dilluns, 8 de febrer de 2016

ENTREVISTAS | Mirta Núñez Díaz-Balart.


http://www.eldiario.es/sociedad/callejero-Carmena-MIrta_0_481202325.html



"La derecha mediática y política se ha echado sobre el plan del callejero franquista y sobre mí"

Mirta Núñez Díaz-Balart es la directora de la Cátedra de Memoria Histórica que asesora al Ayuntamiento de Madrid para cambiar 300 calles franquistas
"No soy hijastra de Fidel Castro como se ha dicho. Mi madre fue su primera mujer, pero soy hija del segundo matrimonio. Mi padre era de derechas y anticastrista", dice a eldiario.es
"Es verdad que ha habido dos errores en las calles que propusimos cambiar, pero se han magnificado. Este plan trata de traer la democracia al callejero"
Núñez Díaz-Balart, directora de la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense de Madrid
Mirta Núñez Díaz-Balart, directora de la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense de Madrid
La  Cátedra de Memoria Histórica del Siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid está haciendo un informe sobre las calles franquistas de Madrid encargado por la alcaldesa Manuela Carmena (Ahora Madrid). El 22 de abril el equipo de trabajo presentará la propuesta de cambiar la toponimia de algo menos de 300 calles de la capital que homenajean el franquismo o la represión. Ahora están en la fase de investigación, decidiendo cuáles y por qué. El trabajo, en cumplimiento de la  Ley de Memoria Histórica y el acuerdo del pleno municipal del 22 de diciembre, ha sido contestado y criticado por el grupo municipal de Esperanza Aguirre. Por ejemplo, para el concejal del PP Pedro Corral el departamento encargado es "parcial, sectario y revanchista". Porque su directora es "hijastra de Fidel Castro", como han publicado algunos medios conservadores. 
La supuesta hijastra que no lo es se llama Mirta Núñez Díaz-Balart. Su madre fue la primera mujer de Fidel Castro, pero ella es fruto de un segundo matrimonio. Su padre es Emilio Núñez, un hombre "de derechas y anticastrista".
¿Qué trabajo hace la cátedra que dirige y que ahora se encarga del callejero de Madrid?
La iniciativa nació en 2003 y hace tres años que fui nombrada directora. Difundimos todo lo que se hace en Memoria Histórica en toda España. Damos cauce a libros de exhumaciones, de investigación... También organizamos exposiciones y documentales, todo en contacto con las asociaciones. La cátedra es extraordinaria y honorífica, lo digo a raíz de toda la porquería que han dicho: no he tenido nunca una retribución por esto, yo cobro como profesora titular de la Complutense. 
¿Se imaginaba cuando aceptó el encargo del callejero que iba a ocupar tantos titulares?
Me parece muy mezquino y falto de ética que se manipule la vida personal. La derecha mediática y política se ha echado ferozmente sobre el tema sin querer saber la verdad. Todo empezó cuando se nos planteó la posibilidad de hacer un informe sobre el callejero de Madrid y la memoria histórica franquista presente en él. Nos pareció muy interesante y se está llevando a cabo. Lo hacen cuatro personas muy integradas en la cátedra. El actual coordinador, el anterior y dos personas conocidas del mundo de las asociaciones. Yo no formo parte directamente del equipo, así que rechazo la personalización que ha habido en mí. Ha sido muy triste todo este ataque. 
Han llegado a sugerir que su cercanía con Castro influye en la ideología del trabajo.
Me ha parecido muy fea la actitud del anterior equipo municipal, especialmente la de Esperanza Aguirre y del concejal Pedro Corral. Han mezclado las cosas, han creado una cortina de humo buscando una polémica falsa. No soy hijastra de Fidel Castro. Aguirre lo sabe porque ha buscado quién soy y se ha nutrido de tergiversaciones. Mi madre fue su primera esposa, pero yo soy hija del segundo matrimonio de mi madre. Mi padre era abogado y notario y además era de derechas, sí, anticastrista.
En las primeras 30 calles que sugirieron quitar había dos errores: confundieron a Juan Pujol con el espía Garbo y adjudicaron una masacre en Málaga a un piloto inocente. ¿No son demasiados fallos para cuatro expertos?
Los errores han sido magnificados, han sido dos. Ahora se hilará muy fino, intentando no dar pábulo a descalificaciones que en mi caso he sufrido de manera muy directa. Son errores importantes... depende de la persona que lo juzgue. Pero en un cuarto de hora los errores fueron señalados y se sometieron a revisión y fueron rectificados, no me parece demasiado. Vamos a proponer un cambio de toponimia en 300 calles y se pondrá sobre ellas la lupa al máximo para evitar errores y polémicas. Buscamos una acción cientifica, pero si hay un error se rectificará y se reconocerá públicamente.
¿Han asesorado también al Ayuntamiento en la retirada de insignias, como la de los carmelitas que se había quitado por error?
No tenemos nada que ver con esa retirada de monumentos, placas e insignias. Pero yo creo que estas cosas no se pueden hacer así, se tienen que programar y explicar la línea de lo que se va hacer. Creo que el Ayuntamiento ha tomado nota de la polémica generada. 
El Ayuntamiento pagará a la cátedra 17.999 euros por su trabajo, un euro menos de la cantidad que hubiera obligado a un concurso. ¿Quién propuso el importe, ustedes o ellos?
Esa cantidad desde luego no he entrado yo a debatirla. Hasta la economía doméstica me supera y no recibo nada salvo mi sueldo de profesora. En la cátedra llevamos más de un año sin ningún tipo de subvención para gastos. A instancias del rectorado hay una línea de obtener financiación externa, así que estamos abriéndonos a otros sectores. En el ámbito de la memoria histórica es difícil, aunque no imposible.  Cuando se entregue el trabajo se verá la envergadura y se decidirá el destino de esa cantidad, que tampoco es que sea astronómica. Al parecer, aunque yo no estaba allí, había un problema para hacer otro tipo de contrato por la rapidez que necesitaban. Se está haciendo mucha política con algo que no tiene por qué ser cuestionable.
¿Qué es lo importante de este plan de Manuela Carmena?

Pese a los fallos, no hay que olvidar que la voluntad de los anteriores equipos del PP era mantener las cosas como están, y lo que han hecho así es divulgar la memoria histórica del franquismo, porque la dictadura también dejó una memoria histórica. Este nuevo plan trata de traer la democracia donde no ha llegado. Es muy loable que Carmena haya querido tomar las riendas de este programa que quedó arrumbado y que no había llevado la democracia del callejero.
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MIRTA NÚÑEZ DÍAZ-BALART 

Directora de la Cátedra de la Memoria Histórica.

'Se han magnificado pequeños errores'

SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL
No es hija ni hijastra de Fidel Castro ni ha tenido nada que ver con la retirada de la placa del cementerio de Carabanchel ni del monolito al Alférez Provisional. Es más, dolida por la campaña de difamación personal «emprendida por el PP y jaleada por medios de la derecha», reclama al Ayuntamiento una actuación menos impulsiva para evitar errores como los cometidos que den pie a descalificaciones globales a un proyecto que considera imprescindible para Madrid. Porque Mirta Núñez Díaz-Balart, directora de la Cátedra de la Memoria Histórica del siglo XX y profesora titular en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, está convencida de la necesidad de cambiar el callejero de la capital para que deje de haber plazas que se llamen ¡Arriba España! o calles dedicadas a generales golpistas como Juan Yagüe. «En el callejero de Madrid» explica, «no hay una presencia relevante de la España democrática, de la España vencida en Guerra y de la que fue perseguida durante la dictadura. Y es necesario que, 40 años después, esa otra España que ha estado marginada de la Historia por voluntad del franquismo esté presente en la ciudad».

¿Por eso el Ayuntamiento recurrió a ustedes para elaborar su Plan Integral?
 Hay una sintonía entre el proyecto que tenía el Ayuntamiento y el trabajo que nosotros desarrollamos desde la Cátedra.
Sintonía política, claro.
 Todos tenemos una perspectiva política y me alegro de que esta Corporación haya decidido que la memoria histórica sea parte de un programa de acción social y política en beneficio de la ciudadanía.
En el primer listado de calles y plazas franquistas que elaboraron había varios fallos y confusiones.
 En realidad se trata de pequeños errores que se han magnificado y que en un plazo muy breve se reconocieron públicamente. Quiero señalar que este programa se desarrolla por parte de la Cátedra con cuatro historiadores que son: Julián Vadillo, Sergio Gálvez, José Muga y Antonio Ortiz Mateos. Yo soy la directora y respaldo ese programa con sus aciertos y con sus errores, que asumo. De cara al 22 de abril, que es cuando está previsto la presentación del bloque definitivo y completo del callejero, estamos llamados a ser muy cuidadosos para no dar pábulo a las descalificaciones globales a nuestro trabajo, que depuraremos al máximo para evitar errores.
En ese listado completo que están perfilando, ¿incluirán placas como las de los carmelitas retiradas del cementerio de Carabanchel o el monolito al Alférez Provisional?
 La Cátedra sólo contribuye al Plan Integral anunciado por el Ayuntamiento con la elaboración de un listado con las vías públicas que habría que renombrar (algo menos de 300) y la propuesta de nombres alternativos, que están en sintonía con la recuperación de la memoria democrática y la de quienes lucharon contra la dictadura.
¿Pero qué le parece la iniciativa del Ayuntamiento y su rectificación?
La Cátedra no ha tenido nada que ver con eso. Al igual que nos ha ocurrido a nosotros, el Ayuntamiento tiene que evitar polémicas innecesarias. Hay que estar muy seguros, para no dar pasos en falso, de cualquier actuación sobre lo que se encuentra en un camposanto porque tiene otras connotaciones y características. Y respecto al monolito, yo creo que lo primero es determinar a quién pertenece para que luego no haya problemas con Patrimonio. Todos estamos obligados a filtrar al máximo detalle y ser muy cuidadosos para evitar manipulaciones y descalificaciones globales. Porque hay quien está interesado en denostar nuestra labor por algunos hechos puntuales y anecdóticos.
Por una artimaña burocrática han recibido la subvención (17.999 euros) sin ir al concurso público.
 Quiero resaltar que ha sido el Rectorado el que nos ha alentado a buscar fuentes externas de financiación, no sólo para la Cátedra, sino para todas las actividades de la Universidad, algo que es discutible, pero que está en sintonía con las políticas neoliberales del momento. La subvención no se ha recibido aún, porque no hemos firmado ningún contrato todavía, pero la cifra tampoco es elevada. De todas formas, me gustaría que el PP, con los escándalos de financiación que se han descubierto en Madrid o en Valencia, usara la misma vara de medir, tanto en cantidad como en el destino final del dinero público. Yo soy la directora y no cobro, vivo de mi sueldo como profesora universitaria. Cuando tengamos el dinero decidiremos qué destino darle, pero es probable que una parte vaya a los investigadores que están haciendo un trabajo especializado.
¿Le han molestado las descalificaciones personales que ha recibido estos días desde diversos frentes?
Sí, mucho, pero el punto de partida es que el PP rechaza la memoria democrática. Ha desarrollado toda una política de animadversión de rechazo público a la memoria histórica y utiliza cualquier tipo de artimaña para tergiversar o crear cortinas de humo. Me parece muy feo ese recurso a lo personal que es falto de toda ética política y periodística, por parte de algunos medios, porque se me ha descalificado, denostado e insultado. El PP quiere que impere la memoria histórica del franquismo. Porque el franquismo hizo su memoria y diseñó sus espacios públicos. Desde el Arco del Triunfo de Moncloa hasta el Valle de los Caídos, Madrid está lleno de esos espacios y el PP no quiere que haya otra memoria, sino que la franquista viva eternamente y no se modifique.
¿Y por qué cree que ha perdurado tanto esa memoria?
 Porque la Transición no se atrevió a implantar la suya propia y ha hecho que perviva la del régimen anterior. El PP ha tenido hasta ahora el monopolio de la memoria y no admite que se puedan incorporar nuevas denominaciones y eliminar aquellas de quienes favorecieron la dictadura o fueron claves en la alianza con dictadores como Hitler o Mussolini. El alcalde Enrique Tierno Galván intentó algún cambio, pero no pudo hacer más entonces, salvo reponer algunos nombres que el franquismo eliminó con piqueta. Quiero recordar que es un error intentar equiparar los dos territorios durante la Guerra en el ámbito de la legitimidad, que está en el terreno del ética. La Segunda República fue el primer gobierno legal, legítimo y democrático del siglo XX, y no se puede equiparar al golpe de Estado y la dictadura de unos militares insurrectos. Y sin embargo, es la memoria de estos la que ha permanecido.

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