dijous, 6 d’octubre de 2016

NOTA DE PRENSA de ARMHEX sobre LA APROBACIÓN POR LA ASAMBLEA DE EXTREMADURA como BIC los restos y el paraje natural donde se ubicaban las colonias penitenciarias de Montijo




NOTA DE PRENSA

ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX)

***

La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), SE CONGRATULA DE LA APROBACIÓN POR EL PLENO DE LA ASAMBLEA DE EXTREMADURA, HOY 6 DE OCTUBRE,  de una propuesta de impulso por la que la Asamblea de Extremadura insta a la Junta de Extremadura para Declarar Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico los restos y el paraje natural o terreno donde se ubicaban las colonias penitenciarias de Montijo, con los votos a favor del grupo PODEMOS y el GRUPO SOCIALISTA PSOE, y la abstención del grupo parlamentario del Partido Popular y de la diputada de Ciudadanos.
  



El Grupo Parlamentario PODEMOS Extremadura, que es el grupo que presentó la propuesta apoyada por el PSOE, recoge precisamente esta propuesta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (en adelante ARMHEX), como textualmente se ha reconocido, pues es esta Asociación (ARMHEX), la que en reiteradas ocasiones ha remitido a la Junta de Extremadura escritos para que se acuerde incoar el preceptivo expediente para declarar como Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico las colonias penitenciarias situadas en Montijo.

Para la elaboración de la citada Propuesta de impulso, se ha tenido en cuenta y utilizado gran parte de la información y argumentación de los diferentes escritos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, como promotores e impulsores de la solicitud en legal forma de ese expediente, desde hace ya mucho, todo ello enmarcado dentro dentro de las múltiples actuaciones que la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), viene formulando desde hace años, tendentes a que se lleve a cabo un proceso de dignificación, protección y conservación de todos los Lugares de Memoria que aún existen en Extremadura.

Nos congratulamos pues de la aprobación de esta Propuesta de Impulso, que ha salido adelante con los votos del Grupo socialista y del Grupo de Podemos, suponga un paso definitivo en la lucha que llevamos implementando desde hace años para lograr la dignificación y protección del citado lugar de memoria. 

Desde la ARMHEX, consideramos que tanto por cuestiones de legalidad, como por respeto a todos los ciudadanos demócratas de nuestra región, procede una declaración en ese sentido; por respeto, dignidad, reparación y justicia para con las víctimas del franquismo y sus familiares.

 
Lamentamos por el contrario, la inexplicable abstención del grupo popular y de la diputada de Ciudadanos, que demuestra una evidente falta de sensibilidad y de sintonía con los valores de reparación y justicia para con las víctimas del franquismo y sus familiares.
 

COMO ES CONOCIDO LA ARMHEX, HA PEDIDO Y REITERADO EN VARIAS OCASIONES DESDE 2010, A LA  JUNTA DE EXTREMADURA QUE CON CARÁCTER URGENTE, SE ACUERDE INCOAR EXPEDIENTE DE DECLARACIÓN BIEN DE INTERÉS CULTURAL, CON LA CATEGORÍA DE SITIO HISTÓRICO DE LOS RESTOS Y DEL PARAJE NATURAL DONDE SE UBICABAN LAS “COLONIAS PENITENCIARIAS MILITARIZADAS” DE MONTIJO, ANTE SU AVANZADO Y PROGRESIVO GRADO DE DETERIORO.

***
ALGUNOS DATOS

Que dentro de las actuaciones que la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACION DE LA MEMORIA HISTORICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), viene formulando desde hace años, tendentes a que se lleve a cabo un proceso de dignificación, protección y conservación de todos los Lugares de Memoria que aún existen en Extremadura, la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACION DE LA MEMORIA HISTORICA DE EXTREMADURA, presentó el día 16 de noviembre de 2010, ante el Registro único de la Junta de Extremadura, escrito en legal forma a la entonces denominada, CONSEJERÍA DE CULTURA y TURISMO DE LA JUNTA DE EXTREMADURA, solicitando se dictase resolución por parte de esa consejería, por la que se acordara incoar expediente de declaración Bien de interés cultural, con la categoría de "sitio histórico" de los restos y del paraje natural o terreno donde se ubicaban las COLONIAS PENITENCIARIAS DE MONTIJO, que parcialmente aun se conservan. Todo ello, al amparo de la Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, y de su Artículo 6. 1º. d), en su acepción de Sitio Histórico, (lugar o paraje natural que forman parte de una unidad coherente por razones históricas, culturales o de la naturaleza vinculadas a acontecimientos, recuerdos del pasado), pues carece de la más mínima protección jurídico patrimonial, evitándose que lo que debe ser un lugar de memoria, se convierta en un lugar de olvido o desaparezca.

Que dado que habían transcurrido seis años, sin que constara se hubiere  iniciado tal expediente, se consideró procedente reiterar la citada solicitud, lo que hicimos el pasado día 10 de MARZO DE 2016, ante la SECRETARÏA GENERAL DE CULTURA de la que depende la Dirección General de Patrimonio, mediante un NUEVO escrito en legal forma en el que SOLICITÁBAMOS SE DICTARA RESOLUCION por parte de esa Secretaría General, por la que se ACORDARA INCOAR DE OFICIO EXPEDIENTE DE DECLARACIÓN BIEN DE INTERÉS CULTURAL DEL PARAJE NATURAL DONDE SE UBICARON LAS COLONIAS PENITENCIARIAS DE MONTIJO Y LOS RESTOS QUE AUN SON VISIBLES, CON LA CATEGORÍA DE SITIO HISTÓRICO, dado que carecen de la más mínima protección patrimonial, frente a intervenciones urbanísticas inadecuadas, dado que en una gran parte de los casos, se encuentran en un estado precario de conservación.

Que como a su vez habían transcurrido más seis meses desde ese SEGUNDO escrito, sin que conste se haya iniciado tal expediente, y ante el estado de degradación creciente del lugar y las instalaciones subsistentes en los últimos meses, la ARMHEX VOLVIÓ a REITERAR que con URGENCIA se diera curso a la citada solicitud, lo que hicimos mediante  escrito, ante la SECRETARÏA GENERAL DE CULTURA de la que depende la Dirección General de Patrimonio, de fecha del pasado 1 de septiembre.

Los restos de la colonia penitenciaria de Montijo son un testimonio relevante de la historia del siglo XX de Extremadura, ya que constituyen el único testigo inmueble de un campo de prisioneros de la posguerra con alguna edificación aún en pie y uno de los pocos recintos de este tipo conservados en todo el Estado español. Por su singularidad y su importancia histórica se justifica que este espacio se proteja con la figura de bien de interés cultural, en su acepción de “sitio histórico”.

Todo ello, pues es un lugar o paraje natural susceptible de delimitación espacial unitaria que se vincula a acontecimientos o recuerdos del pasado, que tiene un interés destacado desde el punto de vista histórico, antropológico,  y social.

La ARMHEX, como ya hemos argumentado en anteriores ocasiones, basa su petición tanto en la LEY 52/2007, de 26 de diciembre, más conocida como Ley de la Memoria Histórica, que “sienta las bases para que los poderes públicos lleven a cabo políticas públicas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democrática”.

El Servicio de “Colonias Penitenciarias Militarizadas”, eufemismo con el que se intentaba ocultar el nombre de los campos de concentración, fue en realidad el encargado de centralizar el uso y abuso que el franquismo hizo de sus prisioneros políticos como trabajadores forzados.

Las llamadas “Colonias Penitenciarias Militarizadas de Montijo”, son pues un referente de la memoria histórica y lugar obligado de recuerdo para muchas personas y colectivos, su significación histórica en el ámbito de la represión franquista seguida a la guerra civil, lo configuran como símbolo en nuestra región que le hacen merecedor de su máximo reconocimiento y protección que se promueve por esta asociación.


DATOS Y ANTECEDENTES

Terminada la Guerra Civil Española (1936-1939) el régimen dictatorial instaurado por los vencedores desarrolló todo un aparato logístico, administrativo y jurídico encaminado a reprimir y depurar aquellos sujetos ideológicamente distanciados del nuevo poder político. De esta manera, se crearon tribunales militares, comisiones de clasificación de prisioneros, se habilitaron establecimientos penales y se promulgaron diferentes leyes para amparar la represión. Las manifestaciones más duras de represión se llevaron a cabo en cárceles, batallones disciplinarios de trabajadores y, especialmente, en campos de concentración en los que se confina y se aislaron, de manera violenta y en condiciones inhumanas, aquellas personas que habían mostrado posicionamientos que no ajustaban bastante a los principios ideológicos del nuevo régimen.

La colonia penitenciaria militarizada de Montijo es justamente una de estas infraestructuras estatales derivadas de la política represora desarrollados por el régimen franquista.

Que como es sabido, el régimen franquista, mediante Ley de 8 de septiembre de 1939, creó el Servicio de Colonias PenitenciariasMilitarizadas (BOE 17-09-1939), con diferentes Agrupaciones.

El Servicio de “Colonias Penitenciarias Militarizadas”, eufemismo con el que se intentaba ocultar el nombre de los campos de concentración, fue en realidad el encargado de centralizar el uso y abuso que el franquismo hizo de sus prisioneros políticos como trabajadores forzados.

Estas Agrupaciones se encargaron de llevar a cabo el trabajo con presos republicanos, en la construcción de canales y presas en diferentes ríos, esencialmente: Guadiana, Tajo, Guadalquivir, Alberche y Jarama. Desde 1939 a 1942 se articularon seis Agrupaciones, una de ellas, la 2ª Agrupación, lo fue en el Canal de Montijo, donde se ubicaron las ColoniasPenitenciarias Militarizadas.

En total, llegaron a trabajar unos 1.450 presos republicanos en la Segunda Agrupación de Colonias Militarizadas en Montijo, de los que hay constancia documental, con nombres y apellidos, en los Archivos públicos. Casi un 20% fueron presos extremeños. Así mismo un 29,5% fueron presos andaluces, y un 12,4% de presos catalanes, entre otras procedencias.

Los testimonios directos recogidos por las investigaciones historiográficas, hablan de cientos de personas que malvivían amontonadas en barracones. A las duras condiciones de las instalaciones y a la falta de higiene en generalhay que sumar los problemas de suministro de alimentos derivados de las estrategias corruptas de los dirigentes de este tipo de centros, e manera que los reclusos terminaban recibiendo una alimentación muy deficitaria en cuanto a cantidad y calidad. Esta situación conllevó la proliferación de enfermedades relacionadas con el aparato digestivo.

Estado de conservación.

Los restos materiales que actualmente se conservan de la colonia penitenciaria de MONTIJO son pequeños si se comparan con la magnitud de los dramas humanos que allí se sufrieron, pero tienen la entidad suficiente para ser conservadas y mantenidas junto con el paraje donde se ubican, como testimonio de un episodio histórico de gran relevancia dentro XX en España y en Extremadura. La protección que se solicita trata de evitar la degradación y desaparición de los últimos restos.

Restan aún está en pie la que fue casa del Comandante y del cuerpo de guardia del campo así como algunos barracones, si bien las instalaciones se utilizan actualmente, para una explotación agropecuaria que allí se ubica por su actual propietario, pero sin la más mínima protección jurídica. Hace años ya desaparecieron otros barracones, y lo que hoy queda en pié se encuentra en un preocupante y progresivo estado de abandono. Precisamente en una de las fachadas de acceso a uno de los pabellones que precariamente permanecen en pie, con el tejado semihundido, puede verse una placa de una subvención pública otorgada por la Consejería de Agricultura, que se concede con el programa “Jóvenes Agricultores”, destinado a quienes se inician en el mundo agrario. Sería paradójico que ante la desprotección jurídica del lugar, se pudiera llevar a cabo la transmutación o demolición de los últimos elementos arquitectónicos, precisamente con una ayuda de la propia administración regional que debe velar por su conservación.