dissabte, 20 d’octubre del 2018

Associació No Jubilem la Memòria: XIV Jornada NJLM. Enguany commemorem el 80è aniversari de la batalla de l'Ebre


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Bon dia,
El 27 d'octubre l'Associació No Jubilem la Memòria celebra la seva XIV Jornada NJLM. Enguany commemorem el 80è aniversari de la batalla de l'Ebre i recrearem l'última desfilada militar de les Brigades Internacionals, que es va fer al pla de l'Estació de Pradell de la Teixeta, el 16 d'octubre de 1938.
També hem organitzat un cinefòrum amb els documentals: "Els Brigadistes entre nosaltres" i "La Teniente Remedios".
Per tancar la Jornada, actuarà la Coral Castellterçol.
Us encoratjo a assistir-hi i us n'envio, adjunt, el cartell per si el podeu difondre.
Salut!
Albert Sabaté Rull - President.
--
* No Jubilem la Memòria. *
Pça. de la Quartera, 6 1r
43730 - FALSET - (Priorat)
www.nojubilemlamemoria.cat

divendres, 19 d’octubre del 2018

Morante, el maestro acallado por las balas


http://www.sergimoyano.com/2018/04/08/morante-el-maestro-acallado-por-las-balas/


El maestro carcagentino asesinado por el franquismo fue un símbolo de la innovación educativa durante la II República y un destacado militante de Izquierda Republicana
Sergi Moyano / Carcaixent
Cuando terminó la guerra en 1939 y los sublevados se hicieron con el poder empezó una cruel represión contra aquellos que habían tenido algún atisbo de participación en la vida social o política al lado de las instituciones legítimas republicanas. La represión de los rebeldes se cebó más duramente contra los maestros y maestras de la República, contra aquellos que habían formado parte del avance educativo que aspiraba al modelo de una escuela abierta, laica, democrática e innovadora, que creían –tal como decía el lema de la revista de las escuelas de Carcaixent, llamada «Laborando»- que: «La Escuela debe ser atalaya altísima desde la que el niño vea y descubra todas las realidades de la vida». Este ensañamiento de los vencedores se llevó a cabo, principalmente, mediante la depuración. Reubicaron o directamente apartaron de la vida pública a prácticamente todos los maestros y maestras. Sin embargo, en muchos casos la represió se tradujo en cárcel o directamente el asesinado. Fue el caso de José María Morante.
Una vida de compromiso
Morante Benlloch nació en Cuenca en 1892. Obtuvo el título de enseñanza primaria en la Escuela Normal de Madrid y desde el año 1923 desarrolló su actividad pedagógica y vital en Carcaixent. Fue un hombre con un firme compromiso político. De ideas progresistas y republicanas, se afilió a Izquierda Republicana, partido del que fue secretario local. Además, pertenecía a la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) de la UGT. Desde el 1935 hasta el 1939 fue director del Grupo Escolar Navarro Darás de Carcaixent.

Cuando terminó la guerra, fue acusado de pertenecer a la organización de la masonería Rama-Radja-Daramba, de poseer una «pistolita» y de esconder una cajita con emblemas republicanos. La mayoría de estas acusaciones nunca fueron probadas. Al contrario, Morante, en los primeros meses de guerra, ayudó y dio cobijo a personas de derechas y católicos, según atestiguó en su día el reverendo Enrique Pelufo en su carta de alegaciones, que nunca fue atendida. Pero, a pesar de la intercesión de «Don Enrique», el maestro de Carcaixent no se salvó de los sumarísimos judiciales, que supusieron su condena a muerte directa. Uno de sus alumnos, Salvador Bono, contó en una entrevista realizada por Mª Antonia Iglesias que cuando «se supo la noticia de que le habían fusilado en público no se dijo nada, pero en privado la gente que le apreciaba lo sintió muchísimo. Había pánico. Yo tenía 8 años cuando fusilaron a don José María y no entendía por qué un hombre que había dedicado su vida a este pueblo, que no era el suyo, impartiendo clases, bondad, cultura… ¿Por qué?».

Treinta hombres armados con fusiles lo asesinaron, a él y a otros. «Yo muero tranquilo, pero que muy tranquilo. Hay una Justicia Divina a la que no se le engaña y es ante la que me veré dentro de poco y me dará el pago que los hombres me han negado», escribió Morante, sin que le temblara el pulso, en su carta de despedida. Un 31 de octubre de 1939, a los 47 años, teniendo una mujer y cuatro hijos, fue fusilado en las tapias del Cementerio de Alzira, y sus restos fueron abandonados en una fosa común.

De Benaguasil a París a lomos de «La Nueve»: Germán Arrúe.


http://www.sergimoyano.com/2017/10/22/de-benaguasil-a-paris-a-lomos-de-la-nueve/?fbclid=IwAR1hwABweDQT2GupYFRl2yssMcq1DH2wb6PhAgMSkmpfqjSgDkJwdok93V8

Memoria contra el olvido. Un vecino de Benaguasil estuvo junto a Amado Granell en el grupo de españoles que entró en París el 24 de agosto de 1944.

Germán Arrúe, nacido en una familia de agricultores, fue uno de los combatientes de la compañía que liberó París de la ocupación de los nazis
Sergi Moyano Hurtado / València
Los primeros soldados aliados que entraron en la París ocupada por los nazis no eran norteamericanos, ni franceses, ni británicos. Eran españoles republicanos que habían luchado en la Guerra Civil contra Franco y que, después de la derrota, cruzaron la frontera con Francia y se enrolaron en la Legión, primero, y, después, en la Segunda División Blindada del Ejército de la Francia libre para combatir el nazismo.
Sin embargo, y a pesar de su hazaña bélica (clave para entender la derrota de Hitler) el olvido se adueñó de su historia. La ley del silencio que impuso la dictadura franquista y su maquinaria represiva, que contó con la complicidad en este tema de la historiografía francesa provocó que nombres como el del benaguasiler Germán Arrúe Calvo se perdiese en la historia. A pesar de que liberó París. Sí, junto a Amado Granell, que recientemente recibió el honor de entrar en la nomenclatura de las calles de València.
Germán Arrúe nació un 30 de agosto del año 1917 en Benaguasil, enclavado en una familia de agricultores. Tanto su padre como él militaban en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En el momento del golpe de Estado franquista, en julio de 1936, se encontraba en Teruel, junto a un grupo de trabajadores de su pueblo que había ido a participar en la recogida del trigo. Movilizado en un regimiento de artillería, durante la contienda se ocupó del transporte de municiones en camiones sobre los frentes de Teruel, Lleida y el Ebro.
Con la República derrotada, huyó a Francia, cruzó la frontera y, nada más llegar, fue internado en diversos campos de refugiados que el país galo improvisó frente a la llegada masiva de extranjeros. Mientras tanto, en Benaguasil, con sus tres hijos y su mujer, en medio de la represión franquista, el padre de Germán Arrúe fue fusilado la madrugada del 14 de abril de 1939. Su hijo recibió la noticia en Francia.
Arrúe se alistó en una compañía de trabajadores extranjeros y después de la ocupación nazi se alistó en la Legión y fue destinado al norte de África y enviado a combatir a Túnez. Después del armisticio, del mismo modo que muchos otros españoles, desertó y se enroló en el ejército de la Francia libre, dirigido por el general De Gaulle. En 1943, en el momento de la formación de la 2ª división Blindada del general Leclerc, Germán Arrúe, bajo el nombre falso de José Ortega “El Mejicano”, integró la 9ª compañía del Tercer Regimiento conocida para la historia como «La Nueve».
Formada casi en su totalidad por republicanos españoles y capitaneada por Raymond Dronne, Arrúe rechazó ser oficial y quiso continuar siendo un simple soldado sobre el half-track Teruel. El 24 de agosto de 1944, el valenciano y sus camaradas penetraron París y llegaron hasta el ayuntamiento de la capital gala, «l’Hôtel de Ville», donde les esperaba eufórica la resistencia francesa.
Durante el desfile de la Victoria por los Campos Elíseos, los vehículos de La Nueve ocuparon un lugar de honor y escoltaron al general De Gaulle. «Había que ver cómo gritaba y aplaudía la gente. Cuando empezó el desfile, vimos una gran bandera republicana española de unos veinte o treinta metros, alzada por un gran grupo de españoles que no paraba de vitorearnos. Poco después la hicieron retirar», contaba Arrúe en la entrevista que ofreció a Evelyn Mesquida para la configuración del libro La Nueve: los españoles que liberaron París.
Con París liberada, en septiembre de 1945 los aliados prosiguieron con la toma de Estrasburgo y continuaron hasta el bunker de Hitler en Bertchesgaden. La guerra prácticamente había terminado. «Entonces nosotros pensamos que llegaba la hora de ir a España. Teníamos muchas ganas. Yo habría estado muy contento de ir y acabar la batalla allí, pero no pudo ser… No volví hasta que Franco murió», se lamentaba Arrúe. Después de negarse a proseguir con la guerra en Indochina, Germán Arrúe se desmovilizó y rechazó en aquel momento la nacionalidad francesa.
Trabajó como peluquero en París, se casó con una joven gala y se instalaron en Lyon. Después ejerció en una fábrica de ladrillos y como chófer de camiones. Más tarde, con el fin de facilitar la vida diaria, aceptó la nacionalidad francesa. Murió en un pueblo del País Vasco francés en julio del 2007. Sus cenizas están depositadas en el cementerio municipal de Benaguasil, el resto fueron esparcidas en un campo de huerta en la Partida de l´Alteró, una tierra que él mismo labró.

Centenario de su nacimiento y ningún homenaje

Arrué es un desconocido en su pueblo; solo en 2009 se aprobó celebrar un homenaje oficial que no ha llegado
Basta sólo con pasear por las calles de Benaguasil y preguntar quién era Germán Arrúe para percatarse de que es un auténtico desconocido. Arrúe no tiene dedicada ninguna calle ni avenida con su nombre, ningún recordatorio que acerque su figura a la ciudadanía. Las nuevas generaciones no saben que un paisano de su pueblo formó parte de la liberación de París, de la victoria del mundo libre.
Sólo se aprobó, en 2009, en el plenario municipal, la celebración de un acto-homenaje en su memoria. Pero el consistorio del Partido Popular incumplió este acuerdo y finalmente el acto tuvo que ser organizado por los grupos municipales del PSPV y EUPV. El Ayuntamiento del PP continúa incumpliendo aquella moción presentada por el concejal Pep Espinosa (EU) que instaba a organizar un homenaje institucional y a reconocer públicamente la participación de este vecino de Benaguasil en la Segunda Guerra Mundial. «Es lamentable que Benaguasil no haya reivindicado la figura de este héroe de la Liberación de París, que combatió casi nueve años seguidos contra el nazismo y el fascismo, sin que nadie le dijera ´gracias´», explica con aflicción Mesquida.
Pese al olvido de los gobernantes, el empeño de algunos porque la historia no se borre hace que la figura de Arrúe continúe siendo reivindicada y recordada en la memoria colectiva. Arrúe recordaba y añoraba a su amada tierra valenciana: «Hoy soy español y francés y vivo en Francia y moriré aquí. Pero me acuerdo mucho de España y de mi pueblo». Una localidad que le debe a su héroe un reconocimiento digno y justo por su largo camino de lucha por la libertad de todos y todas.

Interior ya tiene lista la norma para retirar la medalla a 'Billy el Niño' y abre la puerta a "efectos retroactivos"



https://www.publico.es/politica/interior-lista-norma-retirar-medalla-billy-nino-abre-puerta-efectos-retroactivos.html?fbclid=IwAR08bqusZED_uUzlE-UWuEu19zDLSfTr6wGI9X_3Xqy9vEDGcTYGzSSL4uI


El ministro Grande-Marlaska ha señalado que la cuestión ahora es ver cómo plantea: "Si a través de un anteproyecto o de una proposición de ley". Antonio González Pacheco ha sido denunciado en multitud de ocasiones por sus torturas. 



El ministro del Interior Grande-Marlaska.- EP




El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves que su departamento tiene listo el texto normativo para poder proceder a la retirada de la medalla al policía franquista Antonio González Pacheco -conocido como 'Billy el Niño'- , aunque ha explicado que ahora se tiene que decidir cómo se tramita esta norma.
"El texto normativo está desarrollado", ha asegurado el ministro en declaraciones a su llegada a las Jornadas sobre la Lucha contra la Violencia en la Infancia que se celebran en Madrid. Según ha explicado, con esta norma se podrá retirar "todo reconocimiento" y también se abrirá la puerta a que los honores puedan tener "efectos retroactivos".
"La cuestión ahora es ver como se plantea, en qué texto legal. Si a través de un anteproyecto o de una proposición de ley", ha argumentado Marlaska, que, en todo caso, ha dicho que esto será "próximamente".
Con esta norma se podrá retirar "todo reconocimiento" y también se abrirá la puerta a que los honores puedan tener "efectos retroactivos"
El titular de Interior ha señalado que esta norma responde a una "preocupación real y seria" de que nadie que no tenga los comportamientos susceptibles de reconocimiento siga ostentando medallas.
Este movimiento llega después de que el Gobierno anunciara en el Congreso de los Diputados que retirará la medalla policial a 'Billy el Niño', responsable de torturas durante el Franquismo, y cuyo caso salió a la palestra en las primeras negociaciones entre el PSOE y Podemos para los Presupuestos.
En el mes de septiembre en una negociación inicial entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, que tenía como objetivo acercar posturas de cara a los Presupuestos de 2019, ambos acordaron la retirada de condecoraciones y pensiones asociadas a la medalla para este expolicía.
Según el Centro Directivo de la Policía Nacional, 'Billy El Niño' se beneficia de un incremento salarial del 15% desde que fue condecorado el 13 de junio de 1977. La condecoración fue otorgada por el entonces ministro

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Andalucía, tierra de fosas (y de memoria)

https://www.elsaltodiario.com/memoria-historica/andalucia-tierra-de-fosas-y-de-memoria?fbclid=IwAR0GxVz1qQ_lADeT90Q2kckKkBoOC2Ktz2OuyQSvbiFHfdnmlqb-pGThMQQ#

El movimiento ciudadano atado a la memoria histórica es el soporte vital de un territorio a la vanguardia de las políticas pero donde “queda mucho trabajo”. La proximidad de las elecciones autonómicas revuelve el paño de los temas candentes dejando a la reparación memorialista en un discreto segundo plano.

Intervención en el cementerio de Sevilla.


Andalucía está sembrada de fosas comunes. Un total de 708 agujeros donde yacen arrojados como perros más de un tercio de los desaparecidos forzados por el franquismo en España. La comunidad autónoma está llena de cunetas vestidas de ignominia, de familias rotas por la barbarie fascista. Andalucía es tierra de fosas. Y también de memoria.
El movimiento ciudadano atado a la memoria histórica es el soporte vital básico de una región que está a la vanguardia de las políticas públicas en la materia. Porque en Andalucía la “conciencia” memorialista está unida a la enorme represión sufrida, apuntan las asociaciones de represaliados por el dictador Francisco Franco. Pero “queda mucho trabajo” por hacer, como en el resto del país. Una “dejadez” que contamina España y que tiene como elemento principal las fosas y cunetas.
Las cifras son rotundas. Andalucía, solo Andalucía, tiene más desaparecidos que los en torno a 30.000 que sufrió Argentina tras la dictadura cívico-militar de Jorge Rafael Videla
La proximidad de las elecciones autonómicas revuelve el paño de los temas candentes dejando la reparación memorialista en un discreto segundo plano. La cita con las urnas del próximo día 2 de diciembre convocada por la presidenta andaluza, Susana Díaz (PSOE), pondrá en litigio dos líneas principales que coinciden con la aprobación de la Ley de Memoria Histórica en el Parlamento andaluz: socialistas y Adelante Andalucía (Podemos e Izquierda Unida) a favor, frente a la negativa de las derechas de PP y Ciudadanos, que se abstuvieron en la votación del marco legal. 

CARTOGRAFÍA DE LA BARBARIE FASCISTA

Las cifras son concluyentes. En suelo andaluz quedaron sepultadas al menos 45.556 víctimas de los golpistas, como reconoce de forma oficial el Mapa de Fosas regional. Bien pudieran ser un pellizco más, según diversas investigaciones históricas. En toda España, el único intento por poner números a la barbarie fascista llegó con el proceso judicial abierto por el juez Baltasar Garzón que alcanzó 114.226 nombres y apellidos de asesinados.
Las cifras son rotundas. Andalucía, solo Andalucía, tiene más desaparecidos que los en torno a 30.000 que sufrió Argentina tras la dictadura cívico-militar de Jorge Rafael Videla. Sevilla, Granada, Huelva, Málaga o Córdoba, cada una por sí solas, suman más víctimas ejecutadas por el terrorismo de Estado que las causadas por el régimen de Augusto Pinochet en Chile.
Y las cifras son también una muestra del paradigma andaluz. De cómo la tierra de fosas es además tierra de Memoria. Andalucía es la región de España que ha exhumado más víctimas del franquismo. Va camino de cuatro millares de cuerpos en casi un centenar de tumbas colectivas ilegales. Aunque ahí va incluida la mayor fosa abierta en el país: el cementerio de San Rafael en Málaga, donde fueron recuperadas 2.840 personas.
En los últimos años la apuesta por la memoria histórica ha crecido. Desde el año 2015 la Junta de Andalucía ha programado más de un centenar de intervenciones arqueológicas en fosas y cunetas. Más que nunca. Solo en 2016 sacó de la tierra a más de 300 víctimas y en el bienio siguiente suma casi otras dos centenas. Antes de fin de año está previsto que arranque otro paquete de exhumaciones que incluye una de gran calibre en el camposanto de Córdoba o la de Sevilla, en este caso sufragada por el Ayuntamiento local.
Las políticas públicas memorialistas han sacado adelante la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, un texto que supera al estatal y que ha servido de guía para otras comunidades autónomas. Hace escasa fechas se ha creado el Consejo de Memoria que activará una suerte de ‘Comisión de la Verdad’. Y la gran apuesta, el Plan Andaluz de Memoria Democrática, que activa casi casi 9,5 millones de euros y multiplica el presupuesto para abrir fosas, desde los 238.000 euros de 2017 y los 413.000 de 2018 a más de 5 millones de euros en el periodo 2019-2022. 

EL “MUSCULO ASOCIATIVO” DE ANDALUCÍA

“El movimiento memorialista es muy fuerte, y este músculo asociativo aparece en el gran nivel de participación desde que nace en el año 2003 convirtiéndonos en la punta de lanza de todo lo que se está haciendo en Andalucía”, resume la presidenta de la Asociación Nuestra Memoria, Paqui Maqueda.
Una fortaleza social que parte “de la base de que el territorio andaluz es de los más castigados” por Franco. Porque el cordón umbilical entre memoria y represión encarnizada “no es casual”, dice Maqueda. “Aquí tenemos presentes todas las patas de la represión” y los avances en ‘verdad, justicia y reparación’ saltan “por el empeño y el trabajo de las asociaciones”.
“Los pasos los hemos marcado nosotras, siempre vamos por delante de la Junta”, dice Paqui Maqueda, de la Asociación Nuestra Memoria
“Es importante que seamos capaces de valorar esto porque es una fuente de energía para nosotras”, apunta. “Los pasos los hemos marcado nosotras, siempre vamos por delante de la Junta, aunque sí es verdad y reconocemos el trabajo de las instituciones, por ejemplo en Andalucía con la creación de la Ley de Memoria Histórica que es una de las más avanzadas del Estado y donde valoramos mucho el concepto de víctima que se asume y cómo se han sabido unir los derechos humanos con la justicia universal”, en palabras de Paqui Maqueda.
Pero el camino andado “nos parece escaso”, y el ritmo “lento”. Las fosas, dice, “hay que abrirlas como una prioridad”. Porque mientras “se están muriendo las víctimas directas y a este paso a las nietas que llevamos ahora las riendas nos quedan otros 30 años para que se abran todas las fosas comunes de Andalucía”. Esta “lentitud” sale a veces de “problemas burocráticos”, como este año, donde hay previsto un paquete de exhumaciones que espera luz verde. “Cuando salgan ahora habrá quien lo achaque a que tiene que ver con el periodo electoral aunque no sea así, pero es lo que toca”, admite Maqueda.

LA MEMORIA COMO “DERECHO CIUDADANO”

“La memoria es un derecho ciudadano”, define el director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Javier Giráldez. “Siempre hemos trabajado con la memoria como un espacio de convivencia donde caben los derechos humanos, el feminismo, la educación, la cultura… y la clave de todo esto es la reparación de la víctima”, describe.
“En Andalucía se están dando estos pasos, pero entiendo a quien dice que se deben acelerar”, dice Giráldez. Para esto, alude, llega el Plan Andaluz de Memoria Democrática, una apuesta “fundamental porque marca la política a cuatro años”. La administración “no para” aunque en los últimos meses se hayan atascado las exhumaciones. “Llevamos haciendo estos procesos todo el año, están en marcha”, trabajando por resolver “procedimientos” y “dos grandes fosas”: Córdoba y Sevilla.
El camino andado “nos parece escaso”, y el ritmo “lento”. Las fosas, dicen desde los colectivos de memoria, “hay que abrirlas como una prioridad”
La memoria como una apuesta “transversal” que quede “fuera del ámbito del debate político partidista”. “Trabajar en memoria es hacerlo por las víctimas y esto hace más fuerte a la democracia”, manifiesta. “Si entendemos esto, el debate político deja de ser estridente”.
Y la memoria es entonces un lugar definido por el “consenso”, el empuje de todos. No siempre es así, caso de la etapa bajo Gobierno de Mariano Rajoy. En los últimos años “la ausencia del PP en el desarrollo de políticas públicas de memoria” ha empujado este paso “del deber de memoria a la memoria como derecho ciudadano”, afina Giráldez.
“Las comunidades autónomas han tenido que dar un paso al frente, tomando iniciativas al margen del Estado, incluso con gobiernos del PP como en Castilla y León”, refiere. Ahora queda abierto un nuevo periodo con “la ilusión” porque el Gobierno de España encabezado por Pedro Sánchez “haya iniciado un camino en el que nos va a acompañar al que ya hacemos desde Andalucía”. 

¿ANDALUCÍA COMO “VANGUARDIA” MEMORIALISTA?

La comunidad autónoma es “vanguardia” a nivel nacional en estas tareas, repite el Gobierno andaluz. Aunque no todos lo ven así. “A los partidos en el poder se les llena la boca con la Memoria Histórica, pero falta mucho de coherencia y de sinceridad”, apunta Cecilio Gordillo, coordinador de la base de datos Todos (…) los Nombres y del grupo de trabajo Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía, del sindicato CGT.
“Mientras que sigan apareciendo tantos números en rojo al decir lo de ‘vanguardia’ se me caen los palos del sombrajo”, dice. El número de intervenciones en tumbas ilegales del franquismo “es escaso con respecto al total, queda tantísimo… aunque en el resto del país es peor, pero falta algo más que ese tipo de afirmaciones, queda mucho trabajo”, explica.
“A los partidos en el poder se les llena la boca con la Memoria Histórica, pero falta mucho de coherencia y de sinceridad”, apunta Cecilio Gordillo, coordinador de la base de datos Todos (…) los Nombres
A pesar de la visión crítica Cecilio Gordillo valora los pasos andados. “En los últimos años se ha pasado del negro al gris claro”, describe. Un “avance sustantivo” que afecta sobre todo a la “cuestión principal”: las fosas comunes. El militante memorialista pone el aviso en un atasco burocrático que ha impedido poner en marcha intervenciones arqueológicas. “Casi hemos perdido el año 2018”, lamenta.
“Andalucía en memoria histórica siempre ha estado por delante del resto de las comunidades autónomas, es de justicia ponerlo en valor. Sí es vanguardia, pero desde el Gobierno de la Junta de Andalucía todavía no se toma en serio la cuestión”, explica Andrés Rebolledo, presidente del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar (Cádiz) y de la Asociación de Represaliados por el Franquismo en la Sauceda y el Marrufo.
Y pone varias cuestiones como ejemplo: “Las fosas, la Comisión de la Verdad, la anulación de condenas o la apertura de archivos”. De esta “dejadez” que denuncia está contaminado el resto del país. “Ningún Estado se puede permitir tener más de 100.000 personas en fosas comunes, es denigrante”, expone. Y debería ser “una prioridad”, dice. Pero “España no ha resuelto ese trauma y prevalece el discurso de los vencedores”.
Y en las citas con las urnas, ¿qué importancia adquiere la reparación memorialista? “Para mí las elecciones y la memoria histórica tienen que ser un elemento igual a cualquier otro, tiene mucho que ver, porque todas las personas que cayeron torturadas y asesinadas en esta tierra lo fueron por defender la libertad y la democracia”, argumenta.
“Ningún Estado se puede permitir tener más de 100.000 personas en fosas comunes, es denigrante”, expone Andrés Rebolledo.  “España no ha resuelto ese trauma y prevalece el discurso de los vencedores”
La deuda con las víctimas del franquismo debe ser un elemento cardinal y asumido por todos los partidos, entiende. “Seguimos con una mochila muy pesada por no resolver estas cuestiones y por una derecha que sigue con unos discursos, como los de Pablo Casado, que sí los usa políticamente y les rinde”, especifica Andrés Rebolledo.

DEL IMPULSO A LA MEMORIA AL CONDICIONANTE ELECTORAL

Los propios voluntarios de la asociación gaditana vivieron en carne propia “cómo se cerraban todas las puertas”. Sucedió en la exhumación de las fosas comunes en el Marrufo y el Valle de la Sauceda. Corría el año 2007 cuando arranca la investigación y catas arqueológicas sobre el terreno, sufragadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al hilo de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Pero años después el Ejecutivo de Mariano Rajoy enarbola los “cero euros” y cierra el grifo.
En 2012, con la certeza “de que allí había víctimas”, no tienen cómo seguir, recuerda. Y aparece “un mecenas” que tiene a su abuelo entre los asesinados por el fascismo en el Marrufo: Miguel Rodríguez, dueño de la empresa Lotus Festina, que oía la historia familiar de boca de su madre y aporta “una cantidad bastante razonable” que Rebolledo no especifica “para evitar suspicacias”.
Aquel proceso logró rescatar 28 cuerpos de las fosas más cercanas al cortijo. Con el dinero privado se financió también la creación de la Casa de la Memoria en Jimena de la Frontera (Cádiz) y la rehabilitación del cementerio de la Sauceda, hoy Lugar de Memoria de Andalucía, donde reposan las víctimas del franquismo exhumadas en el valle.
“Hay que seguir empujando, dando palos, porque si no es muy fácil acomodarse a las circunstancias”, dice Cecilio Gordillo mirando de reojo a los responsables institucionales
Las asociaciones de víctimas coinciden en el impulso dado en los últimos años. Del “negro al gris”, aluden. La relajación, en todo caso, no cabe. “Hay que seguir empujando, dando palos, porque si no es muy fácil acomodarse a las circunstancias”, dice Cecilio Gordillo mirando de reojo a los responsables institucionales.
“Con un proceso electoral a dos meses vista los partidos pueden hacer movimientos pero para mí no tienen importancia porque están condicionados”, matiza. Eso sí, apunta que abrir las tumbas ilegales debe estar unido a contar, difundir, comunicar estos procesos. Y añade un ejemplo: la visita de alumnos de un instituto de Suecia al cementerio hispalense donde hay unas 4.500 víctimas de Franco enterradas en un puñado de fosas comunes.
“Es inaudito que un grupo de escolares suecos se interesen en una ruta por Andalucía en conocer esta realidad porque habían visto en una película documental la intervención en la Puebla de Cazalla.” Los alumnos conocieron un caso peculiar, el de Torsten Jovinge, un pintor de su país que fue asesinado por los golpistas en el verano del 36 y enterrado en la fosa de Pico Reja. “¿Y cómo es posible que no vayan institutos de la ciudad?”, cuestionan. Porque, como coinciden asociaciones, partidos políticos y administraciones, queda “mucho trabajo” por hacer.