dimarts, 20 de desembre de 2016

Cazarabet conversa con... Félix Tundidor Diaus, autor de “Rebelde con causa. La lucha antifranquista, 1950-1968. Una mirada crítica y acusadora” (Milenio)

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/rebeldeconcausa.htm



La Librería de El Sueño Igualitario

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Félix Tundidor relata en primera persona su particular cruzada, su lucha antifranquista, entre 1950-1968 de manera crítica y, también, acusadora.
Lo edita Milenio.
Qué nos cuenta esta editorial sobre el presente libro, la sinopsis:
En este libro se narra la experiencia sufrida por uno de los millones de jóvenes españoles atrapados en las redes del franquismo, faltos de cualquier tipo de libertad y con un futuro totalmente gris, al igual que el resto de la población. El protagonista, de catorce años, intenta alcanzar dentro del encorsetamiento de la dictadura y del trabajo fabril una mínima vivencia digna, procurando arañar algunos estudios después de la jornada laboral. Los acontecimientos familiares empeoran y el joven se rebela contra el sistema ante tanta indefensión. La lucha le lleva a la cárcel, previo paso por las temidas comisarías, con palizas y torturas por parte de la policía social (Brigada Político Social). Todos los avatares son almacenados en su memoria, jurando difundirlos una vez superada la dictadura. Sin rencores, pero sin olvido, el protagonista traza la negra historia sufrida, fiel a los acontecimientos históricos y a la documentación archivística correspondiente.
El autor:
Félix Tundidor Diaus. Compagina estudios de Maestría Industrial con el trabajo. En 1963 es detenido, apaleado y torturado por la policía de la BPS. Es condenado a seis años de prisión. Pasa por las cárceles de Zaragoza, Carabanchel y Burgos. A la salida, la BPS hace que le despidan de cada empresa donde entra a trabajar, por lo que se autoextradita a Barcelona, donde vive en el anonimato y continúa su lucha dentro del PSUC. Vuelve a Zaragoza en 1981. Durante los últimos veinte años trabaja como ingeniero en la fábrica zaragozana OPEL. Ahora, ya jubilado, se dedica a la investigación histórica y el 2014 publica La Agrupación Guerrillera del Alto Aragón (1939-1949)
Nosotros ya mantuvimos una conversación con él a raíz de la publicación de su libro, La Agrupación Guerrillera del Alto Aragón:


Cazarabet conversa con Félix Tundidor:
felixtundidor-(1).jpg-Félix, ¿te consideras un rebelde?; y por supuesto, con causa o causas, ¿no?
-Puede ser que la palabra rebelde parezca altanera o impactante. La verdad es que encajaba perfectamente para lo que yo quiero explicar, que es la odisea que pasamos durante todo el franquismo, en especial todos los jóvenes que vimos totalmente frustradas nuestras vidas. A cambio solamente podíamos ver frente a nosotros un futuro inexistente. A veces, llegué a pensar que no era real la vida que me tocaba vivir, al igual que a todos los demás. Ignoro si a ellos la desazón y la angustia les impactaba igual o simplemente intentaban abstraerse a ella.  
-Muy joven para crecer, vivir, convivir bajo una dictadura, no te conformabas con ello. Había algo en tu interior que se te rebelaba minuto a minuto, ¿no?
-Había algunas cosas que me hacían tener miedo o me asustaban, como por ejemplo el ver a mi padre trabajar 16 horas diarias, en dos empresas distintas y no poder disfrutar de su presencia cada día. También, en la escuela conforme iba ascendiendo en edad y conocimientos, desde los ocho o nueve años. Al gustarme los estudios y tener ciertas condiciones iba pensando en poder examinarme a los diez, para comenzar el bachiller. La gran decepción fue el  no poder hacerlo. La razón inexplicable pero cierta: las escasas posibilidades de mis padres y el deseo de que pudiese tener un oficio con que ganarme la vida hicieron que en casa  fijaran, como mal menor, el conseguir colocarme como aprendiz en alguna empresa de cierto interés, que por cierto eran pocas. De igual forma, el ver que algunos niños podían comer ciertos alimentos que en casa nunca entraban, o en muy escasas ocasiones, como el pan blanco, las naranjas, los plátanos el chocolate etc. etc. El no poder calzar zapatos o sandalias. Siempre iba  con alpargatas de lona y suela de goma que con el uso diario llegaban a oler pésimamente y en la casa solo había una fregadera en la cocina para todo. Muchas cosas más que me producían sensación de un castigo constante.   
-¿Qué era lo más amargo de aquellos primeros años?
-Siempre la sensación de una condena impuesta, que iba en aumento en la medida que crecía y me daba cuenta. Sobre todo, el gran sacrificio de mi padre con esas terribles jornadas de trabajo, sin apenas tiempo para dormir, ya que el segundo trabajo era de noche, de vigilante. En aquellos tiempos, años 40, las creencias en Dios y la práctica impuesta de la religión junto con la exposición a castigos terribles para toda la eternidad, en el caso de morir en pecado mortal, hacía todavía más terrorífico e inexplicable ese mundo en la mente de un niño de seis a doce años.
-Tu entorno más inmediato, el más familiar, ¿cómo lo vivía todo, en conjunto?. A veces nos afecta más ver el desánimo de nuestros seres queridos, la impotencia o la lucha sin recompensa de éstos. Reflexiónanos, por favor.
-Recuerdo perfectamente los desacuerdos, llámense disgustos, entre mis padres y siempre, por las dificultades para poder llegar a final de mes. El punto responsable siempre era el mismo: la escasez de dinero para cualquier cosa, alimento, ropa, carbón o un simple cuaderno para la escuela. Mi padre no podía traer más dinero a casa. Mi madre nos confeccionaba la ropa interior, los vestidos etc. y a pesar de todo ello, no aparecía ningún milagro, aspecto este que en mi ingenuidad de niño yo le pedía a ese Dios, pero nunca me escuchó. Pensaba, cuando todavía creía poder estudiar que yo conseguiría sacarles de aquella situación. Deseaba ser médico, era mi ilusión poder realizarla. El primer día de entrada al trabajo justo con catorce años fue un golpe terrible que todavía recuerdo. El mundo se me vino encima. Fue algo así como el decirte que estabas condenado a muerte. Esa fue la primera sensación.
-¿Cómo veías, tú, al resto de jóvenes como tú en aquellos años cincuenta?
-En la mayor parte de los aprendices, es decir, los compañeros de 14 a 20 años con los que entré a formar parte en ese ejército de niños que pasamos de escolares a hombres de la noche a la mañana, vi en ellos una adecuación al sistema, algo así como los castigados por un delito, que aceptan el tiempo de pena en la cárcel donde les han encerrado. Unos pensaban en poder salir del país antes de la inserción a filas para cumplir el servicio militar, contando con la formación de oficial de tercera, al que accedían a los 18, en el oficio que les hubiese tocado, después de cuatro años de aprendizaje. Pensaban irse con algo de dinero ahorrado, de turista a Francia y allí conseguir un trabajo y no volver. Otros aceptaban ser unos buenos profesionales y casarse. Otro de los problemas era la gran represión a todos los niveles: escolares, sociales, políticos, sexuales etc. Las relaciones entre chicos y chicas, tal y como las conocemos hoy día eran inimaginables, con lo que el mantener algún tipo de contacto o relaciones sexuales con una mujer solamente era lícito y normal conseguirlo por el camino del matrimonio. Y teniendo en cuenta que en la mujer, las represiones eran igual o de mayor calado, hay que pensar que este camino era una especie de tabla de salvación para ellas, aunque fuese para introducirse en problemas mayores; pero la juventud les hacía ser intrépidas. A la vez, el sistema introdujo en sus libros de escuela y en la práctica diaria de la vida, el ser consideradas como personas inferiores, sumisas y entregadas al hombre que elegían por marido. Por lo tanto, los jóvenes que se hacían pronto hombres maduros, tomaban estas directrices como normas impuestas. Solamente hace falta echarle un vistazo a corolario editado en forma de libro por la falange en concomitancia con la Iglesia, para intentar otear cómo era objetivada y manipulada la mujer de entonces. Añado aquí dicho panfleto de los años 50, solamente a modo de ejemplo.


Manual de la esposa perfecta según la Falange española y la dictadura.
Autor: Nuria | Publicado en Curiosidades Sin comentarios
REGLAS PARA SER LA ESPOSA PERFECTA
Hoy en día las mujeres normalmente intentan convertirse en esposas perfectas para agradar a su pareja. Si creen que han fracasado en esto, se sienten frustradas y se someten más a los deseos y peticiones del hombre.
La situación de la mujer en la sociedad ha cambiado pero no en todos los aspectos y en todas las regiones del mundo.
En los años cuarenta y cincuenta, durante la dictadura de Franco, se vivía en una sociedad machista, la mujer era considerada como la que incitaba al pecado y había un dominio del hombre sobre la mujer en los temas referentes a las concepciones sociales y científicas, ya que existía una supuesta inferioridad mental en ésta.  La Falange hizo hincapié en la posición de las mujeres creando un manual de la esposa perfecta en 1953, el cual se entregaba en España a todas las mujeres que hacían Servicio Social en la sección femenina, algo que ahora es considerado como machista en aquella época eran normas que las mujeres tenían que cumplir. Las reglas iban desde las tareas de la casa hasta las relaciones sexuales.
tundidor (1).jpgLa Sección Femenina estaba dominada por Pilar Primo de Rivera, hermana del fundador de la falange José Antonio Primo de Rivera. Estas mujeres hicieron muchas labores, crearon campamentos de alimentación para niños y cuando se las empezó a conocer, en 1937, se les entregó el Servicio Social de la Mujer, que por aquellos tiempos ya era obligatorio, por lo que eran las encargadas de la formación femenina.
La acción que realizaba la Sección Femenina durante el Franquismo era la de enseñar a las jóvenes a ser buenas patriotas, buenas cristianas y buenas esposas, subordinándose totalmente a los hombres. Se esperaba de las mujeres su sumisión y docilidad cuya función principal era la maternidad. Así se encontraron las mujeres tras la Guerra, teniéndose que adaptar a ser mujer y madre y dedicarse exclusivamente al cuidado de éstos bajo la moral católica del franquismo.
Después de la Segunda República las mujeres ya habían conseguido el derecho al voto y su ocupación en lugares públicos, pero el régimen franquista las condujo de nuevo a sus hogares y a considerarlas únicamente como procreadoras, como consecuencia de las muertes causadas. Su función era mantener el orden tradicional del hogar, cuidar al hombre, protegerlo y satisfacerlo, pero no extralimitarse.
La guía de la esposa perfecta trataba todos los temas, recogía los valores tradicionales católicos que se asentaron en 1939 tras la Guerra Civil y desarrollados desde sus inicios.
tundidor (2).jpg– Ten preparada una comida deliciosa para cuando el llegue del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizás necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo. Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.
– Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerlo. Escúchalo, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estrés, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones, su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa. 
– Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del almuerzo. El almuerzo es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo exterior con talante positivo.
tundidor (3).jpg– Una vez que ambos os retiréis a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama… si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecto a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no lo presiones o estimules en la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquiera goce que pudieses experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte.
Para mejorar la guía, entre 1953 y 1954, se optó por resumirla en un libro compuesto por once normas con imágenes para las mujeres españolas. Se repartían para que éstas fueran las esposas perfectas, estaban resumidas de la siguiente manera:
1.     Ten lista la cena: planea con tiempo una deliciosa cena para su llegada. Esta es una forma de dejarle saber que has estado pensando en él y que te preocupan sus necesidades. La mayoría de los hombres están hambrientos cuando llegan a casa.
2.       ¡Luce hermosa!: descansa cinco minutos antes de su llegada para que te encuentre fresca y reluciente. Retoca tu maquillaje, ponte un listón en el cabello y luce lo mejor posible para él. Recuerda que ha tenido un día duro y solo ha tratado con compañeros de trabajo.
3.       Se dulce e interesante: una de tus obligaciones es distraerlo. Su aburrido día de trabajo quizás necesite mejorar. Tú debes hacer todo lo posible por hacerlo.
4.     Arregla tu casa: debe lucir impecable. Haz una última ronda por las principales áreas de la casa, justo antes de que tu marido llegue. Levanta libros de escuela, juguetes, etc. y limpia con plumero las mesas.
5.     Hazlo sentir en el paraíso: después de todo, cuidar de su comodidad te brindará una enorme satisfacción personal. Durante los meses más fríos del año, prepara la chimenea antes de su llegada. Tu marido sentirá que ha llegado a un paraíso de descanso y orden, esto te levantará el ánimo a ti también.
6.     Prepara a los niños: tomate unos minutos para arreglar a los niños. Cepíllales el cabello, lava sus manos y cámbiales la ropa en caso de ser necesario. Son sus pequeños tesoros y él los querrá ver relucientes.
7.     Miniminiza el ruido: a la hora de su llegada apaga la lavadora, secadora y aspiradora e intenta que los niños estén callados. Piensa en todo el ruido que ha tenido que soportar durante su pesado día de oficina.
8.     Procura verte feliz: Regálale una gran sonrisa y muestra sinceridad en tu deseo de complacerlo. Tu felicidad es su recompensa por su esfuerzo diario.
9.     Escúchalo: déjalo hablar antes, recuerda que sus temas son más importantes que los tuyos. Puede que tengas una docena de cosas importantes que decirle, pero a su llegada no es el mejor momento para hablarlas.
10.                       Ponte en sus zapatos: no te quejes si llega tarde o si va a divertirse sin ti o si no llega en toda la noche. Trata de entender su mundo de presión y compromisos, y su verdadera necesidad de estar relajado en casa.
11.                       ¡No te quejes!: No lo satures con problemas insignificantes. Cualquier problema tuyo, es un pequeño detalle con lo que él tuvo que pasar.
¡Extra! Hazlo sentir a sus anchas: déjale que se acomode en un sillón o se recueste en la habitación. Ten una bebida caliente lista para él. Arregla su almohada y ofrece quitarle sus zapatos. Habla con voz suave y placentera.
Una buena esposa siempre sabe cuál es su lugar.
tundidor (4).jpgLas enseñanzas del hogar fueron obligatorias para todos los centros de primera y segunda enseñanza por orden del ministerio el 16 de octubre de 1941. Estas enseñanzas provocarían una mejor disposición de la mujer hacia el hombre, buscando un hogar adecuado y de utilidad, asegurando la permanencia de la mujer en la casa y evitando el trabajo asalariado de la mujer. La mujer tenía razón de existir, solo para cumplir con sus funciones reproductivas, como mantenedora de la familia y, como consecuencia, reproductora del sistema.
  • El sexo se practicaría con fines reproductivos, cualquier goce sexual se consideraba indecente. Las mujeres negaban su cuerpo y veían el disfrute del sexo como un pecado.
  • Severidad con las mujeres, las solteras deberían ser castas y las casadas fieles. Con los hombres la Iglesia era tolerante y la mujer tenía que ser tolerante con sus deseos sexuales, pues eran conductas normales en ellos. Se decía que el hombre cuantos más amores, más varonil.
  • Las mujeres eran las causantes de los pecados por sus vestimentas e insinuaciones, por ello la Iglesia impuso una serie de normas de cómo vestir (no se podía ir con falda más corta que por debajo de la rodilla, con la cabeza tapada en la Iglesia y los brazos no podían estar desnudos..), de cómo bañarse en la playa, del comportamiento social de la mujer (la mujer debía ir al cine con carabina…), de lecturas que no podían realizar (ninguna de índole sexual, solo relacionadas con la buena esposa y madre), los desnudos desaparecieron del arte, etc. Todo esto fue apoyado y defendido por el régimen.
La mujer en el franquismo fue apartada de la sociedad, privándola de todos los logros conseguidos en la etapa republicana.
En el ámbito civil, la mujer casada perdía su nacionalidad propia, su marido tenía autoridad de representación sobre ella y si no estuviese casada la tendría el padre o, en su defecto, el hermano. No podía acceder a los puestos de Estado y estaba aceptada la prostitución, pero prohibidos los métodos anticonceptivos y el aborto.
En el ámbito familiar, estaba prohibido el matrimonio civil, el adulterio era considerado delito solo para la mujer y se derogó la ley del divorcio. El hombre tenía la patria potestad de la mujer y ésta no podía irse de casa antes de los veinticinco si no era para casarse.
En el ámbito educativo, las escuelas estaban separadas y existían asignaturas domésticas y religiosas para las mujeres.
En el ámbito laboral, se le impidió el acceso a muchos puestos de trabajo ya que debía ser buena ama de casa y cuidar de su marido y sus hijos. La educación de las mujeres españolas estaba creada para mitigar cualquier pensamiento de rebeldía o emancipación.
Después de tres corrientes feministas, estas ideas quedaron finalmente en el olvido. La primera oleada consistía en la igualdad entre hombres y mujeres de la capacidad de obrar, del derecho de propiedad y en el matrimonio. La segunda oleada trató los temas de la desigualdad no oficial, los lugares de trabajo, la sexualidad, la familia y los derechos de la mujer en la reproducción. Finalmente, en la tercera oleada las mujeres se centraron en la “micropolítica”, discrepando sobre lo que es bueno y malo para ellas de lo tratado en la segunda oleada.



felixtundidor-(2).jpg-Pronto ves que debes compaginar el trabajo con los estudios. Una primera decisión (plenamente autónoma) que, de alguna manera, te llevará a las demás porque la formación conlleva eso, ¿no?...por eso todos los regímenes dictatoriales lo que quieren es mandar, manipular y encorsetar a la educación ¿no?
-Estaba totalmente demostrado que lo que le interesaba al régimen dictatorial era tener buenos especialistas, y a ser posible, con alguna formación teórica, pero solamente la justa, para impedir  que ese oficial pudiese subir el escalón superior en estudios y alcanzase un estamento óptimo. Cosa difícil de por sí, ya que solamente una parte de los aprendices estudiaban después de una jornada de ocho horas de trabajo: Sí empezaban, pero difícilmente terminaban esos cuatro años que consistían los estudios de la Maestría Industrial. Para esos estudios, en algunos cursos, era necesario asistir a partir de las cinco de la tarde y la salida de la fábrica era a las seis. Esa hora y media, (trayecto más clase), sí que era abonada al aprendiz por parte de la empresa, por orden de Ley orgánica del franquismo. Esta es la prueba irrefutable de los intereses que perseguía el Estado y  que he apuntado más arriba. Yo pude comprobarlo en carne propia cuando accedí mediante examen de ingreso al estamento superior: Escuela de Peritos Industriales me fue denegado el permiso no retribuido de siete horas semanales para poder asistir a las clases matutinas. Más claro no puede explicarse. La idea fija de la dictadura era la de mantener de padres a hijos, de los vencedores, los puestos de mando de cualquier estamento, institución o empresa importante del país.
-Por supuesto, la dignidad, apuntalar la que es nuestra y de nadie es un hecho más que importante y un factor imprescindible…
-Ignoro si la dignidad era en aquellos momentos un sentimiento a defender. Lo que imperaba era una especie de miedo a todo. Cualquier situación, carencia o dificultad podía empeorar. Las insuficiencias eran todas, el futuro inexistente, el fundar una familia casi un suicidio, el mejorar la situación económica un verdadero sacrificio tras el esfuerzo de las horas extras o el trabajo añadido en otra empresa, etc. etc. Lo que sí existía era un espíritu de supervivencia. Sin embargo, en una minoría sí que existía esa dignidad, a prueba de cualquier sacrificio, y a algunas de esas personas, yo tuve el orgullo de poder conocer, tratar y admirar. De esto hablo largamente en este libro, de las situaciones en los tajos y las imposibilidades de adquirir una educación más extensa, así como del crimen de Estado que es el mandar a los niños de 14 años a trabajar. Naturalmente, estaba refrendado por las correspondientes leyes de la dictadura..
-Pero, por favor, amigo Félix cuéntales a nuestros amigos lectores qué es lo que te hace ir más allá…lo que te hace moverte más hacia la activación  política y lo que tte convierte en activista…
-Conforme iba cumpliendo años, los 15, los 16... iba adquiriendo conciencia de lo que me rodeaba, de las personas , pocas, pero las más cualificadas, las más respetuosas, las que, a pesar de sus limitaciones escolares, disponían de un conocimiento de los problemas que eran explicados de forma clara, demostrando que estaban directamente enfrentados con los intereses que defendían las empresas, apoyados totalmente por la única política posible: la franquista, por el único Sindicato: el Vertical, por una Iglesia que educaba, conducía, presionaba con su catecismo impuesto, con la obligatoriedad de asistir a su explicación, a ir a misa todos los días de fiesta; invitando a ingresar en los círculos  de Acción Católica..., (había juegos, y los domingos cine y algún regalo, (calcetines, alguna camisa etc.), por parte de la juventud que detentaba esos puestos. Eran jóvenes estudiantes de Universidad, buenos muchachos, que deseaban hacer el bien desde su punto de vista. Pero solo era eso, un pez para poder olvidar un rato el hambre. No podían o no tenían el permiso para enseñarnos a pescar, estando en total connivencia y apoyo del Gobierno. Esa minoría de personas dignas, las de la fábricas y tajos fueron el fermento a través del tiempo,  años de cárcel, palizas, torturas, asesinatos, (todo demostrable), de los plantes y huelgas, de lo que serían en un futuro de 10 años el origen de los sindicatos verdaderos. Visto esto y las experiencias sufridas en solamente dos años, a los 16, ya estaba imbricado en la lucha por defender un camino hacia la libertad, es decir, en las filas del PC, para intentar apoyar  un cambio en  el país, que nos conducía directamente al ostracismo y a pasar por este mundo únicamente dando todo, inclusive la vida, en favor de los que asfixiaban a la gran mayoría. Esa fue mi determinación, de la que nunca me he arrepentido.
-Hablas de indefensión, pero la impotencia que uno debe sentir en esas circunstancias debe ser brutal, ¿no?
-Puede que insista, pero cada día que me levantaba a las seis de la mañana cogía la bicicleta, los bártulos de la escuela, la fiambrera con la comida y enfilaba de noche hacia la fábrica, me infundía la misma sensación de oscuridad e inseguridad ante mi futuro. Cuando ya estuve apoyando a lo que intuía como lo único racional que podía hacer, estaba contento conmigo mismo. Sin embargo, sentía la comezón de una posible caída o error, cosa que sería terrible tanto para mí, como para mi familia. Significaba que la situación anímica seguía siendo temerosa, pero en ese tiempo, sabiendo que estaba apoyando algo por lo que merecía la pena vivir y luchar, la sensación cambiaba de color.
-Pero claro aparece ante tu respuesta, la respuesta de la Brigada Político-Social y de un Estado que es una Dictadura durísima y consentida, ya no solo por dentro, también por fuera…terminas en las comisarías, entre torturas y en la cárcel. Coméntanos.
-Es algo difícil y cruento de pensar, de recordar y sobre todo el sentirte solo ante tanta iniquidad y aberración de seres ¿humanos?, sabiendo que ante las brutalidades nadie, nadie, puede ser criticado, pero sí hay que estar preparado, es decir, estudiar una y otra vez los métodos de seguridad, conocer lo mínimo imprescindible relativo a tu encomienda o trabajo, para no poder delatar a nadie etc. La regla de oro es esa: conocer lo mínimo imprescindible." Lo que no se conoce, no se puede decir". En la caída, hubo algo de esto, y así lo explico, a la vez que detallo los errores para corregirlos  y evitar los mismos posteriormente.
felixtundidor-(3).jpgPara mí, siempre ha sido un error el entrar en la cárcel. Hay que evitarlo a todo trance, y si llega, que sea por imperativos no previstos u otras causas no consideradas. Otro motivo de  tratar este tema es por hacer la denuncia directa de los torturadores, con nombres y apellidos. Pero insisto, que ante la tortura te encuentras solo, solo delante de bestias obsesas por obtener el pírrico triunfo de sacar la delación por el sistema infrahumano de la prepotencia, terror, brutalidad y chantaje. Si por el contrario, hay personas, que las ha habido, hay y habrá, capaces de soportar semejante trato, solamente hay que tenerlas en el lugar más alto de nuestra consideración, pero esto no es tabla rasa para exigir a todos la misma conducta. Cada persona es un mundo y hay que respetarlo.
En la cárcel la estancia era diferente. En general, las personas adquirían la dimensión verdadera de su conducta en cualquiera de los sentidos que hubiese sido. Aceptaban su condición, la pérdida de presencia en la sociedad, incluso algo tan esencial como el trabajo, único sostén para continuar, pero aquí entraba la solidaridad, el mutuo apoyo y eso es algo que jamás podrán asimilar las bestias que acorralaban, destruían y asesinaban a los luchadores por la libertad. Incluso hoy día estamos atravesando unos tiempos en los que poco a poco, día a día, nos vamos adaptando al conocimiento inocuo, déspota e hipócrita de la destrucción de pueblos por los amos o directores hegemónicos del planeta. Es un peligro que estamos corriendo haciéndonos partícipes, casi sin darnos cuenta, a través de políticas, caminos mediáticos y forma del desigual reparto social, que puede hacernos desembocar en un problema de una envergadura no imaginable.  
-¿Qué te encuentras en la cárcel? (me refiero entre los tuyos, entre los que estaban allí por la búsqueda de la libertad y por protestar contra el sistema dictatorial)
-Allí había muchas personas, la casi totalidad personas honestas, con formación política, en su mayor parte trabajadores, aunque también había médicos, abogados, intelectuales, inclusive el hijo de un ministro. Hasta la década de los 50, los presos eran la mayoría, personas que se habían escapado del pelotón de ejecución, mediante la conmutación de la pena de muerte por la de 30 años de reclusión. Había miles de ellos, pero en la década de los 60 empiezan a engrosar las poblaciones penales los trabajadores, sobre todo de asturianos y de los cinturones industriales de las principales ciudades. Era la época del desarrollo, esa época que el dictador no deseaba, pero que la situación de bancarrota del país en 1959, le hicieron ver los inteligentes  ministros o ministrables del Opus Dei, cercanos a él. Franco, no teniendo otro remedio que aceptar la realidad impuesta, lo admite, pero sabiendo que con el desarrollo, la masificación y la expansión industrial. El fenómeno lógico de la agrupación de muchos trabajadores con sus familias y con problemas similares, la posibilidad de aunar esfuerzos y luchar sería mucho más fácil, como así fue.
 Las personas presas por motivos políticos, (huelgas, propaganda ilegal, reuniones etc.), todas ellas habían sido apalizadas y o torturadas. Pude ver a cientos de ellos en Carabanchel, personas honestísimas, con ímpetu de lucha y deseos de conseguir lo que poco tiempo después fue un hecho: los sindicatos de clase. La solidaridad era el denominador común, aún estando en una especie de limbo. La mayor parte de los presos al no haber más imputaciones que las de la oposición en forma de propaganda y plantes de huelga y haber traspasado las fronteras, la situación laboral y estudiantil de España, los juicios les hacía daño al franquismo, sabiendo que en ellos saldrían a relucir las torturas y las palizas. Esta era la razón por la cual, la mayor parte de ellos estaban 10, 12 y hasta 15 meses en prisión sin ser procesados, siendo puestos en libertad sin juicio. Sin embargo, con la retirada de la ley de 1947 contra la masonería  y el comunismo, en el año 1963, pasó a encargarse de la situación jurídica el TOP, (Tribunal de Orden Público) el Agujero negro del franquismo como lo designó el magistrado Juan José del Águila. ( ver libro EL TOP, la represión de la libertad, 1963-1977) Entre 1964 y 1976 el TOP aplicó 7417 penas a 6748 condenados, lo que dice que algunas personas represaliadas lo fueron por más de un delito, con un total de 10.146 años, 18.870 meses, 4.758 días y 31.580.000 multas pp. 256 y ss.


NÚMERO DE PRESOS POLÍTICOS HASTA 1948 EN LAS CÁRCELES FRANQUISTAS
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A quienes la cifra les parezca desmesurada vamos a aportarles una prueba nada sospechosa. Procede del propio don Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España, quien en una carta dirigida a don Juan de Borbón el 27 de mayo de 1943, dice textualmente entre otras cosas: "¿Es que no tiene trascendencia para Vuestra Alteza la obra de liquidación del problema de la justicia que da comienzo con más de cuatrocientos mil procesados para acabar a fuerza de generosidad, pero sin claudicaciones, ni mengua de la ejemplaridad, reducido a menos de setenta mil presos, autores principales de crímenes o con gravísimas responsabilidades?". Si pensamos que en los años de guerra y de la inmediata posguerra menos de la mitad de los detenidos llegaban a ser procesados, tendremos que cuando aún faltaban treinta y dos años para el final de su dictadura, Franco admite de manera expresa que fueron cientos de miles los hombres que pasaron por las prisiones de su régimen. ¿Y cuántos de los trescientos treinta mil procesados, que ya no estaban recluidos en mayo de 1943, fueron ejecutados con anterioridad a dicha fecha? Por muy optimistas que queramos ser, forzoso será convenir en que los ejecutados de entre ellos multiplican varias veces las 23.000 víctimas que ahora quieren presentársenos como el total de las ocasionadas por la represión franquista.
Publicado originalmente en la revista Tiempo de Historia  (Abril de 1978). 



-¿Se aprende, aún, en las peores circunstancias, significados como el de la solidaridad, la dignidad y la fraternidad…?
-Aún en los más negados casos, que alguno hubo, la ejemplaridad, el apoyo mutuo, la ayuda a discreción y los ejemplos diarios hacían que esto que llamamos dignidad o conciencia de clase subiese muchos enteros. Todo ello, no se puede olvidar fácilmente y lo llevas contigo de por vida. Y no solamente eso, sino el apreciar que entras en la cárcel con una pena de 6 años y te vas, dejando a muchas de las  personas que viste al entrar. Eso te da fuerzas para seguir y continuar, para arrancar de las mazmorras del dictador a tanta gente honesta, que pasaron 20 años y algunas más de 20, por haber defendido a un gobierno legalmente elegido y ser víctimas de unos asesinos golpistas.
-Pero tú no te rindes sigues en la lucha clandestina hasta el final…
-Quizá fue un conjunto de  circunstancias. Las carencias de todo, la pérdida del padre, la imposición sistemática a una vida relegada al trabajo sin opción a una educación y posteriormente, el despido  sistemático de trabajos conseguidos por alta cualificación por las vivitas de la fatídica BPS a los empresarios, obligando a despedirme, hizo que la rebeldía subiese y fuese a más. Sin embargo hubo algunos empresarios que plantaron cara a la temida policía. En mi próximo libro aparecerán, (final de los años 60 y parte de los 70), es algo difícil de olvidar, hasta el extremo de tener que extraditarme a Barcelona, para separarme del tufo apestoso de estos impresentables seres, que se ganaban la vida con el terror y la tortura.
felixtundidor-(4).jpg-Dices no guardar rencor, eso debe de ser difícil pasando lo que has pasado, no?, ¿cómo te lo has hecho?
-Con rencor no se puede vivir. Sería ponerse a la altura de los torturadores. Era emocionante el ver el resultado de una acción dentro de la cárcel, en setiembre de 1964, por ejemplo: conseguir que nuestras cartas pusieran en el remite Fulano de tal, Preso político. Eso costó muchas semanas de celdas de castigo. Cuando salieron los que todavía estaban en ellas el día que se consiguió, fue magnífico. Sin embargo en la cara de la mayor parte de los oficiales más acérrimos franquistas se veía un odio irreprimible. No deseo tener  esos sentimientos. En esa acción las mujeres y las Radios extranjeras nos ayudaron y un domingo determinado, a una hora fijada todas las familias con los niños, que estaban en Burgos visitando  a sus familiares, salieron, por el centro en manifestación, con pancartas y tirando octavillas. A la vez, por la noche Radio París la BBC y Radio España Independiente dieron la noticia. Al siguiente día todos los que estaban en celdas de castigo salieron de ellas, y las cartas con el remite de preso político. Para nosotros fue un triunfo, para ellos un golpe que no supieron digerir. Sencillamente, es infinitamente mejor vivir sin rencores. 
-No olvidas, claro que no y ese “no olvido” cómo lo manifiestas, cómo lo prolongas, cómo lo enseñas: con la denuncia, contando lo que pasó, reivindicando a otros…
-¿Cómo vamos a olvidar nuestra propia Historia? Sería algo parecido a intentar borrar nuestros orígenes, nuestro desarrollo, nuestros errores en los que poder vernos para mejorar. Recordemos lo que dijo Abraham Lincoln. "Un país que olvida su Historia está condenado a repetirla". ¿Se ha olvidado el Holocausto?, ¿Y las cercanas y vergonzosas Dictaduras de Chile y Argentina?. Y yéndonos más lejos. ¿Es que no leemos los sucesos griegos, su Historia?... y así hasta el  inmenso acerbo histórico del ser humano. Sin embargo, en casos de determinadas dictaduras y hechos genocidas, sí tratan sus herederos más próximos de que sean olvidados. ¿Cómo lo hacen? Pues ya lo vemos, tratando de desprestigiar los hechos, diciendo           que son intentos de abrir heridas, que lo mejor es olvidar... Son mentiras pueriles, que a estas alturas de nuestro desarrollo, ya no convencen ni a los niños. No obstante, las políticas, mediáticas, escolares, muchas leyes, recortes, insuficiencias, tendencias en lo concreto y cotidiano, tratando de distraer de las mil formas posibles a la juventud, poniendo a su disposición infinidad de formas de diversión: fútbol, fiestas sin fin, botellones, vivir al día, haciéndolos compradores compulsivos y, en el límite, ofreciendo a diestro y siniestro todos los préstamos posibles para cualquier tipo de destino y sin evaluar ese fin. Acordémonos de los años 2000 al 2005, donde personas al servicio de los Bancos nos ofrecían por las calles y con propaganda escrita "La gran ocasión para hacer todos negocios con esos préstamos a interés bajo para comprar lo que fuere (sobre todo "ladrillo" en esas fechas), y así, pronto vender y  hacer negocio" Simplemente era el cuento de la lechera. Y así salió. Pero para entonces millones de personas estaban ya encadenados a algo de por vida. Después vino la crisis y... tenemos lo que estamos padeciendo. Esa es la forma PREDETERMINADA, con que han obtenido estas generaciones bien formadas, abiertas, solidarias, pero totalmente amnésicas y con las manos atadas y lo más grave, sin trabajo o con uno tan precario que hace que estén condenados de por vida. Esta es la única forma de enseñar a no olvidar, aportando mi grano de arena, intentando hacer ver lo que durante 39 años de una Transición, tutelada y dirigida por la mayor parte de los mismos que, a partir de la muerte del dictador, se erigieron en demócratas de toda la vida y que han pretendido,  y conseguido, en nuestra sociedad.  Han tratado de ocultar esa Historia en los mismos centros de cultura etc. etc. De esto, una simple prueba al alcance  de cualquier ciudadano de bien lo puede comprobar. Solamente es preciso, con naturalidad y objetividad, preguntar a cualquier persona entre 20 y 35 años algo referente a nuestra cercana Historia: Personajes,: Alfonso XIII, Manuel Azaña, Julián Besteiro, Juan Negrín, Largo Caballero,  Franco, Emilio Mola Queipo de Llano, José Sanjurjo, conflictos, guerras, golpes de estado... etc. en los últimos 80 años, es decir en esta nuestra historia cercana a la que yo defino como "La Gran Desconocida" y veremos los resultados arriba apuntados. 
-Y en los tiempos democráticos, ¿cómo ha sido tu participación?, (creo que hay ciudadanos que no dejan de participar para construir)
-Naturalmente que siempre ha habido y hay un porcentaje de personas que han visto la verdadera dimensión del nuevo futuro que se abría con la desaparición del dictador y la aparición de la Democracia. Pero no fue un camino llano, ni sin problemas, sino todo lo contrario y además, con el siempre peligro en el aire de los no conformes, de los que todavía no aceptaban que el franquismo había desaparecido, (no olvidar el 23 F) De los que pretendían que algo cambiase para que todo continuase igual. Fue, ha sido una dura, durísima batalla, en la que todavía vemos perfectamente cómo el tejido financiero y los puestos más importantes han seguido  y siguen en las mismas manos. Familias y grupos que defienden y detentan el tipo de política que salvaguardan sus intereses, Esto daría para toda una conferencia con posibilidad de coloquio, pero ciñéndome a la pregunta he de decir que: aportando lo mejor de cada persona que cree y ve que nuestro país tiene que cambiar y en ese cambio ha de estar involucrada nuestra juventud, bien formada, pero que tiene que abrir los ojos y tomar las riendas del pensamiento con la máxima honestidad y ejemplaridad, yendo por delante de infatilismos, con programas lógicos y defendibles, con el convencimiento de conseguir una justa reforma fiscal, reforma de la Ley electoral, un reparto social íntegro etc. etc. Ese y no otro ha de ser el camino que deberemos apoyar la mayoría del país cuando desaparezca la amnesia inducida, y liderar la formación de toda esa otra que viene y está creciendo en este cenagal de problemas, cada vez más cercano  a la pérdida de todo lo conseguido. Parece ser que el 15M fue un germen que puede crecer si  se clarifica su destino y aúna esfuerzos con tantas personas jóvenes y no, que han visto la salida a tanta putrefacción e intercambio del poder, similar al del siglo XIX:  Cánovas--SagastaSagasta--Cánovas.
-Supongo que en todo este viaje hay decepciones, traiciones, se ven las “típicas actitudes de los trepas”. Hombre, eso tampoco se puede olvidar de ninguna de las formas….
 -De todo ha habido y habrá. Pero prefiero quedarme con todo lo mejor de tanta gente que vivió para defender lo que debe de ser algo a preservar por encima de todo: LIBERTAD dentro de un reparto social, es decir de total solidaridad. Este sistema de segregación donde crecen los ricos  al mismo ritmo que aumentan de una forma exponencial los pobres, que hace tan solo 10 años eran el conjunto que había alcanzado un nivel digno de vida y con futuro para sus hijos. PAZ para todos los componentes de este y todos los países, para lo cual, en esos parlamentos han de estar presentes la parte proporcional de los componentes de los más desfavorecidos, con programas de verdadera inclusión, con una nueva Ley electoral, con posibilidad de hacer dimitir a todo aquel que transgreda cualquier tema punible... es decir, un nuevo camino, una nueva política que en definitiva es el desarrollo normal de lo que llamamos Historia, aunque sepamos que este desarrollo siempre, siempre es con el pago y sacrificio del PUEBLO LLANO. Y SOLIDARIDAD no solamente entre nosotros, sino con todos y tantas personas como nuestro país pueda soportar, y no más, pero necesario el ayudar a acabar con las guerras impuestas por países hegemónicos del planeta. Mientras tanto, no queda más remedio que ayudar a tantas personas que han sido el soporte de sus países hasta que una guerra no deseada destruyó, arrebató y asesinó a miles de ellos.
 Eran y son personas con conocimientos, instrucción y formación a todos los niveles, viéndose ahora en la más destructible forma de ser abandonados en el fango de los campos de internamiento y de la hipocresía de los países. Hay que pensar además, que estas personas cuando en sus países de origen haya unas condiciones de paz y trabajo, retornarán a ellos, donde están sus orígenes y todo por lo que han luchado, sufrido y amado. ¡No nos engañemos! La inmensa mayoría no han venido para quedarse.
 Pero, y con esto acabo, recuerdo y expongo una máxima que siempre tenía en la boca Ambrosio Ortega Alonso, el pintor de los mineros, uno de los grandes pintores españoles, autodidacta,  desconocido en nuestro país. Sin embargo, conocido y habiendo expuesto en Norteamérica, y en Europa. Se hizo artista en la cárcel, pasando 23 años en ellas (desde los 17 años, de él hago una semblanza y biografía en mi libro, ya que tuve la fortuna de poder convivir con él cerca de dos años). Él decía: "Siempre merece la pena luchar, siempre".



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Rebelde con causa. La lucha antifranquista, 1950-1968. Una mirada crítica y acusadora. Félix Tundidor Diaus
318 páginas         15 x 22cms.
19,00 euros
Milenio


En este libro se narra la experiencia sufrida por uno de los millones de jóvenes españoles atrapados en las redes del franquismo, faltos de cualquier tipo de libertad y con un futuro totalmente gris, al igual que el resto de la población. El protagonista, de catorce años, intenta alcanzar dentro del encorsetamiento de la dictadura y del trabajo fabril una mínima vivencia digna, procurando arañar algunos estudios después de la jornada laboral. Los acontecimientos familiares empeoran y el joven se rebela contra el sistema ante tanta indefensión. La lucha le lleva a la cárcel, previo paso por las temidas comisarías, con palizas y torturas por parte de la policía social (Brigada Político Social). Todos los avatares son almacenados en su memoria, jurando difundirlos una vez superada la dictadura. Sin rencores, pero sin olvido, el protagonista traza la negra historia sufrida, fiel a los acontecimientos históricos y a la documentación archivística correspondiente.

Ver primeras páginas:   http://www.pageseditors.cat/ftp/pdf/5429_9788497437400_L33_23.pdf


Félix Tundidor Diaus
. Compagina estudios de Maestría Industrial con el trabajo. En 1963 es detenido, apaleado y torturado por la policía de la BPS. Es condenado a seis años de prisión. Pasa por las cárceles de Zaragoza, Carabanchel y Burgos. A la salida, la BPS hace que le despidan de cada empresa donde entra a trabajar, por lo que se autoextradita a Barcelona, donde vive en el anonimato y continúa su lucha dentro del PSUC. Vuelve a Zaragoza en 1981. Durante los últimos veinte años trabaja como ingeniero en la fábrica zaragozana OPEL. Ahora, ya jubilado, se dedica a la investigación histórica y el 2014 publica La Agrupación Guerrillera del Alto Aragón (1939-1949).

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