divendres, 13 d’abril de 2018

LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), PIDE LA RETIRADA DE UNA PLACA FRANQUISTA en CAÑAVERAL (Cáceres).


NOTA DE PRENSA
ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX)



LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), PIDE LA RETIRADA DE UNA PLACA FRANQUISTA en CAÑAVERAL (Cáceres).

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En esta semana la ARMHEX (Asociación para la Recuperación dela Memoria Histórica de Extremadura), ha presentado una solicitud en legal forma ante Ayuntamiento de CAÑAVERAL (Cáceres), a fin de que al amparo del art. 15.1º de la Ley 52/2007, por el Pleno de dicha Corporación, se acuerden las medidas tendentes a la retirada de la Placa franquista que aún permanecen en la localidad, presidida por el escudo del partido Falange española (yugo y flechas); con la leyenda con el líder fascista José Antonio Primo de Rivera ubicada en la plaza del pueblo, en la fachada de la iglesia, todo ello en cumplimiento  en la Ley 52/2007.
La asociación que suscribe ARMHEX, considera que la permanencia de la citada Placa, en el espacio público de la localidad hiere la sensibilidad democrática de cualquier ciudadano y constituye una ofensa para la sociedad de Cañaveral y extremeña, que sufrió la represión, en numerosas y variadas formas, por el régimen dictatorial surgido del golpe de Estado de 1936 contra el gobierno legítima constituido de la II República. Consideramos por imperativo legal que debe ser retirado este símbolo franquista que representa y exalta textualmente la sublevación militar, la guerra civil y la “victoria” de los sublevados contra el orden constitucional entonces vigente.

El espacio público no puede albergar expresiones contrarias a los valores de una sociedad democrática.
Es evidente, que los símbolos públicos debe ser ocasión de encuentro y no de enfrentamiento, ofensa o agravio, como el caso de estas Placas o lápidas, donde la permanencia y la pervivencia del citado símbolo, supone de una clara exaltación de la sublevación con ofensa para la memoria de las víctimas del franquismo y sus familiares, al margen de suponer una exaltación de la sublevación militar, inaceptable de asumir en pleno siglo XXI, por un Ayuntamiento democrático y por la sociedad democrática extremeña y española.
Este tipo de inscripciones, tienen su origen en una decisión radicalmente ilegal e ilegítima de la Junta política de Falange que dio lugar a un Decreto franquista en plena guerra civil del bando sublevado contra el orden constitucional vigente, en concreto un Decreto del dictador de 16 de noviembre de 1938, en lo que llamaba "III año triunfal" (publicado en el BOE de Burgos de 17-11-1938, sede de los rebeldes), que fijó el 20 de noviembre como "día de luto nacional" en lo sucesivo y que ordenaba que en cada pueblo, en cada municipio "en los muros de cada parroquia figurará una inscripción que contenga el nombre de José Antonio y en si caso los nombres de sus Caídos, la Cruzada" que sería motivo de perenne recuerdo, como en efecto lo fue, puesto que en casi todos los pueblos y ciudades de España, ya fuera en los camposantos, en las fachadas de edificios públicos de toda clase y atrios de las iglesias y catedrales o en las casas consistoriales, se fijaron las correspondientes lápidas según el propio ritual falangista-fascista.
Por todo ello, hemos de recordar que la obligación de cumplir las leyes es connatural a un estado de derecho y si una norma con rango y forma de ley (como en este caso la Ley 52/2007. más conocida como Ley de la Memoria Histórica, en vigor desde hace más de 10 años) impone una determinada conducta (retirada de estos símbolos), debe llevarse a cabo. Nadie está al margen o por encima de la ley y, desde luego, no le corresponde a la administración local ponderar su cumplimiento, sino cumplirla lisa y llanamente.
Desde la ARMHEX, consideramos que esa Placa debe ser retirada, tanto por cuestiones de legalidad (Ley 52/2007), como por respeto, dignidad, reparación y justicia para con las víctimas del franquismo y sus familiares. Ya hay precedentes de retirada desde 2015, de las citadas placas de similares características y con la misma ubicación, a raíz de escrito de esta asociación en Piornal y Navaconcejo, en aplicación Ley 52/2007.
La ARMHEx entiende que no es justificable, ni de recibo que en ninguna fachada de ninguna iglesia aparezcan listados de personas fallecidas “caídas”, para eso están los cementerios, puesto que en el fondo supone mantener en esencia el rancio ritual falangista-fascista.
Tampoco merecerían en su caso, el homenaje y reconocimiento público personas que combatieron junto con aquellos que instauraron una dictadura al estilo de Hitler o Mussolini. Ni en Alemania, Francia o Italia se le ocurriría a ninguna institución hacer algo parecido.
La Armhex pide al ayuntamiento de Cañaveral la retirada TOTAL E INCONDICIONAL de la citada placa franquista, pues es la única manera de cumplir fielmente con el espíritu y finalidad del art. 15 de la Ley 52/2007, dada la carga simbólica del citado elemento, por la significación que tuvo y la finalidad de exaltación antidemocrática a la que sirvió.