divendres, 9 de desembre del 2016

El Batallón de la Pluma: cuando los maestros cogieron el fusil

http://www.publico.es/politica/batallon-pluma-maestros-cogieron-fusil.html



Publicado: 09.12.2016 07:26 |Actualizado: Hace 17 horas


Un centenar de maestros de escuela afiliados a FETE-UGT formaron en Huesca en el otoño de 1936, apoyados por profesores de instituto y trabajadores de centros de enseñanza, una histórica milicia obrera ilustrada que combatió en el frente de Aragón y en la bolsa de Bielsa antes de regresar a España para participar en el frente del Ebro


Imagen de un grupo de oficiales de la 43 División, en la que se integró el ‘batallón de la pluma’ tras la militarización de las milicias.

ZARAGOZA.- “Estos camaradas que al frente de sus escuelas supieron cumplir con su deber, sabrán cumplir también con el fusil en la mano” en una guerra que supone “una cuestión previa a todas las demás y por lo tanto, también a la enseñanza”. Telmo Mompradé, maestro de Canfranc (Huesca) hasta julio de 1936 y afiliado de FETE-UGT (Federación de Trabajadores de la Enseñanza), llamaba con estas palabras a sus compañeros a unirse a la milicia que poco después sería conocida como el batallón de maestros o el batallón de la pluma, y que combatiría en el Pirineo y la Bolsa de Bielsa.

“La historia de este batallón es un episodio muy desconocido, incluso entre los historiadores”, explica el zaragozano Herminio Lafoz, profesor de Historia retirado y una de las personas que mejor lo ha documentado, que especifica la referencia popular a la pluma: figuraba en el anagrama fundacional del PSOE, partido hermano del sindicato, y aludía a la formación de sus integrantes.

La creación del batallón fue impulsada por Mompradé –que sería su comandante- y José Sampietro –maestro también en Canfranc-, en las tertulias que mantenían en el antiguo hotel Avenida de Barbastro, la capital de la zona de Huesca fiel a la República, el numeroso grupo de maestros que había logrado huir de la zona sublevada.
Un grupo de integrantes del batallón de maestros de FETE-UGT, tras la guerra civil, en el campo de refugiados francés de Saint Cyprien.
Un grupo de integrantes del batallón de maestros de FETE-UGT, tras la guerra civil, en el campo de refugiados francés de Saint Cyprien.
Muchos de ellos llegaron a la pequeña ciudad del prepirineo tras participar en otras milicias –los dos promotores se unieron a una de ellas tras escapar a Francia en los primeros días de la guerra y regresar a España-, algo para lo que no tuvieron opción los 74 enseñantes -30 de ellos afiliados al sindicato- asesinados por los rebeldes en Aragón antes de que el batallón se pusiera en marcha.

Cacería fascista de maestros

Lafoz, que ha documentado la represión franquista sobre los docentes aragoneses, cifra en 102 las víctimas mortales de este colectivo –de ellos, 64 entre julio y octubre de 1936- en las tres provincias aragonesas, mientras que la depuración se cebó con otros 198, muchos de los cuales fueron apartados de la enseñanza. “Algunos fueron asesinados al salir de la zona republicana en la que estaban sus escuelas; en ocasiones, al ir a ver a su familia a zona sublevada”, explica Lafoz.

La brutalidad de la represión con los maestros animó a los reunidos en Barbastro a crear la milicia cuando, en octubre de 1936, la nueva ejecutiva de la UGT de Huesca acuerda poner en marcha el reclutamiento de sus afiliados. “Fue siempre un sindicato muy combativo, capaz de recoger en su seno tanto sensibilidades republicanas (militantes sobre todo de IR), socialistas y comunistas”, señala Lafoz en referencia a FETE.

Los maestros de la zona republicana de Huesca, muchos de los cuales habían reabierto las escuelas tras el sangriento verano, secundaron el llamamiento: en noviembre se habían alistado 82, cifra que incluía varios profesores de instituto y otros trabajadores de la enseñanza, además de alguna maestra.
José Sampietro, maestro en la localidad pirenaica de Canfranc al comenzar la guerra civil, principal impulsores del batallón de maestros de UGT.
José Sampietro, maestro en la localidad pirenaica de Canfranc al comenzar la guerra civil, principal impulsores del batallón de maestros de UGT.
Hasta su salida hacia Boltaña el 14 de diciembre, compaginaban una media de entre cuatro y cinco horas diarias de instrucción con tareas relacionadas con su profesión. “Por la noche, los maestros acudían a la escuela de adultos para dar una charla científica que los alumnos pedían con un día de anticipación”, anota Lafoz.

La creación del batallón no fue la única aportación a la comunidad de FETE, que impulsó otro de génesis similar en Madrid y que participó en la puesta en marcha a nivel estatal de las Milicias de la Cultura para instruir a las tropas leales, en la zona republicana aragonesa, cuyos integrantes desarrollaron programas de alfabetización y de ayuda a niños, especialmente en el caso de los refugiados. Esa actividad se intensificó cuando, a comienzos de 1937, Manuel Latorre asume la cartera de Cultura del Consejo de Aragón.

La Bolsa de Bielsa y el regreso al frente del Ebro

La milicia ugetista salió de Barbastro como centuria para, poco después, con la militarización de las fuerzas leales, integrarse en la 130 Brigada Mixta del Ejército Republicano –luego adscrita la 43 División- junto con otros tres batallones populares con los que hasta entonces formaba la Agrupación Pirenaica: el Alto Aragón y el Cinco Villas, formados respectivamente por republicanos que lograron escapar de las zonas sublevadas del Pirineo y de la comarca zaragozana en los primeros días de la guerra, y el de Izquierda Republicana, con militantes de ese partido.
Telmo Mompradé, maestros en la localidad pirenaica de Canfranc
Telmo Mompradé, maestros en la localidad pirenaica de Canfranc
La puesta en marcha del batallón de la pluma de FETE, cuya gente en la retaguardia organizaba suscripciones y colectas para apoyarlo, generó curiosas muestras de solidaridad, como la recogida de fondos desde las escuelas de Huesca o el hecho de que, ante la llegada de una partida de lana a manos de la milicia, 35 talleres de confección escolares de la provincia se ofrecieran para tejer prendas de abrigo: había más mano de obra que materia prima.

El batallón, que perdió a varios de sus jefes, entre ellos Mompradé, en la toma de Biescas, en septiembre de 1937, se retiró hacia Francia con la 43 División en la Bolsa de Bielsa. La práctica totalidad de sus integrantes, como ocurrió con el grueso de la división, regresó luego a España por Girona para participar en la batalla del Ebro y, tras sufrir numerosas bajas en la sierra de Cavalls, participar en la retirada definitiva de las fuerzas republicanas por el Pirineo.

La milicia ilustrada sufrió dos tipos de infiltración. Su cuadro de mando acabó copado por miembros del PCE, un proceso que se explica por haber sido FETE-UGT el sindicato al que se afiliaban los maestros de Izquierda Republicana y pasar la militancia de este partido prácticamente en bloque al Partido Comunista tras –durante, más bien- la disolución manu militari del Consejo de Aragón en el verano de 1937.

Las tres guerras de Ángel Fuertes

Fuertes, maestro en Liesa antes de la sublevación fascista, murió en 1948 en un tiroteo tras volver a España con el maquis y después de haber combatido a los nazis en Francia.
Fuertes, maestro en Liesa antes de la sublevación fascista, murió en 1948 en un tiroteo tras volver a España con el maquis y después de haber combatido a los nazis en Francia.
Lafoz aporta, por otro lado, indicios de infiltración por los sublevados. El ataque de estos tras el que los maestros tuvieron que retirarse de Santa Orosia, una posición clave para atacar Jaca y controlar su paso ferroviario transpirenaico, se produjo en una de las escasas ocasiones en las que Mompradé se ausentó, por motivos de intendencia, del frente.
No fue un episodio aislado. “En el mando de la división había al menos dos infiltrados”, apunta. Uno de ellos huyó a zona sublevada poco después de que un comisario político salvara de fusilamiento a los cinco miembros del Cinco Villas que se habían negado a cumplir una misión prácticamente suicida ordenada por aquél.

Tras la retirada final, los integrantes del batallón se repartieron por varios países. México fue el destino principal. Otros permanecieron en Francia, como Ángel Fuertes, natural de Agüero y maestro en Liesa hasta el verano de 1936, que moriría doce años después en un tiroteo con la Guardia Civil en Morella (Castellón) con tres de sus hombres.

Era su tercera guerra: tras haber participado en la milicia oscense de FETE-UGT y luchado contra los nazis en la resistencia francesa con la AGE (Agrupación de Guerrilleros Españoles), se convirtió en comandante de la AGLA –Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón- del maquis al morir fusilado un año antes Vicente Galarza.

Comunidad Valenciana. El PSOE reivindica la memoria histórica tras años en los que el PP mantenía honores franquistas

http://www.eldiario.es/cv/PSOE-reivindica-historica-PP-franquistas_0_588641395.html




Mercedes Caballero, diputada socialista: "No soportan que ahora la Comunidad Valenciana tenga la suficiente madurez como para asumir el pasado y reparar los errores y los horrores”
Mercedes Caballero (PSPV-PSOE) y Enrique Soriano, en la comisión de la televisión pública de las Corts Valencianes.
Mercedes Caballero (PSPV-PSOE) y Enrique Soriano, en la comisión de la televisión pública de las Corts Valencianes.
De “inaudito y ridículo” ha calificado la diputada socialista Mercedes Caballero el comportamiento de los diputados del PP “que en los últimos días  han criticado en todas sus declaraciones públicas la partida para memoria histórica en los Presupuestos de la Generalitat para 2017 fuese cual fuese el tema del que estuviesen hablando”.
En este sentido, la dirigente del PSPV-PSOE, en un comunicado, ha asegurado que el problema real que esconden sus críticas “es que no soportan que ahora esta sea una comunidad con la suficiente madurez como para asumir el pasado y reparar los errores y los horrores” y ha agradecido “la determinación y el compromiso tanto del Consell como de la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, para defender el derecho a la verdad, la memoria y la justicia”.
“Las partidas para Memoria Histórica se han incrementado en un 69’3% porque la deuda con los valencianos de los gobiernos del PP en esta materia es incalculable” ha insistido Mercedes Caballero antes de lamentar que “mientras que España empezó a mirar cara a cara su historia en diciembre de 2007 con la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, en la Comunitat Valenciana hemos tenido que soportar durante casi ocho años más que alcaldes y alcaldesas mantuvieran honores franquistas sin que nadie les apercibiera por su actitud o incluso que aquellos que sí que cumplían con la Ley fueran acosados por fuerzas antidemocráticas sin que nadie interviniera en su defensa”. 
Por todo ello, Caballero ha aplaudido la “apuesta firme del Consell por cumplir con una Ley que nació por y para que nunca nadie más en España sea privado de su libertad o su vida por defender ideales políticos y para que las víctimas de aquella barbarie puedan ser reconocidas como tal y tengan derecho a la justicia, la verdad y la reparación” y ha instado a los dirigentes del PP a “dejar de hacer demagogia” con una materia “que costó la vida a miles de hombres y mujeres”.

AI aprovecha la Navidad para pedir justicia para los desaparecidos del franquismo.

https://www.cuartopoder.es/invitados/2016/12/09/ai-aprovecha-la-navidad-para-pedir-justicia-para-los-desaparecidos-del-franquismo/9896


ORGANIZA UNA RECOGIDA DE FIRMAS PARA EXIGIR LA COLABORACIÓN DEL GOBIERNO CON LA JUEZA SERVINI


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María F. Sánchez *

Imagen de la campaña de Amnistía Internacional, 'Justicia por Navidad' /AI
Imagen de la campaña de Amnistía Internacional, ‘Justicia por Navidad’ /AI
La Navidad es el momento del año para reencontrarse con la familia y compartir buenos momentos, pero no todo el mundo tiene la suerte de poder reunirse con los suyos. Amnistía Internacional (AI) ha aprovechado estas fechas para recordar que hay ausencias especialmente dolorosas en algunos hogares de España, donde muchas personas siguen esperando encontrar a sus familiares desaparecidos durante la Guerra Civil y el franquismo. Con la campaña #JusticiaPorNavidad, la organización pretende recolectar firmas para pedir al Ministerio de Justicia que investigue o colabore para juzgar los crímenes de Derecho Internacional cometidos en nuestro país.
Para ello, AI recopila historias de tres personas que ilustran los miles de casos que existen de desapariciones forzadas, ejecuciones y entierros en fosas comunes, bebés robados y torturas. Crímenes de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles, pero que nunca han sido investigados en España. A la campaña le ponen cara Felisa Echegoyen, Flor Díaz y Antonio Narváez, que han tenido que recurrir a la Justicia argentina para pedir verdad, justicia y reparación.
Felisa tuvo la mala suerte de caer en las garras de uno de los exagentes franquistas más temidos, Juan Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’, en 1974. Tenía 26 años y formaba parte de la Liga Comunista Revolucionaria. “El día que me detuvieron llegaron cinco policías a mi casa tumbándome la puerta. Allí ya empezaron los golpes, las amenazas. En comisaría, más de lo mismo. Sobre todo ‘Billy el Niño’, que era un sádico, disfrutaba muchísimo pegando”, relata en el vídeo que forma parte de la campaña de AI.
La jueza argentina María Servini, a la cabeza de la querella argentina que investiga los crímenes del franquismo, dictó una orden de captura internacional contra ‘Billy el Niño’ por crímenes de lesa humanidad, pero la Audiencia Nacional rechazó su extradición en 2014 en una sentencia especialmente polémica. Desde entonces, denuncia AI, el Gobierno español está bloqueando la investigación.
Amnistía Internacional España (YouTube)
Otra de las historias la protagoniza Flor, que desde hace años lucha para poder encontrar a su hermano. En 1967, su madre entró en una clínica para dar a luz a un niño, pero la durmieron justo antes de que naciera. Cuando se despertó, le dijeron que su hijo había nacido muerto. Años más tarde, Flor y su familia pudieron comprobar que el bebé nunca había sido enterrado donde dijeron en el hospital.
“Yo doy por hecho que si no me pueden demostrar que mi hermano ha muerto, mi hermano no ha muerto y está desaparecido. Y tengo todo el derecho del mundo a buscar a mi hermano. Y el Estado español tiene la obligación de encontrarlo”, afirma en el vídeo. Hace dos años, Servini también pidió interrogar al ginecólogo Abelardo García por su posible relación con el presunto robo del familiar de Flor, pero AI asegura que el Gobierno español sigue obstaculizando el proceso.
Amnistía Internacional España (YouTube)
El último de los casos tuvo lugar durante la Guerra Civil, un 17 de julio de 1936, según recuerda muy bien Antonio, porque fue el día en el que perdió a sus padres. “Le pegaron un tiro por la espalda (a mi padre)… Mi hermano tenía 5 años y yo tenía 3, (…) y aún se permitieron el lujo de llevarse a mi madre y matarla”, relata. Le dijeron que su padre había sido enterrado en una fosa común, pero de su madre ni siquiera volvió a saber nada. Antonio, después de que el Gobierno español nunca investigara el caso, pudo contar su historia en un juzgado a los 82 años.“Con una emoción que hacía muchísimo tiempo que yo no sentía por poder expresar con libertad todo lo que pasó en mi casa… Para mí fue un día inolvidable”, explica.
Amnistía Internacional España (YouTube)
Desde que se abrió el proceso en Argentina, algunos organismos internacionales como la ONU han instado a España a juzgar los crímenes cometidos en la Guerra Civil y el franquismo. Según distintos informes que coinciden, España es el segundo país del mundo con más desaparecidos después de Camboya. Con esta campaña, AI pide al Gobierno que se adhiera a la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad de Naciones Unidas, que adopte las medidas inmediatas que han recomendado órganos internacionales respecto a la Ley de Amnistía de 1977 y que facilite la investigación que lleva a cabo Servini y que cuenta con 19 españoles imputados. Además, la organización pide que España colabore con las solicitudes de extradición de Argentina y otros países si los presuntos autores no van a ser juzgados en nuestro país.
Amnistía Internacional España (YouTube)
(*) María F. Sánchez es periodista.
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Categoría | Espana

Víctimas en el franquismo y olvidados en la democracia

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/victimas-franquismo-olvidados-democracia_1120938.html



Diez años grabando historias de presos políticos para hacer un documental.


09/12/2016
  • Manolo Martínez, fundador de Presos Españoles en Lucha. MARTA PÉREZ -
    Manolo Martínez, fundador de Presos Españoles en Lucha. MARTA PÉREZ -
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MARÍA GONZÁLEZ | MADRID
Los presos que a finales del franquismo crearon la Coordinadora de Presos Españoles en Lucha (COPEL) y se amotinaron y autolesionaron para reclamar derechos que hoy parecen incuestionables, como los vis a vis o un trabajo remunerado y digno, luchan ahora con un documental contra el olvido de la democracia.
Recoger su historia no ha sido sencillo, de hecho aún no ha terminado, comenzaron hace diez años a grabar entrevistas y, de una forma autogestionaria y colectiva, han recogido el testimonio de presos, abogados, historiadores y grupos de apoyo para salvar el relato de los protagonistas de hechos como el motín de Carabanchel de julio de 1977.
Sin embargo, en este trabajo también se atisban retazos de vidas como la de Manolo Martínez, vapuleado por la pobreza y por un sistema social, judicial y carcelario inmisericorde.
Manolo perdió a su padre siendo un niño, mientras su madre trabajaba como interna, de forma que la pobreza y un padrastro maltratador le hicieron buscar coches en los que dormir; de ahí a la pequeña delincuencia solo había un paso.
Recuerda con más dolor el reformatorio y el psiquiátrico que las cárceles. En el primero, los curas «torturaban en silencio y con frialdad», y en el antiguo hospital de San Carlos -que ahora alberga el Reina Sofía-, era habitual el reparto de antipsicóticos y barbitúricos a «caprichosa voluntad» y tan solo se libró de los electroshocks que «servían» por la tarde. Con 15 años, ingresó en Carabanchel, donde permaneció quince días hasta que su madre pudo llevar la partida de nacimiento para demostrar su edad.
Años después, Manolo volvió a Carabanchel, donde encontró ayuda en la COPEL. Por historias como la suya, los miembros de este colectivo se denominan ‘presos sociales’, no ‘comunes’.
En las cárceles vieron como los ‘políticos’ «vivían en comuna -recuerda Manolo-, podían estudiar, tenían algunos privilegios y apoyo exterior, trabajaban y redimían pena».
El 18 de julio de 1977, ocho presos subieron a la terraza de Carabanchel y cuando entraron los antidisturbios unos 800 presos subieron también al grito de «amnistía».
Cuatro días después, el motín fue sofocado, pero el ejemplo cundió y los incidentes se extendieron a otras cárceles. Uno de los momentos de más tensión se vivió en marzo de 1978, cuando el anarquista catalán y miembro de la COPEL Agustín Rueda murió tras las torturas sufridas en Carabanchel.
La COPEL contó con el apoyo de algunos abogados, de amigos y familiares, incluso en 1977 organizaron una jornada de solidaridad en la facultad de Ciencias de la Información de Madrid y lograron el apoyo de José Luis López Aranguren, Chicho Sánchez Ferlosio, Agustín García Calvo y Fernando Savater.
Reclamaban que la amnistía y la transición fueran también para ellos, que habían visto como responsables penitenciarios les alargaban las penas «sin control judicial».
A sus condenas se sumaba ‘graciosamente’ la Ley de Vagos y Maleantes, que no sancionaba delitos, sino que pretendía prevenirlos y para ello se podían adoptar medidas de alejamiento, control y prevención de las personas supuestamente peligrosas, hasta decidir qué hacer con ellas.
Con la llegada de la democracia, los ‘presos sociales’ vieron cómo pasaba de largo para ellos la amnistía y con el nombramiento, en 1978, de Carlos García Valdés como director general de Prisiones comenzó un frustrado proceso negociador y una política de traslados que separaba a los miembros de la COPEL y logró la división.
La COPEL ha puesto ahora en marcha en la plataforma Verkami una campaña de micromecenazgo para financiar el montaje y promoción de su documental.