dissabte, 12 de setembre de 2015

MEMORIA/PACO ARIAS. Francisco Pimentel.

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La Voz de Ronda 12.09.2015

Conocí a Paco Arias en 1974. Tenía un estudio fotográfico en la barriada malagueña de La Paz. Yo vivía en la costa pero después de la muerte de Carrero Blanco la dirección del PC a través de José Benitez Rufo me sugirió la necesidad de vivir en Málaga por las especiales circunstancias políticas que se empezaban a desarrollar especialmente vinculadas a la consolidación de la Junta Democrática.
Todavía no era fácil hablar y darse a conocer a la gente que llevábamos el mismo bagaje de represión y sufrimiento por ser familiares, hijos o nietos de los asesinados o encarcelados por Franco, pero a Paco Arias se le notaba demasiado y al poco tiempo ya éramos amigos. Junto con Miguel Ángel López, Helios Vera, Antonio Gómez Larios, Juan P. Rojas y otros constituimos la asociación de vecinos que tuvo un papel muy destacado en las luchas sociales de Málaga de aquellos años de fin de la dictadura.
Los pasamos con mucha dificultad ya que en aquella barriada vivía bastante gente de extrema derecha, pero estábamos unidos, fuéramos anarquistas, socialistas, comunistas, masones, cristianos de base o gente sin afiliación política o ideológica. Todos queríamos el fin de la dictadura y queríamos la democracia, a tal punto que desafiando y arriesgando hicimos unas elecciones para la junta directiva en la que por primera vez todos los habitantes de una barriada podían votar y depositar su voto en una urna de cristal que improvisamos con 7 rectángulos de cristal y cinta adhesiva.
Paco Arias siempre formó parte de aquellas primeras juntas y de las delegaciones que fuimos a ver, repetidas veces, al recientemente elegido alcalde de Málaga Pedro Aparicio para que arreglara las calles de las barriadas de la carretera de Cádiz. Aquello nos costó un gran esfuerzo porque las promesas electorales ya empezaban a soslayarse. Eso, la lucha contra la droga introducida por la extrema derecha y las divisiones de los partidos políticos nos fue debilitando y dividiendo, para beneficio de los de siempre.
Pero los que teníamos en común familiares que habían muerto luchando contra el fascismo nunca perdimos el vínculo y aún en la distancia eso nos unía. Cuando en Enero del año pasado nos encontramos en la inauguración de la pirámide mausoleo en el cementerio de San Rafael su cara se iluminó y unas lágrimas asomaron a sus ojos. Luego hemos seguido en contacto a través de Facebook comentando el devenir de la memoria histórica, aunque mis críticas a las excavaciones (que no exhumaciones) de solo una parte de las fosas de Málaga y a la falsa pirámide no le gustaron.
Comprendí que es normal porque estar 80 años de una vida pensando en recuperar a su padre, 80 años de penalidades, pasando hambre, malviviendo, haciendo mil trabajos, vendiendo lo que fuera en la calle o los cines, hacerse una situación como fotógrafo… y al final cuando la ley de memoria histórica es utilizada para destruir las pruebas de los asesinatos en vez de servir para que se haga la verdad, la justicia y la reparación… es muy duro reconocer que los tuyos no son lo que tú creías…
Así hay muchos que por miedo al terror impuesto por el nazi-franquismo cerraron la boca y los ojos durante 40 años de manera impuesta, y luego y ahora cierran la boca y los ojos voluntariamente ante la evidencia de la mala gestión y el latrocinio porque, equivocada y manipuladamente, creen que son los nuestros y lo están haciendo bien.
Desde aquí hago mi homenaje a Paco Arias, otro amigo, otro compañero, otro camarada más que nos deja pero que seguirá viviendo en nuestros corazones porque siempre fue fiel a los ideales de la república y del socialismo.
Francisco Pimentel
asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es
facebook: Memoria Histórica de Ronda