Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme.....
"Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).
Nous souhaitons vous faire part de notre projet d'exposition pour octobre 2017 : Les artisans d'art issus de l'exil espagnol.
Vous êtes peut-être vous-même un artisan d'art professionnel ou amateur et vous envisagez donc de participer à notre exposition, dites-le nous très vite ! Ou bien vous connaissez des artisans susceptibles d'être intéressés, si tel est le cas, pouvez-vous, soit les informer, soit nous communiquer leurs coordonnées ?
Nous enverrons ensuite le dossier à remplir à tous ceux qui souhaiteront exposer.
Nous joignons à ce courrier quelques informations : une liste non exhaustive des métiers d'art et des précisions sur l'exposition en préparation.
Nous attendons vos réponses. Merci d'avance pour votre collaboration.
¿SABÍAS QUE LOS PRIMEROS EN ASALAR PARÍS, EN MANOS DE LOS NAZIS, FUERON EXILIADOS ESPAÑOLES? ¿SABÍAS QUE LOS REPUBLICANOS ESPAÑOLES SIEMPRE LLEVARON CON ORGULLO LOS COLORES DE SU NACIÓN? ¿Y QUE, ENTRE SUS MUCHAS GESTAS, SE CUENTA TAMBIÉN LA CONQUISTA DEL REFUGIO DE HITLER EN LOS ALPES?
La herencia franquista de España, e incluso el chauvinismo de la historiografía gala, provocó que estos héroes patrios se perdieran en el olvido. Así, contrariamente a lo que había sucedido con muchos de los veteranos de otros países que combatieron a los totalitarismos en la Segunda Guerra Mundial, los españoles que expulsaron a los nazis de París nunca fueron homenajeados.
Miembros de La Nueve desfilando en París a bordo del blindado España Cañí
Podría pensarse que esto sucede porque en nuestro país carecemos del sentido de agradecimiento a los esfuerzos militares, pero no es así. La DIVISIÓN AZUL, una unidad española constituida por voluntarios que lucharon a favor de Hitler y el nazismo en la invasión de la Unión Soviética, sí que fue, por el contrario, agasajada y homenajeada durante el Franquismo, y también en democracia, cuando, por caso, el gobierno del PP celebró sus acciones en mayo de 2013.
Homenaje a la División Azul por parte de la Delegada de Gobierno en Cataluña
Así es la España que conocemos, que honra a quienes combatieron por el nazismo, y ningunea a los que lo hicieron por la democracia.
Por esta razón, LA NUEVE (9ª Compañía), regimiento de la División Lecrerc (2ª División Blindada) de la FRANCIA LIBRE fue absolutamente silenciada en España hasta que en 2004 el alcalde de París le rindió un merecido reconocimiento. Más tarde, el 25 de abril del 2012 lo hizo el presidente de la República Francesa, François Hollande. Nunca la presidencia española, ni siquiera la socialista.
Charles De Gaulle pasando revista a las tropas de la Francia Libre
Tuvo que pasar más de una década para que Felipe VI acudiese a la capital francesa para inaugurar el “Jardin des combattants de la Nueve”, al lado del Ayuntamiento. Y en nuestro país, hemos tenido que esperar más de 70 años, a que prácticamente todos los miembros de la compañía hayan fallecido, para que alguien dignifique su acción en pro de la democracia y de los derechos humanos. Fue el gobierno de Manuela Carmena en abril de 2017.
Carmena homenajea a la Nueve
Evidentemente, y para vergüenza nacional, tan solo uno de los 150 héroes de LA NUEVE pudo asistir al homenaje en Madrid. Fue Rafael Gómez, quien con 97 años a sus espaldas sentía que se había cometido una enorme injusticia. Y así es. No olvidemos que en España nunca se condenó el fascismo.
¿CÓMO SURGIÓ LA NUEVE?
Sus orígenes se encuentran en el exilio masivo de españoles durante la Guerra Civil Española (1936- 39), que forzó la salida de hasta medio millón de habitantes contrarios al fascismo impuesto por los sublevados o golpistas.
Un buen número de españoles buscó y encontró refugio en Francia, no sin dificultades, y pronto se encontraron con un nuevo conflicto, la Segunda Guerra Mundial (1939- 1945), que estallaba a renglón seguido de la guerra de España.
Españoles exiliados por la guerra
Y el 24 de junio de 1940 el nazismo se imponía en Alemania, de forma imponente y vertiginosa, sometiendo al país galo a su régimen en la llamada Francia de Vichy tras el vergonzoso acuerdo alcanzado por Hitler y el general Pétain por el que Francia se convertía en un estado satélite de Alemania.
La zona roja fue la Francia de Vichy
Los republicanos españoles volvían a caer de bruces a los pies del totalitarismo, y el régimen de Vichy les dio a elegir entre tres opciones: trabajos forzados, enrolarse en el ejército de Pétain, o repatriación. El mal menor fueron los trabajos forzados, a la espera de que los aliados consiguieran liberar Francia de las garras del nazismo.
Entrevista de Pétain con Hitler
Y así fue. Tras los desembarcos aliados de 1942 muchos republicanos españoles pudieron enrolarse en el Corps Franc d’Afrique, un cuerpo integrado por no franceses gracias al cual pudieron combatir a favor de la Francia Libre del general De Gaulle.
En el Corps Franc d’Afrique lucharon contra los Afrika Korps de Erwin Rommel en Túnez (1942), y el 7 de mayo de 1943 tomaron la ciudad portuaria de Bizerta, en la que fue su última acción africana.
Unidad del Afrika Korps
En aquel mismo año (1943) se les permitió escoger entre la División Lecrerc, bajo el mando del general Philippe Leclerc, procedente del Chad, y las fuerzas del general Henri Giraud, que integraban a muchos leales a Vichy que se habían cambiado de bando. Los republicanos españoles no se lo pensaron dos veces. Se unieron a Leclerc, y éste les permitió bordarse la bandera tricolor en los uniformes. Combatirían por la Francia Libre y por la democracia. Otra vez, como en la España del 36. Algunos incluso pensaban que si caía Hitler el próximo en derrumbarse sería el fascismo de Franco.
¿QUÉ ESPAÑOLES INTEGRARON LA NUEVE?
A las órdenes del capitán galo Raymond Dronne, la Novena aglutinó un par de miles de exiliados republicanos españoles: socialistas y sindicalistas de UGT, anarquistas, partidarios catalanes del POUM (partido marxista de corte trotskista), comunistas, y otros españoles simplemente contrarios al fascismo.
El capitán de la Nueve, el coronel Raymond Dronne
En noviembre de 1943 los EE.UU. habían reforzado a la División Leclerc en Marruecos con una poderosa dotación armamentística, compuesta entre otras cosas por 160 tanques y 280 semiorugas, y con ello esta tropa se encontró preparada para pasar a Europa.
LA NUEVE EN EL VIEJO CONTINENTE
La 9ª Compañía, junto con el resto de la División Lecrerc, fue trasladada a Gran Bretaña con el objetivo de prepararse para la invasión de la Francia ocupada. No participó en el famoso Desembarco de Normandía (6 de junio del 44), aunque sí lo hicieron algunos españoles enrolados en otros destacamentos.
Philippe Leclerc
Dos meses más tarde la Nueve desembarcó en la playa de la Madeleine y se puso a las órdenes del III Ejército Estadounidense, encabezado por el mítico general Patton.
George Patton
Integrados en las tropas americanas, los republicanos españoles de la Nueve comenzaron a avanzar ocupando posiciones enemigas. El primero en caer fue Andrés García, el 7 de agosto de 1944. A pesar del golpe, los hispanos continuaron avanzando, sorprendiendo a sus aliados en combate, que quedaron boquiabiertos después de que éstos llevaran a cabo la captura de 129 prisioneros alemanes en la comuna francesa de Écouché.
Pocos días más tarde la Nueve y el resto de las tropas fueron acometidas por los alemanes por tierra y aire. El 16 de agosto los enfrentamientos se recrudecieron, con el resultado del fallecimiento del catalán Constant Pujol. Cuentan que éste fue alcanzado por la ráfaga de ametralladora de un oficial alemán, tras lo cual, su compañero y amigo Joan Castells se tomó la venganza acabando con la vida del germano. El día 17 murió Roberto Helios.
Los españoles de la Nueve, en situación desesperada, solo lograron salvar la vida gracias a la arribada del II Ejército Británico, el comandado por Montgomery, que desplazaron a los alemanes gracias a un enérgico contraataque.
Sepulturas de los españoles en Ecouché
Luego, los españoles celebraron una misa por los caídos en el templo cristiano de Écouché.
CAMINO A LA LIBERACIÓN DE PARÍS
El 20 de agosto de 1944 los habitantes de París, que conocían el avance aliado, se sublevaron contra la guarnición alemana. Hitler, consciente de la dificultad de mantener el control sobre la metrópoli, ordenó destruir las estructuras fundamentales y masacrar las calles con la Wehrmacht (ejército de tierra).
Con el fin de evitar la maniquilación, sumada a la pérdida de infraestructuras, el general De Gaulle impuso sus planes a los de Eisenhower, ordenando a sus tropas unirse a la revuelta interna de París. El americano habría preferido asaltar a las tropas germánicas que se hallaban concentrados al norte de la ciudad.
Dwight Eisenhower
La División Leclerc fue la escogida para penetrar furtivamente en París y avivar la revuelta desde el interior. Era una misión peligrosa, pues la ciudad estaba controlada por el enemigo. La Nueve, que acumulaba gran experiencia después de la guerra en España, se presentó voluntaria.
LA BATALLA Y LIBERTAD DE PARÍS
Fue así como unos 150 españoles de la Novena Compañía de la División Leclerc se convirtieron en los primeros aliados en invadir las calles de París. Fue el 24 de agosto de 1944, a las 21,22h.
Pronto hubieron de desplazarse entre los disparos de los francotiradores y nidos de ametralladora, pero a la zaga del vehículo semioruga llamado Ebro, lograron abrirse paso y entrar en la plaza del ayuntamiento, donde les esperaba un nutrido grupo de civiles que al verlos entonó alegremente La Marsellesa. Para su sorpresa, los liberadores no eran franceses, ingleses o americanos. Eran españoles.
Desfile de los españoles en las calles parisinas
Al Ebro siguieron otros blindados con nombres tan castellanos como España Cañí, Don Quijote o Guadalajara, y es así como nuestro país dejaba su pequeño sello, silenciado por el franquismo y sus seguidores actuales, en las gestas heroicas de la Segunda Guerra Mundial.
Y los éxitos de la Nueve no se detuvieron entonces. Al día siguiente asaltaron la Cámara de los Diputados, y más tarde apresaron a algunos de los líderes de la guarnición alemana.
Los rotativos franceses celebraron la liberación sin dar el peso merecido a los españoles
El 26 de agosto, con el camino despejado, los aliados incurrieron triunfantes en la ciudad. Se organizó un gran desfile. La Nueve marchó con la tricolor en sus estandartes escoltando al general Charles de Gaulle por los Campos Elíseos, motivo por el cual el régimen del dictador Franco protestaría tiempo después sin obtener respuesta.
HASTA EL FINAL DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
La 9ª Compañía regresó en septiembre al frente. La guerra contra nazismo seguía vigente. Este mismo mes los españoles apresaron a 300 alemanes en Andelot (Alsacia). El día 26, el propio De Gaulle condecoraba a algunos miembros de la Novena con la Medalla Militar y la Croix de Guerre. Allí esyaban el capitán francés Raymond Dronne, el subteniente canario Miguel Campos, el sargento catalán Fermín Pujol, y el cabo gallego Cariño López.
La prestigiosa Croix de Guerre
En noviembre la Nueve conquistaba Estrasburgo, capital de Alsacia, y los aliados recuperaban todo el territorio francés.
Pero los republicanos españoles no se detuvieron allí. Atravesaron el Rin y se internaron en tierras del enemigo. Camino a Munich, durante un gélido invierno, padecieron medio centenar de bajas por el efecto de los proyectiles y de la congelación. Fueron tiempos severos.
A pesar de las bajas, la compañía trascendió al invierno alemán y el 5 de mayo del 45 participó en la conquista del famoso Nido del Águila, el refugio de Adolf Hitler en los Alpes bávaros.
Hitler y Göering en el Nido del Águila
Cuando la guerra terminó en Europa un 8 de mayo de 1945 con la rendición de Alemania, la Nueve contaba 35 bajas mortales y 97 heridos. Algunos españoles continuaron en el ejército galo como veteranos, otros simplemente recuperaron el estatus civil, sin que sus éxitos les permitieran regresar a España.
La monarquía española inaugura el Jardín de la Nueve
Aquí terminaba el glorioso a la vez que desventurado periplo de algunos de los exiliados republicanos en Francia, quienes, sin poder regresar a su patria y convertidos en héroes anónimos, pasarían, muchos de ellos, el resto de sus vidas sin poder regresar al hogar.
Miembros de la Nueve frente a un blindado
Es hasta cierto punto lógico que la España franquista se negase a celebrar los éxitos de su enemigo en la Guerra Civil, pero una vez muerto el dictador, resulta vergonzoso que en 40 años de democracia nadie se haya pronunciado sobre sus gestas. Ningún presidente español, ni de UCD, ni del PP, ni del PSOE (esto es lo más triste), ha sido capaz de hacer el homenaje que sí llevó a cabo un agradecido Hollande por la defensa de la democracia. Los populares españoles, sin embargo, sí que han hecho alarde de la División Azul, sin que ello repercuta en la opinión pública.
Homenaje a los caídos de la División Azul
Hemos tenido que esperar a que la jueza Manuela Carmena, tan vapuleada por los medios de comunicación generalistas, y tan injustamente criticada, haga por fin justicia, en Madrid, con estos HÉROES OLVIDADOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA, que sin ser “pelayos” en Covadonga, probablemente hicieron mucho más por la nación que los “fachas” se enorgullecen de llevar en su corazón, o en sus pulseritas y camisetas.
Homenaje de Hollande a la Nueve. Hondean las banderas republicanas
Prudencio ante el mapamundi de Lezama, indicando el trazado
del teleférico construido por los gudaris entre Lezama y la cima del Txibiarte.
Ayer por la tarde llovía en la retaguardia de los montes San Pedro y Txibiarte. Esta primavera anómala ha pintado de vivos colores las lomas en donde se desperezan los caseríos. Lezama es todo un cuadro impresionista. La iglesia conserva una bella portada que se sigue moviendo entre el románico y el gótico. Aquí estableció sus cocinas el batallón anarquista Bakunin en los compases iniciales de la guerra civil. Una ikurriña preside la entrada al txoko, un remozado edificio neovasco convertido en la sede simbólica de la Junta Administrativa de Lezama, dueña de gran parte de los terrenos del monte de San Pedro. Don Prudencio, como un duende escandinavo, guarda la llave del arca (ese repositorio de la memoria) de la Junta, una puerta que sirve para acceder a los secretos del pasado de este territorio histórico y mítico.
Mateo Balbuena a las puertas del txoko de Lezama.
Lezama fue ayuntamiento independiente hasta que, en el tardofranquismo, una maniobra infame del caciquismo local logró que fuese anexionado por el ayuntamiento de Amurrio, con compra de votos de concejales. Hay cosas que no se olvidan. La identidad de Lezama se mantiene incólume, gracias en parte a la denodada labor historiográfica que llevan a cabo sus habitantes. En octubre pasado, cuando fuimos a solicitar el permiso de la Junta al caserío del señor Urrutia, este hombre nos consiguió embelesar durante dos horas, contándonos historias de la guerra y poniéndonos al día con la genealogía de su familia, desde el siglo XVI hasta hoy.
Acudimos al txoko para aportar nuestro grano de arena a la recuperación de la memoria histórica de Lezama. Los científicos son importantes a la hora de construir los relatos; ahora se habla mucho en los parlamentos de la guerra del relato. Nosotros estamos construyendo un reato de la guerra civil en estos lares a partir del registro arqueológico, la documentación histórica y las fuentes orales. Cualquiera que trabaje en estos temas sabe que es difícil conciliar estas tres fuentes de información... Pero en el txoko de Lezama, ayer, se obró el milagro.
Bajo el manto de agua apareció él, como un peregrino a Compostela o un caballero andante, el centenario Mateo Balbuena Iglesias. Fiel comunista, este hombre organizó el Batallón Leandro Carro del Ejército de Euzkadi en Amurrio, contribuyó a la conquista del monte de San Pedro y combatió en estas cimas hasta la retirada inevitable. Prolífico escritor, su próxima entrega se encuentra ya en la imprenta en Donosti. Él contribuyó a nuestro proyecto con su memoria y con sus memorias, tituladas El viejo inútil. En la portada vemos a un joven Mateo, teniente, con otros camaradas. Posan orgullosos con un fusil ametrallador.
Mateo explicando la portada de sus memorias.
En el interior del txoko alumbra la leña que arde en la chimenea. Mateo, prácticamente sordo, no quiere perderse detalle y se convierte en la sombra de los ponentes. Cuando Xabier Herrero empieza a desgranar esos primeros meses de la guerra, Mateo pide la palabra. Durante 20 minutos viajamos ochenta años en el tiempo. Este señor, que balancea suavemente su bastón, se hace dueño de la situación. Allí está, exhortando al pueblo, como cuando se subió a un banco en el centro de Amurrio y arengó a los allí presentes para enrolarlos en una unidad militar. Mateo emplea un castellano cervantino, domina el arte de la oratoria, se recrea con trucos retóricos, modula la voz, sin perder nunca el estilo melodramático. Habla como se hablaba entonces: fascismo, revolución... Se emociona cuando recuerda cómo su mujer pudo estudiar gracias a la Universidad obrera. Mateo considera que hay que ir más allá de lo local y analizar las causas del conflicto. Hace un repaso a las reformas fracasadas de la II República, a las contradicciones del capitalismo, todo ello, dice, ayuda a comprender la ciénaga en la que estamos hoy en día, en Europa y en España.
Mateo nos explica detalles de la munición que él manejó en San Pedro.
Impresionante lo vivido ayer en el txoko de Lezama, en el aniversario del bombardeo de Gernika. Creo que en el conjunto del Estado es muy difícil que se dé algo así: una conferencia sobre Arqueología de la guerra civil en la que se cuente con la persona que disparó las balas que mostramos, que ordenó cavar las trincheras que excavamos. Un veterano de guerra con una memoria prodigiosa, una concienciación política a prueba de bombas y un saber erudito de carácter enciclopédico. Mateo está dotado de una indudable inteligencia natural. Mientras acariciaba las guías de peine que hemos recogido en los fortines del monte de San Pedro llegó a una conclusión: los objetos contribuyen a objetivar el conflicto y son portadores de la conducta de los individuos. Si se puede clasificar y saber lo que disparaba cada batallón ahí se encontrarían muchas de la claves de la derrota. La cultura material como marcador de la conducta, una tesis defendida por toda Etnoarqueología que se precie.
Mateo no olvida la retirada del frente de los batallones anarquistas enfrentados con el gobierno de Aguirre por causa de un lío de imprentas, en abril de 1937. De madrugada, estando de permiso en Orduña, tuvo que ir con su batallón y otros a ocupar la línea de frente que había quedado peligrosamente desguarnecida en el monte de San Pedro, Sobrehayas y Txibiarte.
Tras su emocionante mítin y ante la imposibilidad de poder seguir la charla, Mateo Balbuena se retiró discretamente y reemprendió la marcha hacia su caserío de Lezama, no sin antes dejar un aviso a navegantes: para comprender lo que pasó hay que leer mucho. En este mes de mayo seguiremos leyendo las cicatrices de la memoria que atraviesan todo el monte de San Pedro, en las tierras de Lezama y Aloria.
Post by Xurxo Ayán, Josu Santamarina y Xabi Herrero (proyecto monte de San Pedro 1936-7).
Lors des recherches effectuées aux Archives Départementales de l'Ariège sous la houlette de l'Amicale des Anciens Internés Politiques et Résistants du camp de concentration du Vernet d'Ariège, nous avons répertorié 55 convois de déportation partis du camp de concentration du Vernet d'Ariège & 6226 personnes déportées entre le 25 juillet 1940 & le 30 juin 1944, date de la fermeture de ce camp de concentration le plus répressif de France.
La date du 25 juillet 1940 a attiré notre attention. En effet, si on étudie la chronologie de cette période, à savoir :
22 juin 1940, signature de la convention d’armistice
10 juillet 1940, Pétain reçoit les pleins pouvoirs
25 juillet 1940, convoi de 178 étrangers indésirables remis aux autorités allemandes à Chalon-sur-Saône
nous pouvons en déduire qu'une des premières mesures politiques du gouvernement de l’État Français Fasciste a été de livrer ces 178 internés politiques aux autorités allemandes. C'est le premier convoi de déportation de France qui est parti du camp de concentration du Vernet d’Ariège, ce 25 juillet 1940. Cet acte marque le début de la COLLABORATION française avec l’occupant allemand.
Ce convoi d’hommes était composé de : 125 Allemands, 12 Autrichiens, 12 Belges, 10 Polonais, 10 Tchécoslovaques, 2 Apatrides allemands, 2 Luxembourgeois, 2 Sarrois, 1 Estonien, 1 Français, 1 de nationalité indéterminée.
Vous trouverez en PJ
un texte de présentation & d'argumentation de nos dernières recherches
un tableau présentant les 55 convois & les 6226 déportations recensées
@mic@lement
Raymond Cubells, président de l'Amicale des Anciens Internés Politiques et Résistants du camp de concentration du Vernet d'Ariège, téléphone : 06.79.90.30.48
El bombardeo de Gernika-Lumo fue epicentro de corresponsales de guerra que no dudaron en acercarse a la villa en llamas para informar sobre el bombardeo que los aliados a los golpistas españoles perpetraron el 26 de abril de 1937 y que acabó con la vida de más 300 personas catalogadas y un pueblo hecho cenizas.
Hasta la localidad asesinada acudieron el sudafricano George L. Steer, el australiano Noel Monks, el ruso Mikhail Koltsov, el polaco Ksawery Pruszynski, el estadounidense Edgard Knoblaugh, el nacido en Birmania Christopher Colmes, el francés Paul Vaillant Coutourier, el británico Christopher Holme o el belga Mathieu Corman.
La cenestista Cecilia Guilarte entre soldados. · PHOTO · Sabino Arana Fundazioa
De ‘casa’, informaron sobre la tragedia Esteban Urkiaga ‘Lauaxeta’, Cecilia G. Guilarte, Ibone de Unda, Alicia López Salas, Aurora Pérez Ricart o Juana Mir, presa en Larrinaga y posteriormente fusilada, o los redactores del diario Eguna.
Noel Monks dentro de un círculo. · PHOTO · Sabino Arana Fundazioa
Según testimonio propio de Monks, católico de 29 años entonces nacido el Merlbourne fue “el primer corresponsal en llegar a Gernika. Inmediatamente unos soldados que estaban recogiendo cadáveres carbonizados por las llamas me pusieron a trabajar. Algunos de los soldados lloraban como críos. Había llamas, humo y ceniza. Y sonaba un pum pum cuando las casas se derrumbaban dentro del pozo en llamas en que se había convertido Guernica. En la plaza estaban reunidos un centenar de sobrevivientes. Me hice camino hasta llegar a ellos. Estaban lamentándose, llorando y deambulando de un lado para otro. Algunos tenían sus ropas quemadas. Otros su pelo, sus manos”, mantenía el enviado del Daily Express según recoge un estudio del Doctor en Historia Luis de Guezala.
El sudafricano George Lowther Steer difundió sus informaciones en periódicos como The Times. Es reconocido por su obra sobre Gernika, pero también por otros episodios históricos vividos en Abisinia –Etiopía– o Finlandia. También es del que más se ha escrito e, incluso, tiene una calle a su persona en Bilbao. El libro ‘El árbol de Gernika’ es referencia sobre el raid y la Bizkaia convulsa de la época.
Steer en Abisinia. · PHOTO · Sabino Arana Fundazioa
Junto a Steer y Monks, otro informador en lengua inglesa fue Christopher Holme, quien trabajaba para la agencia internacional de noticias Reuters. Los tres amplificaron el horror dantesco al mundo, pero en el momento en el que Alemania negó el bombardeo y Franco difundió que los aviones no habían podía volar el día 26 por supuesta niebla, volvieron a la villa para verificar si eran ciertas las palabras de Queipo de Llano que señalaban que “los rojos”.
Los tres verificaron sus notas. “O estábamos locos, los tres o… Refugiados de Guernica estaban entrando a raudales en Bilbao. Les molestamos una y mil veces para que nos contaran sus historias. La misma historia que treinta personas diferentes me habían contado. Pedimos a Mendiguren que reuniera los informes meteorológicos de todos los frentes. Nadie había visto niebla en una semana”, tecleaba Monks.
Knoblaugh.
Hechos como este llegaron a hacer que por ejemplo Steer llegara a simpatizar con la causa vasca. En el polo opuesto está considerado como un corresponsal que contribuyó a encubrir lo ocurrido en el municipio foral, con un latente apoyo al ejército de Mola.
En un prisma intermedio se ubica al polaco Ksawery Pruszynski. Curiosamente, llegó al Estado para trabajar desde el bando de los antidemócratas y lo acabó haciendo en el republicano. Pruszynski relata en su libro que Euskadi era diferente a Barcelona o Valencia. Le asombraba la convivencia de ideologías. Le parecía imposible que, como él presenció, se celebrara una misa en el frente republicano. El polaco solicitó interceder ante el lehendakari José Antonio de Aguirre en liberar a dos carlistas que iban a ser ejecutados en Durango.
Corman, como Monks y Holme, envió sus telegramas desde Bilbao. La investigadora Carmen Martín Ceballos agrega al londinense Keith Scott Watson, que cubrió la noticia para el Star y el Daily Herald, ambos periódicos publicados en la capital británica. “Gracias a estos cuatro reporteros -Steer, Monks, Holme y Scott- el mundo pudo saber lo que verdaderamente sucedió en Gernika, ya que ellos llegaron a la villa solo unas horas después del bombardeo y, no solo tomaron nota de lo que estaban viendo, sino que también preguntaron a muchos testigos de la barbarie y, tal como lo percibieron, lo contaron”.
Gracias a todas estas personas, periódicos como Ce Soir y l’Humanité abrieron sus portadas con la noticia de Gernika. El primero tituló ‘Dan les ruines de Guernica’ y el segundo ‘De Guernica, il ne reste que cinq maisons’. Según algunas fuentes, esos diarios son los que leyó el pintor Picasso en París y pudo conllevar que el cuadro que ya estaba pintando sobre los horrores de la guerra encargado por la República pasara a llamarse ‘Guernica’.