dijous, 20 d’abril de 2017

En memoria de Julian Grimau fusilado en la madrugada del 20 de Abril de 1963.




Julián Grimau (1911-1963) fue un histórico dirigente comunista español fusilado al amanecer del día 20 abril de 1963 víctima de la represión franquista. Se afilió al Partido Comunista de España pocos meses antes del estallido de la Guerra Civil en 1936, ingresando durante la contienda en los cuerpos de seguridad de la República. Terminado el conflicto bélico se exilió, primero en América Latina y, posteriormente en Francia. En 1954, en el Congreso del PCE en Praga, fue elegido miembro del Comité Central, y en 1962, en su regreso clandestino a España, fue detenido, sometido a un consejo de guerra y condenado a muerte. Sello ruso Su detención se produjo en Madrid, en un autobús donde solo viajaban Grimau y otros dos pasajeros, miembros de Brigada Política Social, el 7 de noviembre de 1962. Grimau se dirigía a una cita con otro militante comunista, "Lara", en la plaza de Manuel Becerra. Durante los interrogatorios en la Dirección General de Seguridad de la Puerta del Sol, fue arrojado por una ventana de una segunda planta golpeándose en la cabeza y fracturándose las muñecas. Manuel Fraga Iribarne, ministro de Información y Turismo de entonces manifestó que Grimau se había lanzado al vacio inexplicablemente después de encaramarse a una silla. Tras su traslado a la Cárcel de Carabanchel Grimau fue encausado por su pertenencia a la policía republicana, pese a que habían transcurrido más de 25 años del final de la Guerra Civil y sus supuestas responsabilidades habían prescrito. El régimen fascista le acusó de delito continuado de rebelión, de torturas y asesinatos en la checa de la plaza de Berenguer en Barcelona, acusaciones que nunca pudieron ser demostradas. El juicio comenzó el 18 de abril de 1963 en la calle del Reloj, sede del juzgado militar, con la sentencia establecida de antemano. Las irregularidades durante el proceso fueron constantes: los testigos solo conocían a Grimau de oídas, el ponente del tribunal en su vida había estudiado Derecho y los alegatos de su defensor Alejandro Rebollo, el único miembro del tribunal que era abogado, fueron desestimados. El proceso fue una burla franquista, incluso a sus propias leyes, sin ningún tipo de garantías para el procesado y sin la imparcialidad necesaria del tribunal. Grimau se hallaba en la más absoluta indefensión. Manuel Fraga De acuerdo con Ley de Responsabilidades Políticas de 1939 se le aplicó el Código de Justicia Militar de 1880 y condenado a muerte. Un día después de la condena, el 19 de abril, el Consejo de Ministros presidido por el general Franco, desestimó la conmutación de la pena, respaldando la decisión del tribunal militar. Según declaraciones de Laureano López-Rodó, comisario del Plan de Desarrollo, la mayoría de los miembros del consejo se inclinaron por la no concesión del indulto. Parece ser que los opositores a la ejecución de Grimau fueron el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, y otros tres ministros que perteneciente al Opus Dei, Gregorio López Bravo, Mariano Navarro Rubio y Alberto Ullastres.



"He conocido el crimen una mañana, color tiene mi pena de sangre humana. Sólo nubes y plomo lo presenciaron.* Julián Grimau, hermano, te asesinaron, te asesinaron. Ya no nace en la tierra ni un pensamiento** que no lleve esta pena dentro del cuerpo. Del dolor de mi pueblo nace mi canto, cuerdas de mi guitarra, sois compañeras de nuestro llanto. Malditos los que viven de la venganza*** mientras mueren los pueblos por la esperanza. Silencio de mi tierra, ¡qué amargo suenas! Las piedras del camino hoy sangre llevan, hoy sangre llevan. Nacerá el trigo joven entre besanas,**** las razones de nuevo pisoteadas. Pero a pesar de todo yo sé que un día tú estarás con nosotros como querías, como querías."