divendres, 5 de febrer de 2016

Relato de la vida en trinchera y las tropas mixtas: Extremadura abre su primer museo de la Guerra Civil

http://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/Relatos-trinchera-Extremadura-Guerra-Civil_0_478752972.html



Está en Campillo de Llerena, en la comarca de La Serena, donde los combates se prolongaron durante toda la guerra con la incorporación de las brigadas extranjeras
El centro recupera parte de la arquitectura militar sometida al olvido en el sureste de Badajoz. Bukers, trincheras o casamatas siguen dispersos
La localidad rescata del olvido parte de su memoria y suma una nueva oferta turística al cementerio italiano de la Brigada de las Flechas Azules
Recreación de una trinchera en el Museo de la Guerra Civil de Campillo de Llerena / JCD
Recreación de una trinchera en el Museo de la Guerra Civil de Campillo de Llerena / JCD
“Queda mucho por conocer. Sabemos más sobre la Revolución Francesa que de nuestra Guerra Civil española”.
Estas es la reflexión de Francisco Martín, Agente de Desarrollo Local del Ayuntamiento de Campillo de Llerena y uno de los impulsores del primer museo de la Guerra Civil en Extremadura.
Campillo ha reconstruido parte de una historia, arrinconada hasta ahora. El museo ha abierto sus puertas con el compromiso de mostrar al visitante una completa visión de la historia de la comarca de La Serena de Badajoz, donde el frente de batalla se prolongó durante toda la guerra.
La arquitectura de hormigón y los objetos militares siempre han formado parte de su paisaje. Hasta ahora lo hacían completamente descontextualizados, sin los elementos que explicasen su origen y sus motivos.
Restos de armamento pesado / JCD
Restos de armamento pesado / JCD
El museo se encuentra en el interior de esta pequeña localidad del sur de Extremadura. Recrea una 'casa mata', el nido de una ametralladora semi oculto, y una trinchera. El visitante puede sumergirse por aquellos espacios angostos, protagonistas de la vida de cientos de soldados justo en esta zona del frente donde se vieron las caras republicanos y franquistas.
Para los turistas puede resultar emocionante sumergirse por unos minutos en el interior de una trinchera de la Guerra Civil española, entre sacos de arpillera o parapetos de tierra. Pero lo cierto es que las condiciones de vida en su interior eran extremas. Poco recomendables para cualquier mortal.
Así el museo narra en detalle la atmósfera de miedo y el mal olor bajo el que vivían estos soldados. La lluvia y la humedad eran sus compañeros de fatiga. Hasta el punto que muchos terminaban con la enfermedad del ‘pie de la trinchera’. También los piojos. De hecho aquellos soldados pasaban más tiempo combatiendo a los piojos (transmisores del tifus) que al propio enemigo.
Frente de la Guerra Civil Española, en la zona de seguridad del bando nacional en Cerro Mingo Rubio o Punto de Mira. En frente, la zona republicana / JCD
Frente de la Guerra Civil Española, en la zona de seguridad del bando nacional en Cerro Mingo Rubio o Punto de Mira. En frente, la zona republicana / JCD
Objetos de una excavación
Existen más elementos que hacen único a este museo. Parte de los elementos exhibidos han salido de unaexcavación realizada recientemente en el Cerro Mingo Rubio o Punto de Mira, en Campillo de Llerena.
Una excavación realizada por chavales del pueblo y los alrededores de la mano de un taller de empleo de laJunta de Extremadura (programa ‘Aprendicext’), acompañados de la arqueóloga Carmen Pérez.
Los trabajos se hicieron en la zona de protección del frente de la batalla, en la zona sublevada, donde se instalaron los franquistas tras tomar Campillo de Llerena. En las laderas de este cerro, cercano a lo que hoy es un punto geodésico, los alumnos excavaron una alargada trinchera y un puesto de mando. Se trata de una zona estratégica desde donde se avistaban grandes extensiones de terreno. Justo enfrente, en la zona de Peraleda, el bando republicano.
Allí apareció mucha información, por ejemplo abundantes latas de comida, pertenecientes al rancho de los soldados afines a Franco. Algo que evidencia que el frente permaneció durante un periodo prolongado en la guerra.
Trinchera excavada en Cerro Mingo por alumnos de una escuela taller / JCD
Trinchera excavada en Cerro Mingo por alumnos de una escuela taller / JCD
Las vitrinas del museo muestran abundante armamento ligero y pesado –la mayoría de esta excavación-- procedente de países como México, Alemania, Austria. También de Francia y Rusia, incluso Grecia. Se trata de un material muy valioso, que aporta información sobre la ayuda que cada uno de estos países aportó a los bandos Republicano y rebelde.
Junto a ellos se pueden contemplar banderas y elementos recuperados del cercanocementerio de los italianos, levantado por la Brigada Mixta Frecce Azzurre (flechas azules).
El museo muestra la comida de trinchera. En la excavaciones aparecieron abundantes latas / JCD
El museo muestra la comida de trinchera. En la excavaciones aparecieron abundantes latas / JCD
¿Por qué un museo de la Guerra Civil?
El museo desea esclarecer la historia reciente de Extremadura. “Como personas que vivimos en sociedad, debemos tener conocimiento de los hechos que sucedieron en nuestro entorno más cercano y en este caso los sucesos de una guerra civil, lo peor que puede pasar a una sociedad”.
Pero como seres sociales, también  es necesario saber qué representan todos esos elementos de hormigón que a día de hoy siguen dispersos por la zona. Quién estuvo allí, quién murió, o quiénes fueron los combatientes, explica el agente de desarrollo local de Campillo.
Más allá de los elementos descriptivos, representa una función educativa: educar a la sociedad sobre una guerra, en un momento histórico en el que la guerra sigue estando presente en las sociedades.
El país de origen de la balística aporta información básica sobre el apoyo que cada uno de ellos dio a los dos bandos / JCD
El país de origen de la balística aporta información básica sobre el apoyo que cada uno de ellos dio a los dos bandos / JCD
Uno de las cuestiones que destaca el técnico es que el museo es un alegato a la importancia de la conservación del material arqueológico por su valor científico. “También un alegato a que fuimos emigrantes hace muy poco tiempo”. Hacer reflexionar al visitante por ejemplo sobre los refugiados que hoy en día huyen de los conflictos armados desde otras zonas, buscando protección y un mundo mejor.
El cementerio de los italianos
Un museo está ligado al cementerio de los italianos, creado en el 37 por las Brigadas Mixtas. La ayuda militar de las potencias fascistas (Alemania e Italia) a los sublevados españoles resultó decisiva para que ganaran la guerra. Estaban integradas por oficiales y tropas españolas e italianas.
Las dos primeras iniciaron su actividad en Extremadura entre los meses de enero y febrero de 1937, siendo denominadas flechas negras y flechas azules.
Algunos de los soldados de la brigada mixta eran enterrados con una botella que contenía en su interior el nombre del brigadista muerto en combate / JCD
Algunos de los soldados de la brigada mixta eran enterrados con una botella que contenía en su interior el nombre del brigadista muerto en combate / JCD
La brigada se vio las caras con el bando republicano, muy próximo, y con los extranjeros de la XIII Brigada Internacional.
Aunque las primeras bajas fueron enterradas en los cementerios de Azuaga y Granja de Torrehermosa, los mandos de la Brigada Mixta consideraron conveniente construir un cementerio en el que se pudiera sepultar a todos los soldados que murieron en combate. Así se creó el cementerio italiano.
cementerio de los alemanes de Campillo de Llerena / JCD
Cementerio de los italianos de Campillo de Llerena / JCD
En 2010 ese espacio fue restaurado y acondicionado, tras quedar abandonado con la llegada de la Transición.
El objetivo era darle valor. Pero también "alzar un grito" para mostrar cómo fue el trato, los honores y los enterramientos de los vencedores frente al de los perdedores. La memoria de quienes perdieron la guerra continúa en las cunetas, no gozaron de estos espacios.
Un alegato por dignificar la vida de todas las personas, comenta el técnico municipal.
La placa detalla del cementerio alemán detalla que se trata de soldados de la brigada mixta Flecha Azul muertos en combate en la Sierra Argallán. Allí la brigada cosechó muchas bajas, pero también muchos éxitos / JCD
La placa detalla que se trata de soldados de la brigada mixta Flecha Azul muertos en combate en la Sierra Argallán. Allí la brigada cosechó muchas bajas, pero también muchos éxitos / JCD

Queda mucho por descubrir

Ahora el trabajo continúa de la mano de un equipo científico, que continúa catalogando toda serie de estructuras que a día de hoy siguen sin estar definidas. Infinidad de estructuras, de arquitectura militar que se reparte a lo largo de La Serena.
De hecho la última excavación arqueológica ha sido muy pequeña y queda mucho por investigarse y descubrise en torno a los hechos de la Guerra Civil en este entorno.
Se trata pues de un extenso territorio, lleno de información sobre la historia reciente de España. Pero para continuar excavando es necesario antes acudir a los archivos militares, cotejar los mapas de la época, sobre todo los del bando fascista. También como no, que las administraciones inviertan dinero en ello.
Se trata de una inversión que en Campillo de Llerena entienden más que justificada. Apunta el técnico municipal que puede aportar información de primera mano de por ejemplo el armamento utilizado por los aliados de Franco en zonas como estas. Incluidos aquellos posibles experimentos – de los que que poco se sabe— en torno al armamento ‘especial’ que los nazis podrían haber probado en Extremadura.
En este sentido Ángel Olmedo, historiador y miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, apunta que siempre se habló de que Hitler consideró la guerra en España como el lugar ideal para probar armas y tácticas militares (caso de Guernika es el más conocido).
Es posible que también en Extremadura, donde tuvieron importante presencia como desmuestran los búnkeres en el campo de aviación de Cáceres, entre otros elementos.