dilluns, 14 de setembre de 2015

Manuel Navarro Ballesteros, Presidente de la Asociación de la Prensa durante la Guerra Civil.


https://jovenesporlamemoria.wordpress.com/2015/09/12/manuel-navarro-ballesteros-presidente-de-la-asociacion-de-la-prensa-durante-la-guerra-civil/


Manuel Navarro Ballesteros en su época de director de Mundo Obrero. Foto Gentileza de Andrés Navarro Ballesteros, digitalizada por Agencia Febus.
Hoy, nos ocuparemos de recuperar a uno de los grandes, el insigne intelectual MANUEL NAVARRO BALLESTEROS. La familia NAVARRO BALLESTEROS, estaba formada por diez hermanos, todos de izquierdas y todos republicanos, los varones eran: el mencionado MANUEL, ÁNGEL, comandante del Ejército Republicano –caído en el frente levantino-, ANDRÉS, pionero de las JSU y pintor, JOAQUÍN, también hombre vinculado a las letras, ANTONIO, que después de la guerra civil consiguió cruzar la frontera por los Pirineos y continuó su lucha contra el nazismo en la resistencia Francesa, y, cinco féminas: DOMINGA, CONSUELO, CARMEN, MARIANA y LLANOS. Todos, menos MARIANA y ÁNGEL, fueron presos políticos y formaron parte de la resistencia antifranquista clandestina. De todos ellos sólo queda con vida ANDRÉS, que sigue pintando, con sus casi 100 primaveras, y recordando aquellos tiempos de la Segunda República como una verdadera “Revolución cultural ilustrada”. Una revolución creada por hombres y mujeres con un talento y un oficio irrepetibles. El caso de MANUEL bien lo representa. Autodidacta. Formó parte de la élite intelectual del Partido Comunista de España –PCE-. Colaboró en “Mundo Obrero”, “Estampa”, “El Sol”, etc. Dirigió dos de los rotativos más importantes de aquellos tiempos: “Mundo Obrero”, órgano del PCE, y la revista “Estampa”, donde destacaban los trabajos fotográficos de los Hermanos Mayo, Albero y Segovia, Sisito, etc. Así mismo, dirigió la Escuela de Periodismo de “Mundo Obrero”, siendo una de sus mejores alumnas Cristina Hurtado de Mendoza. En septiembre de 1937 llegó a ser vicepresidente de la Agrupación Profesional de Periodistas –adscrita a la UGT-, y en enero de 1938 llegó a ocupar la presidencia de la Asociación de la Prensa de Madrid, supliendo las ausencias de Javier Bueno.
A finales de marzo de 1939 fue hecho prisionero en el puerto de Alicante, junto a otros 18600 republicanos, anduvo en el campo de concentración de Los Almendros, de ahí fue traslado a diferentes centros penitenciarios, entre ellos, La Casa de Almagro, en Madrid, uno de los más sangrientos centros de tortura de La Falange donde sufrió continuas palizas y torturas junto a su gran compañero de profesión Eduardo de Guzmán, director de “Castilla Libre”. El 1º de mayo de 1941 fue fusilado en la famosa tapia del cementerio de La Almudena de Madrid, quisieron borrarle para siempre pero no lo consiguieron. Su muerte servirá para que la luz de su legado y de sus ideas perdure entre nosotros.
Juan Manuel Menéndez, Presidente Agencia Febus.
Todos elogiaban su particular forma de escribir. Aquí, les dejamos uno de sus grandes trabajos.
El 15 de Marzo de 1938 el diario “El Sol” publicó la siguiente columna de MANUEL NAVARRO BALLESTEROS:
EL MIEDO DE LOS FASCISTAS A QUE EL PUEBLO OPINE
Los periódicos de la zona invadida han publicado algunos comentarios a la constitución de un llamado Gobierno franquista. Es muy interesante conocer lo que se les ha ocurrido a estos mercenarios de la pluma en tan señalada ocasión.
HERALDO DE ARAGÓN, ha escrito estas significativas palabras: “Si la opinión pública hubiera sido consultada para la constitución del Gobierno, si se hubiera utilizado un método tan inoportuno, es posible que no hubiera salido ningún Gabinete”.
¡Son sabios los plumíferos de ZARAGOZA! Se los puede llamar traidores, criados de los invasores, profesionales de la baja alabanza a todas las tiranías, etc, etc. Pero en este caso hay que reconocer que son sinceros.
¿Consultar al pueblo para formar un Gobierno? Eso no sería simplemente inoportuno, sino estúpido y, sobre todo, suicida. ¿Qué iba a decir lo que ellos llaman la opinión? ¿Qué iban a decir los trabajadores perseguidos, condenados al hambre, aherrojados, apaleados por la Guardia Civil y tratados a puntapiés por Italianos y Alemanes? ¿Qué iban a decir esas mujeres enlutadas que pueblan la zona fascista? ¿Qué iban a decir las viudas de los fusilados, las madres de los asesinados en montón, las hermanas, hermanos y padres de los muertos por los asesinos de FALANGE, Requetés, Regulares y otros extranjeros? ¿Qué dirían los modestos productores, sobre los que recaen las cargas de una guerra contra la patria, de una guerra de ITALIA y ALEMANIA contra ESPAÑA? ¿Qué dirían los campesinos esquilmados, robados por toda clase de aventureros, sangrados a impuestos, cercenados por el vendaval de la guerra que ellos han generado?
Naturalmente. No hay por qué caer en ese absurdo de la democracia, no hay por qué consultar al pueblo. De eso saben mucho los amos de FRANCO. MUSSOLINI en ITALIA y HITLER en ALEMANIA no consultan con la opinión, no cuentan con el pueblo. Si acaso se acuerdan de él, es para exprimirlo como un limón, para matarle sus mejores hijos, para encarcelarlo, torturarlo y aumentar su hambre de pan y de justicia. Allí, en el otro lado, no se consulta al pueblo. Y de ello se alaban.
En cambio, nosotros, en la ESPAÑA leal, no tenemos porque temer a la opinión del pueblo. Su contacto nos da fuerza. Su voz nos anima a proseguir la lucha hasta la victoria de la causa sagrada que defendemos. La República democrática es, ante todo y sobre todo, un régimen popular. Aquí con nosotros está el pueblo. Allí con ellos, está un grupo de verdugos y traidores, y por encima de ellos, Italianos y Alemanes.
Nosotros, nuestro Gobierno, nuestro régimen si consulta al pueblo. Y de ello se enorgullece. Hacer lo contrario de lo que los fascistas hacen es en este caso lo justo.
Pero aún cuando no ha sido consultada la opinión para formar ese Gobierno de asesinos, los periódicos fascistas recogen a su manera el descontento de esa opinión. El citado diario Aragonés escribe: “Apenas fue publicada la lista del nuevo Gobierno, cuando el inmenso ejército de los descontentos comenzó su trabajo de disgregación.” Se reconoce que existe un inmenso ejército de descontentos. No está mal que ellos lo digan. Otro diario faccioso ha descubierto la piedra filosofal para acallar a los descontentos. “UNIDAD” de SAN SEBASTIÁN, ha dicho: “En tanto que nosotros no hayamos alcanzado nuestros objetivos…, SILENCIO COMPLETO.” Ya tienen la fórmula. Silencio. Silencio completo.
No es preciso explicar por qué quieren ellos el silencio. Les molesta el ruido de las protestas.
Nosotros, propagamos nuestras ideas, exponemos al aire de una crítica justa nuestros procedimientos. Propagamos la bondad de nuestra causa. Porque no tenemos miedo a los descontentos, toda vez que los únicos descontentos de la ESPAÑA leal no pueden ser otros que los aliados del enemigo. El silencio que nos aísla del pueblo no nos conviene.