dilluns, 23 de febrer de 2015

20 de febrero de 1902 Nace Alfonso Miguel Martorell en Barcelona.



20 de febrero de 1902 Nace Alfonso Miguel Martorell en Barcelona.
Anarquista de Acción parte del grupo “Los Solidarios”, activista propagandista, carpintero.
Fue detenido por primera vez cuando tenía 16 años. En 1920 fue nombrado secretario de la Federación de Grupos Anarquistas de Barcelona. La policía le atribuyó el atentado contra el panadero y pistolero del Sindicato Libre Pere Torrens Capdevila realizado el 12 de mayo de 1920. El 3 de abril de 1922 fue juzgado, con Enrique Santiago Agar, por este delito y ambos fueron absueltos. Luego fue reclamado por prófugo por las autoridades militares y enviado a un regimiento de Artillería en Ceuta, pero desertó rápidamente. En 1923 fue admitido en el grupo de acción anarquista barcelonés “Los Solidarios” (Juan García Oliver, Francisco Ascaso, Aurelio Fernández, Gregorio Suberviela, Antonio del Toto, Rafael Torres Escartín, Eusebio Brau, Buenaventura Durruti, etc.).
En agosto de 1923 fue detenido en Barcelona y acusado del asesinato, el 7 de mayo de aquel año, del inspector Juan Escartín Lartigas, uno de los agentes de confianza del jefe de policía Miguel Arlegui. En 1924, con la muerte de Gregorio Suberviola Baigorri y Marcelino del Campo, fue nominado miembro del Comité Revolucionario Anarquista. Ese mismo año fue encarcelado en Burgos (Castilla, España) y en Barcelona y el fiscal le pidió la pena de muerte por el asesinato de Escartín, pero en el juicio celebrado el 20 y 21 de noviembre de 1924 fue, sorprendentemente, absuelto por falta de pruebas. Durante este encarcelamiento colaboró en La Revista Blanca. Una vez liberado, se exilió en Francia. En junio de 1925 fue elegido, en una reunión de grupos anarquistas celebrada en Lyon, para formar parte de un Comité Anarquista Revolucionario que se había de constituir en París. En 1926, en la capital francesa, trabajó de ebanista, frecuentó las tertulias de exiliados españoles y participó en varias conspiraciones contra la dictadura de Primo de Rivera que encabezó la Alianza Revolucionaria, formada por miembros de «Los Solidarios» (Juan García Oliver), y en planes subversivos con Francesc Macià Llussà. Con la proclamación de la II República española regresó a la Península y se instaló en Barcelona, donde militó en el Sindicato de la Madera de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En estrecho contacto con miembros de «Los Solidarios» (Juan García Oliver, Miguel García Vivancos y Gregorio Jover), realizó con ellos tareas propagandísticas. El 14 de junio de 1931 tenía que intervenir en un mitin en Girona con Buenaventura Durruti, entonces vicepresidente del Sindicato Fabril y Textil de Barcelona, y ambos fueron detenidos y el acto prohibido. Durante 1932 intervino en diferentes mítines y conferencias (Tremp, Sant Boi, Ripoll, Martorell, etc.). Cuando se creó el grupo de acción «Nosotros», con antiguos miembros de «Los Solidarios», se mantuvo al margen para que desaprueba el estilo y los modos de Durruti. El 19 de julio de 1936, participó en los combates en las calles barcelonesas contra los levantados fascistas. En agosto de 1936, con otros compañeros del Sindicato Fabril confederal y de los comités de defensa del Clot y del Poblenou, arregló dos camiones que fueron a Valencia para participar en el asalto a los cuarteles donde la tropa aún estaba acuartelada; también se encargó de organizar las columnas confederales. Después, en Barcelona, trabajó para el Comité de Milicias Antifascistas, y especialmente como auxiliar de García Oliver, el cual lo nombró delegado especial, con Dionisio Eroles Batlle, del Comité Regional de Cataluña de la CNT en el Comité Central de los Consejos de 'obreros y soldados. Este comité fue creado como una especie de sindicato mixto de guardias civiles, carabineros y guardias de seguridad con el fin de limpiar estos cuerpos de elementos fascistas y filocomunista. En noviembre de 1936, después de la creación del gobierno de Francisco Largo Caballero con participación de cuatro ministros anarquistas, acompañó García Oliver en Albacete (Castilla, España) para conseguir el apoyo de Diego Martínez Barrio, presidente de las Cortes españolas y jefe organización de las Brigadas Internacionales, los planes del nuevo ministro de Justicia que trataba de impulsar un Consejo Superior de Guerra. En esta época su artritis deformatòria agudizó y el imposibilitó ejercer su trabajo de ebanista, lo que lo dejó bastante deprimido. En julio de 1937 fue delegado del grupo «convicciones y Firmeza» en el Pleno Regional de Cataluña de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), donde s'adscrigué en el sector más radical. En 1939, con el triunfo franquista, pasó a Francia y luego se exilió en México. En el país azteca dirigió en 1942 el periódico Solidaridad Obrera , del sector escindido. Es autor de varias obras, como El Espagne, sano prochaine révolution (1930), Palabras de un soldado (1932, capítulo «Todo el poder a los Sindicatos») y La guerra de España ante la situación de Europa. Conferencia pronunciada el 15 de abril de 1937