dilluns, 29 de desembre de 2014

EL AYUNTAMIENTO DE TUDELA HOMENAJEÓ EN EL SALÓN DE PLENOS A LOS 19 FUNCIONARIOS FUSILADOS TRAS EL GOLPE MILITAR DE 1936.

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/12/14/vecinos/tudela-y-ribera/con-78-anos-de-retraso


Con 78 años de retraso


UN REPORTAJE DE J.A. MARTÍNEZ - Domingo, 14 de Diciembre de 2014 - Actualizado a las 06:07h
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Luis Casado y Enrique Cuadra descubren la placa que recuerda a los 19 funcionarios fusilados.
Luis Casado y Enrique Cuadra descubren la placa que recuerda a los 19 funcionarios fusilados. (J.A. MARTÍNEZ)
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  • Luis Casado y Enrique Cuadra descubren la placa que recuerda a los 19 funcionarios fusilados.
Dice un sabio refrán castellano que más vale tarde que nunca. Y por fin, 78 años después de la represión tras el golpe militar de 1936, el Ayuntamiento de Tudela, llevó a cabo ayer en el salón de plenos un acto de “humanidad” y de “justicia” al reconocer a los corporativos y empleados municipales asesinados durante la Guerra Civil.
Un emocionado Enrique Cuadra, sobrino de Aquiles Cuadra, alcalde de la capital ribera (1932-1934) que fue fusilado en octubre de 1939, se erigió en el portavoz de los familiares en un emotivo y concurrido acto en el que sus primeras palabras estuvieron dedicadas a “aquellos tudelanos asesinados que no fueron funcionarios o políticos. Gente de toda condición, de todas las profesiones, mujeres como Felipa Ramírez, que era una ama de casa, hombres, periodistas como Mario Castilla, que era fotógrafo también, electricistas como Manuel Castellano o comerciantes como Lucas Gallego. Hombres que estuvieron comprometidos con los valores que representaba la República, hombres que sabían también lo que era la libertad, pero también los derechos humanos”.

Cuadra incidió en que el homenaje “llega un poco tarde, 78 años más tarde” y apuntó que es un acto de “justicia” porque “el olvido que se ha tenido hasta hoy en Tudela y hasta hace cuatro días en nuestro país es una ignorancia voluntaria que genera eso, ignorancia, que es la madre de la intolerancia y del fanatismo, que fueron las causas que concurrieron en la Guerra Civil. El portavoz de los familiares no quiso olvidarse tampoco de lo que les ha tocado sufrir durante todos estos años y recordó que “la guerra no terminó en abril de 1939, la paz no empezó ese año, llegó en el momento en el que los españoles supieron recobrarla. Nuestros conciudadanos perdieron la vida y sus esposas, hijos, padres, hermanos y amigos perdieron la compañía, el cariño, pero también se vieron quebrantados en su patrimonio. Sufrieron la cárcel, estuvieron en campos de concentración, sufrieron la afrenta, la tortura física y moral de vivir esa situación en silencio y soledad durante tantos años y algunos murieron en el requisito. Y algunos todavía no han encontrado la paz en los cementerios porque sus restos no han sido exhumados”.
El sobrino del alcalde Aquiles Cuadra concluyó su emotiva intervención señalando que “aún es necesario recuperar los valores que representó la República, que es necesario recuperar esa capacidad de diálogo, de esfuerzo y consenso, como se ha conseguido en este Ayuntamiento para celebrar este acto”.
En este sencillo acto, con el que el Ayuntamiento de Tudela dio cumplimiento a la ley foral de memoria histórica, también intervino el alcalde Luis Casado, que tampoco dudó en reconocer que el homenaje era “merecido, necesario y creo que ciertamente justo. La memoria tiene que quedar, la historia tiene que salir y ser reconocida en todos los ámbitos. No es bueno ocultarla porque si lo hacemos volveremos a caer en los mismos errores. La Guerra Civil fue uno de los mayores desastres que han podido pasar en este país y quiero que los tudelanos veamos que eso fue una atrocidad, que no se vuelva a repetir jamás, por nada ni por nadie”.
Tras el homenaje en el salón de plenos se descubrió una placa conmemorativa en la fachada del Ayuntamiento en la que aparecen los 19 nombres de los cargos público y empleados municipales fusilados y en la que reza el siguiente texto: “Tudela recordará siempre vuestros nombres para que no mueran en el silencio y el olvido”.
LA CIFRA
19
Cargos públicos y empleados municipales fueron asesinados en Tudela tras el golpe militar de 1936. Francisco Añino García (55 años, concejal), Domingo Burgaleta Pérez de Laborda (39 años, alcalde), Antonio Castro Ansorena (42 años, alguacil), Aquiles Cuadra De Miguel (42 años, alcalde), Felipe Escribano Terraz (37 años, alguacil), Manuel Espadas Moneo (28 años, oficial de secretaría), José Huguet Imaz (26 años, auxiliar de Montes), Francisco Jaraba Grima (37 años, concejal), Jacinto Lasheras Carasusán (35 años, sepulturero), Joaquín Meler Mur (36 años, concejal), Juan Navarro Anguiano (55 años, inspector de obras), Aquilino Ochoa Pascual (50 años, concejal), Valentín Pérez Martínez (34 años, concejal), Luis Pérez Pérez (40 años, veterinario), Rodrigo Sainz Lasheras (40 años, auxiliar de secretaría), Francisco Sarasa Morán (concejal), Eugenio Tutor (40 años, concejal), Francisco Úcar Liñán (39 años, concejal) y Manuel Úcar Ramírez (71 años, alcalde de barrio).

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