, Y gracias a ello, luchadores como Francisco, “se han mantenido vivos e intactos, y es posible actos de homenaje como este”. Carmen González agradeció a su padre Manuel González, quien ha guardado la memoria de su hermano “en una caja de cristal, salvaguardándola en el tiempo y que hoy la ha abierto para liberar orgullo, amor y justicia, haciéndome  a mí heredera de este legado”. Por último tuvo unas palabras para ls mujeres de su familia, “siempre valientes”.
José Morales, concejal de Ahora Guadalajara en la capital alcarreña y militante como los homenajeados,del Partido Comunista de España, así como miembro del Foro por la Memoria, expuso que “Es un deber de los representantes públicos el que exista un relato democrático de lo que pasó y que en un país normal, lo normal es que los antifascistas sean honrados por las instituciones públicas de su país y no simplemente en un acto privado”. Indicó, refiriendose a los familiares de los guerrilleros homenajeados, que “Respetamos y apoyamos las cuestiones familiares, pero estos compañeros están aquí por un acto de represión política y por eso tenemos que darle ese perfil político que nunca le hemos negado desde el Foro por la Memoria y  por eso, queremos recuperar su memoria, no como algo folclórico o nostálgico, sino como una memoria de lucha, recordando que esta gente luchó por defender la legalidad republicana y por la justicia social y el socialismo”.
El párroco Rafael Pascual, quien facilitó su ayuda a la localización de los guerrilleros homenajeados, dijo que “aunque son importantes los restos, más importante es la memoria, y lo que os lleváis de aquí, [dirigiéndose a los familiares] esencialmente, aunque se hubieran encontrados enteros, es la memoria de lo que aquí ha ocurrido,  Os llevais el mejor legado, sus huesos esenciales, que no son los materiales”.
Yolanda Lozano, ex parlamentaria socialista por Guadalajara en las Cortes Regionales de Castilla La Mancha y vecina del pueblo, también habló emocionada agradeciendo al Foro su trabajo e indicando que “el día de hoy será para siempre parte de nuestra memoria colectiva”.
Tras descubrir la placa, Antonio Rodríguez, miembro del Foro por la Memoria de Guadalajara, cantó el “Himno de los guerrilleros” ante la emoción de los asistentes, Como remate final, se cantó “La Internacional”. El Foro asimismo entregó a los familiares dos diplomas en homenaje a los guerrilleros homenajeados, siguiendo con la campaña de entrega de diplomas a los antifascistas guadalajareños iniciada en 2013, de los que se han entregado ya una veintena.
Biografias de los homenajeados,
Francisco González y Julián Muñoz formaban parte de una agrupación guerrillera cuya principal zona de actuación era los Montes de Toledo.
Francisco González Rebollo, que nació en Freguenal de la Sierra, (Badajoz), era militante del PCE y fue teniente de artillería durante la Guerra Civil. Al final de la guerra fue hecho prisionero y la víspera a su ejecución, en 1939, logró fugarse del penal de Yeserías, uniéndose a la guerrilla.
Por su parte, Julián Muñoz Vela, era natural de Quero (Toledo) y experto guerrillero miembro del XIV Cuerpo de Ejército, que fue comisario delegado de guerra en esta unidad de élite republicana. Tras fugarse de la prisión de Quintanar de la Orden (Toledo) logró reunirse con otros fugados encabezados por José Manzanero y crear una agrupación guerrillera en los Montes de Toledo en la que también estaba Francisco González.
Foro por la Memoria de Guadalajara
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Manuel González y su hija Carmen junto a la placa inaugurada. FMGU/Óscar de Marcos
José Morales durante su intervención en el acto de homenaje. FMGU/Óscar de Marcos
José Morales durante su intervención en el acto de homenaje. FMGU/Óscar de Marcos
Yolanda Lozano, vecina del pueblo. FMGU/Óscar de Marcos
Yolanda Lozano, dirige unas palabras de agradecimiento. FMGU/Óscar de Marcos
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Nuestro compañero Antonio canta el “Himno del guerrilero”. FMGU/Óscar de Marcos
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Momento de descubrimiento de la placa. FMGU/Óscar de Marcos
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Maria Salicrú y Xulio García entrevistan a Manuel, hermano de uno de los guerrilleros homenajeados. FMGU/Óscar de Marcos
Canto de la Internacional al final del acto. FMGU/Óscar de Marcos
Canto de la Internacional al final del acto. FMGU/Óscar de Marcos
Foto de Francisco González, expuesta en una piedra próxima. FMGU/Óscar de Marcos
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Carmen sostiene emocionada la foto de su tio. FMGU/Öscar de Marcos

Radio Cádiz y la resistencia al golpe de estado en Cádiz el 18 de Julio de 1936 / Todoslosnombres



Estoy seguro que este nuevo artículo del compañero e historiador; José Luis Gutierrez Molina que lleva por título "Radio Cádiz y la resistencia al golpe de estado en Cádiz el 18 de Julio de 1936",  que acabamos de subir a www.todoslosnombres.org, será de vuestro interés.

Podéis leerrlo, y descargar el PDF, en: http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/martinez_jurado.pdf

Cecilio Gordillo. Coord. RMHSA de CGT.A

ENTREVISTA CON ANDREA STEFANONI “Somos muchos los hijos y los nietos de la Guerra Civil que no dejaremos que se olvide”.


http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-07-18/guerra-civil-memoria-historica-andrea-stefanoni_932459/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook

La autora argentina recupera en el libro 'La abuela civil española' la vida de su abuela, una vecina de Boeza (León) exiliada en Argentina tras escapar de la dictadura franquista







Uno de los negativos del libro 'La maleta mexicana', de Robert Capa, que muestra a unos exiliados republicanos caminando por una playa francesa, en 1939. (EFE/Robert Capa)



Es paradójica, en una sociedad sin épica ni héroes, la dificultad para reconocer los hechos extraordinarios que hacen sobresalir a unos de otros por sus conductas ejemplares. La vida de dos sombras maltratadas que deciden rebelarse contra la historia no figura en las páginas de los manuales de la Guerra Civil española. Se desvanecen entre batallas y generales. La autora argentina Andrea Stefanoni ha recuperado, antes de que desaparezca, el hilo del testimonio de sus abuelos, que se negaron a aceptar lo que debían hacer, y lo ha convertido en La abuela civil española (Seix Barral).
Recuerda a su abuela, Consuelo, una mañana cualquiera, en Argentina, en una isla perdida del Delta, mientras cocinaba hablaba de su infancia y adolescencia en Boeza, en León. “Se le llenaban los ojos de lágrimas. A veces, el abuelo, Rogelio, rompía el silencio de la noche gritando como un loco que no lo agarraran”. El camino hacia la libertad pasaba entonces por el Atlántico, hoy el Mediterráneo. Aquellos exiliados políticos llegaron vivos a las costas del sur de América, “con una hija de cinco años, con cien pesetas en el bolsillo y arrastrando un colchón”.
Da la sensación de que la escritura, si tiene rodeos, no se asimila a una historia como la de mi abuela: porque en esa guerra, en ese pueblo, no había tiempo para rodeosA pesar de que el origen de la tragedia épica de estas dos personas convertidas en personajes fuera de ficción es la Guerra Civil, Stefanoni aclara que no ha escrito sobre la guerra, sino “un recuerdo de aquella guerra, sobre la guerra de mis abuelos, escribí sobre mí, de algún modo”. La autora responde a aquellos que se declaran hartos de la industria del guerracivilismo: “¿Otro más? ¿Cuántos van ya? Los necesarios. Uno por cada historia, quizá. Ármense de paciencia porque somos muchas. Y somos muchos los hijos y los nietos que no dejaremos que quede en el olvido. La victoria de los represores es que dejemos aquello en manos de la estadística”, asegura.
La novela, dividida en tres partes, tiene dos voces. La tercera persona dirige las dos primeras y en la última es la primera, la voz de la propia escritora y nieta, la que conduce la narración. La sucesión del sinfín de acontecimientos agónicosmanda hasta el final, cuando Stefanoni habla para dar entrada a una fase más emocional. Por eso es importante ser consciente del contraste social e histórico entre la vida de la autora y la de sus personajes.
Una cuestión de ritmo
“Da la sensación de que la escritura, si tiene rodeos, no se asimila a una historia como la de mi abuela: porque en esa guerra, en ese pueblo, no había tiempo para rodeos. Todo sucedía con demasiada violencia. Ella, de niña, no podía decidir no ir a la montaña a trabajar. No podía elegir estudiar, aunque se moría de ganas por ir a la escuela. Más tarde, en el trabajo en las minas, tampoco hubo preámbulos. La escritura, en estilo, debe ser igual. Como una obligación desde la forma para respetar el verdadero ritmo de sus días”, cuenta a este periódico.

La escritora argentina Andrea Stefanoni. (Silvana Sergio)
Es difícil olvidar un día como hoy, 18 de julio. Esta novela está escrita, precisamente, contra el olvido. Niega la idea de la Historia como hechos del pasado y reivindica aquellos acontecimientos como materia del presente, sustancia de la que estamos hechos. “Soy porque mis abuelos le ganaron a la guerra”, dice. Su empeño es mantener viva su memoria.
¿Y la Memoria Histórica? Stefanoni no se atreve a definir la expresión, tampoco quiere entrar a valorar si es un fenómeno del marketing, como defiende Javier Cercas. Pero sí avanza que “España, posiblemente, se debía recordar más a sí misma y entender más cosas de su pasado, pero no soy quién va a decir hasta dónde ni cómo”.

Entonces, ¿contra qué escribir, cuál es el motivo? “Escribo contra lo que no deja de doler. Escribo contra aquello que no puedo perdonar o perdonarme”.

Abriendo la Maleta Mexicana. Gerda Taro en ...


http://bruneteenlamemoria.blogspot.com.es/2015/07/la-maletamexicana-parte-1-gerda-taro-en.html

viernes, 10 de julio de 2015

Abriendo la Maleta Mexicana, parte 1. Gerda Taro en Quijorna


Ya hace algunos años, concretamente seis, que conocimos la magnífica noticia del descubrimiento de la “Maleta Mexicana”, que guardaba unos rollos fotográficos de incalculable valor histórico y afectivo originarios de tres fotoperiodistas que presenciaron la GCE y se implicaron en ella del lado del gobierno y el pueblo republicano en armas.

Seudónimo Capa

Estos tres fotógrafos fueron “Chim”, André Friedmann y Gerda Pohorylle, o Gerda Taro. Estos dos últimos eran judíos y respectivamente húngaro y alemana. Tenían por tanto sobradas razones personales, además de las políticas, para plantarle cara al fascismo que avanzaba en Europa y estaba siendo combatido en España por el ejército popular. Gerda, de 26 años de edad y André, de 23, estando en España fueron los creadores del seudónimo común a ambos “Robert Capa”, con el que conseguían mejor recepción a sus fotos y noticias en los medios gráficos europeos y norteamericanos, mediante los cuales intentaban denunciar, además de la crueldad de la guerra española, la evidente injerencia en la misma de las potencias fascistas, Italia y Alemania, y la inacción cómplice de los países “democráticos” agrupados en el Pacto de No Intervención, liderado por el Reino Unido, la potencia hegemónica de entonces.

Jornada final de la batalla de Brunete

A Gerda Taro prácticamente la podemos considerar como la primera fotoperiodista que en la historia moderna de la guerra se atrevió a estar y trabajar en primera línea durante los combates, un hecho que, además de preocupar a los oficiales republicanos en cuyas unidades se metía, terminaría por costarle la vida durante la jornada final de la batalla de Brunete. Por la intención y la elección de los protagonistas de sus fotos, Gerda Taro merece ser considerada como una verdadera brigadista internacional, tan valiente y firme en sus convicciones como el que más.

Poco interés

Si ya era bien conocido desde mucho antes de la aparición de la Maleta Mexicana que Gerda Taro - o medio Robert Capa – había estado y había muerto en la batalla de Brunete, la visión de todas las fotografías que ella tomó aquí, además de otra valiosa información, nos permitió conocer mucho más sobre los lugares concretos en los que estuvo y, de una manera más imprecisa, en qué momento de la batalla pudo pisar cada escenario fotografiado. Intentar descubrir estos datos constituye una tarea apasionante, para la que se requiere un buen conocimiento tanto de la evolución de las unidades republicanas y los combates que sostuvieron, como de la geografía y morfología del campo de batalla. Nos parece que el ICP (International Center of Photography, de Nueva York), dueño y administrador de los negativos pertenecientes a la batalla de Brunete, ha hecho un gran trabajo en lo referente a la difusión de los mismos, pero ha fallado clamorosamente en el tema de mostrar interés por la localización física y temporal de lo que aparece en ellos, a pesar de que les ofrecimos en su momento nuestra colaboración. Es ante esta tarea difícil donde tenemos un hueco los investigadores locales y pegados al terreno, los que llevamos años investigando datos vitales para entender esas fotos, datos como por ejemplo, dónde estuvieron los frentes, por dónde pasaban y cuales eran los caminos existentes y cómo eran estos pueblos antes de su destrucción.
A la inacción del ICP se ha sumado el incomprensible desinterés mostrado por las instituciones españolas, especialistas en llegar casi siempre tarde en lo referente a la preservación del patrimonio cultural común. A ellas les correspondía implicarse de lleno en el estudio de estas fotos y en la protección de estos paisajes, pero en su lugar, han tenido que ser las aportaciones de algunos investigadores aficionados las que han atendido esta necesidad de saber. La prueba de esto está en internet.

Iglesia de Quijorna

Nuestro grupo de estudio, Brunete en la Memoria, quiere sumarse ahora a este esfuerzo no institucional de una forma más visible, publicando lo que hemos ido averiguando desde que vimos por primera vez estas fotos.
En esta primera entrega, hemos estado en Quijorna, donde volvimos a enfocar la puerta trasera (N) y la torre de su iglesia desde casi el mismo metro cuadrado en el que se debió situar Gerda al hacer las fotos originales durante la que sería su primera visita al campo de batalla. Estamos convencidos que eso ocurrió durante el día 9 de julio o apenas después. Mediada la mañana de esa jornada de 1937, las fuerzas republicanas finalmente habían podido ocupar Quijorna tras asaltarla durante tres días. La torre de esta iglesia quedaría totalmente destruida en los días siguientes por causa de los bombardeos aéreos y artilleros del ejército franquista en su afán por recuperar el pueblo perdido. Los soldados que aparecen en la puerta de la iglesia seguramente pertenezcan a la 10 brigada mixta de la 46 división, mandada por El Campesino.



Plaza de la 5ª Bandera

Vale la pena mencionar que, lejos de conocerse o valorarse la presencia de Gerda Taro en Quijorna, la plaza que queda detrás de su iglesia todavía se llama de la 5ª Bandera (de Falange) y según nuestros cálculos, el preciso lugar donde ella debió ponerse al sacar una de sus fotos, está ocupado desde los años de la dictadura franquista por un monumento a las tropas “nacionales” que defendieron Quijorna frente al ataque republicano. Este monumento en cierto modo se hizo famoso en 2013 por ser el lugar elegido por el gobierno local (del PP) para hacer un homenaje a esos defensores de Quijorna. lo que tuvo una apreciable repercusión en varios medios españoles e internacionales.


Salvo los muros de la iglesia, el actual pueblo de Quijorna es totalmente nuevo (posterior a la guerra), pero en sus alrededores, el llano, la sierra y el valle del río Perales, mantienen tanto su belleza original como la presencia de muchos discretos restos bélicos que lo convierten en un lugar del máximo interés histórico e ideal para convertirse en el punto de inicio o final de la futura ruta de Gerda Taro, de la que hablaremos más adelante y para la que nos ofrecemos como guías.


http://bruneteenlamemoria.blogspot.com.es/2015/07/abriendola-maleta-mexicana-parte-2.html



viernes, 10 de julio de 2015

Abriendo la Maleta Mexicana, parte 2. Gerda Taro en el río Guadarrama



En nuestra penúltima entrada en este blog, parte de sus fotos muestran al grupo que hicimos la 9ª marcha memorial de la batalla de Brunete cuando estábamos refugiados del sol abrasador bajo los árboles que flanquean el curso del Guadarrama, pegados al puente de la carretera que lleva a Boadilla del Monte.
Recién publicada la nueva guía sobre las BBII (en la batalla de Brunete), no necesitaremos movernos mucho de ese punto del río para volver a hablar de Gerda Taro, una “brigadista” especial, que sin estar encuadrada en ninguna unidad militar concreta, trabajaba para la victoria republicana disparando su cámara de fotos en vez un arma de fuego. Su diana no eran los soldados o las máquinas de guerra del ejército franquista, sino las conciencias de los europeos, que mayoritariamente no veían, o más bien no les dejaban ver, gracias a la “No Intervención” que estaban acercándose peligrosamente al abismo por causa del ascenso y fortalecimiento impunes de los fascismos alemán e italiano, que ya actuaban entonces abiertamente en España.
     Valorando su gran aportación a la causa republicana, que finalmente le costó la vida, volvemos a abrir la Maleta Mexicana para intentar identificar los lugares, los individuos y los grupos que Gerta fotografíó en julio de 1937 y que en muchos casos permanecieron ocultos hasta hace pocos años. Tras haber puesto nuestra atención hace unos meses en las fotos de Quijorna (parte 1), ahora nos centrarnos en las imágenes que parecen haber sido tomadas en el Guadarrama.

     Estamos escribiendo  esto siendo las cuatro de la tarde del seis de julio de 2015. Hace exactamente 78 años, a esta misma hora, el ruido del combate y el olor a pólvora y trilita que se expandía desde Villanueva de la Cañada posiblemente alcanzaba ya el vado del camino vecinal que unía los antes tranquilos pueblos de Brunete y Boadilla del Monte, convertidos a punto de cumplirse el primer aniversario de la guerra en objetivos de una impetuosa ofensiva republicana.
     Según preveían los planes del Ejército de Maniobra, justo 78 años atrás, a esta misma hora las vanguardias de su 15 división ya debían ser dueñas de los vértices de Mosquito y Romanillos, y posiblemente ya también  debían estar dentro de Boadilla del Monte y Villaviciosa de Odón. Nada de eso se pudo conseguir, pero aún así, buena parte de los movimientos que se hicieron para intentar esos avances en dirección Alcorcón  pasaron por el mismo lugar de nuestro reposo a la sombra de los chopos en 2015. Volvemos allí.


Foto 1: Esta primera fotografía evidentemente no es de Gerda Taro. Fue hecha desde un aparato alemán, italiano o español perteneciente al campo sublevado y que cumplía una misión de observación (y posiblemente también de ametrallamiento o bombardeo) sobre la zona republicana cercana al frente. Lo que podemos ver desde una perspectiva vertical es el vado del Guadarrama que ocuparon y cruzaron repetidas veces las fuerzas de la XV brigada internacional entre los días 7 y 23 de julio. Las órdenes republicanas que se refieren a este lugar del río hablan tanto de puente como de vado, y la razón de este equívoco sería que ese era históricamente un vado, pero seguramente antes de comenzar la guerra, existía allí un puente en construcción, del que solo se habrían podido terminar los basamentos de los extremos y quizás algún pilar intermedio. El verano de 1936 seguramente vio detenerse las obras, que posiblemente algunos mapas ya daban por concluidas. Esos mismos pilares, quizás mejorados años después, serían los que permanecen ahora junto al puente nuevo, más práctico que el que estaría construyendo la República en los años 30, pero también mucho más feo e impersonal.





Fotos 2 y 3: No tenemos una seguridad total, pero después de darle muchas vueltas y pasar tiempo observándolas, estamos convencidos que estas dos fotos corresponden al mismo vado del Guadarrama del que hablamos antes, o a algún punto cercano. Ningún arroyo o río que no fuese el Guadarrama debía tener agua entonces en pleno julio, y en el caso de este último, ese verano permanecían solo charcos en lugar de caudal (ya que, aunque llovía más que ahora, las precipitaciones eran también muy estacionales y no existían embalses: la presa del El Gasco nunca funcionó y Molino de la Hoz es posterior a la guerra). Los árboles que se ven al fondo serían los altos pinos que abundan en la base del cerro Mosquito, que ya estaban allí. Esta foto podría haber sido tomada durante la segunda visita de Gerda Taro a este campo de batalla, posterior al día 14 de julio (en esa fecha ella habría estado en París). De ser así, los soldados que aparecen en las fotos pertenecerían a las brigadas XV o 16, las únicas presentes en esa zona mediada la batalla. La 16 estaba en primera línea y la XV replegada sobre el valle del Guadarrama, descansando y en situación de reserva entre la confluencia con el Aulencia y el propio vado del que hablamos.




Fotos 4, 5, 6, 7 y 8: Estas fotos, que en el rollo de negativos están pegadas a las anteriores (indicando que fueron tomadas a continuación) muestran a un mismo grupo de soldados con aspecto extranjero descansando en un lugar sombreado, bajo árboles que por su porte seguramente son de ribera, por lo que deducimos que están cerca del río Guadarrama. En tres de estas fotos vemos al periodista Fred Pitcairn (con seudonimo Claud Cockburn) del periodico del Partido Comunista Británico el Daily Worker, y a Fred Copeman, oficial del batallón Británico de la XV brigada internacional. Entre los días 14 y 22 de julio la XV brigada (y nominalmente también la XIII) fue replegada de la primera línea sobre Romanillos - Mosquito y establecida como unidad de reserva del XVIII cuerpo de ejército, ocultándose de las vistas del enemigo sobre la orilla O del Guadarrama, donde sus hombres podían recuperar fuerzas y, si era necesario, desplazarse rápidamente a cualquier punto del frente que les correspondía reforzar, como así pasó en varias ocasiones. En todas estas fotografías se percibe un ambiente distendido que en parte parece motivado más por la presencia de la atractiva Gerda Taro que por la amabilidad de la situación que estos hombres estaban viviendo.







Brunete en la Memoria.





"...no hay héroes anónimos. Eran seres con nombres, con rostros, con deseos y esperanzas": La Memoria al servicio de la Justicia.

http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/07/no-hay-heroes-anonimos-eran-seres-con.html


sábado, 18 de julio de 2015


18 de Julio: un año tras otro, tras otro y tras otro. Nada cambia. Los mismos de siempre seguís ahí, al frente del cotarro, cabrones, en vuestros mismos despachos, en los mismos salones, con más dinero y más patrimonio en vuestros balances, mientras que los que nada o poco tienen, con menos aún cuentan. Persiste vuestra injusticia, gobierne quien gobierne pues nunca conseguimos que se produjera la ruptura soñada. Nos calzasteis la engañosa reforma y os cambiasteis sólo el collar, pero seguisteis siendo los mismos perros. Y las mismas causas que llevaron a nuestros mayores a luchar contra vosotros por un mundo mejor hace 80 años siguen ahí: acumulación de riqueza desmesurada en vuestras pocas manos; pobreza; desigualdad; ausencia de oportunidades; desvalimiento del débil; restricción de derechos cívicos, políticos y sociales; dictadura del capital, vuestra dictadura; opresión sobre el disidente, sobre nosotros...

Todo sigue igual. Desde hace 80 años y hasta hace 40 asesinasteis a los nuestros por querer cambiar el mundo. Desde hace 40 años y hasta hoy continuáis encumbrados, dominando los medios de producción, los recursos, los resortes del poder, las armas, los funcionarios que las manejan y nos acogotan con ellas, los jueces que nos condenan por protestar... Pero nosotr@s no nos rendimos. Nuestro deber es rescatar no sólo los huesos de los republicanos antifascistas represaliados, sino ante todo revitalizar las identidades, las vidas, los actos, los ejemplos y las ideas que los llevaron a la tumba, a las cárceles, al exilio, a la represión perpetua. Porque sus ejemplos serán nuestra inspiración para seguir luchando contra vuestra injusticia, vuestra opresión, vuestra tiranía.

De la reiteración nacen estas líneas que acabas de leer, redundancia con otras 
mil líneas que habré escrito aquí, repetición de lo dicho antes... Del desaliento y la tristeza. Pero no dejan de ser certezas para mí. Por eso las comparto contigo. Y quizás por ello sólo me reste hacer una llamada al compromiso y la entrega, aún cuando no pueda apelar a la esperanza. No soy optimista con respecto al futuro, pero sé cuál es mi deber acerca de cómo encararlo y qué debo seguir haciendo para intentar cambiarlo. Como lo sabía el checo Julios Fucik, periodista y escritor comunista fusilado por los nazis en Berlín, en 1943, cuando escribió su testamento vital "Reportaje al pie de la horca", su mensaje en una botella para quien supiera descifrarlo 70 años después, De él procede este breve extracto:

"Sólo os pido una cosa: Si sobrevivís a esta época, no olvidéis. No olvidéis ni a los buenos ni a los malvados. Reunid con paciencia los testimonios sobre aquellos que cayeron por ellos y por nosotros. Un día, el hoy pertenecerá al pasado y se hablará de una gran época y de los héroes anónimos que han hecho historia.

Quisiera que todos supiesen que no hay héroes anónimos. Eran seres con nombres, con rostros, con deseos y esperanzas, y el dolor del último de los últimos no ha sido menor que el del primero, cuyo nombre perdurará para siempre"
.


Julius Fucik. Comunista, escritor y periodista. Detenido por la Gestapo en 1942. Asesinado en Berlín en 1943. Su obra más transcendente, "Reportaje al pie de la horca", puede leerse en este enlace:http://archivo.juventudes.org/textos/Julius%20Fucik/Reportaje%20al%20pie%20de%20la%20horca.pdf