divendres, 21 de novembre de 2014

Teodora, Modesta, Josefa, Amadora, Felipa, Mariana, Dominica, Bernabela…


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MARÍA SERRANO / 19 Nov 2014
Amadora Domínguez, una de las '17 rosas de Zufre'.Amadora Domínguez, una de las '17 rosas de Zufre'.
Entre las diez y las doce de la mañana del 4 de noviembre de 1937, las hoy conocidas como 17 rosas del pueblo onubense de Zufre murieron fusiladas en las tapias del cementerio de su pueblo vecino, Higuera de la Sierra. Nadie imaginó que aquella salida de la cárcel hacia la comandancia de la Guardia de Aracena les podía a costar tan cruelmente la vida.
La fosa de las mujeres de Zufre no ha sido aún localizada ni sus cuerpos exhumados, aunque muchos lugareños la sitúan en unos jardines con una cruz a la entrada del cementerio de Higuera de la Sierra. Tampoco los que aún quedan con memoria olvidan las historias de aquellas vecinas inocentes que encontraron la muerte al subirse a un camión. Diego A Velázquez, periodista y autor del blog ‘Matanza en Higuera’, ha descrito con detalle todo lo acontecido en aquella trágica mañana. “Algunos de los que estaban allí confesaron que, cada vez que el guardia cogía aire para leer el siguiente nombre en la lista, podían escucharse los latidos del corazón en el espesísimo silencio. El trance duró lo que tardó el guardia en leer la lista y añadir: “!Vienen ustedes a declarar a Aracena!” destaca en una de las entradas.
LA COLUMNA MORTAL
En una columna de tristeza y desconcierto aquellas mujeres desfilaron lentamente sin querer pensar cuál sería su desenlace, cómo transcurrirían aquellos últimos momentos. A las siete de la tarde, paró un camión cargado de mujeres en el llano situado frente al bar”,  cuenta Rosario, vecina de Higuera de la Sierra que presenció el episodio.
Santiago González, concejal de cultura del Ayuntamiento de Zufre, señala que “muchas bajaron a golpe de fusil muertas de miedo” y al llegar al estrecho camino que lo separaba de la cancela del cementerio, comenzó la más absoluta humillación. “En la entrada les cortaron el pelo, las purgaron con aceite de  ricino, las desnudaron a la mayoría de ellas y es probable que violaran a dos según relatan los testimonios. Más tarden las fusilaron”. La crueldad de aquellos hechos llevó  incluso a  la “Junta Rectora franquista que mandaba en Zufre a una llamada de atención a los guardias que habían perpetrado aquellos hechos”, apunta González.
El concejal de Zufre señala que las causas del encarcelamiento de “estas mujeres no estaban relacionadas en ningún caso con un delito grave”, ya que la “sola pertenencia al sindicato de UGT o su parentesco con algún republicano las llevó a ser recluidas en prisión”, sin imaginar que aquel trance podía tener  tan fatal desenlace.
TODOS LOS NOMBRES
Francisco Espinosa conoce al detalle los nombres y edades de todas ellas tras la investigación realizada en el Libro ‘La represión en la provincia de Huelva’.  Teodora Garzón Núñez, 46 años, casada; Remedios Gil Cortés, 58 años; Modesta Huerta Santos, 30 años y militante de UGT, viuda; Josefa Labrador Arroyo, 40 años, casada; Elena Ramos Navarro, 55 años y militante de UGT; Bernabela Rodríguez Ruiz, 39 años, casada; Dominica Rodríguez Ruiz, 39 años, viuda; Felipa Rufo Alcaide, 40 años, casada; Amadora Sánchez González, 53, casada; Mariana Sánchez Vázquez, 51 años, militante de UGT y ávida lectora, casada; Antonia Padilla Blanco, 51 años; Encarnación Méndez Díaz, (UGT) 56 años,  de 48 aós, Faustina Ventura Sánchez de 62 años; Amadora Domínguez Labrador, militante de UGT; Carlota Garzón Muñoz de 47 años; y Alejandra Garzón Acemel, de 62 años.
Del aquel total, solo siete de ellas, según destaca Espinosa, “fueron inscritas  en el Registro Civil en 1937 y de las otras no se informó hasta los años 80”. En ninguno de sus expedientes se explicita que les estuviera aplicando el bando de guerra, ya que murieron antes de pasar a prestar declaración en la Comandancia de Aracena y ninguna de sus defunciones fue registrada dentro del plazo legal.
En  los expedientes encontrados por Espinosa las profesiones de las mujeres, eran en todos los casos el de ama de casa, especificando en el informe “sus labores”. Además se especifica como causa de muerte“anemia aguda” aunque en los informes de los 80 ya pone “aplicación del Bando de Guerra”.
González apunta que desde el ayuntamiento de Zufre hay un “episodio pendiente con estas mujeres y harán todo lo posible por conocer su verdad para rendirles el homenaje que se merecen”.