diumenge, 24 de febrer de 2013

Cautivos y desarmados. La historia de Leonor Ávila Amil y Alfonso Sanz Martín, "El corneta".




 
La guerra más cruenta había empezado, la guerra contra mujeres y niños solo por ser “la mujer de” o “el hijo de”, la guerra contra obreros y campesinos, la guerra contra cualquier persona que oliera a República a sindicalista o simplemente a obrero o a jornalero del campo, la guerra contra una mayoría silenciosa, descalza y hambrienta,  la guerra encaminada no solo a destrozar cuerpos sino también almas.

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