dilluns, 24 d’abril de 2017

80 ª Aniversario del bombardeo de Gernika. El lehendakari ha vuelto a intentar la maniobra cicatera de convertirlo en una guerra España-Euskadi.

https://errepublikaplaza.wordpress.com/2017/04/24/gernikako-bonbardaketaz-80-urteurrena/


Gernikako bonbardaketaz 80. Urteurrena.

80 ª Aniversario del bombardeo de Gernika. Hoy han aparecido dos noticias.
LO INADMISBLE
Por un lado, como hace días preveeiamos con la entrada Pedir perdónVuelta la burra al prao: el lehendakari ha vuelto a intentar la maniobra cicatera de convertirlo en una guerra España-Euskadi. Son unos sinvergüenzas que deshonran a los miles de republicanos y republicanas que combatieron al fascismo y fueron encarcelados, represaliados, y asesinados por defender las libertades y a la República española y con ello a las libertades vascas. http://www.deia.com/2017/04/24/politica/euskadi/el-lehendakari-pide-al-gobierno-espanol-un-gesto-sobre-el-bombardeo-de-gernika
LA INVESTIGACIÓN
Por el otro una interesante entrevista en el diario norte al miembr0 de Gernikazarra, Txato Etxaniz  que rememora con eldiarionorte.es algunos de los pasajes de ese bombardeo, que marcó un antes y un después en la villa. El  Grupo de Historia Gernikazarra nació hace 31 años. El objetivo inicial era estudiar el bombardeo del 26 de abril de 1937 y después reconstruir la historia de la villa. Gernika perdió su memoria, personal, escrita y gráfica ese trágico 26 de abril de 1937. Murieron muchos vecinos y tres de cada cuatro edificios fueron destruidos.  “Todos los archivos”, explica José Ángel ‘Txato’ Etxaniz, “se quemaron durante el bombardeo, desde el municipal hasta el eclesiático. Los únicos archivos que se salvaron fueron los de las fábricas.   http://www.eldiario.es/norte/euskadi/bombardeo-Gernika-genocidio-pueblo-franquista_0_635187462.html
REPASANDO…¿Bombardeó Gernika el Gobierno español?
  falso de toda falsedad y es sorprendente que así se reclame por parte del PNV: en abril de 1937, el Gobierno español legalmente constituido y en legítimo ejercicio era el del Gabinete presidido por el líder socialista de UGT Francisco Largo Caballero. http://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/Bombardeo-Gernika-Gobierno-espanol_6_636296366.html



Pedir perdón

Estos días se cumplen ochenta años de muchos de los bombardeos (unos 500) que sufrió la población de Bizkaia durante la guerra del 36-39, el próximo 26 de abril será el 80 aniversario del bombardeo de Gernika. Desde muchos puntos de la provincia se ha procedido a celebrar el aniversario (Algunos de ellos los recogemos al final). Así que esta entrada de los 15 de mes que dedicamos a la memoria es de rigor hacer un hueco a ese recuerdo.
Aprovechando estas celebraciones desde la malicia política nacionalista se acostumbra a pedir responsabilidades al Gobierno de España ¡Basta ya! A ver si nos enteramos de una que en Durango, Otxandio, Eibar y Gernika-Lumo, al igual que Jaen, Madrid…. la IIª Republica fue la atacada.  Esa petición continúa de responsabilidades pretende resalr una lectura histórica para que puediese parecer una guerra Euskadi-España que nunca existió: la Guerra Civil fue un conflicto entre España y el País Vasco. Esa mentira lleva décadas repitiéndose en Euskadi desde el nacionalismo gobernante con la esperanza de que acabe calando
Hace unos días a finales de marzo lo ha vuelto a hacer el Lehendakari Urkullu pidió a los “autores e inductores del bombardeo de Durango” que condenen y reconozcan a las víctimas, en una clara alusión al Gobierno Español. Hace diez años el Gobierno Vasco, entonces con Ibarretxe al frente, pidió lo mismo. Entonces el profesor Antonio Rivera publicó este artículo titulado pedir perdón. Creo que no ha perdido su vigencia.
PEDIR PERDÓN
En el verano de 1938, en menos de cuarenta días, fueron ejecutadas 178 personas en la localidad pacense de Don Benito, por aplicación del bando de guerra de los alzados. En Málaga capital, durante los veintitrés primeros días de marzo de 1937, se fusiló en las tapias del cementerio de San Rafael a más de setecientas personas. 2.789 fueron los asesinados en una provincia, como Navarra, que no puede presentar ninguna acción bélica en su suelo durante aquellos meses. Y así muchos sitios y muchos ciudadanos más.
Estos días recordamos los bombardeos sobre Durango y Gernika, que provocaron centenares de muertos. ¿Debería pedir perdón el presidente Rodríguez Zapatero, como máximo representante del Estado español, por aquellos hechos acaecidos en Don Benito, en Málaga o en las localidades vizcaínas y navarras? ¿Qué sería lo primero que se nos vendría a la cabeza si Rodríguez Ibarra, Manuel Chaves o Miguel Sanz demandaran del presidente español -como lo ha hecho esta semana el Gobierno Ibarretxe- unas disculpas por lo acontecido hace setenta años en docenas de localidades de sus respectivas comunidades autónomas?
Cuando los aviones alemanes de la Luftwaffe, en abril de 1937, lanzaban sus bombas sobre Gernika, el Gobierno español legítimo lo presidía el socialista Largo Caballero e incluía entre sus ministros a cuatro anarquistas, a dos comunistas vascos -Uribe y Hernández, uno de Sestao y el otro criado desde niño en Bilbao- y a un nacionalista vasco, Manuel de Irujo, quien siguió siéndolo después de que en mayo Juan Negrín sustituyera a aquél.
Cuando el actual Gobierno Vasco solicita un gesto de perdón al Gobierno español, ¿considera a éste heredero político de aquél del que formaban parte Irujo y Largo Caballero o del de Franco en Salamanca? Porque la equiparación con el caso alemán no es posible a partir de ese hecho significativo. La Alemania actual, la Alemania democrática que ha hecho gestos al respecto del crimen de Gernika, tampoco es heredera política del régimen de Hitler, pero no había en 1937 otro Gobierno alemán que ése. No es el caso de España, donde el Gobierno republicano se mantuvo hasta el último día de la guerra y continuó en el exilio tratando de sostener la legitimidad que le asistía. Exactamente igual que en el caso de los gobiernos autonómicos vasco, con Aguirre y luego Leizaola, y catalán, con Companys, Irla y Tarradellas.
La demanda que ha expresado esta semana Miren Azkarate en nombre del Gobierno Vasco es de nuevo innecesaria, insultante, humillante, ausente de razón e ilógica. Como ciudadano vasco y español no entiendo que cualquiera de mis dos gobiernos democráticos tenga que solicitar ningún perdón por lo que hicieron unos rebeldes sublevados y fascistas, a quienes el Congreso de los Diputados y el Parlamento Vasco han descalificado solemnemente en más de una ocasión, y a quienes una futura ley, con apoyo de los nacionalistas vascos, va a deslegitimar de nuevo en todas sus actuaciones que llevaron a la muerte, a la cárcel o al exilio a centenares de miles de conciudadanos.
La más leve insinuación de que mis gobiernos democráticos de hoy, el vasco y el español, tengan responsabilidades en lo que hizo un gobierno dictatorial durante cuarenta años me parece eso, insultante, humillante, ausente de razón e ilógica.
Pero, una vez más, se trata de estar en misa y repicando. Se responde que, efectivamente, el Gobierno español actual nada tiene que ver con el de Franco, pero de paso se hace la demanda. Calumnia, que algo queda.
Se apoyará con sus votos en el Congreso la futura ley de ampliación de derechos a las víctimas de la guerra civil pero, al mismo tiempo, se le suelta una coz a un Gobierno que bastante tiene con aguantar también en ese asunto el embate de una derecha, ésta sí, contumaz a la hora de reconocer la naturaleza de aquel alzamiento, de aquella guerra, de aquella represión y de aquel régimen político que nos sometió a todos los españoles -y entre ellos a los vascos- durante cuarenta largos años. Porque, una vez más, nuestro preclaro Gobierno nacionalista vasco no deja pasar la ocasión para, en lugar de concitar el máximo entendimiento y coincidencia en torno a una conmemoración tan inequívoca para todos los vascos y para todas las personas de bien, como es ésta de Gernika, tratar de representar la farsa y la falsedad de una supuesta guerra entre vascos y españoles.
Y, si algo no fue la civil española, fue eso. En pocos lugares como en las cuatro provincias vasconavarras hubo tanta y tan nítida fractura social. En pocos lugares el alzamiento militar estuvo tan sostenido por los voluntarios civiles (mayoritariamente carlistas): Navarra a la cabeza, luego La Rioja y detrás Álava; y en Vizcaya y Gipuzkoa porque la primera respuesta a la rebelión lo imposibilitó.
En pocos lugares hubo menos víctimas y represión posterior que aquí, aunque una sola ya sería más que suficiente. La Guerra del 36-39 fue una guerra entre españoles, y dentro de ellos entre vascos y entre catalanes y entre alcarreños y entre onubenses. No fue una guerra donde todos enloquecieron y todos perdieron la razón. No. Unos tenían la legalidad y la legitimidad y otros la usurparon, y lo hicieron con violencias como la de Gernika. La historia y la memoria sobre esa guerra deben partir de ese presupuesto.
En todo caso, bastante difícil está siendo llegar a un acuerdo político y social sobre esa memoria y sobre el necesario reconocimiento de aquellas víctimas para que nuestro Gobierno Vasco venga con su habitual palada de hiel. Pedir perdón es algo muy serio. Pedir perdón en nombre de una sociedad o de un país lo es aún más. Si se hace en exceso, si lo hace quien no tiene responsabilidad en la culpa o si se hace para quitarse de encima el muerto, el gesto pierde todo su valor.
Si alguien pide perdón también en mi nombre -y en tanto que todos culpables-, y yo me siento y cuento solidario entre las víctimas, algo se rompe en mi cabeza. Eso es lo que no entiende Miren Azkarate. Una última idea: el primer y máximo representante legal del Estado español en Euskadi es el lehendakari. Puede aplicarse el cuento, pero yo le pido que, en este caso, no lo haga.
ANTONIO RIVERA/CATEDRÁTICO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE LA UPV-EHU
Quizás debiesen dejar de persistir en las falsedades y  ser más prudentes sobre las actividades jelistas en aquellos tiempos. Desde este rincón algunas hemos recogido:
SOBRE LOS BOMBARDEOS
Informe general encargado por el Gobierno Vasco :“Senderos de la memoria. Relación de espacios vinculados a la memoria de la guerra civil”, dirigido por Joseba Agirreazkuenaga y Mikel Urquijo
DURANGO 31 de marzo de 1937
GERNIKA 26 de abril de 1937

Añadimos el comentario de Pablo Martínez Sarracina en el Correo en la misma línea.
Tambien el socialista gipuzcoano Denis Itxaso ha escrito en su blog un artículo sobre el mismo tema.La historia se acelera


Entrevista - José Ángel 'Txato' Etxaniz, miembro del Grupo de Historia Gernikazarra

“El bombardeo de Gernika no fue un genocidio contra los vascos; casi la mitad del pueblo era franquista”

José Ángel 'Txato' Etxaniz, miembro del Grupo de Historia Gernikazarra, lleva más de 30 años recuperando la historia de Gernika, una villa que perdió su memoria tras el bombardeo del 26 de abril de 1937.

José Ángel 'Txato' Etxaniz.
José Ángel 'Txato' Etxaniz.

El  Grupo de Historia Gernikazarra nació hace 31 años. El objetivo inicial era estudiar el bombardeo del 26 de abril de 1937 y después reconstruir la historia de la villa. Gernika perdió su memoria, personal, escrita y gráfica ese trágico 26 de abril de 1937. Murieron muchos vecinos y tres de cada cuatro edificios fueron destruidos.  "Todos los archivos", explica José Ángel 'Txato' Etxaniz, "se quemaron durante el bombardeo, desde el municipal hasta el eclesiático. Los únicos archivos que se salvaron fueron los de las fábricas. 'Txato' Etxaniz rememora en esta estrevista con eldiarionorte.es algunos de los pasajes de ese bombardeo, que marcó un antes y un después en la villa.
Prácticamente Gernika desapareció del mapa tras el bombardeo, de forma física y en los archivos.



El bombardeo dejó a la villa sin nada. Hemos reconstruido la historia de Gernika desde el punto de vista social, deportivo, educativo, industrial…Tenemos el archivo completo de la empresa que fabricaba la pistola Astra, que era la que usaba el Ejército español.
Es decir, que hay un antes y un después en Gernika tras el bombardeo.
Pues sí. En Gernika hay una costumbre al hablar y decimos: eso ocurrió, ¿antes o después del bombardeo?’. Es algo que hemos oído de nuestros padres y abuelos y permanece así. El bombardeo es que el marca los tiempos de la historia de Gernika.
Ese bombardeo le dio una nueva identidad a la villa.
Desde el punto de vista urbanístico sí. Se reconstruye la villa. A partir de 1942 se hacen dos barrios obreros por así decirlo: las conocidas como ‘casas del Estado’ y el barrio sindical. Se destruye todo el pueblo menos las fábricas, que un mes después del bombardeo ya están funcionando a tope. La gente vivía donde podía, desde chabolas hasta una habitación para cada familia. Porque las fábricas siguieron funcionando a pleno rendimiento tras la Guerra Civil para nutrir de material militar a Alemania e Italia, así que hacían falta obreros. Y en el ámbito identitario, Gernika se convirtió en un símbolo.
Los pilotos que bombardearon la ciudad se cuidaron de no hacer daño a las fábricas de armas.
Gernika tenía las dos fábricas más importantes que había en España. Talleres de Gernika que fabricaba bombas de mano, de aviación, lanzagranadas, y luego estaba Astra, que fabricaba la pistola reglamentaria del Ejército. La industria armamentística siempre ha sido una gran fuente de ingresos para Gernika . En el año 92 se celebró por primera vez una manifestación pacifista y creó su lío porque la mitad del pueblo vivía de las armas. Eso de que Gernika es la ciudad de la paz no es más que un eslogan. En el pueblo ha costado mucho que entre el tema de la paz, sobre todo, porque la gente trabajaba en las fábricas de armas. Hoy en día sigue siendo un eslogan que funciona el día 26 de abril, coincidiendo con el aniversario del bombardeo.
Lo que puede faltar es el documento en el que Franco da la orden de atacar
Pero el bombardeo catapultó a la fama internacional al pueblo.
Gernika ya tenía una personalidad propia antes del bombardeo debido al árbol y los fueros. Pero el bombardeo le dio una dimensión internacional. Yo he tenido que oír despectivamente  de algún concejal de Cultura del pueblo: ‘¿Qué ha hecho ese Picasso por el pueblo?’.
¿Por qué se eligió Gernika como objetivo?
Tanto alemanes como italianos utilizan la Guerra Civil en el norte como banco de pruebas para la Segunda Guerra Mundial. Eibar la queman, en Durango lanza bombas rompedoras y en Gernika una mezcla de las dos. Dividen el pueblo de manera que preservan las fábricas de armas y la Casa de Juntas. Gernika supuso un impacto a nivel mundial, sobre todo por el cuadro de Picasso. Ibas al mundo a vender tus productos y decías que eras de Gernika y todos te trataban de una manera diferente. Ha sido la mejor tarjeta de presentación para la empresa local.
Fue un bombardeo buscando el mayor daño entre la población civil.
Fue un bombardeo de terror. No se tocó ninguna infraestructura con interés militar. Incluso se quemó la estación de tren, pero no se destruyeron las vías. Lo último que hemos descubierto es un avión que vuela de este a oeste. ¿Por qué? Ese avión lo que hace es tirar una serie de bombas detrás de la Iglesia de Santa María, donde estaba el depósito de aguas. Rompe las cañerías para que no las puedan emplear los bomberos. Es decir, fue un bombardeo a conciencia de pilotos alemanes.
Algunos han tratado de distorsionar la historia atribuyendo a las fuerzas republicanas una parte de la destrucción.
El día 28 de abril, dos días después del bombardeo, las tropas están en retirada. Un batallón de milicianos asturianos entra en Gernika y los pocos vecinos que quedan están muy cabreados por lo que ha pasado y les cuentan el bombardeo. Pero resulta que la casa del alcalde monárquico y del que fue diputado general, quien fue carlista, no se quemaron. Así, los milicianos asturianos queman esas dos casas. De ahí viene la leyenda alimentada por los franquistas de que los rojos quemaron Gernika.
80 años después siguen algunas controversias, como el número total de muertos que provocó el bombardeo.
Es imposible cuantificar. La cifra que siempre se ha dado de 1.645 muertos y 889 heridos la pide el Gobierno de la República. El director de Seguridad del Gobierno vasco hace un balance y el 8 de junio da esa cifra. No hay ningún documento que soporte esa información. Siempre que hay cualquier batalla hay más heridos que muertos y en Gernika es al revés. Otra paradoja: los nacionales entraron en Gernika 60 horas después del bombardeo. Entonces, ¿cómo es posible evacuar ese número de heridos y trasladar todos esos muertos en ese plazo de tiempo y con los medios que había 80 años? Imposible. No hay una sola fotografía de un cadáver.
¿Y no hay una cifra que todos den por buena?
Hace seis años nuestra asociación hizo un llamamiento a todo el país: si alguien tiene una víctima del bombardeo, infórmennos. Revisando los registros civiles de los pueblos de alrededor y los libros de los cementerios tenemos controlados muchos menos.  Los franquistas hicieron un registro no oficial, pero no lo hemos conseguido.
¿Nadie reclama a los muertos del bombardeo de Gernika?
Muchos me tachan de reduccionista por reducir la cifra, pero es que no hay documentos. Hoy en día hay una corriente historiográfica que ya está hablando del genocidio del pueblo vasco en la Guerra Civil. Nadie me ha preguntado nunca cómo era electoralmente Gernika durante la Guerra Civil.
¿Y cómo era?
Pues el 50% nacionalista, el 40% simpatizantes de Franco y el 10% restante era el Frente Popular. Cuando se bombardea Gernika se bombardea a todos, nacionalistas y franquistas. Dentro de dos o tres años algunos exigirán al Gobierno español porque trató de eliminar a los vascos. El 40% de los que ganaron la guerra en el pueblo eran franquistas.
Lo que no había casi eran republicanos.
Había pocos, pero muy activos. Tras el golpe, mantuvieron a los requetés a raya.   
¿Qué falta por descubrir?
Desde el punto de vista académico los historiados estamos de acuerdo en los datos básicos del ataque. Lo que puede faltar es el documento en el que Franco da la orden de atacar. Yo creo que no existe porque los militares cuando dan las órdenes a esos niveles van de arriba hacia abajo. Hay documentos que aún no se han hecho públicos, pero….


¿Bombardeó Gernika el Gobierno español?

Es falso de toda falsedad y es sorprendente que así se reclame por parte del PNV: en abril de 1937, el Gobierno español legalmente constituido y en legítimo ejercicio era el del Gabinete presidido por el líder socialista de UGT Francisco Largo Caballero

El 26 de abril se cumplirán 80 años del bombardeo de terror, llevado a cabo por aviones y aviadores alemanes e italianos encuadrados en la Legión Cóndor, que destruyó el centro urbano de Guernica dejando intactas tanto la Casa de Juntas y el Árbol como la zona industrial.
La pronta acción de denuncia internacional de la agresión perpetrada por los militares golpistas contra la indefensa población civil, llevada a cabo por parte del Gobierno español, del Gobierno vasco, del periodista George L. Steer y otros corresponsales extranjeros, así como el impacto causado por el cuadro “Guernica” de Picasso, convirtieron un ominoso crimen en un grito contra la barbarie y a la Villa de Gernika en un símbolo del horror fascista.


Hoy queda fuera de toda duda histórica que tanto la Legión Cóndor como la Aviazione Legionaria enviadas por la Alemania nazi de Hitler y por la Italia fascista de Mussolini en apoyo de los militares golpistas alzados en armas contra el Gobierno legítimo de la República, carecían de autonomía de decisión a la hora de llevar a cabo bombardeos estratégicos y que todos ellos debían ser autorizados personalmente por el General Franco en el marco de la jefatura suprema que éste ejercía para esas fechas entre las tropas rebeldes.
Con motivo de este aniversario, el Grupo del PNV en el Senado español presentó a finales del pasado mes de enero una moción en la que reclamaba a la Cámara Alta que exigiese al Gobierno español el reconocimiento de la responsabilidad del Estado en el bombardeo de Gernika cometido el 26 de abril de 1937 dado que esta conmemoración es un momento “adecuado” para que el Gobierno "asuma esa parte de responsabilidad histórica que le corresponde"
Pocos días más tarde, a mediados de febrero, la eurodiputada Izaskun Bilbao del PNV, acompañada esta vez por una comparsa compuesta de eurodiputados de EH Bildu, ERC, PdeCat y Podemos, denunciaba ante la Comisión Europea “la negativa del Gobierno español a pedir perdón por el bombardeo de Gernika”. La propuesta recordaba que el 8 de febrero el Partido Popular rechazó en el Senado español una iniciativa del PNV que apostaba “por aprovechar el 80 aniversario del bombardeo para que el Gobierno español pida perdón a la población civil asesinada y reconozca su responsabilidad en estos hechos”.
Pero ¿es esto cierto?¿bombardeó Guernica el Gobierno español fuese del signo que fuese?. Pues no, es falso de toda falsedad y es sorprendente que así se reclame por parte del PNV que debiera conocer muy bien y de primera mano lo que realmente aconteció aquellos días. Del resto de acólitos, mejor no hablar. ¡Qué nivel, señor!.
Efectivamente, en abril de 1937, el Gobierno español legalmente constituido y en legítimo ejercicio era el del Gabinete presidido por el líder socialista de UGT Francisco Largo Caballero. Este Gobierno se había constituido en septiembre de 1936 tras la dimisión del Gobierno de José Giral formado sólo por republicanos de izquierda. Ante el avance de los militares sublevados, José Giral presentó su dimisión al presidente de la República Manuel Azaña, para que le pudiera sustituir un Gobierno que representara "a todos y cada uno de los partidos políticos y organizaciones sindicales y obreras de reconocida influencia en la masa del pueblo español".
Así se hizo y tras su dimisión el 3 de septiembre de 1936 se formó el Gobierno Largo Caballero con cinco ministros socialistas, cuatro republicanos, dos comunistas, uno de Esquerra Republicana de Cataluña y ¡oh sorpresa! un ministro del PNV, Manuel de Irujo. Posteriormente, el 4 de noviembre de 1936, se completó este Gobierno con cuatro ministros de la CNT, con lo que la “unidad antifascista” fue ya así un hecho. Con una excepción, la ausencia de los comunistas antiestalinistas del POUM cuya presencia en el Gabinete fue vetada por el PCE. 
Este Gobierno estuvo en ejercicio hasta el 17 de mayo de 1937 fecha en la que dimite el Presidente Largo Caballero como consecuencia de la crisis provocada, entre otros hechos, por los “sucesos de mayo” de Barcelona en los que se enfrentaron la CNT y el POUM por un lado y los comunistas por otro.
Por lo tanto, en el momento de producirse el bombardeo de Guernica, el único Gobierno español legalmente constituido que gobernaba en España era el Gobierno republicano de unidad de prácticamente todos los partidos no fascistas existentes en aquel momento en España, presidido por el socialista Largo Caballero y que contaba con la presencia del miembro del PNV Manuel de Irujo en calidad de Ministro sin cartera, es decir de Ministro eminentemente político.
¿Cómo puede entonces el PNV exigir al Gobierno español que pida perdón por un acto de barbarie que no solo no cometió, sino del que fue el principal afectado institucional como legítimo representante de todos los españoles incluidos los guerniqueses y resto de personas que se encontraban ese día en la Villa y que perecieron bajo las bombas asesinas del fascio internacional?. ¿Cómo puede el actual PNV ofender de esta manera la memoria de uno de sus dirigentes históricos más apreciado y respetado?.
Oliéndose algo de esto y como, mientras no se demuestre lo contrario, el senador del PNV Jokin Bildarratz tonto no es, pretendió ponerse la venda antes de la herida cuando descalificó, durante el debate de su moción, el que alguien pudiese argumentar que Francisco Franco
 no representaba al Gobierno 
legítimo, el de la República, cuando ordenó la destrucción de la localidad vasca, por lo que los actuales Ejecutivos no son sus sucesores. Pero astuto él, argumentó que "Franco lo hizo en nombre de un gobierno" y que el dictador fue además el Jefe del Estado durante cuarenta años.
Glorioso. Ochenta años más tarde el PNV reconoce legitimidad y legalidad al Gobierno rebelde de Franco. Según el PNV estaríamos por lo tanto ante un Estado con dos Gobiernos legales y legítimos, uno de los cuales habría adquirido esa condición fruto de una sublevación, de un golpe de Estado, que ni tan siquiera había triunfado en aquel momento. Y además las acciones de cualquiera de ellos serían acciones realizadas por el Gobierno español. ¡Y un jamón!.
Pero es que, a más a más, para dotar de la máxima autoridad a su indigna exigencia, el senador Bildarratz indicó que Alemania ya reconoció la implicación de la Legión Cóndor en los hechos y la responsabilidad subsidiaria del Estado alemán, tanto a través de su presidente, Roman Herzog, en 1997, como con una declaración unánime del conjunto del parlamento alemán, un año después. Por ello, señaló durante el debate que el Estado español debería "asumir esa parte de responsabilidad histórica que le corresponde" por "los actos que se cometieron en su nombre o haciendo uso de su representación".
Pero el PNV sabe que esto no es así. Miente consciente, deliberada y sutilmente. Vayamos por partes.
Alemania reconoció la implicación de la Legión cóndor y la responsabilidad subsidiaria del Estado alemán porque, aunque los actuales Gobiernos democráticos alemanes no tienen nada que ver sino todo lo contrario con el Gobierno nazi que bombardeó Guernica en 1937, existe un tracto jurídico entre el Estado alemán regido por un Gobierno nazi totalitario presidido por Hitler entre 1933-1945 y el Estado alemán de postguerra regido por Gobiernos democráticos presididos por democristianos como Adenauer, Erhard, Kiesinger, Khol y Merkel o por socialdemócratas como Brandt, Schmidt y Schröder.
Pero en Abril de 1937 en España solo había un Estado que había adoptado la forma de una República mediante una Constitución aprobada el 9 de diciembre de 1931 por las Cortes Constituyentes formadas tras las elecciones democráticas celebradas el 28 de junio de 1931, y los golpistas no eran sino sublevados asediando el Estado republicano con la intención de destruirlo, cosa que finalmente lograron. La Constitución republicana estuvo vigente por lo menos hasta el final de la guerra civil en 1939 aunque el exilio republicano siguió reconociendo su vigencia de iure hasta que en 1977, con el proceso político de la transición se aprobó en referéndum de todos los españoles una nueva Constitución democrática, el 6 de diciembre de 1978. Ese es el tracto de iure en el Estado Español desde 1931 hasta 1978.
Alguien podía alegar no sin razones de peso que la Constitución republicana de 1931 decayó de facto tras la derrota de la España constitucional republicana en 1939. Otros podrían alegar que, si bien un acto de violencia como el golpe de estado de 1936 no debería causar derecho por el mero hecho de su triunfo, no obstante, la admisión de España en la ONU el 14 de diciembre de 1955 suponía el reconocimiento de hecho a partir de esa fecha del Gobierno franquista como único representante a todos los efectos internacionales del Estado español. La descolonización de Guinea Ecuatorial en 1968 y el ignominioso abandono del Sahara Occidental en 1975 fueron actos con pleno reconocimiento jurídico internacional realizados por el Gobierno ilegítimo en su origen del General Franco.
Por lo tanto, pueden existir dudas sobre si el tracto jurídico en España entre el Estado republicano de 1931 y el Estado franquista se produjo si no de iure si de facto el 1 de abril de 1939, el 14 de diciembre de 1955 o no llegó a producirse nunca hasta la llegada de la democracia en 1977 y la aprobación de la Constitución vigente el 6 de diciembre de 1978. Pero lo que nunca nadie ni en España ni fuera de ella, ni por parte de demócratas ni de facciosos, como digo, nunca nadie reconocerá que en la España del 26 de abril de 1937, día en que Guernica fue arrasada, el Gobierno golpista del “Generalísimo” Franco representaba al Estado español. Y que por tanto los actos realizados o perpetrados por ese Gobierno de sublevados golpistas eran actos realizados por el Estado español a todos los efectos jurídicos y de cuyas consecuencias debiera hacerse responsable en el futuro el Estado español fuese cual fuese la forma que adoptase o fuese cual fuese el Gobierno que lo dirigiese.
De hecho y abundando en esta realidad histórica el reconocimiento internacional de la España franquista sufrió un tortuoso calvario para el Régimen lo que sin duda redundó en más sufrimiento para los españolitos de a pie. El 9 de febrero de 1946 la Asamblea General de la ONU prohibía la entrada de España a la organización alegando que el Ejecutivo español, "habiendo sido fundado con el apoyo de las Potencias del Eje, no posee en vista de sus orígenes, su naturaleza, su historial y su íntima asociación con los Estados agresores, las condiciones necesarias que justifiquen su admisión". El 12 de diciembre de ese año se fue más lejos y se decía que el Régimen había sido "impuesto por la fuerza al pueblo español" por lo que "no representa al pueblo español". Y la ONU aconsejaba a todos sus miembros que retiraran a sus representantes y embajadores de España hasta que no hubiera cambios significativos en el país, para lo que se daba el plazo de un año.
A más a más, las vicisitudes por las que atravesó el “Guernica” de Picasso desde su depósito en el MOMA de Nueva York en 1939 hasta su devolución a la España democrática el 9 de septiembre de 1981 ponen de manifiesto el no reconocimiento de esta institución museística de la existencia de tracto jurídico alguno entre la España republicana y la España franquista ni en 1939, ni en 1955, y solo reconoció ese tracto jurídico tras la consolidación del proceso democrático en España y en ningún caso desde luego en abril de 1937, el día que se produjo el bombardeo de la Villa foral. 
Resumiendo, alguien puede dudar sobre cuando la España franquista pasó a representar de facto al Estado español. Pero lo que nadie en el mundo admitirá nunca es que los militares sublevados el 18 de julio de 1936 representaban al Estado español cuando bombardearon Guernica el 26 de abril de 1937. Nadie, excepto el PNV de 2017. Y quizás el PNV de los primeros días que siguieron al 18 de julio de 1936 en los que las dudas sobre de qué lado decantarse les asaltaron a muchos jeltzales de todas las provincias y en los que destacados jeltzales de Álava y Navarra realizaron sonoras proclamas de apoyo a los sublevados y algunos renunciaron públicamente al nacionalismo y se unieron a los golpistas. Los hechos y los nombres están en los libros de historia.
Por cierto un par de breves apuntes a propósito del “Guernica”. El cuadro fue un encargo del Gobierno español republicano para la Exposición Internacional de París de 1937 y aunque fue una donación del pintor Pablo Picasso, Max Aub, a la sazón agregado cultural y de propaganda en la Embajada española en París, logró convencerle para que aceptara un cheque por 150.000 francos franceses con los que resarcirse de los gastos ocasionados por la realización de la obra. Es decir, fue pagado con dinero de todos los españoles.
Por otra parte, Picasso dejó bien claro en múltiples ocasiones que el destino final del cuadro una vez recuperada “la República” en España debería ser el Museo del Prado, que dado el estado del mismo el viaje entre Nueva York y Madrid se debería realizar directamente sin exhibiciones intermedias y que una vez en el Prado no debiera prestarse nunca a nadie bajo ningún concepto, tal y como certificó en su día Willian Rubin, Director de Pintura y Escultura del Museum of Modern Art (MOMA) de Nueva York en carta del 19 de mayo de 1980 al embajador de España Rafael Quintanilla.
O sea que amigos nacionalistas dejen ahora de reclamar el cuadro, máxime cuando históricamente nunca demostraron excesivo interés por hacerse con el mismo. Además, y dado que el cuadro fue un encargo del Gobierno español, este sí Gobierno de verdad, a un pintor español, para el pabellón español de París de 1937 y pagado con dinero de todos los españoles; por favor tengan un poco más de decoro y por lo menos no reclamen algo que pertenece a alguien que en el mejor de los casos les suscita indiferencia y en el peor rechazo, odio y deprecio.
En conclusión, si el Gobierno español nunca bombardeó Guernica y nunca hubo en abril de 1937 tracto jurídico ni de iure ni de facto entre unos facciosos rebeldes y sublevados que no se representaban más que a sí mismos y el Estado español en cualquiera de sus formas ¿por qué insiste el PNV en intentar que el actual Gobierno español pida perdón en nombre del Estado español por unos hechos como el salvaje bombardeo de Guernica que bajo ningún concepto puede atribuirse al Estado español como ha quedado fehacientemente demostrado en el presente artículo?.
Las respuestas son múltiples y variadas, pero todas ellas tienen que ver con el origen, la ideología y el desarrollo histórico y político del nacionalismo vasco.
En efecto, aunque en su devenir histórico el péndulo patriótico del PNV se encuentre en este momento en un punto cercano a su máxima moderación, el Partido Nacionalista Vasco ha sido y sigue siendo un partido radical, un partido muy radical al que si se le presenta la ocasión propicia no le va a importar escindir la sociedad vasca y dejar, en el mejor de los casos, de inquilinos en su propio país a la mitad de los vascos.
En todo caso el PNV es desde su origen, y de ello ha impregnado a todo el nacionalismo tanto al suyo como al asesino, un partido racista (particularismo genético, Rh-), esencialista étnico (ocho apellidos vascos), esencialista lingüístico (euskera über alles), xenófobo (maketos, coreanos, manchurrianos), con una fuerte identidad comunitaria forjada en mitos propios (superioridad racial y moral, supremacistas vascos) pero también en la construcción de un enemigo exterior personificación de todos los males: España y lo español (aceptación renuente y si se puede rechazo a los símbolos nacionales españoles; desvalorización de todo lo español; minusvaloración de los logros económicos o éxitos deportivos españoles; desespañolización estratégica de las provincias vascas peninsulares; eliminación paulatina de la presencia del Gobierno español en Euskadi ya sean trenes, pensiones, puertos, aeropuertos, que se vayan, etc…; realización de obras con cargo a descuento de cupo pero que no aparezca el Gobierno español para nada, etc…).
En esta estrategia cobra particular relevancia la moción sobre el bombardeo de Guernica en el Senado español y la denuncia de la eurodiputada solitaria y su comparsa de odiadores profesionales de todo lo español y de tontoelculos de la extrema izquierda española reaccionaria, acomplejada e ignorante. El objetivo no es otro que seguir construyendo patria sobre la base de culpar al Gobierno y al Estado españoles de todo lo malo que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en este país, con el objetivo de conservar y aumentar en su caso la hegemonía política e ideológica que han alcanzado en el seno de la sociedad vasca y que traspasa las fronteras del PNV para encarnarse también en el nacionalismo asesino, en la izquierda reaccionaria y en ocasiones en el propio PSE-EE.
A este respecto pueden leer la intervención del senador socialista que intervino en el debate apoyando la moción defendida por el Sr. Jokin Bildarratz a propósito del bombardeo de Guernica y que ha sido objeto de este artículo. Realmente descorazonador.


El lehendakari pide al Gobierno español un gesto sobre el bombardeo de Gernika

Urkullu urgió al embajador en Polonia a que traslade al Ministerio de Exteriores la necesidad de un acto de reconocimiento
HUMBERTO UNZUETA - Lunes, 24 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:03h
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El lehendakari, el jueves pasado en el campo de Auschwitz.
El lehendakari, el jueves pasado en el campo de Auschwitz. (Foto: Irekia)
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BILBAO - El lehendakari ha emplazado al Gobierno español a que muestre un gesto de reconocimiento sobre el bombardeo de Gernika, cuando esta semana se cumplen 80 años de que la Legión Cóndor alemana protagonizara uno de los primeros ataques aéreos contra población civil, apoyado por la Aviazione Legionaria italiana y con el consentimiento del Gobierno de España presidido por Francisco Franco. Iñigo Urkullu transmitió la petición el pasado jueves al embajador de España en Polonia, Agustín Núñez Martínez, para que este alto cargo diplomático lo trasladase al Ministerio de Asuntos Exteriores.
Se trata de la primera vez que el Gobierno vasco realiza un emplazamiento de este tipo al Ejecutivo español, recordándole así su responsabilidad en el bombardeo de Gernika y en el resto de ataques aéreos contra más de un centenar de localidades vascas por los actos que se cometieron en nombre del Gobierno español o en su nombre.
Fuentes próximas al lehendakari señalan a este diario que la petición tuvo lugar durante la visita oficial que Urkullu cursó la semana pasada al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau en la que coincidieron ambos mandatarios, así como en el posterior acto de plantación del retoño del Árbol de Gernika en el parque de Zasoleviaje, en Oswieçim, anexo al campo de exterminio nazi.
En aquel acto, también tomaron parte la presidenta de las Juntas de Bizkaia, Ana Otadui, el alcalde de la ciudad polaca de Oswieçim, Janusz Chwierut, y el presidente de APTCE, Enrique Villamor, además de representantes del Museo Auschwitz-Birkenau y alrededor de 500 jóvenes vascos y polacos. El lehendakari subrayó que Auschwitz y Gernika representan “un grito desgarrador que perdura en el tiempo y que se mantiene de generación en generación, que clama contra la injusticia y el sufrimiento de las víctimas provocado por el sinsentido de la barbarie y el terror”.
El emplazamiento se produce en vísperas del aniversario del bombardeo de Gernika el próximo miércoles. En estos ochenta años que han transcurrido desde el ataque aéreo que ha quedado universalizado por el cuadro homónimo creado por Pablo Picasso, el Estado español jamás ha ofrecido la más mínima muestra de contrición o siquiera reconocimiento por los bombardeos contra población civil en suelo de Euskadi ni específicamente por el de Gernika, en el que murió una cifra indeterminada de civiles indefensos que, en cualquier caso, alcanzó varios centenares de víctimas.
Los diferentes gobiernos democráticos que han sucedido al del dictador Franco siempre han esquivado la cuestión señalando que se trata de un gobierno fascista e ilegítimo y dando a entender que no existía una continuidad del Estado español en la responsabilidad subsidiaria sobre los hechos históricos. Se amparan en que, en abril de 1937, el Gobierno español legalmente constituido y en legítimo ejercicio era el del gabinete de unidad prácticamente de todos los partidos, presidido por el líder socialista de UGT Francisco Largo Caballero, que contaba con la presencia del miembro del PNV Manuel de Irujo en calidad de ministro sin cartera.
EL EJEMPLO ALEMÁN Desde la Transición los diferentes inquilinos de La Moncloa, hayan sido del PSOE o del PP, no se han mirado en el espejo del Gobierno alemán al que no se le cayeron los anillos a la hora de asumir en nombre de su país la responsabilidad del ataque aéreo de la Legión Cóndor sobre Gernika. Fue en un acto solemne de desagravio largo tiempo esperado, protagonizado por el embajador de Alemania en España, Hening Wegener, quien, en una visita a Gernika y ante un centenar de supervivientes del bombardeo, leyó en 1997 un mensaje del entonces presidente del país, Roman Herzog, en el que asumió, públicamente y en nombre de Alemania, la responsabilidad del ataque aéreo de la aviación de su bandera el 26 de abril de 1937, reconoció “la culpa de los aviones alemanes” y pidió perdón.
El gesto tardó 60 años, pero llegó al fin y contribuyó a desmontar la mentira de Franco que atribuía a los rojos y a los propios vascos la responsabilidad de haber dinamitado y destruido Gernika. “La España de Franco no incendia”, sostuvo hasta su ocaso el régimen franquista, que acusó a los lugareños y a los rojos de haber incendiado el municipio vasco. Los alemanes redoblaron su compromiso al año siguiente con otra petición de perdón a Gernika por el bombardeo en esta ocasión a través de su órgano soberano, el Bundestag (el Parlamento alemán). Todos los grupos parlamentarios apoyaron una resolución en la que se sumaron al mensaje de disculpa remitido un año antes por el presidente Herzog.
Antes del requerimiento del Gobierno vasco al español, el PNV ha intentado en varias ocasiones arrancar algún tipo de reconocimiento e incluso de perdón por los bombardeos autorizados por Franco sobre Gernika y el resto de localidades vascas que también sufrieron los ataques aéreos. El último de estos emplazamientos fue el pasado mes de febrero cuando el Grupo Vasco en el Senado presentó una moción en la que reclamó a la Cámara Alta que exija al Ejecutivo español el reconocimiento de la responsabilidad del Estado español en el bombardeo de Gernika. El portavoz jeltzale en el Senado, Jokin Bildarratz, señaló que es la ocasión “adecuada” para que también se disculpe, “colmando así un vacío que aún hoy está pendiente”.
Tras recordar que Alemania ya reconoció la implicación de la Legión Cóndor en los hechos y la responsabilidad subsidiaria del Estado alemán, reclamó al Estado español que debe “asumir esa parte de responsabilidad histórica que le corresponde por los actos que se cometieron en su nombre o haciendo uso de su representación”.
La mayoría absoluta del PP en el Senado impidió que prosperara una moción que el PNV había consensuado con el resto de la oposición con el propósito de que el Gobierno reconociera la responsabilidad el ejército franquista en el bombardeo. El portavoz del PP, Iñaki Oyarzábal, rechazó volver a la dialéctica de “bandos”, que pidió desterrar para poder así “mirar al futuro”.