Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme.....
"Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).
Renfe homenajea a los represaliados con una web y un documental. Ábalos critica la Transición: “Creímos ingenuamente que la reconciliación consistía en no volver la vista atrás. Nos equivocamos”
En la foto, Carnet ferroviario de Flavio Báscones García. En el vídeo, 'teaser' del documental sobre las víctimas ferroviarias del franquismo.
Un equipo de antropólogos forenses destapó en 2011 una cordillera de cuerpos de más de 30 metros de largo en Gumiel de Izán (Burgos). La profesión de la mayoría de las 59 víctimas que allí se buscaban hizo que se conociera el lugar como “la fosa de los ferroviarios”. Habían sido enterrados por barrenderos de Aranda de Duero y asesinados por escuadras de falangistas en 1936. Diez años después de aquella exhumación, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y el presidente de Renfe, Isaías Táboas, han presentado una web (www.memoriahistoricaferroivaria.org) y una película, Los hijos del hierro, que documentan el ensañamiento del franquismo con aquel colectivo.
Exhumación de la conocida como fosa de los ferroviarios en Gumiel de Izán (Burgos) en 2011. ÓSCAR RODRÍGUEZ
El 88% de la plantilla, cerca de 90.000 personas, fue sometida a comités de depuración. El franquismo llegó a crear una policía específica que se infiltraba en las compañías para espiar a los ferroviarios y detectar posibles opositores. “El objetivo”, explica el historiador Miguel Muñoz, autor de varias investigaciones sobre la represión en el sector, era “exterminar a los sindicatos y ubicar a los trabajadores en una situación de permanente terror”. Fueron apartados de su oficio, pero también asesinados, ejecutados tras ser condenados a muerte, encarcelados, utilizados como mano de obra esclava o forzados al exilio. La web contiene una exhaustiva base de datos con los expedientes de los represaliados, entre ellos, al menos 4.592 mujeres. La película, que puede verse en el canal de YouTube de Renfe, toma su título de un artículo que Miguel Hernández publicó, con pseudónimo, en 1937 como homenaje a los ferroviarios.
Expedientes de depuración de ferroviarios durante el franquismo.
Participan en el documental los investigadores Francisco Polo, Miguel Muñoz, Fernando Mendiola y Carlos Hernández, que explican los múltiples métodos de represión empleados por el franquismo contra los ferroviarios, y también familiares de las víctimas que la sufrieron, como Antonio Sin, José Báscones, Luis Miguel Martín Montoliu, Paqui Chaves o el exseleccionador nacional Vicente del Bosque.
Flavio Báscones había trabajado como guardafreno en la Compañía de los Ferrocarriles. Era miembro de UGT y del PSOE y en Mataporquera (Cantabria) había sido elegido alcalde. La web recoge que durante la Guerra Civil “cavó trincheras y luchó para defender la ciudad, pero finalmente tuvo que refugiarse en Francia con su familia, donde permaneció exiliado hasta su fallecimiento”. Su hijo José recuerda el periplo de su huida, desde Matarporquera a Ribadesella, de ahí a Gijón —“bombardearon el cine donde nos habían refugiado, no podíamos respirar del polvo”—, luego a Burdeos, en tren hasta Girona —”comíamos lechugas que cogíamos de las huertas, piñones de los pinares...”—, a una colonia en Lloret del Mar (Girona), desde allí a París y a la ciudad belga de Lieja, donde logró reencontrarse con sus padres a principios de marzo en 1940, antes de instalarse definitivamente en Francia y vivir su segunda guerra. “Esa generación sufrió mucho”, recuerda Vicente del Bosque. Su padre, Fermín, también ferroviario, estuvo preso en Salamanca y Vitoria.
Francisco Chaves fue asesinado en Torremejía. “Era capataz de vías y obras”, recuerda su nieta Paqui. “Los franquistas lo cogieron y lo mataron. Le pegaron un tiro y lo dejaron tirado en una cuneta. No hubo juicio. Su certificado de defunción pone ‘muerto a causa de la guerra”.
Antonio Sin fue condenado a pena de muerte. Estuvo ocho meses esperándola, recuerda su hijo Antonio, hasta que se la conmutaron a cambio del traslado al destacamento penal de Bustarviejo (Madrid), donde trabajó, con casi 1.000 presos más, en las obras del ferrocarril Madrid-Burgos. Las familias de muchos reclusos se instalaron justo enfrente, en chabolas de piedra construidas por ellos mismos. “Ese era nuestro hogar, en el monte”, recuerda Antonio. Su madre, que era maestra, utilizó aquellos días durísimos para dar clases a los hijos de otros presos.
Un grupo de trabajadores en las obras de construcción de la línea Madrid- Irún en 1944. VICENTE GARRIDO MORENO
Los destacamentos penales se ubicaron siempre cerca de las grandes obras y eran los propios patrones de las empresas adjudicatarias los que acudían a las prisiones a seleccionar al personal: los más sanos, los más fuertes. Al quedar libres, muchos de los presos siguieron trabajando para la misma obra y la misma empresa porque en sus condenas siempre iba añadido el exilio: no podían volver a su entorno. Así lo hizo, entre otros, Antonio Sin.
Desde 1938, prisioneros de guerra y presos políticos fueron utilizados en diferentes obras ferroviarias para reparar los estragos de la guerra o construir nuevas infraestructuras. Hasta 1940 el número de trabajadores forzados superó los 9.000. Durante los últimos meses de la contienda el trabajo en el ferrocarril suponía el 7,1% del realizado por prisioneros. Las cifras se mantuvieron cerca de los 3.000 hasta 1945; durante la década de los cincuenta descendieron hasta situarse por debajo de los 500.
Un equipo de arqueólogos dirigido por Alfredo Ruibal, del CSIC, excavó en 2007 el destacamento de Bustarviejo para documentar la vida de los presos y de sus familiares. El complejo se ha recuperado y habilitado para convertirse en un lugar de memoria.
Milagros Montoya, en 2007, junto a los restos de la chabola en la que vivió mientras su padre estuvo preso en el destacamento de Bustarviejo. ULY MARTÍN
Ábalos: “Intentamos cerrar apresuradamente un capítulo negro. Nos equivocamos”
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, criticó la Transición en el discurso que pronunció al presentar la nueva web y el documental. “La memoria duele, pero es sanadora. Contra ella se siguen revolviendo ciertos sectores cuya comunión con el fascismo no podemos dejar de denunciar. La represión no es lo peor que dejan dictaduras tan abominables como la que padecimos. Lo que realmente nos aniquila como sociedad es el olvido y el silencio. Las razones políticas no se nos escapan. Intentamos cerrar apresuradamente un capítulo negro de nuestra historia para abrazar la democracia. Creímos ingenuamente que la reconciliación consistía en no volver la vista atrás y nos equivocamos. Fuimos injustos porque no quisimos ver las heridas abiertas. Y solo mirando de frente al pasado seremos capaces de tener un futuro digno. Esta es la gran lección que hemos aprendido. Es hora de que las víctimas del franquismo y sus familiares dejen de pagar las facturas de nuestra democracia”.
Cartel del Sindicato Nacional Ferroviario y UGT, del año 1937.
Decía Miguel Hernández en Los hijos del hierro, publicado en 1937: “Engrasados musculosos como ejes o motores, llevan restos de humo sobre la frente, y sobre la piel las huellas puras que el trabajo deja con sus cascos de caballo poderoso. Parecen mineral incendiado, recorriendo la España leal de punta a punta heroicos y veloces bajo los bombardeos enemigos. Sus músculos trepidan como las máquinas, y como a las máquinas no les importa rodar sin descanso a través de estos días en que la libertad de España depende del esfuerzo de cada español”.
Tal dia com hui del 1940 van afusellar Vicent Carceller, editor de «La Traca»
El 28 de juny del 1940 van afusellar al Terrer de Paterna Vicent Carceller, editor de la revista La Traca.
Carceller tenia uns orígens humils i col·laborà des de ben jove en les revistes satíriques de València. El 1911 es feu càrrec de la segona etapa del setmanari La Traca. Amb la seua direcció, la revista evoluciona cap a un humor molt més polític. Prova d'això és que el director acabà pres el 1912 per una caricatura contra el rei Alfons XIII. La Traca dels anys 1910 i 1920 era una revista satírica, antiburgesa, i pujada de to. Si bé estava escrita amb un llenguatge pobre i castellanitzat, un altre blanc de les seues crítiques eren els «coents», o aquells catalanoparlants que en l'àmbit públic parlaven en espanyol per considerar-la una llengua amb més estatus social.
Políticament s'alineava amb el republicanisme blasquista i valencianista i es declarava anticlerical. El seu compromís cultural valencianista el portà a fer campanya donant suport a l'Estatut d'Autonomia tant del País Valencià com de Catalunya. Carceller va fundar el «Nostre Teatre» (després conegut com Teatro Serrano) al Carrer PI i Margall de València el 1934, amb un projecte de l'arquitecte Javier Goerlich.
Va llançar, des de la seua editorial, la revista Nostre Teatre entre maig i setembre de 1921, on publicaria sainets en valencià per promocionar el teatre. Va publicar les obres de Blasco Ibáñez en valencià i escriptors com Carles Salvador o Maximilià Thous i Llorens van començar a escriure a La Traca, el segon amb secció fixa.
Iniciada la República, decidí reobrir La Traca, que havia estat clausurada per la dictadura primoriverista, i aprofità la capçalera per a publicar-ne els continguts a tot l'Estat, en espanyol, mentre el seu humor es feia més cruent i, sobretot, encara més polític, alineant-se a favor del Front Popular. Mentrestant, La Chala, continuava publicant-se, en valencià i amb gran èxit. En aquesta època, La Traca aconseguí publicar més de 500.000 exemplars en tot l'Estat, fins a la seua desaparició, junt amb La Chala el 1938.
Prompte l’editor de La Traca es va convertir en enemic personal de Franco i Queipo de Llano. Per això, després de la victòria feixista, aquests van fer tot el possible per extirpar qualsevol record de la revista i del seu principal responsable. Cal reconéixer que la malvolença era mútua i que els retrats de Franco -sempre efeminat- i Queipo de Llano -un alcohòlic sempre borratxo- que il·lustraven a La Traca els dibuixants Bluff i Tramús eren totalment destructius. L'immens tiratge de la revista, que va arribar als 500.000 exemplars setmanals, la va convertir en objectiu primordial per part dels franquistes. Queipo de Llano li va dedicar a Carceller algunes de les seues famoses arengues radiofòniques, a les quals l'editor va respondre que «l’esperava a València amb un barril de vi». Amb Franco «pràcticament arribarien a tindre una relació epistolar» -a base d'amenaces i editorials de rèplica.
El primer que va fer l'avantguarda falangista quan va entrar a València va ser anar als estudis de Ràdio València a cercar Carceller i alguns dels seus companys per afusellar-los. El 16 de juny del 1940, quan tot just es complia mes i mig de la fi de la guerra, Carceller va ser detingut per la guàrdia civil a la casa de la seua sogra, on havia intentat ocultar-se, i empresonat a la Model de València. La repressió feixista va ser especialment terrible per a Carceller i Bluff -pseudònim amb què signava Carlos Gómez-, que van ser torturats perquè revelaren la identitat d'un col·laborador de la publicació, que signava com a Marquès de Sade o Tramús i que era Enrique Pertegás, director artístic de la revista El Conte del Dumenge i col·laborador de Pensat i Fet. En el transcurs de les tortures, Carceller va ser fins i tot obligat a menjar-se una còpia de la revista, però la seua identitat mai va ser descoberta als feixistes.
Va ser condemnat a mort amb l'afegit d’urgent per un tribunal militar amb el càrrec d’«adhesió a la rebel·lió amb l'agreujant de transcendència dels fets».
El 28 de juny del 1940, Carceller, el major editor de la història del periodisme valencià va ser afusellat al cementeri de Paterna juntament amb altres 38 persones, entre elles el col·laborador de La Traca, Carlos Gómez Carrera Bluff.
Els franquistes, a més de torturar-lo i afusellar-lo, van pretendre aniquilar, esborrar el seu rastre i el seu llegat, extirpar qualsevol record de la revista i dels seus responsables.
Carceller va ser tan sorollós en el seu temps com el nom del setmanari que dirigia, però tan censurat i oblidat anys després com cruel va ser la seua sort. Actualment, amb prou feines hi ha rastre de l'home que més pàgines va editar des d'una impremta valenciana i que més va influir en la cultura de tot un poble. El franquisme ho havia aconseguit: la seua llei del silenci, imposada a foc i sang, havia esborrat tot possible record del personatge i de la seua obra. Carceller va ser doblement silenciat.
Teresa Arrufat Forner i Arantxa Jansen, conversen a peu d'excavació | ArqueoAntro
Arantxa Jansen Pamblanco i Javier Iglesias formen part de l’equip científic multidisciplinari ArqueoAntro. Iglesias és antropòleg forense, director i membre fundador de l’equip, juntament amb Miguel Mezquida. «Anem allà on ens criden», apunta Iglesias. Es dediquen a obrir les fosses comunes i a rescatar represaliats. Víctimes de la desmemòria social i administrativa que ha patit el País Valencià i la resta de l’Estat durant les dècades del franquisme i del tardofranquisme. Una inacció selectiva que no ha pogut trencar les trinxeres de la transmissió oral, que ha circulat com una rosa de paper, de mà en mà, de boca a orella, traspassant els límits transgeneracionals i arribant, com un murmuri, fins als nostres dies.
Iglesias destaca que els primers que van obrir fosses comunes al País Valencià va ser el Laboratori d'Arqueologia Funeraria i Bioantropologia «Paleolab». Obrien, sobretot, fosses de maquis afusellats.
Fins a l’aprovació de Llei de la Memòria Històrica el 2017, quasi 80 anys després de la Guerra Civil, els cossos romanien soterrats sense que les famílies pogueren cloure el ritual de la mort. A les anteriors excavacions que Arqueoantro van realitzar a Paterna, la terra va retornar 150 represaliats. Actualment estan treballant en una nova fossa a la mateixa ciutat que conté 180 cossos. Es calcula que a Paterna el conjunt de víctimes pot ascendir al millar.
La mort té un protocol que, en aquests casos, no s’havia acomplert. Les famílies no podien plorar els seus morts, ni deixar-los unes flors, perquè no sabien exactament a qui ploraven, encara que tots els soterrats mereixien llàgrimes. El meu, el teu mort, els nostres morts. Una mutilació històrica. Tots junts, barrejats o en fileres. De les obertures de les fosses, Iglesias, tot i la mirada metodològica i professional, no pot oblidar algun cas, com ara les restes d’un xiquet de 16 anys trobat en una fossa de Mèrida amb unes petites boles de joc infantil a les butxaques. Imatges que es fixen a la retina i allí es queden, testimonis d’una brutalitat que no contemplava edats en uns sumaríssims que canalitzaven la ràbia i sembraven la por. Els ossos trobats en fosses tenen el seu propi llenguatge. Iglesias comenta que els cranis contenen una de les proves irrefutables: el tir de gràcia.
A Vinaròs (el Maestrat) es va obrir el passat mes de juny la fossa d’un represaliat. El projecte va ser impulsat l’any 2020 pel Grup per la Recerca de la Memòria Històrica de Castelló i l’equip científic ArqueoAntro —amb assessorament de la Fundació Caixa Vinaròs i el Centre de Documentació de la Guerra Civil de Vinaròs— a demanda de la família de José Forner, vinarossenc afusellat al cementeri de la localitat el 7 de juny de 1938. José tenia 20 anys.
Tot i que la família vinarossenca no vol protagonismes, ni que es destaque que siguen considerats els primers a engegar tot el mecanisme burocràtic que ha permès alliberar aquest crit soterrat de la terra, és inqüestionable que han marcat un punt d'inflexió per tal que, a partir d’ara, altres famílies puguen plantejar-se rescatar els cossos dels seus familiars de la fossa de Vinaròs que, diuen, provenien de ciutats veïnes.
L’actuació va ser possible gràcies al finançament del Ministeri de la Presidència i la Federació Valenciana de Municipis i Províncies. Les restes òssies van ser estretes de la fossa dues setmanes després. Arantxa Jansen va participar en el treball de camp d’aquesta crònica en blanc i negre. Un assassinat que, com altres, estan en un limbe legal, perquè són crims prescrits. Un tresor emocional que oculta una història mai dignificada.
Arantxa Jansen: «Trobar les restes de represaliats és, sens dubte, un dels moments més intensos de tots els processos que fem. Emocionar-se junt amb les famílies és molt reparador, ja que suposa tancar un procés de dol».
Arantxa, com decideixes dedicar-te a aquesta especialitat?
Em vaig assabentar del treball que estava fent ArqueoAntro perquè vaig muntar una jornada de memòria històrica a la Fira del Llibre de València que constava d’una triple exposició: «Entre el silencio y la tierra», amb fotografies d’Eloy Ariza (documentalista d’ArqueoAntro); «Ojos», amb il·lustracions de Gema López, antropòloga d’Arqueoantro, i «Memòria desenterrada», amb els documents i objectes dels familiars de les fosses de Paterna, i també de la visualització del documental Les llavors que van creixent, sobre la fossa 22 de Paterna, i una taula rodona amb Miguel Mezquida, membre fundador d’ArqueoAntro, i familiars dels represaliats. En viure l’experiència de la jornada, vaig començar a participar en ArqueoAntro com a voluntària. Actualment formo part de l’equip.
Com es desenvolupen les diferents fases, com la investigació, localització, la intervenció arqueològica, l'anàlisi antropològica i la identificació?
Normalment, les intervencions comencen amb la petició d’algun familiar o les associacions. Un cop tenim la petició, s’inicia la tramesa administrativament, pot ser mitjançant els ajuntaments locals, associacions, Generalitat o Conselleria, i complint amb les lleis vigents sobre aquest tema en l'àmbit estatal i autonòmic, Llei de Memòria Històrica i «Llei de Memòria Democràtica» respectivament. L'equip de l'Associació Científica Arqueoantro seguint el Protocol Nacional d'Actuació en Exhumacions de Víctimes de la Guerra Civil i de la Dictadura fa la intervenció.
Imagino que les fosses comunes tindran diferents profunditats. Com enfoqueu el treball?
Efectivament, no totes les fosses tenen la mateixa tipologia, morfologia ni profunditat. A Castelló de la Plana, per exemple, són fileres que s’estenen en paral·lel i que contenen fosses individuals, per tant, les fosses no arriben a 1,20m de profunditat respecte el nivell de circulació actual i les restes surten aproximadament a 90cm-1m, en canvi a Paterna les fosses són com a mitjana de 2x2m,i la profunditat depèn del nombre d’afusellats que conte la fossa: la menys profunda és la Fossa 94 que era de 1,21m de profunditat real —de la fossa original, la profunditat actual són uns centímetres més per l’anivellament posterior del terreny. La de més profunditat, per ara, era la 128, amb una profunditat de 5,82m, és a dir, 6m de profunditat respecte el nivell de circulació actual. Tot i així, la seguretat dels tècnics és el principal objectiu, per tant seguim un protocol de seguretat estricte elaborat per un professional.
«La fossa 11, a Paterna, fou un procés realment dur, ja que, a partir dels 4,50 m aproximadament, els cossos sortien saponificats, amb la qual cosa tot el material associat tenia un estat de conservació excel·lent.»
Com entreu en contacte amb el cas de José Forner Forner, de Vinaròs?
Nati Romeu de la Fundació Caixa Vinaròs i Jose Luis Porcar del Grup per la Recerca de la Memòria Històrica de Castelló, després de rebre la petició de les familiars, van posar-se en contacte amb el membre d’Arqueoantro Miguel Mezquida. Un cop estudiada la viabilitat de la intervenció, es va proposar el finançament a l’Ajuntament de Vinaròs.
Com ha sigut el treball de camp en aquest cas?
Veritablement, aquesta intervenció ha resultat prou senzilla, ja que el represaliat que buscàvem es trobava al lloc exacte que havien indicat els familiars. En aquest cas, els testimonis orals ens han facilitat molt la tasca de recerca. Òbviament, cal remarcar, que el procés de la intervenció fins que s’arriba al represaliat està contextualitzat dins una metodologia científica on es porta a cap una documentació exhaustiva, mitjançant fitxes d’estrats, estructures i antropològiques, fotografies... de tots els elements que es troben.
Deixant a banda el treball tècnic, que suposa per a vosaltres a emocionalment trobar les restes de represaliats?
Sens dubte és un dels moments més intensos de tots els processos que fem. És un instant en el qual els familiars et venen immediatament al cap. Ser capaç de fer una primera anàlisi, in situ, vers què li va passar a aquella persona o persones en els seus darrers moments de vida, resulta una experiència brutal. A més a més, deposites una gran esperança per tal que hi haja una posterior identificació i poder posar nom i cognoms a l’individu o individus que tens presents.
Personalment, el moment de l’exhumació dels cossos i la posterior entrega és un dels moments més bonics de la nostra tasca. Emocionar-se junt amb les famílies és molt reparador, ja que suposa tancar un procés de dol.
Desconec si en aquest cas s’ha trobat algun objecte personal, però en altres casos sí que ha passat. Quines exhumacions de les que heu participat us han deixat «tocades»?
Personalment la fossa 11, a Paterna, fou un procés realment dur, ja que, a partir dels 4,50 m aproximadament, els cossos sortien saponificats, amb la qual cosa tot el material associat tenia un estat de conservació excel·lent, roba, ulleres, mocadors amb inicials del nom brodades, tabac, mistos, escapularis, bitllets de tren, quaderns... Sens dubte, trobar material associat a l’individu humanitza el context.
Diuen que, encara que tingueu experiència en aquesta activitat i que passe temps, obrir una fossa comuna continua sent una agressió visual i emocional. Esteu d’acord?
Quan obres una fossa, saps que t’endinses en un context on la violència hi és present constantment. Per sort, sabem posar-nos les «ulleres professionals» i analitzem el context des d’un prisma metodològic i una mica menys emocional, tot i que hi ha certs moments en els quals les realitats que veiem ens situen d’una manera molt vivencial en el moment del procés que estàs analitzant. Això succeeix, per exemple, quan trobes fractures perimortem als ossos. Les fractures perimortem són fractures que tingueren lloc abans del procés d’assassinat o quan localitzes els impactes dels projectils als cranis. Hi ha casos que tenen més trets a banda del conegut «tir de gràcia». Aquests dos processos et situen científicament i emocionalment en un context on la violència i la repressió tingueren un paper molt actiu.
Com es construeix la investigació històrica de cada fossa?
Afortunadament, tenim investigadors que han fet un treball excels respecte a les situacions de les fosses a les diferents localitats arreu del territori espanyol i sobre els familiars dels represaliats. Tenim el treball de Vicent Gabarda que està compilat en un llibre que s’anomena El cost humà de la repressió al País Valencià (1936-1956), editat per la Universitat de València, on es detallen els llocs d'afusellament i es localitzen les víctimes.
És un manual que ens resulta de gran ajuda a l’hora de realitzar les intervencions. També cal destacar per a la zona de la província de Castelló, el treball d’investigació que ha realitzat Jose Luis Porcar, compilat a la publicació Un país en gris i negre. Memòria Històrica i repressió franquista a Castelló, editat per la Universitat Jaume I.
Treballar de manera conjunta amb aquestes dues persones és un luxe per a l’equip d’Arqueoantro.
Centrant-nos novament en Vinaròs, la fossa del represaliat estava situada en un altre lloc, a banda de la resta de cossos de la fossa comuna, perquè la persona que el va soterrar el va reconèixer. Sabeu alguna cosa de les restes que poden existir a la fossa comuna del cementeri? Us van comentar alguna cosa?
Jose Luis Porcar, membre del grup de Recerca de la Memòria Històrica de Castelló, té informació compartida vers la situació dels represaliats a la fossa comuna. Hi ha documentació de les persones que estan dins de la fossa comuna, però fins que no obrim la fossa, no podem esclarir el contingut d'aquesta.
El treball d’obrir fosses comunes no deixa de contenir un discurs polifònic, intervenen diferents agents, famílies, arqueòlegs, forense... quina comunicació heu establert en el cas de Vinaròs?
El cas de Vinaròs ha estat molt plaent. Des del minut zero, Nati Romeu de la Fundació Caixa Vinaròs, les familiars, l’Ajuntament de Vinaròs i la resta de l’equip estiguérem molt connectats, ja que les visites a la fossa eren diàries, i quan feia falta, el telèfon era una altra via de comunicació immediata. Quan sents que el procés és compartit, vas a una. Respecte a l’equip, és una sort comptar en camp amb l’antropòleg forense Javier Iglesias, ja que és un gran expert en intervencions d’aquest tipus i es coordina a la perfecció amb els arqueòlegs que fem la nostra feina.
«És increïble que 80 anys després, encara no hi haja un banc d'ADN a escala estatal.»
Des del vostre punt de vista, cal una política des de l’administració per tal que les exhumacions no es facen només a iniciativa personal o mitjançant associacions?
Has obert la caixa de Pandora…. Per descomptat que sí. Personalment, crec que la implicació i l’actuació ha de ser de caràcter estatal, ja que les intervencions no poden dependre del color polític que hi ha a cada ajuntament. La repressió franquista tingué lloc a tot el territori espanyol, i és per això que és importantíssim que s’apliquen polítiques mitjançant lleis concretes i ben desenvolupades des de l’Estat, per tal d’unificar l’actuació de la repressió. És increïble que 80 anys després, encara no hi haja un banc d’ADN d'àmbit estatal, per exemple.
Si ens comparem amb Alemanya o Argentina, ens adonem que ens queda molta feina per fer, amb el hàndicap que anem contra rellotge perquè estem obrint les fosses 80 anys després dels fets i l’estat de conservació dels ossos per a les identificacions no sempre són òptims, igual que molts dels fills i filles ja no són vius.
Aquelles persones que foren assassinades injustament i els seus familiars, tenen dret que l’administració els visibilitze des d’un programa d’intervenció estructurat i integrat amb professionals de l’activitat. Fa massa anys que viuen en silenci a causa d’una dictadura on la violència i la por foren l’eix vertebrador de la seua existència.
Finalment, estàveu presents en el moment de la recuperació del cos de Jose Forner per part de la seua família? Com ho vau viure?
Si, com he comentat adés, el procés d’exhumació és un dels moments més intensos, tant des del punt de vista tècnic com emocional. Personalment, vaig ser-hi present a l’exhumació de l’individu que possiblement és José Forner Forner, tot i que falta l’acarament de l’ADN per confirmar-ho. Estar en aquest procés, mentre la família està present fa que aquest moment siga molt intens, ja que, en aquest cas a més, la unió amb la família era molt estreta i vols que tot surta bé. T’envolta una sensació de respecte cap al represaliat que tens al davant i cap a la família que mira el procés a peu de fossa. És un moment on es depositen totes les esperances: les personals i les de la família, i es crea un ambient de nerviosisme, silenci i respecte, sobretot respecte.
Javier Iglesias, antropòleg forense: «Actuem, també, com a psicòlegs, quan realment aquests professionals haurien d'estar presents quan s'obren les fosses. En el moment de les exhumacions és quan, realment, comença el dol per a les famílies.»
Javier, com antropòleg forense, en aquest cas, com en els altres, els ossos són l’evidència. Els laboratoris arriben després en altres proves per identificar al represaliat. Com es crea aquesta col·laboració?
A l’Associació som un grup de tècnics, d’antropòlegs i arqueòlegs, alguns de nosaltres amb més d’una dècada treballant en diferents excavacions. En conèixer-nos, a València, encara no existia el Pla d’Exhumacions grans ni hi havia intencions, fins que vam decidir dur a terme diferents excavacions. La Diputació de València va ser la primera administració que va implicar-se i va iniciar la línia de subvencions. Posteriorment s’han afegit altres administracions i Diputacions. La llavors diputada i actualment consellera de Memòria, Rosa Pérez, sempre ha estat interessada a impulsar aquestes actuacions. En el cas de Vinaròs hi havia una sol·licitud de l’Ajuntament que va comptar amb una subvenció. L’exhumació es va realitzar aplicant la metodologia científica adaptada a l’objectiu: la fossa comuna. El meu paper, el de l’antropòleg, és el de supervisar i intervenir en el cas que siga necessari, com ho és en el cas de Forner, per tal de buscar les evidències. De moment s’ha constatat que l’esquelet pertany a una persona morta amb signes de violència.
En el cas de José Forner actualment s’estan analitzant les restes per tal de constatar que, efectivament, siga ell.
Efectivament, i aquesta és la meua funció. Posteriorment, en ser extretes de la fossa, les restes òssies es traslladen al laboratori d’antropologia, que en el nostre cas tenim a la Universitat Autònoma de Madrid, que és el lloc on es realitza l’estudi antropològic. Com en la resta d’estudis, es requereix la investigació del perfil antropològic —edat, sexe, estatura—, i l’estudi patològic que puguem contrastar amb els testimonis orals dels quals, en alguna ocasió, disposem. La majoria dels testimonis eren infants, i pràcticament, no ho recorden. També succeeix que en la majoria de les famílies, per tal de protegir als fills, no es parlava de l’avi, o del pare. Deien que havia mort a la guerra i això era tot. Continuant en el procés d’anàlisi, finalment, es passa a estudiar els traumatismes perimortem, els que s’han patit en el moment de la mort. En el cas d’afusellaments, són els impactes de projectils. Una vegada acomplert aquest informe se selecciona una mostra, que sol ser una mostra dental, i un fragment d’os, i es traslladen al laboratori de genètica forense amb el qual col·laborem.
A Vinaròs hi ha una fossa comuna que acull restes d’altres represaliats.
Sí, i la persona que ha mostrat molt d'interès és la consellera Rosa Pérez. En visitar la fossa va estar indagant sobre la fossa comuna del cementeri de Vinaròs, no m’estranyaria que ho licités o intentés, però l’habitual i el lògic és que s’exhume quan alguna persona ho reclame. La majoria de fosses als cementeris estan senyalitzades i protegides.
Què succeeix amb les restes de represaliats que no són reclamats per les famílies?
La Llei de la Memòria Històrica indica que les restes dels represaliats que no es demanen per familiars, o que no estan identificats, deuen ser inhumats als cementeris de la mateixa localitat. Per tal que et faces una idea, sol ser un 10% de les víctimes.
El vostre treball és tècnic i molt professional, però imagino que també us afecta humanament.
Com diu el meu company Miguel Mezquida, nosaltres solem plorar a casa. Les primeres fosses impressionen a qualsevol, no pot ser que no t'impressione. Fixa't, però, que actuem, també com a psicòlegs, quan realment aquests professionals haurien d'estar presents quan s’obrin les fosses. En el moment de les exhumacions és quan, realment, comença el dol per a les famílies.
Família de José Forner: la possibilitat de cloure un cicle, un dol de dècades
Mª Teresa Forner Forner tenia tan sols 1 any quan la nit va cobrir la llar familiar. per emportar-se a un jove, José Forner Forner, de 20 anys. Mai no va tornar a casa. Amb ell, el recompte d’afusellats aquella nit s’eleva a 14 persones. Com si es tractés d’un pacte de silenci no escrit, a casa no es parlava d’aquest tema. Un silenci pesat què, com en altres famílies, es va estendre al llarg del temps fins a ocupar un espai dens dins de la vida, de la postguerra, dels carrers, de la fam i les cartilles de racionament, de l’estraperlo, de les cunetes i les tàpies dels cementeris.
Un costum a força d’engolir les paraules en un acte de discreció que caminava per senderes esquerpes de la mà de la por. Temor que encara es respira actualment i que podria considerar-se, si més no, la veritable victòria que encara sepulta centenars de fosses comunes arreu del País Valencià i de l’estat.
Al cementeri de Vinaròs, la mare de Teresa, Rosa Forner Forner, dipositava un ram a sobre d’un tros de terra. La dona sovint anava acompanyada per la seua neta, Teresa Arrufat Forner, i li contava a cau d’orella que aquella terra acollia les restes de José, «l’àvia sempre em contava la mateixa història, quan pegàvem la volteta al panteó dels capellans, aquí està soterrat el tio». La família va assabentar-se perquè l'enterrador de l’època va reconèixer al jove vinarossenc, l’únic represaliat que era de la localitat, i va decidir obrir una altra fossa per soterrar-lo, quasi en la clandestinitat.
José Forner Forner | Fotografia cedida per la família
«En aquells temps no es parlava, no es podia dir, teníem temor, encara en tenim ara». «És la meua filla la que ho ha mogut tot», explica Teresa Forner.
Teresa Arrufat va créixer tant conscient que aquell era el lloc que servia de tomba per al germà de la seua àvia que va assumir la veu de la memòria familiar com si fos la seua pròpia. Fins al passat dijous 3 de juny de 2021, quan, efectivament, les restes d’un cos van sorgir, trencat el llarg silenci. L’equip científic ArqueoAntro va realitzar l’exhumació i ara cal que certifiquen que, efectivament, es tracta de les restes de José. Teresa es mostra prudent mentre espera aquest moment. La resposta podria arribar a principis del pròxim any. La Llei de la Memòria Històrica ha comptat amb una altra aliada: la memòria i la transmissió oral. Sense una, no hagués sigut possible —tot i haver passat tants anys—, apropar-se i obrir les fosses perquè aquestes respiraren i ens contaren els últims moments de tantes morts inútils. Sense l’altra, no podrien ser localitzades. Ara, el clamor sord de la terra ha estat, en part, escoltat. Des de la família traslladen l’agraïment a Nati Romeu, de la Fundació Caixa Vinaròs, i a l’Ajuntament de la ciutat per la implicació que han mostrat les dues institucions, «estem molt contents perquè l’Ajuntament ens ha escoltat, i especialment estem agraïts a Nati, que va moure molts papers i va implicar-se al màxim», precisen. La família, a falta de confirmació del resultat de la prova d’ADN, sent que ara es podria cloure un cicle, un dol de dècades, tot i que són molt prudents, «el dia que es confirme que realment és ell, direm el que hàgem de dir, i farem el que hàgem de fer».
Queden més represaliats, però, a la fossa comuna del cementeri de Vinaròs. Tots ells per identificar, sense jurisdicció, sense dret penal internacional, en una llarga espera.
El Campo de Deportes Mirandilla fue el primer campo de fútbol de la ciudad de Cádiz entre 1933 y 1955, siendo también el lugar donde jugaba el primer equipo de la ciudad, el Mirandilla.
Estadio Nuevo Mirandilla del Cádiz C.F. —Europa Press
CÓRDOBA
ACTUALIZADO:
El concejal de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Cádiz, Martín Vila, ha anunciado que tras culminar el proceso abierto por el Consistorio para el cambio de nombre del Estadio Carranza, por la Ley de Memoria Histórica, el campo pasa a llamarse Estadio Nuevo Mirandilla, al ser el nombre más votado, con 1.270 votos.
Ramón de Carranza fue un alcalde de la ciudad de Cádiz entre 1927 y 1931 en una primera etapa y en una segunda entre 1936 y 1937, cuando muere en el mes de septiembre.
Tras un primer intento de votación popular fallido, el Ayuntamiento volvió a abrir el pasado 14 de junio una nueva fase en el proceso de cambio de nombre del Estadio municipal mediante elección popular. Para ello, se habilitó un formulario en la web de Transparencia para que los mayores de edad empadronados en Cádiz puedan escoger entre las ocho propuestas seleccionadas por la comisión de trabajo tras la anterior etapa de este proceso.
Entre los nombres que se podía elegir estaban 'Ciudad de Cádiz', 'La Pepa, Gades', 'Bahía de Cádiz', 'Gadir', 'Tacita de Plata', 'De La Laguna' y 'Nuevo Mirandilla', que ha resultado ganador.
El proceso de cambio de nombre que se inició el 27 de julio de 2020 en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y de la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, toda vez que Ramón de Carranza, a quien hace referencia el nombre actual del estadio, ex alcalde de Cádiz, fue, según el Ayuntamiento, "un personaje que participó en el golpe de Estado de 1936, que estuvo estrechamente vinculado a la dictadura franquista y contribuyó activamente en la política de depuración que llevó a cabo el régimen en Cádiz".
20 ataques informáticos
A parecer, durante el proceso de selección del nombre del estadio de fútbol, al que solo podían acceder los empadronados en Cádiz, sufrió 20 ataques informativos por parte de hackers, según ha publicado el Diario de Cádiz.
El alcalde de la ciudad, José María González 'Kichi', anunció que los ataques se finalizaron en el mismo momento que terminó el proceso de votación.
¿De dónde viene el nombre?
El Campo de Deportes Mirandilla fue el primer campo de fútbol de la ciudad entre 1933 y 1955, siendo también el lugar donde jugaba el primer equipo de la ciudad, el Mirandilla.
Con el paso de los años cambiaría su nombre en 1936 por el de Cádiz C.F. La guerra civil y la presión popular fueron las causantes de este cambio de nombre.
Ramón de Carranza y Gómez-Pablos, marqués de Soto Hermoso (Cádiz, 21 de mayo de 1898-Sevilla, 14 de septiembre de 1988), fue un empresario, marino, labrador y aristócrata gaditano. Político de la administración local, fue presidente del Sevilla Fútbol Club (1957-1961).
Ramón de Carranza y Gómez-Pablos12 nació en Cádiz el 21 de mayo de 1898. Como hijo de militar fue bautizado en la iglesia castrense del Santo Ángel. Los Carranza procedían de una familia gallega de contados recursos económicos, con varios antepasados en la Armada, que creció socialmente por la fortuna amasada en Cádiz por Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera marino de guerra que llegó a contraalmirante, hombre de negocios y político conservador, cuyo mejoramiento económico se debió al matrimonio con la rica heredera Josefa Gómez Aramburu (hija de José Esteban Gómez Peñasco, consignatario de buques, y sobrina del acaudalado prócer gaditano José Moreno de Mora y Vitón).345 Ramón fue el cuarto hijo.6 Llama la atención la típica fluctuación de su segundo apellido: extrañamente en las reseñas de sociedad unas veces aparece como Gómez, otras como Gómez-Pablos o Gómez de Pablo y otras como Gómez-Aramburu. La intención de estos usos sociales gaditanos se desconoce.
Siguiendo la tradición familiar Ramón de Carranza Gómez ingresó en el Cuerpo General de la Armada el 1 de enero de 1913 formándose en la Escuela Naval Militar de San Fernando (Cádiz). Destinado en diversas unidades, como teniente de navío tenía acceso a los clubes sociales más exclusivos. En 1923 obtuvo por rehabilitación7 el título nobiliario de marqués de Soto Hermoso89 y, a ejemplo de su padre, movióse con desenvoltura por entre las mejores familias de la sociedad barcelonesa. De elevada estatura, porte elegante, calvo y con ojos azules, emparentó con la nobleza catalana (Castellvell, Maldà,10 San Miguel de Castellar, Salillas, Segur etc.) al contraer matrimonio en junio de 1926 con la condesa de Montagut Alto, Mª Antonia de Vilallonga y de Cárcer, hija de la marquesa de Castellvell, grande de España. Se retiró de la mar con el grado de capitán de corbeta, para dedicarse a los negocios agroalimentarios (agrícolas, vinícolas y pesqueros-conserveros) de la familia e instalándose en Sevilla en su palacete de la avenida de La Palmera y en su mansión de Casa-Ayala.
Aparte de practicar los deportes propios de su clase social, en los medios franquistas tenía cierta fama de jugador de ruleta y bacará.11 Ignacio Darnaude refiere en sus recuerdos una anécdota, no contrastada. Según él mismo refería a sus amigos del Aero Club de Sevilla : "adquirió a Manuel Lazo la finca “La Vicaría” (enorme y precioso encinar, sito a medio camino entre Arroyomolinos y Cala en el límite entre Huelva y Badajoz) gracias a los muchos dineros que arrampló tras quebrar mediante su hábil juego a la banca en el Casino de Montecarlo, con cuyo "capitalazo" adquirió también una suntuosa villa en la playa de la Concha, en San Sebastián", por entonces de moda entre la clase pudiente. Y, más aún, "sólo con la venta de dos cuadros que formaban parte del suntuoso mobiliario de la mansión, el marqués se reembolsó todo lo que le había costado la casa palacio".
La conservadora familia Carranza se constituyó como una pequeña dinastía del régimen administrativo local andaluz por imposición : Ramón de Carranza Fernández de la Reguera (padre) fue designado alcalde de Cádiz por Miguel Primo de Rivera (1927-1931) y designado alcalde y gobernador civil de Cádiz por Queipo de Llano (1936). Ramón de Carranza Gómez (hijo) fue designado alcalde de Sevilla por Queipo de Llano (1936-1938) y presidente de la Diputación Provincial de Sevilla (1946-1961), por Franco. José León de Carranza Gómez (hermano) fue designado alcalde vitalicio de Cádiz por Franco (1948-1969).12De carácter autoritario y tendencia monárquica, militante de Renovación Española,13 y luego falangista de primera línea según el mismo Queipo de Llano,14 Ramón de Carranza Gómez y su padre se implicaron desde un principio en la conspiración militar contra el gobierno de la Segunda República apoyando al general Queipo de Llano el 18 de julio de 1936,15 quien al día siguiente lo nombró presidente de la Comisión Gestora encargada de la administración municipal de Sevilla en sustitución del alcalde legítimo, Horacio Hermoso Araujo, que fue ejecutado dos meses después por los golpistas.
A su padre, Ramón de Carranza y Fernández, que llegó desde Sevilla en una avioneta que aterrizó en la playa de la Victoria, Queipo de Llano lo nombró alcalde y gobernador civil de Cádiz.16
Recién designado alcalde, Ramón de Carranza (hijo) colaboró en el golpe personalmente, manu militari. Él y sus leales ayudaron en la represión de los barrios obreros (Nervión, Ciudad Jardín, Triana, Macarena etc.). Se apostaron, junto a tropas sublevadas, en un sitio estratégico de paso obligado entre la barriada obrera del Cerro del Águila y el centro de la capital. Allí contuvieron a la riada de "gente de alpargata" que se dirigían al casco antiguo con ánimo de sofocar la rebelión militar, dando tiempo así a que Queipo de Llano reorganizara sus fuerzas y dominara finalmente la ciudad. El historiador Ortiz Villalba lo sitúa en la conquista del barrio de Triana y desmantelando con ametralladoras y morteros la resistencia de concentraciones izquierdistas que se dirigían a defender el centro.17
El problema social de más relevancia en Andalucía era el agrario, protagonizado por los campesinos sin tierra, que trataron de acceder a las tierras comunales o las improductivas, en manos de los grandes terratenientes. Iniciado el golpe de estado, ante la resistencia de la gente legal, el Estado Mayor rebelde (comandante José Cuesta Monereo) se dio cuenta enseguida de que debería ocuparse la región centrífugamente, como gota de aceite desde Sevilla, pueblo a pueblo y limpiando metódicamente la campiña aledaña. La provincia de Sevilla, por ejemplo, terminó de ser "reconquistada" el 11 de septiembre con la toma de Algámitas y Villanueva de San Juan.
En sus charlas radiofónicas Queipo de Llano alabó más en Carranza su valía como guerrillero que como marino o alcalde.
"He de notificar que el alcalde, D. Ramón de Carranza (hijo), más guerrillero que marino y que alcalde, con una columna de Falange y de Guardia Civil, está desarrollando una brillantísima labor. Es un bravo que manda un grupo de bravos. Con lo que no estoy conforme es que con su actuación me quita todos los falangistas de Sevilla , donde tan grandes servicios me prestan, pues al principio salió con un grupo de veinte muchachos, por precaución le añadí fuerzas de la Guardia Civil; ya hoy día opera con cerca de doscientos".18
A este efecto la actuación "guerrillera" del marino Carranza se limitó a razias de secano durante las primeras semanas de la guerra civil española y se desenvolvió entre grupos o partidas de voluntarios derechistas amigos auspiciadas por el ejército sublevado. Eran columnas ligeras, muy móviles, que iban y venían constantemente de un punto a otro. Su componente paramilitar, irregular, estaba integrado y financiado por los propietarios, señoritos, sportmen y caballistas de la oligarquía al mando de personas capaces (generalmente militares retirados por la ley Azaña) que se especializaron, por pura lógica, en la limpieza política rural. En la provincia de Huelva funcionó incluso un llamado Servicio de Saneamiento de Campos1920
Buen deportista, Carranza alternó enseguida sus responsabilidades administrativas y de representación en el ayuntamiento21 con el mando expeditivo de una de las columnas más brillantes (la llamada columna Carranza), con la que hacía intermitentes incursiones desde la capital. Su primera expedición fue el 23 de julio en dirección a Huelva. Otras columnas conquistadoras célebres fueron las de los comandantes Castejón (Legión y Regulares)22 y Luis Redondo García (Requeté)23 que tuvieron una intervención decisiva en Huelva, Córdoba, Extremadura y Jaén. Durante la primera semana se le encomendó la ocupación para la causa de los golpistas de numerosos pueblos del Aljarafe sevillano, Sierra Norte (especialmente sangrienta fue la toma de Cazalla y de Constantina), La Campana, El Coronil24 y muchos de la provincia de Huelva (Hinojos, Rociana, La Palma del Condado, Bonares, Lucena del Puerto, Almonte,25 Lepe, Isla Cristina y Ayamonte). El 1 de agosto su partida es incorporada a la columna africana del comandante Castejón participando en la matanza de Puente Genil.2627
Generalmente se desplazaba desde Sevilla siguiendo la carretera o el tren y usando toda clase de vehículos, la mayor parte confiscados. A veces tenía la cobertura aérea de una avioneta de Tablada o de algún amigo del Aeroclub, o la ayuda de caballistas. Le bastaba la intimidación y un cañonazo en puertas o ventanas para que cesara toda resistencia republicana. Como sabían muy bien los militares rebeldes "la influencia moral del cañón mortero o del tiro ajustado de ametralladoras era enorme" sobre oponentes armados generalmente con escopetas de caza.2829
Cuando tomaba un pueblo por las armas liberaba presos, dictaba bandos, nombraba nuevas autoridades (Comisiones Gestoras) y organizaba las pautas represivas rutinarias con la ayuda del párroco, la Guardia Civil, falangistas, y personajes derechistas locales. Luego se marchaba dejando un retén. A la vuelta, los camiones de provisiones venían cargados con los prisioneros supervivientes y algo de botín. El combustible y los gastos de intendencia y logística de la columna (gasolineras y ventorrillos) eran cargados a los respectivos ayuntamientos recién conquistados.30
Carranza contestaba así al agradecido alcalde recién nombrado de La Palma del Condado (Huelva): «Mi distinguido compañero: Ha sido en mi poder su oficio dándome cuenta del acuerdo de colocar en el despacho de esa alcaldía una fotografía de mi modesta persona. Agradezco vivamente su atención y hoy mismo me la he hecho y tan pronto como esté terminada será para mí una satisfacción el poder complacer a esa Comisión Gestora. Ramón de Carranza. ¡¡Arriba España!!».31
Para Carranza, y sus amigos propietarios, esta guerra tuvo un fino toque solariego. A veces los voluntarios de las columnas comprobaban sobre el terreno el estado de su patrimonio, agrícola o pesquero, sabiendo que el abastecimiento de la población se había estado haciendo a su costa.32 Como señala más explícitamente Alfonso Lazo: "Con frecuencia las columnas eran mandadas por ricos terratenientes cuyas primeras operaciones militares iban dirigidas a recuperar sus cortijos y haciendas, ocupadas después del triunfo del Frente Popular".33 Aquello bien valía la pena : «…el rico que todo lo había perdido y todo lo ha ganado; el propietario que ve triplicada la fortuna de sus tierras con la «plusvalía» de un Gobierno estable, permanente y de orden …»34
No hay que confundir la familia de Soto Hermoso con los García Carranza de La Algaba y Palomares del Río (Álvaro, Francisco, Antonio y Pedro Luis) que tuvieron algún predicamento entre los ambientes derechistas de la época.
El marqués de Soto Hermoso fue premiado por Franco con la Medalla Militar el 13 de octubre de 1936 (B.O.E. de 19-10-1936). En los fastos oficiales aparecía siempre con uniforme militar de marina cerca de Queipo de Llano.35En la retaguardia municipal le tocaron tiempos de mando fácil,21 aunque la voluntad supliera los pocos recursos y la mucha miseria. En agosto de 1936 la Comisión gestora del Ayuntamiento, presidida por él, decretó cambiar los nombres de 50 calles del callejero, empezando por las principales.36 Por esta época se le conoce una vibrante alocución patriótica por los micrófonos de Radio Sevilla.37 Redujo drásticamente el número de escuelas públicas para ahorrar gastos municipales.3839 Inauguró un ambicioso proyecto de Museo Nacional de Guerra del Movimiento Salvador de España en el Pabellón Real (30 de julio).40 Permaneció en la alcaldía solamente dos años, hasta noviembre de 1938, al ser defenestrado por el gobernador civil Pedro Gamero del Castillo a instancias del ministro de Gobernación Serrano Súñer con gran ira de su mentor Queipo de Llano.41 Deberes militares (la escasez de oficiales en la Armada sublevada) le obligaron a desatender sus negocios, reingresando como capitán de corbeta de 2º comandante del minador "Marte" y luego como comandante del cañonero "Dato" (7 de mayo de 1939). Recién terminado el conflicto, solicitó el retiro definitivo como capitán de fragata. Se reincorporó a la política como presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, donde permaneció 15 años (1946-61) destacando en el ámbito de las granjas agrícolas experimentales. Fue procurador en cortes, adscrito a la Comisión de Obras Públicas (29 de mayo de 1946). Recibió la Medalla de plata del Frente de Juventudes (3 de mayo de 1954). Tuvo frecuentes roces con el gobernador civil Hermenegildo Altozano Moraleda (1959-62). El último, sobre construcción irregular en Sevilla de casas de la Diputación, tuvo repercusión nacional42 y le costó el cargo a ambos próceres.
El club Pineda de Sevilla, de carácter hípico, cobra auge entre 1955-59 por la iniciativa de Ramón de Carranza que compra terrenos en 1957 al Ramo de Guerra del Ejército para ampliar el hipódromo con vista a las carreras de primavera-otoño.
En 1955 ingresó como académico numerario en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.43 Murió en Sevilla, el 14 de septiembre de 1988.
Retirado a sus negocios, se interesó por el fútbol al igual que otros muchos políticos de aquella época. Sucedió a Ramón Sánchez-Pizjuán en la presidencia del Sevilla Fútbol Club durante cuatro temporadas (19 de julio de 1957 a 19 de agosto de 1961). Se cuenta que pronunció estas palabras ante la tumba de su predecesor:
Querido Ramón, ahora te vamos a dar tus amigos, entre los que me honro, cristiana sepultura, y al día siguiente a la entrega de tu cuerpo a la tierra, nos ponemos manos a la obra y tu sueño de que el Sevilla FC tenga un gran estadio, se verá hecho realidad. Ramón, vete tranquilo al cielo que tus deseos serán cumplidos.46
Emitió obligaciones por valor de 50 millones de pesetas, presupuesto estimado inicialmente para el estadio, y el 6 de diciembre de 1956, mes y medio después de la muerte de Sánchez-Pizjuán, se colocó la primera piedra. El arquitecto fue Manuel Muñoz Monasterio, coautor unos años antes del estadio Santiago Bernabeu. Carranza inauguró y dio nombre al actual estadio "Ramón Sánchez Pizjuán", haciendo el saque de honor un 7 de septiembre de 1958 en un partido amistoso con el Real Jaén C.F. La construcción del estadio condujo al equipo a una grave crisis económica que a su vez generó una crisis deportiva y el descenso por primera vez a Segunda División en 1968.
En su junta directiva incluyó algunos de sus antiguos compañeros: Diego Benjumea Vázquez, Francisco García Carranza (cuñado y hermano respectivamente de su gran amigo el malogrado torero El Algabeño), Manuel Zafra Poyato, José del Povil, Navarro Canela, Loscertales, Del Río, Conde y Liñan y otros. No hay que confundir a este Ramón de Carranza con el que dio nombre al Estadio Ramón de Carranza y el Trofeo Ramón de Carranza de Cádiz, que fue su padre, Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera, alcalde de la ciudad en 1936.