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La anotación más utilizada y repetida es la expresión: “Rojo”.
Los trabajos desarrollados por el equipo interdisciplinar de Universidad y Memoria de la UGR en el municipio granadino de Padul, durante la campaña realizada en 2025, han conseguido un notorio avance en la investigación histórica relativa a la represión franquista en la localidad.
El estudio de la documentación ubicada en Archivo Histórico Municipal ha podido constatar que el municipio fue controlado por los militares sublevados el 21 de julio de 1936, tras declararse el día anterior el Estado de Guerra en la provincia de Granada
El estudio de la documentación ubicada en Archivo Histórico Municipal ha podido constatar que el municipio fue controlado por los militares sublevados el 21 de julio de 1936, tras declararse el día anterior el Estado de Guerra en la provincia de Granada. El mismo 21 de julio, el comandante de la guardia civil de Padul, Pedro Quiroga Reyes, destituye a la corporación municipal del Frente Popular, asumiendo el control el conservador Andrés Díaz Ruiz de Morales, presidente del Centro Agrario local.
Ruiz de Morales ocupará el cargo durante diez días, hasta el 31 de julio de 1936, cuando es nombrado gestor único el falangista Antonio Arias Rejón, conocido como “Mateano”, por orden del gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán, quien le otorga las competencias municipales y “muy especialmente en lo que afecta al orden público[1]” hasta el 6 de agosto de 1936, momento en que se constituye la comisión gestora.
A partir del 21 de julio de 1936, la represión afecta al conjunto de la población, realizándose, de forma sistemática, ejecuciones masivas por aplicación del Bando de Guerra.
Padul se convirtió en uno de los epicentros represivos de la zona, ya que, a la represión ejercida contra la población paduleña, se suma la llegada de grandes contingentes de víctimas trasladadas desde los municipios aledaños
De este modo, Padul se convirtió en uno de los epicentros represivos de la zona, ya que, a la represión ejercida contra la población paduleña, se suma la llegada de grandes contingentes de víctimas trasladadas desde los municipios aledaños, las cuales fueron fusiladas, tanto en el cementerio de Padul, como en su término municipal.
Una de las líneas de investigación desarrolladas, se ha centrado en la realización de un estudio específico sobre la población represaliada del municipio. Para ello, las fuentes utilizadas han sido los padrones municipales entre los años 1930 y 1945[2].
En el primer periodo, comprendido entre 1930 y 1935, se ha podido confirma un crecimiento moderado de la población, en consonancia con lo registrado en las décadas anteriores[3], pasando de 5.525 habitantes en el año 1930 a 6.042 en 1935, lo que supone un incremento, sosegado pero constante, de 517 habitantes en cinco años.
Llama poderosamente la atención el descenso de población en el año 1938, pasando a contar con 5.581 habitantes. Se trata de un retroceso de población que casi se sitúa en los niveles constatados para el año 1930
En lo que respecta a los datos obtenidos entre 1936 y 1940, llama poderosamente la atención el descenso de población en el año 1938, pasando a contar con 5.581 habitantes. Se trata de un retroceso de población que casi se sitúa en los niveles constatados para el año 1930. Este dato evidencia una anomalía demográfica que, aunque se registra en 1938, muy probablemente se desencadena a partir de la segunda mitad del año 1936 con el inicio de la sublevación militar, traduciéndose en cambios demográficos relativos a la huida masiva de parte de la población, el comienzo de la represión y la incorporación a filas de los reemplazos militares locales.
Padul no recuperará la población que tenía antes de la sublevación militar hasta una década después, en el año 1945, cuando se constata un censo de 6.044 habitantes, población similar a la que tuvo diez años atrás, durante el año 1935.
A través de los trabajos historiográficos y de memoria oral, el listado de víctimas de la represión en Padul sobrepasa el centenar
A través de los trabajos historiográficos y de memoria oral, el listado de víctimas de la represión en Padul sobrepasa el centenar y, aunque se trata de una investigación en fase de estudio, se estima que esta cantidad estaba formada por vecinos del municipio (46), que principalmente fueron fusilados fuera del término municipal (31), y por víctimas provenientes de localidades próximas (67).
Atendiendo a estos datos, era de especial interés en la investigación analizar el Padrón Municipal más próximo al inicio de la sublevación militar, con la pretensión de localizar información sobre las víctimas de la represión que vivían en Padul.
Según la Ley del Estatuto Municipal de 1924[4] y la Ley de Bases de 1935[5], los padrones debían realizarse cada 5 años en el mes de diciembre, siendo actualizados de manera anual, por lo que el Padrón Municipal que más se aproximaba sería el de 1935. En el caso del Padrón Municipal de 1935, el documento es confeccionado por el ayuntamiento del Frente Popular, siendo firmado por el alcalde Nicolás Duarte García y el secretario, José Muñoz Rodríguez, quienes serán fusilados en Granada el 7 de agosto de 1936.
Tras su análisis, se han localizado las domiciliaciones de 28 vecinos de Padul que fueron fusilados, la mayoría por aplicación del Bando de Guerra. A estos resultados, se le suma la domiciliación localizada en el Padrón Municipal de Granada de 1935 de otras 3 víctimas que eran naturales de Padul pero que vivían en Granada capital[6].
En el estudio de los padrones municipales, es usual localizar información adicional, en forma de anotaciones, realizadas en los márgenes
En el estudio de los padrones municipales, es usual localizar información adicional, en forma de anotaciones, realizadas en los márgenes. Aunque, en el caso del Padul, han sido documentadas un número muy elevado de inscripciones que están relacionadas directamente con la represión ejercida sobre la población. Estas anotaciones se realizan a lápiz en el margen izquierdo del documento, al lado del nombre de la persona o haciendo referencia a una familia completa. La anotación más utilizada y repetida es la expresión: “Rojo”.
El hallazgo de estas anotaciones supone la constatación de que el aparato represor franquista local registró, de una forma eficiente y minuciosa, la información relativa a las víctimas residentes en Padul sobre las que ejercieron algún tipo de violencia represiva, ya fuera física o judicial
Se han contabilizado un total de 111 inscripciones represivas (8 de mujeres y 103 de hombres). El hallazgo de estas anotaciones supone la constatación de que el aparato represor franquista local registró, de una forma eficiente y minuciosa, la información relativa a las víctimas residentes en Padul sobre las que ejercieron algún tipo de violencia represiva, ya fuera física o judicial.
En el callejero municipal destacan algunas calles que presentan un porcentaje muy elevado de vecinos/as con anotaciones represivas. Las calles Cruz, Dilar, Granada, Almendro o San Nicolás concentran el 54,5 % de las anotaciones documentadas, donde en algunos casos, rozan la veintena de personas represaliadas en una misma calle.
Las inscripciones localizadas se dividen en dos grupos bien diferenciados: Las que hacen referencia a víctimas de la represión que fueron fusiladas de forma extrajudicial por aplicación del Bando de Guerra y las que se refieren a víctimas detenidas y condenadas por Consejo de Guerra a penas de cárcel.
Para el primer grupo, se registran 23 casos con las expresiones “Rojo M.”, “R.M.”, “Baja M.” o “B.M.”. Como se puede observar, en todas las variables aparece la letra “M”, pudiéndose establecer una relación directa con las víctimas fusiladas. Es probable que sea la abreviatura de la palabra “Muerto”.
Algunos ejemplos de víctimas que presentan estas anotaciones son integrantes de la corporación municipal del Frente Popular, así como varios vecinos que fueron ejecutados e inhumados en el cementerio de Granada y en el Barranco de Víznar.
Para el segundo grupo, se registra un total de 88 anotaciones represivas (8 en mujeres y 80 en hombres), donde se usan las expresiones “Rojos”, “R”, “Rojos. Cárcel”, “Cárcel” y “Rojos. Preso”.
La mayoría de las víctimas que presentan este tipo de anotaciones, sufrirán penas de prisión tras ser condenadas por Consejos de Guerra, además del embargo de sus bienes y multas a través de los Expedientes de Responsabilidades Políticas.
Este segundo grupo también engloba a las personas que huyeron del municipio en los primeros momentos de la sublevación militar y que se exiliaron al finalizar la guerra. Casos como los de Miguel Morales Parejo y Antonio Tovar Villaverde, registrados con la anotación “Rojo”, lo atestiguan. Se trata de combatientes republicanos exiliados en Francia que fueron capturados por el ejército nazi y trasladados al campo de concentración de Mauthausen. Miguel Morales Parejo será asesinado el 12 de septiembre de 1941, mientras que Antonio Tovar Villaverde sobrevivió al exterminio, siendo liberado el 5 de mayo de 1945.
Otro ejemplo es el del médico Antonio Rejón Delgado, conocido como “El niño de la Chaquetica”. Se trata de una de las figuras más recordadas en la memoria popular paduleña.
Formó parte de la comisión gestora socialista que presidió el represaliado José Miranda Rodríguez entre noviembre de 1931 y enero de 1932. Con el inicio de la sublevación militar escapa de Padul a zona republicana, esquivando una muerte segura. Formó parte del ejército republicano y se exilia al final de la guerra al norte de África, a bordo del barco “Stanbrook”, pasando por varios campos de internamiento. En el presente proyecto se ha localizado en el Registro Civil de Padul su acta de defunción fuera de plazo[7]. Realizada el 6 de enero de 1952, se informa que falleció el 8 de diciembre de 1947 en Rabat (Marruecos).
Como ha podido constatarse a lo largo de la investigación realizada por el equipo interdisciplinar de Universidad y Memoria en los trabajos realizados en la campaña de 2025, el Padrón Municipal de Padul del año 1935 se convirtió, a partir de la sublevación militar en el verano de 1936, en un documento que las autoridades franquistas locales utilizaron para registrar la represión que ejercieron sobre la población de Padul.
[1] Archivo Histórico Municipal de Padul (AHMP). - Libro de actas de las sesiones municipales (07/01/1935 - 12/10/1936). P. 86.
[2] AHMP. - 17.01. Padrón de Habitantes (1930-1946).
[3] En 1900, Padul contaba con una población de 4.335 habitantes, ascendiendo en el año 1910 hasta los 5.063 vecinos. En el año de 1920 se registra un descenso de población, con 4.975 habitantes, para recuperarse durante la siguiente década, hasta llegar a los 5.525 registrados en el año 1930. Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE) y AHMP.
[4] Artículos 33 y 37 del Real Decreto Ley del Estatuto Municipal de 24 de marzo de 1924.
[5] Artículos 34 de la Ley Municipal, conocida como Ley de Bases, aprobada el 10 de julio de 1935.
[6] Véase: Parte histórica del “Informe arqueológico y antropológico de los trabajos de localización, excavación y exhumación en el Barranco de Víznar”. 2025. Director: Francisco Carrión Méndez.
[7] Registro Civil de Padul. Sección Defunciones. Tomo 47. Folio 91. Número 2.











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