dilluns, 5 de juny del 2017

Camp de concentration du Vernet d'Ariège. ​Cérémonie d’Hommage aux sacrifices des guérilleros dans leur lutte pour la libération de la France.



Bonjour, vous trouverez le discours que j'ai prononcé au nom de l'Amicale des Anciens Internés Politiques & Résistants du camp de concentration du Vernet d'Ariège à la 
Cérémonie d’Hommage aux sacrifices des guérilleros dans leur lutte pour la libération de la France.

Vous trouverez en PJ le texte ainsi que l'adresse de la chaîne You Tube "Camp de concentration du Vernet d'Ariège" où vous pourrez voir ce moment de cette belle cérémonie qui a réuni plus de 100 personnes, une vingtaine de porte-drapeaux, des représentantes/représentants d'associations & de nombreuses élues/nombreux élus en présence du sous-préfet de l'Ariège.


Publicado el 4 jun. 2017
Discours prononcé par Raymond Cubells pour l'Amicale des Anciens Internés Politiques & Résistants du camp de concentration du Vernet d'Ariège




Chaîne "Camp de concentration du Vernet d'Ariège" : https://www.youtube.com/watch?v=zUe7KaZTviM&t=4s 

@mic@lement, Raymond Cubells.










Toulouse, Paris, reconnaissance de résistants espagnols.



Invitation pour cérémonies de reconnaissance envers :

Diego RODRÍGUEZ COLLADO et José BARÓN CARREÑO

Cordialement,

Jeanine Garcia



HOMENAJE A LOS FUSILADOS EN COLMENAR VIEJO


Publicado el 5 jun. 2017
https://youtu.be/GDOPK0TeOD0
Editado por Fernanda Moral



diumenge, 4 de juny del 2017

MANUEL SIMÓ, LUIS LUCIA, VICENTE IBORRA... Las calles que no perdieron su nombre

http://valenciaplaza.com/las-calles-que-no-perdieron-su-nombre



4/06/2017 - 
VALÈNCIA. A Manuel Simó le mataron por sus ideas. El político valenciano nacido en 1868 en Ontinyent fue asesinado al comienzo de la Guerra Civil. Fundador del Diario de Valencia, jefe regional del carlismo, fue encarcelado en las Torres de Quart al comienzo de la contienda y después se le envió al picadero de Paterna donde le fusilaron. En 1950, en plena dictadura franquista, se le honró con una calle de nueva creación en el barrio de Patraix. La sigue teniendo. Aunque su nombre llegó a estar en algún listado de los que se manejaron para revisar el callejero franquista, que no había sido elaborado por la Universitat, nunca se planteó retirarle los honores.
Otro tanto sucede con Luis Lucia (1888-1943). Fue uno de los destacados prohombres de la derecha valenciana. Periodista, abogado y político, ejemplifica como pocos la evolución del catolicismo político valenciano. De carácter ultraconservador pero leal a la República, fue condenado a muerte por el franquismo. Se le dio Plaza en Campanar en València en 1980, por parte del ayuntamiento entonces socialista. “¿Quién se puede atrever a quitarle la calle?”, se pregunta el profesor de Historia de la Universitat de València Toni Morant, encargado de coordinar el informe sobre el callejero franquista. “Nadie se lo ha planteado pero, si alguien lo intentara, estaría borrando la memoria no sólo de un represaliado de la dictadura, sino de alguien como él, en representación de aquellos republicanos conservadores y católicos que creyeron en la primera democracia española”, añade.
El empresario Vicente Iborra tiene una plaza en El Carme. Empresario agrícola, consejero delegado de Unión Naval de Levante, presidente del Ateneo Mercantil, el Ayuntamiento de València le dio calle en 1964, el mismo año de su muerte. Presidente del Valencia Club de Fútbol entre 1959 y 1961, no ganó ningún título pero era un hombre respetado. Su nombre sigue rotulado y seguirá. Como también sucede con Ramón Gordillo, empresario, presidente de Feria Valencia, con calle en El Pla del Real. Cierto es que cuando reinauguró la Feria el cartel de 1942 incluía la esvástica nazi y la bandera de Japón, entre otras enseñas, pero se trataba de un contexto del que no podía sustraerse. Sus honores, pues, no están bajo el escrutinio.
Dos semanas después de anunciarse el cambio del callejero franquista comienzan a remitir las críticas de parte a algunos de los nombres elegidos, ante la evidencia de los hechos. “Se ha dicho que los nombres de calle se han incluido en el informe porque eran de derechas y/o católicos”, comenta Morant; “eso no sólo no tiene ningún sentido, sino que no aguanta comparación alguna con la realidad. Si ése hubiera sido el criterio, ¿por qué permanecen el resto de calles, que son muchas, dedicadas a personalidades conservadoras o católicas”, se pregunta.
El informe que ha empleado el Ayuntamiento de València para cambiar el callejero lo han realizado cuatro profesores del departamento de Historia de la Universitat. Es de por sí denso. Para poder manejarlo, Morant se ha hecho una fotocopia reducida a doble cara. Y sólo son unos pocos nombres, la punta del iceberg, aquellos a quienes se les homenajeó por su participación en el alzamiento, la represión y el sostén del terror franquista, o se les instrumentalizó para justificar la dictadura.
“Un buen amigo” relata Morant, “me dijo que el criterio debía ser muy sencillo: Si quedaban dudas, si no podíamos ser concluyentes sobre un nombre concreto, mejor no incluirlo en el informe. Y así hemos hecho. De los que han quedado en el informe final, no hay dudas”. Es más, aunque Morant no quiere decir esos otros nombres, hubo muchos más que estuvieron sobre la mesa, personalidades honradas por el franquismo sobre las que existen sospechas pero que fueron descartadas en las primeras reuniones. Jueces, empresarios, artistas beneficiados por la dictadura, como quiera que aún no se sabe toda la verdad de la represión, quiénes fueron los que delataron, quiénes se beneficiaron de esas delaciones, Morant no quiere señalar a nadie porque que en cualquier momento puede aparecer una documentación que dé un giro de 180 grados a su actual consideración.
El caso del doctor Francisco Marco Merenciano es, posiblemente, el que mejor sintetiza la indefinición que rodea a algunos de estos nombres. Actualmente Marco Merenciano tiene una calle paralela a la Avenida Rector Peset Aleixandre; anteriormente daba nombre a la plaza que hoy conocemos como Plaza de Jesús. Con la llegada de la democracia se decidió retirarle el nombre en la plaza pero, como quiera que había sido supuestamente buen amigo de Peset y había consolado a la familia del rector antes y después de que fuera fusilado, se decidió trasladarle a su actual ubicación. Tenía algo simbólico, ya que se le ponía cerca de su amigo. Sin embargo, posteriores estudios descubrieron que Marco Merenciano no había sido la persona que aparentaba ser; no sólo no había ayudado a la liberación del rector, sino que también había sido el delator principal. Públicamente simuló estar con la familia; en la práctica, fue su Judas.
Algunas críticas han venido por parte de personas vinculadas al Derecho por la retirada de los honores a Castán Tobeñas, algo que Morant asegura que esperaba. Pero en su investigación corroboraron tanto su participación en la delación de un compañero, como que su proceso de depuración a principios del franquismo era un procedimiento al que todos los funcionarios eran sometidos tras la guerra para comprobar su fidelidad al nuevo régimen; en su caso, un paripé. Un año después volvía a ocupar su puesto de juez del Tribunal Supremo en unos tiempos en que se seleccionaba a sus miembros por su “especial idoneidad”. Magistrado de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo desde 1934 hasta 1967, Castán Tobeñas fue un “cargo de confianza” en tanto que alta autoridad del Estado franquista. “Sí, ya estaba en el Tribunal Supremo durante la República, pero ese argumento no es válido a estos efectos porque alguien podría objetar que Franco también fue general con la República”, recuerda.
Otro conato de polémica han sido las 28 calles del Grupo Antonio Rueda, ubicado cerca de la Avenida Tres Forques. Entre las personas que bautizaban esas calles se encontraban un matrimonio anónimo y un valencianista ejecutado por sus ideas. Aquí el problema con el que se enfrentaban era que todo el conjunto de calles era en sí un enorme homenaje a la dictadura, con el añadido de que se realizó en 1972, cuando la muerte del dictador era inminente. Quienes fomentaron esos nombres “aún querían defender el abismo entre vencedores y vencidos”, comenta Morant. No son los nombres; es lo que significan. La telefonista Carmen Tronchoni, por ejemplo, que fue fusilada en 1938, era una espía a la que el franquismo rindió honores; su mérito era formar parte del bando vencedor, porque como ella hubo, por desgracia, miles de víctimas en toda España.
Para el profesor de la Universitat, la clave para restar cualquier sectarismo al informe ha sido el método de trabajo, que ha sido estrictamente cronológico. Se iban a analizar las calles franquistas y por lo tanto, salvo contadas excepciones, se iban a centrar en aquellas que fueron bautizadas durante la dictadura. El trabajo de archivo se ha realizado sobre todo en el Arxiu Històric Municipal. Han ido año a año, acudiendo a los índices de acuerdos de los ayuntamientos franquistas, desde abril de 1939 hasta 1979, tras las primeras elecciones municipales democráticas desde la República. Algunas, de hecho, ya habían sido renombradas con la democracia, como la Avenida José Antonio, ahora Antic Regne, o la Plaza del Caudillo, ahora del Ayuntamiento; pero la mayoría no. Una vez identificados los eventuales nombres, buscaron los expedientes de las diferentes calles. Tras ello elaboraron las primeras listas y, al final, investigaron los nombres definitivos y descartaron los dudosos.
En este punto, Morant recuerda que la Universitat i el Aula d’Història i Memòria Democràtica han elaborado el informe de los nombres que se retiran, pero la lista de los nuevos nombres es sólo del Ayuntamiento, y se ha realizado reuniendo las propuestas que explicó la concejal de Cultura, Glòria Tello. “En ningún caso”, insiste Morant, “el Ayuntamiento nos hizo ningún encargo de poner o quitar algún nombre de esa lista”.
Ahora, con el trabajo realizado, Morant espera a que se produzca el cambio de las calles. Durante un año algunas vías tendrán dos nombres, pero en 2019 ya habrá desaparecido cualquier rastro de los delatores, torturadores, represores y, cualquier atisbo de la propaganda de quienes tuvieron a España bajo el yugo durante 40 años, tal y como exige la Ley de Memoria Histórica, norma que el PP, cuando pudo, no quiso derogar. Ya no quedarán vencedores y el callejero de València reflejará una realidad muy diferente: la de que tras una Guerra Civil todos son perdedores.

El medallón de Franco será retirado el día 9 de junio de la Plaza Mayor de Salamanca


http://www.tribunasalamanca.com/noticias/el-medallon-de-franco-sera-retirado-el-dia-9-de-junio-de-la-plaza-mayor-de-salamanca/1496403758

(Foto: Teresa Sánchez)
El medallón de Franco será retirado el día 9 de junio de este año, meses después de la sentencia judicial.
El medallón de Franco tiene ya fecha para su salida de la Plaza Mayor: será el día 9 de junio. Pondrá fin a una espera de una década, la que lleva aprobada la ley de la memoria histórica, que obligaba a considerar la retirada de símbolos de exaltación del régimen dictatorial (y este lo es) y que los sucesivos gobiernos del PP en el Ayuntamiento de Salamanca se han negado a aplicar. Ha tenido que ser una sentencia judicial por una denuncia encabezada por Domingo Benito y el abogado Gorka Esparza, ambos vinculados a IU cuando se ejerció la acción judicial, la que haya puesto fin a la desobediencia de los alcaldes Julián Lanzarote y Alfonso Fernández Mañueco.

Tal y como ha comunicado el Ayuntamiento de Salamanca esta mañana, la retirada del medallón ya tiene fecha. El día 9 de junio, próximo viernes, se procederá ejecutar el proyecto de ejecución que ya está aprobado tras contratar las obras necesarias. Llevará unos cinco días y retirarlo costará unos 3.500 euros. La sentencia judicial que ha obligado al consistorio de Fernández Mañueco a consultar la retirada data del pasado octubre, y de febrero es la resolución de la comisión de Patrimonio que autorizó quitarlo. 


El polémico medallón es un símbolo de exaltación del régimen franquista y, durante décadas, los equipos de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Salamanca se han estado negando a asumir su retirada en aplicación de la ley de memoria histórica. Finalmente, este año los juzgados han acabado obligando al alcalde actual, Alfonso Fernández Mañueco, a someter su retirada al criterio de los técnicos en patrimonio como ordena la ley; el alcalde había rechazado la pasada legislatura una petición que le hizo el PSOE.



Sin embargo, no ha podido hacer lo mismo con la denuncia presentada por IU de Salamanca, una iniciativa de Domingo Benito y del concejal y abogado Gorka Esparza. En una sentencia histórica, el consistorio tuvo que llevar al tema a la comisión de patrimonio que dictaminó que el medallón no estaba amparado por la protección genérica de la Plaza Mayor y que, efectivamente, era un símbolo de exaltación del franquismo que debía ser retirado porque carecía de valores artísticos o patrimoniales que hubieran permitido hacer una excepción.

La lucha por las libertades y las enseñanzas de nuestro pasado

https://lahistoriaenlamemoria.blogspot.com.es/2017/06/la-lucha-por-las-libertades-y-las.html


viernes, 2 de junio de 2017

Roger Heredia: "No pararé hasta que se abran las fosas"


http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/roger-heredia-parare-hasta-que-abran-las-fosas-6080333



Roger Heredia: "No pararé hasta que se abran las fosas"
JORDI COTRINA
Roger Heredia, con la foto de su bisabuelo, el 'padrí' Jaume', desaparecido en el frente del Ebro.
Este policía científica de los Mossos ha arrancado al Govern el compromiso de impulsar la identificación de los desaparecidos en la guerra civil.
SÁBADO, 3 DE JUNIO DEL 2017
En Catalunya quedan por abrir unas 500 fosas de la guerra civil. Las familias de 5.500 desaparecidos siguen sin cerrar el duelo. Uno de ellos es Roger Heredia (La Torre de l'Espanyol, Tarragona, 1983), un agente de la científica de Mossos d'Esquadra dispuesto a recuperar los restos de su bisabuelo, Jaume Guinau, abatido por un mortero en la batalla del Ebro. Impulsa, contra viento y marea, el banco de ADN para identificar desaparecidos. No solo lo hace por su abuela Roser, que quedó huérfana a los 4 años. Lo hace por quienes necesitan reparación.
¿Se puede decir que es un CSI de Mossos? Sí. Revelo huellas y recojo muestras biológicas y de ADN en los escenarios de hechos delictivos.
¿De ahí que se le ocurriera lo del banco de ADN? En un 30% tiene que ver con mi oficio, pero el otro 70% es por el sufrimiento de mi abuela, que hoy tiene 85 años y me dice: "Ay, hijo, si algún día me pudieran dar una cajita con los restos de mi padre, me podría morir tranquila".
Hace años que anda en el empeño. Desde que el Govern tripartit empezó a hablar de memoria. En el 2008, mi madre y mi tía inscribieron al 'padrí' Jaume en el censo de personas desaparecidas de la Generalitat. Sabíamos que estaba en el batallón del Campesino, en una cueva –o una trinchera– entre las sierras de Pàndols y de Cavalls, hacia el final de la batalla del Ebro.
¿Obtuvieron alguna luz? El expediente de respuesta dice que las búsquedas realizadas en los partidos judiciales de Gandesa, Corbera d'Ebre, Villalba dels Arc, etcétera, eran negativas. El 'padrí' tampoco consta en el Valle de los Caídos ni en el Archivo Militar. No sabemos nada.
Descorazonador. Paseas por la sierra de Pàndols a Cavalls y encuentras restos humanos. Es una vergüenza permitir eso, ¿no? ¿Cuál era la idea? ¿Que murieran los familiares de los desaparecidos y se cerrara el tema? Así que, ante la falta de voluntad política de identificar y recuperar los restos, Marc Antoni Malagarriga, con quien coincidí en un acto del Memorial Democràtic, que tiene un tío prófugo del Berguedà, decidimos hacer algo.
¿Por dónde empezaron? La doctora Carme Barrot del Clínic nos dijo que era posible recoger muestras –lleva 180, las dos primeras las nuestras–, y construimos el 'Protocol del Banc d'ADN dels Familiars de Desepareguts de la Guerra Civil'. Luego informamos al Parlament, que aprobó una moción de apoyo en favor del banco. Estaba emocionado. Creía que cuando el Parlament aprobaba algo, el Govern lo cumplía.
¿Tampoco esto? No. Fuimos al Síndic de Greuges, hicimos un documental a través de 'crowdfunding' [ver vídeo], dimos charlas. No pasó nada hasta que cambió de Govern. Este lunes firmamos un acuerdo con la UB y los 'consellers' Raül Romeva –ha dicho que actualizar el mapa de fosas y promover su apertura es una prioridad de país– y Antoni Comín para recoger muestras de manera pública y gratuita en el Hospital de Vall d'Hebrón. Ahora, que está en manos del Govern, empieza todo.
Y usted, ¿a descansar? Nuestro trabajo no acabará hasta que estén abiertas las 500 fosas de Catalunya y se crucen todos los ADN. Mientras haya una posibilidad de identificar a una sola persona –de un bando y del otro–, como demócratas y como humanos, estamos obligados a intentarlo. Es memoria o memoria. No podemos esperar.
¿Confía en recuperar al bisabuelo? ¡Totalmente! Mi abuela, que sabía que esto me enfrentaría a los políticos, me decía al principio: "¿Vale la pena que hagas esto, si no lo encontraremos?". Ahora dice: "Ay, hijo, con todo lo que haces, igual lo encontramos". Me siento con la obligación de hacerlo, y de contestar a gente como David Pérez [secretario segundo de la Mesa del Parlament], que ha dicho que las fosas no se abren en Catalunya porque el Govern sabe que hay españoles dentro.
¿Dónde querría su abuela enterrar los restos de su padre? En La Torre de l'Espanyol, junto a su esposa, que falleció hace unos 25 años.

Un juzgado valenciano se hace cargo por primera vez en España de exhumar a víctimas del franquismo


http://www.eldiario.es/cv/juzgado-valenciano-primera-victimas-franquismo_0_650235117.html




El juzgado número 2 de Paterna se hará cargo de la investigación de las víctimas del franquismo encontradas en la Fosa 113 del cementerio de esta localidad del área metropolitana de Valencia. Tras la comparecencia de la diputada provincial de Memoria Histórica, Rosa Pérez (Esquerra Unida), en el juzgado, la titular ha decidido abrir diligencias por  los fusilamientos al concluir la Guerra Civil.
La Policía Nacional y el Instituto de Medicina Legal tutelarán la exhumación de los cuerpos que está llevando a cabo el equipo de ArqueoAntro, subvencionado por la Diputación de Valencia. Esto significa que se va a efectuar una identificación cadáver por cadáver, sin romper la cadena de custodia, para proceder después a su identificación, cuestión que asumirá el Estado. Se trata de la primera vez que un juzgado español se hace cargo de una exhumación de víctimas del franquismo y su identificación.
Durante la mañana del jueves y tras un decepcionante resultado en la excavación de la fosa 82, los antropólogos responsables de la investigación, encabezados por Miguel Mezquida, encontraron 12 cuerpos de los 60 que puede haber enterrados. Los técnicos y la diputada avisaron a la Policía Nacional y como esta rehusó acudir, fueron directamente al juzgado de Paterna a dejar constancia del hallazgo. Llegada la primera hora de la tarde, la juez resolvió judicializar las exhumaciones de la Fosa 113 y enviar a los agentes y al médico forense al cementerio. 
Para la diputada de Esquerra Unida esto marca un antes y un después y espera que siente base para judicializar otras exhumaciones. “Estamos muy contentos con la decisión, ya que esto significa que el trato a las víctimas de la dictadura se equipara al de cualquier otra víctima con su proceso judicial correspondiente”, ha celebrado Pérez Garijo.
La investigación comenzó hace unos meses por iniciativa de Santi Vallés, lingüista y escritor que constituyó la  Asociación de Familiares de las Víctimas de la Fosa 113 del Cementerio de Paterna para encontrar a su tío. Vallés trató de investigar por su cuenta los registros de los cementerios, basándose en las pesquisas del historiador Vicent Gabarda. Finalmente, constituida la asociación, contactó con el equipo de Miguel Mezquida y con las ayudas de Memoria Histórica pudieron costear parte del proyecto.
Los familiares, según han indicado los técnicos, están emocionados con el hecho de que al fin se puedan investigar los crímenes que llevaron a sus parientes a la fosa. Al estar judicializada la investigación, se garantiza que los hallazgos pueden ser usados como prueba en futuros procesos de reclamación en otras instancias.