divendres, 23 de novembre de 2012

Te doy mi palabra de Quino González




   El 22 de noviembre en el Ayuntamiento de París, por invitación del Alcalde y de la Asociación Mémoires Partagées (Memorias Compartidas) se echó la película de un joven español, Quino González, Te doy mi palabra, a la que acudió gran muchedumbre, entre ella Ramiro Santisteban (uno de los testigos y protagonistas) y su esposa, miembros de Para no olvidar y de Los Amigos de los Republicanos Españoles de la región parisina.

   Véronique Salou, productora ejecutiva, presentó la película :
"Quino González es un joven español que se interesó por los refugiados con quienes se encontró en Francia. Es un documental lleno de poesía, y trágico, una lección de vida y de combate. Los republicanos españoles tenían la esperanza de una vida mejor, son testigos, algunos están con nosotros, como Ramiro Santisteban, deportado a Mauthausen. De los 7200 que deportaron como apátridas, solo volvieron 2000.
Marina Aguayo habla de su suegra, quien pasó la frontera con sus ocho hijos.
Estamos en la alcaldía de París, un gran símbolo, por los españoles de la Nueve, el noventa por ciento de ellos eran anarquistas, hombres que decían que luchaban porque era su ideal luchar en contra del fascismo.
Nuestros padres, madres, abuelas llegaron a Francia, algunos desaparecieron en los campos. Petain dejó que se los extraditara, como a Mera, fueron entregados a Franco. No debe existir más la extradición".

   Después intervino Quino González :
Me enteré por azar de la presencia en la avenida de Italia aquí de una placa en honor a la Segunda División Blindada. Encontré el libro de Véronique Salou sobre su padre deportado. Tomé entrevistas de personas y he hecho un pequeño juego con el diccionario. La poesía es algo evidente, he aprendido que esos hombres estaban aferrados a la poesía. Machado, García Lorca, Hernández.
La epopeya de esas personas que han vivido una historia increíble, de las que volvieron de Mauthausen 2400 de 7200. »

   Después vimos la película, en efecto muy conmovedora y con preciosas imágenes. En ella atestiguan muchos republicanos españoles, como Ramiro Santisteban, Angel Gómez, (con quien hablé de la ofensiva de Peñarroya el año pasado, pero fallecido en enero), José Caballero (al que conocimos en la fiesta de La Libertad el 18 de julio del 2010 en la Meseta de los Glières), también fallecido.
Salen el Memorial de Morette-Glières, el monumento a Paulino Fontava (y Avelino Escudero), el monumento blanco en forma de pájaro en la meseta.
Son imágenes muy conmovedoras, tanto más cuanto que estuvimos allí viéndolas en 2010, gracias a Véronique Salou, gran especialista de aquella heroica historia de los republicanos españoles que llegaron a Alta-Saboya en batallones de trabajo, pero se echaron al maquis con Miguel Vera y Tom Morel, quien, dijo Véronique, « jamás tomó una decisión sin pedir su parecer a los españoles ». Hay que leer su « Roman des Glières ».
Angel Gómez dice en la película que « habían fusilado en España, sin que hiciera nada » a su tío y que por eso no volvió.
También hablaron Progreso Marín y Delia Escuer. Miguel Vera, hoy presidente de la Asociación de la Resistencia española de Alta Saboya, dijo que los españoles lucharon por la libertad, han muerto por Francia.

   El debate fue muy interesante.

Quino González dijo que rodó más de ochocientas horas, que el montaje es entrecortado para simbolizar la multitud de españoles que cruzaron la frontera. Existían muchos ideales entre los republicanos españoles.
Era una masa revolucionaria que puso en pie, durante 32 meses, experiencias que desfiaron todo lo que conocemos hoy cuando tanto hablamos de crisis.

Un espectador dijo que se logró contar en poco tiempo (una hora) y de manera clara la historia que empezó durante la guerra (como lo cuenta José Caballero, de Añora, que fue herido) y se acaba lejos, « he querido que se conociera ese recorrido ». Por eso es entrecortado el montaje.

Alguien añadió que es un buen trabajo pero que no revela la solidaridad del campo.
Ramiro Santisteban intervino diciendo que en Mauthausen sí que la había entre los españoles.
Véronique Salou añadió que en Mauthausen (y cuyos principios se retomaron en la Federación que se creó en 1945), los españoles tenían cuatro prioridades : saludar a sus muertos, ayudarse para la alimentación, esconder las informaciones, tener una acción colectiva.
Otro locutor preguntó : « ¿ Qué francés sabe que se acogió a los españoles como perros, que hacían agujeros en los campos ?
Los Rojos eran considerados como bandidos. Un militar dijo de ellos que eran « los españoles del ejército derrotado ».
Los « queridos amigos » como los llamó después el militar que primero los despreciaba y trataba de modo insultante, se los necesitó cuando se declaró la guerra con Hitler, ya que los españoles ya tenían detrás de sí dos años y medio de guerra.
Esta película tiene gran coherencia.
Antonio Cascarrosa dijo que se podrían hacer varias películas con todos los datos acumulados.
Otra persona intervino para precisar que en Argelia hubo refugiados políticos, que era entonces Francia.
Un antiguo deportado judío francés dijo que « había aprendido cosas », que en una película así no puede decirse todo, que tendría que echarse en la televisión.
En 1942, añadió, « yo tenía un maestro de escuela socialista, padre del presidente Pompidou, que nos enseñó un poema de Machado ».
Después se habló del tribunal de Nuremberg, de la importancia de las fotos de Boix, de la campesina austríaca que las escondió.
Se mencionó « Si es un hombre » de Primo Levi, quien dijo en su libro que hay que leer, que « la solidaridad la vi en los españoles ».
Hablaron la sobrina de un deportado en Mauthausen y Valentín Martínez, orgulloso (y con razón) de estar en la alcaldía de París, donde el 25 de agosto ondeó, llevada por su primo Eloi Martínez de ASEREF, nuestra bandera, la de la República española, gracias a la petición de tantos amigos, unos cuantos presentes. Valentín habló con emoción de su tío que estuvo en Argelès, detenido y deportado, del monumento de Cuenca a los 500 fusilados republicanos.
Emile Navarro recordó que los españoles se alistaron con el general Leclerc, quien prometió echarles una mano contra Franco.
Santiago Benítez, hijo de republicano español, dijo que hay que estudiar detalladamente cada etapa, que hay mucho que hacer pues.
Alguien dijo que Quino González tuvo el mérito de hacer la síntesis.
Se recordó que Redención y Marina dicen que « no son ya ni españolas ni francesas, sino internacionales , del mundo entero ».
   Se acabó de manera optimista : «Hemos superado las etiquetas, hemos formado así a nuestros hijos ».

Nos regalaron carteles y compramos el DVD de « Te doy mi palabra »o « Je te donne ma parole », hermosa y conmovedora película sobre la historia de los republicanos españoles que hay que ver y estudiar.

Rose-Marie Serrano, París, 23 de noviembre de 2012.
Amigos de los Republicanos Españoles de la Región Parisina.
(Les Amis des Républicains Espagnols de la RP)