dissabte, 26 de desembre de 2015

Al descubierto la trama de secuestro y venta de niños recién nacidos.


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LOS NIÑOS ROBADOS DEL FRANQUISMO
Al descubierto la trama de secuestro y venta de niños recién nacidos
En el próximo número de DIAGONAL, ofrecemos la primera cartografía del robo de niños de madres sin filiación política. Decenas de miles de neonatos habrían sido dados después en adopción hasta los años ’80, aunque todo había empezado con una motivación política. Tras la guerra civil, a presas políticas les fueron robados sus bebés nada más nacer en la cárcel para evitar la propagación de sus ideas.

Héctor Rojo Letón y María José Esteso Poves
Martes 13 de octubre de 2009.  Número 110  Número 111


El 25 de septiembre varias asociaciones en defensa de la memoria histórica presentaban ante un juzgado madrileño algunos de los presuntos implicados, médicos y miembros de la Iglesia, y lugares, clínicas y hospicios, donde se habría traficado con neonatos durante el Franquismo. Gracias a esta denuncia, y a otras que también se han interpuesto en Aragón y Andalucía, y a otros testimonios a los que DIAGONAL ha tenido acceso podemos ofrecer el primer mapeo de esta práctica que habría afectado a miles y miles de familias, según reconoce Mari Cruz Martínez, antigua presidenta de Derecho a Saber, que durante años se ha dedicado a investigar estos sucesos. Uno de estos casos es el de Isabel, que siendo menor fue obligada por sus padres a ir en 1974 a un piso a Bilbao desde Canarias para entregar después a su bebé, que ha narrado a DIAGONAL los más de 30 años que lleva buscando a su hijo.
"Se ha jugado con el miedo de las personas"
De algunas de las adopciones han pasado ya muchos años, pero estos sucesos han sido "silenciados" hasta hoy, ¿por qué esta situación conocida más o menos en Bilbao o en otros sitios no ha tenido mayor trascendencia?
Que no haya tenido trascendencia, se debe principalmente a que se ha jugado con el miedo. Primero a las consecuencias legales que hubiese tenido en fechas anteriores al año 2000. También por las ramificaciones que tienen estas adopciones entre ellas las de personas íntimamente ligadas al Estado, Iglesia, política, medicina, abogacía y otras profesiones que por su calibre verían comprometido su buen nombre. Todo ello ha hecho que se esté ojo avizor con este tema para parar cualquier tipo de investigación o reclamación que puedan hacer tanto los hijos adoptivos como las madres biológicas. Incluso me atrevo a decir que por parte del Estado y de la Iglesia, si hubiese algún tipo de investigación será indiscutiblemente entorpecida por las mismas personas que rodean este tema. Todavía tienen el peso suficiente para ejercer su influencia, igualmente muchos involucrados forman parte hoy día de la sociedad mas exquisita y con puestos tan importantes como para que conozcamos a algunos de ellos a través de los medios. Su caché social les hace intocables.
Por ejemplo, individualmente muchas personas hemos ido a buscar a la Diputación. La primera vez que me personé para hablar de este tema y pedir ayuda y que se encontrara a mi hijo fue en 1978. Posteriormente, en años casi sucesivos he seguido yendo sin conseguir que me escuchasen. La última vez que me personé en las instalaciones de la Diputación fue en 1994, más bien me miraban como si estuviese loca o cometiendo algún pecado, nunca jamás se me admitió a trámite ningún tipo de reclamación. Si hubiera sido así, tendría que haber llevado sello de entrada con número de registro y eso hubiese significado que el Estado se enterara del asunto oficialmente. Sé que otras personas han hecho lo mismo que yo, inclusive este mismo año. Lo único que hemos conseguido son buenas palabras, "vamos a ver", "le avisaremos", "no habíamos oído hablar antes de algo parecido". Pero, sigue sin admitirse ni una sola reclamación oficial. En los años que llevo en contacto con personas en situaciones similares, no he encontrado a ninguna que posea un comprobante con sello de entrada y fecha de registro de su reclamación.
Incluso, el juez Baltasar Garzón ha llegado a afirmar que esto ha sido más grave que lo ocurrido en Argentina, ¿cómo os enterasteis de vuestra situación?
Si no más grave, se podrían equiparar perfectamente las dos situaciones. Al igual que muchos niños fueron adoptados dentro y fuera de Argentina, aquí pasó lo mismo. Por ejemplo, hay un afamado arquitecto a nivel mundial de unos 34 o 36 años aproximadamente, que fue dado en adopción fuera de España a través de Mercedes Grass. Al igual que muchos otros anónimos.
En el caso de las madres biológicas nos enteramos porque vivimos la situación desde el epicentro, los hijos adoptivos se han enterado la mayoría después de haber cumplido entre 26 y 30 años. Si lo supieron antes, fue porque o no concordaban con la familia que los adoptó o porque habían tantas diferencias físicas que lo sabían sin que se lo dijeran. Muchos hijos que se creían biológicos se han llevado la sorpresa. Hay de todo, desde fechas de nacimiento cambiadas, hasta personas inscritas en dos países distintos o nacidas en Bilbao y posteriormente registradas en Madrid, concretamente en la Clínica O´Donnell. Lo más triste de todo esto es su objetivo principal: eliminar rastros para que madres e hijos no se pudiesen encontrar. En el caso de las madres biológicas hubo de todo, desde la jovencita que no podía cuidar a ese hijo y tuvo que darlo en adopción, a otras que si querían a sus hijos pero que eran obligadas por la familia a ir a casa de Mercedes para pasar el embarazo; otras que por falta de medios y una familia que las quisiese ayudar terminaban pidiendo ayuda a sacerdotes y monjas. Ayuda para tener un techo, comer y unos mínimos cuidados médicos, además de trabajo o seguir estudiando, unas sabiendo a lo que iban aunque no querían y otras sin saberlo pero que se enteraban allí y tampoco querían dejar a su hijo. Hay que retrotraerse a los años ’70, en mi caso, e incluso a los ’80 y parte de los ’90 para hacerse una idea de las diferencias sociales y culturales. La presión de todo tipo, religiosa, familiar y social que tenían las menores en esos años e incluso alguna mayor de edad. Básicamente eran menores ninguneadas, humilladas, despreciadas de la clase baja y media. Igualmente de la media alta y alta, pero con la diferencia que la familia tomaba el mando para ocultar la mancha que significaba tener una hija embarazada soltera y un nieto bastardo.
La mayoría de edad se alcanzaba con 21 años, con la democracia fue lo mismo, pero barnizado. Ser mayor de edad con 18 años tampoco significaba ninguna diferencia, las normas morales y sociales seguían siendo las mismas. Había muchas maneras de hacerte el lavado de cerebro y doblegar tu voluntad, desde reconversiones y charlas exhaustivas para demostrarte el daño tan grande que le hacías a la familia, hasta palizas, amenazas e, incluso, encierros en reformatorios, colegios de monjas y otra serie de sitios como tu propia casa, de la que no podías salir a no ser que te pusieras una faja que te cortaba la respiración, para que no se notara nada.
En el caso de los adoptados al enterarse entraban en un lógico shock, preguntaban de todo sin encontrar respuestas, porque los padres adoptivos no quieren hablar de ello en su mayoría. Llega un momento lógico que los adoptados dejan de preguntar a sus padres para no hacerles daño, porque los quieren y ellos se muestran vulnerables con ese tema. Comprendo perfectamente que los adoptados quieran a sus padres adoptivos como propios porque les han criado, querido y consolado desde pequeños, pero no veo bien el chantaje emocional que ejercen desde el cariño para no hablar de un tema tan importante para un hijo al que quieres con toda tu alma.
Después de esto suelen empezar las averiguaciones por su cuenta, sacan partidas de nacimiento literales o el legajo del nacimiento. Empiezan a buscar por todos sitios información, hablan con tíos o primos que puedan saber algo, otros con amistades. Después contactan con otros adoptados y preguntan en las instituciones buscando ayuda y poder encontrar así sus raíces. Les llegan informaciones contrapuestas, la verdad disfrazada de su propia familia y en algunos casos mentiras. Por suerte, algunos tienen la suerte de saber la verdad desde el principio, hay padres adoptivos que saben la verdad y tienen nombres y contactos, hay padres adoptivos que realmente no saben nada más que el modo en que adoptaron. En todo el proceso, desde que se enteran de verdad, y no es una intuición o una palabra suelta escuchada detrás de una puerta, tienen muchos altibajos emocionales, inseguridades, remordimientos porque sienten que están traicionando a sus padres adoptivos, al mismo tiempo piensan que fueron abandonados porque no los querían y mil cosas más, casi todas truculentas. No juzgar que pasó antes de saber es peligroso, pero es una defensa inconsciente que les asalta continuamente debido a las dudas y a las barreras que les ponen para saber. Con el deseo de encontrar no ya para recuperar nada porque es imposible, pero si ver la cara de la madre que te parió, escuchar su historia, saber sus motivos o las causas propias o ajenas que hicieron que se cambiara el curso de sus historias personales. No creo que haya nada peor que pensar que tu madre no te quería, te abandonó, te regaló o vete tú a saber.
Por otro lado, hay una cuestión que pocas veces se menciona. Hay madres biológicas menores, que firmaron la adopción de su hijo, otras muchas que no lo hicieron, pero nadie ha se ha parado a reflexionar sobre qué valor puede tener la firma de una menor cuando ha sido presionada y obligada a firmar incluso bajo amenazas (no es mi caso porque yo no firmé nada y sabían que si lo intentaban rompería en mil pedazos el papel). Conozco casos en los que los padres o algún miembro de la familia acompañaban a la menor a firmar, quisiera o no. También es posible que en representación de la menor ausente firmaran los padres. ¿Es legal eso? Parece un abuso de menores en todos los sentidos de la palabra. Estos pequeños ejemplos eran la atmósfera que se respiraba.
A la hora de intentar recomponer vuestra vida privada, ¿con qué trabas os habéis encontrado, ya sea tanto a nivel personal o a nivel institucional? ¿Creéis que alguna vez se podrán encontrar las pruebas que demuestren todo lo que denunciáis? ¿Recomponer la vida privada? En algunos casos hasta puede que lo consigan, generalmente no se consigue, sólo vives pensando llegar a la mayoría de edad para buscar al hijo que te quitaron. En ese intervalo de tiempo que pasas siendo menor hasta que eres en adulto por decreto, le das mil vueltas a la cabeza. Haces infinidad de planes de cómo vas a buscar, qué vas a hacer. Sólo te mantiene la esperanza de que una vez adulta, porque la ley así lo dice recuperarás a tu hijo. Craso error.
Intentas conservar alguna prueba, en mi caso dejé constancia de mi embarazo (no voy a decir como). Intentas mantener algún tipo de contacto con personas del entorno en el que estabas y lo guardas como oro en paño. También vives atormentada, triste, enfadada y sola, muy sola. Te da la sensación que más que caminar te arrastras, no duermes, tienes que ponerte una mascara para poder relacionarte con los demás. Te vuelves desconfiada, mal pensada, te relacionas con los demás en función de las aportaciones sociales y contactos que tengas para poder entrar en ciertos círculos que crees te pueden introducir en la tela de araña indicada (ni se pueden imaginar hasta donde pude llegar). Empiezas a buscar en tu mente cosas que podías haber hecho para estar con tu hijo, pero por más que pienses tenía que haber hecho esto o lo otro era imposible. La maquinaria estaba diseñada para precisamente privarte de cualquier tipo de recurso, en mi caso fue así porque yo no quería bajo ningún concepto dejarlo. Lo tuve en mis brazos y me lo arrancaron. Después te duermen y cuando despiertas ya no está, se valen de tu vulnerabilidad física y emocional para hacer lo que quieren.
Dejando a un lado las vivencias de ese momento, una vez llegas a la mayoría de edad empiezas a buscar, pero ni sabes por donde empezar. Lo primero de todo es ir al sitio de donde saliste unos años atrás vacía. Tocas a la puerta para hablar y reclamar a tu hijo, te encuentras con palabras como estas: "Aquí no has estado nunca"; "te lo advierto, todo está borrado. No existes. No hay nada, estás loca". "Te expones a una denuncia y no podrás probar nada". Te echan de malos modos y te dan con la puerta en las narices, visitas al cura que hacía de ’consejero espiritual’ en el piso, te da una charla sobre la vida, que olvides el pasado y te aconseja por tu bien que desistas. La verdadera prueba de fe está en aceptar los designios de Dios, intentas no quemar ese contacto para seguir insistiendo de otras maneras. Todo inútil. También buscas a alguna compañera de convivencia en el ’piso’, pero no sabe nada. Una conversación tensa de la que no sacas nada en claro. Al fin y al cabo también pasó desasosiegos parecidos aunque a lo mejor de manera diferente. Buscas a otras personas que estuvieron contigo, a unas las encuentras a otras no. Encargas pesquisas a algún detective, al final nada de nada, porque aunque encuentre pequeñas pistas terminan desvaneciéndose.
Pero sigues, no te puedes creer que no te crean. No puedes creer que no haya nadie que quiera ayudarte. No te puedes creer que todo esté tan bien organizado para el olvido, pero sigues. Entre tantos "no" es posible que encuentres un "sí", no importa cuantas veces te caigas por el camino. No importa cuantas puertas se cierren. No importa que tus amistades y conocidos sean una farsa en tu fuero interno, aunque necesitas relacionarte con los demás como ser humano, tus relaciones personales son una mentira. No puedes hablar de ello con nadie, sabes que a mucha gente que conoces ni te importan, ni te interesan. Ni tu tampoco a ellos. Lo sabes aunque no lo demuestren, pero tienes que estar por si hay algún resquicio. Tienes miedo de que te miren mal y te aparten. Tienes miedo a que desaparezca alguna prueba externa si existe. Tienes miedo a no encontrar a tu hijo. Aunque puedas parecer de cara a la galería una persona normal, no lo eres, tú notas la diferencia entre ellos y tu. Pero sigues.
A nivel institucional nada. Ni saben, ni quieren saber. Aunque en algunas ocasiones se ponen muy nerviosos, las puertas siguen cerradas.
Sí creo firmemente que se puede encontrar si las personas colaborasen. Sí creo que se puede encontrar, si la compra-venta de favores no existiera. Sí creo, si se deja de tener miedo al que dirán y las personas que tienen expedientes o algún tipo de dato importante o que participaron tanto voluntariamente como involuntariamente hablara. Pero es una utopía, el peso de la ’honra’ mal entendida, el seguir siendo personas de bien por fuera aunque no por dentro, la mala conciencia, los compromisos morales y religiosos adquiridos y la reputación amén del dinero y la posición social impide que muchas personas cierren el círculo de su propia vida. Así viven sin saber ni siquiera que bagaje biológico van a aportar a sus hijos o si son portadores, sin saberlo, de algún tipo de enfermedad que se pueda atajar haciendo revisiones especiales o simplemente saber quien era la persona que los llevó en su vientre.
Pero los primeros interesados en que no se averigüe nada son las instituciones, mejor dicho, las personas que forman parte de nuestras instituciones oficiales y privadas.
Según se avancen las investigaciones iniciadas en Madrid se podrían conocer nuevos datos, me imagino que estaréis deseando conocer nuevos datos o es un tema tan complicado que esto puede ser muy duro anímicamente...
Sólo se van a conocer unos pocos datos, los reales no. En primer lugar, porque a los médicos y personal sanitario involucrado no les interesa, además de los abogados, notarios y personal funcionario de aquella época. Duro anímicamente no, no será mas duro de lo que ha sido hasta ahora, creo que más bien se sentirá alivio. Vivir sin saber los por qué de los acontecimientos y el cómo es todavía peor.
- ¿Por qué decides empezar a difundir tu situación por internet? ¿Has tenido algún problema desde entonces? Decido difundir por internet porque mis pesquisas llegaron a un callejón sin salida. No tenía acceso a conocer por otras vías a personas que hubiesen vivido lo mismo. Alguna vez encontré cosas, menos lo que me interesaba, gente adoptada nacida en Bilbao, otras madres que hubiesen estado en los pisos de Mercedes. Tenía que viajar mucho para seguir investigando y llegó un momento que estaba ahogada económicamente, compaginaba trabajo, hijos, investigación, estudio.
Hacer todo sola ha sido complicado y difícil, pero lo hacía. A veces trabajaba en varios sitios porque tenía que capitalizarme, como me ha sido imposible dormir con normalidad tampoco echaba de menos quitar horas al sueño para que me diera tiempo a todo. El ajetreo continuo, el trabajo y la investigación constante hacía que no me quedara tiempo para pensar en mi misma. Si hubiese podido pensar me hubiese vuelto loca, escogí tener ocupadas las 24 horas. Cuando dormía era por cansancio físico y emocional agudo y si quedaba algún hueco rápidamente lo llenaba. Lo mas importante era tener la mente ocupada, dejé de verme. No me podía permitir vivir, porque significaba tener que pensar y no podía pensar, porque entonces me hubiese vuelto loca.
Problemas en internet no, si quitamos los desagradables correos en los que te dicen "si lo distes, ahora que quieres", "no te da vergüenza estropear la vida de tu hijo, que tiene unos padres que sí lo quieren" o "ten otro y se te quita todo". Yo que sé. He puesto sólo lo suave, lo que sí he encontrado son multitud de adoptados que quieren saber que pasó y por qué fueron adoptados. Son personas normales, que quieren a sus padres adoptivos muchísimo y los consideran sus verdaderos padres; otros que se quedaron huérfanos siendo pequeños; otros que les fue mal en la adopción. He encontrado todo tipo de situaciones, pero el común denominador de todos ellos es saber de dónde vengo y quién era mi madre biológica, mirarla y saber por qué no me pudo tener con ella, saber si tienen hermanos. ¡Han echado de menos tanto tener un hermano/a!.
Aunque en principio, comenzó como una venganza ante las "madres rojas", después se convirtió en un negocio, ¿por qué esto no ha significado un handicap para que esto siga siendo un tema totalmente tabú?
Hay que hacer una diferencia básica en las adopciones. Cuando se acabaron por temas políticos, se siguió la misma dinámica en dos vertientes diferentes. Una, la de "hacer una obra de caridad" con madres que realmente no podían mantener a sus hijos, con niños que se dejaban en el torno de la Casa Cuna, precisamente por la vergüenza de haber tenido un hijo en relaciones pecaminosas y encima estar soltera. Situaciones que todos conocemos como puede ser que el señorito de turno estuviese con la criada o bien porque el novio te dejó embarazada y no se hacía cargo, aunque fueses de clase alta o baja, una violación, etc. Además, empezó a haber una demanda bastante importante por parte de matrimonios en el transcurso de la paz, matrimonios que no podían tener hijos y que eran objeto de cuchicheos por ser estéril. En esa época no era plato de gusto, además que todas las mujeres en algún momento de su vida sienten la necesidad de ser madre y si no puedes haces lo posible por tener un bebé. Muchas señoras antes de adoptar fingían un embarazo o se iban de viaje y venían con un niño/a, muy pocos matrimonios reconocían abiertamente las adopciones ante los demás.
Debió de dispararse el número de matrimonios que querían adoptar y disminuir el número de madres que daban en adopción a sus hijos, al subir el nivel de vida de la población podrían quedarse con ellos e incluso enfrentar la situación de vergüenza (conozco algunas que lo hicieron así), y seguro que en este punto es donde empezaría el problema.
La otra vertiente han sido las adopciones forzadas e ilegales que nacerían por esa época. En principio no descarto que siguieran habiendo adopciones caritativas, pero al escasear los bebés y haber madres dispuestas a quedarse con sus hijos y ante la vergüenza que supondría para la familia este hecho, la mejor opción era obligarlas y para eso nada mejor que contar con la experiencia que ya tenían las instituciones y sobre todo el personal relacionado con ellas.
No olvidemos que a lo largo de la historia ha habido embarazos no deseados de relaciones "pecaminosas" en la nobleza y en la alta burguesía, en la que esos niños iban a parar a otras familias. Históricamente hablando, esto pasaba mucho menos en las clases bajas.
Al igual que la división entre el bien y el mal, la división entre un tipo de adopción y otro tienen una línea tan fina que se puede traspasar sin apenas darte cuenta. Es posible que una buena señora muy pía y devota que se ocupase de las casas de madres solteras o de enfermos o simplemente que colaboraba con instituciones se viese tentada por ofertas y prebendas. Claro que siendo cautos, de cara a la galería estaba muy mal visto e incluso penado, muy bien visto de puertas para adentro y la salvación del honor y la honra de la familia o niña de turno. No olvidemos que la sociedad de entonces tenía sus propias normas morales y quería ser impecable, además la alianza Iglesia/Estado formaba un binomio perfecto y lo que hacía uno, lo tapaba el otro y viceversa.
Como eras menor y poco menos que ni existías a todos los efectos que no fuese tu propia familia, era perfecto. La familia manda, personas que se ocupaban de esos menesteres tenían el ganado, las instituciones hacían la vista gorda, las personas que trabajaban en las instituciones se sentían a salvo de lo que firmaran. Nadie cuestionaba, nadie preguntaba, te tapaban la boca de mil maneras, y al final el matrimonio tenía su precioso bebe tan anhelado.
La red se pudo extender por la impunidad que tenían algunos, otros lo aprovecharon y se dedicaron a lo mismo.
Tabú ¿por qué? Fácil, todos se conocen, todos saben lo que hacen, todos lo justifican. Hay que encontrar una justificación si no sería demasiado monstruoso, todos callan porque si habla alguno el castillo se les cae como si fueran naipes, tienen demasiadas cosas que ocultar incluso para si mismos. En momentos de sus vidas fueron cómplices unos de otros, hicieron sus arreglos incluso dentro de sus propias familias, "no te preocupes, si tu hija está embarazada yo me encargo", se pide el favor y se hace. Ya lo debes, en otro momento te pedirán a ti que lo devuelvas: "Fulanito y menganita tienen un bebé que hay que llevar o traer"; "Tus primos quieren adoptar un niño, yo se lo doy". Cuando digo dentro de sus propias familias, me quiero referir al circulo en el que se movían y mueven.
¿Has conocido a algún bebé robado o mujer a la que le quitarán su recién nacido? En tal caso, ¿cómo fue el encuentro con ellos? ¿Crees denuncias como las que recientemente se han producido pueden ayudar a que más gente se atreva a reconocer sus dudas o puede tener el efecto contrario de que sirva para que las pruebas que quedan sean eliminadas?
Conozco a muchos adoptados. No se cuál de ellos será robado o no, pero son personas que necesitan poner su vida en orden. Aunque aparentemente la tengan bien, lo llevan como pueden. A veces buscan con más ganas que otras, porque la presión emocional es fuerte y a veces hay que descansar y darse un respiro, pero no suelen abandonar la búsqueda. Son personas normales pero que tienen sus carencias y procuran no demostrarlo, lo dejan para su intimidad y no voy a contar intimidades ajenas.
Sí que la ARMH puede ayudar muchísimo. Dar a conocer una etapa social de España es muy importante, es un arma de doble filo. Da pie a que otras personas no tengan miedo a salir a buscar y preguntar, porque todavía se tiene miedo y se va con precaución. Si destruyen expedientes o desaparecen sería tremendo, es el riesgo que se corre. No me cabe la menor duda que en algunos sitios pasará, también puede pasar si no se hace nada. Al igual que en las guerras, la fuerza de la masa es la que moviliza, la masa es la que se ve y la masa es la que se oye. Si tenemos en cuenta que la gente se moviliza para cualquier otra cuestión, ¿por qué no solidarizarse y reclamar para personas que tienes al lado y que sufren la perdida de su identidad? Pero somos hipócritas y hacemos causa común en problemas ajenos que no supongan molestias de conciencia porque a poco que miremos cerca encontraremos que alguien muy cercano tiene algo que esconder. Como colofón, me da pena ver como los juzgados están abarrotados de expedientes de casos que parecen prosaicos y populistas, por la fama de muchos personajes. Se gasta mucho dinero oficial, cuando se pone en marcha la maquinaria judicial para perseguir cosas más peregrinas. Sin embargo, no para casos realmente graves y serios. Para que las clínicas, médicos, abogados, particulares y la propia Iglesia abran los expedientes guardados, no. Para la gente que quiere saber y pueda dormir tranquila por la noche, no.





ENTREVISTA | MARÍA CRUZ MARTÍNEZ GARCÍA, EX PRESIDENTA DE DERECHO A SABER
"Entre todos actuaban igual que una mafia"
Tras saber que era adoptada empezó a investigar su historia. Hoy es una de las personas que mejor conoce cómo se traficó con neonatos durante el Franquismo.

María José Esteso Poves / Madrid
Miércoles 14 de octubre de 2009.  Número 111
María Cruz Martínez García tiene 51 años y se ha enfrentado a su pasado como hija adoptada. Tuvo que enterarse cuando por enfermedad decidió hacer un testamento para dejar a sus hijos. En su partida de nacimiento literal decía que era adoptada. Después de la sorpresa trató de recomponer su identidad. Empezó la búsqueda. Pasados unos años averiguó que su madre dio a luz en Bilbao, aunque ella vivía en Albacete. Su madre al parecer estaba relacionada con la Iglesia. Viajó a la inclusa de Bilbao, actual clínica Indautxu, donde había sido abandonada. Allí comenzó a conocer su historia, como en una película: "Las madres daban el pecho a sus hijos durante los tres primeros días y a los bebés les ponían un pañuelo para taparles la cara, para que no les cogieran cariño. Era un edificio con varias zonas. Mi madre ingresó embarazada, le dieron un número, luego ingresó en la zona de partos con otro número y luego a mí me asignaron otra cifra. Sin nombres. Al cuarto día me depositaron en un canasto".
Miles y miles de niños robados Fundó la primera organización de afectados Derecho a Saber (ANDAS), junto a otros afectados. Tuvieron miles de casos, y se atreve a cuantificar los robos de niños en "miles y miles y miles". Incluso muchos fueron enviados al extranjero: "Existen casos en México, Argentina, Chile, Francia, Inglaterra, Alemania... Primero con las madres republicanas, Franco les arrancaba los hijos, pero después los que estaban alrededor de él montaron el negocio. Nosotros no cobrábamos. Nos movimos para conocer los archivos que tiene la Iglesia, hasta fuimos al Congreso de los Diputados... Pero llegó un punto que nos desbordaba. Seguimos siendo ANDAS pero no estamos en activo, nuestra tarea le corresponde al Estado. Ahora hay gente que saca partido económico, utiliza nuestro nombre y además monta el show en televisión", denuncia Cruz Martínez.
Señala que en todos los lugares era igual, "cuando una familia quería un niño se lo decía al cura, éste les contestaba: ’No se preocupen, que yo se lo digo a las monjitas’, y ellas se lo decían a los ginecólogos, actuaban igual que una mafia". Dice que recuerda el caso de una pareja de milicianos que fueron detenidos mientras huían por Extremadura a Portugal. "Al marido le dispararon. Ella tuvo que abandonar a su hijo en un portal y seguir corriendo hasta la frontera. Esa mujer cuando me lo contó lloró más que habló". Otro caso que recuerda es el de una señora que había tenido gemelos, la durmieron para hacerle una cesárea y "cuando despertó le dijeron que sólo había tenido uno, luego descubrió que el otro había desaparecido", explica.
"Adoptar no es malo, pero el problema es cómo lo han hecho y quién lo ha hecho", concluye la antigua presidenta de ANDAS.




ENTREVISTA | JUAN LUIS MORENO, UNO DE LOS PRIMEROS POSIBLES BEBÉS ROBADOS
"Mi padre pagó por mí a un cura y a una monja"
Juan Luis y Antonio Barroso han interpuesto una demanda a una monja, a un cura y a dos hospitales de Zaragoza por cambiar su partida de nacimiento. Los padres de Juan pagaron por él 100.000 pesetas.

Héctor Rojo Letón (Redacción)
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111


¿Cuándo pensaste por primera vez que podrías ser un niño robado?
Todo empezó hace un par de años cuando mi padre estaba a punto de fallecer. Al estar muy enfermo me comentó que era adoptado, aunque lo sospechaba. Incluso dijo que habían pagado por nosotros a un cura y a una monja de Zaragoza, que no podemos identificarles por orden judicial.
Debían tener una serie de hospitales concertados donde ejercían toda su trama como el hospital que hoy es conocido como Miguel Servet y la vieja clínica privada Pérez Serrano. Nuestras partidas de nacimiento no son falsas, sino que están manipuladas, donde tenía que poner que había sido adoptado no ponía nada. Mis padres adoptivos aparecían como biológicos. Queremos conocer a nuestra madre y saber si la engañaron o no. Lo peor ha sido durante la investigación tener la certeza y pruebas que no puedo revelar de otros casos similares.
¿Os habéis puesto en contacto con estas instituciones médicas?
Antonio escribió al Servet, y el director reconoció que él no aparecía en ningún archivo, ni del actual, ni del antiguo hospital. También podríamos aparecer con cualquier otro nombre.
¿Y qué habéis conocido desde entonces de vuestra adopción?
Por ejemplo, ahora sabemos por qué cada verano ambas familias íbamos a Zaragoza y visitábamos el Pilar. Nuestros padres debían ir a pagar la minuta a este cura y monja, unas 100.000 pesetas de la época por lo que me dijo mi padre, lo que muy pocos años antes les había costado un piso. El problema es que no hay documentos, ni sabemos si alguna vez llegaremos a alguna solución.
Para nuestra investigación conté con el apoyo de un amigo en Madrid. Tampoco estamos obsesionados, no somos Marco buscando a su madre. Aunque no sé cómo podré reaccionar el día que un juez confirme que somos niños robados. Será un golpe psicológico muy duro. No queremos saber que somos bebés robados. Imagínate, pensar donde ha estado nuestra madre durante 40 años y todo lo que ha podido sufrir sin poder conocernos.
¿En qué situación se encuentra vuestra demanda judicial?
Tenemos puesta una querella criminal, está aceptada, por que hay indicios de delito y estamos a la espera de que el fiscal nos llame para hacernos pruebas de ADN. La mayor validez la hemos conseguido porque hemos presentado manuscritos de nuestros familiares que acreditan que nuestra madre nunca había estado embarazada. De momento eso es lo que hemos presentado, aunque tenemos más. Además, muchos vecinos después me han confirmado que ellos también lo sabían. Otro problema que nos estamos encontrando es el precio de investigar todo esto, pero queremos aclararlo todo. No buscamos dinero, ni fama, sino la verdad. Para lo otro sería más fácil ir a la televisión. Pero hay más inconvenientes, cuando íbamos a presentar la querella había cuatro procuradores que podrían hacerse cargo. Al final tuvimos que conseguir a otra persona en el último minuto, incluso dos de ellos nos reconocieron que era un problema que les tocaba demasiado de cerca.
Hasta ahora, ¿qué problemas habéis encontrado en vuestras indagaciones?
Es un tema muy delicado al haber un cura y una monja involucrada, como dice mi contacto en Madrid, "con la Iglesia hemos topado", aunque nosotros no tenemos ninguna intención de generalizar a toda la institución. No sé como saldrá el tema, si alguien llamará para que nos callemos. Gracias a una periodista catalana, hemos conseguido documentos en Madrid y Zaragoza que confirman que estas personas hacían estos trapicheos en las Casas Cuna y ’hospitales franco’. Eran en general especies de hospicios, monasterios o conventos que albergaban a ’niñas bien’ o chicas de 14 o 15 años que estaban muy mal vistas por estar embarazadas. Incluso, allí las cambiaban el nombre, para que después no se pudieran conocer. Allí las tenían machacadas, coaccionadas para que nada más parir entregaran al bebe ’voluntariamente’. Ése era el momento que llevaban al neonato al ’hospital franco’ y, así, después poder venderlo. A mi casa en Barcelona me trajeron dos señores de negro en un Dodge cuatro o cinco horas después de nacer en Zaragoza. Al día siguiente fue mi padre quien tuvo que ir a Zaragoza a formalizar los papeles.





Cómo bautizar un robo, según un capellán
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111
Reproducimos parte del texto que el capellán Juan A. Tardío remitía en 1952 a unos adoptantes para ’legalizar’ a su nueva hija sin que su madre biológica pueda evitarlo:

"Cuando la superiora hacía unas horas me había entregado esos papeles fue cuando la madre se presentó en la Diputación a decir que aquí no le daban razón de una niña que en tal fecha ella echó (...): Y ahora rebuscando entre los papeles de mi archivo los encuentro y se los envío para que hagáis lo siguiente. El ese grande (sic) de la Diputación lo tenéis que rellenar entre uds, el alcalde y el párroco y debidamente firmado lo traen uds cualquier día a la Diputación (...). Si por casualidad os preguntara Serrano, que cómo habéis tardado tanto en ir uds le decís solamente que (...) había estado enfermo y esperabais como es natural a que el esposo se pusiera bien (...). Enseguida que arregléis lo de la Diputación y para arreglar la prohijación notarial vais al notario D. Ángel Sainz de la Maza, calle Castelar 18 [Sevilla], y terminados estos trámites la niña lleva vuestros apellidos (...): si queréis que la niña no aparezca con vestigio ninguno de la Cuna, luego que arregléis los del notario vais al Palacio Arzobispal con los documentos de la Prohijación de la Diputación y con la prohijación notarial y allí en la vicaría del Arzobispado le arreglan el asunto de manera que mandan un oficio a la Casa Cuna para que se inutilice la partida de bautismo y otro oficio a la Parroquia que uds quieran para que pongan una fe de bautismo nueva".






http://www.diagonalperiodico.net/LA-OTITIS-NUNCA-UNA-CAUSA-DE.html

"LA OTITIS, NUNCA UNA CAUSA DE MUERTE"

María José Esteso Poves / Madrid
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111


María José Santos Muñoz, pediatra de neonatología del Hospital Severo Ochoa de Madrid, ha declarado a este periódico que “en ningún caso una otitis puede ser causa de fallecimiento. Una muerte no puede tener nunca esa justificación. Otra cosa es que si esa otitis no se trata podría degenerar en una infección que podría derivar entre otras cosas en una meningitis, pero la causa sería esa, no la otitis. Una muerte por otitis es bastante extraña”, señala con asombro. Sin embargo, a raíz de la publicación en DIAGONAL hace seis meses del caso de la desaparición de Beatriz Soriano, dada por muerta a causa de una otitis en 1964 en la antigua maternidad de O’Donnell, Nuria, la hermana de Luis Massó Toledo ha atado cabos.
La fórmula se repitió durante años en la clínica O’Donnell (Madrid), a la familia le decían que su bebé recién nacido había muerto por otitis y no les enseñaban el cuerpo. Entonces, el hospital se encargaba ‘de enterrarlo’. Luis Massó Toledo, nació el 21 de abril de 1965, el parto se complicó y la madre que había parido en casa fue traslada a O’Donnell junto al bebé. Ella fue a una sala para retirarle la placenta y el bebé a la incubadora. Nunca más le vieron. Les dijeron que murió por otitis. No les dieron ningún papel. Más tarde consiguieron el único documento que poseen, un certificado ‘en extracto’ de inscripción de defunción del Registro Civil del Ministerio de Justicia, donde el encargado Fausto Cartagena González, certifica la defunción y firma, junto a otro garabato que dice secretario, sin que figure el nombre de éste último. Ese documento con timbre oficial no dice la causa de la muerte. La familia ha entregado este documento y su testimonio al juzgado que investiga ahora el robo de niños durante el Franquismo en Madrid. Dos muestras de las decenas de muertes que fueron justificadas por una enfermedad que nunca puede revestir ese peligro.


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EX FISCAL GENERAL DEL TRIBUNAL SUPREMO Y FUNDADOR DE AEPA
GREGORIO GUIJARRO

H.R.L. (Redacción)
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111
En todos los países se dan casos de manipulaciones, de ventas de niños (...) En el caso de España se reconoce que existen lagunas en el procedimiento y control de la adopción y que ésta es una de las causas por las que se suceden frecuentemente casos lamentables”, escribía en una carta a El País José María Cruz en 1981, tras sustituir a Gregorio Guijarro Contreras, por su fallecimiento, como secretario general de la Asociación Española para la Protección de la Adopción (AEPA). En este alegato exculpatorio concluía: “AEPA aspira a unir sus fuerzas con las de otros organismos para que en un futuro estos abusos puedan erradicarse definitivamente”.
La AEPA fue fundada por el propio Guijarro en 1969 con el patrocinio del Consejo Superior de Protección de Menores y Cáritas Española, quienes apoyaban la labor del ‘todopoderoso’ por aquel entonces fiscal general del Tribunal Supremo. Además, se rodeó de personas como Ignacio Villa Elízaga. Villa, muy cercano al Opus, firmaba las adopciones como jefe del Departamento de Neonatología de la clínica Santa Cristina de O’Donnell (Madrid). Este ginecólogo aparece en la denuncia colectiva presentada ante la justicia madrileña. “Pero lo cierto es que estos padres temerosos de que se sepa que su hijo es un niño adoptado, llegan a límites tales como simular un embarazo falso e inscribir al niño adoptado como hijo legal. Para ello cuentan en algunas ocasiones con la colaboración de gente que les pone en contacto con una madre embarazada dispuesta a ceder a su hijo. Ellos pagan los gastos de alumbramiento y se quedan con el recién nacido”, reconocía el propio Guijarro, quien había ocupado la Fiscalía General del Tribunal Supremo, en una entrevista también en el diario de PRISA. Incluso, en ese texto, Guijarro afirmaba en 1978 que la adopción no estaba controlada por el Estado.
Amelia J.F., que nació en Santa Cristina, buscaba a su madre natural, pero con la amenaza de su padre adoptivo aún presente. “Aunque yo tuviese acceso a los documentos nunca encontraría la verdad porque todo estaba muy bien hecho”, afirma. Y eso incluiría a Guijarro. Su expediente de adopción plena promovido por la AEPA fue firmado por la asistente social, María del Rosario Vegas Pérez y con el visto bueno de Gregorio Guijarro.
Un caso que generaliza María Cruz González, ex presidenta de Derecho a Saber: "Se tapa que fue la Iglesia quien lo orquestó todo, con el apoyo de gente de la justicia como Guijarro". "A los pocos días los niños adoptados se sienten con sus padres [adoptivos] como sus verdaderos padres", afirmaba Guijarro. Una afirmación desconcertante si se confirmara la cifra de adopciones realizadas bajo coacción, que el abogado especializado en la búsqueda de familias biológicas Enrique Vila sitúa en un 80%. Incluso, ya en los años ’80, fue acusado por la Asociación de Afectados de Adopciones Ilegales de la Clínica San Ramón de falsificar y traficar con menores.






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EN PRIMERA PERSONA
UN NIÑO ENTERRADO... EN NINGÚN SITIO


FLOR DÍAZ CARRASCO
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111


El 5 de noviembre de 1967, mi madre, Adela Carrasco Martínez, ingresa en el hospital Municipal de La Línea de la Concepción (Cádiz). Motivo: parto. Antes de dar a luz, le dicen que la van a dormir. Le practicaron un parto sin dolor y tuvo un niño. Tenemos su hoja de ingreso. A las pocas horas de nacer el bebé, le comunican su fallecimiento y le dicen que avise a algún familiar, ella llama a mi abuela. Cuando llega, ésta se empeña en ver el cadáver del niño. Le llevan a la morgue y le dan el cadáver de un bebé que no corresponde a un neonato, pero al ver el tamaño del bebé y ante su asombro manda hacerle una fotografía.
El hospital se hace cargo de su entierro, colocan una tumba con su nombre en el cementerio. Nosotros la hemos visitado siempre que hemos estado en La Línea. Sin embargo, cuando quitaron esta tumba fuimos a preguntar por qué no nos habían avisado, la respuesta de ellos es que allí nunca fue enterrado mi hermano.
Dicho hospital se niega a darnos la información que pedimos respecto a este caso. El documento lo encontramos en el archivo municipal, en el registro civil no consta ni el nacimiento, ni la muerte. Además el legajo de abortos lo hemos pedido en dos ocasiones, sin obtener ninguna respuesta.
También tengo sospechas fundadas de mi nacimiento. Mi madre siempre me dijo que conmigo el médico le comentó que tendría gemelos. En mi familia hay varios casos, sin embargo cuando yo nací, era sólo una bebé menuda. Hace dos años fui a La Línea a visitar a mi padre, pues mi madre ya había fallecido, y volví al archivo municipal, para ver si estaba la hoja de ingreso de mi madre del 26-09- 1962. Hubo una cosa que me llamó mucho la atención. Al comprobar dicha hoja de ingreso, donde debe poner el sexo del bebé, había dos iniciales H-V (hembra-varón), pero al no poder acceder a más documentos esta sospecha no puedo confirmarla. Por último querría apuntar quiénes son los facultativos que atendieron a mi madre: el 5 de noviembre de 1967, la matrona doña Marina; el 26 de septiembre de 1962, el Dr. Nogales.



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"ES UN CRIMEN QUE NO HA PRESCRITO, PORQUE SE SIGUE CONSUMANDO"

Héctor Rojo Letón (Redacción)
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111
"Es un delito que se sigue consumando cada día que pasa", explica Miguel Ángel Rodríguez Arias, del Instituto de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y autor del libro El caso de los niños perdidos del Franquismo (2008), donde intentaba abrir una vía legal para su investigación y que los procesos que se han abierto hasta ahora han utilizado. Incluso puede servir si llegara al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (DD HH). “El derecho de los desaparecidos y sus familias ha dejado de valer en este país por los actos de nuestras autoridades”, explica este especialista en derecho internacional, que denuncia que el Estado español incumple los artículos 2, 3, 8 y 13 del Convenio Europeo de DD HH y que este "tema tabú" del robo de niños ni siquiera fue recogido en la última Ley de Memoria. "Al Franquismo se le debe acusar de cometer crímenes de lesa humanidad por ello, y al actual Gobierno, por la violación de derechos humanos al no investigar estas desapariciones", denuncia Rodríguez.
Esta violación de derechos se centraría en dos aspectos: "El trato inhumano, por el profundo sufrimiento, incertidumbre, la desesperación por la suerte de sus seres queridos arrebatados y la esperanza de poder encontrarlos y a la vez pensar que no va a ser así. La Ley de Memoria ni siquiera menciona el caso de los niños perdidos, cuando en Argentina se han creado unidades policiales especiales. Por otro lado está el derecho a la vida familiar, en cuanto se vulnera el derecho a la reunificación familiar, que de una forma criminal e ilegal el Franquismo vulneró durante décadas", explica este jurista.
Por último, el investigador de la UCLM reivindica que estas denuncias no significan “abrir viejas heridas, sino cerrarlas”. "Tras la aparición de la Sociedad de Naciones, sólo la Camboya de Pol Pot supera al Franquismo en desaparecidos en fosas comunes: 150.000 personas", denuncia.
Rodríguez asimila esta situación a la que se juzgó en la Cámara de DD HH para Bosnia Herzegovina y en la Corte Penal Internacional para la antigua Yugoslavia respecto del caso Srebrenica. Entonces el magistrado Almiro Rodríguez afirmó que Srebrenica es también el "nombre de un síndrome postraumático, el síndrome experimentado por las mujeres, niños y ancianos que no murieron y que, desde julio de 1995, hace ya seis años, no tienen noticia de sus maridos, hijos, padres, hermanos, tíos o abuelos. Millares de vidas que, seis años después, continúan mutiladas, privadas del afecto y el amor de sus seres queridos". En esta situación, los gobernantes posteriores a los crímenes de Milosevic, pero que tampoco iniciaron ninguna investigación, fueron declarados responsables de violar los derechos humanos de los familiares de los desaparecidos.








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MEMORIA HISTÓRICA | DIAGONAL APORTA LA PRIMERA CARTOGRAFÍA DEL ROBO DE NIÑOS A MADRES SIN FILIACIÓN POLÍTICA DURANTE EL FRANQUISMO
"La madre biológica entraba por un lado y la adoptiva salía con un bebé por otro"
El robo de niños para darlos en adopción continuó hasta los años ‘80 en el Estado español. Algo que comenzó con una motivación política se convirtió en un negocio movido por curas, monjas y médicos. Algunos de ellos, aún vivos.

María José Esteso Poves / Madrid
Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111


"Las monjas de la inclusa de Burgos se subían al tren cargadas de capazos con recién nacidos que llevaban hasta la inclusa de Valencia". Como una película en blanco y negro lo relata Cruz Martínez, quien fue presidenta de Derecho a Saber (ANDAS), una asociación que destapó el robo de niños durante el Franquismo.
El robo de niños no terminó con el que sufrieron las prisioneras políticas tras la guerra, sino que continuó hasta bien entrados los años ’80, en esta ocasión, a madres sin filiación política. Un médico que trabajaba en la Fundación Jiménez Díaz y que no quiere revelar su identidad señala a DIAGONAL: "Era sabido que existían ’chanchullos’ en los hospitales en esos años [los ’60 y ’70]. En la Fundación se sabía que entraba por una puerta una parturienta y que a la vez era registrada una mujer no embarazada en la zona de partos, incluso eran ingresadas en la zona privada y la familia adoptante pagaba todos los gastos. Una salía sin su bebé y la otra que no estaba embarazada quedaba registrada como la madre. En ese hospital apareció una vez una pareja de chilenos que querían un niño, a los tres días salieron con dos bebés. Y se marcharon a Francia. Los niños eran para enchufados, y había cierto secreto en las maniobras. Hubo gente que quiso denunciar y fue apartada".

Estos hechos y situaciones muy similares son investigados en juzgados de Madrid, Zaragoza y Andalucía. El 9 de octubre fue convocado en Madrid por segunda vez el abogado Fernando Magán, que representa a varias organizaciones de memoria histórica que buscan a estos niños robados. A la causa de las madres republicanas se une ahora la de mujeres sin filiación que también sufrieron esos crímenes que el auto del juez Garzón (paginas 50-74) señala como "víctimas del Franquismo". El auto, entre otros documentos, reproduce la carta de un capellán que participó en un secuestro de un bebé en 1952.
Hace años, en el programa de TVE de Paco Lobatón ¿Quién sabe dónde? se empezaron a colar estas historias. Fue el periodista el que impulsó en 1996 la creación de la asociación ANDAS, hoy inactiva, que tuvo más de 5.000 socios, todos afectados. Después, internet ha hecho el resto. Hoy existen varios foros donde los afectados cuentan la misma historia. Tras la muerte de Franco no han conseguido toda la documentación, pero los pocos legajos a los que han tenido acceso han permitido completar el puzzle: "El cura le dice a la monja de la inclusa, y luego de los hospitales, que tiene una pareja que quiere un niño y así se pone en marcha la cadena", dice Cruz Martínez, que descubrió su identidad con más de 40 años.
Curas, monjas, médicos...
Todos los testimonios arrojan a la luz nombres y documentos sobre unas tramas que se enriquecieron y funcionaron de forma organizada en todo el Estado. Tramas integradas por curas, monjas, ginecólogos, notarios, enfermeras, matronas, abogados, encargados, secretarias y hasta conserjes. Se hacían listas de espera con bebés robados. No era gratis, los adoptantes pagaron hasta 200.000 pesetas de la época, un negocio boyante.
Ya se puede dibujar el mapa de las adopciones ilegales: de Bilbao a Cádiz, pasando por Madrid, Barcelona, Murcia, Zaragoza, Burgos, Tenerife, Melilla... Las pioneras en la búsqueda se dieron de bruces con una realidad dura: nadie se creía estas situaciones. Y ni hablar de reclamaciones.
A la que fue tesorera de ANDAS en Cataluña, Baleares y Valencia, Virtudes Hernández Martínez, sus amigos del colegio le dijeron que era adoptada. Con 15 años solicitó una partida de nacimiento, y tuvo la suerte de que una nota marginal indicaba su nombre real, tachado, y decía: “Entrego a mi hija porque no puedo mantenerla y me comprometo a no reclamarla”. Llegó a Alicante desde la inclusa de Murcia. Fue allí y no le dieron nada; en el registro le indicaron que tenía que esperar 50 años. En 1999 volvió y el juez del registro le volvió a negar los datos, insistió y le mostró un libro que cerró de golpe al ver que sus apellidos eran distintos. Se marchó entonces a la parroquia más cercana y consiguió que el cura accediera a buscar su partida de bautismo. Los apellidos que fotografió en su mente coincidían. Ahora tiene dos partidas de bautismo.
"Se trataba de desarraigarnos. Tuvimos bebés que viajaron de Canarias a Granada y de allí a Valencia para ser adoptados. Otros fueron a parar al extranjero. Se sigue diciendo en los registros de la Iglesia y en las diputaciones que no hay documentos una riada o un incendio sirven para no entregarlos, pero hay leyes que obligan a hacerlo", reconoce Hernández Martínez. Por un lado, la Ley de Patrimonio Histórico 16/85, sobre la consulta de archivos dice que, en virtud de la protección de la madre tendrán que pasar entre 25 y 50 años. Sin embargo, la Orden del Ministerio de Justicia de 10 de noviembre de 1999 señala que, en función de la Convención de Naciones Unidas, la Declaración de DD HH, esa espera de 50 años vulnera el derecho fundamental de la persona.
Para la asociación Derecho a Saber, esta contradicción no es para proteger a las madres, "porque el 90% de los casos no dieron su consentimiento. Se quiere tapar a la Iglesia, curas y monjas que tuvieron hijos y fueron después el eslabón de un mercado de bebés”, declara su presidenta a DIAGONAL.


Los testimonios hablan de doctores que firmaron casos de fallecimiento de neonatos por otitis en O’Donnell y Santa Cristina (maternidades situadas en la misma calle). Ése es el caso de Beatriz Soriano Ruiz, nacida el 3 de enero de 1964, que fue dada por muerta sin que sus padres pudieran ver su cuerpo. Su hermana, Mar, ha comprobado recientemente por el parte de incubadoras que el diagnóstico facultativo firmado por el doctor Villa era de otitis. En el registro de la Comunidad le dijeron: "Es llamativo que en ese mismo día murieron seis niños más también por otitis", posiblemente firmados por el mismo médico. Mar cuenta con datos que están en el juzgado e incluso cree que su hermana fue a parar a Austria.
Al hilo de esta noticia, una familia ha acudido a una asociación madrileña para denunciar otro supuesto robo de gemelos sucedido en la antigua Maternidad de O’Donnell en 1968. Tampoco les dejaron ver los cuerpos y la defunción fue por otitis.
Pilar Helguera Rodríguez nació el 12 de diciembre de 1957 en O’Donnell. A los tres días de nacer sana y ser llevada a una incubadora, a su padre le dijeron que había muerto por otitis y ya estaba enterrada. El ginecólogo que habría atendido a la madre, según su testimonio, fue José Botella Llusía, fundador y también director de la antigua maternidad.
El abogado José María Stampa Braun emprendió un juicio en 1974 que acusaba a Amalia Franco Granado, abogada de la Asociación Española para la Protección de la Adopción (AEPA) y al médico Enrique Marín Bonachera por un supuesto delito de sustracción de menores. La AEPA fue un organismo presidido y creado en 1969 por el fiscal general del Tribunal Supremo Gregorio Guijarro Contreras. Para esa tarea se rodearía de cargos afines al Opus, como Ignacio Villa Elízaga, quien habría trabajado tanto en O’Donnell como en Santa Cristina, según fuentes médicas. Actualmente es catedrático en la Universidad de Navarra.
Otro lugar marcado en Madrid sería la clínica San Ramón (paseo de la Habana, 143). Allí fueron cientos los niños dados en adopción ilegal. Los afectados crearon una asociación con casos de los años ’60, ’70 y ’80 que acusan como presunto cabecilla al tocólogo Eduardo Vela Vela, aún vivo, y sor María Balbuena. Además, O’Donnell, Santa Cristina y San Ramón, habrían actuado de forma coordinada en el tráfico de bebés.
La trama de Mercedes de Grass
En Bilbao, la trama sería manejada por Mercedes Herrán de Grass, gracias a una red de pisos asistidos por monjas, curas, ginecólogos... En es- que después se les retiraban los bebés, la mayoría sin su consentimiento. En el papeleo también participó, presuntamente, una secretaria, una abogada de Logroño y un notario de Bilbao. Isabel, nombre ficticio de una joven, fue obligada entonces a entregar su bebé. Otra chica fue engañada y amenazada por el cura de San Nicolás de Bari que, presuntamente, se encargaba de las adopciones, según explica Isabel. Varios testimonios aportados al juzgado por el abogado Magán amplían esta información. En las clínicas Indautxu y San Javier de Bilbao, según varios testimonios fue igual.
"Estaba todo atado"
En Andalucía también hay casos documentados, como el de Amelia M. Pedido Sequitín, adoptada como Amelia M.J.F. Nació en la clínica Santa Cristina de Madrid, el 9 de agosto de 1972. Su padre era obrero en Cádiz, pero la tía de éste en Madrid tenía relación directa con la Asociación para la Adopción y con las Hermanas de la Caridad. Le pidió una niña para su sobrino y éste le dio un poder notarial para hacer toda la gestión firmado por el notario Alfonso del Moral y de Luna. Según Amelia, la niña de entonces cuenta con cartas en las que su tía-abuela rechazó varias ofertas hasta encontrarla a ella. El padre antes de morir le dio los documentos diciendo que "estaba todo atado". Los papeles están avalados por Gregorio Guijarro y Ignacio Villa Elízaga. "Mi padre me dio las escrituras porque había dejado dicho que ni siquiera con esos papeles iba a conocer la verdad", señala.
María de los Ángeles Herrera González, de San Fernando (Cádiz), nació a los nueve meses el 10 de enero de 1975, en la clínica privada Fernando Zamacola de Cádiz. Pasadas 20 horas, un ginecólogo le dijo al padre que había muerto. "A fuerza de insistir le enseñaron algo envuelto en trapos", explica su hermana, que ahora ha conseguido documentos y todos están firmados por el mismo ginecólogo, también político de Cádiz. El certificado de defunción del hospital dice que la niña nació con siete meses, pero en el registro no consta como muerta.
En esta comunidad existe también una denuncia en los juzgados contra un médico de la clínica O’Donnell, en los años ’70, por falsedad documental. La madre adoptiva fue inscrita como parturienta.
En Valencia, Santa Isabel
Valencia no se quedaba atrás, según Virtudes Hernández. La mayoría de los adoptados eran de Santa Isabel, gobernada durante años por sor Aurora Gallego, que quería instalar de nuevo el torno. Enrique Vila, abogado de Valencia se ha querellado contra la clínica. En Valencia estuvieron Cruz Martínez y Virtudes Hernández: "Fuimos a averiguar varios casos que llegaron a la asociación, una de las matronas de esa clínica nos llevó a su casa, donde tenía encima de un armario torres de cuadernos con cientos de datos en páginas ya amarillas".



Documentos, jeroglíficos
No había que dejar rastro. Se asignaron números en lugar de nombres, se omitió a los padres biológicos: eran "desconocidos". Se suplantó a la madre biológica por la adoptiva, y quedaba registrada como parturienta. Los documentos aparecen en los hospitales, casas cuna, registros civiles y en los archivos de la Iglesia, y aquí es donde surge el problema. Actas de entrada y salida, partes de incubadoras, bautismos, cualquier documento arroja algo de luz, su ausencia también. Muchas veces ni siquiera coinciden las fechas. Pero como en una investigación cualquiera, todo tiene un sentido. Muchos afectados ya saben descifrar el jeroglífico. Virtudes Hernández, gracias a que tacharon mal su verdadero nombre en uno de los legajos, ha podido tirar del hilo 50 años después.
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